Raquel Gutiérrez, otro ‘cadáver’ del IVAM

La subdirectora de Colecciones y Exposiciones del IVAM, Raquel Gutiérrez, presentó ayer miércoles 2 de julio su dimisión al director del museo, José Miguel G. Cortés. ¿El motivo? Que quiere volver a su puesto en Acción Exterior tras varios años en el IVAM, justo en el momento en que se ha hecho pública la Intervención de la Generalitat que ha destapado las numerosas irregularidades cometidas durante los años al frente del museo de Consuelo Císcar.

Raquel Gutiérrez, salpicada por el informe dado que ella formó parte del equipo de Císcar con responsabilidad en diversas áreas, será sustituida por Ramón Escrivà y Josep Salvador, a cargo de exposiciones y colección, respectivamente.

Fachada del IVAM.

Fachada del IVAM.

A continuación reproducimos el texto que publicamos en su día, en el que se revela el grado de implicación de Raquel Gutiérrez en los hechos denunciados por Intervención, a raíz de los cuales la propia dirección actual del IVAM ha tramitado las oportunas alegaciones por si hubiera actos constitutivos de delitos penales.

Para que el IVAM fuera lo que fue durante los años que Consuelo Císcar dirigió y, a tenor del informe económico, manejó a su antojo el museo valenciano, ha tenido que haber personas que, junto a ella, han ido dando por buenas sus actuaciones. Algunas, debido a su carácter lábil; otras, por interesada aquiescencia y, seguramente las más, por asunción tácita de lo que se entendía por práctica normal de la gestión pública de la cultura. Algunas han desaparecido del actual equipo encabezado por José Miguel Cortés. Otras, sin embargo, continúan.

El informe, en este sentido, es claro y contundente: “Se han detectado irregularidades en todas las fases de la tramitación de los expedientes de contratación, fraccionamientos indebidos en el objeto del contrato y tramitaciones urgentes sin una justificación suficiente”. Y quienes estaban encargados de aprobar esos gastos también figuran con nombres y apellidos en el informe: “El perfil directivo es el competente para aprobar la propuesta de gasto”.

Perfil directivo que, “según el documento facilitado por el IVAM”, lo integraban “los siguientes trabajadores”. Atentos al dato. Administración y Finanzas: Juan Carlos Lledó Rosa y Raquel Gutiérrez. Gestión Interna: Juan José Bría Gómez y Raquel Gutiérrez. Comunicación y Desarrollo: Marina Moragues, Raquel Gutiérrez y Encarna Jiménez Losantos. Publicaciones: Norberto Martínez Ibáñez y Raquel Gutiérrez. Técnico Artística: Raquel Gutiérrez.

No hace falta ninguna prueba de agudeza visual para constatar la repetición de un nombre: el de Raquel Gutiérrez, entonces involucrada en todas las áreas del equipo directivo del IVAM auditado y, en la actualidad, Subdirectora General de Colecciones y Exposiciones, a pesar de la criba realizada por José Miguel Cortés a la hora de poner tierra de por medio con respecto a Consuelo Císcar. También formó parte de la Comisión de Adquisición de Obras de Arte (C.A.) que desde 2006, según el informe, la integraba la directora gerente (Consuelo Císcar), el director económico-administrativo (Juan Carlos Lledó), la directora del área técnico-artística (Raquel Gutiérrez) y un experto en arte contemporáneo designado por la Dirección (Tomás Llorens).

Y aunque “no queda constancia de que todas las propuestas recibidas por el IVAM sean sometidas a la C.A.”, el informe sí deja claro que dichas propuestas (aún partiendo de Consuelo Císcar) “son informadas favorablemente por los restantes miembros en los términos propuestos”. Por volver a recordarlos, se resumían en lo siguiente: es una “oportunidad extraordinaria para enriquecer los importantes fondos del museo”. De manera que la responsabilidad en los gastos difícilmente justificables que aparecen con todo lujo de detalles en el informe, recae directamente en las personas que integraban esa Comisión.

Durante los años 2009 a 2013 también incurrió el IVAM en un gasto por importe de 63.830,06 euros a favor de Tomás Belaire Parra, en concepto de servicios de traducción de textos en valenciano, habiéndose satisfecho un total de 62.689,28 euros. Cantidad que, como recoge el informe, resulta injustificable dado que dicha prestación de servicios podía haber sido realizada de manera gratuita por el Servicio de Traducción y Asesoramiento del Valenciano (STAV) de la Generalitat.

La destitución de los cuatro subdirectores generales del IVAM, nada más tomar posesión del cargo José Miguel Cortés el 23 de septiembre de 2014, tal y como lo recoge el actual director en sus alegaciones al informe, “por no merecer la confianza tan necesaria para el ejercicio de sus respectivas responsabilidades”, pudiera ser el cierre en falso de la herida por la que se ha ido desangrando económicamente el IVAM durante estos últimos diez años. La mala sombra de Consuelo Císcar, por lo que se ve en la auditoría, abarca a muchos más.

Raquel Gutiérrez, primera por la izquierda, dimite como subdirectora de Colecciones y Exposiciones del IVAM.

Raquel Gutiérrez, primera por la izquierda, dimite como subdirectora de Colecciones y Exposiciones del IVAM.

Salva Torres

La mala sombra del IVAM es alargada

Informe provisional de control financiero realizado al IVAM
Intervención General de la Generalitat
Ejercicios 2009 al 2014
Con fecha 21 de mayo de 2015

Para que el IVAM fuera lo que fue durante los años que Consuelo Císcar dirigió y, a tenor del informe económico, manejó a su antojo el museo valenciano, ha tenido que haber personas que, junto a ella, han ido dando por buenas sus actuaciones. Algunas, debido a su carácter lábil; otras, por interesada aquiescencia y, seguramente las más, por asunción tácita de lo que se entendía por práctica normal de la gestión pública de la cultura. Algunas han desaparecido del actual equipo encabezado por José Miguel Cortés. Otras, sin embargo, continúan.

El informe, en este sentido, es claro y contundente: “Se han detectado irregularidades en todas las fases de la tramitación de los expedientes de contratación, fraccionamientos indebidos en el objeto del contrato y tramitaciones urgentes sin una justificación suficiente”. Y quienes estaban encargados de aprobar esos gastos también figuran con nombres y apellidos en el informe: “El perfil directivo es el competente para aprobar la propuesta de gasto”.

Perfil directivo que, “según el documento facilitado por el IVAM”, lo integraban “los siguientes trabajadores”. Atentos al dato. Administración y Finanzas: Juan Carlos Lledó Rosa y Raquel Gutiérrez. Gestión Interna: Juan José Bría Gómez y Raquel Gutiérrez. Comunicación y Desarrollo: Marina Moragues, Raquel Gutiérrez y Encarna Jiménez Losantos. Publicaciones: Norberto Martínez Ibáñez y Raquel Gutiérrez. Técnico Artística: Raquel Gutiérrez.

No hace falta ninguna prueba de agudeza visual para constatar la repetición de un nombre: el de Raquel Gutiérrez, entonces involucrada en todas las áreas del equipo directivo del IVAM auditado y, en la actualidad, Subdirectora General de Colecciones y Exposiciones, a pesar de la criba realizada por José Miguel Cortés a la hora de poner tierra de por medio con respecto a Consuelo Císcar. También formó parte de la Comisión de Adquisición de Obras de Arte (C.A.) que desde 2006, según el informe, la integraba la directora gerente (Consuelo Císcar), el director económico-administrativo (Juan Carlos Lledó), la directora del área técnico-artística (Raquel Gutiérrez) y un experto en arte contemporáneo designado por la Dirección (Tomás Llorens).

Y aunque “no queda constancia de que todas las propuestas recibidas por el IVAM sean sometidas a la C.A.”, el informe sí deja claro que dichas propuestas (aún partiendo de Consuelo Císcar) “son informadas favorablemente por los restantes miembros en los términos propuestos”. Por volver a recordarlos, se resumían en lo siguiente: es una “oportunidad extraordinaria para enriquecer los importantes fondos del museo”. De manera que la responsabilidad en los gastos difícilmente justificables que aparecen con todo lujo de detalles en el informe, recae directamente en las personas que integraban esa Comisión.

Imagen del IVAM durante un acto reivindicativo a favor de la transparencia de su gestión. Fotografía: Tania Castro.

Imagen del IVAM durante un acto reivindicativo de la auditoría de su gestión. Fotografía: Tania Castro.

Durante los años 2009 a 2013 también incurrió el IVAM en un gasto por importe de 63.830,06 euros a favor de Tomás Belaire Parra, en concepto de servicios de traducción de textos en valenciano, habiéndose satisfecho un total de 62.689,28 euros. Cantidad que, como recoge el informe, resulta injustificable dado que dicha prestación de servicios podía haber sido realizada de manera gratuita por el Servicio de Traducción y Asesoramiento del Valenciano (STAV) de la Generalitat.

La destitución de los cuatro subdirectores generales del IVAM, nada más tomar posesión del cargo José Miguel Cortés el 23 de septiembre de 2014, tal y como lo recoge el actual director en sus alegaciones al informe, “por no merecer la confianza tan necesaria para el ejercicio de sus respectivas responsabilidades”, pudiera ser el cierre en falso de la herida por la que se ha ido desangrando económicamente el IVAM durante estos últimos diez años. La mala sombra de Consuelo Císcar, por lo que se ve en la auditoría, abarca a muchos más.

Raquel Gutiérrez, Subdirectora General de Publicaciones y Exposiciones (izquierda), con la dirección actual.

Raquel Gutiérrez, Subdirectora General de Publicaciones y Exposiciones (izquierda), con la dirección actual.

Salva Torres

Consuelo Císcar, ¡queda usted auditada!

Informe provisional de control financiero realizado al IVAM
Intervención General de la Generalitat Valenciana
Ejercicios 2009 al 2014
Con fecha 21 de mayo de 2015

Tarde o temprano se iba a saber: era un secreto a voces. Consuelo Císcar, más que dirigir el IVAM durante diez largos años, lo ha digerido masticándolo a dentelladas, a base de despilfarrar el presupuesto público como si de una orgía privada se tratara. Un informe provisional de control financiero realizado al Instituto Valenciano de Arte Moderno por parte de Intervención de la Generalitat así lo demuestra. El cúmulo de irregularidades es tal, ya sea a la hora de adquirir obras por encima de su valor en el mercado, tramitar comisariados a dedo, hinchar gastos de viaje o camuflar otra serie de gastos, que daría para un tratado de psicopatología económica.

Manifestación frente al IVAM. Fotografía: Tania Castro.

Manifestación frente al IVAM. Fotografía: Tania Castro.

Los ejemplos son múltiples y apabullantes. Bastará decir que, en una muestra aleatoria de obras adquiridas, Intervención concluye que en los casos de Xiaochum Miao, Natividad Navalón, Julio Quaresma, Javier Arce y Juan Carlos Nadal, sus obras The Deluge, Tiempo de arroz y sal, Della Bestia Triunphante, Removal Assignments y Haboob, respectivamente, fueron compradas por un precio superior al 1.520% (caso de la obra de Quaresma) al estimado por una valoración externa.

Tierra de arroz y sal, de Natividad Navalón. IVAM.

Tiempo de arroz y sal, de Natividad Navalón. IVAM.

Así, el precio de adquisición de Della Bestia Triunphante por parte del IVAM fue de 32.400€, frente a los 2.000 estimados. Por Removal Assignments se pagó 11.800€, cuando lo normal hubiera sido 2.500, mientras que por Tiempo de arroz y sal el IVAM desembolsó 128.400€, de los 75.000 que dictaminaba el valor de mercado. The Deluge (18.000 por 8.000) y Haboob (14.520 por 10.000) son las diferencias económicas de los otros dos casos, siempre según el informe de Intervención de la Generalitat.

Gerardo Rueda.

La moneda, el tiempo y el laberinto. Homenaje a Borges I, de Gerardo Rueda. IVAM

El IVAM también compró la obra La moneda, el tiempo y el laberinto. Homenaje a Borges II, de Gerardo Rueda, facturada en 10.586€, dentro de un lote que comprendía a su vez la donación de otras 77 obras del autor, sin que hasta la fecha haya sido entregada al instituto valenciano, al igual que sucede con 32 de las donadas. El actual director del IVAM, José Miguel Cortés, en las alegaciones presentadas al informe, manifiesta haber solicitado a la Fundición CAPA, encargada de dicha obra, su entrega “a la mayor brevedad posible”, al igual que reclama a su propietario las 32 restantes.

Haboob, de Juan Carlos Nadal. IVAM.

Haboob, de Juan Carlos Nadal. IVAM.

Los gastos de viaje y alojamiento de Consuelo Císcar durante 2009-2013 ascendieron a 137.717,82€. Gastos entre los cuales el informe detecta tres facturas de alojamiento correspondientes a tres habitaciones distintas de un mismo hotel de Basilea (Suiza) por importe de 3.825,65€ cada una. “Se ha comprobado que una de ellas corresponde al alojamiento de una persona que no tiene relación laboral con el IVAM (Pilar Mundina Gómez)”, mientras que las dos restantes “figuran a nombre de la Directora Gerente, sin que se haya podido verificar si se alojó una tercera persona sin identificar o si la habitación quedó desocupada”.

Removal Assignments, de Javier Arce.

Removal Assignments, de Javier Arce.

Lo mismo sucede con los gastos de alojamiento por valor de 855€ debidos a “una estancia de hotel de dos noches de Boye Llorens en Barcelona sin que conste relación laboral o profesional con el IVAM durante dichas fechas”. O los 12.146,76 correspondientes a gastos de desplazamiento de miembros del Consejo Rector para acudir a las sesiones de dicho órgano. Y es que, como recoge el informe, “el IVAM no dispone de ninguna norma interna que regule [esos] gastos de desplazamiento”.

Del Catálogo Razonado de Julio González, cuya obra estaba previsto se articulara en cinco volúmenes, a día de hoy únicamente publicados los del I al III, el IVAM adquirió 2.750 ejemplares, de los que se han vendido 22, 161 se han entregado de forma gratuita como protocolo y, ¡atención!, 2.567 (93,35% de los adquiridos con un coste de producción de 297.233€), “están almacenados como stock en las dependencias del Instituto”.

Los ejemplos de las irregularidades cometidas es tan amplio y revelador que José Miguel Cortés, en sus alegaciones, firmadas junto al Administrador Joan A. Llinares Gómez, afirma que “suponen un grave quebranto para el erario público y, en particular, para el maltrecho presupuesto del IVAM”. De hecho, Cortés y Llinares añaden que todos estos hechos “podrían constituir además conductas tipificadas en el ordenamiento jurídico penal”, por lo que entienden “necesario dar traslado a la Abogacía de la Generalitat al objeto de que se interpongan cuantas acciones sean necesarias”.

Consuelo Císcar. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Consuelo Císcar. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Salva Torres

Ciudad de la Luz: impunidad cero

Plataforma para la Defensa de la Industria Audiovisual
Creada en Alicante el 19 de febrero, 2015

Tras varias reuniones preparatorias, el pasado 19 de febrero, técnicos, artistas, asociaciones y empresas del audiovisual en la ciudad de Alicante han creado la ‘Plataforma para la Defensa de la Industria Audiovisual’. Actualmente cuenta con 1.139 profesionales de toda España. A través de esta organización se espera aglutinar y contar con el apoyo de las distintas asociaciones profesionales relacionadas tanto con el área audiovisual como de la cultura y con otros grupos afines, formaciones políticas que defiendan la cultura como sector estructural, y de la ciudadanía en general con el primer objetivo de presionar para que La Ciudad de la Luz continúe al servicio exclusivo de la actividad audiovisual.

Conscientes de que debe de realizarse la venta del complejo, los profesionales que integran la Plataforma no quieren que se realice de manera precipitada y opaca,  ni sin propuestas claras que tengan en cuenta el impacto socio-económico del complejo a medio y largo plazo y su viabilidad, con un modelo de negocio apropiado.

Estudios de la Ciudad de la Luz de Alicante.

Estudios de la Ciudad de la Luz de Alicante.

«No podemos dejar que los que han llevado a la situación actual a los Estudios de la Ciudad de la Luz queden impunes y además pretendan ahora proceder a venderlo a su antojo, llevados por intereses personales y en condiciones de propaganda partidista y  falta de transparencia», dicen.  En este sentido, han trasladado a diferentes formaciones políticas una serie de preguntas de las que se espera tener respuesta en el Ayuntamiento de Alicante, las Cortes Valencianas y el Congreso de los Diputados.

Además, la Plataforma está realizando varias acciones concretas: trabajar para unificar y lograr el respaldo de todos los profesionales de España que abogan por que la Ciudad de la Luz no desaparezca; publicar un manifiesto con la exposición y defensa del sector audiovisual; convocar concentraciones de protesta; informar a la ciudadanía de la situación real de la venta -donde de nuevo se ven multitud de irregularidades- y lograr el apoyo de las distintas fuerzas políticas para que pidan explicaciones del proceso de liquidación ya en curso.

Los miembros de la Plataforma creen que todavía es posible lograr que los Estudios de la Ciudad de la Luz puedan destinarse para lo que se dijo que se había creado. «Su  aprovechamiento para otra actividad diferente significa no sólo destruir unas instalaciones que apenas han tenido uso, sino acabar con la posibilidad de crear un centro de producción audiovisual fuerte para España. El cine y todo lo audiovisual pertenecen a un sector económico que ha demostrado en los últimos tiempos ser uno de los sectores más positivos en la actividad económica del país», concluyen.

Cartel de entrada a Ciudad de la Luz.

Cartel de entrada a Ciudad de la Luz.