MASQUELIBROS, el balance de una feria

 

El balance de la III edición de la feria MASQUELIBROS, feria de libros de artista de Madrid que reúne a editores, ilustradores, artesanos del papel,  tipógrafos y todo tipo de profesionales y enamorados del libro como contenedor y soporte de creación contemporánea ha sido positivo, incluso se podría afirmar que la feria se ha consolidado definitivamente en ésta tercera edición, y una muestra de ello es que la organización ha tenido que hacer una selección exhaustiva de propuestas debido al exceso de demanda por parte de expositores, según María Crespo del comité organizador. Por un lado, la previa selección es obligada para preservar un criterio, y por otro, para mantener un número de stands que al parecer es el idóneo para el espacio que alberga el evento, el edificio del Colegio de Arquitectos de Madrid, COAM. Los datos conducen a cierto optimismo, algo se mueve y da muestra de un claro cambio de tendencia. El libro de artista cada vez capta más el interés de coleccionistas y lectores, aunque en España todavía estamos hablando de cifras muy inferiores a las destinadas en países como Alemania, Estados Unidos, Francia, México o Canadá.

Emilo Sdun en Lamp

Emilo Sdun en Lamp

A diferencia de otras ferias del libro de artista celebradas en países europeos, (London Art book, Salon du Livre d’Artiste de Bruxelles, L’Association Page(s) París, Thessaloniki Book Fair), en MASQUELIBROS se contabiliza una cantidad mayor de ejemplares únicos realizados por el propio artista, frente a ediciones numeradas  y de tiradas cortas que predominan en los otros eventos conocidos. Según explicaba Emilio Sdun, esto ocurre también en FALA, feria de libro de artista de Alicante celebrada el pasado diciembre de 2013, a diferencia de otra feria celebrada en España, como lo es  ARTS LIBRIS (Barcelona)  en cuyo caso, la entidad organizadora, Raiña Lupa, parece tener como objetivo encontrar el equilibrio entre número de expositores que se dedican a la autoedición, número de  artistas y número de editoriales especializadas que exponen en dicha feria. Todo indica que cuando una feria se consolida, progresivamente inicia un proceso de selección entre las solicitudes de expositores: la demanda es mayor pero el espacio es limitado, de ésta manera va aumentando la calidad.

Caridad Fernández y Olga Antón, de Tres en Suma Espacio de Arte

Caridad Fernández y Olga Antón, de Tres en Suma Espacio de Arte

La realización de Masquelibros, y también de cada una de las otras ferias citadas, se podría afirmar que depende en gran parte de patrocinadores privados y entidades públicas. Los números lo dicen todo, cada expositor paga entre poco más de 180 euros hasta algo más de 500 euros, dependiendo del  espacio que desee contratar. Si se contabilizan alrededor de 100 expositores, los números no engañan,  no se recauda lo suficiente para sufragar los gastos de la organización del evento.  Es de cajón.

Tristán Barbarà

Tristán Barbarà

Sea como fuere, detrás de MASQUELIBROS hay mucha dedicación por parte de los organizadores, Raquel de Prada, Jesús Herrero, Sandra F. Sarasola, Claudia Ospina, Gloria Donato, María Crespo y una larga lista de nombres. Incluso han realizado una recolecta de micro mecenas, (crowfunding) a través de Verkami para poder financiar la edición que ha finalizado recientemente. De entre las instituciones presentes en  la Feria cabe destacar el apoyo y participación de la Biblioteca Nacional de España, la Casa Velázquez, Academie de France à Madrid y la Fundación Exlibris, o la presencia de otras ferias en campaña de promoción como Arteliburu21,  Asociación Cultural Ilde o Festival Arte Libro Santillana. En cuanto a editores, un total de 24 con nombre propio, como Alchemy  Prints, Chucherías de arte,  Tristàn Barbarà Editions, Tres en Raya, Fotolito books, El Torpe al timón, Hilatina, La Seiscuatro,  Perro vagabundo o El Caballero de la Blanca Luna entre otros. En lo que se refiere a Galerías un total de 8, entre las que destacan Espacio Valverde, Galería Estampa, Galería Rina Bouwen o Artágora galería virtual. La relación de artistas, un total de 33, superior en número a las editoriales o galerías, pone de manifiesto la apuesta por la autoedición o la producción de obra singular conforme a lo citado con anterioridad, como ejemplos, Emilio Sdun, Almudena Mora, Bosch Books, Clara Bosch, Diario Zeruto,  Liya Huang, Pintocanales, Társila  Jiménez, o José Emilio Antón. En cuanto a colectivos, -10 en total- como lo son, Estilo Compadre, Estudio Crudo, Libroz, Tres En Suma Espacio de Arte y LAMP (libro de artista como materialización del pensamiento, grupo de investigación de la Universidad Complutense de Madrid). Entre las Escuelas con stand,   Escuela de Arte de Cádiz (ciclo superior de grabado) Escuela de Arte Oviedo, Escuela de Arte Diez, Escuela Superior de Diseño de Madrid, La Lavandería, y el máster de Diseño Editorial. Entre revistas objetuales, Branques, Lalata e Imput. Entre fabricantes y artesanos de papel, Libracos, Eskulan, La Dominoterapia y Adela Yustas.

Vista parcial, galerías y exposición de Mateo Maté

Vista parcial, galerías y exposición de Mateo Maté

Así, alrededor del libro, agoniza el recinto ferial,  ¿es el principio del fin del “azafatismo” como concepto de ferias y negocios?. Sea como sea, Masquelibros se consolida como una iniciativa artístico-comercial más coherente con la ciudad, ubicada en un espacio arquitectónico rodeado de vida cotidiana en la que todos los expositores ganan, -si no en ventas- al menos en experiencias, conocimiento y calidad en las formas.

José Emilio Antón en su conferencia: "¿Qué es el libro de artista?, diferencias con otras propuestas y sus clasificaciones"

José Emilio Antón en su conferencia: «¿Qué es el libro de artista?, diferencias con otras propuestas y sus clasificaciones»

La recién clausurada edición de Masquelibros también ha ganado en actividades complementarias,  conferencias, talleres e intervenciones de artistas, como ejemplo, por citar algunos, la propuesta de libros-escultura de Mateo Maté, o la conferencia de Silvia Ramírez, “Arte Correo y libro de artista: puntos de intersección”.  En los próximos días les ofreceremos el texto de otra conferencia  de mención obligada, la presentada por  José Emilio Antón titulada: “¿Qué es un libro de artista?, diferencias con otras propuestas y sus clasificaciones”. Les anticipo que con algunas afirmaciones de Antón estarán de acuerdo, y con otras muchas no,  la  definición de libro de artista, libro objeto, libro intervenido, o libro de bibliófilo se entremezclan en busca de un razonamiento muy poco acotado, lo cierto es que todo es importante en un libro, maquetación, tipografía, uso de imágenes, calidad de la impresión, tipo de papel y acabado, sin olvidarse de las cubiertas, como afirma el escritor Alan Powers en su libro Front Cover: Great Book Jacket and Cover Design, que dice literalmente “las cubiertas mejor resueltas poseen una forma de erotismo oculto, ya que conectan con una parte indefensa de nuestra personalidad para decirnos tómame, soy tuyo”.

Algo parece claro, el libro como soporte de creación o como pieza de arte será el que sobreviva a la imposición de lo digital.

 

Vicente Chambó

Manel Margalef en la Galería Cànem

Imput/Output. Codificación/Descodificación en el hemisferio izquierdo, de Manel Margalef.
En la Galería Cànem
C/ Antonio Maura, 6. Castelló de la Plana.
Hasta el 4 de Marzo.

Manel Margalef en tres tiempos:
1er tiempo: El objeto deconstruido

Hablamos de objetos y del proceso a los que los somete el artista. Objetos de procedencia industrial, extraídos de la realidad doméstica se convierten en piezas de arte, ahora bidimensionales, opuestos a la tradicional visión ilusoria de la realidad objetual. Esta presentación desencadena un proceso de nuevos significados, abriendo vías a diferentes posibilidades imaginativas y asociativas. Una metáfora visual que pone de relieve la importancia que para la interpretación supone ser entendidos como fenómenos de significación y no sólo de comunicación. Superando lo retiniano y por circuitos mentales vamos más allá de la apariencia. Estamos ante unas obras que actúan como paradigma, ya que, a pesar de oponerse a la representación, aluden a ella.

"Doble cuerpo", collage sobre madera, 2012. 120x100cm. Obra de Manel Margalef. Imagen por cortesía de la galería.

«Doble cuerpo», collage sobre madera, 2012. 120x100cm. Obra de Manel Margalef. Imagen por cortesía de la galería.

2º tiempo; Psycho-objetos. Objetos, territorio, identidad.

Manel Margalef siempre fiel a un lenguaje conceptual de máxima austeridad y contención expresiva, también mediante la fotografía, produciendo objetos sin apenas intervención, acentúa el distanciamiento objetivo, y tal vez también afectivo, respecto a su obra. Reflexiona sobre el espacio personal, el hábitat como lugar de la memoria, pero también como refugio de la propia identidad. Y este concepto va más allá y llega a los utensilios, muebles y pertenencias que configuran una identidad y un espacio diferenciado. Pero en una sociedad de «usar y tirar» el planteamiento supera el afecto por el objeto la mirada nostálgica, la utilidad; cambiándolo por una curiosa experimentalidad (el registro) devolviendo el objeto a sus matrices iniciales. Manel Margalef psycho-reordena los elementos que componen el objeto inicial, poniendo ante nosotros su autoría (la psyche), una nueva condición, al final la condición humana. También la nuestra.

3er.Tiempo: Escenarios transitables. Autor-obra–espectador.

Una obra no es nada sin el observador, el receptor que la hace suya y que puede rehacerla mientras la transita. El espectador-receptor alcanza protagonismo en la configuración del sentido de las obras.

Horizonte de expectativas:
En el diálogo que el espectador mantiene con la obra es clave este concepto, dentro del cual la pieza es acogida y transitada, y que son una red de saberes previos que forman parte de la experiencia estética del receptor y desde la que se relaciona con la obra.

Estructura apelativa:
Hace referencia al repertorio de las perspectivas abiertas por las mismas obras dirigiéndose intencionalmente al espectador, y que reclaman de él el despliegue de la obra, de acuerdo con la distinción entre concreción y reconstrucción.

Vista de la exposición. Obra de Manel Margalef. Imagen por cortesía de la galería.

Vista de la exposición. Obra de Manel Margalef. Imagen por cortesía de la galería.

Receptor implícito:
Concepto esencial para pensar la transitablitat de la obra. Sería el receptor previsto, en la medida en que la obra contiene, o puede contener, el modelo de recepción y participación que reclama. Son las estructuras de la obra mediante las cuales los espectadores pueden vincularse con ella, gracias a los actos de comprensión y juego que la misma obra promueve y genera.
Con estos tres apuntes pensamos que habremos sido capaces de intervenir en las prácticas, como espacios transitables de una manera activa y participativa. El autor nos reclama que abandonemos la apacible comodidad de una contemplación pasiva y que participamos de lleno en la configuración de sentido abierto por la obra.

IMPUT/OUTPUT. CODIFICACION/DESCODIFICACION EN EL HEMISFERIO IZQUIERDO.

Es el título que el autor da a la exposición Manel Margalef (Amposta 1963) al final nos dice que el papel fundamental del objeto artístico es actuar de mediador entre el hombre y el mundo, es la prolongación de la experiencia humana , su condicionante cultural. La promoción de aquello vivido se genera sobre las bases objetuales de nuestro mundo fenomenológico inscrito dentro de la vida cotidiana. Los objetos son bienes que se convierten en sujetos de deseos con una función de portadores de signos y exponentes sociales, con la oposición entre lo privado y público, entre aquello artificial y natural. Continúa el autor : «los últimos proyectos artísticos que he llevado a cabo giran en torno a este último mecanismo psicológico, mi vínculo con el objeto queda bien definido y lo traslado plásticamente desde la carga y el servilismo que me genera su posesión «.

Vista de la exposición. Obra de Manel Margalef. Imagen por cortesía de la galería.

Vista de la exposición. Obra de Manel Margalef. Imagen por cortesía de la galería.