Un trampantojo visual muy humanista

Intervención pictórica de Ajubel y Eliane de Fortuny
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) y Cruz Roja
Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja Española de Valencia
C / Alboraya 4-6. Valencia

Los muros de las instalaciones del Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja Española en Valencia lucen un nuevo trampantojo visual. Una intervención pictórica sobre un muro de 14×3 metros realizado a modo de colaboración por ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología).

El proyecto, que ha contado con la colaboración del prestigioso ilustrador Ajubel y la idea original de la alumna Eliane de Fortuni, ha sido desarrollado por dos promociones de alumnos de arte y diseño, coordinado por Carlos Romero, director del Área de Arte y Diseño de ESAT en clara sintonía con los valores sociales y humanos de ambas instituciones.

Presentación del mural en el Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja en Valencia. Imagen cortesía de ESAT.

Presentación del mural en el Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja en Valencia. Imagen cortesía de ESAT.

Se trata de una colaboración que ESAT, escuela pionera en la formación de profesionales digitales y Cruz Roja española confían ampliar en el futuro. Así lo han afirmado en la presentación del mural, a la que han asistido el mencionado Carlos Romero, junto al presidente provincial de Cruz Roja Española en Valencia, Rafael Gandía.

Los dibujos decoran las instalaciones de ocio del Colegio de Parálisis Cerebral Infantil, al que asisten 53 alumnos y alumnas con estas patologías. Se trata de uno de los proyectos emblemáticos de Cruz Roja Española en Valencia, pionero en la atención a la diversidad funcional.

Intervención plástica en los muros del Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Valencia.

Intervención plástica en los muros del Colegio de Parálisis Cerebral Infantil de Cruz Roja en Valencia. Imagen cortesía de ESAT. 

Marat-Sade, teatro de auténtica locura

Marat-Sade, de Atalaya
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Única función: sábado 4 de junio, a las 20.30h

“Es uno de los grandes textos del teatro universal”, dice Ricardo Iniesta, director de Atalaya. Lo cual justifica sobradamente su elección como parte del repertorio de la compañía sevillana. Si a eso le añadimos el hecho de que durante cinco décadas jamás ha llegado a Valencia el Marat-Sade de Peter Weiss, la sola representación en Espai Rambleta el próximo sábado adquiere rango de solemnidad. Algo, sin embargo, ajeno a cuanto ocurre en la obra que describe el choque de caracteres entre el colectivista Marat y el individualista Sade, en el marco de los años posteriores a la Revolución Francesa. Allí donde la solemnidad deja paso a la sordidez.

Pasados más de 200 años desde que Marat fuera asesinado por Charlotte Corday, en el tumultuoso contexto revolucionario, lo cierto es que la obra posee una absoluta actualidad. “Más actual no puede ser, porque se habla de desigualdad, de corrupción, de ir contra los banqueros, los oligarcas, los políticos incompetentes; algo que en Valencia habéis sufrido especialmente”, señala Iniesta. Un espectáculo que dadas las personalidades enfrentadas requería de actores en su madurez. “Es el más difícil que ha afrontado Atalaya y el más extenuante para los actores por su nivel de voltaje, de energía, de compromiso”.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

“La obra obliga a los actores a un sobreesfuerzo tremendo”

En este sentido, Iniesta comenta que es “cinco veces” Así que pasen cinco años, la obra con la que Atalaya ha estado en el Teatro Valle Inclán de Madrid, porque “requiere un sobreesfuerzo tremendo”. De ahí la necesidad de “actores muy consolidados”. Se da la coincidencia, además, de que se cumple el centenario del nacimiento de Peter Weiss, lo que termina por convertir Marat-Sade en un espectáculo de “rabiosa” actualidad. Rabia que en el escenario obliga a “darlo todo”.

El título original, con ser largo, resume la acción: La persecución y asesinato de Jean-Paul Marat representada por el grupo teatral de la casa de salud mental de Charenton bajo la dirección del Marqués de Sade, que Weiss acortó a Marat-Sade. Y es que la obra tiene lugar en esa casa de salud mental donde Sade utiliza a internos para representar un hecho de la Revolución Francesa. Teatro dentro del teatro, para poner en escena “el choque entre el individualista exacerbado que es Sade y Marat en tanto representante de las ideas colectivistas que llevaron a la revolución”, explica Iniesta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

“Más peligroso que el mesianismo es la religión del dinero”

De nuevo, la actualidad. “Esas ideas colectivistas están ahora muy de moda”. Aunque el director de Atalaya subraya que el Marat “más humanista” termina siendo superado por el Sade “cínico, que defiende la destrucción del mundo por el individualismo feroz del hombre”. Hannah Arendt en ‘Sobre la revolución’ dice que “los tiranos se elevan al poder gracias a la ayuda de los pobres o pueblo llano”. ¿Es tan peligroso el mesianismo de ciertos líderes? “Eso es muy peligroso, pero bastante más peligroso son los dictados de la religión y, sobre todo, de la religión del dinero, de aquellos que no quieren que nada cambie”, sostiene Iniesta.

El Marat-Sade que llega a Espai Rambleta viene precedido del éxito cosechado en aquellas ciudades por las que ha ido pasando. “En Barcelona fue toda una catarsis, con el público gritando enfervorizado. Lo mismo que en Málaga, Valladolid…El público la verdad es que ha reaccionado muy cálidamente a nuestra propuesta”. Más que cálidos se muestran los personajes interpretados por Jerónimo Arenal (Marat), Manuel Asensio (Sade), Silvia Garzón (Corday) y Carmen Gallardo (narradora), cuyo papel como maestra de ceremonias “es fundamental” y de quien dice que no se ha llevado el Premio Max “porque no es de Madrid”.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

“Carlota Corday sería ahora como Marie Le Pen”

De las numerosas versiones de la obra de Peter Weiss, Iniesta dice haber aprendido “por dónde no ir”. Salvo el trabajo de Adolfo Marsillach en 1968, lo que supuso el estreno de Marat-Sade en España, ningún otro le ha aportado algo que no sea para perfilar a su manera los personajes. “A Carlota Corday la he visto en general muy ñoña, cuando era una tipeja peligrosa y llena de fuerza”. Por situarla en la actualidad, sería una mujer “en la extrema derecha, como Marie Le Pen”. Y añade: “Una mujer de los girondinos que defendía postulados reaccionarios y que quería cargarse la revolución”. De ahí el asesinato de Marat, que en pintura inmortalizara Jacques-Louis David.

De Sade tampoco ha encontrado Iniesta en otras obras el personaje que buscaba. Al final ha sido su propia investigación y búsqueda, mediante más de 100 ensayos, las que han ido decantando al maestro del sadomasoquismo. “Quien ha representado la locura y el sadismo no puede aparecer como un gran orador refinado”. El coro o cuarto estado es otro de los protagonistas indiscutibles del Marat-Sade de Atalaya. “El primer estado es la aristocracia, el segundo, la religión, el tercero, la burguesía, y el cuarto, el pueblo”, que viene a “equilibrar la balanza entre Marat y Sade”, explica el director.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

“Sade termina comiéndose a Marat”

Siendo Peter Weiss, a juicio de Iniesta, “partidario de las ideas de Marat, con el tiempo se fue radicalizando, al contrario de lo que sucede con la gente que se va haciendo mayor”. De manera que la “fuerza de Sade termina comiéndose a Marat, más apocado”. El individualista extremo aplastando al humanista moderado, en lo que bien pudiera constituir otra lección de vigente actualidad. “Esa idea de apocalipsis está sin duda sugerida”. E Iniesta cita ‘La estética de la resistencia’, en la que Peter Weiss revisita Marat-Sade para establecer esa relectura de su propia obra.

“La pobreza, no la carencia, es abyecta porque coloca a los hombres bajo el imperio absoluto de los cuerpos, de la necesidad”, recoge Arendt. Y los cuerpos están muy presentes en la obra de Atalaya. Cuerpos a punto de ser embalsamados, envueltos en mortajas. “Las grandes telas blancas que forman parte del tejido escénico dan esa idea de sábanas, mortajas, telones, columnas, que aluden a lo que sucede en los baños del hospital de Charenton”. Un teatro de locura en tiempos de revolución que alcanza a nuestros días. Todo ello en Espai Rambleta en una sola función que puede ser memorable. Como memorables son Marat y Sade en un pulso plenamente actual. Rabiosamente actual.

Ver la noticia en ARTS de El Mundo Comunidad Valenciana

Escena de Marat-Sade, de Atalaya.

Escena de Marat-Sade, de Ricardo Iniesta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Salva Torres

La fotografía poética de Ricky Dávila

Ibérica, de Ricky Dávila
12 Star Gallery
32 Smith Square. Londres

Con 20 retratos y 4 paisajes desembarcó en la 12 Star Gallery, en el 32 de Smith Square, ‘Ibérica’, la exposición del fotógrafo bilbaíno Ricky Dávila. En colaboración con PhotoEspaña, la propuesta forma parte del 6º festival de arte y cultura contemporánea SPAIN NOW! encabezado por el Director Artístico Antonio Molina Vázquez, con el apoyo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la oficina de turismo de Londres.

Como nos comentaba Ricky Dávila, “Ibérica nació en el 2007, cuando la cosa se presenta al público en la forma de un libro y una exposición. Ambos han tenido un recorrido itinerante a nivel internacional, que empezó en Latinoamérica, luego ha estado en Francia, en España hasta llegar a Londres.” Según el fotógrafo, “es un proyecto que ha quedado a medio camino entre una aproximación personal y algo con fundamento documental, en el fondo no tiene pretensiones de tesis, ni de ilustrar una sociedad que es para mí inabarcable e inexplicable en muchos sentidos. Si es cierto que lo acometí con la ilusión de poder hacer algo utilizando este territorio, esta geografía peninsular como escenario de acción, y luego tiene un fundamento de paisaje de retrato que al final es apelable al clasicismo de los géneros.”

Exposición 'Ibérica', de Ricky Dávila, en 12 Star Gallery de Londres. Imagen cortesía del autor.

Exposición ‘Ibérica’, de Ricky Dávila, en 12 Star Gallery de Londres. Imagen cortesía del autor.

Este proyecto, que el retratista califica de orgánico, no sigue un corpus claro de trabajo. “A mí me encanta adaptar la exposición a distintos escenarios. Ha tenido muchos destinos internacionales y lo que me gusta muchísimo es adaptar el trabajo a cada una de las situaciones. Estar aquí en Londres en un evento como este es un privilegio y estoy feliz además.”

Toda esa derivación poética de Ricky Dávila ha concluido con un libro que salió el 13 de octubre y una exposición titulada ‘Todas las cosas del mundo, que se inauguró el 9 de Octubre en el MAC Fenosa de Barcelona, cuyo fundamento, intención y orden de inquietudes, según el autor, es puramente poética y personal. “Mi evolución personal es esa, hay una derivación de la prosa a la poesía, de la tercera persona a la primera, todo eso explica el último de los proyectos.”

En cualquiera de los casos, continúa argumentando, “si uno hace las cosas con un poco de voluntad poética y artística hace las cosas con independencia de la coyuntura del tiempo en el que están hechas. Quisiera pensar que el trabajo tiene distintas lecturas pero el mismo valor, da igual en el tiempo en el que se vea, incluso tengo una cierta sensación de que si en fotografía las cosas están bien orientadas, el tiempo es un gran aliado. Al final este tipo de imaginarios cobran un poso y una pátina que en su momento no tenían, o si la tenían era más de actualidad. A mí me gusta ver como este trabajo evoluciona con el paso de los años, y cobra un tinte menos coyuntural.”

Ricky Dávila (derecha) durante la inauguración de su exposición 'Ibérica', en 12 Star Gallery. Imagen cortesía del autor.

Ricky Dávila (derecha) durante la inauguración de su exposición ‘Ibérica’, en 12 Star Gallery. Imagen cortesía del autor.

En concreto,  indica que su mensaje “es una visión muy personal de un entramado social que yo mismo ni me explico, que no tiene pretensiones de tesis, por eso huyo de la responsabilidad de hacer de todo esto una declaración de principios o un trabajo social. Lo cierto es que algún valor documental queda, en este juego de aprehender la realidad que tiene la fotografía nunca la alcanza del todo, algo en el tiempo va quedando de documental. Todo esto, tiene mucho más de intención particular que de tesis. En el fondo a partir del milagro de que somos individuales cada uno, de cualquiera de los retratos los explicamos todos. La condición de un buen retrato creo que es la de la empatía, que tiene lugar cuando uno fotografía a una persona, pero también cuando el espectador llega a crear vínculos con los fotografiados.”

En la exposición se mostraron los retratos que orientan al espectador con la mirada, que se alternan a paisajes desenfocados y en movimiento, como un reflejo de ese viaje geográfico y poético. Esos paisajes participan como complemento, “es una cuestión de ritmo, de oxígeno: cuando iba a inventariar el trabajo y a darle forma al libro me di cuenta de que le faltaba un poco de pauta, de tránsito y de ritmo. Entonces acabé con el corpus de retratos y, con el trabajo ya concluido, decidí hacer estos paisajes para dar una cadencia casi a modo de soneto.”

Un gran amigo de Ricky Dávila es el fotógrafo Alberto García Alix, que fue uno de los finalistas del premio Deutsche Borse Photography prize 2014 en Londres con su serie de autorretratos. Al él le une un ligamen de amistad y admiración. Al hablar de Alberto argumenta que la herencia o relación fotográfica con el leonés “no es formal, sino acerca del porqué hacemos las fotografías. Hay cuestiones muy compartidas que tienen que ver, como el documentalismo contemporáneo, el humanismo de nuevo cuño, explicar el corazón de los demás a través de la fotografía pero con claves más modernas. Con ser fotógrafo realista, que de algún modo utiliza la realidad modelándola. Esos son los puentes, para mí es un maestro humanista en el sentido más clasicista de la palabra. Todo eso es una fuente de inspiración permanente. Lo que estoy haciendo ahora tiene más que ver con el trabajo de Alberto que esto, ya que la perspectiva es diferente.”

Obra de Ricky Dávila en la exposición 'Ibérica'. La 12 Star Gallery de Londres.

Obra de Ricky Dávila en la exposición ‘Ibérica’. La 12 Star Gallery de Londres.

Miguel Mallol

Roxanne, The Police y sus secretos

Roxanne, de Vali Hotea
Sección oficial de largometrajes
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Tavi Ionescu (Serban Pavlu) entra en el antiguo edificio de la Securitate, policía secreta rumana, en busca de un expediente por “motivos personales”, veinte años después de la revolución. Así arranca Roxanne, del director Vali Hotea, a ritmo de The Police, grupo que lideró Sting a finales de los 70, mientras el protagonista de la película se apresta a descubrir cierto secreto guardado en los archivos policiales. “No es una película política, sino sobre lo humano”, declaró Hotea una vez concluida su proyección en la Sala Berlanga dentro de la sección oficial de largometrajes de Cinema Jove.

Fotograma de 'Roxanne', de Vali Hotea. Cinema Jove.

Diana Dumbrava y Mihai Calin en un fotograma de ‘Roxanne’, de Vali Hotea. Cinema Jove.

Roxanne sirve para nombrar a la mujer que promueve la indagación de Tavi, al tiempo que la canción de The Police que él le dedicó en una emisora de radio durante la dictadura de Ceacescu y por lo que se le abrió una investigación. Ahora, hurga en esos archivos en busca de una verdad que aclare su posible paternidad del hijo mayor de Roxanne (Diana Dumbrava). “El pasado siempre vuelve, no se puede esconder”, declaró la actriz protagonista, cuya generación del 67 “ha vivido la mitad de su vida en dictadura y la otra mitad en democracia”. De ahí que, como su personaje, “no sepa la persona que es”.

Para saberlo, Tavi va hurgando poco a poco en ese pasado, al tiempo que atiende a una madre que va perdiendo la memoria por culpa del Alzheimer. De manera que mientras él avanza en la dirección de una verdad que irá levantando ampollas, su madre irá retrocediendo mentalmente hacia el cruel terreno de la desmemoria. Caminos en paralelo que Vali Hotea dispone con sumo cuidado, en la búsqueda de la verdad o, como apuntó el propio director, “mejor de la honestidad”.

Serban Pavlu, sentado, y Anghel Damian en un fotograma de 'Roxanne', de Vali Hotea. Cinema Jove.

Serban Pavlu, sentado, y Anghel Damian en un fotograma de ‘Roxanne’, de Vali Hotea. Cinema Jove.

Y como la verdad incomoda, la obsesión de Tavi por alcanzarla no está exenta de dramatismo, dada la perturbación de sus apacibles vidas. Roxanne, felizmente casada con Sandu (Mihai Calin), se verá obligada a reconocer que Tavi es el padre de Víctor (Anghel Damian), su hijo mayor, alterando su vida familiar. Al igual que las pesquisas de Tavi irán minando su propia relación sentimental de pareja. “La película”, señaló Vali Hotea, “pretende despertar la curiosidad de los más jóvenes acerca del pasado”. “Piensan que Ceacescu es alguien cool”, admitió con sorpresa.

Ese reconocimiento del pasado, como parte de la memoria que es sano ejercitar, sin que colapse la vida presente, es lo que está en juego en Roxanne. Tavi se debatirá entre seguir hurgando en esa herida abierta por su finalmente reconocida paternidad, hasta entonces oculta, y la alteración que ello supone en el feliz matrimonio de Roxanne y Sandu, mientras Víctor permanece ajeno a tamaño descubrimiento.

Al contrario de lo que sucede en Silmäterä, de Jan Forsström, también a concurso, aquí la paternidad se revela como fundamental a la hora de afrontar el conflicto, que en el caso de la película finlandesa se agranda a medida que la figura del padre desaparece. Diferencia que convendría analizar a la hora de comprender el sentido o sin sentido al que se ven abocadas ambas narraciones. Roxanne, huyendo de virtuosismos estéticos, pone todo el énfasis en la historia, cuya verdad conmueve.

Diana Dumbrava y Serban Pavlu en un fotograma de 'Roxanne', de Vali Hotea. Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

Diana Dumbrava y Serban Pavlu en un fotograma de ‘Roxanne’, de Vali Hotea. Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.

Salva Torres

Visual Talent, concurso internacional de ESAT

Concurso VISUAL TALENT
Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia (ESAT)
Presentación en el Museo de Bellas Artes San Pío V
C / San Pío V, 9. Valencia
Lunes 12 de mayo (a medios)
Presentación oficial en el Museo de BBAA San Pío V
Miércoles 14 de mayo, a las 18.30h

VISUAL TALENT responde a un concurso internacional propuesto por ESAT desde sus instalaciones de la ciudad de Valencia en el que se busca los nuevos talentos artísticos del siglo XXI, en el marco de las artes visuales. Artistas 360º que sean capaces de responder a las exigencias estéticas, conceptuales y económicas de nuestro tiempo, devolviendo a la ciudad de Valencia la excelencia artística que siempre la ha caracterizado.

Un concurso original por su formato y concepto, cercano al reality show pero con la imagen, el diseño, la creatividad y el arte como motores de desarrollo, que permitirá  a los ganadores desarrollar sus capacidades creativas de manera gratuita y junto con profesionales de reconocido prestigio. Inmersos en la era de la comunicación, estamos viviendo una auténtica revolución en lo que respecta a formatos de información. Redes sociales, realities shows, concursos, vidas televisadas…un sinfín de nuevos formatos que están calando en el ADN de lo que ya se conoce como los nativos digitales.

Estos nativos digitales reciben la información con unos códigos actualizados y los comunicadores no están al margen de esta circunstancia. La particularidad se encuentra en que estos formatos son normalmente utilizados en sectores del entretenimiento que no aluden a lo humanista, artístico o contemporáneo, sino que se ciñen al guión del ocio por el ocio. Aún así, el código es compartido, global y sin duda con un alto grado de éxito. Podríamos nombrar múltiples ejemplos de esta tipología de eventos en sectores como la música, el baile, la gastronomía o lo social, pero en el campo de lo visual y artístico estos ejemplos son menos numerosos y con menor visualización.

Planteamos un proyecto en el que los códigos de comunicación jueguen con las estrategias implantadas por las grandes corporación del ocio, pero con unos objetivos, inquietudes y sentido totalmente diferente. Nuestro target se encuentra en el mundo y como tal, comparte estas influencias de comunicación, pero entendemos que buscamos un determinado público, con inquietudes muy concretas y con una visión de futuro que debe ser satisfecha por nuestras propuestas. De este panorama surge VISUAL TALENT.

Visual Talent. Imagen cortesía de Escuela Superior de Arte y Tecnología ESAT.

Visual Talent. Imagen cortesía de Escuela Superior de Arte y Tecnología ESAT.