El Club de los Buenos Infieles

El Club de los Buenos Infieles, de Lluís Segura
Estreno en cines Kinépolis: 29 de marzo de 2018

El día 29 del pasado mes de marzo se estrenó la película de Lluís Segura ‘El Club de los Buenos Infieles’. Es la primera película del director en este cargo y su debut no puede ser mejor, teniendo en cuenta lo que el film busca. Su reparto no se queda atrás, actores de la talla de Fele Martínez, Raúl Fernández de Pablo o Adrián Lastra entre otros.

La película trata de un grupo de amigos que tras unos cuantos años se reúnen en una cena de exalumnos de instituto. Todo va bien, rememoran aquellos “tiempos ahora perdidos”, como dice la letra del grupo La Frontera, muy presente en el film, hasta que llega el bajón del alcohol y las filosofadas típicas de este tipo de momentos. En ese instante comienzan a plantearse sus vidas, conforme eran antes y como son ahora, en concreto, la vida de pareja. Acaban llegando a la conclusión de que ya no sienten el deseo físico del inicio aunque el cariño se mantenga presente.

Raúl Fernández de Pablo. Fele Martínez y Juanma Cifuentes tras la escena de la fiesta de reunión de exalumnos.

Raúl Fernández de Pablo. Fele Martínez y Juanma Cifuentes tras la escena de la fiesta de reunión de exalumnos.

En ese momento es cuando piensan que una buena idea para recobrar esa pasión que se ha perdido en la pareja sería salir a “ligar” con otras mujeres para, de ese modo, valorar mejor lo que tienen o más bien, como ellos llegan a mencionar en algún momento, “tomar oxígeno” para volver a la relación. De esa manera, se verán inmersos en lo que ellos crearán y llamarán por el nombre de ‘El Club de los Buenos Infieles’, por que son infieles, pero por una buena causa, salvar sus matrimonios.

A lo largo de la película veremos escenas que nos harán tener grandes carcajadas, como la escena en que Marcos (Fele Martínez) finge un orgasmo. Cada uno de los personajes que forma el grupo tiene personalidades muy diferentes y marcadas, muy influenciados por distintos estereotipos.

Hovik Keuchkerian, Juanma Cifuentes, Albert Ribalta, Raúl Fernández de Pablo y Fele Martínez en la escena del restaurante de Zaragoza.

Hovik Keuchkerian, Juanma Cifuentes, Albert Ribalta, Raúl Fernández de Pablo y Fele Martínez en la escena del restaurante de Zaragoza.

Pero esto no se sabrá prácticamente hasta el final, puesto que en un principio parece que todos tengan los mismos anhelos e ideas, principalmente el de estar con otra mujer para así valorar a sus parejas después. Podemos observar al que disfruta con ser infiel, el que se siente mal consigo mismo por lo que está haciendo o el que intenta salvar un matrimonio con una persona de la que ni siquiera está enamorado ya. Un disparate, ¿verdad? Pero es que dentro de todo esto se encuentra la principal crítica que la película lanza al espectador para que éste reflexione.

Jordi Vilches, Raúl Fernández de Pablo, Fele Martínez, Albert Ribalta y Juanma Cifuentes en el trayecto deuna de las escapadas de "Club".

Jordi Vilches, Raúl Fernández de Pablo, Fele Martínez, Albert Ribalta y Juanma Cifuentes en el trayecto deuna de las escapadas de «Club».

Y es que lo que Lluís Segura nos muestra en su obra, dentro de un marco de disparate y sátira, es la crisis de un modelo que se encuentra de capa caída, el matrimonio, la relación de pareja. La idea del “marido y mujer hasta que la muerte os separe” es algo anquilosado, pretérito y en la mayoría de los casos, falso. Muchas personas casadas luchan día a día por mantener una institución que sin amor pasional ya no es la misma y en ocasiones ésta es la propia razón por la que desfallecen. Varias son las razones que nos impulsan a intentar prolongar lo que ya no existe: niños, soledad, sustento económico, culpabilidad, miedo a afrontar la situación o la esperanza de que con el tiempo todo mejore.

No es el único tema que se trata. También se pone de manifiesto el hecho de que los hombres no cumplimos el estereotipo que siempre se nos ha impuesto. Mantener el tipo y no mostrar debilidad es una máxima que siempre ha estado presente en el mundo de la “virilidad”. Aquí se muestra nuestra verdadera naturaleza, que somos sensibles, que tenemos miedos y que, por supuesto, no siempre estamos dispuestos a mantener relaciones sexuales. ¡Ni que fuéramos animales de monta!

Marcos (Fele Martínez) en una de las escenas en que se entrevista a los personajes durante la trama.

Marcos (Fele Martínez) en una de las escenas en que se entrevista a los personajes a lo largo de la trama.

La sátira que se utiliza en el film es también muy acertada, sutil en algunos casos, como que se ponga al toro de Osborne en uno de los planos de las salidas del club para ironizar sobre la “hombría” de los personajes y su enorme desempeño en las artes de la seducción. En este punto aparece el “Teacher” (Adrián Lastra), mostrando sus amplios conocimientos de las artes amatorias, como si del propio Ovidio se tratase, a la par que su grandísimo dominio del inglés. Un humor muy blanco con toques de ironía que mantiene activo al espectador la mayor parte de la película, hasta que ésta se vuelve más “sesuda”.

Adrián Lastra en su papel de "teacher" de la seducción.

Adrián Lastra en su papel de «teacher» de la seducción.

Otro punto que vale la pena destacar es el hecho de que las mujeres no aparecen por ningún lado. Lejos de ser lo que para unos sería una imagen algo machista, aquí, según nos dijo el propio director en el preestreno, es más bien todo lo contrario. Su principal fin es centrarse en las frustraciones emocionales de los hombres. No se busca en ningún momento mostrar a las mujeres de los protagonistas por el hecho de que su papel sería el de una mera víctima.

Además, bajo nuestro criterio, consideramos que el que no aparezcan hace que el espectador empatice con las mujeres de los protagonistas. Es decir, mientras ellos se divierten y buscan relaciones con otras, el espectador puede llegar a pensar en éstas y en que lo que les están haciendo no es correcto, que pese a que su causa es justa para ellos, no es la mejor solución que se puede aportar al problema. En cierto modo pueden llegar a tener cierto “cargo de conciencia”. Es cierto también que en el film los protagonistas ponen sobre la mesa todos los planteamientos que aportan los psicólogos para “reavivar la llama”, pero los desechan immediatamente dando a entender que las consideran pseudosoluciones que no llevan a nada más que al estancamiento emocional.

Juanma Cifuentes y Fele Martinez en una de las escenas en que sus personajes fracasan estrepitósamente en su intento de ligar.

Juanma Cifuentes y Fele Martinez en una de las escenas en que sus personajes fracasan estrepitosamente en su intento de ligar.

‘El Club de los Buenos Infieles’ es una película que ante todo busca que el espectador pase un buen rato, que se ria y que empatice con los personajes que aparecen en pantalla, objetivo que cumple con creces pese a su corto presupuesto. Lluís Segura se ha empeñado en que la veamos mayormente como eso, como una tragicomedia más dentro de la comedia que de la tragedia. Aún así no se puede evitar reflexionar en torno a ella. Plantea temas relacionados con el amor que se encuentran en total actualidad. Nuevos tipos de relaciones de pareja, como el poliamor, ganan fuerza en una sociedad con una mentalidad de pareja mucho más abierta de lo que era a penas 50 años atrás.

Hay personas que se niegan a verlo, y la película también muestra a personas con este pensamiento que se ven afrontados por una realidad muy distinta a la que viven o se fuerzan a vivir. Se trata de una película que muestra cómo muchos de nosotros nos negamos a ver la crisis de este sistema y el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones. Y mientras siga así, seguirán habiendo clubs de buenos infieles.

Fele Martínez, Juanma Cifuentes, Raúl Fernández de Pablo, Albert Ribalta y Hovik Keuchkerian en una de las salidas que sus personajes realizan.

Fele Martínez, Juanma Cifuentes, Raúl Fernández de Pablo, Albert Ribalta y Hovik Keuchkerian en una de las salidas que sus personajes realizan en el «Club».

Baltasar Camps Estellés

Eyes Wide Shut, la infidelidad a debate

Cinefórum sobre Eyes Wide Shut
Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana
C / Alberique, 35. Valencia
Jueves 18 de junio, a las 19.30h

Eyes Wide Shut (en Hispanoamérica Ojos bien cerrados) es el decimotercer largometraje dirigido por Stanley Kubrick, protagonizado por Tom Cruise y Nicole Kidman y estrenado en 1999. Fue la última película de Kubrick, así como su obra póstuma, ya que el director murió pocos días antes de poder acabar el montaje definitivo. Está basada en la novela Relato soñado, de Arthur Schnitzler, y su guión fue escrito por el mismo Kubrick y Frederic Raphael.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

Hasta aquí la introducción de la película en torno a la cual el Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana organiza el jueves 18 de junio un cinefórum que tiene por objetivo “analizar la película desde distintos enfoques psicológicos, técnicos y musicales, la tortura de los celos, la infidelidad, la seguridad del matrimonio frente a los peligros del sexo furtivo, lo onírico y lo real, el drama psicosexual…”, según explica el Colegio en su web.

Para desentrañar lo que encierra Eyes Wide Shut, que gira en torno a las confesiones sexuales de una pareja tras acudir a una fiesta y las consecuencias que traen consigo ciertas revelaciones secretas, el Colegio de Psicólogos reúne a una serie de expertos. Los encargados del análisis de la obra póstuma de Kubrick son: Begoña Siles, profesora agregada de la Universidad CEU Cardenal Herrera; Daniel Gascó, crítico de cine; Ricardo Bonet, licenciado en Filosofía por la Universidad de Valencia; Francisco Campos, psicólogo clínico y psicoanalista, y Óscar Cortijo, vicedecano del Colegio.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

Stanley Kubrick narra en Eyes Wide Shut el extraño trayecto de Bill Harford (Tom Cruise), médico que ha vivido de manera acomodaticia pero que, tras la confesión por parte de su mujer Alice (Nicole Kidman) de un deseo secreto, se verá envuelto a lo largo de una noche en una serie de aventuras y amenazas. Los sueños ocupan un lugar fundamental en la película, ya que son los que permiten aflorar los auténticos deseos de Alice (Albertine en la novela de Schnitzler), a partir de los cuales su marido detecta ciertas lagunas en su vida matrimonial.

Como apunta Luis Martín Arias, en el ‘Escritos’ dedicado a Kubrick, “las eternamente fracasadas aventuras sexuales del marido revelan –como sucesión de actos fallidos- su propia inseguridad sexual, sus dudas respecto a ser capaz de satisfacer lo que se demanda desde el lado de lo femenino”. De ahí que su doble recorrido nocturno sea, según Martín Arias, “también una búsqueda de reafirmación de su propia identidad, la cual es inseparable de la crisis que cierto fracaso sexual ha hecho emerger”.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick.

En las malas relaciones de Stanley Kubrick con su padre, médico que siempre deseó que su hijo ejerciera su misma profesión, diversos comentaristas de su obra fílmica han visto un condicionamiento biográfico que se habría reflejado en su cine, tal y como señala el propio Martín Arias. “De tal modo que se ha mencionado con insistencia la ausencia de la figura paterna en muchas de sus películas”, destacando en este sentido El resplandor, “donde la disolución del núcleo familiar corre a cargo de un monstruoso padre enloquecido”.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick.

Fotograma de Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick. Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.