Consuegra Romero gana el V Premio DKV Makma

V edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA
Artista: Pilar Consuegra Romero (1982, Pozoblanco, Córdoba)
Proyecto: ‘LES AMOURS’

El proyecto de Pilar García de Consuegra Romero (nombre completo de la artista) es el escogido entre una excelente cantidad de propuestas que lo han puesto muy difícil al jurado.

En palabras de la artista, “LES AMOURS”, -que como indica la cabecera así se titula el proyecto seleccionado- “Parte de una investigación sobre la evolución del concepto de amor romántico y de sus efectos en la relación afectiva de las mujeres en la actualidad”, que para Consuegra Romero (nombre artístico) influye en la perdurabilidad de un sistema social que promueve la desigualdad entre diferentes sexos y que hoy está en crisis. Así, desde la práctica artística centrada en el dibujo, propone una comparativa entre el momento actual y otro tiempo de transformación, como lo fue el s. XVIII, con la entrada y afianzamiento de la subjetividad y la individualidad como motores del arte y de la vida, -manifiesta la artista-.

Uno de los dibujos presentados por Consuegra Romero en el proyecto ‘LES AMOURS’. Bolígrafo sobre papel, 2019.

“LES AMOURS” se formalizará entre los meses de diciembre del presente 2019, y febrero de 2020 en el MuVIM, mediante dibujos y una instalación en el Cubo exterior del citado Museo, instalación compuesta por una serie de dibujos de distintos tamaños, una pieza escultórica central y una pieza sonora.

Primera propuesta (sujeta a variaciones) de la instalación para El Cubo de El MuVIM aportada en el proyecto ‘LES AMOURS’ por Consuegra Romero.

Las fuentes visuales y teóricas del proyecto beben de diversos manantiales, comenzando por los cuentos infantiles tradicionales que “educan” a niños y niñas desde la infancia en la idea del amor. Relatos populares en los que para la artista se impone un modelo ideológico claramente definido que prepara a los niños y a las niñas para asumir un papel en el que el rol masculino es protagonista, emprendedor y activo, y el femenino es secundario.

Otro caudal del que bebe “LES AMOURS”  resultará familiar a cinéfilos: “Las amistades peligrosas” (Les Liaisons dangereuses, 1782), de Pierre Choderlos de Laclos, considerada una obra maestra de la literatura francesa del s. XVIII, y olvidada a lo largo de todo el s. XIX, antes de ser redescubierta a principios del s. XX y llevada a la gran pantalla por Stephen Frears (1988, con Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer y Keanu Reeves) y en la que se plantean contradicciones sociales en la afectividad que se vive fuera de las normas, y que Consuegra Romero lleva al análisis a través de cierta comparativa.

Este análisis del arte y las costumbres del siglo XVIII, es fruto de una investigación sobre las formas estéticas del Rococó en pintores como Boucher, Watteau, o Fragonard, aunque Consuegra Romero, tiene especial fascinación por la mirada melancólica de Jean-Antoine Watteau, con el que dialoga de una manera intuitiva por la teatralidad y poética del paisaje, de la que se sirve y siente inspirada desde hace tiempo.

Uno de los dibujos propuestos en el Proyecto ‘LES AMOURS’ por Consuegra Romero. Bolígrafo sobre papel, 2019.

De estos pintores del Rococó, absorbe la mirada de una sociedad decadente que se refugia en la sensualidad y en lo mundano, al tiempo que anticipa nuevas formas de relacionarse.

Así pues, el tarro del debate se abre para dejar expuestas dos cuestiones tan alejadas en tiempo y forma como convergentes: “Las relaciones peligrosas del Rococó” y “las relaciones en Redes Sociales”, el “Anarquismo relacional” y el “Poliamor”, con el que la ‘Modernidad Líquida’ de Bauman nos refleja.

Pilar Consuegra Romero entre trazos, en su estudio. Imagen cortesía de la artista.

No teniendo suficiente con esto, los dibujos –muchos de ellos trazados casi compulsivamente con un bolígrafo Bíc- abordan otros aspectos a comparar entre el s. XVIII y la actualidad, como lo son la diferencia de clases y privilegios existentes entre descontentos y poderosos del Antiguo Régimen o entre las grandes fortunas actuales, en contraste con la situación de los migrantes, aspecto este último, del que se ocupa y preocupa la obra de Consuegra Romero con intensidad.

Vicente Chambó

“Siempre intento juntar morbo y elegancia”

‘God is Queer’
Mamut Concept Store
Carrer del Pintor Salvador Abril, 48, 46005 València
Del 23 al 15 de diciembre de 2018

De las redes y para las redes, así es el Arte hoy, un cúmulo de me gustas, hashtags y retos que han transformado al artista en objeto de deseo de las miradas escópicas del individuo posmoderno. Subsumidos por el capitalismo imperante, muchos artistas optan hoy por realizar sus obras basándose en las preferencias de sus seguidores en las redes, lanzando preguntas e interactuando con los que habrán de convertirse en sus futuros compradores. Esta nueva dinámica entre los agentes artísticos se deja ver en propuestas como el Inktober, un reto lanzado desde 2009 por el ilustrador Jake Parker que apuesta por “exprimir” la creatividad de los jóvenes artistas. Una vez pasado octubre, podemos disfrutar de los resultados de esta iniciativa en exposiciones como ‘God is Queer’ de TheHugo, una serie de dibujos realizados a tinta en los cuales el joven ilustrador ha plasmado las complejidades que alberga el género en sus diversas manifestaciones. Ilustraciones donde morbo, transgresión y elegancia se funden para fascinar al público a través de las redes.

Hugo Díaz (TheHugo) comenzó su carrera como ilustrador realizando una autoedición de su primer libro que, a modo de cuento infantil, reelaboraba los dibujos de su infancia bajo el título ‘Mira que dibujo más bonito he hecho mamá’. Su periplo lo llevó a moverse por eventos relacionados con el manga y el anime, centrándose en el cómic a partir del cual empezó a interesarse por el dibujo. Durante la educación secundaria cambió sus intereses en torno a la biología marina por los lápices, y comenzó a orientar su futuro hacia el bachillerato artístico. Tal como apunta el artista, desde niño le encantaba crear personajes, siempre estaba dibujando y creando historias entre ellos.

En enero de 2016 se publicó ‘El fuego en el que ardo’ de Mike Lightwood ilustrado por TheHugo y que supondría su primer contrato en el mundo de la ilustración editorial. Un año después, y a raíz del éxito del primer libro se publica ‘El hielo de mis venas’, la segunda entrega del escritor sevillano editada por Plataforma Editorial e ilustrada por este prolífico artista. Entre sus proyectos se encuentra el cómic ‘Living la vida loca’ inspirado por la manera de contar historias de Paco Roca, en el cual realizó una serie de microrelatos que narraban de manera gráfica las experiencias vividas tras su paso por el grado superior en Segovia.

TheHugo, fotografía realizada por Francesco Visone.

TheHugo, fotografía realizada por Francesco Visone.

¿Qué es God is Queer? ¿De dónde surge la idea de esta exposición?

El proyecto en sí nació del reto viral Inktober, una propuesta del ilustrador Jake Parker. Consiste en hacer un dibujo al día a tinta durante el mes de octubre y subirlo a las redes con el hashtag #Inktober.

¿Parten esta exposición y la serie de dibujos de las redes sociales?

Sí, esto nació sí o sí de las redes. El año pasado participé en el Inktober y conseguí hacer una serie completa de 31 retratos con tinta negra y con detalles en azul, un color que aplico en todo, y la verdad es que gustó bastante.

Este año me lo preparé con más tiempo y en agosto ya estaba pensando en qué serie de ilustraciones podría hacer. Todo surgió a partir de una ilustración de Hermes, que hice con un estilo más detallista y anatómico, no tan royo “comiquero”, como lo que suelo hacer. Tuvo una muy buena recepción en redes, y pensé ¿por qué no hacer 31 dioses para el Inktober?

En cuanto al tema elegido he de decir que la mitología me ha acompañado a  toda mi vida. Tengo libros infantiles más didácticos y algunos más de adultos que tratan la mitología griega, egipcia, nórdica, etc. Es algo que me hacia mucha ilusión ilustrar.

La idea era hacer 31 dioses diferentes, completamente desnudos con algunos detalles de la iconografía propia de cada dios. No quería limitarme a hacer cuerpos academicistas, clásicos o normativos y me sentía en la casi obligación de visibilizar el colectivo LGBTI, algo que me motivaba desde un principio. Quería hacerlo desde un punto de vista reivindicativo, de ahí que hayan dioses transexuales, más gordos, más delgados, con más pelo, con menos, más amanerados o masculinos, etc. He jugado con todo el espectro que nos ofrece el género y el cuerpo humano.

¿Cómo elegiste a las divinidades?

Fue algo básico, busqué dioses que tuvieran algo atractivo a la hora de representarlos. También me guié por lo que iba leyendo sobre las mitologías y por lo que la gente me iba proponiendo por las redes. Quería hacerlos humanos. Podría hacer incluso alguno con cuatro brazos, pero no quería hacerlos con cabezas de animales. Prefería humanizarlos. Por eso, y pensando en ese toque de ilustración de moda que siempre tengo en mente, basándome en la figura animal hice detalles en algunos personajes como la nariz puntiaguda, o un peinado que tenga unas orejas de chacal, etc. En el caso del dios romano Jano, al cual se le suele representar con dos caras, la suya y otra en la nuca, como no quería alejarme tanto de lo humano, decidí hacerlo como un persona de a pié que usa dos máscaras diferentes, una joven y otra anciana.

¿Por qué las máscaras de Jano no llevan el lunar, tan representativo de tu obra?

No tienen el lunar porque lo tendría debajo de la máscara. En realidad cuando lo dibujaba pensaba en el Inktober del año pasado en el cual todos los retratos tenían el lunar excepto uno, “Venenoso”, que represntaba a un chico quitándose la máscara y dejando ver que debajo solo tenía serpientes. Era una manera de representar a las personas tóxicas. De algún modo, tanto la máscara de Venenoso como las de Jano no son reales, simbolizan aquello que se quiere exponer, es como si yo por estética quisiera quitarme el lunar.

Detalle de la ilustración "Venenoso" de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle de la ilustración «Venenoso» de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Háblanos de la estética homoerótica tanto de esta serie como la de tus obras previas

Yo siempre intento juntar morbo y elegancia por amor a la estética. Esta fusión la plasmo en toda mi obra. Me gusta darle a lo banal, a lo pornográfico ese toque de elegancia. Al principio me pregunté ¿por qué si soy gay tengo que hacer ilustraciones gays? Luego me lo propuse y me di cuenta que salía solo, que es parte de mí. Me encanta la estética del hinduismo y budismo pero por cautela, al ser una religión y una cultura aún vivas, no quería ponerme a representar a los dioses desnudos, aunque los hindúes, por ejemplo, veneran la androgínia. Pensé que esto podría llegar a ofender.

¿Entiendo qué has hecho un ejercicio de autocensura?

Sí, hay un ejercicio de autocensura. Por ejemplo, en las redes me preguntaron si iba a hacer a Cristo. La verdad es que respeto las creencias de la gente y si hacerlo a mi manera atentaba contra estas, prefería centrarme en los mitos y leyendas. Ofender por ofender me parece demasiado gratuito.

¿Crees que esta fusión entre estética y porno determina el público al que va dirigida tu obra?

Siempre he pensado que hacer obras de carácter homoerótico quizás me cerrara puertas para ilustrar algún día un cuento infantil. El público al que llego no es intencional. Hago lo que siento, y de esa manera llego a gente con inquietudes y gustos similares. La mayoría de mi público van a ser hombres, de hecho en Instagram podría decir que el 85% que compra mi obra son hombres del colectivo LGBTI. Con mi obra pretendo dar visibilidad al mundo no normativo. Es una lucha que llevo conmigo, pues considero que por ser hombre no he de vestir de una manera concreta. A la hora de realizar algunos de los dioses he consultado a personas de colectivos queer, para ver si podría ofenderles la manera de representar algunos personajes.

¿De dónde sacas los modelos para tus personajes?

De mi cabeza, aunque en algunas ocasiones he recurrido a alguna cuenta en Instagram para inspirarme con las anatomías y las poses que beben mucho del mundo de la moda. Cuando dibujaba en mi escritorio habían dos libros: uno de mitología dirigido a publico adolescente que recopilaba divinidades de diversas mitologías, y otro que recogía las obras del artista Alphonse Mucha. Considero que su elegancia a la hora de transmitir las formas del cuerpo femenino, su estética silueteada en rostros, manos y pelo han sido de gran inspiración para mis obras.

Detalle de la ilustración "Helios" de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle de la ilustración «Helios» de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

¿Qué hay de ti en estas ilustraciones?

Soy tan visceral que todo lo que hago lo saco de mí. Cuando decidí marcarme un “Frida Kahlo” haciéndome autorretratos continuamente o poniendo a todos los personajes que diseñaba el lunar, me di cuenta que era algo de lo que pequeño renegaba y ahora es parte de mi identidad.

¿Por qué elegiste Mamut Concept Store para exponer God is Queer?

En realidad me eligieron ellos a mí. Es una tienda que nació hace unos meses, en la que se vende, ropa y productos de decoración realizados por diseñadores emergentes. Los dueños de la concept store llevan también Ediciones Hidroavión, una editorial así mas “indie”, en la que publican a escritores e ilustradores emergentes. El pasado verano a través de Instagram me escribieron desde Mamut y me ofrecieron exponer en su tienda. Fijamos fecha y programamos la exposición God is Queer.

Ilustraciones de TheHugo expuestas en Mamut Concept Store. Fotografía cortesía del artista.

Ilustraciones de TheHugo expuestas en Mamut Concept Store. Fotografía cortesía del artista.

¿Para cuándo el próximo proyecto? ¿Qué ideas tienes en mente?

Me quiero centrar, por temas de trabajo, en la ilustración editorial y de moda. Tengo varias ideas para ilustrar algunas de las colecciones de diseñadores como Versace o Moschino, con colores muy “pop”. Por lo que respecta a esta exposición sí que me gustaría crear un libro con esta misma estética de ilustración, con diferentes historias, mitos y leyendas con temática queer.

Detalle del escritorio de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Detalle del escritorio de TheHugo. Fotografía cortesía del artista.

Andrés Herraiz Llavador

Marta Beltrán gana la III Edición DKV MAKMA

III Edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA
Valencia, julio de 2017

Marta Beltrán Ferrer (Granada, 1977) gana la tercera edición del Premio Nacional de Dibujo organizado por DKV seguros y MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea.

El certamen, cuya dotación económica ha aumentado respecto a las anteriores ediciones de 3.000 a 5.000 €, culminará con una exposición de la artista que se celebrará durante los días comprendidos entre el 14 de diciembre de 2017 y el 14 de enero de 2018 en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad, MuVIM.

Marta Beltrán en su estudio. Fotografía: Marta Dávila

Marta Beltrán en su estudio. Fotografía: Marta Dávila.

Las bases de la III edición del premio de dibujo DKV-MAKMA premian el mejor proyecto de dibujo contemporáneo en relación a relatos o cuentos. La convocatoria se erige con vocación de sumar hacia el territorio artístico y es un referente para aproximar el arte contemporáneo al público en general y para poder ser una primera experiencia expositiva a descubrir en familia.

El trabajo presentado por Marta Beltrán, bajo el título La vendedora de fósforos, consiste en la construcción de un relato idéntico a otro, a través de un proceso de dibujo expandido, que, a su vez, deviene transformado en esta operación de mímesis. La narrativa original de la que parte es la producción fílmica La chica de la fábrica de cerillas, de Aki Kaurismaki (1990), la cual estaría cruzada, además, con otras ficciones pertenecientes a la filmografía de este autor dentro del período de los años 80 y 90, y que retratan el esfuerzo por sobrevivir de la clase trabajadora del norte de Europa durante ese período, resultando así una suerte de relato múltiple. La propuesta pretende, en última instancia, la alteración de este imaginario concreto, de forma que adquiera un carácter atemporal y pueda ser vehículo, en cierta medida, de la propia realidad presente y contextual.

"La vendedora de Fósforos". Marta Beltrán.

«La vendedora de fósforos». Marta Beltrán.

Para Marta Beltrán, La vendedora de fósforos, por medio de este ejercicio reflejo, que no evita, sin embargo, la distorsión, tanto a nivel visual como de contenido, plantea una representación de la soledad de este personaje femenino y sus avatares, en su lucha por trascender las limitaciones de la realidad material que le ha sido dada. Extrayendo una serie de escenas en las que lo cotidiano adquiere la categoría de momento clave, se plantea la confección de un nuevo catálogo donde la figura femenina es protagonista del universo privado, y gracias a la trasposición de lenguajes que lleva a cabo el dibujo, otorga a estos instantes, en ocasiones, un sentido metafísico.

Dicho catálogo se estructura en cuatro colecciones: la figura de la mujer dentro del espacio interior; la figura de la mujer en compañía del otro; el bodegón o los objetos como elementos con los que estos personajes entran en contacto; y la imagen evasiva o el paisaje como salida dentro de ese espacio interior, ya sea un cuadro, un tapiz o el escenario de un concierto.

pezEn la redacción de su proyecto, la artista destaca la referencia evidente de La vendedora de fósforos, en el cuento de H.C. Andersen (1845), así como otras alusiones: el trasunto de la película Mouchette de Bresson (1967), y la novela originaria en la que está basada la película, Nueva Historia de Mouchette, de G. Bernanos (1937). Con todo ello refuerza el tema planteado: la exposición de la figura de la mujer como víctima y heroína de unas condiciones sociales que la colocan al límite y la pregunta sobre una salida que no devenga en una resolución destructiva, ni de ella misma ni de los personajes y el entorno que la rodea. Dentro de este planteamiento, es la imaginación la que ofrece una salida, no sólo como huida sino como lugar de encuentro y reconstrucción de uno mismo.

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En cuanto a la presentación y resolución técnica del proyecto, la artista propone principalmente dibujo expandido, tinta china, e incluso collage para animar la gama cromática de la inseparable escala de grises con el dibujo. Todo ello, en combinación con alguna sorpresa didáctica que se desvelará en fechas próximas a la exposición a celebrar en el MuVIM.

El jurado, formado por Inmaculada Corcho, directora del Museo ABC; Óscar Alonso Molina, crítico de arte y comisario; Antonio Alcaraz, director del Departamento de Dibujo de la Facultad de BBAA San Carlos; Alicia Ventura, comisaria y asesora de la Colección DKV; Juan B. Peiró, crítico de arte y asesor de la colección DKV, y Vicente Chambó, editor, crítico de arte y co-fundador de Makma, ha decidido conceder además dos menciones de honor (que un año más, no estaban previstas en las bases de la convocatoria) a Manu Blázquez Palacios, por Abundante. Altamente abundante. Compuesto; y a Laura F. Gibellini, por De donde vienen los colores, debido a la excelente calidad de los proyectos finalistas.

Ejemplo del proyecto de Manu Blázquez, mención especial del Jurado.

Ejemplo del proyecto de Manu Blázquez, mención especial del Jurado.

Ejemplo de imagen presentada en el proyecto de Laura F. Gibellini, mención especial del Jurado.

Ejemplo de imagen presentada en el proyecto de Laura F. Gibellini, mención especial del Jurado.