“La guerra civil aún interesa a los jóvenes”

Asalto al tren pagador, de José Antonio Vidal
Editorial Mandor

Una locomotora, un grupo de maquis, una pareja de guardias civiles y el jefe de una estación. Son los distintos puntos de vista desde los que José Antonio Vidal Castaño urde un relato de corte cinematográfico, escrito “como si llevara la cámara al hombro en vez de un lápiz en la mano”, inspirado en un hecho real ocurrido en Teruel, en 1946. El asalto y robo a un tren en la estación de Caudé llevado a cabo por los maquis de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA) que consiguieron un importante botín, 750.000 pesetas de la época.

Cubierta del libro Asalto al tren pagador, de José Antonio Vidal Castaño. Editorial Mandor.

Cubierta del libro Asalto al tren pagador, de José Antonio Vidal Castaño. Editorial Mandor.

Asalto al tren pagador es el primero de una colección de doce relatos, publicados por  Mandor con ese título, elegido por el autor para encabezarlos, “porque las historias relacionadas con trenes tienen un halo entre romántico y aventurero”. Su hilo conductor es la guerra civil española, inagotable filón que ha inspirado no ríos sino océanos de tinta. “La guerra civil ya no apasiona tanto como en la Transición, pero sigue despertando interés, sobre todo entre los jóvenes que la ven idealizada como una época épica”, dice Vidal Castaño.

Aventuras, batallas, sexo salvaje y desenfrenado, tiernos recuerdos de la infancia, amor, humor y muerte se entrelazan en estas historias, “la mayoría escritas en los últimos años”, dice Vidal Castaño. “Si tengo una idea que puede dar origen a un cuento, la anoto en el primer papel que tenga a mano. Hay tres relatos  publicados en mi primer libro de narraciones, Ciudad sitiada, que he recuperado para conectar pasado y presente. Componen un libro que puede leerse cuento a cuento y salteados o todo seguido como si formasen parte de una novela.  En el orden hay un contexto común, los imaginarios  de guerra y posguerra, que parecen enredar y envolver al conjunto”.

De colofón, Vidal Castaño viaja al futuro y cuenta una sorprendente noticia, fechada en abril de 2019, que reproduce una patriótica receta de sopa de ajo a la burgalesa atribuida al  mismísimo General Franco, elaborada con productos genuinamente españoles.

Imagen de la portada del libro Exiliados republicanos en Septfonds.

Imagen de la portada del libro Exiliados republicanos en Septfonds, de José Antonio Vidal Castaño.

Varios relatos están protagonizados por el inefable Oriol Ruvira i Furtamantes, inspirado en los personajes de Eduardo Mendoza. “Es una mezcla de periodista free-lance al servicio de quién le contrate y también un peculiar investigador privado, no exento de un toque de romanticismo y enajenación”, comenta Vidal Castaño. Las potentes figuras de Ernest Hemingway y Manolo Vázquez Montalbán también están representadas. “Además de ser dos grandes escritores, eran personajes polémicos, con amigos y enemigos, con personalidades poliédricas. Hemingway fue uno de los protagonistas de la guerra civil y se suicidó de manera poco usual. Vázquez fue protagonista, por sus escritos y actitud vital de la transición a la democracia en España. Ambos merecían el interés de un investigador tan peculiar como Oriol Ruvira i Furtamantes”.

Este año se publicará un nuevo ensayo histórico de Vidal Castaño, La España del maquis, 1936-1965 editado por Punto de Vista,  inicialmente en formato e-book. “Trata de ser un libro riguroso y a la vez de divulgación. Una visión panorámica de los maquis, de su mundo y de sus luchas en los más variados escenarios, desde Galicia o Cantabria hasta Levante o Andalucía, sin olvidar a los anarquistas catalanes y de otras zonas. Abordo esta temática con rigor pero sin academicismos”.

Doctor en Historia Contemporánea y licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación, Vidal Castaño  ha combinado la docencia con la escritura en una doble vertiente, ensayo y ficción. Los maquis son uno de sus temas preferidos. “Fueron los resistentes contra el franquismo más silenciados y su historia se ha movido siempre entre la fantasía y la realidad en base a testimonios a veces confusos o incompletos y llenos de temor”, comenta. “El miedo y sus consecuencias en el comportamiento humano han tejido la historia de las gentes que militaron en la guerrilla o que la ayudaron, sin recibir nada a cambio. Es un terreno abonado a los actos de generosidad e incluso de heroísmo, pero también a las delaciones, emboscadas y actos de crueldad, entre los propios maquis y entre estos y sus perseguidores. Mientras que la figura del maqui era asimilada por el franquismo a la de un “bandolero”; para las fuerzas de oposición era un luchador por las libertades políticas; es decir casi un héroe de leyenda. Tal vez todo eso y la soledad e incomprensión en la que vivieron envueltos hizo de ellos una figura romántica y atractiva que me esfuerzo en encajar en personajes, paisajes y circunstancias que sin disminuir su halo romántico nos hagan ver también su lado más dolorosos y sórdido”.

Su próximo proyecto es una novela que a través de una pareja central y un perro camina desde la guerra civil hasta casi nuestros días. “Una novela que se inicia alternando escenas de amor con las de odio, celos, guerra, en la que aparecerán desde seres anónimos y corrientes hasta importantes figuras históricas, todos ellos, pasados por el tamiz de la imaginación”, concluye Vidal Castaño.

José Antonio Vidal Castaño. Imagen cortesía del autor.

José Antonio Vidal Castaño. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

“Los últimos de Filipinas son los que hoy resisten”

Morir bajo tu cielo, de Juan Manuel de Prada
Editorial Espasa
La última princesa del Pacífico, de Virginia Yagüe
Editorial Planeta

¿Héroes que entregaron hasta su última gota de sangre por amor a España o unos ilusos que se dejaron matar por ideales periclitados? Los últimos de Filipinas, una expresión integrada en el lenguaje, refleja esta dramática ambigüedad basada en un hecho real.  La epopeya de un grupo de militares que, en la isla de Luzón, resistieron durante un año el asedio de las tropas insurrectas filipinas muy superiores en número. Este episodio bélico, conocido muy superficialmente, ha inspirado a Juan Manuel de Prada su última novela, ‘Morir bajo tu cielo’ (Espasa). Un relato épico, coral y de largo aliento, “una experiencia de vaciamiento y entrega a mi oficio que espero que el lector sepa apreciar, porque en ella me he dejado la vida”, dice de Prada.

Entre el 30 de junio de 1898 y el 2 de junio de 1899, en la iglesia del pueblo de Baler, un puñado de soldados al mando del capitán Enrique Las Morenas se convirtió en leyenda por la pertinaz resistencia que ofrecieron al enemigo, incluso después que aquellas tierras dejaran de ser españolas. ‘Morirán tan inútilmente como mueren tantos héroes españoles, luchando por ideales en los que nadie cree’, dice uno de los personajes,  un comerciante holandés al malherido capitán Las Morenas. Una metáfora del fin de una época en la que se puede ver cierto paralelismo con la crisis actual.

Portada de la novela de Juan Manuel de Prada, Morir bajo tu cielo. Editorial Espasa.

Portada de la novela de Juan Manuel de Prada, Morir bajo tu cielo. Editorial Espasa.

“Los últimos de Filipinas de hoy día son las personas que siguen en la brecha, pese a todas las dificultades”, dice de Prada. “El pueblo sufrido que padece gobernantes corruptos o irresponsables pero sigue tirando del carro. La gente que es arrojada a la cuneta pero, en lugar de entregarse a la desesperación, sigue luchando, porque cree en un bien más alto, más allá de las promesas falsas con que tratan de embaucarlos. En la novela ese bien más alto es, en algunos casos, la patria, en otros el entendimiento entre los pueblos, en otros la fe religiosa”.

Además de los últimos de Filipinas, por las páginas del libro desfilan religiosos, funcionarios, burgueses y traficantes. Un fresco de hombres y mujeres heroicos, “en contraste con la España de la Restauración, pululante de políticos corruptos y fariseos profesionales, que los sacrificó sin que les temblara el pulso. Más o menos como nos sacrifican hoy”.

Algunos de ellos históricos y otros ficticios, como Sor Lucía Cifuentes, principal personaje femenino o el pragmático comerciante holandés, Rutger van Houten. La acción transcurre en distintos escenarios: la sierra de Biacnabató, los fumaderos de opio y los palacios civiles y religiosos de la Manila oficial. “Centros de poder alejados de la realidad del país y de quienes, en nombre de España o de la Iglesia, suplían la incapacidad de las autoridades con voluntad, valor, sacrificio y amor a sus semejantes”.

Según de Prada, la pérdida de Filipinas es un tema poco estudiado en la historiografía. “La restauración y el Desastre del 98 son temas muy visitados por nuestros historiadores, pero el caso concreto de Filipinas suele ser más bien una nota marginal dentro del conjunto”, señala. “En cambio, hay multitud de libros de memorias, publicados en los mismos años en que ocurrieron los hechos, sobre todo de frailes y militares que habían vivido en sus propias carnes aquellos hechos, que me han resultado muy valiosos a la hora de recrear los climas intelectuales, políticos, sociales, militares y religiosos del momento”.

Juan Manuel de Prada se dio a conocer con un contundente título, ‘Coños’, en 1995. En 1997, su novela ‘La tempestad’ ganó el Premio Planeta. ‘Las esquinas del aire’, ‘La vida invisible’, ‘El séptimo velo’ y ‘Me hallará la muerte’ son sus últimos títulos. En su larga trayectoria, ‘Morir bajo tu cielo’ representa un hito. “Una obra de gran ambición, en la que logro cuajar una serie de personajes de carne y hueso con los que el lector puede empatizar, identificándose con sus pasiones y sus sentimientos, sus anhelos y sus debilidades”, afirma de Prada. “Si gusta al público, podría dar lugar a una serie de episodios nacionales sobre el siglo XX español”, concluye.

Virginia Yagüe. Imagen cortesía de la autora.

Virginia Yagüe. Imagen cortesía de la autora.

Una princesa del Pacífico

Otra novedad de este otoño se ambienta también en el mismo tiempo y lugar, ‘La última princesa del Pacífico’ (Planeta), de Virginia Yagüe, guionista de ‘La Señora’ y otras series de éxito como ‘Amar en tiempos revueltos’ o ‘La República’. Es la historia de Carlota Díaz de la Fuente, una mujer valiente que como fotógrafa del diario de Manila es testigo de excepción de los cambios políticos y sociales acontecidos en Filipinas en esa época turbulenta.

Yagüe confiesa que prefiere inspirarse en el pasado en vez de plasmar el presente. “He llegado a la conclusión de que contar relatos históricos me permite abordar historias donde el espectador puede sentirse relajado y gozar de ese espacio que le permite la distancia que marca el tiempo”, señala. “Nada de lo que se cuenta responde a su realidad y, a la vez, hay un vínculo sentimental sobre lo que se expone: referencias compartidas, aquel abuelo o bisabuela que vivió esa realidad y que la transmitió a la familia, etcétera.  Me interesa, especialmente, explorar ese efecto donde el distanciamiento convive con la empatía”.

Documentarse para ambientar con rigor la historia fue un trabajo complicado y muy intenso. “Las fuentes documentales relativas a Filipinas son muy concretas, vinculadas a la relación administrativa entre la colonia y la Metrópoli, lo que incluía a las órdenes religiosas, funcionarios y militares”, comenta. “Sin embargo, los usos y costumbres de la época estaban muy limitados, lo que supuso un gran trabajo para concretar esa documentación”, concluye Yagüe.

Juan Manuel de Prada. Imagen cortesía de Espasa.

Juan Manuel de Prada. Imagen cortesía de Espasa.

Bel Carrasco