Sempere inaugura el IVAM de Alcoy

Retrospectiva de Eusebio Sempere
IVAM
Centre d’Art d’Alcoi (CADA)
C / Rigobert Albors, 8. Alcoi (Alicante)
Inauguración: Viernes 16 de noviembre de 2018

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) ha inaugurado su nueva sede en Alcoy con la retrospectiva dedicada a la figura de Eusebio Sempere (Onil, Alicante, 1923-1985), organizada junto con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, donde se ha exhibido entre abril y septiembre de 2018.

Vista de la retrospectiva de Eusebio Sempere en el CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la retrospectiva de Eusebio Sempere en el CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

La exposición revisa las aportaciones estéticas más personales de este artista al arte español e internacional del siglo XX. En ella se destaca su papel fundamental en el desarrollo y evolución de la abstracción geométrica y las tendencias ópticas y cinéticas.

Se trata de un recorrido por tres décadas de trabajo de Sempere, desde 1949 hasta 1981, con una selección de 145 obras, que incluye acuarelas, gouaches, relieves luminosos, collages, pinturas, móviles, esculturas y proyectos interdisciplinares, y se completa con un apartado documental formado por fotografías, libretas y cuadernos, recortes de prensa, catálogos, almanaques y diversas publicaciones, que ayuda a comprender y contextualizar su trayectoria artística.

Fachada del CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Fachada del CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Las piezas proceden de numerosas colecciones particulares, de fondos públicos y centros de arte que conservan conjuntos muy significativos de obras de Sempere, como el Museo Reina Sofía de Madrid, la Fundación Juan March, el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, la Fundación Caja Mediterráneo y el propio IVAM.

Vista de la retrospectiva de Eusebio Sempere en el CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la retrospectiva de Eusebio Sempere en el CADA de Alcoy. Imagen cortesía del IVAM.

Ouka Leele: «Más que quejarme, prefiero proponer»

Entrevista a Ouka Leele
Exposición retrospectiva. Galería Punto
Avda. Barón de Cárcer, 37. Valencia
Hasta el 22 de junio de 2013

“Lo bueno del arte es que estoy en mis comienzos”. Lo dice Bárbara Allende Gil de Biedma, más conocida por Ouka Leele, después de tres décadas fotografiando, pintando, escribiendo poesía y haciendo videos. Fernando Poblet en su libro Contra la Modernidad calificó así la famosa movida madrileña: “La movida es una foto fija tirada por Ouka Leele”. Y aunque el escritor asturiano no dejó títere con cabeza de aquel movimiento (“no es cuestión sino de mimetismos y de histerias”), lo cierto es que Ouka Leele fue una de sus divas. Y, sin embargo, ahí la tienen, por el largo camino de la vida reconociendo que está en sus comienzos.

Ouka Leele, junto a una de sus obras en la Galería Punto. Makma

Ouka Leele, junto a una de sus obras en la Galería Punto. Makma

La Galería Punto exhibe una retrospectiva de su obra, desde esos principios arrolladores en el Madrid de la movida, hasta los más serenos actuales. Serenos, que no exentos de una pasión por el arte que le lleva a decir: “Para mí el arte es alimento y curación”. También, poco después: “El arte es sentimiento y es medicina”. Medicina que toma a diario porque es “la filosofía que me motiva, el amor a la sabiduría”. De ahí que se pregunte acerca de “qué es esto de la vida”.

Y aunque no termina de encontrar respuesta alguna, lo cierto es que empezó en esto de la fotografía tirando de ese hilo existencial. “La fotografía es un instrumento para acercarme al mundo y a los demás”. Habla de su generación como de aquella que entendía el arte por el arte, “como una liberación”. Por eso no le interesa “ser reivindicativa”, sino ir “a lo esencial”. Y agrega: “Yo más que quejarme, prefiero proponer”. Y lo hace a base de la “explosión de color y libertad” con la que inunda su trabajo, parte del cual exhibe en la Galería Punto hasta el 22 de junio, en franca comunión con Valencia, ciudad donde “siempre parece fiesta”. Aunque esa fiesta, entreverada de escándalos y quiebras, vaya por dentro.

Ouka Leele, en Galería Punto. Makma

Ouka Leele, en Galería Punto. Makma

Ouka Leele, Premio Nacional de Fotografía 2005, es fácilmente reconocible por sus imágenes coloreadas a mano. No huye de ellas, pero quien hurgue en su obra verá que hay más, mucho más. Por ejemplo, y sobre todo, pintura. “Si fuera por horas, llevo más tiempo pintando que haciendo fotografías”. De hecho, Ouka Leele no quería ser fotógrafa, sino pintora, lo que da pie a recordar la ya legendaria frase de John Lennon: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes”. De manera que Ouka Leele se ha pasado el tiempo queriendo dejar la fotografía, “pero la fotografía me ha cogido y no me deja”. Lo intentó en 2002, cuando se estaba muriendo su madre y el digital penetraba con fuerza. No hubo manera.

La exposición recoge algunas de esas imágenes que ha ido creando casi a pesar suyo. Desde los retratos de Miquel Barceló, Eusebio Poncela, Ceesepe, Rossy de Palma, Alberto García-Alix o La Fura dels Baus, pasando por su famosa instantánea de La moda española (1986), hasta los desnudos, autorretratos y recreaciones de cuadros ilustres. Sus dos últimos videos y algunos poemas, que presentará en la próxima Feria del Libro de Madrid bajo el título de La llave de la jaula, también forman parte de la muestra. Porque Ouka Leele, por si cabía alguna duda, enlaza fotografía, pintura, poesía y videocreación con el mismo espíritu creativo que sirvió de arranque a su ya larga andadura. De hecho, recuerda la movida como un instante mágico en el que artistas de todo pelaje y condición se juntaban para intercambiar ideas y proyectos. “Nos unía la libertad, la investigación y la pasión”.

Cartel de teatro, 1987. Ouka Leele. Galería Punto

Cartel de teatro, 1987. Ouka Leele. Galería Punto

¿Cabe pensar en alguna conexión entre aquella movida y el actual 15-M? Ouka Leele, siempre pensando en la libertad que le proporciona el arte, reconoce un hilo conductor, cierta electricidad saltando como una chispa al comienzo de las primeras protestas estudiantiles. “Al principio del 15-M se me escapó alguna lágrima, pero luego no he vuelto a saber nada”. Y como queriendo imaginar otros mundos posibles, hecha mano de la pintura, su verdadero amor emergiendo tras la amante fotografía. “La pintura es como el reflejo de un mundo que no existe, de algo invisible”. Una manera de “interpretar cosas que no están aquí”.

Y con esa libertad que le proporciona la pintura, salta a las palabras de uno de sus poemas, El cielo que yo vislumbre, cuyo recitado parece transportar a Ouka Leele a esos mundos que no existen. De los de verdad, de la cruda realidad, ya da cuenta en el video que denuncia las vejaciones cometidas contra las mujeres en el Congo, a base de testimonios y palabras, nada de imágenes cruentas. En medio de sus  fotografías y pinturas, Ouka Leele concluye su poema y se va pensando ya en otra cosa.

Ouka Leele. Imagen cortesía de la Galería Punto

Ouka Leele. Imagen cortesía de la Galería Punto

Salva Torres