El controvertido Jeff Koons en el Guggenheim

Jeff Koons: Retrospectiva
Museo Guggenheim Bilbao
Avenida Abandoibarra, 2. Bilbao
Hasta el 27 de septiembre de 2015

El Museo Guggenheim Bilbao acoge una amplia retrospectiva del artista norteamericano Jeff Koons, mostrándose por primera vez todas las series que ha realizado a lo largo de su carrera. En opinión del propio autor, algunas de sus obras «nunca han estado más elegantes» como en esta instalación bilbaína, según Europa Press.

La muestra recoge 35 obras de un artista «clave» en el arte contemporáneo que, en palabras de Juan Ignacio Vidarte, director del Guggenheim Bilbao, es además «muy especial» para el museo bilbaíno, ya que es autor de ‘Puppy’, una de las primeras obras que adquirió para su colección permanente y que se ha convertido en «un símbolo» del museo y «un icono querido para toda la ciudad de Bilbao».

Jeff Koons junto a su obra Balloon Dog (Magenta), en el Museo Guggenheim Bilbao. Foto: Europa Press.

Jeff Koons junto a su obra Balloon Dog (Magenta), en el Museo Guggenheim Bilbao. Foto: Europa Press.

La retrospectiva del Guggenheim es «la más completa» realizada hasta el momento, ya que recoge por primera vez «todas y cada una de las series» que ha realizado a lo largo de su carrera, en la que ha desarrollado «una trayectoria muy coherente pero, sin embargo, sorpresiva porque los mismos conceptos que trata desde la primera de sus series los va traduciendo a través de materiales y lenguajes muy diversos», según explicó la comisaria Lucía Agirre.

En sus obras se incluyen conceptos antagónicos como vida y muerte, pasado y presente, sexualidad e inocencia, lujo y austeridad, eterno y efímero, o femenino y masculino. El también comisario Scott Rothkopf destacó la «amplitud» de los temas tratados y el «dominio» de los medios utilizados. Jeff Koons explicó que, en sus trabajos, pretende «celebrar un diálogo del arte», sobre «la vida interna y el mundo externo», con «una mirada intuitiva», con la que pretende «absorber el ambiente, reflexionar y avanzar en las cosas que me interesan».

Koons repasó también sus referencias artísticas desde Salvador Dalí, al que conoció con 18 años, hasta el barroco y el rococó, al tiempo que consideró al «observador» como aquel que siempre es quien «acaba la obra de arte». Además, restó importancia al valor que alcanzan sus obras en el mercado e insistió en que «la recompensa del arte es algo totalmente distinto» al valor económico.

'Tulipanes', en 'Jeff Koons: Retrospectiva'. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

‘Tulipanes’, en ‘Jeff Koons: Retrospectiva’. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

Además de las obras recogidas en el interior del Museo, el Guggenheim cuenta en su colección propia con ‘Puppy’, que fue adquirida en 1997 para la Colección Propia del Museo Guggenheim Bilbao. Asimismo, la terraza exterior del Museo alberga ‘Tulipanes (Tulips)’, también expuesta de forma permanente.

La exposición del Guggeheimm comienza con ‘Hinchables, Antes de Lo Nuevo, Lo Nuevo’, donde se muestran las primeras obras de Jeff Koons, que en 1976 se instaló en Nueva York y comenzó a trabajar el objeto escultórico «reflejando la vida de la ciudad». En una segunda sala, se reúnen las obras de la serie ‘Equilibrio (Equilibrium)’, pertenecientes a la primera exposición individual que realizó en una galería, en 1985, y que abordan el tema del equilibrio personal y social.

La serie ‘Lujo y Degradación (Luxury and Degradation)’ fue presentada en 1986 por Jeff Koons con la intención de mostrar «cómo las campañas de publicidad de bebidas alcohólicas contribuyen a perpetuar los roles sociales». Para la serie ‘Banalidad (Banality)’, Koons visitó diversos talleres europeos especializados en tallas de madera religiosas y estatuillas de porcelana y encargó la realización de una serie de esculturas sobre temas icónicos de la sociedad contemporánea y otras referidas a postales de felicitación comerciales, souvenirs de las tiendas de aeropuerto o de iconografía religiosa.

'Rabbit', en 'Jeff Koons: Retrospectiva'. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

‘Rabbit’, en ‘Jeff Koons: Retrospectiva’. Cortesía del Museo Guggenheim Bilbao.

La muestra continúa con una serie de esculturas realizadas en acero inoxidable con acabado brillante, que Koons presentó en 1986 en la galería Ileana Sonnabend de Nueva York bajo el título de ‘Estatuaria (Statuary)’ y que reflejan arquetipos e imágenes de diferentes personajes de la historia. Dentro de ella, se encuentra una de las más reconocidas imágenes de Koons, ‘Conejo (Rabbit)’.

‘Hecho en el Cielo (Made in Heaven)’ es una de sus series más controvertidas, según recordaron sus comisarios, por su explícito contenido. Su origen está en la invitación que el Whitney Museum of American Art cursó a Jeff Koons en 1989 para crear una obra destinada a la exposición colectiva Image World, centrada en la relación entre el arte y los medios de comunicación. Koons concibió para la ocasión un gran cartel publicitario en el que Ilona Staller -más conocida como Cicciolina y con quien después contrajo matrimonio- y él aparecían como protagonistas de la película ‘Made in Heaven’, nunca realizada y cuyos temas continuó abordando en la serie homónima. En diferentes obras realizadas en impresión al óleo sobre lienzo, la pareja se muestra como «la encarnación de unos modernos Adán y Eva, en poses sexuales y rodeados de arquetipos que hablan de fidelidad y amor, de naturaleza humana y domesticación».

La exposición, que podrá ver hasta el 27 de septiembre, fue presentada en el museo bilbaíno por Jeff Koons junto al director del Guggenheim Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, los comisarios de la muestra Scott Rothkopf y Lucía Agirre, y el director de la Fundación BBVA (entidad que la patrocina), Rafael Pardo. ‘Jeff Koons: retrospectiva’ está organizada por el Whitney Museum of American Art de Nueva York en colaboración con el Guggenheim Bilbao y el Centre National d’Arr et Culture Georges Pompidou de París.

Antiquity 3, en 'Jeff Koons: Retrospectiva'. Museo Guggenheim Bilbao.

Antiquity 3, en ‘Jeff Koons: Retrospectiva’. Museo Guggenheim Bilbao.

 

Martí Anson, arquitectura anónima y sencilla

Acto 29: Martí Anson. Pabellón catalán, Arquitecto anónimo
Nivell Zero de la Fundació Suñol
Rosselló, 240. Barcelona
Hasta el 6 de septiembre

El Nivell Zero de la Fundació Suñol presenta ACTO 29: Martí Anson. Pabellón catalán, Arquitecto anónimo, un proyecto que toma como punto de partida la casa de vacaciones que Joaquim Anson ideó y construyó para su familia en los años setenta. Su hijo Martí la ha reconstruido con el objetivo de reivindicar la arquitectura anónima y sirviéndose del icono de los pabellones nacionales de las exposiciones universales. El Pabellón catalán se presentó por primera vez en el Palais de Tokyo de Paris en 2013.

Obra de la exposición 'Acto 29: Martí Anson. Pabellón catalán, Arquitecto anónimo. Imagen cortesía de la Fundación Suñol.

Obra de la exposición ‘Acto 29: Martí Anson. Pabellón catalán, Arquitecto anónimo’. Imagen cortesía de la Fundación Suñol.

A principios de los años 60, Joaquim Anson se dedicaba a la creación de muebles de madera de manera altruista en Mataró. Su objetivo era hacer muebles a un precio asequible, siguiendo una cierta tendencia de la época centrada en la cooperación entre profesionales de diferentes disciplinas. Arquitectos, abogados, administradores, gestores y artesanos trabajaban conjuntamente en varios proyectos, apostando por las prácticas comunitarias y rompiendo con el sistema jerárquico de la dictadura.

Siguiendo el espíritu de la edificación barata, Joaquim Anson, que no era ni arquitecto ni constructor, se planteó la construcción de una casa de vacaciones para su familia. Después de comprar un solar en las afueras de un pueblo de La Garrotxa, se lanzó a la construcción pensando que era posible disponer de una casa a bajo coste utilizando el mínimo necesario de materiales. Por esa razón, diseñó una casa en que la construcción con ladrillos cubría todas las necesidades, tanto a nivel de estructura como de mobiliario, que se incorporaba directamente a la obra de ladrillo. La economía del espacio era uno de los puntos esenciales de la edificación. Un edificio como un mueble.

Montaje de la exposición 'Acto 29: Martí Anson. Pabellón catalán, Arquitecto anónimo'. Imagen cortesía de la Fundación Suñol.

Montaje de la exposición ‘Acto 29: Martí Anson. Pabellón catalán, Arquitecto anónimo’. Imagen cortesía de la Fundación Suñol.

En el año 2013, con motivo de la presentación en el Palais de Tokyo de Paris, su hijo Martí Anson decide reconstruir la casa. Se trata de una estructura de madera desmontable, que se puede volver a montar en pocos días y sin la ayuda de profesionales. La construcción de Anson rinde homenaje a los constructores anónimos que realizaban proyectos que se concretaban en edificios sencillos, funcionales y asequibles.

De esta manera, pone en valor los conocimientos y el know how del patrimonio local, como hacen los pabellones nacionales de las exposiciones universales e internacionales, que representan las ideas de un país a partir de la forma arquitectónica en que se concretan. Así pues, la casa familiar es también un “pabellón catalán” y adquiere así un cierto significado político, aquel que reivindica una forma de acción anónima y cooperativa.

Obra de la exposición Acto 29: Martí Anson. Pabellón catalán, Arquitecto anónimo. Imagen cortesía de Nivell Zero de la Fundació Suñol.

Obra de la exposición Acto 29: Martí Anson. Pabellón catalán, Arquitecto anónimo. Imagen cortesía de Nivell Zero de la Fundació Suñol.