La Ilustración. Más allá de la creatividad

I Congreso en Santander de Profesionales de Cómic e Ilustración
Palacio de la Magdalena
Avenida de la Reina Victoria, s/n. Santander
Sábado 22 de octubre de 2016

Artistas, profesionales del sector y estudiantes se entremezclaron en una jornada intensiva con un único objetivo: conocer a fondo el engranaje de un mundo del que solo se conoce el trabajo final.

El evento organizado por las librerías especializadas Nexus-4 y Jokers Cómic quiso ir más allá de la creatividad y ahondar en esos componentes invisibles que forman parte de la vida del ilustrador.

El mundo de la ilustración y los cómics no se sostiene solo por la creatividad y las ganas de dibujar. Hay aspectos importantes que suelen quedar en un segundo plano en la mayoría de eventos, pero que son casi tan importantes para un dibujante como su propio trabajo.

Vista de la exposición de José Ramón Sánchez. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

Vista de la exposición de José Ramón Sánchez. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

Se visibilizó el problema de los micromachismos en un sector puramente masculino, dado “que es un problema de la estructura social”. Carla Berrocal -ilustradora y miembro del colectivo de autoras de cómic- habló sin tapujos, pero con la naturalidad que caracteriza a una autora acostumbrada a oír que “dibuja como un tío”. “Es importante acabar con las etiquetas y dejar de lado que las mujeres ilustradoras dibujamos para las mujeres”, explicó

Se habló de la propiedad intelectual, de Creative Commons que, en palabra de los abogados de Deloyers, no acaba de encajar en la normativa y que la mejor forma de proteger una obra “es registrar el trabajo en el Registro de la Propiedad Intelectual, aunque no hay nada perfecto ni para protegerte ni para defenderte”.

También de fiscalidad, de la importancia de la postura a la hora de dibujar, de ese mundo misterioso de los editores y de cómo funcionan las agencias norteamericanas. Está claro que no se trató de una jornada al uso. La creatividad y las ilustraciones pasaron a un segundo plano, centrándose en aspectos más farragosos y menos comentados pero casi tan importantes como el propio proceso creativo.

El ilustrador José Ramón Sánchez. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

El ilustrador José Ramón Sánchez. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

De forma paralela, los asistentes pudieron disfrutar de una exposición con las ilustraciones de José Ramón Sánchez -Premio Nacional de Ilustración en 2014-. Se contó con su presencia para conocer la evolución del mundo de la ilustración de quien asegura que “los niños siempre serán niños y eso nunca cambiará”.

Él aportó el toque analógico, el de la ilustración de toda la vida, porque “ahora los ilustradores dibujan con ordenador” aunque “es una fiebre que bajará, porque llegará un momento de saturación”, si bien como comentó Víctor Santos, ilustrador valenciano asentado en Bilbao, “la tecnología nos ha permitido trabajar con agencias extranjeras sin movernos de casa”.

El encuentro se cerró con la ponencia de Greg Lockart, editor de DC Cómics y el debate sobre el estado de la ilustración de la mano de Carla Berrocal y Marta Rivas.

Ilustración de José Ramón Sánchez de uno de los libros de su exposición. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

Ilustración de José Ramón Sánchez de uno de los libros de su exposición. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

Danae N

Espacio 40: El arte que surgió del vino

Nosotros lo contamos con vino
Espacio 40
C / Puerto Rico, 40. Valencia
Hasta finales de junio

No es la primera vez. Ni será la última. El vino tomado como ingrediente del proceso creativo viene de largo. Pero desde que la televisión ha hecho de la gastronomía un plato esencial de su programación, todo lo relacionado con el arte culinario parece invadir ahora el terreno  del arte a secas. Ya no se trata de pintar clásicos bodegones y relamerse con sus frutas, sino de pasar directamente al vino para extraer de sus efluvios el aroma mismo de la creatividad. Ya lo dijo Gómez de la Serna: “Entre el género epistolar no hay que olvidar la carta de los vinos”.

Obra de Toni Durá en 'Nosotros lo contamos con vino'. Espacio 40.

Obra de Toni Durá en ‘Nosotros lo contamos con vino’. Espacio 40.

Y ahí la tenemos, formando parte del menú de Espacio 40, galería valenciana que ha participado en el reciente Russafart con una exposición de 15 artistas que toman como referencia de su obra tres cepas: carmenére, malbec y sauvignon blanc. ‘Nosotros lo contamos con vino’, tal es el elocuente título de una exposición pensada para ser catada con los cinco sentidos. La vista se da por supuesta en una colectiva de obra plástica. Pero también intervienen el olfato y el gusto, dado el complemento enológico de la muestra; el tacto, tan necesario a la hora de calibrar los diversos materiales, e incluso el oído, a cargo de la música compuesta por Salva Ortíz como un integrante más del singular evento.

Como pasa en estos casos, el vino se puede subir a la cabeza hasta el punto de perderla, porque hay propuestas difícilmente asociables al tema evocado, aunque en general funciona. Algunos, incluso, resuelven ciertas deficiencias de conjunto al tomarse al pie de la letra el enunciado propuesto. Tal es el caso de Claudio Zirotti, que lejos de irse por las ramas del abstracto vino, tomó como referencia las etiquetas de las tres cepas elegidas para construir su obra. Y lo hizo además basándose en el concepto de colección.

Obra de Claudio Zirotti en 'Nosotros lo contamos con vino'. Espacio 40.

Obra de Claudio Zirotti en ‘Nosotros lo contamos con vino’. Espacio 40.

“Los sobres transparentes pertenecen a la colección de filatelia de mi padre”, dice el artista. En ellos introduce las etiquetas de las cepas carmenére, malbec y sauvignon blanc, previamente trabajadas con minuciosidad de orfebre, dotando al conjunto de piezas presentadas del aroma y sabor contenidos en las botellas de referencia. Zirotti, ciñéndose como ninguno a los vinos señalados, diríase que extrae la personalidad de cada uno decantando artísticamente los sucesivos caldos, ya sean tintos o blancos, chilenos o argentinos.

Obra de Kiko Feria en 'Nosotros lo contamos con vino'. Espacio 40.

Obra de Kiko Feria en ‘Nosotros lo contamos con vino’. Espacio 40.

Toni Durá derrama directamente sobre el papel el vino que metafóricamente representa, firmando una obra sencilla pero muy sugerente. Cristina Navarro se hace cargo de la letra gozosa que acompaña la leyenda del vino, mientras a Kiko Feria el vino le evoca cierta figura femenina encerrada en el interior de una botella. Y así, entre placeres directamente relacionados con el vino en cuestión o los evocados a través de obras que sugieren su presencia en forma de color, textura o esquivas sensaciones, se van mostrando piezas de Ana Karina, Amparo Santamarina, Carmen García Gordillo, Carlos Pérez-Bermúdez, Carlos Sebastiá, Jesús Mullor, Irene Bofill, Joan Barrantes, Marisa Herrón y Mar Ortega, además de los citados.

‘Nosotros lo contamos con vino’ es una aproximación al arte tomando como caldo de cultivo tres cepas. Algunas, sabiamente combinadas; otras, simplemente utilizadas como pretexto de una creatividad sin etiquetas. El guión lo exigía, pero los artistas ya se sabe que puestos a imaginar toman dos o, como es el caso, tres vinos y se les va la cabeza. Que es, por otro lado, lo que Espacio 40 recoge en tan ecléctica muestra.

Obra de Carlos Sebastiá en 'Nosotros lo contamos con vino'. Espacio 40

Obra de Carlos Sebastiá en ‘Nosotros lo contamos con vino’. Espacio 40

Salva Torres