Harddiskmuseum, el museo de arte intangible

Harddiskmuseum, de Solimán López
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)

Los artistas visuales tienen un lugar destacado en esta sociedad, existen lugares y espacios donde pueden expresarse, decir lo que creen, lo que piensan: el mundo los mira, pero, ¿qué tipo de arte refleja nuestro tiempo?

Vivimos en una realidad en la que existe un sinfín tanto de intereses como de oportunidades; y para interactuar en ella utilizamos la creatividad como medio para resolver los problemas que se nos presentan. Como nos recuerda Nietzsche en su obra, necesitamos la estética para no sucumbir ante la realidad.

Los museos son una fuente inagotable de información donde podemos acceder a la contemplación y al disfrute de obras de arte únicas, genuinas, producto del pensamiento y la actividad de los artistas. En los espacios museísticos podemos contemplar el presente y el pasado de la historia humana a través del arte. Tenemos museos clasificados por temáticas, estilos, períodos de tiempo, etc.; de este modo podemos contemplar la línea de tiempo humana a través del arte.

Pero ¿dónde se expone el arte intangible? El Harddiskmuseum está especialmente creado para albergar obras de arte intangibles, un museo creado por un artista, donde el arte digital y lo efímero -efímero como puede serlo el concepto de un bit, que no tiene color, ni tamaño ni peso y puede desplazarse a la velocidad de la luz- se expresan en toda su amplitud. Obras creadas por medio de un código, de tipo binario, a base de ceros y unos, donde bits y pixeles se combinan para crear nuevos conceptos artísticos ampliando las fronteras del arte. Esto es lo que se respira, por ejemplo, en las obras de Solimán López, que no por proceder -entre otras cosas- de un lenguaje en código binario, sus obras tengan frialdad ni sentido de lo humano, todo lo contrario.

Código binario.

Cereos y unos son parte del código binario. Imagen capturada de Internet.

En palabras de Solimán López http://solimanlopez.com/ -artista y director de ESAT LAB- el laboratorio de la Escuela Superior de Arte y Tecnología www.esat.es: “El harddiskmuseum no divaga en un desierto de propuestas alternativas, sino que se suma al arte urbano, efímero, net-art y otros soportes para dialogar sobre este organigrama del arte y la sociedad. Abrir una línea confusa entre la figura del artista, la del museo, la de los presupuestos de cultura, la de la sociedad del conocimiento, la de la memoria, el starsystem del arte y, por qué  no, entretejer nuevos modelos expositivos, participativos, creativos y productores de ideas y reflexión”.

En el Harddiskmuseum (HDDM) nos encontramos con obras de arte digitales, recientes -si contamos el poco tiempo que los artistas disponen de esta tecnología, más asequible que en sus comienzos-, obras creadas por medio de computadoras. Sabemos cómo finalmente internet ha cambiado el funcionamiento del mundo, pero antes de ello las imágenes realizadas con ordenadores también han influido en el mundo, en este caso, en el mundo del arte.

Las posibilidades que nos presenta la tecnología informática son infinitas, hoy día crear por medio de la combinación de software y hardware nos permite desarrollar un nuevo lenguaje visual donde los artistas se expresan. Lo digital es el código de comunicación común a todas las personas, instituciones, gobiernos y empresas. En comparación con otros medios de expresión artística, el ordenador se ha convertido en un instrumento que ha transformado nuestra sociedad y cultura como no lo ha hecho ningún otro en las últimas décadas.

El Harddiskmuseum pretende además reflexionar al respecto de la idea de convertir un museo en sí mismo en obra de arte, en instalación interactiva y obra colectiva, donde cada individuo y actor del mencionado organigrama del arte, desarrolla su mismo trabajo en torno a una propuesta artística, porque el disco duro no entiende de contenidos, sólo abre su memoria para que sea impregnada de buenas o malas ideas. Según nos dice el creador del museo.

Harddiskmuseum.

Vista frontal del Harddiskmuseum.

La observación de las obras en el HDDM se realiza de forma presencial, física. Así como algunas obras de arte creadas por la humanidad viajan en satélites para exponer al universo la creatividad del ser humano, en el caso del museo de arte intangible, las obras se exponen en pantallas; el soporte natural de los artistas que crean por medio de ordenadores: los futuros Miró, Velázquez, Dalí o Goya.

Por medio de unas carpetas que el espectador deberá tocar se visualizará la obra; imagen que será proyectada en una pantalla, como si hubiera sido pintada en un lienzo. En este aspecto el museo es convencional: hay que ir hasta él para ver las obras que allí se alojen, pero la experiencia sensorial, la contemplación de la obra y la emoción que nos depare, será distinta, inédita, actual, moderna o futurista -moderna tanto como lo es la tecnología de que disponemos-. Aunque su contenido es digital, la estructura del museo -el disco duro- es analógica, está creado con átomos. Su arquitectura y sus partes están compuestas de acero, plástico, etc.

Según Gilles Lipovetsky, “en la era hipermoderna, ser artista no es sólo crear obras con la esperanza de que se reconozcan en el futuro, sino también comunicar una imagen, figurar en el “Kunst Kompass”, estar cada vez más presente y ser cada vez más hipervisible en el mercado mundial del arte”.

Manifiesto intangible.

Portada del Manifiesto Intangible de Solimán López.

Vivimos en un mundo globalizado, en pocos años hemos pasado de vivir únicamente en un mundo analógico, sólo compuesto de átomos, a vivir también (porque lo analógico no murió) en un mundo digital. Átomos y bits hoy día interactúan permanentemente diseñando el mundo actual donde vivimos. Lo digital ha convertido la imagen en un texto no convencional que, convertido en viral, se funde en el alma de lo global. Sepamos cómo movernos en este mundo en el que los bits son los protagonistas.

Según la web del HDDM http://harddiskmuseum.com/ el equipo del museo está formado por artistas, diseñadores, pedagogos, críticos, comisarios y profesionales del mundo del arte, la cultura y la educación que ponen a disposición del mundo una nueva herramienta de apoyo y difusión.

La repercusión que ha tenido en prensa escrita, redes sociales, revistas digitales y medios de comunicación ha sido muy completa y amplia; El Mundo, Europa Press, Makma, Revista Gràffica, Arteinformado, Informativos Telecinco, Madrid Press, Yahoo, Bonart, Radio Onda Cero, etc. han sido algunos de los medios -entre más de 30- que se han hecho eco de la noticia difundida a mediados del mes de junio por la Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) http://www.plataformadeartecontemporaneo.com

Muchas de las obras del HDDM nos invitarán a la reflexión y al pensamiento. El museo se presentó en sociedad en el mes de Septiembre del 2015 en la Galería Punto, Valencia. El nombre de la exposición sugiere la cualidad de su contenido: líquido.

Alejandro Macharowski

 

Cul Kombat: el cuerpo y sus derechos

Cul Kombat, de la Compañía Patrícia Pardo
Espacio Inestable
C / Aparisi i Guijarro, 7. Valencia
Del 24 al 27 de septiembre de 2015

Espacio Inestable de Valencia acoge del 24 al 27 de septiembre la nueva creación de la Compañía Patrícia Pardo. El espectáculo ha sido realizado con la colaboración de Amnistía Internacional –respondiendo a la conocida campaña ‘Mi cuerpo, mis derechos’-, Graneros de creación del Espacio Inestable y Culturarts. Cuenta con un equipo artístico compuesto de mujeres creadoras valencianas destacadas como Eva Zapico en la interpretación, Guadalupe Sáez de Lupe Teatre en la creación literaria y Patricia Pardo en ambos ejercicios.

Cul Kombat es una obra donde el humor consigue cuestionar la falta de derechos sobre el cuerpo, sobre lo físico, sobre el individuo (derechos sexuales, reproductivos, de información, de autocontrol, de libre circulación …) en un mundo globalizado basado en la desigualdad.

“La publicidad del sistema heteropatriarcal y la propaganda de los gobiernos humanizan la idea del ciudadano y parecen salvaguardar la idea de humanos libres y cuidados. Pero el proceso publicitario, las leyes de los gobiernos y la tradición patriarcal cosifican, maltratan, violentan y controlan el cuerpo del ciudadano, especialmente de la ciudadana”, explica Patricia Pardo.

Después de un año intenso de gira nacional e internacional (Hungría, Portugal, México, Islandia…) con la obra El fandango de Marx, estrenado en octubre 2014, Patricia se zambulle de nuevo en un proceso creativo donde el clown y el circo-metáfora son de nuevo protagonistas.

La Compañía de Teatro y Circo Patrícia Pardo nace en 2007 y asume el nombre de su directora, dramaturga e intérprete. Sus creaciones siempre desarrollan un trabajo de investigación sobre la coexistencia entre la expresión circense convencional, la existente, y el lenguaje escénico contemporáneo, el imaginado, utilizando cualquier herramienta artística al abasto, aunque no responda a los parámetros conservadores del teatro o del circo.

Imagen promocional del espectáculo Cul Kombat. Cortesía de la Compañía Patrícia Pardo.

Imagen promocional del espectáculo Cul Kombat. Cortesía de la Compañía Patrícia Pardo.

 

El Pacífico, navegable en El Carmen

Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 10 de mayo

“A los españoles nos hizo mucho daño el drama del 98”. Felipe Garín, director del Consorcio de Museos, lo dijo para explicar la escasa difusión que ha tenido el descubrimiento español del Océano Pacífico dentro de nuestra cultura. “El error de Cuba o de Filipinas dejó campo abierto a otras naciones con menos complejo a la hora de hablar de sus conquistas”, agregó Garín. De manera que así como el proceso colonial de América “es muy conocido”, lo que concierne al Océano Pacífico “no se ha difundido lo suficiente”, destacó Antonio Fernández, comisario junto a Antonio Sánchez de Mora de la exposición ‘Pacífico. España y la aventura de la Mar del Sur’, que acoge el Centro del Carmen.

Imagen de la exposición 'Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur'. Cortesía del Centro del Carmen.

Imagen de la exposición ‘Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur’. Cortesía del Centro del Carmen.

La muestra, organizada conjuntamente por el Ministerio de Cultura, Acción Cultural Española y el Consorcio de Museos, viene a paliar este déficit. “Pretende despertar el interés por esta parte descuidada de nuestra historia”, subrayó Fernández. Para ello, se ha dispuesto un montaje espectacular en torno a la cuaderna de un barco que sirve de costillar vertebrador del conjunto expositivo.

Decenas de documentos del Archivo General de Indias, algunos relacionados con la hazaña del extremeño Vasco Núñez de Balboa, el primero en atisbar el Pacífico en 1513, instalaciones, objetos, mapas y audiovisuales ayudan al espectador en su travesía. Una travesía que fue tan sólo de ida, jamás de vuelta, para muchos de los que la emprendieron hace 500 años. Un gran mapa colocado en el suelo escenifica la enorme dificultad de esos primeros viajes, como el que llevaba de Manila a Acapulco: tres meses de ida y seis de vuelta.

Instalación y mapa de 'Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur'. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Instalación y mapa de ‘Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur’. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

“Es incuestionable que fueron navegantes de nuestras costas quienes abrieron los caminos del Pacífico”, recalcó Fernández. Aún así, debido a ese cuidado insuficiente por parte de nuestra historia, todavía “hay ingleses manteniendo que fue Drake quien dio la primera vuelta al mundo”, agregó el comisario. La secretaria autonómica de Cultura, Julia Climent, apuntó que estábamos ante la “primera de gran empresa de globalización”, con España como pionera. “Aventura, riqueza y transmisión de valores culturales”, he ahí los motivos que, a juicio de Sánchez de Mora, impulsaron a muchos de esos navegantes españoles a embarcarse en tamaña empresa.

Uno de los documentos de la exposición 'Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur'. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Uno de los documentos de la exposición ‘Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur’. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

El “lago español”, como se conoció al Pacífico durante siglos, se vuelve navegable en el Centro del Carmen hasta el 10 de mayo, compartiendo navegación con la réplica que a partir del 17 de abril se expondrá en México. Magallanes, al que le sobró talento como navegante, tuvo mal ojo al bautizar con el nombre de Pacífico un océano surcado por tifones, actividad volcánica y huracanes. Toda esa agitación de sus aguas se mantiene en calma en una exposición vistosa y con marcado carácter didáctico.

Las fichas que acompañan a los documentos recogen datos relacionados con el puerto de salida de los barcos, la tripulación, los supervivientes y fallecidos después de tan tortuosos viajes, los objetivos, logros y descubrimientos. También hay explicaciones de historiadores recogidos en diversos audiovisuales. Todo ello encaminado a despertar ese interés por el Pacífico español, empañado por el complejo colonial del desastre del 98. Felipe Garín extendió ese drama finisecular hasta bien entrado el siglo XX (“años 40 y 50”). Pero la sombra quizás sea incluso más alargada. “Puede ser”, concluyó Garín.

Imagen de la exposición 'Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur'. Cortesía del Centro del Carmen.

Imagen de la exposición ‘Pacífico. España y la Aventura de la Mar del Sur’. Cortesía del Centro del Carmen.

Salva Torres

Hugo Martínez-Tormo. Arde, dispara, golpea

Hugo Martínez-Tormo. Interlinks
Sala de Exposiciones del edificio Rectorado y Consejo Social del campus de Elche de la Universidad Miguel Hernández (UMH)

La desesperación es una realidad que se ha instalado en nuestro entorno más cercano. No son ya cuestiones subjetivas las que argumentan ese estado, sino circunstancias reales que los gobernantes tratan de disolver ante la opinión pública, a través de la narración estadística y la argumentación macroeconómica. Durante demasiado tiempo la sociedad adoptó una actitud pasiva y finalmente las consecuencias corren a su cargo, recayendo el mayor peso sobre las ramas más débiles.

Hugo Martínez-Tormo reúne en Interlinks siete instalaciones audiovisuales en las que aborda, de diferentes modos, la destrucción y la autodestrucción como reflejo del abandono y la desesperanza de una parte creciente de la ciudadanía. Cada uno de los proyectos desarrollados por el artista llevan consigo un código autorreferencial que toma al autor como medida de representación de la masa, como eslabón de una cadena que se hunde y arrastra tras de sí al resto de eslabones. La reflexión se conduce hacia la singularidad del individuo, como proyección de una constante relación de causa-efecto, que proporciona a su vez un espejo en el que verse reflejado.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El arte moderno ha llevado a cabo un proceso de transfiguración de lo banal, desacralizando la obra clásica, la escultura, el lienzo, con la incorporación de objetos y materiales más humildes que arranca del uso cotidiano para someterlos al extrañamiento en el territorio del arte. Martínez-Tormo huye de lo rico y lo pomposo, para elevar lo desechado a una categoría en la que corresponde al artista mostrarnos que lo cotidiano es cualquier cosa menos corriente. Cada una de las instalaciones audiovisuales que el artista presenta en esta muestra parte de experimentaciones realizadas en primera persona, a partir de acciones o elementos cercanos que tienen el objetivo simbólico de representar diferentes formas de llevar a cabo un suicidio.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Broken Bubble (2014) aborda la desesperación de millones de personas tras el estallido de la burbuja económica, causada en parte por la sobredimensión del sector inmobiliario y por las ansias de enriquecimiento veloz. El artista comienza por realizar una pintura mural sobre el lateral de una construcción semiderruida, creando la escena de un tren de alta velocidad que se aproxima mientras sobre las vías yace en espera el propio autor. Una vez finalizada la pintura, desde la parte interior de la construcción, el artista echa a bajo a mazazos los 230 x 230 cm. de pared que ocupa el mural. Todo el proceso de creación y destrucción, costoso en ambos casos, es registrado en vídeo y reproducido en la sala, junto a diez sacas de escombros con 250 k. de los restos del muro.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El ser humano posee una gran capacidad para inventar y crear, a la vez que parece proyectar la misma energía en sentido inverso, siendo capaz de hacer saltar por los aires cualquier lógica que garantice el equilibrio. Con Just Passing Through (2014) el artista muestra cinco autorretratos de grafito sobre papel, en los que ejemplifica –literalmente- cinco manera de pegarse un tiro. Se plantea un símil del suicidio con la acción destructora de la especie humana sobre el planeta. Sucesivamente cada uno de los dibujos acaba roto en numerosos pedazos, dentro de cinco urnas de metacrilato, mientras una proyección de video nos hace testigos silenciosos del proceso. Testigos silenciosos de la tragedia, durante nuestro paso.

Partiendo de la Teoría del Todo, que unifica desde la ciencia todas las teorías hasta ahora formuladas, simplificando la complejidad de la naturaleza y sus leyes, Hugo Martínez-Tormo lleva a la práctica su investigación a través de un juego físico en torno a las dimensiones. Hace converger distintas disciplinas artísticas, que habitualmente se emplean por separado, para romper la artificialidad de unas fronteras que no existen. La cuarta dimensión aportada por el tiempo, a través de la acción, modifica las dos dimensiones del plano o las tres dimensiones del volumen. El diálogo entre disciplinas y dimensiones es una seña de identidad de esta serie de trabajos, que relaciona metafóricamente la forma en la que las tecnologías de la comunicación y la velocidad en los medios de transporte han fulminado las tradicionales barreras de tiempo y espacio, haciéndonos cargar con todo lo que la globalización lleva consigo.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

En Dimensional Game (2013) el artista se representa en una pintura sobre poliestireno expandido, tras ingerir una sobredosis de cápsulas. En el vídeo vemos como lleva a cabo la destrucción del material que sirve de soporte al autorretrato, hasta quedar desmigado, esparcido sobre una superficie en una disposición que recuerda a la imagen –ahora deshecha- de las cápsulas caídas alrededor del personaje. Una acción tan letal como los efectos que el uso indiscriminado de ciertos materiales tiene sobre el equilibrio ambiental.

Unos moldes de arcilla, colgados de la pared, han servido para reproducir los brazos del artista en ese débil material. Una fotografía sobre aluminio nos muestra la imagen de esos brazos cubiertos de cortes, en tentativa suicida. Dialogo & Materia (2012) se completa con una plataforma que sostiene el mazo con el que se ha llevado a cabo la destrucción y los restos de arcilla. La pieza When X cuts Y (2012) relata cuando X corta con Y. En este caso Hugo Martínez-Tormo opta por un arma blanca para mostrar una nueva manera de autodestrucción, cortando consigo mismo. Un cristal transparente pintado con su retrato, en el que se refleja él mismo mientras cae a pedazos tras una serie de golpes secos. La acción, reproducida a cámara lenta, tiene a sus pies los restos afilados del cristal. En cada uno de los casos, la intervención del artista tiene efectos en el estado dimensional de los materiales, así como en su función y la interpretación que nos brinda.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El artista, dibujado con un kimono sobre papel negro, lleva a cabo un harakiri como forma ceremonial de buscar la muerte. Global Sepukku (2012) se compone de ese mismo dibujo, tras sufrir los efectos de las cuchillas de una trituradora de papel, mientras la proyección documenta el proceso de fragmentación del dibujo. El tiempo, y su capacidad de triturar la vida, se confronta con el afán devorador del fuego en Trialogue (2010). Un individuo, siempre sintetizado en la figura del autor, aparece sentado ardiendo junto a una garrafa de combustible. La acción, el tiempo, se ocupa de hacer arder la propia pintura hasta dejar a la vista el esqueleto chamuscado del bastidor. Las cenizas, reunidas en una urna, reposan como testimonio.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo viene desarrollando desde 2005 esta serie de trabajos, de los que aquí se muestra una selección, en los que la fragilidad del individuo y la fugacidad de la vida se brindan a la determinación del ser humano por llevar a cabo aquello que se propone. El resultado de los trabajos rebosa serenidad, a pesar de la dureza de las narraciones. La capacidad transformadora que nos caracteriza como especie encuentra sus sombras en los extremos, en los polos que hacen tambalear nuestro equilibrio.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

José Luis Pérez Pont

Tan solo ocho millones de pasos

Juraj Horniak, un Quijote contemporáneo de 60 años, decide liberarse de las ataduras de una existencia acomodada y embarcarse en una aventura de las que cambian la vida. Recorrerá a pie toda la costa mediterránea europea, desde Gibraltar hasta Estambul; un viaje épico, un camino en solitario de 8.000 kilómetros, poco a poco, paso a paso: ocho millones de pasos.

El equipo de “8 Million Steps”, dirigido por Maia Horniak, hija de Juraj, documentará de varias formas este maravilloso viaje, incluyendo un largometraje, una serie documental para televisión y una página web, tejiendo un tapiz de cultura, comida, arte, política e historia del Mediterráneo. Uno de los temas principales del proyecto es explorar la tensión que existe entre los valores tradicionales y la vida moderna… tradiciones que se están viendo amenazadas ante el rápido avance de la globalización y el consumismo.

8 million steps. The mediterranean odyssey. Imagen cortesía de Slow Food Valencia.

8 million steps. The mediterranean odyssey. Imagen cortesía de Slow Food Valencia.

Caminando un promedio de 25 km al día, el viaje comenzará en España para luego atravesar Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Montenegro, Albania, Grecia y Turquía.

El proyecto “8 Million Steps” tiene un poderoso aliado en el movimiento “Slow Food International”. El movimiento, presidido por Carlo Petrini, nombrado por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo, cuenta con más de 150.000 miembros en 150 países.

“Slow Food” tiene una extensa red de contactos en el Mediterráneo – productores de alimentos y vinos, célebres chefs, líderes de opinión, artistas y escritores – cientos de espíritus afines que comparten sus ideas e historias.

Juraj Honriak. 8 Million steps. The mediterranean odyssey. Imagen cortesía de Slow Food Valencia.

Juraj Honriak. 8 Million steps. The mediterranean odyssey. Imagen cortesía de Slow Food Valencia.

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“Juegos de placer” de Ruth Zaragoza

Arte igual a vida, de Ruth Zaragoza
Galería Trentatres
C/ Sueca, 33 Bajo. Valencia.
Hasta el 25 de Enero de 2014

Juegos de placer de Ruth Zaragoza

La globalización es una circunstancia de competencia, individualidad, consumo y exclusión social, donde solo unos pocos son los grandes privilegiados que controlan y manipulan todo. La sociedad es educada para competir, aferrarse a lo personal y olvidarse de los conflictos generados por el poder político.

Obra de Ruth Zaragoza. Imagen por cortesía de la galería.

“Chess World”, 2013, escultura, obra de Ruth Zaragoza. Fotografía de M.C. Durán. Imagen por cortesía de la galería.

Ruth Zaragoza nos habla de su experiencia en el teatro de la vida ironizando con el origen de la crisis socioeconómica. Nuestra inocencia perdida desde niños cuando empezamos ya a coquetear con el dinero ante un aparentemente inocuo juego de mesa. Recupera para ello la idea del Art Mail de Alighiero Boetti en el cual el espectador es participante de la praxis artística, o lo que es lo mismo, participa de la elaboración de la obra de arte.

Obra de Ruth Zaragoza. Imagen por cortesía de la galería.

“Monopoly world”, 2013, pintura y escultura, obra de Ruth Zaragoza. Fotografía de M.C. Durán. Imagen por cortesía de la galería.

Homenajeando a los juegos de mesa hace hincapié en el intercambio cultural, la sobrevalorización del dinero y la lucha de poderes entre las sociedades oriental y occidental. Desde el viernes 29 de noviembre podrás disfrutar de su nueva exposición en la Trentatres Gallery bajo el lema “Arte igual a vida”, en la cual la codicia y la estrategia del ser humano serán absolutos antagonistas.

Obra de Ruth Zaragoza. Imagen por cortesía de la galería.

“Monopoly Barcelona”, 2013, pintura y escultura, obra de Ruth Zaragoza. Fotografía de M.C. Durán. Imagen por cortesía de la galería.