Un fin del mundo que no llega

El décimo tramo
Anak&Monoperro
Elena Fernández Prada
Julia Mariscal
Ángel Masip
Txema Novelo
Álex Reynolds
Santiago Talavera

Lorena Muñoz-Alonso, comisaria

La New Gallery
C/ Carranza, 6. Madrid
Hasta el 27 de abril de 2013

Hace unos meses asistimos a un “fin del mundo” que nunca fue. ¿O sí? Quizá ese fin no es sino la sustitución progresiva de ciertos modelos económico-sociales y de los valores y las políticas que los sustentan. Tomando como punto de partida este final metafórico, los siete artistas participantes en esta exposición abordan los temas del apocalipsis y renacimiento –ejemplificados a través del símbolo del ave fénix–a través de trabajos en diversos medios (instalación, vídeo, dibujo y collage) que exploran la idea del fin como el comienzo de nueva etapa.

Ángel Masip. Escaparatismo salvaje, 2013. Imagen por cortesía del artista

Ángel Masip. Escaparatismo salvaje, 2013. Imagen por cortesía del artista

El dispositivo curatorial que une a los trabajos participantes se articula en torno a los tres conceptos iniciales que inspiraron esta exposición: el apocalipsis, el ave fénix y la ciencia ficción. Se ha querido así crear un espacio-temporal circular en el que, como espectadores, asistimos un final y a un principio, una catarsis seguida de una resurrección, partiendo de la idea de que para construir algo nuevo hace falta destruir lo anteriormente establecido. En este sentido, “El decimo tramo” habla de un caos que se resuelve en renovación y por ello habla de un futuro desconocido como algo positivo. Los procesos de crisis, transformación y precariedad, que se hacen eco de los sucesos socio-económicos actuales, se tratan en estas piezas de manera evocadora y quizá algo esotéricamente, pero entendiendo esa incertidumbre como algo lleno de potencial.

La exposición toma su título de la pieza de Anak & Monoperro “El decimo tramo” (2013), que consiste en una bandera está elaborada a mano, con distintos símbolos cosidos o bordados. Esta bandera es para sus autores un posicionamiento en el mundo y está acompañada de varias reproducciones de armas que representan los centros en los que se basa este renacer continuo: el centro emocional, centro intelectual, el sexual, y el centro material. La simbología del título es clara: diez es un numero que refiere a un término, a un final. Anak & Monoperro llaman décimo tramo a la última fase antes del apocalipsis, que entienden aquí como el acceso a la verdad al librarse de la ilusión. El diez es también el número de cuerpos que la tradición kundalini dice que tenemos y que necesitamos conocer y trabajar para acceder a otro nivel de conciencia. Por último, el diez en el tarot es la rueda de la fortuna que también es el final de un ciclo y el comienzo de uno nuevo.

Para Elena Fernández Prada, el origen de su óleo “Infierno” (2013) proviene de su fascinación por las imágenes de sucesos que desbordan la posibilidad de control del ser humano: catástrofes, incendios o inundaciones que aúnan la destrucción y la belleza al mismo tiempo, lo que nos lleva inevitablemente a la idea romántica de lo sublime. Tras ver el documental Lessons of Darkness (1992) de Werner Herzog, en la que se muestran unas explotaciones petrolíferas en Kuwait como un territorio desolado y oscuro con columnas de fuego y humo saliendo de la tierra, Fernández Prada empezó a reflexionar sobre lo infernal y a investigar sus múltiples representaciones en la pintura flamenca. Su re-interpretación y re-configuración aúna muchas de estas icónicas imágenes de la historia de la pintura, poniendo el acento en los paisajes desolados y en las arquitecturas fantásticas y absurdas que evocan una realidad alterada.

Julia Mariscal presentará la serie De ajeno a ajeno (2013), en la que prosigue su investigación de las texturas y los pliegues de materiales. Estos nuevos collages ofrecen desconcertantes yuxtaposiciones entre cuerpo y materia, entre lo orgánico y lo inorgánico. La artista aquí también muestra su interés por las nuevas formas femeninas presentes en ciertos personajes femeninos de ciencia ficción como Blade Runner.

La instalación “Preteenage Jesus” (2012) de Txema Novelo vincula temas religiosos con la iconografía del rock & roll a través de misticismo y esoterismo practicado por figuras como William Burroughs y Brion Gysin. En esta pieza, Novelo utiliza los títulos de canciones de Lydia Lunch, The Pastels y The Stone Roses de diferentes maneras para hablar la resurrección, representada en un Cristo adolescente y rockero.

El mediometraje “Spinario” (2012) de Alex Reynolds, por su parte, trata una narrativa propia de la ciencia ficción de una manera opaca y sugerente. En el film asistimos a los últimos días Clara en un misterioso trabajo en el que ha de asumir las identidades de diferentes personas para solucionar sus conflictos. Pero Clara parece desear vivir sus propias experiencias, por lo que su vida en el centro de entrenamiento parece acercarse a su fin.

“En la vida de anterior” (2011) de Santiago Talavera presenta un viaje al abismo. Un recorrido por un paisaje distópico que parece el producto de alguna desconocida catástrofe y que, visual y conceptualmente, se configura como un interminable bucle sobre si mismo (mise en abyme). El espectador nunca descubre qué ha pasado o qué puede pasar, pero queda suspendido bajo unas desconcertantes imágenes que hablan del poder estético y la belleza inherentes al fin, al evento definitivo.

Por último, Ángel Masip presenta una nueva instalación que responde a los temas de la exposición jugando con luces y materiales de deshecho y reconfigurando así el espacio expositivo.

Ángel Masip. Escaparatismo salvaje, 2013. Imagen por cortesía del artista

Ángel Masip. Escaparatismo salvaje, 2013. Imagen por cortesía del artista