‘Impure’: pura Staiano

Entrevista de Jesús García Cívico a Anna María Staiano con motivo de su proyecto Impure

El pasado sábado 23 de abril se presentó en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), Impure, la publicación de la artista, editora y diseñadora Anna Maria Staiano. Punto de arranque para generar una publicación que se presenta ya como un fascinante híbrido de disciplinas; se trata, en palabras de Ángela Molina -curator, especializada en new media art y encargada de la presentación-, “de una materialización de lo que representa la unión de diversas prácticas artísticas para generar un todo de orden superior, un documento de lo Impuro como concepto generador de creatividad y vida”.

Hibridez, creatividad, transgresión, elogio de la impureza. No es difícil coincidir con Molina en que Impure representa, antes que nada, la obra ilimitada pero también la vida desafiante (de las convenciones) y respetuosa (de las personas) de Anna Maria Staiano.

Un momento de la performance acontecida en IVAM. Fotografía: Toni Cordero.

Un momento de la performance acontecida en IVAM. Fotografía: Toni Cordero.

En el IVAM pudimos ver, entre brillo de alhajas y galas de talento, la performance basada en la foto-novela Transexpace – Galactic Revolt de Abel Báguena, Graham Bell Tornado, Carolina Boluda, Eva Pez, Jennifer Picken e Isaac Torres (narrador): ironía, lucidez, joyas como ropaje de sentimientos afines a esos estallidos lúdicos de dignidad con la que se derrumban por igual el despotismo del sexo dominante o los imperios.

Nos acercamos a Anna María para que nos respondiera, en sus propios términos y tipografía, qué es Impure.

Jesús García Cívico (JGC): He participado en tu proyecto con mucha ilusión, era fácil advertir en él mucha imaginación, una provocación llena de un humor inteligente y un regocijo escandaloso no exento de talento, pero uno de mis íntimos metafísicos es Epimeteo, aquel titán desgraciado que se daba siempre cuenta demasiado tarde de las cosas. No es descartable, pues, que me haya perdido algo o no me haya enterado del todo de qué va. Anna, ¿qué es Impure?

Anna Maria Staiano (AMS): Impure une un híbrido de disciplinas, una mezcla entre la joyería contemporánea que hago y el trabajo de lxs fotógrafxs, escritorxs, diseñadorxs, performers, modelos, curadorxs, investigadorxs, artistas y artivistas que han reaccionado y se han interrelacionado con mis piezas. Impure intenta realizar y expandir el potencial de la joyería contemporánea para generar nuevas formas y ampliar su campo de acción. Hemos tratado de experimentar con técnicas de publicación y formatos que mezclan  el arte con la joyería, la performance con la moda y la fotografía con la literatura, de tal manera que la publicación se convierte en la fusión de todas esas disciplinas. Su núcleo es mi colección CorpoREacción, piezas un/wearable creadas para personas que se atreven a ser diferentes, que entienden que las convenciones sociales son un juego y que podemos subvertir las normas o incluso inventar nuestras propias reglas. Lo más interesante para mí era experimentar con diferentes formatos. Ver la reacción de transferencia, la impresión que producía en otras personas que, como tú, aceptaron colaborar en el proyecto.

Una de las páginas interiores de 'Impure'. Fotografía cortesía de la artista.

Una de las páginas interiores de ‘Impure’. Fotografía cortesía de la artista.

J.G.C.: Para reivindicar la diversidad has elegido colaborar con personas que siempre has tratado de visibilizar

A.M.S.: Sí, bi/pansexuales, queers, agéneros, transgéneros y de género fluido que forman parte de mi red afectiva. He realizado muchas piezas pensando expresamente en la persona que iba a llevarlas. Como sabes, las fotografías incorporadas en la performance juegan con el género y cómo es tratado éste en el mundo de la moda, desafiando los roles y estereotipos sobre sexo/género y su representación. Las piezas y su mise-en-scène utilizan el kitsch y el camp (sistemas de valores relacionados con una sensibilidad queer) para subvertir los valores de la cultura comercial heteronormativa.

J.G.C.: Anna, ¿cómo será la publicación Impure y cómo la vais a sacar adelante?

A.M.S.: Vamos a publicarla en una edición bilingüe a todo color, y hemos pensado en hacer una  versión deluxe y otra estándar. Justo ahora estamos lanzando la campaña de micro-mecenazgo en Verkami, la información se podrá ver en mi web (clic aquí). En principio tendrá unas 160 paginas e incluye textos de En principio tendrá unas 160 paginas e incluye textos de Jose Ramón Alarcón, Aldo Alcota, Irene Ballester, Graham Bell, Johanna Caplliure, Jesús García Cívico, Kepa Karmona, Ángela Molina, Carmen Navarrete, Marisol Salanova, Rosa Sanchis, Paula Valero y fotografías de Asún Bonilla, Fabrizio Campisi, Toni Cordero, Fermín Jiménez Landa, David Macías Navarro, Alejandro Sanchéz, Carlos Valencia y Ana Wika y la colaboración de Judith Álvarez (encargada del diseño gráfico), Abel Baguena, Elena Battaglia Grunder, Ángela Bermúdez/La Diva, Maria Bala, Atthis Bond, Yui Black, Carolina Boluda, José Luis Giner Borrull, Isabel Caballeros, Liz Dust, Ana Donat, chris guarrillerx, Josey Heyes, Bea Higón, ideadestroyingmuros, William James, Rampova Kabaret, Joel Maldonado, Perla Tempesta, Eva Pez, Jennifer Picken, Ximo Rochera, Jacobo Julio Roger, Diana J. Torres, Isaac Torres, Liliì Tras Tras y Mad Vicious, además de otras personas que han colaborado en distintas fases del proyecto. Creo que no me he dejado a nadie.

Hasta aquí la entrevista. En Impure hay imagen, tesoros, seda, aforismos y microtextos de muchas naturalezas, risa, reivindicación y algo de poesía, pero yo creo que ese no dejarse fuera a nadie constituye la preocupación artística pero también personal, estética y a la vez vital del arte divertido y perspicaz, libre pero muy pensado de Anna Maria Staiano.

Jesús García Cívico

 

Kessler cierra, Charpa reabre sus puertas

Kessler Battaglia (hasta luego) y Charpa (bienvenida de nuevo)
Dos galerías valencianas de ida y vuelta

Dice un proverbio holandés que no puede impedirse el viento, pero hay que saber construir molinos. A rebufo de ese aire, que tan pronto se lleva las cosas por delante, como provoca cierto renacer en medio de sus remolinos, las galerías Kessler Battaglia (que cierra) y Charpa (que vuelve) ofrecen sendos testimonios del contradictorio azote de la crisis. La primera, porque aún cerrando, tras 12 años de intensa actividad en Pasaje Giner, se muestra abierta a nuevos proyectos y colaboraciones. Y la segunda, porque regresa con bríos renovados, después de viajar por medio mundo y respirar otros aires durante su largo año sabático.

Si ambas hicieran caso al magnate Warren Buffett, hace tiempo que habrían dejado de existir. Decía el prolífico inversor: “En los negocios sólo existen dos reglas. Regla número 1: nunca perder dinero. Regla número 2: nunca olvidar la regla número 1”. Y así debiera ser si las galerías de arte fueran comercios puros y duros. Pero no, resulta que se nutren de una extraña materia, tan pronto disuelta en los avatares del mercado, como resistente a sus vaivenes por confundirse a veces con esa otra materia de que están hechos los sueños…

Una mujer observa la obra de Ursula Kessler con la que cerró su sala Kessler Battaglia. Fotografía: Eva Máñez

Una mujer observa la obra de Ursula Kessler con la que cerró su sala Kessler Battaglia. Fotografía: Eva Máñez

…DE KESSLER BATTAGLIA

“Teníamos el local en alquiler [en Pasaje Giner] y últimamente no se vendía nada”. De manera que Elena Kessler, tras coger hace dos años el testigo de su madre al frente de la galería fundada en 2002, ha decidido cerrar. El propietario del espacio les ha dado “todas las facilidades”. Pero ni aún así. La crisis, cual gigantesco Gargantúa, lo devora todo. ¿Todo? No. “Estoy abierta a nuevas colaboraciones y propuestas”. Incluso no descarta abrir en otro lugar, siempre dentro del barrio del Carmen, “a un precio asequible”. De hecho, asegura tener “propuestas de varias personas”. Pero prefiere tomárselo con calma.

Para culminar la temporada, que con el cierre deja a medio acabar, ha llegado a un acuerdo con María Tinoco, que le cede su espacio de Mr. Pink para que en julio realice una exposición con los artistas previstos en Kessler Battaglia: Nacho Ruiz, Hugo Martínez Tormo, Mau Monleón, Javier Marisco, alguna pieza y performance de Graham Bell y la esquina Incubarte con un artista seleccionado. “La fórmula de colaboración es la mejor para sobrevivir en estos tiempos de crisis”, apunta Elena. Colaboración que se prolonga a la galería Punto, con quien acudió a Art Madrid, compartiendo al artista Dani Tejero.

Una de las obras de Dani Tejero expuesta en Kessler Battaglia. Foto: Eva Máñez.

Una de las obras de Dani Tejero expuesta en Kessler Battaglia. Foto: Eva Máñez.

De ARCO y sus ferias afines, Elena Kessler dice que son necesarias para las galerías, ya que sólo en ellas se puede vender algo. Eso, a pesar del coste que supone ir a ferias y de que las ayudas públicas “suelen llegar con dos años de retraso”. Incluso las compras, que el IVAM asumió en la pasada edición de ARCO, JustMad y ArtMadrid, se ejecutaron hace escasas fechas. Con todo, Elena no desfallece: “A partir del 1 de marzo me llamo Kessler Battaglia daughter (hija)”. Su fórmula colaborativa y abierta a la ciudad de Valencia será, más un aparte, el punto y seguido de una galería que cierra en busca de nuevos horizontes.

Obra de Bingyi en Charpa. Imagen cortesía de la galería Charpa.

Obra de Bingyi en Charpa. Imagen cortesía de la galería Charpa.

…A CHARPA

Todo el mundo la conoce por Charpa. Su verdadero nombre, Mercedes Moreno, sólo sale a relucir “cuando me viene algún recibo del banco”. Fundó su Galería Charpa, a modo de estudio, en Gandía hace ya 35 años. “En 1983 me vine a Valencia”. Primero a la calle Sorní y luego a Tapinería, donde todavía permanece contra viento y marea. El pasado año, en plan frenazo de película muda, decidió cerrar y recorrer medio mundo: Pekín, Londres, Nueva York. De manera que el hastío que le produce Valencia (“da muy poco de sí”), no ha podido con su pasión por el arte, ahora reverdecido tras su largo periplo viajero. “He conocido a una serie de magníficos artistas chinos y americanos”, a los que piensa exponer en Charpa, arrancando así nueva etapa.

Bingyi trabajando en una de sus obras. Imagen cortesía de Galería Charpa.

Bingyi trabajando en una de sus obras. Imagen cortesía de Galería Charpa.

De momento, ahí está la dedicada a Bingyi, de la que habla maravillas, no sólo ella, sino Vicente Todolí que acudió a verla. A Charpa, curtida en mil batallas, le sigue sorprendiendo el “escaso interés” por el arte que existe en Valencia. Y aunque tiene claro que una galería debe vender obras, también subraya que, por encima de todo, “es una forma de entender la vida”. Por eso habla de su galería como si fuera una “capilla”, que le sirve de fortaleza interior frente al adverso ambiente exterior. “Se han cargado el IVAM, que en su día dinamizó la ciudad. Y no lo digo porque esté Consuelo Ciscar, que esto viene de antes, sino por esa utilización del museo para fines personales, y con exposiciones mediocres y sin interés”.

Las galerías de arte, “ahora mismo”, dice que “tienen poco sentido”, frente al avance estrangulador de los museos. También apunta que en pleno auge económico no es que hubiera más coleccionistas, sino que había “compradores” salidos de la construcción. “Ahora ni eso”. Tampoco le seduce ARCO: “No me interesa cómo está montado, con mucha morralla que se hace pasar por bueno; prefiero los Documenta o las bienales”. Eso, y seguir apostando por los artistas que de verdad le conmueven. Allí, en su “capilla” de la galería Charpa, donde las campanas han vuelto a sonar con ritmo asiático.

Obras de Ursula Kessler en el interior de la galería Kessler Battaglia. Fotografía: Eva Máñez.

Obras de Ursula Kessler en el interior de la galería Kessler Battaglia. Fotografía: Eva Máñez.

Salva Torres