Cabanyal Íntim: éxito con escasos apoyos

Balance de la organización del festival Cabanyal Íntim

En su compromiso por potenciar y activar la rehabilitación del barrio marinero e impulsar y dignificar el trabajo de los creadores escénicos emergentes, el Festival Cabanyal Íntim cerró su 6ª edición el pasado domingo 15 de mayo con una asistencia de 8.000 espectadores, la consolidación de Territorio Performance, el reconocimiento a la labor social de la compañía valenciana Bandada con el Premio del Público, el estreno absoluto  de 9 espectáculos y la ausencia de ayudas municipales.

Pese a la falta de recursos y las condiciones precarias con las que se ven obligados a “trabajar” cada año, el equipo de Cabanyal Íntim –Isabel Caballero, Jacobo Julio, Sara Sevilla, Marta Borcha y Esther Melo- hace una valoración “muy positiva” de esta edición: “Estamos muy contentos del resultado obtenido que sin duda es fruto del esfuerzo colectivo ya que el Festival se levanta gracias a la implicación de los pequeños mecenas y patrocinadores, al altruismo y el amor al arte de voluntarios, colaboradores y vecinos del barrio y, como no, a la fidelidad del público. Sin embargo, seguimos esperando el apoyo económico municipal, que todavía está por venir, y que resulta necesario para la supervivencia del festival”.

Con seis ediciones celebradas, Cabanyal Íntim, articulado este año bajo el lema El Porvenir, ya está completamente arraigado en la ciudad como demuestran sus más de 8.000 espectadores: “El festival goza de una frágil salud de hierro, sigue creciendo cada año gracias a la respuesta y participación ciudadana pero necesita profesionalizarse para poder seguir adelante y ser sostenible”.

La última convocatoria del festival, cuya imagen del cartel cedió altruistamente la Premio Nacional de Artes Plásticas Esther Ferrer, ha estado marcada por “la calidad y diversidad de la veintena de propuestas exhibidas” y protagonizada por “las nuevas dramaturgias con 9 estrenos absolutos, espectáculos que, por experiencia de otros años, pronto llegarán a los escenarios de los teatros y salas valencianas”.

Uno de los espectáculos celebrados en el Cabanyal Íntim. Fotografía: Lore Land

Uno de los espectáculos celebrados en el Cabanyal Íntim. Fotografía: Lore Land

Novedad de esta edición ha sido la creación del Premio del Público con el que el festival ha querido reconocer el trabajo de una de las compañías programadas otorgándole una residencia y representación de su espectáculo durante un mes en la Sala OFF, así como su exhibición dentro del marco del Festival Matarranya Íntim, hermano del Cabanyal Íntim, que lleva las artes escénicas de vanguardia al medio rural. El espectáculo que más triunfó entre los espectadores del festival fue On està Merçé?, un musical a capella en clave de clown para adultos de las valencianas Bandada, compañía formada por 8 mujeres payasas que desde hace años vienen realizando una ejemplar labor social en la ONG Payasos de Hospital.

La consolidación de Territorio Performance con la implicación del Teatro El Musical y la creación de nuevos públicos es otro de los aspectos que han marcado esta edición: “La 2ª edición de este espacio de experimentación y de vanguardia escénica que inauguramos el año pasado y que este año hemos realizado en un teatro público, algo impensable hasta ahora, ha sido todo un éxito de público. Más de 150 personas se congregaron en el teatro y recorrieron sus diferentes espacios durante una sesión continua de 3 horas en las que diferentes acciones performáticas transformaron el hall, las oficinas, lavabos y salas de ensayos del Musical”.

El nacimiento del Off Íntim ha sido también otro de los aciertos de este año, “ya que ha dado visibilidad y apoyo a la programación cultural que se desarrolla en el barrio al margen de la programación oficial del festival, lo que ha complementado y amplificado las jornadas del mismo”.

Buena acogida han tenido también las Actividades paralelas, “que han dado mucha vida al festival con cines fórums que han abierto debate en torno a un documental sobre el 15 M, o actividades muy particulares como Green Guerrilla, con la que el colectivo Cabanyal Horta realizó con la ayuda de los asistentes un huerto urbano para el barrio para hacer la ciudad más habitable”.

En la Intimidad del Cabanyal

VI Festival Cabanyal Íntim
Art en viu a l’interior de les cases del barri
Diferentes casas del barrio del Cabanyal de Valencia
Del 5 al 15 de mayo de 2016

Estoy seguro que mucha gente de Valencia no ha transitado por las calles que conformaban la ampliación de Blasco Ibáñez, lo que algunos llaman la zona cero. Esa zona que pretendía ser devastada por excavadoras implacables, comandadas por el gobierno municicipal en un plan urbanístico que de haberse realizado, hubiera pasado a la historia como una insensatez. Es normal que la gente no pasee por esas calles, no son turísticas ni mucho menos, pero si no las pisas no puedes conocer la esencia de un barrio que pedía a gritos ayuda para no ser arrasado.

Al calor de esta situación nacieron muchas iniciativas para visibilizar el Cabanyal, darle voz a los sin voz y manifestar su sentimiento de pertenencia a la ciudad, no como un simple apéndice playero, sino como parte fundamental y fundacional de ella. Entre las propuestas que contribuían a esa labor estaba Cabanyal Portes Obertes, que bajo la idea de ver las casas que jalonaban el barrio, existía otra idea más profunda si cabe: la de lograr que la gente se paseara por el barrio buscando las susodichas casas y vieran por sus ojos, sin paliativos ni informaciones interesadas, cómo estaba el barrio, en qué situación de postguerra se estaba quedando, en definitiva, concienciar a los valencianos, cosa que no hacía la difunta Canal 9.

Cabanyal Íntim. Fotografia: Lorena Riestra.

Cabanyal Íntim. Fotografia: Lorena Riestra.

El arte, en su más pura esencia, cubrió el barrio con su manto de la mano de Cabanyal Íntim, quizás la propuesta más interesante, sugestiva y emocional de cuantas hayan poblado la barriada. Llevar el microteatro a espacios no convencionales, despojarlo del oropel de una sala o de un increíble hall. Llevarlo a las casas del barrio de forma literal. El objetivo: pues varios. El primero era visibilizar el barrio, en aquel momento los vecinos, con la necesaria aparición de Salvem el Cabanyal, estaban en lucha contra el consistorio, una lucha por su casa, su barrio y su dignidad. En segundo lugar llevar el arte a una zona que se creía muerta, pero que contenía el mayor número de actividades contraculturales de la ciudad. Y en tercer lugar, crear un espacio diferente de arte.

El espíritu del festival se aposenta en realizar obras en espacios no convencionales, y de paso ver, en petit comité, la singularidad del microteatro en casas que de otro modo no podrías disfrutar, pues son particulares. En esta edición, la sexta, decidimos adentrarnos en el festival, y lo hicimos de la mano, casi literal, de Esther Melo, la cual nos trató de un modo fantástico. Solo pudimos asistir a una jornada, pero bastó para imbuirnos del ambiente y la energía creada alrededor de él.

El lema de éste año no podía ser más profético: ‘El Porvenir’. Ese porvenir que esperemos le sea bueno al barrio, y de paso al resto de barrios de Valencia (no podemos olvidar la situación, por ejemplo, de Nazaret). El punto de quedada fue en La Colectiva, un antiguo colegio del barrio, en plena zona de la ampliación, donde se congregaba la gente para comprar las entradas anticipadas o para tomarse algo. Huelga decir que en La Colectiva se reúnen varias asociaciones, y que juntos procuran ofrecer un servicio al barrio para que esté mejore.

Imagen del espetáculo de Toni Aparisi e Iris Pintos. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen del espetáculo de Toni Aparisi e Iris Pintos. Fotografía: Lorena Riestra.

De allí nos vamos a La Fábrica de Hielo, una antigua fábrica reconvertida en un lugar de ocio, con actuaciones en vivo y exposiciones, todo eso junto al mar. Allí nos esperaban Toni Aparisi e Iris Pintos, éramos apenas seis personas en un espacio reducido, en la sala de exposiciones. Toni Aparisi es uno de los bailarines más importantes del país, logró en los pasados premios MAX siete de las nueve Manzanas a las que optaba por ‘Pinoxxxio’. En esta ocasión venía al festival con algo más pequeño, más íntimo (concepto capital en el evento) pero igual de intenso. “¿Qué está por venir?”, cinco escenas: “el sustento, la soledad, el amor, el tiempo y la muerte”, cargadas de drama, amor y algo, por qué no, de humor.

Como dato que demuestra la importancia de la interacción con el público, al finalizar la actuación los bailarines nos ofrecieron la posibilidad de ensayar las escenas con ellos entre semana, y así poder bailarlas en otra función con ellos. De allí volando, y por el camino viendo los estragos que ha sufrido el barrio, hacia una casa particular. La esencia misma del festival. Escaleras empinadas, poca gente, una escena a escasos centímetros de la cara. ‘Fxxk Revolution’ es una obra que nos lleva a la habitación de un prostíbulo, nos introduce en lo que sucede cuando la puerta se cierra y la chica se queda a solas con el cliente. Y sucede el desconcierto y el dolor de ser alquilada, de ser vendida.

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen del espectáculo FXXK Revolution. Fotografía: Lorena Riestra.

La obra, pero sobre todo sus intérpretes, nos dejan boquiabiertos, miro a mi alrededor, estoy en una buhardilla pequeña, se escuchan los gritos de los niños en la calle y puedo sentirme especial, exclusivo. Asistir a una obra en un espacio no convencional, como es la buhardilla de una casa, de la casa de alguien, no de la tuya, es una sensación emocional diferente. Gracia Hernández como prostituta está genial, nos descubre una paleta de sentimientos que navegan por aguas procelosas a un ritmo frénetico, de la rabia al miedo, del miedo al desbarajuste. Vicent Domingo da miedo, él es el cliente, el hombre que paga, que manda, el que puede hacer cualquier cosa, y eso da miedo.

No podemos olvidar la complicación organizativa que supone disponer de tantos, y muy variados, espacios donde se desarrolla la actividad. Es difícil coordinar voluntarios, espectáculos y cuadrar bien los horarios, que nada se pierda por el camino, y eso los creadores del festival lo tienen muy en cuenta y trabajan para que la organización funcione, que no hayan fallos, porque aún pareciendo fácil, todo se torna complejo cuando el laberíntico barrio lo desconoces o cuando las prisas te pueden hacer llegar tarde a algún evento. Muy buen trabajo por la organización que minimiza esos aspectos al máximo.

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Otro detalle, que parece nimio pero no lo es, tiene que ver con el programa de mano, pues en cada espectáculo nos informan de si existe acceso para discapacitados o no, recordando que los espacios son lo que son y está bien disponer de dicha información para no asistir a un evento al que no se pueda acceder, facilitando así una mejor planificación de qué ver mucho más sencilla. Y mientras pienso esto, nos tenemos que volver a ir, por el camino vemos casas derrumbadas, solares, niños medio desnudos jugando en la calle, coches abandonados, olores pútridos. Las ruinas y desolación de una guerra que no ha llegado a su fin.

Y nos queda el plato más especial, el más curioso y obsceno. ‘Territorio Performance’ en el Teatre El Musical. Alto Voltaje Escénico era siete escenas, en tres horas, nosotros sólo vimos tres de esas representaciones. ‘El Bello de mi pierna’ de Colectivo Baguena, nos metía de lleno en los roles hombre-mujer con una escenografía escasa y minimalista. Nos encontrábamos en uno de los pasillos del teatro con unas cristaleras que le daban un aire más frío, más insensible, algo que entroncaba perfectamente con la performance. ‘El Ciclo de la Lucha’ fue una maravilla, Odette Fajardo estaba sentada en uno de los huecos que no están techados y allí fue contándonos con dolor el sufrimiento de un barrio, de un mundo que se muere, o que dejamos que se muera. En su performance comenzó a llover, de forma tímida, lo cual impregnaba de algo místico a la actuación.

Por último, en la Plaza del Rosari ‘Input/output (work in progress’ de Jaume Nieto, impactante como pocas. Pero hubo algo antes de que Jaume comenzara con su espectáculo, y es que un niño se colocó en el centro del círculo creado ex profeso para la performance, y comenzó a cantar y a bailar. Era un espontáneo que al principio se reía de todo, pero al que le fue cambiando la cara a medida que avanzaba la interpretación. El niño preguntaba y se interesaba, no estaba allí riéndose de nada, ya no, solo admiraba lo que sucedía con el misterioso personaje. Quizás fue un impacto para él, algo que desencajó su psique y se la recolocó de modo diferente,  entendiendo que a través de la cultura y las artes escénicas las mentes se pueden transformar, y ¿por qué no también el barrio?

Imagen de uno de los espectáculos de Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Imagen de FXXK Revolution. Cabanyal Íntim. Fotografía: Lorena Riestra.

Javier Caro