Gallén Ibáñez diseña la imagen del 9 de octubre

Estudio Gallén+Ibáñez
Diseño de la imagen del cartel del 9 de octubre

«El protagonista de este cartel es el nº 9, que se configura con la superposición de tres tipografías: una gótica, como la que se utilizaba en los manuscritos medievales; una romana didona, típica de la época de la ilustración; y por último, una helvética de palo seco, característica del siglo XX. Tres tipografías de tres períodos históricos diferentes para subrayar la longevidad de la celebración del 9 d’Octubre, una fiesta que se realiza desde 1338 de manera ininterrumpida y que  se ha convertido en una de las fiestas más antiguas de Europa”, explica Marisa Gallén, una de las diseñadoras encargadas de la imagen de la fiesta más importante de la Comunitat Valenciana, el 9 de Octubre.

Marisa Gallén y Carmina Ibáñez junto al cartel diseñado por ellas. Imagen cortesía de las autoras.

Marisa Gallén y Carmina Ibáñez junto al cartel diseñado por ellas. Imagen cortesía de las autoras.

“El nueve va acompañado de un formulario mecanografiado que emula un documento oficial con su sello, así como un texto, elaborado por el profesor de Historia Medieval de la Universidad de Valencia Rafael Narbona para este propósito, en el que se explica brevemente el origen y significado del 9 d’Octubre”, apunta la diseñadora.

El cartel se ha impreso con dos tiradas diferentes: una de 100 ejemplares con golpe seco y papel de más gramaje destinado a regalos de protocolo, y otra de 6.000 ejemplares que se repartirán en las distintas actividades y visitas organizadas a partir del día 1 de octubre, actividades que se realizarán tanto en el Palau de la Generalitat como en las distintas Consellerias.

Marisa Gallén y Carmina Ibáñez. Cortesía del estudio Gallèn+Ibáñez.

Marisa Gallén y Carmina Ibáñez. Cortesía del estudio Gallèn+Ibáñez.

Junto al cartel, el estudio Gallén+Ibáñez ha desarrollado toda una serie de aplicaciones gráficas que apoyan a la imagen: una invitación digital para los actos conmemorativos, un díptico con la programación de las distintas actividades organizadas y un cuadríptico con información sobre los nueve palacios de la Generalitat que se abrirán al público en los próximos días por medio de visitas guiadas, actividades enmarcadas en los actos del 9 de octubre.

Gallén+Ibáñez ha desarrollado este cartel tras ser el estudio ganador de una ‘Llamada a proyecto’ realizado por la Generalitat Valenciana a través de un Comité de Selección por profesionales, miembros de la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana (ADCV), de l’Associació Professional d’Il.lustradors de València (APIV) y un representante de la Presidencia de la Generalitat Valenciana.

Imagen del cartel diseñado por Gallén+Ibáñez. Cortesía de las autoras.

Imagen del cartel diseñado por Gallén+Ibáñez. Cortesía de las autoras.

Fuster: El desnudo como paisaje onírico

Poemas para leer sin respirar, de Jaume Fuster
Railowsky
C / Grabador Esteve, 34. Valencia
Hasta el 5 de mayo

En cada uno de los 300 ejemplares que acompañan la exposición, Jaume Fuster destaca: “Todas las fotografías están tomadas a pulmón libre con una cámara submarina Nikonos V”. Y en el fotolibro realizado artesanalmente, apenas tres ejemplares de 2.000€, también se destaca la utilización de “originales fotográficos, revelados según el procesado fotoquímico tradicional y una imprenta con tipos de plomo de 1845 para los textos del mismo”. Hasta aquí la técnica. A partir de ahí, 32 imágenes expuestas en Railowsky a modo de destilado onírico de ese manejo instrumental.

Fotografía de Jaume Fuster en la exposición 'Poemas para leer sin respirar'. Cortesía del autor.

Fotografía de Jaume Fuster en la exposición ‘Poemas para leer sin respirar’, en Railowsky. Imagen cortesía del autor.

El conjunto expositivo lo ha titulado Fuster ‘Poemas para leer sin respirar’. Poemas protagonizados por una mujer (“mi sirena”) cuyo cuerpo desnudo se sumerge en diferentes aguas marinas, para diluirse en ellas hasta conformar cierto paisaje onírico. “Cada imagen es un poema visual”, subraya el autor. Y agrega: “Es más paisaje que desnudo”.

Durante ochos años y 70 carretes, Fuster se sumergió con su modelo en aguas de las playas de Benidorm, Los Muertos y el Cabo de Gata en Almería, e incluso en una piscina forrada con un gran plástico de invernadero, para escribir esos poemas con la tinta analógica de su cámara Nikonos. Poemas que funden el cuerpo desnudo y el líquido elemento creando una realidad paralela que Fuster entiende así: “Cómo el cuerpo de una sirena se descompone en sus átomos, cómo los reflejos se llenan de fantasmas, o cómo el agua se convierte en plata, plomo o mercurio”.

La técnica y los fantasmas en curiosa procesión. Diríase, al igual que sucede viendo una ecografía, que la técnica, su carácter objetivo, produce inquietantes imágenes, de carácter subjetivo, que escapan a su instrumentalización. Fuster apela a ello cuando dice: “Las imágenes trascienden a su referente, se llenan de connotaciones y disparan la imaginación mostrando lo invisible”. Y lo invisible de esos ‘Poemas para leer sin respirar’ se halla en consonancia con ese cuerpo desnudo de mujer sumergido en las profundas aguas del inconsciente.

Fotografía de Jaume Fuster en la exposición 'Poemas para leer sin respirar', en Railowsky. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Jaume Fuster en la exposición ‘Poemas para leer sin respirar’, en Railowsky. Imagen cortesía del autor.

Fuster habla de “espejo líquido”. Un espejo repleto de luces, burbujas y reflejos fantasmales, con la desnudez como epicentro de ese espejismo. Una desnudez que se funde y confunde con el paisaje, porque en el interior de esas profundas aguas el cuerpo siempre remite a orígenes ignotos. De ahí los paralelismos que irradian esas imágenes entre los senos, el pubis y la curvatura de tan evanescente figura con algas, depósitos de arena y el agua que lo licúa todo.

Como apunta Fuster, él se limitó a sumergirse en esas aguas, “encuadrar y disparar”, descubriendo después las formas creadas a partir de la simbiosis del cuerpo con el agua: “Pura abstracción y evocación de un mundo mágico”. Dependiendo del estado de la mar, de la incidencia de la luz y de los movimientos acuáticos de su sirena, Jaume Fuster fue escribiendo esos poemas visuales que Railowsky exhibe hasta el 5 de mayo. Poemas que el autor propone leer sin respirar. Por ello, como sugiere al lector que se sumerge en ellos: “Inspire… espire…”.  Ahí dentro, la respiración va al ritmo de la madre…naturaleza.

Salva Torres