Mujeres empoderadas

Imágenes de(l) poder-Cartografía de lo invisible, de Carmela García
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 17 de septiembre de 2017

Ahí están, mirándonos de frente, interpelándonos. Carmela García (Lanzarote, 1964) fotografía a mujeres, tanto solas como juntas en carácter asociativo, para mostrar con rotundidad su presencia. “Es una forma de posicionarse muy clara, sin artificios; quería que fueran retratos muy limpios, interpelando al espectador, diciendo aquí estoy”. El resumen de esa explicación está contenido en la frase “lo que no se ve no se nombra y lo que no se nombra no existe”, que figura en el mapa o búsqueda de ideas inscrito a modo de prólogo del proyecto expositivo Imágenes de(l) poder. Cartografía de lo invisible, que acoge el IVAM hasta el 17 de septiembre.

En torno a ese poder que se critica, al tiempo que se demanda, gira la exposición de Carmela García, que lo completa una instalación de video. En esta pieza, un equipo de fútbol de mujeres lesbianas ocupa una sala de juntas, símbolo de cierto poder, con un balón que viene a quebrar la seriedad del espacio. Tres grandes pantallas van mostrando diferentes puntos de vista de esa apropiación del poder que atraviesa el conjunto expositivo. “Las coloqué ahí naturalizando esa ocupación”, señaló la artista canaria.

Una joven frente a una de las obras de la exposición de Carmela García 'Cartografías de lo invisible' en el IVAM.

Una joven frente a una de las obras de la exposición de Carmela García ‘Cartografías de lo invisible’ en el IVAM.

Las fotografías y el video están arropadas con un discurso desplegado en la pared de la Galería 6 del IVAM, a base de referencias a mujeres como Lucía Sánchez, Sara Berenguer, Manuela Ballester o Alejandra Soler, de quien García recuerda este consejo: “No mires para atrás; me pareció un consejo heroico”. Quizás por eso las mujeres que fotografía Carmela García van siempre de frente. Como la propia artista al interrogarse por ese poder tan presente en la muestra: “¿Qué es el poder? El poder reside en ellas mismas”.

Hay muchas representadas, como la librera especializada en feminismo Heide Braun, Mariló Rodríguez, antorcha en mano del colectivo Jóvenes Desobedientes, las Heidis de ese equipo femenino, o las que forman parte de asociaciones como Women in Black, Mujeres Libres o Dones Progresistes, además de las mencionadas con fuerte pasado combativo durante la República. De hecho, este fue el hilo conductor de la exposición, tal y como señaló García: “Aquellas mujeres fueron muy combativas, muy modernas y herederas de toda esta lucha y resistencia a favor de la libertad”.

Obra de Carmela García de la exposición 'Cartografías de lo invisible' en el IVAM.

Obra de Carmela García de la exposición ‘Cartografías de lo invisible’ en el IVAM.

Imágenes de(l) poder es un proyecto específico para Valencia, tal y como recordó José Miguel Cortés, director del IVAM. Un proyecto que permite cartografiar la ciudad mediante “mapas que no encontraremos en las oficinas de turismo”, y a través de un trabajo “serio y reflexivo sobre esa parte ninguneada de la sociedad como son las mujeres en el espacio público, y más todavía si son lesbianas”, subrayó Cortés.

Para interpretar cada una de las imágenes se hace necesario inscribirlas en el conjunto. “Toda fotografía por sí sola está sujeta a interpretación, al igual que la propia representación”, de ahí que la artista aconseje su inscripción en el discurso teórico que la sustenta. Cortés intervino para decir que el trabajo de García “tiene una concepción espacial”, de manera que el carácter relacional se impone sobre cada una de las obras por separado. En una de ellas, de las pocas sin mujeres ocupando su espacio, se puede ver un escenario vacío con el telón bajado que, en su día, acogió a un colectivo de mujeres antifascistas. Pura representación.

Carmela García junto a Jose  Miguel Cortés. Imagen cortesía del IVAM.

Carmela García junto a Jose Miguel Cortés. Imagen cortesía del IVAM.

Y como el poder es también representación, Carolina García juega en la exposición con ella, mostrando en diversos puntos de Valencia a esas mujeres empoderándose de la ciudad con su sola presencia. “Al visibilizarlas les dotas de un poder que no tenían antes de tomar esos espacios”, indicó la artista. Según Cortés, su reflexión gira en torno “al proceso subjetivo de lo que tiene que ver con las empatías, con las pasiones o las amistades que van dando sentido a los colectivos”. Empatías y pasiones, eso sí, tratadas con la sobriedad de quienes miran a cámara muy seriamente.

Vista de la exposición 'Cartografías de lo invisible' de Carmela García. Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la exposición ‘Cartografías de lo invisible’ de Carmela García. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Una coreografía seductora

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral
Serie de 10 dibujos creado en técnica mixta sobre papel Fabriano de 300 gramos
Taller Indusart
C / Clero, 6 bajo. Valencia

Entre-dos, serie de 10 dibujos creados mano a mano por Hélène Crécent y Rafa de Corral  para  Russafart 2016, lleva inscrita la tensión surgida de la fusión de los dos universos pictóricos tan diferentes de estos artistas. Crécent y De Corral han creado una coreografía seductora con las figuras abstractas y conceptuales más emblemáticas de sus respectivos universos pictóricos.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Figuras crepitantes

La pintura de Hélène Crécent está habitada, principalmente, por figuras abstractas: “manos llameantes”, “bolas enmarañadas”, -“de pelo”, matiza la artista-, “cuerpos contorsionados, sin rostro y sin sexo”, “bocas-vaginas dentadas”. Figuras dibujadas con mina de plomo sobre un fondo blanco y salpicadas con golpes de color rojo, verde, azul. Figuras de trazo curvo, inmediato, fogoso. Figuras crepitantes.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Figuras ingrávidas

En cambio, en la obra de Rafa de Corral gravitan misteriosas piezas de rasgos arquitectónico-geométricos que brotan de una superficie acuosa, metálica o flotan sobre un espacio nuboso, etéreo.  Estas piezas, dibujadas con un trazo firme, recto y preciso, fluyen ingrávidas por el espacio conceptual futurista de la obra de Rafa de Corral. Figuras ingrávidas, densas piezas arquitectónico-geométricas, donde la levedad de la existencia se hace metáfora.

Cuatro piezas de 'Entre-dos', de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Cuatro piezas de ‘Entre-dos’, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Fusión

Entre-dos es el resultado de la fusión de estos dos mundos pictóricos                    “formalmente tan diferentes”, como considera Hélène Crécent. “Aún así -precisa la artista- pensamos que podría ser un reto pintar y exponer juntos”.

Una experiencia cuyo resultado, señala Rafa de Corral, “ha sido espectacular tanto desde un punto de vista formal como de fondo. En mi opinión se ha producido una simbiosis en un principio lúdica, pero si ahondas más en cada pieza sorprende la frescura y el contenido tan potente”.

Las figuras crepitantes -“manos llameantes” y “bolas enmarañadas”- y las figuras ingrávidas -las piezas arquitectónico-geométricas- componen, en estos diez dibujos, un juego rítmico y colorista de movimientos. Las figuras se desplazan marcando el compás pasional de un tango; se atraen y se repelen connotando la pasión seductora que emana entre lo femenino y masculino.

Los dibujos de “manos llameantes” y de “bolas enmarañadas” de Hélène Crécent denotan una feminidad que arde, que quema. Por lo contrario, las piezas arquitectónico-geométricas de Rafa de Corral emanan una masculinidad que intenta escindir el fuego femenino.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Hélène Crécent describe el proceso creativo como “mágico y excitante». Y añade: «El primer dibujo lo hicimos conjuntamente en la misma mesa de manera muy concentrada y espontánea a la vez. Entendimos que la fusión podía funcionar. Pero empezó a complicarse: la fuerza de mis “bolas de pelo” podían comerse la fuerza de los elementos arquitectónicos de Rafa. No se trataba de una lucha de poder. Non obstante, empezamos a competir, pero con amor, somos amigos».

«Entonces, Rafa empezó a utilizar la mina de plomo, herramienta importante en mi obra, creando una superficie color plomo negra y brillante. Me impresionó y respondí con un personaje rojo. Luego, Rafa cambió su paleta por tonos fluorescentes pintados con spray. Él se adaptó y yo me tranquilicé, frente a la tensión creada, enrollándome o enroscándome en sus arquitecturas irreales, amenazantes y atractivas a la vez, como si fuera un juego sexual  pasional”, concluye Crécent.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Begoña Siles

La mujer en la obra de los pintores modernos valencianos

Imágenes de la mujer en el arte moderno valenciano (1880-1936)
Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia
Hasta finales de julio de 2016

La mujer fue sistemáticamente excluida de la actividad intelectual y creativa durante siglos. Salvo contadas excepciones, limitada a ser objeto de inspiración o consumidora pasiva. ¿Cómo contribuyó el propio arte a construir los distintos estereotipos femeninos y perpetuarlos a lo largo del tiempo? A esta pregunta pretende responder la exposición Imágenes de la mujer en el arte moderno valenciano (1880-1936) que se exhibe en la Sala del Ayuntamiento de Valencia hasta finales de julio. Se puede considerar la primera muestra colectiva de estos artistas seleccionada con criterios, no estilístico o temáticos, sino de género.

Reúne 59 obras de pintores que trabajaron entre 1880 y 1936, como José Manaut, Cecilio Pla, Manuel Benedito, Pepito y Juan Antonio Benlliure, José Pinazo, Antonio Fillol, Gabriel Puig Roda, Leopoldo García Ramón, etcétera, junto a un par de Sorollas. Además, carteles, orlas académicas, ex-libris y portadas de revistas. Organizada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento  de Valencia con el apoyo de Javier García, técnico de la Oficina de Exposiciones del Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico, este proyecto ha sido  dirigido por la joven historiadora del arte Mireia Ferrer que ofrece una mirada nueva sobre el pasado. Algunas claves para comprender cómo se construyeron los distintos estereotipos del llamado sexo débil, sinónimo de fragilidad, animalidad o perversidad, ampliamente representada en  diversas modalidades de la femme fatale.

Mors in vita, de Fernando Cabrera Cantó. Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia.

Mors in vita, de Fernando Cabrera Cantó. Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia.

“El objetivo de la exposición es mostrar cómo muchos de los modelos de mujeres que se crearon en esa época prevalecen todavía hoy en día, y cómo es necesario que las mujeres seamos capaces de desprendernos definitivamente de ellos”, dice Mireia Ferrer.

La mayoría de las imágenes plasman a la mujer burguesa, pero también a las proletarias como  Ofelias modernas, jóvenes suicidas en el contexto de una  sala de autopsias o la morgue. La exposición se divide en cuatro grandes bloques que agrupan los principales categorías femeninas analizadas: La mujer como encarnación de la muerte y enfermedad, como ángel del hogar, en su faceta malévola de femme fatale y, por último, realizando actividades consideradas varoniles, como jugar al tenis, pintar, hacer fotos o practicar la natación: el nacimiento de la mujer moderna. Entre las más curiosas, una acuarela de Enrique Pertegás dedicada a la espía Mata-Hari.

Los pintores modernistas valencianos no presentan ninguna peculiaridad en su visión de la feminidad respecto a los artistas de otros países. “Esa es quizás una de las grandes evidencias del pensamiento occidental, no importa que nos refiramos a Paris, Berlín, Madrid, Nueva York o Valencia”, indica Ferrer. “Entre todas las construcciones culturales propias de la mentalidad occidental, la de género es la única que se muestra semejante en casi todas las latitudes. Podemos encontrar modelos de femme fatale, de new woman tanto en el arte valenciano como en el arte vienés, parisino, inglés o norteamericano de la época. Lo que sí es cierto es que el excelente talento como dibujantes y coloristas que caracterizó a los miembros de la escuela  valenciana,  hizo que muchos de ellos fueran muy solicitados como ilustradores de revistas, como el caso de Cecilio Pla. Por ese motivo sus obras dedicadas a la mujer son muy abundantes”.

Mireia Ferrer junto al cuadro Retrato de Felicidad Marín, de José Manaut. Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia.

Mireia Ferrer junto al cuadro Retrato de Felicidad Marín, de José Manaut. Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia.

La sección Mujer moderna está presidida por un retrato de José Manaut realizado en 1933 de Felicidad Marín, primera profesora de Educación Física que ejerció en el Colegio Cervantes, que con más de 90 años vive todavía.  En esta sección ya se atisba un cambio de rumbo en la visión de lo femenino. ¿Significa una ruptura con la etapa anterior o todavía se mantiene la percepción de la mujer como un ser inferior, más débil y volátil que el varón? “Fue una ruptura, pero este modelo, el de la nueva mujer y el feminismo no fue asimilado de manera homogénea en España, existieron actitudes más laxas y planteamientos más radicales, como hubieron modelos de mujer más modernas o menos”, responde Ferrer. “Lamentablemente, esta nueva mujer que demandaba mayores cotas de igualdad y capacidad de decisión sobre su propia vida, no tuvo ocasión de desarrollarse. Los acontecimientos históricos en España, la llegada del franquismo y la recodificación de la mujer con el nacionalcatolicismo, truncaron de raíz el nuevo modelo que se había gestado en las primeras décadas del siglo XX”.

Mireia Ferrer realizó su tesis sobre los pintores valencianos en París. En el año 2000 comenzó a impartir un curso de extensión universitaria, Mujer e Historia del Arte en la Universitat de València y la Universitat d’Alacant junto con el Institut de la Dona. “Que fuera un seminario de extensión universitaria pone en evidencia las carencias de muchos planes de estudios que dedican escasa atención al tema por lo que los docentes deben  encajarlo en asignaturas no referidas al mismo”, señala Ferrer.” Los estudios de género son entendidos como algo muy específico, cuando deberían ser integrados como parte esencial de la Historia del Arte, del pensamiento y la cultura en general”, concluye.

Vista general de la exposición en Sala de Exposiciones del Ayuntamiento.

Vista general de la exposición en Sala de Exposiciones del Ayuntamiento.

Bel Carrasco

La cara oculta de la fuerza femenina

Y llegas a perforarme en el blanco de mi sed, de Paula Bonet
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 4 de junio de 2016

Paula Bonet (Villa-Real, 1980) ha alcanzado la meta con la que sueña todo joven artista. Un objetivo que va más allá del triunfo y la fama. Acuñar un estilo propio que la define y la  identifica en medio de la vorágine que es hoy el arte y que, además, conecta con la sensibilidad artística imperante. Afincada en Barcelona desde hace un par de años, la artista pasó por Valencia para presentar en la Galería Pepita Lumier una exposición muy especial. ‘Y llegas a perforarme en el blanco de mi sed’ es el título poético y excesivo de esta muestra que reúne 11 óleos, 24 grabados y 30 dibujos que se podrán ver hasta el 4 de junio. Se trata de un adelanto del próximo proyecto de Bonet, el libro ilustrado La Sed, que publicará Lunwerg en octubre 2016. El texto reúne un coro de  voces de varias poetas y escritoras presididas por la dramática figura de Anne Sexton que se suicidó en 1974.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

“Lo que más me fascinó de ella es el hecho de que tratara con tanta crudeza y sin ningún tipo de censura temas dolorosos de la experiencia de ser mujer que siempre habían sido considerados tabú”, dice Bonet. “También que utilizara la autobiografía para este fin, con total libertad, sin tapujos. Me fascinó el uso que hace de la literatura para entenderse a sí misma, cómo a través de ésta conseguía encontrar cierta serenidad y alivio en el drama en el que le tocó vivir”.

Poeta suicida

Junto a su amiga Sylvia Plath, Clarice Lispector o Virginia Woolf, Sexton pertenece a la estirpe de las autoras marcadas por un sino fatal y tendencias autodestructivas. Lo tenía aparentemente todo. Belleza, talento, éxito, dos hijas, pero algo  en su interior le impedía disfrutarlo felizmente. El 4 de octubre de 1974 se puso un abrigo de pieles que heredó de su madre y, después de beberse un par de vodkas, se encerró en su garaje y puso en marcha el motor de su Cougar rojo.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

“Sexton es una de las autoras que siento como refugio, que me ayudan a entenderme y a aceptarme”, añade Bonet. “Y es una de las voces que intenta contener el personaje principal del proyecto editorial en el que estoy trabajando, La Sed. Para reflejar su angustioso universo lo que he hecho es buscar los lugares comunes, aquellos en los que me siento retratada a través de su trabajo. Una vez localizados he intentado ser tan sincera en mis imágenes como lo fue ella en sus textos”.

‘El problema está/ en que dejé helarse a mis gestos./ El problema no estaba/ en la cocina o en los tulipanes/ sino sólo en mi cabeza/ mi cabeza.’ Es uno de los poemas de Sexton que aparecen en la exposición orlado de dibujos de pájaros muertos o agonizantes, almejas fuera de temporada, lenguas humanas. “Las que presento son imágenes dibujadas con puntas de acero”, escribe la artista. “Grabadas a golpe de baño de ácido. Estampadas sobre el papel a fuerza de ser reventadas contra el tórculo”.

Domina lo sombrío, tétrico y oscuro, apenas unas cuantas pinceladas de color, ella que era tan amante del rojo. Pero asegura que no refleja un estado de ánimo depresivo, ni se trata de un punto de inflexión en su obra. “Siento una armonía y una plenitud que nunca había experimentado hasta ahora”, afirma rotunda.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Tiene motivos sobrados para sentirse satisfecha. Y uno de ellos es su estancia en Barcelona. “Allí  he encontrado una serenidad y calma que no había disfrutado antes. Es un lugar perfecto para la creación. Desde que llegué me vi participando de un clima sano en el que el respeto por el trabajo ajeno, la suma de fuerzas entre creativos de distintos ámbitos y las ganas por seguir y por construir me hicieron sentir muy cómoda. Es un lugar perfecto desde el que continuar cuestionándose y continuar trabajando”.

Licenciada en Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia, Bonet amplió su formación en Santiago de Chile, Nueva York y  Urbino. Comenzó su carrera centrándose en el óleo y el grabado y, a partir de 2009, decidió dedicarse a la ilustración. Sus retratos de mujeres, de los que ella misma ha sido modelo algunas veces, expresan una atinada combinación de fragilidad y fortaleza femenina que conecta con el sentir de las jóvenes de hoy. Practica un tipo de ilustración aparentemente sencilla de líneas limpias y tintas de color sólo en algunos puntos de la imagen en blanco y negro. Como ella mismo ha dicho en varias entrevistas, es un concepto de dibujo “muy íntimo”.

Su primer trabajo como autora, ‘Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End’ es un libro muy personal acerca de las cosas o situaciones que se acaban en el momento que menos se espera  destrozando los planes presentes y futuros. El duelo y el dolor por esa situación ilustrado con delicadeza y realismo en la misma proporción. También ilustró ‘La petita Amèlia es fa gran’ (La pequeña Amelia se hace mayor), un relato infantil de Elisenda Roca.

Paula Bonet. Fotografía de Noemí Elías.

Paula Bonet. Fotografía de Noemí Elías.

Bel Carrasco

El deseo femenino y sus controversias

Mustang, de Deniz Gamze Ergüven
Teatre Serrano
Passeig de les Germanies, 29. Gandia (Valencia)
Martes 12 de abril, 2016, a las 17.30 y 20.00h. 3€

Mustang, la película de la directora de origen turco Deniz Gamze, es una obra llena de humor y ternura, que indaga en el secreto de la feminidad, el deseo y la muerte. Una película sobre esa belleza indisociable del dolor que es uno de los misterios más hondos de la existencia humana.

Mustang habla de esa eterna disociación entre la realidad y el deseo que no ha dejado de torturar a los seres humanos, y que es sin duda el descubrimiento más doloroso a que se tienen que enfrentar los adolescentes en su tránsito hacia la edad adulta. Desde luego un descubrimiento doloroso, ya que la realidad se sustenta en unos pilares culturales que la elevan de los deseos individuales.

Fotograma de Mustang, de Denis Gamze.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

Freud, en su ensayo ‘El malestar en la cultura’, se hacía una modesta pregunta: ¿cuál es uno de los deseos a los que aspira el ser humano, como fin y propósito de la vida? Y con la clarividencia que le caracterizaba  respondía: llegar a ser felices. Una felicidad que, para el autor, sólo se alcanza experimentando intensas sensaciones placenteras, ausentes de dolor y displacer. Experiencias placenteras que la cultura parece más restringir que estimular, al alejarnos de nuestras pasiones más instintivas. Por ello, la cultura, afirma Freud, produce un malestar en el sujeto, a pesar de que la suma de instituciones y producciones que la conforman sirvan para proteger al ser humano de la naturaleza y regular las relaciones humanas.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

El malestar

En Mustang, la vida infantil, lúdica, risueña e inocente de cinco guapas hermanas, cuyas edades rondan entre los 12 y 16 años, desaparece en apenas unos meses bajo el yugo de la tradición cultural y religiosa. Nos cuenta su historia la hermana pequeña, que se resiste a aceptar el destino de esa tradición que les coarta la libertad para alcanzar la anhelada felicidad. Cinco hermanas enfrentadas a una tradición cultural religiosa que intenta domar la fervorosa sexualidad que fluye de sus juveniles cuerpos.

Fotograma de Mustang.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

Begoña Siles

Paliques femeninos por Navidad

Paliques femeninos
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 5. Valencia
Sábado 26 y domingo 27 de diciembre de 2015, a las 20.00h

La pieza surge del encuentro con un artículo periodístico de 1927 titulado ‘Paliques femeninos’, en el cual se describía el protocolo que la mujer debía seguir para alcanzar las claves de la feminidad. Entonces surgió la pregunta: ¿somos presas de nuestra feminidad?
Cinco mujeres en el ritual de la exhibición recrean lo que parece ser un espectáculo de circo-revista, donde el espectador actúa como juez y testigo de acciones cotidianas como comer o vestirse (peculiarmente teñidas por la feminidad). Paliques femeninos es una pintura breve que busca capturar del espectador el brillo de una reflexión acerca de la libertad.

Escena de 'Paliques femeninos'. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Escena de ‘Paliques femeninos’. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Porque finalmente, lo único que existe entre la libertad y nosotros mismos, es un gesto.
“La educación del gesto, o sea, de la manera de expresar sin palabras, es una de las cosas más necesarias para ‘hacerse’ una silueta elegante, como se ‘hacen’ las manos, por ejemplo. El gesto entona y selecciona y constituye a menudo el atractivo, no por indefinible menos cautivador de muchas mujeres que en sociedad triunfan de una manera espléndida”, señala el texto.
Las cinco mujeres que el sábado 26 y el domingo 27 de diciembre pondrán Paliques femeninos en el escenario de Sporting Club Russafa son: Laura Ayala, Mar Balaguer, Elisa Forcano, Karla Meneses y Livia Ramos.

Paliques femeninos. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Paliques femeninos. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Cabanyal Íntim: Apuesta por la TransformAcción

Festival Cabanyal Íntim
Barrio del Cabanyal. Valencia
Del 7 al 17 de mayo, 2015

Salvado por fin de la amenaza de la piqueta contra la que ha luchado durante 18 años, el barrio más cercano al mar abre sus puertas a la creatividad con la quinta edición del Festival Cabanyal Íntim, que se celebra del 7 al 17 de mayo. ‘TransformAcción’ es el lema paraguas, o con este caloret mejor decir sombrilla,  que cubre una veintena de espectáculos variopintos para todas las edades y gustos. Acciones para transformar el presente e “impulsar el necesario cambio de rumbo político asegurando así la protección y rehabilitación de este histórico barrio acosado por el expolio y la especulación urbanística desde hace años”, destacaron los organizadores en la presentación del evento.

Cartel del Cabanyal Íntim 2015, obra de Mira Bernabeu. Imagen cortesía de Cabanyal Íntim.

Cartel del Cabanyal Íntim 2015, obra de Mira Bernabeu. Imagen cortesía de Cabanyal Íntim.

A la lista de colaboradores que apoyan el festival se suma este año el artista alicantino Mira Bernabeu, autor ‘por amor al arte’ del cartel de la presente edición. “Cabanyal Íntim es un festival que realiza una labor social, cultural y reivindicativa que es necesaria preservar”, dice el fotógrafo y galerista. “Es un orgullo haber hecho el diseño del cartel de este año y espero que la transformacción por la que apuesta el Festival sea visible tanto en el barrio como en las próximas elecciones”.

Parias. Foto de cortesía de Cabanyal Íntim.

Parias, de la compañía Javier Aranda. Foto de Javier Macipe cortesía de Cabanyal Íntim.

Teatro en casa

El interior de algunas casas del barrio se convierten estos días en escenarios abiertos de una variada programación que combina piezas de pequeño formato y duración, creadas ex profeso para el Festival, y otras más extensas como novedad de este año. “Piezas importadas y seleccionadas para configurar un cartel multidisciplinar para todo tipo de espectadores que traspasan las fronteras del hecho puramente teatral”, destaca el equipo del Festival, organizado por Francachela Teatro y la plataforma Salvem el Cabanyal.

La compañía Casi apenas algo invitará al público a tomar conciencia de la realidad para transformarla con su acción escénica ‘Rutina paquidermo’. El teatro lumínico de la Teta Calva ahonda con ‘Sindrhomo’ en la basura de un sistema caducado. La artista Mage López Arnal cuestionará en clave de bufón los estereotipos de la feminidad que alimentan la sociedad con ‘Bye Bye Feminity’. Y la compañía Javier Aranda se adentra con ‘Parias’ en el mundo de los desarraigados mediante sus títeres para adultos.

Imagen de María La Jabalina, de Mafalda Bellido. Foto de Gustavo Demaria Molinari cortesía de Cabanyal Íntim.

Imagen de María La Jabalina, de Hongaresa de Teatre. Foto de Gustavo Demaria Molinari cortesía de Cabanyal Íntim.

Historia y memoria

Historia y memoria histórica son protagonistas de varios de los espectáculos de esta edición. Alejandro Tortajada traza un retrato familiar sobre su abuela en ‘Trilogia sense primavera’. Hongaresa de Teatre cuenta la vida de la miliciana anarquista María La Jabalina, nacida en el Puerto de Sagunto, última mujer fusilada por el franquismo. Y Mafalda Bellido buceará en el pasado para confesar en primera persona que ‘Yo maté a Carmencita Polo’. El activismo gastronómico de La cuina furtiva invitará a los espectadores a compartir Una taula en comú, junto a algunos jóvenes que votarán por primera vez en las elecciones.  La poesía escénica poblará los hogares del Cabanyal con el espectáculo ‘De Gloria, de Mujeres y de Fuertes’, dirigido por Elena Fuertes, y las técnicas circenses fusionadas con la danza del Colectivo Circo 9.8 rendirán homenaje al escritor y recientemente desaparecido Eduardo Galeano en ‘Petita mort’.

El humor, la música y el clown se fusionan en ‘De todas las bellas las más bellotas’ de Aérea Teatro, que convivirá con el terror zombi de Cabanyal Z: ‘la Resistència’, del colectivo Sistema del Solar, y la propuesta de Contrahecho, ‘El barroco se nos cae’, sobre el temor y la angustia que atenazan a los habitantes de una casa amenazada de ruina.

Diseñado para el público familiar e infantil, Cabanyal Íntim presenta ‘Los cuentos entre sábana y manta’ de MAM Producciones, el teatro y la música para bebés de ‘Aigua de la mano’ de Lalianta Teatre, y la adaptación a través del teatro de sombras del cuento ‘La liebre y la zorra’, realizado por la compañía madrileña Pilpira Teatro.

Equipo de Cabanyal Íntim. Cortesía de la organización.

Equipo de Cabanyal Íntim. Cortesía de la organización.

‘Territorio performance’

Primicia de esta edición, ‘Territorio Performance’, un nuevo espacio de experimentación y de vanguardia escénica que reunirá a 12 colectivos y artistas que volcarán su arte durante 12 horas ininterrumpidas en un mismo espacio en el que los espectadores podrán entrar y salir durante la jornada.  Una ventana abierta a la acción y a la libre creación que, como ha destacado el equipo del Festival, “pretende actuar como revulsivo y estímulo ante la situación de emergencia política y cultural de nuestra ciudad”.

En su apartado de Íntims a la Nit, el Festival ofrecerá el video mapping ‘Projectant al Cabanyal’, realizado por los alumnos del Máster de Artes Visuales y Multimedia de la UPV y las experiencias poéticas y musicales de MY OH MY, interpretadas por los portugueses Sara Ribeira y Gil Dionísio en ‘Uma garganta no sitio’, espectáculo que se estrena por primera vez en nuestro país. La programación se ampliará con actividades paralelas gratuitas como presentaciones de libros, mesas abiertas de debate, fiestas, etcétera.

En su quinta edición el Cabanyal Íntim cuenta por fin con sede propia, en la antigua Universidad Popular del Cabanyal (Cura Planells, 2), que comparte con otros colectivos sociales y culturales del barrio, y en la que mantendrá una actividad cultural durante todo el año. La programación completa puede consultarse en www.cabanyalintim.com.

Imagen de 'Yo maté a Carmencita Polo'. Foto de Sergio Serrano cortesía de Cabanyal Íntim.

Imagen de ‘Yo maté a Carmencita Polo’, de Mafalda Bellido. Foto de Sergio Serrano cortesía de Cabanyal Íntim.

Bel Carrasco

Fragilidad y fuerza de Raquel Carrero

Raquel Carrero
Galería Trentatres
C / Sueca, 33. Valencia
Inauguración: viernes 4 de octubre, a las 20.00h
Hasta el 21 de noviembre

Por mucho que nos esforcemos en huir de él, el pasado siempre intentará alcanzarnos de algún modo. Es el destino el que nos dará la fuerza para continuar luchando y ésta es la senda recorrida por Raquel Carrero en su nuevo trabajo, del cual podremos disfrutar en la Trentatres Gallery desde el día 4 de octubre. La artista nos mostrará un pedacito de su mundo interior y, esta vez, con más fuerza que nunca.

Emplea el papel para sus representaciones y la técnica es el lápiz. Su dibujo es fresco y su trazo firme. El juego o contraste de luces y sombras resulta sugerente. Y a su vez, sorprende la capacidad con la que consigue seducirnos ante una singular combinación de fragilidad y fuerza.

Obra de Raquel Carrero, en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery

Obra de Raquel Carrero, en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery

Suele destacar en sus dibujos la presencia y, en la mayoría de los casos, el indiscutible protagonismo del pelo. Las distintas formas que proporciona el cabello, tan lleno de posibilidades, acogen fragmentos de figuras humanas como una mujer en su lecho de muerte, simpáticas mariposas blancas o seres repudiados socialmente como gusanos o una pequeña ratita. La guinda del pastel viene de la mano de la naturaleza, con unas flores que resaltan toda la feminidad y delicadeza que una mujer pueda tener. Quizá el síndrome de Lynch, hereditario en la familia de la artista, nos dé las pistas.

Obra de Raquel Carrero en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Obra de Raquel Carrero en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Se trata de algo muy personal e introspectivo, que no tiene nada que ver con la ciencia. La muerte aparecerá más o menos implícita dependiendo de la pieza, pero Raquel va a hablarnos sobre todo del destino. No es un trabajo terapéutico sino más bien la plasmación del sueño que se adhiere a la pesadilla y ambos se confunden en tiempo y espacio. Generaciones agasajadas por una melena que da cobijo a un todo unitario: la esperanza.

Raku, de Raquel Carrero, en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Raku, de Raquel Carrero, en Trentatres Gallery. Imagen cortesía de Trentatres Gallery.

Bartolomé Mata