¡Qué horror!

Ni cautivos ni desarmados. Arte, memoria y dolor versus política o [violencia] en/desde [la España del] siglo XX
Colecciones de 9915 y Martínez Guerricabeitia
Centre Cultural La Nau
C/ Universitat, 2. Valencia
Hasta el 2 de octubre de 2016

Manuel Chirivella, presidente de la Fundación Chirivella Soriano, reflexionó en las páginas de la primera etapa de ARTS de El Mundo en torno al coleccionismo de arte apuntando el cambio sufrido en los últimos años a causa del capitalismo salvaje, donde el “todo vale” ha depreciado en muchos casos la labor del coleccionista vocacional. Coleccionistas que han sostenido el patrimonio artístico en momentos de crisis del Estado y que, como apuntó Mercedes Basso, de la Fundación Arte y Mecenazgo de La Caixa, invierten (se refería al auténtico coleccionista, no al arribista de turno) “no para escalar socialmente”.

Algunos de esos coleccionistas vocacionales se dan cita en La Nau de la Universitat de València para ofrecer una muestra de su labor, al tiempo que hacen memoria a través de su valioso patrimonio cultural. José Pedro Martínez Guerricabeitia recordó que las obras que coleccionaron sus padres, reunidas en la Fundación Martínez Guerricabeitia y depositadas en la propia universidad, guardaban un “marcado criterio de índole social y de denuncia de los males de la sociedad”.

Miliciana, de Alberto Korda, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

Miliciana, de Alberto Korda, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

La Asociación de Coleccionistas Privados de Arte Contemporáneo 9915, con su presidente Jaime Sordo a la cabeza, sigue ese mismo rastro al recordar el por qué de la cifra que justifica al colectivo: “El logo 9915 combina el carácter frío del número, con la historia a medio camino entre la pulsión atávica, incontrolada e irracional y el romanticismo azul de lo imposible, de lo irremediablemente humano, y del compromiso con las formas más elaboradas de la creatividad artística”. Además de ser 9915 el código con el que los organismos internacionales identifican a los coleccionistas en general.

Esa mezcla de pulsión atávica y elaboración de la propia pulsión es la que atraviesa la exposición Ni cautivos ni desarmados, que reúne en La Nau de la Universitat de València 40 obras y un mosaico de 28 fotografías pertenecientes a las colecciones de la 9915 y la Martínez Guerricabeitia. Todas ellas mostrando lo que aglutina el “largo y sonoro”, a modo de “proclama o pasquín”, subtítulo expositivo: “Arte, memoria y dolor versus política o violencia en la España del siglo XX”. Alfonso de la Torre, comisario de tan contundente razón de ser de la muestra, lo explica así: “Habla de la pervivencia de la violencia y el dolor como uno de los asuntos del arte”.

Monjas viajeras, de Carlos Saura, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Monjas viajeras, de Carlos Saura, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

Asunto que el propio comisario localiza en los albores de las vanguardias históricas: “Ni cautivos ni desarmados reflexionan sobre la violencia y el dolor contemporáneos, un tema que persigue o, incluso, atormenta al artista y al mundo del arte, especialmente desde la llegada del surrealismo frente al arte convencional, tradicional, sacro o realista”. Diríase, por tanto, que existe cierta relación entre la quiebra de ese universo simbólico que acoge y da forma al dolor, y ese otro en cuyo interior ya nada sutura la violencia, que campa a sus anchas una vez desgarrado su tejido narrativo.

Víctimas del bombardeo (Kosovo), de Simeón Saiz, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural LaNau.

Víctimas del bombardeo (Kosovo), de Simeón Saiz, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural LaNau.

Y es que el siglo XX que sirve de contexto a las obras de ambas colecciones, provenientes de una quincena de coleccionistas, es el siglo donde parece dominar la idea del horror como verdad más palmaria. Da lo mismo que tal cosa suceda en la España del franquismo y, a su rebufo, los años posteriores, porque como explica De la Torre, lo verdaderamente importante es “la reflexión más intensa sobre la violencia y el horror”, más allá “del contexto social y político en el que se movía Martínez Guerricabeitia”. Violencia y horror del que se nutren las 24 pinturas, siete fotografías, siete esculturas y dos obras audiovisuales, además del mosaico de otras 28 imágenes, a modo de reflejo de ese arte contemporáneo atraído por el abismo de la sinrazón.

“Este es el siglo del dolor”, se apunta en una cita de Paul Lafargue extraída de su ‘Diccionario abreviado del surrealismo’. Siglo atravesado por las dos grandes guerras mundiales y otras menores igualmente sacudidas por odios enfrentados. Y si la Olympia, decía el propio Manet (tal y como se recoge en la exposición), “choca, desprende un horror sagrado”, lo mismo cabe decir de las obras que se hacen eco del dolor que caracteriza al “surrealista” siglo XX.

Guantánamo, de Joan Fontcuberta, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Guantánamo, de Joan Fontcuberta, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

Obras que van del grito de Santiago Ydáñez, con esa boca desmesurada que parece ampliar la boca de ese otro grito famoso lanzado por Edvard  Munch, a la muerte del miliciano de Robert Capa, pasando por las víctimas del bombardeo en Kosovo (Simeón Saiz), el Guantánamo de Joan Fontcuberta o las notas por Guernica de Eduardo Arroyo. Guerras agujereando, pixelando, descoyuntando la trama interior de la obra de arte, encargada de acoger los efectos devastadores de una violencia muchas veces proyección de las propias ansias del artista.

El NO de Santiago Sierra viene a poner límite al horror, al tiempo que concede todo el protagonismo a la negación frente al carácter afirmativo de un siglo sospechosamente entregado a la destrucción. Muchas veces, autodestrucción o autocensura, como en los textos autocensurados de Concha Jerez, la cabeza demente de Darío Villalba o la Mujer de Juana Francés. También aparece el propio arte yacente, con Andy Warhol postrado letalmente en la obra de Kepa Garraza.

Fotografía de la serie España oculta, de Cristina García Rodero, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Fotografía de la serie España oculta, de Cristina García Rodero, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

La España del siglo XX comparece nítidamente en los casos de Cristina García Rodero, revelando su cara oculta en lugares inhóspitos de pueblos desabridos, de Alberto García Alix, con el dolor de Elena Mar, de Antonio Sánchez y sus niños de la guerra, o de Juan Roig y sus toreros en la noche. Yoan Capote se sirve de una silla esposada para mostrar cómo hasta los objetos se hallan apresados, atenazados, de ese ambiente claustrofóbico dibujado por los compartimentos estancos de la guerra, en tanto vomitorio al que desemboca fatalmente la política mal digerida.

Ni cautivos ni desarmados, en alusión manida al último parte de guerra del general Franco, pretende darle la vuelta a aquel enunciado victorioso, para que sea el arte contemporáneo quien lo elabore creativamente a su favor. Elaboración, en todo caso, volcada hacia la pulsión atávica de la violencia que nos constituye y a la que conviene poner freno. De lo contrario, como recuerda Nuno Nunes-Ferreira, ahí están las 30 portadas de su ‘Primera Página’ de diversos periódicos, para recordarnos el carácter letal del siglo XX.

Dónde dormir I (Goya), de Eugenio Ampudia, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Dónde dormir I (Goya), de Eugenio Ampudia, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

También hay movimientos de resistencia como el expresado por Eugenio Ampudia en su serie ‘Dónde dormir’, invitando el autor a tomar espacios como el Museo del Prado, donde junto a ‘Los fusilamientos del 3 de Mayo’, de Goya, descansa una persona tumbada como los fusilados del famoso cuadro. Las zonas de vigilancia, tratadas por Carlos Garaicoa, ponen el acento igualmente en la más contemporánea fijación por el control y la manipulación en tiempos donde lo bélico adquiere un carácter, no por virtual, menos violento.

Las colecciones Marrtínez Guerricabeitia y 9915, al amparo de La Nau de la Universitat de València, hacen memoria de toda esa violencia y horror del doloroso siglo XX mediante una ingente creatividad. Precisamente la que permite recordar su prevalencia sobre la barbarie. El coleccionista Fernando Saludes, insistiendo en la importancia de la cultura, concluyó entonces: “Quién se acuerda de los ministros de la corte de Felipe IV, pero en cambio todo el mundo conoce a Velázquez. ¡Fíjese si tiene importancia la cultura!” Los coleccionistas de Ni cautivos ni desarmados también lo saben. 

Marifile, de Jorge Rueda, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau.

Marifile, de Jorge Rueda, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau.

Salva Torres

Paco Roca, en pijama y a la venta

Paco Roca. En Venta
Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 11 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 10 de octubre de 2015

Nada más entrar en Pepita Lumier, que se estrena como galería dedicada  a la ilustración, se le ve a Paco Roca en pijama, perplejo, mirando a través de un marco ovalado. La imagen forma parte de la serie relativa a su obra Memorias de un hombre en pijama, que ya prepara como director para llevarla al cine. En declaraciones a Rodrigo Terrasa (El Mundo) dijo al respecto: “Habla sobre todo de las relaciones, de la vida en pareja, y de cómo la felicidad acaba trayendo la monotonía y la monotonía acaba con la creatividad. Los que vivimos de las ideas necesitamos que nos pasen cosas”.

Cartel de la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Cartel de la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Diríase que a Pepita Lumier también, porque, tan perpleja como Roca, arranca su aventura como espacio de referencia para la ilustración en Valencia. Cantera no le falta, porque ilustradores hay a patadas y muy buenos en una ciudad que parece vivir de espaldas a ellos. Para eso, para dar la cara, al igual que la da Paco Roca en la entrada del espacio que ahora se inaugura, Pepita Lumier pone en venta varios de sus trabajos, originales y seriados, con el fin de ir sembrando ese terreno abonado para que pasen cosas.

Ilustración de 'Paco Roca. En Venta', en la galería Pepita Lumier.

Ilustración de ‘Paco Roca. En Venta’, en la galería Pepita Lumier.

De manera que ahí está Paco Roca, En Venta, porque así han querido arrancar Cristina Chumillas y Lucía Vilar, responsables de romper esa monotonía, por culpa del letargo de la crisis, que acaba con la creatividad. En su lugar, Pepita Lumier viene a provocarla, como provocador aparece el Premio Nacional del Cómic con su ya ilustre pijama a rayas. Mirando a través de ese marco ovalado, que encuadra su perplejo rostro, se ofrece al espectador esperando de él un guiño de complicidad: ¡atrévete, exponte como yo!

Ilustraciones de 'Los surcos del azar' en la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Ilustraciones de ‘Los surcos del azar’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Y así, de la mano quien se expone y quienes lo exponen, Pepita Lumier abre sus puertas para que el público se sume a esa fiesta de la ilustración que un 11 de septiembre, marcado para siempre por el sorprendente ataque y derrumbamiento de las Torres Gemelas, arranca a lo grande. Y a lo grande quiere decir exhibiendo trabajos originales de Paco Roca que, por primera vez, pueden ser adquiridos a preciso razonables. Hay ilustraciones de las mencionadas Memorias de un hombre en pijama. También de Los surcos del azar, de El ángel de la retirada, de Das Monster Lebt o de su portada para la revista Cambio 16, dedicada al poder de las series políticas en televisión.

'Memorias de un hombre en pijama' en la exposición 'Paco Roca. En Venta'. Galería Pepita Lumier.

‘Memorias de un hombre en pijama’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’. Galería Pepita Lumier.

Impresiones digitales, obras a tinta y lápiz sobre papel, recopilación de ilustraciones y bocetos: más de 70 piezas de quien convirtió Arrugas en todo un fenómeno del cómic (Premio Goya al Mejor Guión Adaptado), elevado a la categoría de obra literaria y artística. Estaba previsto que Paco Roca tuviera un encuentro previo con los medios, antes de la inauguración oficial. No pudo ser. Se excusó en un video, alegando problemas quirúrgicos relacionados con la vista. Eso sí, tuvo buen ojo al ponerse a la venta en Pepita Lumier para que en este espacio que recién echa a andar pasen cosas. Ya están pasando.

Salva Torres

“Los 80 tuvieron mucha personalidad”

Abrir en caso de muerte, de Bel Carrasco
Carena Editors
Ámbito Cultural de El Corte Inglés
C/ Colón, 27. Valencia
Presentación: jueves 19 de febrero, a las 19.00h

«Los monumentos más importantes de una ciudad no son los que aparecen en las guías turísticas, sino los lugares donde sus habitantes viven sus primeros amores y desamores». Es uno de los pensamientos que cruza por la mente del detective Samuel Campos mientras recorre Valencia de punta a punta en busca de unos fantasmas del pasado que se desvanecen nada más encontrarlos. Una bella y enigmática joven le ha encargado un caso muy distinto a los que suele ocuparse, y se entrega quizá demasiado a fondo a resolverlo. Por piedad por amor, o quizá por un larvado sentimiento de culpa. Con su tercera novela, ‘Abrir en caso de muerte’ (Carena Editors), la periodista Bel Carrasco dice que ha puesto una nota de color al género negro. “Amor, humor y un toque de fantasía”. El libro lo presenta Elena Casero el día 19 de febrero en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Colón, a las 19 horas.

Bel Carrasco. Fotografía: Vicent Bosch.

Bel Carrasco. Fotografía: Vicent Bosch.

‘Abrir en caso de muerte’. ¿No le preocupa que ese título dé aprensión a los posibles lectores?

¡Qué va! La gente ya no se asusta de nada (risas). Lo que me preocupa no es que abran o dejen de abrir el libro, sino que lo cierren antes de terminarlo de leer.

La acción se sitúa en otoño en la Valencia de 1986. ¿Por qué esa ubicación tan concreta? 

El otoño es mi estación preferida y Valencia la ciudad que mejor conozco. En cuanto a la fecha, 1986, fue un año importante con la entrada en Europa y en cierta forma de modernidad. Los ochenta fueron nuestra década prodigiosa con veinte años de retraso respecto a la que se vivió en Europa y América. Además de su excelente cosecha musical, la historia la recordará como el arranque de la mejor época que ha vivido España. Al principio todavía existía ilusión por el cambio, aunque luego todo se convirtió en codicia con la cultura del pelotazo, y en eso todavía estamos. Como periodista de la delegación de un diario nacional en Barcelona, asistí en primera fila a cambios fundamentales que asentaron  la sociedad del bienestar y de las libertades individuales.

Si vivía entonces en Barcelona, ¿por qué ambientó su libro en Valencia? ¿Patriotismo costumbrista?

Nada de eso. Valencia merece un lugar en el mapa  literario, y no estar siempre eclipsada por Madrid y Barcelona. Tiene sus defectos, claro está,  es altamente ruidosa, indefinida entre la gran urbe y la capital provinciana. Pero ofrece contrastes muy interesantes, desde las mansiones y palacios del centro histórico a las alquerías de las pocas huertas que van quedando o la Ciudad de las Ciencias, aunque en ese espacio concreto nos ha traicionado el barroquismo y sobran edificios emblemáticos. En mi opinión bastarían L’Umbracle y L’Hemisfèric. Los demás se los regalaría a los chinos.

Portada de 'Abrir en caso de muerte', de Bel Carrasco. Carena Editors.

Portada de ‘Abrir en caso de muerte’, de Bel Carrasco. Carena Editors.

¿Samuel Campos, el detective protagonista es de tipo americano o europeo?

Ni lo uno ni lo otro. Es de tipo mediterráneo, aunque no se parece  a Carvalho o al comisario Montalbano. Samuel es un tío de lo más normal. Un chico de pueblo con ansias de triunfar en el mundo de la música que ve sus sueños truncados y acaba siendo detective casi por accidente. Me interesaba crear un detective próximo y familiar, no un súper héroe de sangre fría y nervios de acero, ni un dipsómano deprimido o una personalidad extravagante, que son los prototipos detectivescos que más abundan en la novela negra.

Un relato de intriga, una novela fantástica y ahora se pasa al género negro tan en boga. ¿En la variedad está el gusto?

Efectivamente. Las etiquetas son necesarias para orientar al lector, pero en realidad todas las historias son la misma historia. La de unos seres humanos que intentan sobrevivir mientras buscan inútilmente la felicidad. ¿Qué hace que unas se leen y otras no? Quien responda esa pregunta tendrá la llave del mayor tesoro.

¿Periodismo y literatura son dos oficios bien avenidos?

Bien avenidos sí, porque en ambos se usan palabras. Aparte de eso son muy diferentes. El periodismo es centrífugo, de urgencia y codificado al máximo en cuanto a espacio y tiempo. La literatura es centrípeta, reflexiva y sin limitaciones. De hecho puedes pasarte toda la vida escribiendo un solo libro o repitiendo una y otra vez la misma historia. Lo que aporta la experiencia periodística es cierta agilidad ante el texto, siempre que antes lo hayas pensado mucho. Hoy día la frontera entre periodismo y literatura es muy difusa y porosa. Hay novelas que son crónicas periodísticas y artículos de opinión que son ensayos.

¿Tiene algún proyecto entre manos?

Voy por la mitad de un relato fantástico próximo a la ciencia ficción. Me encanta imaginar mundos paralelos y poner nombres a lugares que no existen. La literatura fantástica exige mayor inversión imaginativa y te otorga una gran margen de libertad, por eso me gusta. Pero también te obliga a mayor autodisciplina para que no se te vaya la olla o se te crucen los cables.

¿Qué significa para usted escribir ficción?

Una terapia que ayuda a huir de los miedos y miserias cotidianas. Un acto de autodisciplina y comunicación que se ejecuta en soledad y silencio. Domar el potro salvaje de la imaginación para que otros puedan montarlo contigo, y viajar a un lugar maravilloso donde vivir aventuras extraordinarias sin que nada ni nadie pueda dañarte.

Bel Carrasco ha trabajado en ‘El País’, ‘Las Provincias’, ‘Levante’, ‘Cartelera Turia’ y otros medios valencianos. Desde hace más de 15 años colabora en ‘El Mundo’ de la Comunidad Valenciana en temas de sociedad y cultura. Tiene el blog Zoocity en la edición digital. También colabora con la revista digital de arte y cultura www.makma.net. ‘Abrir en caso de muerte’ es su tercera novela. Ha publicado ‘El relojero de Real’ (Ediciones Atlantis), ‘Las semillas del madomus’ (Versátil) y varios libros colectivos de relatos.

Bel Carrasco. Fotografía: Vicent Bosch.

Bel Carrasco. Fotografía: Vicent Bosch.

Vicente Chambó

El Carmen ‘obligado’ a acoger a Císcar

Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia

“Vivo sin vivir en mí”, que decía Santa Teresa. Felipe Garín, director del Centro del Carmen, podría decir algo parecido. La exposición ‘Espacialismo Cromático’, dedicada a la santa con motivo de la celebración del V Centenario de su nacimiento, en cuyo comisariado participa Consuelo Císcar, ha encontrado hueco en El Carmen. Lo ha tenido que encontrar. Después de que fuera rechazada por el actual director del IVAM, José Miguel G. Cortés, Garín se ha visto ‘obligado’ a encajarla entre dos de sus exposiciones programadas por decisión de las altas instancias.

“Me pidieron de la Conselleria de Cultura que hiciera un hueco a la exposición, y es lo que he hecho”, aseguró Garín en el contexto de presentación de la Colección Mariano Yera. Estaba pensada para la Sala la Muralla del IVAM, cuando Consuelo Císcar regía los destinos del instituto valenciano. Pero la actual dirección del museo rechazó tal posibilidad. De manera que la exposición, para no quedarse en el limbo, recala en El Carmen a petición expresa de la Conselleria de Cultura. Será presentada el próximo 17 de febrero y permanecerá por espacio de un mes largo.

Obra de Equipo Crónica de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

Obra de Equipo Crónica de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

‘Espacialismo cromático’ es una muestra dedicada a la figura de Santa Teresa de Jesús con motivo de la celebración del V Centenario de su nacimiento y dentro del programa cultural previsto a nivel estatal para este año 2015. La exposición cuenta con varios comisarios, entre ellos José Siles y la ex directora del IVAM Consuelo Císcar, recuperada de esta forma para la causa artística en Valencia poco menos de un año después de su ¿dimisión? al frente del museo valenciano.

La selección de piezas para la exposición procede, en muchos casos, de los propios fondos del IVAM, que cederá obras para este proyecto ‘encajado’ en El Centro del Carmen, tras su rechazo por parte del actual equipo de dirección del instituto de arte moderno. ‘Espacialismo cromático’ forma parte de un programa global elaborado por la Comisión Ejecutiva para el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, promovida desde el Gobierno Central, que incluye proyectos de distintas administraciones y entidades para conmemorar la vida y obra de una de las máximas exponentes del Siglo de Oro español.

Obra de Manuel Miralles de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

Obra de Manuel Miralles de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

El Museo de Bellas Artes inaugurará también en Valencia, del 15 de junio al 1 de septiembre de 2015, una muestra sobre La Huella de Teresa de Jesús en el Arte Valenciano, según adelanta Daniel Borrás en El Mundo Comunidad Valenciana. Dirigida por el catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Valencia Daniel Benito, estará compuesta por obras de José de Ribera y por los lunetos de José Vergara Gimeno (Valencia 1726-1799), que relatan pasajes de la vida de la Santa, procedentes del desaparecido Convento de San Felipe en Valencia. Además, se expondrán obras de Andrea Vaccaro, Gaspar de la Huerta, Vicente Salvador Gómez y algunas otras obras procedentes de museos de Valencia.

Obra de Manuel Quejido de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

Obra de Manuel Quejido de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

Salva Torres

Berlanga y su caja fuerte 1034

Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock
Palacio de Colomina
C / l’Almodí, 1. Valencia
Celebradas del 11 al 15 de diciembre, 2014

Luis García Berlanga, dos años antes de fallecer, depositó en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un sobre secreto. Sobre, cuyo contenido no será desvelado hasta 2021, coincidiendo con el centenario de su nacimiento. Se halla en la caja fuerte 1034, antigua cámara acorazada del Banco Central. Su hijo Jorge Berlanga, presente en aquel instante, sentenció que se trataba de “un guión o un mensaje demoledor para la humanidad”. Seis años después de aquel enigmático legado, José Luis García Berlanga revela en parte aquel secreto: “Se trata de un guión escrito inédito”. No se atrevió a decir nada más, si bien antes había diseccionado la obra de su padre en las jornadas ‘Amor y Cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock’ celebradas en el Palacio de Colomina.

Fotograma de Novio a la vista, de Luis García Berlanga, incluida en las jornadas de cine del Palacio de Colomina.

Fotograma de Novio a la vista, de Luis García Berlanga, incluida en las jornadas de cine del Palacio de Colomina.

Ese guión escrito inédito deberá esperar siete años. Lo que no admite demora es el análisis de las obras de uno de los directores de cine español más influyentes del pasado siglo. “El cine de mi padre recoge la historia de España, desde la guerra civil a la democracia y la corrupción actual”, explicó José Luis García Berlanga durante su intervención en las jornadas organizadas por la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera y CulturArts de la Generalitat, en colaboración con la Asociación Cultural Trama y Fondo y el Berlanga Film Museum. Historia magníficamente reflejada en sus películas, gracias a las dotes de “gran fabulador” que poseía Berlanga.

José Luis García Berlanga en un momento de su intervención en las jornadas de cine de la Cátedra Berlanga en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

José Luis García Berlanga en un momento de su intervención en las jornadas de cine de la Cátedra Berlanga en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

“No creía en lo épico; todo su cine acaba mal”, señaló el guionista, productor y director de cine y televisión, actualmente embarcado en una serie sobre Cervantes. “Me preocupa que no sepamos cómo vivíamos hasta hace bien poco en España y en Europa”, apuntando como remedio a tamaña desmemoria la obra de su padre, de la que destacó ‘Plácido’: “La habré visto más de diez veces y cada vez encuentro cosas distintas”. Como le ocurrió al ver en las jornadas ‘Novio a la vista’, una “perlita en su cinematografía” sobre “la pureza del amor adolescente, el tipo de amor en el que creía mi padre”.

“Era un gran tímido y tenía pavor a las mujeres”. De ahí que en sus películas, las mujeres aparezcan siempre como “seres superiores que dominan y aplastan a los hombres”. Incluso en una película como ‘Tamaño natural’ (“el colmo de la misoginia”), el protagonista se suicida arrojándose con su coche al Sena, saliendo a flote la muñeca causante de su locura. Las mujeres siempre a flote, mientras los hombres se hunden. Por eso José Luis García Berlanga entiende la misoginia de su padre, a partir de esos temores.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga.

“Mi padre más que erotómano era un gran teórico especialista en bondage, asunto que le servía como escapismo liberador de esa sensación de atadura hacia las mujeres”. También subrayó García Berlanga que hoy en día su padre “no hubiera podido hacer su cine”. Y se explicó: “Hoy los productores prefieren apostar por lo espectacular; es peor la censura económica que la política”.

El cine coral del que tanto se habla a la hora de etiquetar sus películas quizás tenga que ver con ese “horror al vacío” de Berlanga. “El silencio le agobiaba, porque cuando se producía pensaba que era culpa de él, de ahí su verborrea”. También su gusto por no acabar las películas “hasta el último momento; siempre quería una toma más”. Por eso le gustaba el doblaje, “porque le permitía reescribir el guión constantemente”. Algo que tendrá que hacer quien se haga cargo de ese “guión escrito inédito” que verá la luz en 2021, tras permanecer guardado 13 años en la caja fuerte 1034.

Fotograma de la película Tamaño natural, de Luis García Berlanga.

Fotograma de la película Tamaño natural, de Luis García Berlanga.

Salva Torres

Jornadas sobre Berlanga, Buñuel y Hitchcock

Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock
Palacio de Colomina
C / l’Almodí, 1. Valencia
Jueves 11 de diciembre y lunes 15

Se cumplen 60 años de tres grandes películas: ‘Novio a la vista’, de Luis García Berlanga, ‘Abismos de pasión’, de Luis Buñuel, y ‘La ventana indiscreta’, de Alfred Hitchcock. Utilizar la efemérides para poner a su vez en relación a tres grandes directores, bastaría para justificar unas jornadas sobre el amor al cine que demostraron con su dilatada y sobresaliente obra fílmica. Amor que, ateniéndose a las películas objeto de la efemérides, salta igualmente a la vista como núcleo temático que atraviesa a las tres.

Fotograma de La ventana indiscreta de Alfred Hitchcock. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotograma de La ventana indiscreta de Alfred Hitchcock. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

El análisis textual de esas tres grandes obras cinematográficas es el objeto de las jornadas ‘Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock’. Análisis que permitirá ahondar en las posibles conexiones existentes entre directores tan dispares, al tiempo que favorecerá la reflexión en torno a una experiencia, la del amor, que bien merece su estudio en tiempos de gruesas interpretaciones.

Fotograma de Abismos de pasión de Luis Buñuel. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotograma de Abismos de pasión de Luis Buñuel. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Ajustándose a la propuesta, a partir del visionado de los filmes anteriormente citados, se verán las conexiones, los puntos de encuentro y sus fallas, entre los diversos amores planteados. Se comprobará la sintomatología de esos amores, con el fin de observar la manera en que se insertan y perfilan a su vez los propios universos narrativos de los tres cineastas. ¿Era Berlanga un descreído del amor? ¿Concebía Buñuel el amor como fruto de una pasión que lo volvía imposible? ¿Era para Hitchcock el amor una pantalla imaginaria?

Fotograma de Novio a la vista de Luis García Berlanga. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotograma de Novio a la vista de Luis García Berlanga. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Las respuestas a esos y otros interrogantes tendrán lugar en el Palacio de Colomina durante el transcurso de las jornadas que se celebrarán los próximos días 11 y 15 de diciembre. Para responderlas, tras el análisis de las películas propuestas, estarán los profesores Jesús González Requena, catedrático de Análisis de la Imagen de la Universidad Complutense de Madrid, autor, entre otros libros, de ‘Clásico, manierista, postclásico’, y Luis Martín Arias, profesor de la Cátedra de Cine de Valladolid, ambos a su vez encabezando la Asociación Cultural Trama y Fondo, entidad colaboradora de las jornadas que organiza la recién creada Cátedra Berlanga de la Universidad CEU-Cardenal Herrera y la Filmoteca de CulturArts de la Generalitat Valenciana.

José Luis García Berlanga, escritor, guionista y director de cine, Rafael Maluenda, director de Cinema Jove y del Berlanga Film Museum, e Ignacio Lara, profesor de la Universidad Miguel Hernández de Elche, junto a Begoña Siles, profesora de la Universidad Cardenal Herrera, y Salva Torres, escritor, crítico de cine y periodista, completan el plantel de ponentes. La inscripción a las jornadas es gratuita y las plazas limitadas, que irán cubriéndose por orden de inscripción a los siguientes correos: besileso@uch.ceu.es y salvatm@telefonica.net.

Fotogramas de Novio a la vista, Abismos de pasión y La ventana indiscreta. Jornadas 'Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock. Cortesía de los organizadores.

Fotogramas de Novio a la vista, Abismos de pasión y La ventana indiscreta. Jornadas ‘Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock en Palacio de Colomina. Cortesía de los organizadores.

Para ver programa completo de las jornadas:

JornadasAmoryCine

World Press Photo y ¡ay! el periodismo

World Press Photo Valencia
Mesa redonda ‘Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión’ (celebrada
el jueves 6 de febrero en la Facultat de Filologia)
Exposición en Fundación Chirivella Soriano
C/ Valeriola, 13. Valencia
Hasta el domingo 16 de febrero

“En el buen periodismo, además de la descripción de un acontecimiento, tenéis también la explicación de por qué ha sucedido”. Lo dijo Ryszard Kapuscinski y a él nos aferramos para describir lo que aconteció en la mesa redonda que, sobre periodismo, tuvo lugar hace escasos días en el Salón de Grados de la Facultat de Filologia de la Universitat de València. Descripción que servirá para ofrecer algunas explicaciones de por qué el periodismo se está quedando en los huesos.

Fotografía de Paul Hansen. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Paul Hansen. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Organizada por World Press Photo Valencia, a través de Doctor Nopo y la Fundación Chirivella Soriano, el encuentro Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión reunió al director de El Mundo Comunidad Valenciana, Rafael Navarro, al presidente de la Unió de Periodistes Valencians, Sergi Pitarch, al asesor del Síndic de Greuges, José Antonio Ivars, y a la responsable del gabinete de comunicación del IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad), Dulce Iborra, moderados por el profesor de la Universitat de València, Francesc Martinez.

Fotografía de Maika Elan. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Maika Elan. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Rafael Navarro habló de la “mancha en la historia del periodismo en la Comunidad Valenciana” que supuso la claudicación por parte de casi todos los medios cuando se destapó el caso Gürtel. Por defender la verdad, frente a las amenazas de todo tipo, Navarro aseguró que el periódico que él dirige se vio privado durante tres años de la publicidad institucional. Cosa que no les sucedió al resto de medios afines a los dictados del gobierno que por entonces presidía Francisco Camps. Y como tenía en la mesa a José Antonio Ivars, representando a la institución que vela por los derechos del pueblo valenciano, le instó a que abriera una investigación sobre el reparto de la publicidad institucional, con el fin de subsanar los atropellos del pasado y sentar las bases de un reparto futuro más justo.

Ivars había señalado poco antes que los medios de comunicación “pocas veces acuden al Síndic de Greuges”. Y que si lo hicieran, la Sindicatura podría defenderles presentándose de oficio. Pero, claro, para ello ha de haber la previa denuncia que los medios de comunicación “pocas veces” interponen. Navarro tomó buena nota de la función del Síndic de Greuges, hasta la fecha prácticamente en desuso por parte de los medios.

Fotografía de Daniel Ochoa de Oiza. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Daniel Ochoa de Oiza. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Sergi Pitarch, de la Unió de Periodistes Valencians, aludió igualmente a la indefensión de los periodistas ante los numerosos casos de arbitrariedad por parte del poder, ya sea éste judicial o policial. Y abogó por un periodismo en el que se contrastaran las fuentes para evitar que te “colaran” informaciones interesadas. También destacó el apoyo que cada medio debe ofrecer a sus periodistas, para frenar las presiones externas. Preguntado por la escasa asistencia a las asambleas por parte de los periodistas asociados a la Unió, Pitarch reconoció que es un tema para someter a debate. ¿Envidia de Francia, donde los periodistas cuentan con el respaldo del propio Estado, que considera al periodista un bien público en la defensa del sistema democrático? Pitarch le restó importancia a ese hecho y manifestó que le daba “pánico” que fuera el Estado quien reconociera la figura del periodista. Periodista que, sin embargo, adquiere tal condición gracias a una titulación pública.

Fotografía de Soren Bidstrup. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Soren Bidstrup. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Francesc Martinez ofreció algunos datos del enflaquecimiento extremo al que está llegando el periodismo. Alrededor de 11.000 ocupaciones periodísticas destruidas entre 2008 y 2013. La Comunidad Valenciana, a la cabeza en cuanto al menor número de lectores de prensa y de oyentes de radio. Y, eso sí, 280 gabinetes de comunicación en Valencia. En representación de ellos, Dulce Iborra, que defendió el posible encuentro “amoroso” entre el periodista de un medio y el periodista de un gabinete de comunicación que le facilita cierta información. Alguien del público, también periodista, se quejó de esa división entre los propios profesionales: «¡Todos somos periodistas!», exclamó. El encuentro Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión reveló precisamente las fisuras internas del cuarto poder. Si la verdad nos hace libres, habrá que empezar a buscarla en la elocuente fragmentación del tejido periodístico, en tiempos de paradójica concentración de medios. Gracias a World Press Photo Valencia (cuya exposición en la Fundación Chirivella Soriano permanece hasta el domingo) y a Doctor Nopo por tan ilustrativa radiografía.

Fotografía de Felipe Dana. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia

Fotografía de Felipe Dana. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia

Salva Torres