Crepúsculo de un Rey

Final de partida, de Ana Romero
La Esfera de los Libros

Los reyes y los héroes siempre suscitan el interés del público. Y todavía más los antihéroes o los monarcas caídos a los pies de los caballos (o de un elefante). Este interés, equidistante entre el morbo y la legítima curiosidad por las figuras públicas, explica en parte el éxito de ‘Final de partida’, un libro de la veterana periodista Ana Romero escrito con conocimiento de causa y sin paños calientes que encabeza esta primavera las listas de best sellers.

La crónica de los hechos que llevaron a la abdicación de Juan Carlos I es el subtítulo de este retrato doblemente real, más en oscuros que en claros, que va más allá de la figura del monarca para reflejar a los personajes de la alta política y sociedad que le jalearon las gracias y lo protegieron de la Prensa, hasta que ya no se pudo más y las costuras del cordón sanitario reventaron.

Portada del libro 'Final de partida', de Ana Romero. La Esfera de los Libros

Portada del libro ‘Final de partida’, de Ana Romero. La Esfera de los Libros

El título ‘Final de partida’ remite a una obra de Samuel Beckett, ambientada en un espacio claustrofóbico, en la que un personaje le dice al otro: ‘Será el fin y me preguntaré qué pudo ocasionarlo y me preguntaré por qué tardó tanto’.

Romero no se inventa nada, aunque en su relato a veces la realidad supera la ficción. Se basa en cinco años de trabajo, decenas de entrevistas a personajes clave en el entorno del monarca y su propia experiencia como corresponsal en la Casa Real. “En mayo de 2010 ocupé ese puesto en El Mundo y al principio pensé que iba a hacer crónica rosa, pero me equivocaba”, dice Romero. “Me vi inmersa en una vorágine donde la monarquía y la alta política se mezclaba con el mundo empresarial y el establishment español”.

Lento declive

El declive del Juan Carlos I no fue cosa de un día, sino un largo proceso en el que convergieron un cúmulo de circunstancias: problemas de salud, amores no tan secretos, el asunto Nóos, etcétera. “En 1992 y 1997 ya se produjeron sendos amagos de escándalo a causa de sus líos de faldas, con una mallorquina y con la actriz Bárbara Rey”, cuenta Romero. “Entonces los barones del sistema hicieron piña para proteger al rey con una especie de cordón sanitario que mantenía amordazada a la prensa”.

El 14 de abril de 2012 fue una fecha decisiva, el amanecer de un regio crepúsculo. “El asunto del elefante fue la gota que desbordó el vaso. Las redes sociales la emprendieron con los medios tradicionales españoles. A partir de la caída en Botsuana, la puerta se abrió de par en par y por ella entraron a borbotones todo tipo de noticias, incluidas las averías de los aviones oficiales, metáfora perfecta de la crisis institucional y personal que sufrió la monarquía. Ocurrió todo al mismo tiempo, y cuando peor venía a todos. ‘Se le marchitó el clavel’, me dijo con gran clarividencia una persona de su entorno”.

Paul Preston explica el declive real en la búsqueda a una edad tardía del ‘descanso del guerrero’. Otros testimonios recogidos por Romero señalan que ‘dejó de entender al país y pensó que se lo perdonarían todo’.

'Final de partida', de Ana Romero. La Esfera de los Libros.

‘Final de partida’, de Ana Romero. La Esfera de los Libros.

En su libro, Romero cita a un amigo que lo quiere bien, quien compara el efecto de esta adulación con la «mala educación» que recibió su abuelo Alfonso XIII, mimado desde que nació hasta convertirse en un ser insoportable. La carta blanca que le concedió el sistema político, económico y social de la Transición le hizo relajar sus costumbres hasta niveles «inaceptables», según otro entrevistado.

Los acontecimientos se precipitaron en 2004. En febrero conoció a Corinna; en abril entró en prisión su amigo e intendente real, Manuel Prado, y en verano, el monarca hizo un préstamo-donación de más de un millón de euros a la infanta Cristina para que esta, junto a su marido, adquiriera el palacete de Pedralbes.

Campechano. Es  el epíteto que más se relaciona con Juan Carlos, el hombre que se impacientó con aquel ¡¿Por qué no te callas?! “Ese exabrupto lo retrata”, afirma Romero. “Es muy simpático pero sólo cuando él quiere. Tiene un gran olfato para los negocios y podría dar el tipo del típico comerciante levantino”.

Futuro de la monarquía

En cuanto al futuro de la institución en Europa y España, Ana Romero opina que «la monarquía está inmersa en un experimento que determinará si tiene o no lugar en una sociedad moderna».

“Si quiere sobrevivir deberá adaptar su origen arcaico a las exigencias de los nuevos tiempos y, sobre todo, que no se reproduzcan los esquemas infantiles e inmaduros que se han dado en el caso de Juan Carlos I. Mi libro pone en evidencia la necesidad de que exista un control sobre el trono y total transparencia. Creo que Felipe VI estará a la altura”.

¿Y Leticia? “Letizia todavía es una incógnita. De momento suscita sentimientos muy extremados de amor y odio, pero supongo que con el tiempo se irán equilibrando”.

Ana Romero (Cádiz, 1966) ha trabajado en Diario de Cádiz, Agencia EFE y El Mundo. Es autora de ‘Retratos del siglo XXI’ y ‘Carmen, Suárez y el Rey. El triángulo de la transición’. Ha sido corresponsal en Nueva York y Londres y ha vivido varios años en Abu Dabi por destino diplomático.

Ana Romero en la presentación de su libro 'Final de partida'. Imagen de Europa Press.

Ana Romero en la presentación de su libro ‘Final de partida’. Imagen de Europa Press.

Bel Carrasco

“Hablo de la insultante impunidad del poder”

Les escopinades dels escarabats, de Andreu Martín
Editorial Bromera
XXV Premi Ciutat d’Alzira

Les escopinades dels escarabats. Los escupitajos de los escarabajos. No, no se trata de un manual de entomología, sino del curioso título de la novela de Andreu Martín, uno de los maestros de la novela negra española y prolífico autor de literatura juvenil, que se ha alzado este año con el XXV Premi Ciutat d’Alzira que concede la editorial Bromera. Una obra de plena actualidad, cargada de mala leche que retrata la sociedad actual a través de una colección de personajes que se mueven tanto en las altas esferas como en los bajos fondos. Ricos empresarios, políticos poderosos, jueces estrellas subidos al pedestal de su prepotencia. Y por otra parte, un periodista en paro, una prostituta que adora los westerns y un policía informático acostumbrado a fracasar en el amor. Combinando el ritmo frenético de la música country y el gusto amargo del gintonic, Martín conduce al lector a un ritmo de vértigo por un paisaje familiar por el que desfilan desde Bárcenas y Urdangarín o la infanta Cristina hasta el Gran Wyoming y la semana BCNgra.

Andreu Martín. Imagen cortesía del autor.

Andreu Martín. Imagen cortesía del autor.

¿Qué representan los escupitajos de los escarabajos?

Los escupitajos de los escarabajos hacen referencia a las protestas de los ciudadanos y a la insultante sensación de impunidad que transmiten políticos, banqueros, multinacionales y, en definitiva, el dios mercado. Según uno de los personajes de mi novela esos escupitajos ‘no llegan ni al séptimo subterráneo del pedestal donde se erige mi estatua’. ¿Quién diría eso?  Alguien que se considera muy por encima del resto de los mortales y sabe que puede transgredir impunemente. La novela es un grito de rabia contra alguien así y trata de demostrar que algún día los escupitajos de las cucarachas sí pueden alcanzar su objetivo.

¿De qué sirve fabular sobre unos hechos de sobra conocidos que denuncian cada día los periódicos?

La novela está escrita desde la indignación no desde la denuncia y la clave de ficción permite hablar de las grandes verdades a través de la mentira. Todo está explicado en los diarios y parece que la realidad supera la ficción. Pero no es así porque la novela va más allá, puede juzgar la realidad y hacer que los criminales paguen por sus fechorías.

Detalle de la portada del libro 'Les escopinades dels escarabats', de Andreu Martin, en la editorial Bromera.

Detalle de la portada del libro ‘Les escopinades dels escarabats’, de Andreu Martin, en la editorial Bromera.

Después de tantos libros, historietas, guiones e incluso obras de teatro o películas, ¿cómo alimenta su imaginación para inventar nuevas tramas? ¿Qué considera más importante: el argumento o los personajes?

Los personajes, como los actores, deben nacer y estar al servicio del argumento. Lo importante de un personaje no es cómo es sino qué hace. ¿Y cómo alimento mi imaginación? Simplemente, me asomo al mundo y miro.

¿La crisis y la corrupción son caldos de cultivo para la buena literatura?

Todo es caldo de cultivo para la buena literatura. La crisis y la corrupción son un buen material para la literatura negra.

Portada del libro 'Les escopinades dels escarabats', de Andreu Martín. Editorial Bromera.

Portada del libro ‘Les escopinades dels escarabats’, de Andreu Martín. Editorial Bromera.

¿Echa de menos a sus lectores juveniles? ¿Qué piensa de la juventud actual amargada por el paro y la falta de oportunidades?

No he abandonado nunca a mis lectores juveniles, así que ni yo los echo en falta ni ellos a mí. Y, eso sí, compadezco el futuro que les espera porque no lo van a tener tan fácil como yo. En la guerra que nos han declarado, el objetivo del enemigo no es sólo el Estado del Bienestar sino también, y sobre todo, el Estado del Bienser.

¿Qué significa para usted el premio Ciudat d’Alzira y cómo valora la trayectoria de la editorial Bromera?

Como todos los premios, una oportunidad para vivir un poco mejor de mi profesión de novelista. Respecto a Bromera, me gustan las editoriales no muy grandes pero ambiciosas que reciben a sus autores con risas y fotos y donde puedes estrechar la mano de todos los que trabajan en tu obra, desde el director hasta el encargado del almacén.

Andreu Martín. Imagen cortesía del autor

Andreu Martín. Imagen cortesía del autor

Bel Carrasco