Consagrados al microrrelato

‘Los pescadores de perlas’, VV.AA.
Editorial Montesinos, 2019

Cada época tiene la literatura que se merece y necesita. Literatura que en su temática y estilo refleja los intereses y preocupaciones dominantes de quienes la crean y disfrutan. Por eso no es nada extraño que en esto tiempos de inmediatez, fragmentación y vértigo haya brotado una nueva forma de expresión literaria que ya tiene carta de naturaleza como cuarto género: El microrrelato. Los micros brotaron como hongos después de la lluvia con el cambio de siglo y, aunque en origen su espacio natural fueron los blogs y redes sociales, no tardaron en saltar al papel tanto en revistas literarias como en libros.

La revista Quimera fue una de las primeras en incluir en sus páginas a los autores de micros, en 2003 y dos años más tarde publicó una antología, ‘Ciempiés: los microrrelatos de Quimera’. Dieciseis años más tarde, Montesinos edita una nueva colección más ambiciosa y totalmente actualizada, coordinada por Ginés S. Cutillas, ‘Los pescadores de perlas’, un título homenaje a la ópera de Bizet. En ella aparecen 80 escritores de nueve países hispanohablantes, entre ellos dos valencianos: Elena Casero y Kike Parra. En la introducción, Cutillas da cuenta de la consolidación del nuevo género gracias a la concurrencia de diversos factores. Los congresos y simposios dedicados a él, los concursos, el interés de las pequeñas editoriales por potenciarlo, y la existencia de numerosas tesis y estudios sobre el tema.

“En estos últimos dieciseís años las temáticas de los microrrelatos han cambiado poco”, dice Cutillas. “El autor de microrrelato se parece al de aforismo en el sentido de que busca la verdad y quiere enviar un mensaje elevado al lector, por lo que el amor, la muerte, el sexo, los miedos ancestrales y los demás temas inherentes a la condición humana se ven representados en el género. Las extensiones, curiosamente, se han ido unificando. Existe una teoría de que microrrelato es aquello que cabe en una unidad visual. Si hablamos de un libro, sería una página, dos a lo sumo; si hablamos de Internet, lo que cabe en una pantalla de ordenador. También encuentras autores que arriesgan, y llegan a las tres o cuatro páginas apoyándose en la tensión narrativa que hayan sido capaces de construir, o, por el contrario, lo intentan con pequeños alumbramientos de unas pocas palabras. Creo que donde más se ha innovado es en la forma física de los microrrelatos, es decir, en la disposición espacial de los textos. Ahora se juega más con las formas: títulos más largos que los cuerpos o cuerpos inexistentes, caligramas, textos puestos en columnas a modo de espejos de las tramas, palíndromos. Todo esto sin dejar de lado el texto clásico, claro”.

Las biobibliografías de los 80 autores que incluye el texto dejan claro que su perfil es muy variado. ¿Pero se podría definir un perfil del lector de micros? “El lector de micros es un lector avanzado. Suelen ser personas que han leído mucho y se enfrentan a los textos en una suerte de desafío, aportar el cincuenta por cien al rompecabezas que ha planteado el autor. Al ser los textos tan exigentes, se suele dar que el lector de microrrelatos sea a su vez también escritor de estas pequeñas píldoras, pues no deja de ser un juego metaliterario entre personas que se enfrentan a la literatura desde una distancia más cercana”.

Para Elena Casero “escribir microrrelatos es un reto, un ejercicio de síntesis no siempre es fácil de conseguir”. Autora de cinco novelas y un libro de cuentos, además de otro de micros, Casero combina distintos géneros. “Estar en esta antología es un lujo. Ver tus micros entre tantos otros de grandes autoras y autores que han sido tus propios maestros, da un poco de vértigo. Exactamente el mismo que el hecho de que hayan aparecido previamente en un revista literaria como Quimera. Es un aliciente para seguir trabajando y estudiando la técnica de su escritura”. La música es su segunda pasión, pues Casero estudia piano y toca el oboe.

Por su parte, el alzireño Kike Parra, profesor de escritura creativa y director de la colección Microsaurio, considera que escribir microrrelatos “está dentro de lo que espero de mí como escritor”. “Me gusta escribir cualquier tipo de texto, simplemente por divertirme y aprender algo”, dice. “Si escribo poemas, lo hago para llevarme a terrenos que no suelo pisar. Lo mismo espero de los microrrelatos. A veces aún escribo microficciones, puede que funcionen o no, que me gusten o no. Aun así, lo hago. Estoy en un momento de mi vida en el que me atrevo a probar cualquier formato: novela, relatos, poemas, artículos… Escribir un buen microrrelato exige mucho. O se es casi perfecto, o no hay mucho que hacer. Por eso no entiendo a quienes consideran que escribir un buen microrrelato está al alcance de cualquiera. Escribir está al alcance de cualquiera; hacer algo destacable, ya no”.

“Tener unos cuantos textos cortos míos en ‘Los pescadores de perlas’ es un honor”, añade Parra. “Me hace feliz. No soy un autor consagrado del género, pero estoy muy contento de estar en una antología en la que hay nombres de algunos que sí lo son”, concluye Kike Parra.

Bel Carrasco

“Un buen microrrelato debe dejar sin aliento”

Luna de Perigeo, de Elena Casero
Editorial Enkuadres

Igual que un adicto al cacao disfruta paladeando todos los bombones de la caja, si son de calidad suprema, los adictos a la buena literatura devorarán con fruición el último libro de Elena Casero, ‘Luna de Perigeo’ (Enkuadres). Una recopilación de 76 microrrelatos en el que se pone en evidencia que lo menos es más. Que, según el célebre proverbio de Gracian, ‘Lo bueno si breve dos veces bueno’ o ‘lo bre si bue dos ve bue’, como rezaba aquel chiste de la mítica revista La Codorniz.

“El título del libro está tomado de uno de los relatos”, dice Casero. “Después de terminar la recopilación, me di cuenta de que la mención de la luna y su influjo sobre los humanos y los animales era un tema recurrente. El orden en el que aparecen no es cronológico. El único criterio que he seguido ha sido intercalar micros cortos con otros un poco más largos para hacer la lectura más amena”.

Luna de Perigeo, de Elena Casero.

Luna de Perigeo, de Elena Casero.

Casero pertenece a esa estirpe de escritores que van por libre sin acomodarse a las directrices de cenáculos y balnearios literarios. Es técnico en Empresas Turísticas,  jubilada parcial de la multinacional Ford, autora de cinco novelas y una amplia colección de relatos. Mediante un lenguaje sobrio y depurado transmite su rico mundo interior en el que lo macabro, el humor negro o muy negro, y cierto punto de crueldad se combinan con una extrema sensibilidad y ternura.

Sus microrrelatos contienen un destilado de esos ingredientes, su marca de fábrica, sus señas de identidad. Cada uno abre una aspillera en el muro de la rutina gris que permite divisar una gran diversidad de paisajes como las cambiantes facetas de un caleidoscopio. Pero sus sueños y fabulaciones jamás dejan de poner pie en la realidad con un agudo componente de crítica social y compromiso con los más débiles. Éste es el más corto de la colección: ‘Sonreía mientras lo veía correr espoleado por el pánico. El eco aplaudió su puntería. Satisfecho recogió de la boca de su lebrel un pedazo de tela de rayas’.

En total son 76, la mayoría nuevos, escritos en estos dos últimos años, alguno  premiado o finalista de algún premio. Por ellos desfilan criminales y asesinos, fantasmas, dementes y lunáticos, madres protectoras, muñecos zombies y hasta un puesto de mercado donde venden palabras al detalle. Aunque cada uno podría ser un buen arranque para  una novela, Casero asegura que no derrocha creatividad. “Más bien lo contrario”, afirma.

Elena Casero en la presentación de uno de sus libros. Imagen cortesía de la autora.

Elena Casero en la presentación de su libro. Imagen cortesía de la autora.

“Los microrrelatos contienen su propia historia, igual que una novela, con la salvedad de su tamaño. Cuando se comienza a escribir se sabe de antemano si la idea puede ser el germen de una novela, de un cuento o de un micro. Hay historias que no se pueden alargar más de lo debido porque, posiblemente, perderían su esencia. Creo que la creatividad no tiene porqué ir dirigida en una sola dirección”. A veces le salen casi a vuela pluma, pero “siempre hay que podar y matizar”, comenta. “Escoger las palabras adecuadas, quitar lo que no aporta, y darle las vueltas precisas para que quede, digamos, redondo. El microrrelato necesita intensidad, tensión narrativa y dejar al lector sorprendido, sin aliento. Y eso solo se consigue trabajándolo mucho”.

En España no se publican tantos libros de microrrelatos como novelas pero este nuevo género sigue muy vivo tras vivir un impresionante boom. Ginés S. Cutillas ha publicado este año un decálogo práctico del microrrelato, ‘Lo bueno, si breve, etc’. y  en 2017 Talentura Libros editará ‘Las herramientas del microrrelato’, de Manu Espada. En la cosecha del 2016 se pueden mencionar: ‘Maleza Viva’, de Gemma Pellicer (Jekyll & Jill); ‘La microenciclopedia ilustrada del amor y el desamor’, de Ernesto Ortega y ‘Voces para un tímpano muerto’, de Miguel A. Zapata, ambos en Talentura. En Cuadernos del Vigía, ‘Vosotros los muertos’, de Ginés S. Cutillas y en Isla de Síltola, ‘Fuerza Menor’, de Javier Puche.

Por su parte Enkuadres ha publicado a Kike Parra, Víctor Lorenzo, Ana Vidal, David Vivancos y a Elena Casero. Páginas de Espuma ha apostado por cuatro escritoras: Eva Díaz Riobello, Isabel González, Teresa Serván e Isabel Wagemann que reúnen sus micros en un libro titulado Pelos. Patricia Esteban Erles, Rosana Alonso, Susana Camps, Lola Sanabria, Beatriz Alonso Aranzábal, Iván Teruel son, asimismo,  un referente para los que aficionados a las distancias cortas y a los contenidos concentrados e intensos. Lo bueno si breve…

Elena Casero.

Elena Casero. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

Café Malvarrosa: fin de ciclo

Café Malvarrosa (2010-2015)
C / Historiador Diago, 20. Valencia

Café Malvarrosa Espai Paral.lel ha sido un proyecto que, para su desarrollo, se adecuó como sede el local de la calle Historiador Diago, en Valencia, un espacio pensado para conciliar las letras con las artes y con la amistad, desde el que, en estos cinco años, hemos programado exposiciones, presentaciones de libros, lecturas de poesía y de relatos, y muchas otras actividades relacionadas con la cultura y con el ocio.

Tarjeta del Quinto Aniversario de Café Malvarrosa.

Tarjeta del Quinto Aniversario de Café Malvarrosa.

Desde mayo de 2010 se han realizado exposiciones individuales de G. Peyró Roggen, J. Giménez de Haro, Javier Chapa, Gabriel Alonso, Julio Bosque, Enric Alfons, Juan Cuéllar, Calo Carratalá, Mery Sales, Jordi Teixidor, Joël Mestre, Juanjo Tornero, Rosa Gimeno, Antoni Domènech, Fernando Cordón, Dis Berlin, Joan Verdú, Marta Marco Mallent, Toshiyuki Iwasaki, Enrique Carrazoni, Manolo Gil Labrandero, la exposición ‘Salva Álvaro & Ximo Amigó. Dos hombres y un destino’, y las colectivas “’Música de papel’, “Un poema un quadre’, “Fons d’Art (1/5))’, “25 Anys de la Fotogalería Railowsky. La Col.lecció’, “Salón de primavera (1) y (2): Lorena Beferull, Dadi Dreucol, Toni Signes / Victoria Iranzo, Chiara Sgaramella, y ‘Crimea (Cazadoras Asociados)’.

Han leído sus poemas José Luis Parra, Juan Pablo Zapater, Susana Benet, José Mas, Luis Colombini, Antonio Cabrera, José Luis Martínez, Blas Muñoz Pizarro, Vicente Gallego, Begonya Pozo, Vicent Berenguer, Juan José Romero Cortés, Raúl Alonso, Ana Noguera, Carlos Marzal, Xelo Candel, Ricardo Virtanen, Vicent Alonso, Rafael Correcher, Anastasia Kontratevidi, Marian Lledó, Marta R. Sobrecueva, Teresa Espasa, Rafael Soler, Lola Mascarell, José Saborit, Miguel Romaguera, Pilar Blanco, José Luis Falcó, Francisco Ferrer Lerín, Francisco Benedito, Vicente Picó Galache, Teresa Pascual, Arturo Tendero, Juan Ramón Barat, José Luis Morante, José Iniesta, Wences Ventura, Víktor Gómez, Juan Noyes Kuehn, Antonio Praena, Gregorio Muelas, José Antonio Olmedo, Rafael Coloma, Estel Julià, Juli Capilla, Pilar Verdú, María Barceló, Carlos Alcorta, Miguel Ángel Curiel y Alejandro Lorente.

Fachada del Café Malvarrosa, en Historiador Diago. Imagen del 'face' de Café Malvarrosa Espai Paral.lel.

Fachada del Café Malvarrosa, en Historiador Diago. Imagen del ‘face’ de Café Malvarrosa Espai Paral.lel.

Tan destacada programación de lecturas poéticas ha sido posible gracias, en los primeros tiempos de este proyecto, al querido amigo y admirado poeta José Luis Parra, y a la generosa complicidad de Juan Pablo Zapater, quien ha propuesto y presentado magistralmente la mayoría de estos actos.

Han leído sus relatos y presentado sus libros Abelardo Muñoz, Pepe Cervera, Vicente Marco, Miguel Sanfeliu, César Gavela, Miguel Mas, Jesús García Cívico, Ginés S. Cutillas, y en el Ciclo ‘En Clave Narrativa. Los relatos del Malva’, organizado por C.L.A.V.E. y Café Malvarrosa (con una excelente coordinación de Juan Luis Bedins, estimado colaborador en muchas de nuestras actividades) han participado Pepe Cervera, Miguel Sanfeliu, Amparo Andrés Machí, Raúl Borrás, César Gavela, Marian Torrejón, Luis Auñón Muelas, Manuel Giménez González, Rosario Raro, Miguel Torija, Irene Estrada, Luis Sánchez, Rafael Camarasa, Jesús Zomeño, Marta R. Sobrecueva y Rafael Soler.

Se han presentado libros de las editoriales Los Sentidos, Renacimiento, Tusquets, Menoscuarto, Calambur, Pre-Textos, Denes, Nau Llibres, La Mansarda, Contrabando, Opticks, etc., y la revista de poesía La Galla Ciencia.

Además de los citados anteriormente, han intervenido en los actos organizados otros escritores (Marc Granell, Fernando Delgado, Alfons Cervera), artistas (Yturralde, Pamen Pereira), galeristas (Rafael Ortíz, Tomás March), críticos y editores.

Una vida dibujando, de Juanjo Tornero.

Una vida dibujando, de Juanjo Tornero. Cortesía de Café Malvarrosa.

Otras actividades realizadas han sido la presentación de ‘ARTIFARITI ’10’ (Encuentros Internacionales de arte en territorios liberados del Sáhara Occidental), la mesa redonda ‘De Galerías’, las proyecciones del documental ‘Café Malvarrosa’ o del largometraje de animación ‘El viaje de Chihiro’ de Miyazaki (con motivo de la presentación de la Guía para ver y analizar El viaje de Chihiro, de Raúl Fortes), los homenajes ‘En recuerdo de Parra’, la presentación de los libros ‘Hasta más ver’, de José Luis Jover, ‘Entropía’, de José María Yturralde, ‘La moneda’, de Curro Canavese y ‘Una vida dibujando’, de Juanjo Tornero, del documental ‘Tan lejos de Dios’ y de las antologías de poesía mexicana de la frontera, de Uberto Stabile…las presentaciones del fanzine Arròs Negre, etc.

Nuestro local ha sido la sede del encuentro semanal de jugadores de Go (Club de Go Malvarrosa), por el que han pasado destacados jugadores de este milenario juego de estrategia de origen oriental. Hemos asistido a partidas entre campeones, lecciones magistrales, y sesiones más pedagógicas, abiertas a todos los interesados en el juego. Estos encuentros han sido el germen de la recientemente creada Asociación Valenciana de Go.

También la Asociación ‘La Vaca Multicolor’ organizó un ciclo de lecturas sobre diversos autores (Leopoldo Mª Panero, Charles Bukowski, Chuang-Tzu, Eduardo Galeano, Joan Margarit, Jorge Reichmann, Maram Al-Masri, Wislawa Szymborsca, etc.). Y otras asociaciones, de escritores, de artistas, de cinéfilos, han realizado reuniones y actividades en el Café Malvarrosa (C.L.A.V.E., Cazadoras Asociados, Afectados de Filmosis…).

En nuestras vitrinas hemos mantenido una importante selección de libros de las editoriales Pre-Textos, Renacimiento, Los Sentidos, Media Vaca, Campgràfic, etc.; y cómics y fanzines (en colaboración con Futurama).

Café Malvarrosa Espai Paral.lel ha editado dos entregas de la colección de poesía “Poema a poema’, la caja de grabados “Gravat a gravat’, la escultura-múltiple ‘En el aire’, de Julio Bosque, las cajas/catálogo ‘Retratos furtivos en el Malva’, de Gabriel Alonso, y ‘Dos hombres y un destino’, de Salva Álvaro y de Ximo Amigó, y dípticos, carteles, etc.

Desde Café Malvarrosa Espai Paral.lel, con el apoyo decidido de Carmen Monteagudo, José L. Falcó y Wences Ventura, se ha creado la editorial Leteradura (mayo 2013), que ha publicado los libros: ‘La Coleccionista’, de Juan Pablo Zapater, ‘Casa de los estudiantes de Asia’, de Wences Ventura, y ‘30 Niñas’, de Francisco Ferrer Lerín.

Ha llegado el momento, cinco años después, de dar por concluido este proyecto. Con la celebración de nuestro Quinto Aniversario, el 20 de mayo, finalizamos la programación de actividades en el local de Historiador Diago, y a finales de mes … bajaremos la persiana.

Muchas gracias a todos quienes habéis hecho posible que Café Malvarrosa Espai Paral.lel haya sido, durante estos años, un referente de la cultura y de la amistad.

Toni Moll (izquierda) y Víctor Segrelles, según Gabriel Alonso en su 'Relatos furtivos en el Malva'.

Toni Moll (izquierda) y Víctor Segrelles, según Gabriel Alonso en su ‘Relatos furtivos en el Malva’.

Toni Moll, Víctor Segrelles