Los últimos mohicanos de Berlanga

MediArte, tercera muestra creativa de estudiantes
Palacio de Colomina de la Universidad CEU Cardenal Herrera
C / l’Almodí, 1. Valencia
Hasta el 26 de septiembre de 2015

Un dólar para Berlanga. Así ha llamado Fernando Ruiz el conjunto de fotografías realizadas en diferentes espacios a familiares y actores que trabajaron con el director de Bienvenido Mr Marshall. Fotografías que forman parte de la muestra creativa de estudiantes Mediarte, que hasta el 26 de septiembre permanecerá en el Palacio Colomina del CEU Universidad Cardenal Herrera. El título expositivo obedece a la práctica utilizada por Berlanga de premiar con un dólar simbólico a quien mejoraba el guión durante el rodaje de sus películas.

Fotografía de Fernando Ruiz cortesía de MediArte.

Fotografía de Fernando Ruiz cortesía de MediArte.

“Cuando alguien sugería algo interesante, decía, ‘fantástico, toma un dólar’”, recuerda el actor Eusebio Lázaro, uno de los 23 fotografiados y entrevistados por Fernando Ruiz para su Trabajo de Fin de Grado. En dicho trabajo, acompañado de las imágenes de quienes ofrecen testimonio vivo de la aventura fílmica de Berlanga, se dicen entre otras cosas que el director valenciano era “muy iconoclasta”, “un burgués anarquista”, “muy fallero”, al que “le gustaba mucho la traca y la mascletà”, “un cachondo mental y muy salido”.

Fernando Colomo, fotografiado por Fernando Ruiz. Imagen cortesía de MediArte.

Fernando Colomo, fotografiado por Fernando Ruiz. Imagen cortesía de MediArte.

Como director, recuerda Fernando Colomo, se llamaba a sí mismo Míster Cagada. “Cuando se le preguntaba, después de una toma, ¿qué tal, Luis?, él respondía: “Bienvenido Míster Cagada”, porque siempre encontraba algo mal”. También decía, al concluir una escena, “todo bien menos los actores”. “Era su forma de picarles y de crear ambiente”, subraya Lázaro.

Fernando Ruiz ofrece en su trabajo un exhaustivo festín de declaraciones por parte de quienes todavía son leyenda viva de su cine: su mujer María Jesús Manrique, sus hijos Fernando y José Luis García Berlanga o actores, escritores y directores que trabajaron con él, como José Lifante, Carlos Suárez, Guillermo Montesinos, Paco Clavel, Josetxo Mateo, Eusebio Lázaro, Jaime Chávarri, Fernando Colomo o Antonio Gómez Rufo. Parte de ese dólar para Berlanga se muestra en la exposición colectiva MediArte.

Fotografía de Laura Carrasco cortesía de MediArte.

Fotografía de Laura Carrasco cortesía de MediArte.

En ella, además de las fotografías mencionadas, hay otras de estudiantes de la Universidad CEU Cardenal Herrera que abarcan paisajes, detalles urbanos, objetos y escenas cotidianas de Laura Carrasco, Carlos Codoñer, Mar Aranda, Haxar Fahmy, Juan Manuel García, Nacho Errando, Inés Sánchez o Marta Benlloch, entre otros. También hay cortometrajes y documentales, fashion films, música, creaciones sonoras, audiovisual publicitario, diseño gráfico y webs.

Fotografía de Marta Benlloch cortesía de MediArte.

Fotografía de Marta Benlloch cortesía de MediArte.

Más de un centenar de obras de jóvenes aún inexpertos pero en posesión de un alto grado de inquietud, a falta de un contexto cultural valenciano que favorezca su proyección artística. MediArte, en su tercera edición, promovida por Raúl Cruz, Carolina Hermida, Manuel Millán, Vicente Peñafort y Begoña Siles, se consolida pensando en alguna colaboración futura que propicie un alcance todavía mayor.

Fotografía de Nacho Errando cortesía de MediArte.

Fotografía de Nacho Errando cortesía de MediArte.

Fotografía de Carlos Codoñer cortesía de MediArte.

Fotografía de Carlos Codoñer cortesía de MediArte.

Salva Torres

Risas y alguna lágrima en el Olympia

Una pareja de risa, de Neil Simon, bajo dirección de Juan José Afonso
Teatro Olympia
C/ San Vicente Mártir, 44. Valencia
Hasta el 2 de febrero

El buen humor, como la felicidad, se vende en frascos pequeños y en dosis homeopáticas. Por eso no es de extrañar que quienes se dedican profesionalmente a hacer reír sufran en su vida cotidiana su ración de amargura y lágrimas. Ni tampoco que célebres dúos humorísticos que funcionan en perfecta armonía y compenetración sobre el escenario  tengan sus trifulcas y conflictos entre bambalinas.  El Gordo y el Flaco, Dean Martin y Jerry Lewis, Tip y Coll, los miembros de Martes y Trece o de Cruz y Raya, Quique Camoiras y Juanito Navarro son algunos de los casos más o menos próximos en el tiempo y el espacio de sobra conocidos.

Escena del espectáculo 'Una pareja de risa', de Neil Simon. Imagen cortesía de Teatro Olympia

Escena del espectáculo ‘Una pareja de risa’, de Neil Simon. Imagen cortesía de Teatro Olympia

Esta es la situación que plantea Una pareja de risa, adaptación de una comedia clásica de Neil  Simon que aterriza en el Teatro Olympia hasta el  próximo domingo de la mano de dos actores que no necesitan presentación: Javier Gurruchaga y Guillermo Montesinos. Gurruchaga es Paco, gloria del humor ibérico de los setenta y ochenta, que intenta encontrar algún trabajo ‘de lo que sea’ a base de torturar a su sobrino y representante Ricky. Montesinos es Clemente, otra vieja gloria que vive de gorra en el chalé de su hija rica. Ambos formaron un famoso dúo humorístico, separados por desavenencias, que un extravagante productor televisivo intenta resucitar para un programa especial.

A lo largo de hora y media de humor ingenioso igual tierno que ácido, con un toque amargo, el espectador asiste a ese reencuentro decisivo. “Paco y Clemente son dos sexagenarios algo desgastados y con achaques, pero impregnados de amor al teatro”, dice Montesinos. “Por encima de sus  diferencias ambos quieren morir con las botas puestas sobre el escenario, pues en esta profesión nadie se jubila”.

Según Gurruchaga, la adaptación del texto de Simon realizada por Juan José Afonso y Miguel Hermoso Jr., es muy clásica “sin guiños ni localismos”, afirma. “Se trata de una historia universal que podría haber ocurrido en tiempos de Aristófanes, pero que en este caso la protagonizan dos desgraciados de hoy día, conscientes de que la vida se les acaba y que como buenos corredores de fondo procuran llegar a la meta”.

Javier Gurruchaga y Guillermo Montesinos, en 'Una pareja de risa'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Javier Gurruchaga y Guillermo Montesinos, en ‘Una pareja de risa’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Gurruchaga se enamoró de The Sunshine Boys, la pieza de Simon, que vio representar en un teatro de Londres en el verano de 2012, cuando participaba con su Orquesta Mondragón en la International Beatles Week en Liverpool. Como un homenaje al mítico grupo se incluye en el montaje el tema When i’m sixty-four (Cuando tenga 64 años), muy apropiado a la situación que refleja la obra.

«Me fascina que 40 años después de que Simon escribiera esta obra, sus chispeantes diálogos llenos de ingenio y doble sentido sigan vigentes”, señala Gurrruchaga. Esa mirada divertida, desternillante y a veces ácida sobre el otoño de unos actores, sobre el otoño de todos nosotros, me parece maravillosa”.

Tanto él como sus compañeros de reparto que incluye a Silvia María y Alfonso Flores se manifestaron en contra de la imagen promocional de la obra en la que aparecen caracterizados como payasos. “Esa imagen representa sólo unos minutos de la obra y en ella hay mucho más que un número cómico”.

Los veteranos actores deploraron también la situación del teatro debida a los recortes e impuestos, como el aumento del IVA cultural al 21%. «En la Gran Vía madrileña, que antes era el Broadway español, sólo hay ahora tiendas de bragas y calzoncillos”, ironizó Gurruchaga.

Por su parte, Montesinos se mostró muy contundente al decir: «No hay crisis, lo que hay es una gran estafa a nivel político y financiero. Molesta todo lo que suena a cultura e inteligencia. Nos tienen tanta mala leche que van a por nosotros». También  destacó «el dolor y la vergüenza» que pasa fuera de la Comunitat con medidas como el cierre de Radiotelevisió Valenciana.

Guillermo Montesinos y Javier Gurruchaga, en 'Una pareja de risa'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Guillermo Montesinos y Javier Gurruchaga, en ‘Una pareja de risa’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Bel Carrasco