Tactel Land en el Hotel Urban

Tactel Land, de Ismael Chappaz y Juanma Menero
Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban
Carrera de San Jerónimo, 34. Madrid
Hasta el 31 de diciembre de 2015

En vísperas de la inauguración de ARCO, el Hotel Urban, de Derby Hotels Collection, vuelve a apostar por el talento creativo de jóvenes artistas y transforma su fachada en una explosión de color con las ilustraciones de Ismael Chappaz y Juanma Menero. Estas ilustraciones simbólicas y coloristas vestirán durante todo el año 2015 los ventanales del Glass Bar del Hotel Urban de Madrid.

Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban con la obra Tactel Land, de Ismael Chappaz y Juanma Menero. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban con la obra Tactel Land, de Ismael Chappaz y Juanma Menero. Imagen cortesía de Espai Tactel.

De este modo, madrileños y turistas podrán admirar desde la calle o desde el interior del bar esta original obra de arte de los ilustradores valencianos, basada en la modernidad surrealista. ‘La Montaña Sagrada’, obra maestra de Jodorowsky – el máximo exponente del cine esotérico – ha sido la inspiración de las ilustraciones.

Titulada ‘Tactel Land’, la intervención sobre las amplias cristaleras del Hotel Urban refleja la riqueza de la diversidad técnica y la importancia del arte tribal, traducido a un lenguaje contemporáneo y elocuente. Los colores utilizados parecen sacados del videojuego arcade o del imaginario de Super Mario Bros. La obra enlaza con la decoración interior del Hotel Urban, donde predominan las máscaras de Papúa Nueva Guinea, integradas en un diseño sofisticado pero ligado a los orígenes.

En la obra destacan las figuras circulares y las siluetas triangulares que, a su vez, aluden metafóricamente a la localización del Hotel Urban, en el centro del triángulo museístico madrileño por excelencia: formado por el Museo del Prado, el Museo Thyssen – Bornemisza y el Museo Reina Sofía.

Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban con la intervención plástica Tactel Land de Ismael Chappaz y Juanma Menero.

Ventanales del Glass Bar del Hotel Urban con la intervención plástica ‘Tactel Land’ de Ismael Chappaz y Juanma Menero. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Juego de Damas en el taller de Manolo Martín

Concurso Visual Talent
Taller de Manolo Martín en Benicalap
Sexta y última prueba
Clausura: sábado 26 de julio en Las Naves, 19.30h

Entraron de buena mañana en el taller que el artista fallero Manolo Martín tiene en Benicalap. Y los finalistas del concurso Visual Talent se encontraron con unas pequeñas letras de corcho blanco como objeto de la sexta y última prueba que debían superar. ¿Eso era todo? La pregunta se reveló en sus sorprendidos rostros, hasta que Manolo Martín acabó con la sorpresa reconociendo que se trataba de una pequeña broma. Tan pequeña como los números de corcho, que dejó paso a las más grandes cabezas escultóricas que, ahora sí, debían utilizar como objeto de la prueba.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Bastaron unas mínimas instrucciones para que los diez estudiantes de bachillerato artístico se metieran de lleno a la faena. Rodeados de botes de pintura, frascos de spray, pinceles, telas, esparto y demás utensilios desperdigados por el taller de Manolo Martín, los futuros jóvenes talentos fueron interviniendo plásticamente aquellas grandes cabezas. Óscar Hilario, escultor del taller, explicó que se trataba de los prototipos usados para la realización de la Dama Ibérica de Manolo Valdés.

El artista Manolo Martín (derecha), dando instrucciones en su taller a los finalistas del concurso Visual Talent. Foto: Mario Marco.

El artista Manolo Martín (derecha), dando instrucciones en su taller a los finalistas del concurso Visual Talent. Foto: Mario Marco.

“Es la pieza real que se utilizó como molde para acertar con lo que Manolo [Valdés] quería”. Aquella gran Dama Ibérica de 18 metros de altura reposa en una de las rotondas de la Avenida de las Cortes Valencianas, mientras sus réplicas “a la antigua usanza, en cartón piedra con armazón de madera” (Hilario dixit), eran trabajadas por los jóvenes concursantes de Visual Talent. Las cámaras de TVE siguieron sus evoluciones, para recoger en directo algunas de sus impresiones. Carlos Romero, coordinador del evento organizado por la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT), cerró el turno de declaraciones: “Queremos traer el joven talento a Valencia”.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, entrevistado por TVE  en el taller de Manolo Martín.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, entrevistado por TVE en el taller de Manolo Martín.

Diez de esos talentos, tras una primera selección de 50, que salió a su vez de entre más de 1.000 participantes, fueron interviniendo en las réplicas de la Dama Ibérica para dar forma a sus respectivas propuestas. El modelo era el mismo, pero a partir de ahí su imaginación y talento les fue llevando por diversos derroteros. Algunos tendieron por la vía crítica, realizando una escultura que reflejaba el rostro amordazado del inmigrante. La mayoría se inclinó por un potente manejo del color, salpicado de ilustración.

Uno de los finalistas de Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los finalistas de Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Ya sea mediante bocetos dibujados en papel o simplemente observando las posibilidades que ofrecían al natural esas diez damas ibéricas, los diez finalistas de Visual Talent tuvieron hasta las seis de la tarde para concluir sus trabajos, que serán expuestos, junto al resto de piezas realizadas en pruebas anteriores, el sábado en Las Naves. Como acertó a decir Óscar Hilario, se trataba de “sangre fresca”, algo que el taller de Manolo Martín ha tenido “siempre muy presente, por su colaboración con diferentes artistas”. “Ésta es una colaboración más”, agregó.

Uno de los finalistas de Visual Talent interviniendo una de las esculturas en el taller de Manolo Martín. Foto: Mario Marco.

Uno de los finalistas de Visual Talent interviniendo una de las esculturas en el taller de Manolo Martín. Foto: Mario Marco.

Alejandro Macharowski, encargado de la comunicación de Visual Talent, subrayó el “enorme impacto” que estaba teniendo el concurso, tanto a nivel de medios como de propagación a través de las redes sociales. Alberto Adsuara, director de producción de Visual Talent, y Cristina Fenollar, encargada de la grabación de cuanto ha venido ocurriendo durante los siete días de convivencia artística, formaban parte del frenesí suscitado en torno a las diez damas del taller de Manolo Martín. Mañana sábado 26 de julio se sabrá qué tres de esos jóvenes talentos vendrán a Valencia para cursar estudios en ESAT valorados en 20.000€. Ninguno se irá, en cualquier caso, con las mentes vacías. Tamaña experiencia no se olvida.

Finalista de Visual Talent en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Finalista de Visual Talent en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez finalistas del concurso Visual Talent, en el taller del artista fallero Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez finalistas del concurso Visual Talent, en el taller del artista fallero Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Salva Torres

Sillas ilustradas en el Mercado Central

Visual Talent, concurso organizado por ESAT
Prueba en el Mercado Central de Valencia
Martes 22 de julio, de 9.00 a 18.00 horas
Hasta el sábado 26 de julio, 2014

Bajo la cúpula interior del Mercado Central de Valencia, allí donde los puestos de fruta, charcutería, verdura y carne sueltan infinitos aromas, sabores y colores, diez jóvenes estudiantes de bachillerato artístico se afanaban por sintetizar cuanto veían a su alrededor en una humilde y funcional silla. El concurso Visual Talent de la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) los había reunido allí para que superaran una prueba. Tenían que intervenir diez sillas de Ikea, bajo la atenta mirada del ilustrador Ajubel, encargado de supervisar los trabajos.

El ilustrador Ajubal dando instrucciones a los diez jóvenes seleccionados en Visual Talent, al comienzo de la prueba en el Mercado Central. Fotografía: Mario Marco.

El ilustrador Ajubal dando instrucciones a los diez jóvenes seleccionados en Visual Talent, al comienzo de la prueba en el Mercado Central. Fotografía: Mario Marco.

Una vez ilustradas las sillas y el panel que servía de base, los estudiantes se maquillaron por cortesía de Tevian para formar parte de la intervención. Luego fotografiaron el resultado, que será expuesto en la recién abierta tienda de Ikea en Alfafar, para concluir una prueba que les llevó toda la mañana y parte de la tarde. Eran los diez elegidos, de entre un total de 50 jóvenes de bachillerato artístico de toda España, que tras superar la criba del fin de semana encaran la recta final de un concurso al que se han presentado más de 1.000 propuestas.

Un joven durante la prueba de Visual Talent en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Un joven durante la prueba de Visual Talent en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Los hay de Valencia, Ribarroja, Gijón, Calahorra, Zaragoza, Sevilla, Cádiz y Jaén. Cinco chicos y otras tantas chicas con “diferentes personalidades” y de “diferentes disciplinas artísticas”, explicó la actriz encargada del audiovisual Cristina Fenollar, que compiten por lograr los tres premios o becas de estudio en ESAT, valorados cada uno en 20.000€. “Estoy alucinada, porque son muy jóvenes, con mucho talento y que aguantan la presión bien”. Fenollar recordó que, después de todo, es un concurso en formato Talent Show “con su parte de reality”. La grabación de todo cuanto ocurra durante la semana será posteriormente editado y ofrecido a alguna televisión.

Dos de los jóvenes participantes en el concurso Visual Talent, durante la prueba en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Dos de los jóvenes participantes en el concurso Visual Talent, durante la prueba en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Las sillas de Ikea fueron intervenidas con ilustraciones próximas al cómic, a la abundante fruta de los puestos circundantes, al colorista ambiente del Mercado Central o al conceptualismo de ciertas propuestas. Los maquillajes tenían que ver con alusiones a los propios trabajos, algunos tocando de refilón el carácter ilustrativo de la prueba. Como apuntó Ajubel, “es una prueba muy dura, que a algunos profesionales de la ilustración les hubiera costado hacer”. En poco más de tres horas, los diez supervivientes de Visual Talent tuvieron que dejar listas las 10 sillas, para sumergirse después en el maquillaje y la práctica fotográfica.

Una joven seleccionada en Visual Talent, durante la prueba de ilustración en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Una joven seleccionada en Visual Talent, durante la prueba de ilustración en el Mercado Central de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Alberto Adsuara, Director de Producción del concurso organizado por ESAT, destacó el intenso trabajo previo, ya que el fin de semana tuvieron que descartar a 40 de los jóvenes participantes. Lo hicieron tras llevar a cabo tres pruebas en Las Naves: la realización en dos horas y media de un autorretrato en blanco y negro de 2 x 1,5 metros, bajo la supervisión de Carlos Romero, coordinador de Visual Talent; una prueba de ideación, entre conceptual y proyectual, dirigida por el artista Solimán, y otra fotográfica, en la que los estudiantes tenían cinco minutos cada uno para fotografiar a la modelo Alicia Rincón en los baños de Las Naves. Alberto Adsuara, encargado de esta última prueba, recuerda “el denso calor” durante las más de tres horas que duró la actividad.

Los diez elegidos deberán esta semana afrontar otras tres pruebas. En la primera, los estudiantes elegirán lo que hacen, tras haberse tenido que ceñir a la disciplina de la ilustración en el Mercado Central. El jueves, un fantasma imaginario tomará las dependencias del Círculo de Bellas Artes de Valencia, en torno al cual deberán realizar un audiovisual. Y la más espectacular llegará de la mano del artista fallero Manolo Martín, en cuyo taller se prepara una singular prueba. La traca final, con los premiados, será el sábado en una gran fiesta Visual Talent. Para entonces, las sillas Ikea ya gozarán de un merecido e ilustrativo reposo.

Uno de los diez jóvenes seleccionados en el concurso Visual Talent, durante la prueba de ilustración de sillas en el Mercado Central. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez jóvenes seleccionados en el concurso Visual Talent, durante la prueba de ilustración de sillas en el Mercado Central. Fotografía: Mario Marco.

Salva Torres

Los simulacros de Fernández Alvira

Nobody said it was easy. Antonio Fernández Alvira.
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Hasta el 15 de junio

El título de la exposición es bien elocuente: Nobody said it was easy (Nadie dijo que fuera fácil). Y, a pesar de la advertencia, Antonio Fernández Alvira muestra su perplejidad por la violencia que ejerce el poder, al tiempo que refleja la teatralidad de la vida mediante una serie de cabañas a modo de falsos decorados. Jean Baudrillard abordó esa ficción que nos envuelve en su ya famoso libro Cultura y simulacro. Fernández Alvira sigue esa estela deconstructiva para dejar constancia de la contradicción que nos atenaza.

Por un lado, levantamos acta irónica del espejismo en que se ha convertido nuestra cultura, con instituciones huecas y personajes que las regentan imponiendo un poder que nos aplasta. Y, por otro, constatada la falsedad de cuanto nos rodea, hurgamos en ella para extraer su amargo jugo. Un jugo amargo que la distancia crítica transforma en efervescente y provocadora ficción artística.

Pulsa  pro nobis #2. Antonio Fernández Alvira

Pulsa pro nobis #2. Antonio Fernández Alvira

A Nobody said it was easy le faltan una serie de puntos suspensivos que nos aclaren qué es lo que no resulta fácil. Se intuye que es combatir la violencia de ese poder que tiende al aplastamiento. Así lo explica al menos Fernández Alvira: “No me interesa tanto el rostro de quienes llevan esas casacas marrones militares, como lo que representan”. Y lo que representan, continúa diciendo el artista, es “la violencia, no sólo física, que tiende a clasificar y crear estereotipos”. Frente a esa dificultad, sin duda castradora de la libertad que anhela todo sujeto, se impone la acción enérgica de quien busca su singularidad.

Pulsa pro nobis #3. Antonio Fernández Alvira.

Pulsa pro nobis #3. Antonio Fernández Alvira.

Las 12 obras que Antonio Fernández Alvira muestra en Espai Tactel revelan el origen de esa crisis del sujeto en un mundo plagado de espejismos. El artista se hace eco de tan grotesca representación del poder (militares sin rostro, pero con su mejores galas) y de la teatralidad que nos rodea (serie de decorados), imposibilitando, en ese espacio vacío por falso, la emergencia del sujeto libre de ataduras al que alude el título de la exposición.

El bordado a mano, que utiliza en alguna de sus obras, sirve de crítica a esa masculinidad mal entendida que impregna el conjunto expositivo. Lo tradicionalmente femenino, puesto al servicio del hombre. “Ese patrón masculino, realizado sin salirte de la línea, refuerza el cliché y los estereotipos que aluden al poder”, subraya el artista. Masculinidad, más bien machismo, que impide el “autoanálisis” por parte de un hombre cuya estrechez de miras Fernández Alvira ubica en esas figuras con casaca militar. Nobody said it was easy. Sin duda. Sobre todo en un universo plagado de ambiciones, falsos decorados y simulacros que Alvira subraya con bordados a mano.

 Salva Torres