Carlos Saura: Retrato de una España fracturada

Carlos Saura fotógrafo: España años 50
Círculo del Arte
C / Princesa, 52. Barcelona
Hasta el 31 de agosto de 2016

El cineasta Carlos Saura (Huesca, 1932) presenta su exposición ‘Carlos Saura fotógrafo. España años 50’, en el espacio Círculo del Arte, situado en pleno corazón de Barcelona, junto al museo Picasso.

La exposición estará acompañada del lanzamiento de su libro fotográfico ‘España años 50’, obra publicada por el Círculo del Arte y La fábrica, teniendo su lanzamiento internacional bajo el título ‘Vanished Spain’, de la prestigiosa editorial Steidl. Como dato de interés que suma valor a la obra, esta edición contiene fotos originales de Carlos Saura, firmadas y numeradas por el cineasta.

El jueves 26 de mayo a las 19.00h fue inaugurada la exposición, con la asistencia de Saura; permitiendo mostrar su faceta como fotógrafo que ha sido eclipsada por su figura como director, siendo uno de los grandes referentes del cine español.

Niños pidiendo limosna, de Carlos Saura.

Niños pidiendo limosna, de Carlos Saura en ‘España años 50’. Imagen cortesía de Círculo del Arte.

Esta publicación permitirá obtener un mayor análisis de sus escenas cinematográficas, especialmente de su cortometraje ‘La tarde de domingo’ (1957) y su primer documental ‘Cuenca’ (1958), realizados durante su paso por el desaparecido Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas de Madrid, donde se aprecia la clara confluencia de sus fotografias y su visión fílmica.

Monjas viajeras, de Carlos Saura. Imagen cortesía de Círculo del Arte.

Monjas viajeras, de Carlos Saura en ‘España años 50’. Imagen cortesía de Círculo del Arte.

Imágenes de su viaje iniciático por distintos puntos de la España a bordo de su Fiat 600, que vertebran los distintos capítulos de su libro. Madrid, Cantabria, Andalucía, Valencia y un especial interés en Cuenca, son los escenarios elegidos que conforman una importante fuente documental de aquellos años que generan extrañeza e incredulidad ante una mirada crítica actual.

El pan a secas, de Carlos Saura en 'España años 50'. Imagen cortesía de Círculo del Arte.

El pan a secas, de Carlos Saura en ‘España años 50’. Imagen cortesía de Círculo del Arte.

La exposición será de carácter itinerante, pudiéndose disfrutar en el Círculo del Arte hasta el 31 de agosto. Fotografías que, desde un punto de vista intimista y costumbrista, nos permiten reconstruir nuestra memoria histórica. Citando a Saura, “son el testimonio, mi testimonio, de una época de España que ahora parece perdida en los siglos”, lo que ha permitido acercarnos a una España sumida en la postguerra, de miseria y silencio, dejando huella en el imaginario colectivo. 

Las ‘Almas’ del ‘Himalaya’ en la Beneficència

‘Himalaya’, de la colección MEN, y ‘Almas’, de Óscar Catalán
Museo de la Beneficència
C / Coronas, 36. Valencia
Hasta el 9 de noviembre

Las exposiciones ‘Himalaya. Visiones de la alteridad en las colecciones del MEN’ y ‘Almas. Fotografías de Óscar Catalán’, organizadas por el Museu Valencià d’Etnologia, se enmarcan en la línea de producciones expositivas con museos internacionales que aborda la alteridad y la diversidad cultural. “Para los europeos el Himalaya es un lugar de referencia mítica, de profunda espiritualidad y por ello la Diputación de Valencia exhibe ambas muestras que pretenden profundizar en su significado”, explicó la diputada de Cultura, María Jesús Puchalt.

Las fotografías de ‘Almas’, realizadas por Óscar Catalán, ponen imagen a los objetos y conceptos expuestos en ‘Himalaya’, procedentes de la mayor colección del Reino de Bután del mundo donada por su propio rey -Jigme Dorji Wangchuck- al Museé d’Etnographie de Neuchâtel (MEN) a finales de la década de los 60 del siglo XX.

Piezas de la exposición 'Himalaya' en el Museo de la Beneficència. Fotografía: Raquel Abulaila.

Piezas de la exposición ‘Himalaya’ en el Museo de la Beneficència. Fotografía: Raquel Abulaila.

Joan Seguí, director del Museu Valencià d’Etnologia, señaló que la exposición sobre Himalaya muestra también 25 budas conservados en el MEN procedentes de una colección privada. Es la primera vez que estas colecciones suizas se exhiben en España. Y agregó: “La exposición revela una aproximación al sujeto marca MEN, esto es, utilizando la museografía crítica, denominada también de la ruptura, de una intensidad inusual que ofrece una perspectiva caleidoscópica sobre la zona que permitirán al visitante descubrir diversos Himalayas”.

El director del MEN, Marc-Olivier Gonseth, elogió la adaptación expositiva realizada por el museo de la Diputación “por su sentido riguroso, lúdico, crítico y muy logrado estéticamente”. En este sentido, cabe señalar la pintura a gran escala realizada expresamente para la ocasión por Adrià Pina sobre las paredes del primer espacio de la exposición para recrear las míticas montañas.

Óscar Catalán, delante de algunas de las fotografías de su exposición 'Almas' en el Museo de la Beneficéncia. Fotografía: Raquel Abulaila.

Óscar Catalán, delante de algunas de las fotografías de su exposición ‘Almas’ en el Museo de la Beneficéncia. Fotografía: Raquel Abulaila.

A partir de los objetos procedentes del museo suizo, que  datan de los siglos XII al XXI, el Museu Valencià d’Etnologia ha planteado una museografía en la que el objeto “exótico” forma sólo una parte de las visiones sobre el Himalaya, visiones que se completan con la presencia de otros objetos (material de montaña, objetos de inspiración budista, libros y alimentos) que nutren el caleidoscopio de significados sugerido por Seguí.

El Museu Valencià d’Etnologia ha completado la exposición del MEN con una muestra fotográfica en la que los objetos toman vida. “No es lo mismo ver el cuenco en la vitrina que comprobar cómo un monje lo toma entre sus manos”, ha comentado Óscar Catalán, el autor de las fotografías quien también habló sobre la dificultad, técnica y física, que acompaña a este tipo de trabajos.

Catalán realizó varios viajes a diversas zonas del Himalaya durante 2011, 2012 y parte de 2013 para tomar las fotografías que componen la exposición. “Hicimos estancias en alta montaña de más de 40 días enfrentándonos a dificultades geográficas -tuvimos que ser rescatados tras quedar atrapados en un collado a gran altura-, físicas -enfermamos de mal de altura al quedar atrapados a 5.600 metros de altitud- y también políticas, cuando nuestra estancia en una zona coincidió con el levantamiento de un estado de sitio por un problema religioso”, explicó.

‘Almas’ ya ha sido expuesta en el Palacio de Villahermosa de Huesca y en la Casa del Tíbet de Barcelona, cuyo líder espiritual se ha comprometido a entregar un catálogo de la exposición al Dalai Lama, según aseguró Óscar Catalán.

Exposición 'Himalaya' en el Museo de la Beneficència. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Fotografías de la exposición ‘Almas’, de Óscar Catalán, en el Museo de la Beneficència. Fotografía: Raquel Abulaila.

Sergio Belinchón y el Spaghetti Western

Sergio Belinchón. ¡Adiós amigo!
Addaya.
Centre d’Art Contemporani
Can Juny
C/ Can Savellà, 13.
Palma de Mallorca
Inauguración: 5 de junio 2014, 20 h.
PalmaPhoto

Sergio Belinchón (Valencia, 1971) presenta en PalmaPhoto “¡Adiós amigo!”, un trabajo en vídeo que revive los escenarios del Spaghetti Western en Huesca entre los años 60 y 70, analizando la imagen que desde Europa se tiene del Lejano Oeste americano. En algunos trabajos anteriores Belinchón ya ha trabajando los aspectos de la ficción y el simulacro.

François Ascher, en Los nuevos principios del urbanismo, planeta una reflexión acerca de la creciente autonomía frente a los límites espaciales y temporales. Las posibilidades de acción e interacción a distancia espacial y temporal son tan numerosas que se llega a tener la impresión de estar en varios sitios y momentos a la vez. Una sensación de ubicuidad y de multitemporalidad que acompaña al cotidiano doble proceso de “deslocalización” y “desinstantaneización”.

Belinchón mostró hace unos años tres grupos de fotografías y varios súper 8 en los que la reflexión sobre la idea de viaje y la tematización de la realidad servían de eje y vínculo a su vez. Si bien la posibilidad del viaje brindada al consumo de masas creó la numerosa estirpe del turista, generando todo un repertorio de tópicos visuales derivado de la explotación económica de la singularidad urbana y natural de los territorios, posteriormente la industria del ocio comprendió la necesidad de ampliar horizontes creando entornos ficticios donde simular actividades; más recientemente una parte importante del público no distingue entre natural y artificial, real y virtual o realidad y representación. Aprovechando esa confusión Belinchón otorgaba el mismo estatuto a imágenes de diversa procedencia –unas elaboradas por el propio autor y otras obtenidas en rastros y mercadillos- y distinto contenido –imágenes de ciudades y entornos naturales junto a otras de espacios construidos como escena para el rodaje cinematográfico-. Una confusión que está presente en la mayor parte de la información visual que consumimos.

“Paraíso” fue un trabajo realizado a partir de más de 15 horas de películas de súper 8 encontradas de dos mujeres que viajaron en los años 70 por todo el mundo. Editado en 16 minutos se presentan diversos viajes que toman como pretexto el mar, la naturaleza, la ciudad, U.S.A y Disneylandia. En su periplo las protagonistas ponen en evidencia los roles del turista que posa en los puntos clave del lugar que visita, convirtiendo la guía de viajes en una especie de inseparable misal, a la vez que contribuyen a la extensión del icono visual al sintetizar y reducir en unas pocas imágenes –repetida por todos los turistas en las mismas localizaciones- la memoria visual del lugar. El juego de apariencias se refuerza con una serie de 30 fotografías en blanco y negro, realizadas recientemente en una pequeña ciudad de Siberia, con el trasfondo de pioneros y minas de oro junto a una arquitectura semejante a los poblados del Oeste americano donde voluntariamente se cuelan parabólicas y otros elementos que denuncian su engañosa actualidad. Dos series más de fotografías, “Western” –un recorrido por los escenarios utilizados por Sergio Leone para sus famosos Spaghetti Westerns en Almería y un grupo de 20 pequeñas fotografías encontradas servían como cierre a este relato de Sergio Belinchón sobre el turismo y el viaje casi desde los principios de la fotografía hasta los años 80.

Ahora el artista ofrece un nuevo acercamiento a ese espacio teatralizado a través de “!Adiós amigo¡”, en el que Huesca se disfrazó de Texas y emuló los paisajes y espacios característicos de ese género cinematográfico, convertido en un “Spaghetti Western crepuscular”, con el paisaje como eje principal de la película.

Sergio Belinchon. ¡Adiós amigo! 2011. Vídeo HD 16'. Imagen cortesía de Addaya

Sergio Belinchon. ¡Adiós amigo! 2011. Vídeo HD 16′. Imagen cortesía de Addaya

José Luis Pérez Pont