Tarkovski según Tarkovski

#MAKMACine | ‘Andrey Tarkovsky. A Cinema Prayer’
Andréi A. Tarkovski
97′
Rusia, Suecia, Italia, 2019
D’A Film Festival Barcelona | Filmin
10 de mayo de 2020

Cuando la obra artística se gesta y porta consigo una honda necesidad lírica y reflexiva, acudir a la fuente –voz a través de la que el autor expresa sus pensamientos en paralelo y como complemento de su producción– suele constituirse en una tentación no siempre satisfecha por el resultado. Debe admitirse que son escasos los autores de nuestra contemporaneidad que gocen de la agudeza y competencia suficientes para situar su discurso a la altura de la creación vernácula que les ha granjearo celebridad. Sin embargo, el caso que nos ocupa se revela como una de esas imprescindibles excepciones que ratifican el axioma.

A finales de 1985 veía la luz, en Alemania Occidental, ‘Die versiegelte Zeit. Gedanken zur Kunst, Ästhetik und Poetik des Films’, compilación de cavilaciones y dietario personal del cineasta Andréi Tarkovski (1932-1986) –cuya primera edición en castellano sería publicada, en 1991, bajo el título ‘Esculpir en el tiempo. Reflexiones sobre cine’ (y en ulteriores ediciones, sencillamente, ‘Esculpir en el tiempo’)–, en cuya introducción, a modo de propedéutica, asevera que “con este libro (…) no quiero adoctrinar a nadie, a nadie quiero imponer mi punto de vista. Surge por la necesidad de encontrar yo mismo mi camino en la jungla de posibilidades que ofrece este joven y maravilloso arte del cine, (…) algo tiene que ver con la necesidad general de aprehender el mundo, de todos aquellos aspectos, inumerables, que unen a los hombres con la realidad viva”.

Andréi Tarkovski en pleno rodaje. Fotografía cortesía del D’A Film Festival Barcelona y Filmin.

Una colosal herramienta con la que aproximarse al complejo y clarividente cosmos del director soviético, quien exhibe su particular visión en torno de la creación artística y sus fundamentos morales, la espiritualidad en el marco de la existencia, el tiempo y el destino, amén de formular sus predilecciones técnicas relativas al empleo de la imagen cinematográfica, el paisaje sonoro y la música, entre otras y derivadas cuestiones presentes en su manejo del celuloide.

Y al calor y sustento de tales antecentes, su hijo, Andréi A. Tarkovski (encargado del archivo del director en Florencia), edifica con morfología audiovisual la estructura fundamental del pensamiento de su progenitor, en el documental ‘Andrey Tarkovsky. A Cinema Prayer’ (2019) –filme que forma parte de la sección ‘Especials’ del D’A Film Festival Barcelona 2020, cuya presente edición acoge la plataforma Filmin hasta el 10 de mayo–.

Un proyecto, anhelado y perseguido por su vástago durante varios años, instituido con la voluntad de mostrar en pantalla –tras el escrutinio de cientos de horas de grabaciones (muchas de ellas inéditas) e ingente documentación personal– su horizonte de predilecciones mediante el testimonio oral de su progenitor, estructurando el filme –con sugestiva apariencia de found footage– a través de ocho capítulos que siguen fielmente el curso cronológico y semántico de sus películas y, por ende, de su deriva vital. A saber:

Capítulo | Título | Películas

Capítulo 1 | Radiante día (Bright, bright day) | ‘El espejo’ (‘Mirror’) (1975).
Capítulo 2 | El Debut (The Debute) | ‘La apisonadora y el violín’ (‘Steamroller and the Violin’) (1960), ‘La infancia de Iván’ (‘Ivan’s Childhood’) (1962).
Capítulo 3 | La Pasión de Andrey (Andrey’s Passion) | ‘Andréi Rubliov’ (‘Andrey Rublev’) (1966).
Capítulo 4 | De regreso al hogar (Homecoming) | ‘Solaris’ (1972).
Capítulo 5 | A Través del Espejo del Tiempo (Through the Mirror of Time) | ‘El espejo’ (‘Mirror’) (1975).
Capítulo 6 | En el Laberinto de la Zona (Into the Maze of the Zone) | ‘Hamlet rehearsal’ (1976), ‘Stálker’ (1979).
Capítulo 7 | En la fuente de Nostalgia (At the Source of Nostalghia) | ‘Nostalgia’ (‘Nostalghia’) (1983).
Capítulo 8 | Al Borde del Apocalipsis (At the Verge of Apocalypse) | ‘Sacrificio’ (‘Offret’) (1986).

Fotograma de ‘Sacrificio’ (1986). Fotografía cortesía del D’A Film Festival Barcelona y Filmin.

Tarkovski según Tarkovski

Como muestra fehaciente de cuanto decimos a modo de introducción de su universo fílmico, sin duda enriquecido o, cuando menos, en ningún caso por debajo de su singular y excelsa obra cinematográfica, pasamos a transcribir algunas de las hondas reflexiones que el propio cineasta formula en torno a sus películas y, por extensión, acerca de la importancia de la creación en general. Creación que, a su juicio, y con esto arrancamos la serie de pensamientos recogidos en el documental y que rubrican la magnitud de su obra, gira en torno a la importancia del artista en la sociedad actual.

“El papel del artista en la sociedad contemporánea es crucial. Sin artistas no existiría la sociedad, porque son su conciencia. Cuanto menos capaz sea un artista de expresarse, de interactuar con su audiencia, con otra gente, peor para la sociedad. Se vuelve desalmada y en una sociedad así, una persona no puede cumplir con su función, con su propósito en la vida. No importa para nada dónde ocurra: en Rusia, en África o en Suecia, Lo que importa es que con la desaparición del último poeta, la vida pierde todo sentido”.

De esa sociedad desalmada, es decir, sin alma que nos eleve hacia cotas más altas producto de la exigencia creativa, se hace cargo, después, refiriéndose al concepto de espiritualidad que Tarkovski define así: “A lo que me refiero con espiritualidad es, principalmente, a que una persona sea inquisitiva en referencia al llamado ‘sentido de la vida’. Digamos que al menos es un primer paso. Una persona que se hace esa pregunta, ya no bajará de ese nivel, empezará a evolucionar hacia otras preguntas como: ¿por qué existimos? ¿de dónde venimos y adónde vamos? ¿cuál es el propósito de nuestra presencia en este planeta durante los, seamos optimistas, ochenta y pico años que estamos en este mundo?”.

Transitando por esa senda puede suceder que, de forma ya natural, accedamos al alma del arte y del artista que, según Tarkovski, comparece una vez descubierta la espiritualidad que nos habita: “El arte o el artista que no se tome este problema en serio no es tal porque no es realista, porque ignora uno de los problemas más importantes de la humanidad, el que convierte en humano a un humano. Cuando nos referimos a esos problemas aparece el auténtico arte”. Y añade: “Según creo, el sentido de la vida reside en elevar nuestro nivel espiritual a lo largo de nuestra existencia. Solo si conseguimos mejorarla, aunque sea un ápice, con respecto a cuando nacemos, nuestra vida no habrá sido en vano”.

En la obra fílmica de Tarkovski late ese carácter poético que hace de sus películas singulares obras donde la humanidad comparece en toda su vasta complejidad, imposible de reducir al preclaro mensaje ideológico. De ahí que insista en la espiritualidad como aquello que escapa al tópico (que no utópico) horizonte de la más angosta realidad. “Si una sociedad necesita espiritualidad empieza a producir obras de arte y a generar artistas. Si no necesita la espiritualidad, una sociedad se las apañará sin arte, pero crecerá el número de gente infeliz, de gente espiritualmente insatisfecha. Los humanos perderán su objetivo y ya no entenderán el porqué de su existencia”.

Una existencia que, en tanto artista de amplia y honda mirada espeleológica del corazón humano, entiende conformada por los extremos entre los que se debate el individuo. “Los humanos albergamos el mal así como el bien. Y el propósito de nuestra existencia es luchar, sobre todo, contra el mal que habita en nosotros. Por eso se nos otorga el libre albedrío. Podemos luchar contra el mal o podemos dejar que ese mal prevalezca. Solo es responsabilidad nuestra. Lo peor es cuando empezamos a luchar contra el mal no en nuestro interior, sino en el de los demás”.

Y, para concluir, Tarkovski nos advierte del peligro que nos acecha, más allá de las beligerancias entre naciones o de pandemias como la que estamos sufriendo en la actualidad, para centrarse, de nuevo, en la responsabilidad individual, no exenta, sin duda, de las tensiones sociales que zarandean al sujeto en la sociedad que habita. “La civilización podría terminar muy pronto, antes de que caiga la primera bomba nuclear. Sucederá cuando muera el último hombre que crea en el Creador. Una civilización sin espiritualidad, sin fe en la inmortalidad del alma humana, no es más que una manada de animales, ya no es una civilización. Es el fin, el declive”.

Andréi Tarkovski. Fotografía cortesía del D’A Film Festival Barcelona y Filmin.

Salva Torres y Jose Ramón Alarcón

Ramón Llull: caballero de Dios

700 aniversario de la muerte de Ramón Llull
Eventos organizados por el Institut Europeu de la Mediterrànea

Cuando se piensa en genios polifacéticos, adelantados a su época que abrieron nuevos caminos al saber, es inevitable remitirse al Renacimiento. Pero la Edad Media también generó personajes fuera de serie que consolidaron los cimientos de la civilización. Uno de los más fascinantes es Ramón Llull. Este catalán de Mallorca, como él mismo se definía, considerado el padre de la literatura catalana, tuvo una vida intensa y provechosa, plagada de viajes y vicisitudes que podrían inspirar una gran producción cinematográfica. Con motivo del 700 aniversario de su muerte, el Institut Europeu de la Mediterrànea (IEMed) ha organizado una serie de eventos que evocan su figura a caballo de la fe y de la razón destacando especialmente su dimensión como pionero del diálogo entre religiones y culturas.

“Ramón Llull es uno de los primeros personajes interculturales cuya obra ofrece algunas pautas de pensamiento y de acción que continúan siendo vigentes en el siglo XXI”, dice Senén Florensa, presidente ejecutivo del IEMed. “Políglota autodidacta capaz de expresarse y escribir en latín y árabe, utilizó a la vez el catalán como lengua tanto de creación literaria como de transmisión científica, siendo un verdadero pionero  en la Europa medieval”.

Cubierta del libro sobre Ramón Llull.

Cubierta del libro sobre Ramón Llull.

Ramón Llull nació en Mallorca, en 1235,  en el seno de una rica familia barcelonesa. A la sazón, la isla era una encrucijada tanto militar como comercial, habitada por una gran diversidad de credos y razas. Occitanos, genoveses, catalanes y musulmanes, que integraban una tercera parte de la población.

Esta complejidad social se reflejó en la obra y pensamiento de Llull que desde niño manifestó una gran inteligencia y recibió una exquisita formación cortesana y caballeresca. Fue senescal del futuro Jaime II de Mallorca, cultivó la poesía cortesana y llevó una existencia disipada propia de su condición. Una experiencia mística, a los 30 años dio un giro radical a su vida, abandonó a su familia, los fastos mundanos y se entregó por completo al difundir el mensaje de Dios apoyado en la ciencia y la razón, a través del arte.

Pionero intercultural

Raimundus Christianus Arabicus. Ramon Llull y el encuentro entre culturas es el título de la muestra itinerante que se pudo ver en La Nau de la Universitat de València y que se trasladará a Barcelona, Lleida, Vic y Bruselas en los próximos meses. Una serie de paneles con textos en cuatro idiomas -castellano, catalán, francés y árabe-, que describen la vida de Llull en su contexto histórico. El itinerario resalta su faceta como pionero del diálogo intercultural con el mundo musulmán en una época en que el Mediterráneo era un espacio de conflicto entre religiones.

Llull se trasladó al Próximo Oriente y al Magreb, donde entró en contacto con los sabios y pensadores musulmanes de su tiempo. También se relacionó con  los poderes políticos y eclesiásticos de Roma, Francia, las repúblicas italianas y la Corona de Aragón. Uno de sus objetivos era impulsar la creación de escuelas de árabe para los misioneros.

Breviculum X. Ramón Llull.

Breviculum X. Ramón Llull.

Combinaba sus viajes y actividad misionera con la escritura, 265 títulos sobre las materias más diversas, incluida la literatura. Su obra magna, Ars llulina, es un método de métodos que integra diversas disciplinas cuyo objetivo era ser herramienta de persuasión racional. Llegar a Dios por el camino de la ciencia buscando un terreno común entre las distintas creencias.

Ramon Llull y los diálogos mediterráneos, es otra de las vertientes de esta celebración, una compilación de los trabajos de una treintena de estudiosos, historiadores medievalistas, historiadores de la ciencia, antropólogos, escritores e islamólogos conocedores de la obra lulliana.

Banda sonora

La banda sonora la aporta la formación valenciana Capella de Ministrers con un libro disco, Ramón Llull, el último peregrinaje, que se grabó en el Centro del Carmen. Carles Magraner propone un viaje musical por el Mediterráneo medieval inspirado en los itinerarios de Ramon Llull. El proyecto se presentará en los Cloister del Metropolitan de Nueva York, a finales de 2016, preámbulo al 30 aniversario de la formación valenciana.

Llull fue un gran viajero. Desde Mallorca recorrió Barcelona, Montpellier, París, Italia y el norte de África. Un misterio vela su muerte, pues no se sabe si murió en Túnez, a finales de 1315 o en su ciudad natal a principios de 1316. En todo caso fue muy longevo para su época.

700 aniversario Ramón Llull.

700 aniversario Ramón Llull.

Bel Carrasco