Mar-Mar, 34 Mediterráneos en el Octubre

Mar-Mar, exposición colectiva
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C / Sant Ferran, 12. Valencia
Inauguración: Marte 2 de diciembre
Hasta el 8 de enero de 2015

‘Mar-Mar’ nos brinda la mirada de 34 artistas hacia el lugar donde progresivamente ha crecido, en un tiempo sin medida, la idea contemporánea del mundo: la mar Mediterránea. Una idea del mundo agitada, como una sucesión de espejismos que reúnen con la niebla, envueltos en la humedad que todo lo empapa, mezclados con la arena en las olas.

Imagen de la exposición Mar-Mar del Octubre Centre de Cultura Contemporània. Cortesía de Mostra Viva.

Imagen de la exposición Mar-Mar del Octubre Centre de Cultura Contemporània. Cortesía de Mostra Viva.

Idea / imagen de una mar sin tiempo, una mar sin espacio propio, que es a la vez la mar común a muchos pueblos. Miradas hacia ese lugar en medio de las tierras. Miradas privadas, compartidas a menudo, fugaces o profundas, ligeras o entregadas, militantes, abiertas a preguntas eternas que encadenan respuestas tan ondulantes e inestables como el horizonte lejano y tan presentes, rotundas y presentes, como las olas a la orilla.

La misma mar que, de cuando en cuando, limpia y ensucia todo lo que toca, y así renueva o ancla ideas y territorios. La mar que continúa dando nueva forma a las piedras, al cielo y a las nubes, que continúa custodiando lugares y creencias, que nos une y nos separa, que guarda, con la misma firmeza, lágrimas y melodías.

Esa mar tan azul y tan capaz de renovar la sangre y la memoria, que se rehace cada día en cada cuerpo, en cada ola. Mar azul y negra, y verde y roja, y gris y azul, y blanca, y otro golpe negra, mar de luz.

Obra de Dolores Furió y Silvana Andrés en la exposición Mar-Mar del Octubre Centre de Cultura Contemporània. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Obra de Dolores Furió y Silvana Andrés en la exposición Mar-Mar del Octubre Centre de Cultura Contemporània. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Estas miradas, que se resuelven a través del arte, nos obligarán a revisar nuestro presente, tan ajeno ya a aquella idea de mundo civilizado que nació, sin tiempo ni espacio, en todas las riberas de la Mediterránea.

Participan en la exposición ‘Mar-Mar’: Blanca Montalvo, Mariajo Martínez de Pisón, Amparo Carbonell, Trinidad Grácia, José Maldonado, Emilio Martínez, Bia Santos, Maribel Doménech, Dolores Furió, Silvana Andrés, Laura Silvestre, Paco Giner, Paco Sanmartín, Carlos García Miragall, Vicente Ortíz, Leopoldo Amigo, Laura Rodrigo, Hector Sampér, Pepe Romero, Cuento Lominchar, Jaume Chornet, Pepa López Poquet, Isabel Navarro, Gil Gijón, Giorgia Partesotti, Rocío Vicent, Neus Lozano, Isaac Senchermès, Guillermo Lechón, Ainhoa Salas, Germán Torres, Luis Urquieta, Julio Sosa y Soumaya Raissouni.

Obra de Luis Urquieta en la muestra 'Mar-Mar' del Octubre Centre de Cultura Contemporánia. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Obra de Luis Urquieta en la muestra ‘Mar-Mar’ del Octubre Centre de Cultura Contemporánia. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Amparo Carbonell Tatay

La atemporalidad del Gallery Walk

Ruta 2. Gallery Walk. Abierto Valencia.                                                                       LaVac.                                                                                                                                                                                                             Mr. Pink, Espaivisor, Rosa Santos y Galería Punto.

Educar en el arte y en el patrimonio a través de museos, enseñanza reglada, asociaciones u organizaciones privadas son algunas de las premisas de Avalem -asociación sin ánimo de lucro organizadora de estas interesantes visitas a determinadas galerías de arte- con motivo del pasado “Abierto Valencia”. Pero el objetivo es ineludiblemente mediar entre la sociedad y la cultura, como muy bien reza en su manifiesto, materializado en la Gallery Walk.
Cabe destacar la importancia de esta iniciativa- esponsorizada por la Fundación Arco-, puesto que aún pervive la creencia de que las galerías de arte y otros espacios, contenedores de expresiones artísticas, siguen siendo lugar vetado y dirigido a una elite económica y cultual. Por ello es importante universalizar el acceso a los sentidos para el deleite de sus expresiones artísticas en estado puro.

Bajo la atenta recepción de Daniela Sirvent y Gema Gil –integrantes de Avalem- y ávidos de conocer la historia y detalles de la cotidianeidad de las galerías, comenzamos la ruta en Mr. Pink, que bajo el concepto “Espejismos” nos ofrece una exposición colectiva, con aportaciones de otras galerías, y la intención de conformar el panorama del arte en la actualidad ”y de la nueva hornada de espacios dedicados a promover el arte contemporáneo”.

De esta primera toma de contacto echamos de menos conocer algo más sobre la propia galería, su leitmotiv, orígenes, objetivos y, por qué no, alguna anécdota que nos permitiese establecer algún vínculo más inmediato. No obstante, su propuesta expositiva se antoja interesante y con entidad para visitarla de nuevo. Tal vez ahí nos conectemos.

Elementos expositivos y visitante de la galería Mr. Pink. Imagen de Merche Medina.

Elementos expositivos y visitante de la galería Mr. Pink. Imagen de Merche Medina.

Dando un pequeño paseo, nuestras anfitrionas nos condujeron –animada tertulia callejera mediante-  hacia el segundo punto de la ruta, Espaivisor, galería referente en Valencia desde 1982,  que bajo las directrices de Pep Benlloch ha ido progresando y enriqueciéndose hasta haberse posicionado como una de las galerías más interesantes del panorama internacional en su especialidad de vídeo y fotografía. Mira Bernabeu, artista de la galería, y Miriam Lozano ya participaban de sus avances, pero no fue hasta hace cinco años cuando ambos tomaron sus riendas. Actualmente alberga varios espacios a modo de contenedor de diversos conceptos, anaqueles para artistas emergentes o proyectos “site especific”.

Un concepto de galería 360º con un equipo joven, aunque experimentado, que suma a sus propuestas recientes “Ruina >Interveción>Archivo. Valencia 2005-2010”, donde las artistas Patricia Gómez y Mª Jesús González  tratan de rescatar la memoria de lugares inmersos en procesos de desaparición o abandono. “A través de la intervención en el interior de edificios deshabitados llevamos a cabo un trabajo de exploración fotográfico y estampación por arranque de grandes superficie con el objetivo de extraer un registro material que permita conservar las huellas y la memoria de lugares que van a dejar de existir”.

Gemma Gil, de Avalem, exponiendo algunas claves de Espaivisor. Imagen de Merche Medina.

Gemma Gil, de Avalem, exponiendo algunas claves de Espaivisor. Imagen de Merche Medina.

Imbuidos de experiencias, realidad y cercanía, caminamos por las aceras del barrio del Carmen en dirección a la galería Rosa Santos,  otrora denominada Post-Pos  -iniciativa surgida en los años ochenta y referente para una generación de jóvenes estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos-, un edificio rehabilitado abierto al público en 2003 y, como reza en su concepto de galería, un lugar especializado en “arte visual contemporáneo, mostrando especial interés por las últimas tendencias en pintura, escultura y dibujo, fotografía, vídeo e instalación”. Con esta premisa nos encontramos ante sus puertas, recibidos por la propia galerista, una mujer jovial, dinámica, accesible y afable que no duda en darnos la bienvenida personalmente, junto a su asistente, Johanna Caplliure, y el artista que actualmente expone en la galería, Alex Francés, quien se ofrece junto con Rosa Santos a enriquecer con su experiencia las explicaciones de nuestras anfitrionas.  Ascendiendo por la “columna vertebral” de la galería, materializada en unas escaleras que comunican todos los espacios, el artista nos invita a observar su exposición, planteada como una conversación entre materia y estructuras corporales, a través de técnicas y material artesanales.

Johanna Caplliure -asistente de la galería-, el artista Alex Francés y la galerista Rosa Santos. Imagen de Merche Medina.

Johanna Caplliure -asistente de la galería-, el artista Alex Francés y la galerista Rosa Santos. Imagen de Merche Medina.

Tras concluir la visita, a continuación nos encaminamos hacia Galería Punto, lugar emblemático y referente del arte contemporáneo desde su apertura allá por 1972 bajo la iniciativa de Miguel Agraït y Amparo Zaragozá quienes  apostaron por eximios creadores del panorama cultural internacional, siendo sus hijos Nacho y Miguel Agraït quienes han completado esta senda con artistas de vanguardia. En la actualidad la planta principal alberga “Insomne”,  una singular exposición de fotografía paisajística a cargo de Manuel Vilariño.

Igualmente cabe destacar  Área 72, iniciativa gestada por Amparo Agraït y Jorge López -nuevo director artístico-, quienes han rebautizado la planta inferior de la galería con el objetivo de visibilizar a artistas emergentes o consolidados peculiarizados por nacer a partir de ese año. Así lo confirman los trabajos de Julia Mariscal y Ángel Masip  quienes exhiben la presente “Mute Things”.

Nacho Agraït, de Galería Punto, conversando con los asistentes. Imagen de Merche Medina.

De este modo concluimos un recorrido que nos ha permitido acercarnos a los entresijos de diversas galerías bajo una perspectiva enriquecida por los testimonios de quienes las conforman como si de una performance al hilo del work in progress del arte se tratase.

Integrantes de Gallery Walk en Galería Punto. Imagen cortesía de Nacho López Ortiz.

Merche Medina

Paco y Manolo, de intensidades y pérdidas

Preludio, de Paco y Manolo
Con la colaboración de Nauzet Mayor
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 27 de junio
Hasta el 8 de agosto

“Lo único que merece la pena vivir en la vida es la posibilidad de experimentar de vez en cuando un momento perfecto. Y tal vez incluso más que eso, tener la capacidad de recordar esos momentos en su totalidad, contemplarlos como joyas” (Paul Bowles, ‘La casa de la araña’).

Todo el trabajo de los artistas Paco y Manolo ha girado en torno a los mismos temas: “la fugacidad de los momentos vividos, la intensidad del encuentro y la oscuridad de la pérdida”, explica Ismael Chappaz, co-director de Espai Tactel. “Esta oscuridad”, continúa diciendo, “desde el punto de vista de su propia existencia, fue el motivo principal de su anterior exposición en Espai Tactel, de Valencia, y Addaya, en Mallorca, ‘Memento Mori’, donde la sensación de ‘nos queda menos tiempo del que hemos vivido’ dio lugar a un trabajo mucho más oscuro y amargo”.

'Preludio', de Paco y Manolo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

‘Preludio’, de Paco y Manolo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

En ‘Preludio’, Paco y Manolo trabajan los dos aspectos. “Por un lado”, señala Chappaz, “juegan con las imágenes que nos enseñan la felicidad del momento vivido y las mezclan con reflejos y distorsiones para así convertirlas en espejismos. Finalmente, una serie de imágenes, a la manera de los larvae convivalis, les animan a aumentar esa sensación de felicidad, dando lugar a la fugacidad de la existencia”.

Según los artistas, “la vida es el preludio de ese momento en el que la pérdida (del amor, de la juventud, de la belleza) es el mayor de los males a los que nos hemos de enfrentar”.

'Preludio', de Paco y Manolo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

‘Preludio’, de Paco y Manolo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

La comisaria Marisol Salanova alude a Borges, cuando decía que la muerte es una vida vivida y la vida es una muerte que viene. “Paco y Manolo nos presentan escenas de juventud, goce y belleza como preludio al desvanecimiento en un ejercicio de hermenéutica del cuerpo donde los estereotipos no tienen cabida”.

“Las vulnerabilidades del cuerpo”, prosigue Salanova, “y la identidad son un tema recurrente en la obra de esta pareja de fotógrafos catalanes conocidos sobre todo por los retratos que han realizado a lo largo de más de quince años. Si ya habían explorado la sensación de que el tiempo se nos escapa y es el cuerpo quien constantemente nos lo señala durante una primera muestra en Espai Tactel titulada ‘Memento Mori’, ahora vuelcan su talento en una segunda individual, donde podemos disfrutar de sus fotografías y una puntual colaboración escultórica con el artista canario residente en Mallorca Nauzet Mayor”.

'Preludio', de Paco y Manolo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

‘Preludio’, de Paco y Manolo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Los simulacros de Fernández Alvira

Nobody said it was easy. Antonio Fernández Alvira.
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Hasta el 15 de junio

El título de la exposición es bien elocuente: Nobody said it was easy (Nadie dijo que fuera fácil). Y, a pesar de la advertencia, Antonio Fernández Alvira muestra su perplejidad por la violencia que ejerce el poder, al tiempo que refleja la teatralidad de la vida mediante una serie de cabañas a modo de falsos decorados. Jean Baudrillard abordó esa ficción que nos envuelve en su ya famoso libro Cultura y simulacro. Fernández Alvira sigue esa estela deconstructiva para dejar constancia de la contradicción que nos atenaza.

Por un lado, levantamos acta irónica del espejismo en que se ha convertido nuestra cultura, con instituciones huecas y personajes que las regentan imponiendo un poder que nos aplasta. Y, por otro, constatada la falsedad de cuanto nos rodea, hurgamos en ella para extraer su amargo jugo. Un jugo amargo que la distancia crítica transforma en efervescente y provocadora ficción artística.

Pulsa  pro nobis #2. Antonio Fernández Alvira

Pulsa pro nobis #2. Antonio Fernández Alvira

A Nobody said it was easy le faltan una serie de puntos suspensivos que nos aclaren qué es lo que no resulta fácil. Se intuye que es combatir la violencia de ese poder que tiende al aplastamiento. Así lo explica al menos Fernández Alvira: “No me interesa tanto el rostro de quienes llevan esas casacas marrones militares, como lo que representan”. Y lo que representan, continúa diciendo el artista, es “la violencia, no sólo física, que tiende a clasificar y crear estereotipos”. Frente a esa dificultad, sin duda castradora de la libertad que anhela todo sujeto, se impone la acción enérgica de quien busca su singularidad.

Pulsa pro nobis #3. Antonio Fernández Alvira.

Pulsa pro nobis #3. Antonio Fernández Alvira.

Las 12 obras que Antonio Fernández Alvira muestra en Espai Tactel revelan el origen de esa crisis del sujeto en un mundo plagado de espejismos. El artista se hace eco de tan grotesca representación del poder (militares sin rostro, pero con su mejores galas) y de la teatralidad que nos rodea (serie de decorados), imposibilitando, en ese espacio vacío por falso, la emergencia del sujeto libre de ataduras al que alude el título de la exposición.

El bordado a mano, que utiliza en alguna de sus obras, sirve de crítica a esa masculinidad mal entendida que impregna el conjunto expositivo. Lo tradicionalmente femenino, puesto al servicio del hombre. “Ese patrón masculino, realizado sin salirte de la línea, refuerza el cliché y los estereotipos que aluden al poder”, subraya el artista. Masculinidad, más bien machismo, que impide el “autoanálisis” por parte de un hombre cuya estrechez de miras Fernández Alvira ubica en esas figuras con casaca militar. Nobody said it was easy. Sin duda. Sobre todo en un universo plagado de ambiciones, falsos decorados y simulacros que Alvira subraya con bordados a mano.

 Salva Torres