Carmen Ortiz se plantea el devenir en su obra

Devenir, de Carmen Ortiz
Galería Mister Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Del 24 de noviembre de 2017 al 12 de enero de 2018

Carmen Ortiz invade la sala Mister Pink con ‘Devenir’, un proyecto concebido a modo de site specific, con una pieza de casi dos metros y medio de alto y ancho y 350kg de peso, por la que el espectador podrá transitar. Es un proyecto escultórico en el que las piezas realizadas por la artista se articulan entre lo intelectual y lo formal, funcionando como un conjunto de monumentos metafóricos a los que acercase, donde la escala se amplía hasta un tamaño transitable, con un planteamiento abierto en el que el espectador completa el proyecto.

Obra de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de Mr. Pink.

“No se pasa de lo posible a lo real, sino de lo imposible a lo verdadero” (María Zambrano)

“El universo dura. Cuanto más profundicemos en la naturaleza del tiempo, tanto más comprenderemos que duración significa invención, creación de formas, elaboración continua de lo absolutamente nuevo” (Henri Bergson)

Para entender el diálogo continuo que se produce entre filosofía y arte, debemos remontarnos a la intención rupturista que, respecto de la tradición, mantuvieron las vanguardias históricas, lo que desembocó, entre otros, en un acercamiento entre ambas disciplinas durante la contemporaneidad. Titulando a este proyecto ‘Devenir’, Carmen Ortiz alerta de que debemos estar atentos a nuevas interrelaciones entre ambos territorios, a la vez que recuerda que la reflexión filosófica en torno al tiempo, alumbró un concepto llamado devenir, que incide en que nada es estático, que lo que es ahora (presente) habrá mutado en unos instantes (futuro).

La propuesta artística que nos presenta Carmen Ortiz, se sustenta en unas esculturas que, a parte de nutrirse del desequilibrio entre lo intelectual y lo formal, funcionan como un conjunto de metafóricos “monumentos” dedicados a ese particular concepto temporal. Para abordar los mismos, se exige una especial atención del espectador que se desarrolla en dos tiempos. Comenzamos accediendo a una propuesta de investigación visual sobre unos “lienzos-pantalla” (parece pintura pero no lo es), una especie de papiroflexia ficticia, en la que, como en proyectos anteriores, diáfanos cortes, dobleces, aberturas, llenos y vacíos dialogan.

En la segunda fase, mientras se produce un alejamiento de la rigidez de lo minimal, y asumiendo que el cuadro es un objeto que comparte espacio con el espectador, descubrimos que las esculturas son una suerte de esquemas arquitectónicos o puertas metafísicas, fabricadas de un material perdurable (láminas de hierro), cimentadas en conceptos como lo incierto, el umbral, o el otro lado, donde concluimos que más allá no hay nada.

Obra de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Un proceso creativo abierto en el que, como en aquella obra de Duchamp ‘Door: 11 rue Larrey’ (1927) (en la misma aparecían dos habitaciones y una única puerta que cerraba o una o la otra, pero nunca ambas), mientras se redefine el espacio, se nos ofrece la posibilidad de decidir en qué parte de la puerta queremos estar, convirtiendo esos dispositivos espaciales en entidades no fijas.

La dualidad se intensifica en una de las obras a través del espejo, otro elemento idóneo para crear dos planos de realidad, una fina membrana que separa nuevamente dos entidades que también es una puerta, que ofrece otras posibilidades espaciales, y que vuelve a establecer dos momentos consecutivos.

Carmen Ortiz propone un espacio de reflexión en el que, además de recordar la labor de Donald Judd respecto a la ruptura de límites entre categorías, con la que dio un papel principal al espacio real, parece hacer caso omiso a la célebre idea de Heráclito: nadie se baña dos veces en las mismas aguas de un río.

Instalación de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de Mr. Pink

Instalación de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de Mr. Pink

Francisco Ramallo, historiador del arte y comisario independiente

Carmen Calvo o la metafísica de lo cotidiano

‘Peces de colores en la azotea’, de Carmen Calvo
Galería Ana Serratosa
Pascual y Genís 19, ático, Valencia
Inauguración: miércoles 29 de noviembre de 2017
Hasta el 28 de febrero de 2018

La galería Ana Serratosa inaugura el próximo miércoles 29 de noviembre su próxima exposición, protagonizada por la artista Carmen Calvo (Valencia, 1950).

Bajo el título ‘Peces de colores en la azotea’, la muestra reúne obra de nueva producción completamente inédita de la reconocida autora. Piezas creadas a partir de disciplinas que viajan desde la escultura, el grabado y la fotografía, hasta la video-proyección y el collage. Este último, intrínseco a la obra de la valenciana desde el inicio de su trayectoria como artista en 1969.

Comisariada por el Catedrático de Historia del Arte Rafael Gil Salinas, la exposición es un claro reflejo del particular universo personal de Carmen Calvo que, en palabras de Gil Salinas, se hace presente “tanto a partir del lenguaje que utiliza como de sus constantes fantasías, preocupaciones, sueños y desvelos”.

Imagen de la obra 'Golfos sombríos', de Carmen Calvo, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Imagen de la obra ‘Golfos sombríos’, de Carmen Calvo, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Entre los temas tratados, se encuentran metáforas hacia la educación, la familia, el sexo, la religión, el amor y la reminiscencia a la infancia. Temas que tratan de ser biografías de aquello que los elementos que componen las obras han vivido.

Por otro lado, entre los procesos artísticos empleados por la autora, destaca la búsqueda de la tridimensionalidad a través del uso de objetos “que no han sido diseñados con fines artísticos, sino que han sido redescubiertos por la artista […] trazando un diario de preocupaciones, alegrías, ilusiones, tristezas, sueños, pérdidas y encuentros”.

La obra de Carmen Calvo es una obra cargada de matices -y en el caso de esta exposición, de mucho color-, cuya complejidad radica “no tanto en hallar su correcto significado, como en dejarse seducir por el juego de sus imágenes”. Así pues, Calvo muestra las imágenes que inundan su presente para hallar respuesta a cuestiones pasadas, aspirando mostrar un arte que tiende a lo surreal.

Entre el vasto currículum de la artista destaca su presencia en la 47ª Bienal de Venecia (1997), junto a Joan Brossa; y distinciones como el Premio Nacional de las Artes Plásticas (2013) o la medalla de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Su obra figura en colecciones como la del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el IVAM, la Fundación Bancaja o el MACBA, entre otras.

Imagen de la obra 'Soñando con vistas al invierno', de Carmen Calvo, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Imagen de la obra ‘Soñando con vistas al invierno’, de Carmen Calvo, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

 

Mustang Icon. Convocatoria de escultura conmemorativa

Convocante: THE MTNG GLOBAL EXPERIENCE, S.L
Dotación: 7.000 euros honorarios y 20.000 de producción
Modo de presentación: vía e-mail
Plazo de admisión: hasta el 20 de noviembre

Convocatoria Mustang Icon: Escultura para celebrar el 50 cumpleaños de la marca
Parque Empresarial de Elche
C/Severo Ochoa, 20. Elche, Alicante
Desde 20 de Noviembre hasta 27 de Diciembre

Con motivo del 50 aniversario de la marca, Mustang busca un símbolo inspirador que dé la bienvenida a los visitantes de sus instalaciones en Torrellano. Esta iniciativa dotara al Elche Parque Empresarial de una escultura de valor artístico que se instalara en las inmediaciones del edifico que alberga sus oficinas.

El Ayuntamiento de Elche ha mostrado su total predisposición a colaborar con esta iniciativa Y formara parte del comité de selección a través de la concejalía de promoción económica. La temática que se propone en la convocatoria será libre y no tendrá por que estar relacionada directamente con el mundo del calzado, la organización explica que la relación con el calzado no será un valor importante a tener en cuenta. si que se tendrá especialmente en consideración la capacidad de empatía e interacción de la obra con el público.

La convocatoria de proyectos de escultura contará con 27.000 euros de presupuesto, de los cuales el artista ganador dispondrá 20.000 euros para la producción de una escultura de tamaño medio (3 metros de longitud) que recibirá a los visitantes en las inmediaciones de las instalaciones de la marca de cazado Mustang. A su vez el artista obtendrá la cantidad de 7.000 euros en concepto de honorarios por el proyecto.

Los participantes tendrán de plazo desde el día 20 de noviembre y hasta el próximo día 27 de diciembre para presentar sus proyectos. Posteriormente, en el plazo aproximado de un mes se comunicará el fallo del comité de selección, que estará formado por: Hector Díez Pérez, en representación del excmo. Ayuntamiento de Elche. Sergio Ros Vidal, presidente de la Fundación de la C.V. Pascual Ros Aguilar. Juan Fuster Selva, director de ART Mustang. Alicia Ventura Bordes, Comisario independiente y gerente de Gestión arte ventura. Pedro Medina, director de IED Sapere (Italia, España y Brasil). Gema llamazares directora de la galería Gema llamazares y Jose Juan Fructuoso, arquitecto.

Plano del lugar dónde se ubicará la escultura

Plano del lugar destinado a ubicar la escultura

Este comité será el encargado de seleccionar las tres mejores propuestas de entre todas las recibidas. Finalmente, un comité interno de la empresa será el que resuelva la propuesta ganadora, teniendo en cuenta los valores de la marca Mustang

La organización considera esta convocatoria como una de las acciones más emblemáticas desde que en 2010 inicio su relación con el sector arte. Dado el impulso que desde la empresa se quiere dar al proyecto y las cuantías económicas que se proponen en la convocatoria, se espera una gran respuesta de participación por parte de la comunidad artística.

Bases completas y más información

Las contribuciones escultóricas de Jose Ramón Anda

‘José Ramón Anda. Causa formal y materia’
Museo Oteiza
Calle la Cuesta 7, Alzuza, Navarra
Hasta el 1 de octubre de 2017

El Museo Oteiza acoge un nuevo proyecto expositivo que revisa la obra de José Ramón Anda (Bakaiku, 1948) y analiza las contribuciones al ámbito de lo escultórico de uno de los autores más significativos del arte contemporáneo, inscrito en la segunda generación de artistas vinculados al movimiento de la llamada ‘Escuela Vasca de Escultura’, que renovó los lenguajes artísticos a partir de los años sesenta del pasado siglo.

La muestra ‘José Ramón Anda. Causa formal y materia’ presenta una selección compuesta por un centenar de obras, que incide en los procesos constructivos del artista e incluye obras escultóricas, pequeños estudios procedentes del taller del artista y piezas correspondientes a sus trabajos de mobiliario. El conjunto de su obra expresa las relaciones y enlaces que mantienen sus piezas con las principales problemáticas a las que se enfrenta la práctica escultórica en las últimas décadas del Siglo XX y concilia las referencias clásicas y las propias de las vanguardias modernas del arte y de la arquitectura, para ubicar y reconocer en su entorno paisajístico, social y personal, una escultura singularizada por el tiempo y el proceso de la materia.

Una de las piezas del escultor Jose Ramón Anda, que forma parte del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

Una de las piezas del escultor Jose Ramón Anda, que forma parte del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

En la obra de José Ramón Anda confluye su admiración hacia los renovadores constructivos de la escultura abstracta, desde Max Bill y Brancusi, hasta Chillida y Jorge Oteiza, con quien mantuvo una intensa relación personal y profesional, sin olvidar la expresividad y la composición en la talla y el modelado de los grandes clásicos, aunando en sus piezas aspectos geometrizantes y la percepción simultánea de organicidad que aplica a sus obras.

Esta constante expresiva ha modulado sutilmente muchas de sus propuestas artísticas, que conjugan diferentes superficies en un mismo cuerpo escultórico, generando una lógica estructural muy singular y una poética propia, en la que la contundencia del material se combina con la delicadeza del tratamiento que recibe en su superficie, en su encuentro con el espectador. De este modo, la solidez y la fluidez espacial se articulan en su trabajo como un enlace permanente que genera espacios de reflexión y de tensión en una escultura siempre sometida a esa dualidad expresiva, en un proceso continuo en el que lo orgánico y geométrico conviven sin conflicto y que la escultura se encarga de testimoniar.

Una de las piezas del escultor Jose Ramón Anda, que forma parte del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

Una de las piezas del escultor Jose Ramón Anda, que forma parte del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

Esta muestra, comisariada por el artista Javier Balda y producida por el Museo Oteiza, en colaboración con Kutxa Fundazioa y el Ayuntamiento de Egüés, hasta el 1 de octubre de 2017, se completa con una publicación monográfica, que incorpora unas notas sobre la escultura de Anda por el comisario del proyecto y que recupera e incorpora como anexo un texto crítico escrito en 1996 por Pedro Manterola, ex director y ex presidente de la Fundación Oteiza. El proyecto se completa con un extenso programa pedagógico.

José Ramón Anda es un artista con una amplia trayectoria profesional, desarrollada desde mediados de los años setenta del siglo XX hasta la actualidad. Ha protagonizado numerosas exposiciones individuales y ha participado en un centenar de exposiciones colectivas. Entre sus exposiciones más recientes, destacan ‘Los límites de la materia’ (Tecla Sala, L’Hospitalet de Llobregat -Ciudadela de Pamplona, 2008) o ‘Formas contra el tiempo’ (Museo Bellas Artes de Bilbao, 2012). Es autor de numerosas intervenciones en el espacio público en localidades como Donostia, Pamplona, Tolosa, Zarautz, Zumarraga, Urretxu, Bakio, Galdakao, Bakaiku, L’Hospitalet, Sartaguda o Urnieta. Su obra se encuentra en las colecciones del Museo San Telmo, Museo de Navarra, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo Internacional de la Resistencia, Fundación Salvador Allende, Gobierno Vasco, Colección La Caixa, Colección Kutxabank, Colección Caja Navarra, Universidad Pública de Navarra, Parlamento de Navarra o Artium, Vitoria.

Instantánea del escultor Jose Ramón Anda, con motivo del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

Instantánea del escultor Jose Ramón Anda, con motivo del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

 

Los ángeles caídos de JARR

JARR. Fallen Angels
Galería Cuatro
C / La Nave, 25. Valencia
Hasta el 13 de diciembre de 2016

Hay que estar preparado para el gran milagro, la explosión que anuncia el fin de una era, el fin de la fe y la ciencia. Juntas sucumben ante la fuerza catódica del ojo de Horus. Es el Apocalipsis hipersónico que precede a la llegada del hombre cósmico. En medio del caos, algunos falsos profetas venden su aritmética de la salvación, una fusión del núcleo de la culpa sin remedio, inútil ante lo inexorable. El fin ya está aquí, y el arte es la única escapatoria.

Jarr ya daba muestras de un raro misticismo desde su niñez artística. Entre la premonición y el sarcasmo tenía por costumbre darnos un par de sopapos con el trazo hiriente de sus figuras en medio de un relato simbólico de la realidad; no era un pintor fácil. El gran público aplaudía sus Culonas, vibraba con oros y formulaciones pop al tiempo que algunos coleccionistas se quedaban paralizados cuando, de entre medio de una maraña de objetos, descubrían cuerpos entregados al pecado carnal. Era irreverente como una reacción inevitable ante una sociedad antropófaga, de corrupción insaciable y falsedad suprema.

El bello pintor maduraba su rabia contenida a través del collage, el assamblage, indagando en las pinturas combinadas de Rauschenberg. Era capaz de fijar horas la mirada en la cabeza de la cabra del Monograma, que ejercía sobre él una irradiación neodadaísta de inestimables consecuencias. Acción, reacción, pintura es igual a coser, pegar, taladrar, fundir, marchar, dibujar cincelar, gotear, escribir. Arte, construir una lógica delirante e inédita que hace totalmente consecuente la evolución de su obra a lo largo de más de dos décadas sin tregua.

Obra de JARR. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Bordados I, de JARR. Técnica mixta sobre lienzo, 33×20 cm. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Jarr siempre había estado envuelto en un aura profética y barroca: el pan de oro empapaba su obra de una esencia mística y su peculiar iconografía unía la fascinación del pop con el legado de la imagen devocional como trasfondo. Pero ahora todo explota en un fuego purificador donde los Ángeles Caídos de Rilke se convierten en auténticos Art Toys y juegan un papel vital en la creación de una nueva iconografía cristológica.

Estos seres negros, con alas doradas y ojos seráficos, idénticos en forma y variados en el mensaje, vinculan a Jarr con la tendencia actual del Costum Art que incita a la producción en serie de obras de arte con materiales alternativos. La transmutación de sus figuras es paralela a su nuevo lenguaje, una técnica mixta de figuras construidas y elaboradas manualmente por el artista donde la acción de coser/pintar tiene como fin capturar el tiempo dentro un objeto. De ahí la emoción profunda de sus obras, que hieren suavemente el corazón desde la desnudez, la sinceridad y la inocencia.

Así vemos un palpitante Sagrado Corazón, un Calvario culminado por figuritas de soldados en batalla o una Torre de Babel que se va descomponiendo constantemente a través de la acción de las llamas de las candelas. Sus míticos cubos incorporan ahora el número, que indaga en la herencia pitagórica en el cristianismo, y una delirante interpretación del símbolo animal que une a Plinio, los bestiarios con el repertorio icónico del Pop.

Pitágoras, serie Ángeles caídos, de JARR. Figura manual en lienzo. 42 x 26 cm.

Pitágoras, serie Ángeles caídos, de JARR. Figura manual en lienzo. 42 x 26 cm. Imagen cortesía de Galería Cuatro.

Pero además de esa lectura cósmica Jarr no olvida la base social de su arte, su compromiso con la realidad, por esos sus crucificados llevan las coronas de alambre, en una clara alusión a la masacre diaria de la inmigración.Es la repuesta de este inquietante artista, que siempre juega con el símbolo y la expresión, con el significado y la emoción, ante la injusticia, la desfachatez política, la corrupción, todas las formas de terrorismo y la deshumanización del mundo. El arte como compromiso es el motor de toda su obra, a veces sacrificando el aplauso y con una virulencia estética no siempre entendida.

Me pude dar cuenta que estaba presenciando su propio Big Bang, el punto de inflexión, de regeneración cósmica, tomando como base el mundo simbólico desde los inicios de nuestra civilización: los dioses egipcios, la sabiduría griega, el arte paleocristiano y la imagen devocional.

A pesar de la profundidad de su mensaje, Jarr apuesta por el guiño inocente y lúdico que siempre acompaña a sus obras y empapado de originalidad y una refrescante magia nos promete una nueva era presidida por el arte y la ilusión. Fue así cómo, sin apenas darme cuenta, me sumé al lema #soloelartemesalva.

Alejandro Villar

 

Ciutat Vella Oberta se va a Marte

Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Castellón
Palacio de Congresos
Avenida de la Mare de Déu del Lledó, 50. Castellón
Del 17 al 20 de noviembre de 2016

El Festival de las Artes de Valencia Ciutat Vella Oberta llevará una selección de sus mejores artista a Marte, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Castellón. Ambas Instituciones tienen un acuerdo de colaboración desde el año 2014 para exponer en sus respectivos acontecimientos una interesante muestra del mejor arte que se hace en la Comunidad Valenciana.

Desde Valencia y desde la propia dirección de Ciutat Vella Oberta, dirigida por el artista multidisciplinar y gestor cultural Antonio Barroso, siempre han apoyado esta iniciativa por el beneficio, la difusión y la promoción de los artistas, apoyo al que se ha sumado el escultor Miquel Navarro como imagen de CVO 2017 y la exposición de algunas de sus obras para tal evento.

Obra de Miguel Oñate. Imagen cortesía de Marte.

Obra de Miguel Oñate. Imagen cortesía de Marte.

Juanma Pérez, Jorge Rubert, Miguel Oñate, David Gonher, Miguel Hache, Raúl Dap, Carlos Balsalobre y Jorge Isla, con pintura, fotografía y escultura, serán este año los encargados de representar a Ciutat Vella Oberta en esta 3ª Edición de Marte. Recordamos que en el año 2015 la organización de Marte expuso en el marco de Ciutat Vella Oberta en Valencia el proyecto Martessence, con artistas como Arturo Comas, el polémico Abel Azcona y artistas que trabajan y viven en Castellón como Laura León y Rodrigo Rodrich.

Los próximos días del 17 al 20 de Noviembre, Castellón se consagra como el Arco del Mediterráneo con una interesante y cada vez más arriesgada muestra de arte contemporáneo para todos los gustos desde el Palacio de Congresos de Castellón.

Obra de Juanma Pérez. Imagen cortesía de Marte.

Obra de Juanma Pérez. Imagen cortesía de Marte.

 

Cómo salirse del cuadro

‘Niños del Mundo’
Sala de la Junta Municipal
C / Micalet, 1. Valencia
Hasta el 23 de octubre de 2016

Del barro al bronce. De la madera al mármol. De la piedra al hierro. La materia inerte se ofrece voluntaria para adquirir categoría de obra de arte en la mano de los creadores. El material que cada uno elige para expresarse lo define, no sólo como artista, sino también como persona. Simboliza su talante y personalidad.

María Gómez ha escogido uno muy original, ligero y maleable, cartón piedra, un soporte vinculado a la tradición fallera que convierte en seña de modernidad y universalidad en sus últimas exposiciones, y que, como ella dice, le “permite salir del cuadro”. Bajo el título ‘Niños del Mundo’ sus obras más recientes pueden verse en la Sala de la Junta Municipal, en la calle Micalet, 1, hasta el día 23 de octubre.

Niños del Mundo, de María Gómez. Imagen cortesía de la autora.

Niños del Mundo, de María Gómez. Imagen cortesía de la autora.

“El tema de esta exposición son los niños que padecen la tragedia de las guerras”, dice Gómez. “Llevo años trabajando el mundo interior del ser humano. Me interesa mucho la comunicación de la obra con el  observador. Pienso en el diálogo que establecen, porque cada espectador tiene sensaciones y percepciones distintas, según su personalidad. Lo importante es que nadie queda indiferente, de una manera u otra los conmueve. Me interesan los profundos silencios de los observadores durante largo tiempo al observarlas. ¿Qué piensan? Quizás asocien similitudes de estadios paralelos, pensamientos, o bien, reconocerán en ellas retazos de ellos mismos.  El expresionismo, tal y como lo trabajo, me permite deformar levemente lo que me interesa para evidenciar,  estimular o prescindir de elementos, según el objetivo de lo que quiero expresar”.

El ser humano está siempre presente en el trabajo de Gómez, “expresando lo intangible, por eso sus actitudes o gestos son estáticos, no hacen nada en concreto pero sus cuerpos tienen una presencia rotunda. Muestran algo que no podemos descifrar claramente pero que penetra de un modo inconsciente.  Me centro en las miradas que ni acusan ni demandan, sólo producen inquietud”.

María Gómez, en pleno proceso creativo. Imagen cortesía de la autora.

María Gómez, en pleno proceso creativo. Imagen cortesía de la autora.

Gómez utiliza la técnica de cartón piedra desde hace cinco años, un proceso muy antiguo utilizado tanto en escultura de gran nivel como en ornamentación que hoy día se identifica con la llamada escultura ligera. “Es la misma técnica que usaban antiguamente los artistas falleros”, explica. “Se trata de encolar entre sí pedazos de cartón en el interior de un molde, hasta que toma el grosor adecuado. Una vez seco queda una estructura escultórica bastante resistente, a la que se le puede añadir pigmentos en la superficie. Hay ejemplos de gran calidad en escultura religiosa antigua”.

Ella sólo utiliza papel y colas, “no hago ni modelo en barro, ni molde de yeso. Realizo la escultura directamente en el aire, es decir, sin molde. El proceso es complejo pero, a pesar de ello, es más libre en la gestualidad y evito los pasos anteriores del modelado en barro y la realización de los moldes de yeso. Así pues, comienzo el trabajo pegando el papel en un mástil de madera y poco a poco  aplico los papeles a medida que van secando y tomando cuerpo formando al mismo tiempo, la anatomía y los rasgos de la escultura. Las formas de los cortes, orientación y colocación del papel son los que marcan los volúmenes anatómicos de la escultura. A medida que va tomando forma, refuerzo el interior y exterior en pequeñas capas. Finalmente, en el interior adhiero telas para mayor consistencia y un varillaje o estructura interna en madera que arma la figura, quedando muy resistente a los golpes y al deterioro como cualquier otro material”.

María Gómez junto a su 'Niños del Mundo'. Imagen cortesía de la autora.

María Gómez junto a su ‘Niños del Mundo’. Imagen cortesía de la autora.

Las posibilidades expresivas de este material en su caso “son extraordinarias porque se adapta a mi modo de trabajar debido a que acorto parte del proceso  permitiéndome manejar a mi antojo la anatomía según me sugiere cada forma, cada músculo, cada gesto. Así, construyo poco a poco la figura visualizándola a medida que emerge a partir de un pequeño trozo de cartón. Por ello, cada escultura es un mundo de exploración, que en su comienzo, aunque la idea está en la mente, su proceso creativo puede llevarte por derroteros muy interesantes en cuanto a la expresión de los rostros y la gestualidad del cuerpo”.

Gómez combina su faceta creativa con la actividad docente como profesora en la Facultad de Historia del Arte y restauradora especializada en la recuperación de cuadros quemados. Realizó un extraordinario trabajo en el retablo de San Miguel del maestro Gabarda en la Catedral de Valencia.

Niños del Mundo, de María Gómez. Imagen cortesía de la autora.

Niños del Mundo, de María Gómez. Imagen cortesía de la autora.

En la muestra se pueden ver también fotografías de Alfredo G.Carbonell y obra pictórica de Antonio Camaró.

Bel Carrasco

Más raro que una escalera verde

El rayo verde, de Fermín Jiménez Landa
La Gallera
C / Aluders, 7. Valencia

La Gallera, que de no mediar solución a su altísimo alquiler, puede cerrar como centro del Consorcio de Museos, aloja estos días una gran escalera de caracol de color verde. Ocupa todo el recinto, de parte a parte y tumbada en diagonal, porque de pie no cabía. Las desproporcionadas medidas, tomadas a conciencia, impiden su posición vertical. De manera que El rayo verde, como ha titulado Fermín Jiménez Landa su instalación de 13 metros de altura, aparece como un tótem caído al que rendir culto hubiera supuesto contravenir los deseos del artista.

Su intención no era levantar acta de la defunción de La Gallera (“ojalá no sea la última exposición para otros artistas”), sino advertir acerca de lo efímero de ciertas experiencias, como la de percibir el fenómeno atmosférico de ese rayo verde que da título a su propuesta. Rayo que únicamente se puede ver bajo condiciones poco frecuentes durante la refracción de la luz cuando roza el horizonte. “Es la atracción por lo que no podemos tener”, subraya Jiménez Landa, que incluye, como aspectos paralelos de esa atracción, la euforia y el fracaso.

Fermín Jiménez Landa junto a su instalación 'El rayo verde'. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Fermín Jiménez Landa junto a su instalación ‘El rayo verde’. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Euforia por haber logrado sostener, sin cables ni fijaciones, la gran escalera de caracol completamente recta, sin panza, entre ambos extremos del interior del edificio. Y fracaso porque, después de todo, aparece tumbada, que es de lo que se trataba. “Me interesa la inutilidad de una escalera que no sirve para ir a otro lugar, porque el peso del público no lo resistiría”. Una escalera rara como un perro verde, a la que Jiménez Landa ha dotado de un “aire industrial” tan pesado como ligero. Esa dicotomía entre lo enhiesto y lo caído, lo duro y lo frágil, forma parte del espíritu de un artista que utiliza su obra para provocar.

Obra, pues, excesiva, al tiempo que dada al guiño humorístico. Pero con matices, ya señalados cuando presentó su exposición 300,4 litros en la galería pazYcomedias: “Odio el exceso de intelectualidad, porque expulsa al público, pero tampoco me gusta que mi obra caiga del lado del chiste o del gag”. De manera que su rayo verde, siendo excesivo a simple vista e inclinado, sin llegar a caer, remite a esa reflexión de la luz y del propio pensamiento desprovisto de falsos aditivos y colorantes, para que el espectador se sorprenda a través de la pura emoción.

Vista general de 'El rayo verde', de Fermín Jiménez Landa en La Gallera. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Vista general de ‘El rayo verde’, de Fermín Jiménez Landa en La Gallera. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

En este sentido, casa perfectamente con el primer rayo verde descrito por Julio Verne y con el posterior cinematográfico de Eric Rohmer. Porque hay ciencia y un sesgo poético en su instalación. “Me gustan las cosas empíricas de la ciencia unirlas con aspectos distintos de la realidad”. De ahí que haya intentado a su vez “hacer un falso verde en el mar, pero no lo he conseguido, lo cual encaja con este espíritu de frustración”. Acostumbrados a que la realidad quepa en la red virtual que propicia la tecnología, la propuesta de Jiménez Landa viene a cuestionarlo con su inútil escalera: “La obra no es la escalera, sino la relación inadecuada entre el objeto y el espacio”.

Esa falta de adecuación se halla igualmente en El rayo verde que atraviesa La Gallera: “La obra tiene mucha presencia física y es al mismo tiempo fugaz”. A mitad de camino entre la arquitectura y la percepción sensorial de un fenómeno atmosférico, entre lo adusto y lo volátil, la gran escalera de caracol remite a la transición permanente entre dos estados que no terminan de ligar entre sí. Una especie de manierismo (“igual por el camino me he ido haciendo manierista”, dice entre risas), al que se adhiere cierto aire surrealista: “Me ha salido muy siglo XX, muy de vanguardia”. En todo caso, como apunta César Novella, comisario de la exposición, “es una reflexión sobre lo visual”. Reflexión inacabada que, tratándose de La Gallera, puede tener su punto y final con El rayo verde de Fermín Jiménez Landa.

Fermín Jiménez Landa junto a su instalación 'El rayo verde'. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Fermín Jiménez Landa junto a su instalación ‘El rayo verde’. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

Salva Torres

Contra la desaparición del arte en secundaria

Second Round. Arte y lucha en los institutos valencianos
Sala Acadèmia
Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 16 de octubre de 2016

La Universitat de València acoge en la Sala Acadèmia del Centre Cultural La Nau la exposición ‘Second Round. Arte y lucha en los institutos valencianos’, un proyecto que reivindica los estudios de educación artística en la secundaria, con la implicación de 12 centros valencianos y la Universitat de València.

Comisariada por Ricard Huerta, profesor de la Universitat de València y coordinador de CREARI Grupo de Investigación en Pedagogías Culturales, la exposición exhibe 120 obras elaboradas por los 12 institutos de educación secundaria que han participado en el proyecto: IES Lluís Vives, IES Juan de Garay e IES Benlliure, de Valencia; IES Clot del Moro, de Sagunt; IES L’Estació, de Ontinyent; IES Laurona, de Llíria; IES Tirant lo Blanch, de Torrent; IES Número 1, de Requena; IES Josep de Ribera, de Xàtiva; IES Ausiàs March, de Manises; IES Sanchis Guarner, de Silla; e IES María Enríquez, de Gandia.

‘Second Round’ es un proyecto académico que arrancó el curso pasado con la colaboración de los vicerrectorados de Participación y Proyección Territorial, con la producción e itinerancia de una muestra compuesta por 21 paneles explicativos; de Políticas de Formación y Calidad Educativa, con la organización de ciclos de conferencias que reunieron a centenares de alumnos en los diferentes centros educativos; y de Cultura e Igualdad, que acoge la exposición ‘Second Round. Arte y lucha en los institutos valencianos’.

Second Round. Joan Llorca. Imagen cortesía de los organizadores.

Second Round. Imagen cortesía de los organizadores.

La muestra, que se podrá visitar hasta el próximo día 16 de octubre, aglutina todas las manifestaciones artísticas a través de 120 piezas realizadas por el alumnado de secundaria, exalumnos de los centros participantes y profesorado, entre ellas, dibujo, pintura, instalación, escultura, poesía visual y ‘performance’.

“Este es el resultado de un proyecto que parte con la idea de visibilizar los estudios de creación artística en la etapa secundaria, después de detectar que estos tienden a su desaparición. Lo que queremos con ‘Second Round’, desde la Universitat y con la implicación de los institutos valencianos, es apoyar la educación artística ante esta situación salvaje y extrema”, explica Ricard Huerta.

Y parece que la visibilización ha sido uno de los logros, pues han trabajado en el proyecto miles de personas entre estudiantes, exalumnos y profesorado; la muestra itinerante ha recorrido 12 institutos de una decena de municipios del territorio valenciano; e incluso ha promovido el nacimiento de la Asociación Valenciana de Profesorado de Dibujo (AVPD).

La exposición ‘Second Round’ que se puede visitar en La Nau se divide en dos partes tituladas ‘El cuerpo’ y ‘El alma’, que describen dos líneas de trabajo: una primera, que ofrece representaciones del cuerpo humano a través de dibujos y pinturas, y una segunda, que se hace cargo de geometrías y mapas que reflejan las esencias más conceptuales, respectivamente. Según señala el comisario, este relato se relaciona con la formación del profesorado de Dibujo procedente de las especialidades de Bellas Artes y de Arquitectura.

‘Second Round’ se convierte así “en referente de una temática poco tratada hasta ahora: la actividad artística en los centros de secundaria valencianos, y sirve para reflexionar sobre aquello que queremos realmente para el futuro de la educación artística”, apunta Huerta, quien apuesta por la investigación como clave de futuro. En este sentido, anuncia que, a partir de ahora, el proyecto ‘Second Round’ se centrará, con el apoyo de la Universitat de València, en el impulso de la investigación académica a través de una red en línea con la que se creará un espacio común de debate entre las personas, instituciones, organizaciones y agentes afectados e implicados en la enseñanza de la creación artística.

Second Round. Imagen cortesía de los organizadores.

Second Round. Imagen cortesía de los organizadores.

Así, ‘Second Round. Arte y lucha en los institutos valencianos’ se configura como un proyecto de investigación académica y de innovación educativa, impulsado por el Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas de la Universitat de València, que ha empezado ya a generar investigaciones (tesis doctorales, TFM del Máster de Profesorado de Secundaria o artículos en revistas especializadas) sobre la temática del impacto de las actividades artísticas en los centros de secundaria valencianos en las últimas décadas. Y, en la actualidad, ya ha comenzado a prepararse una web con las incorporaciones más remarcables del proyecto de innovación educativa.

Coloquios Second Round en La Nau

En la exposición de La Nau, además, se proyectará un vídeo recopilatorio de lo que ha sido la actividad artística y su repercusión educativa en los institutos, un audiovisual dirigido por Emilio Martí que se presentará oficialmente y en abierto, con el título ‘Second Round Movie – Líneas’, el 14 de octubre, a las 19.50 horas, en el marco del ciclo académico ‘Col·loquis Second Round a La Nau’, que tendrá lugar en la Sala Gonzalo Montiel los próximos días 13 y 14.

 

Fuera de lo pictórico

‘Destellos’, de Juan Olivares
Set Espai D’Art
Plaza Miracle del mocadoret 4, Valencia
Hasta el 5 de noviembre de 2016

Advierte Ricardo Forriols en la hoja de sala de la nueva exposición de Juan Olivares sobre la apertura de un nuevo camino en la producción del artista valenciano. Una ventana en la que experimenta con la “objetualización de la pintura” y “su salida del cuadro”. Por supuesto, no dejaremos de observar en ‘Destellos’ esos otros caminos ya característicos del artista como son el color, la abstracción y la continúa búsqueda de representación de lo cotidiano, de lo cercano.

Esta búsqueda le ha llevado a extraer la pintura del soporte básico del lienzo o papel, compaginando los collages con piezas escultóricas que continúan con la singular línea curva del artista. Madera, plástico, y aluminio, sin olvidar el papel, componen estas esculturas. A pesar de los diferentes formatos, son la abstracción pictórica y el color los encargados de hilvanar todo el recorrido expositivo, pero el collage se convierte en protagonista cuando su función se centra en aportar el ritmo en base a componer una especie de “antiforma” en consonancia con la abstracción correspondiente. Las texturas conseguidas incitan al acercamiento y al movimiento, a descubrir nuevos patrones que Juan Olivares parece esconder entre sus piezas.

Montaje de la exposición Destellos. Imagen cortesía Set Espai d'Art.

Montaje de la exposición Destellos. Imagen cortesía Set Espai d’Art.

Por esta razón y ante todo, ‘Destellos’ es adentrarse en la experimentación y en el juego del proceso comunicativo entre vista y cerebro. La mente, probablemente sin querer, comienza a conformar imágenes reconocibles en un intento de ordenar bajo parámetros establecidos la información que le va llegando. En un punto inesperado quizá hasta nos preguntemos por el proceso de creación. Forriols vuelve a alumbrarnos sobre esto explicando que en el taller del artista “encontraremos un montón de papeles recortados donde se perfilan pinceladas, trazos, planos, que son las piezas de un puzzle con las que juega”. La manera de conformarse ese misterio nos lleva a fijarnos en cada una de las capas: la del acrílico, el papel, la lisa pared y la breve sombra proyectada sobre la misma. Una composición aparentemente alterable pero con la que remite la inherente bidimensionalidad del papel, cuestionando, con el montaje como acción imprescindible, el material usado.

‘Destellos’ surge, como el mismo artista explica, del proceso del collage, donde ese encuentro primero que permite el encaje adecuado es la clave, el destello perfecto. No deja de ser curioso como se produce esa captación del instante, estática pero fluida, que fomenta una y otra vez el dinamismo, no solo de los materiales, sino del propio visionado.

Montaje de la exposición Destellos. Imagen cortesía Set Espai d'Art.

Montaje de la exposición Destellos. Imagen cortesía Set Espai d’Art.

María Ramis