El artista en aislamiento: Carlos Domingo Redón

#MAKMAEntrevistas | El artista en asilamiento
Carlos Domingo Redón
Viernes 17 de abril de 2020

En el mismo momento histórico en que el artista comienza a abandonar su condición de artesano, inicia un proceso como figura intelectual cuyas inquietudes obtendrán forma. Su creación pasa a ser el fruto de un proceso reflexivo e inspiracional basado en horas y horas de trabajo en su estudio, configurándose así un mito.

A principios del siglo XVII, Rembrandt representó este mito en ‘El pintor en su estudio’, en el que podemos ver al artista, con elegantes ropas –no las de un artesano–, encerrado en la penumbra de su estudio reflexionando sobre su creación. Este cliché llega hasta nuestros días y, seguramente, la imagen que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en el trabajo de un artista es muy parecida, salvando las distancias, al cuadro de Rembrandt.

‘El pintor en su estudio’, de Rembrandt (1626-1628).

Vivimos unos tiempos de crisis en los que la pandemia de la COVID-19 ha conseguido colarse por una grieta de la que parecía impenetrable fortaleza occidental, obligando a todos a replegarse en casa. Cabría preguntarse cómo ha afectado la situación al artista, acostumbrado a trabajar encerrado en su estudio.

Nos hemos puesto en contacto con Carlos Domingo Redón (San Agustín, Teruel, 1969), quien nos ofrece amablemente unas palabras desde su espacio de trabajo. Carlos es un artista que confirma este mito. Acostumbra a trabajar en solitario en su estudio, refugiado del mundanal ruido. Así que, en este sentido, la pandemia no le ha afectado mucho: “Todo transcurre como cualquier día; abres la puerta, enciendes la luz, pones música y a funcionar”.

Pero el confinamiento físico del artista, voluntario, lleva consigo una verdadera liberación. Desde hace tiempo se han ido incluyendo actividades de expresión artística en las cárceles como escape de la dura rutina penitenciaria. Así, en estos tiempos que estamos recluidos por ley, muchos hemos acudido a la música, escritura, pintura, etc., recurriendo a esta función terapéutica del arte para liberarse de las consecuencias del asilamiento.

Para Carlos, “la proyección simbólica de la realidad permite comprenderla, reduce la incertidumbre y, en consecuencia, aporta cierta calma, también entretenimiento.” No obstante, asegura que “su principal interés no está aquí; su aportación más relevante es ampliar nuestra realidad sin pedir nada a cambio”.

Carlos Domingo Redón en su estudio.

Con los humanos encerrados, la calle respira tranquilidad, los pájaros pían como nunca y los niveles de contaminación han disminuido radicalmente. Existe “una calma exterior que apoya la interior”. Sin embargo, esta calma conlleva consecuencias tormentosas en otros aspectos. En primer lugar, desgraciadamente, estamos sufriendo una enorme crisis humanitaria y sanitaria. Pero en lo referente al arte, toda su actividad económica ha quedado paralizada.

Durante un tiempo indefinido se han cancelado todo tipo de exposiciones, ferias, concursos y algunos proyectos se han quedado en el aire, siendo estas las principales fuentes de ingreso de los artistas. “He invertido trabajo, tiempo y dinero en la producción, confiando en que hubiera un retorno que quizá no llegue”, explica Carlos. Esto demuestra que la vida del artista es una auténtica aventura y que no siempre resulta fácil, sobre todo en un sistema en el que el rendimiento monetario predomina sobre otros valores. Pero remitiéndome al gran Lorca: ‘No sólo de pan vive el hombre’”.

‘Vellón espera’, de Carlos Domingo Redón.

No hay duda de que la situación actual ha hecho algunas mellas en nuestra percepción de la realidad y, probablemente, esto se refleje en el trabajo de algunos artistas. No obstante, se suele decir que el tiempo lo cura todo y, en el momento en que el ser humano haya sanado, serán pocas las representaciones sobre esta.

El arte que perdura con el paso del tiempo es aquel que ha deambulado por las preocupaciones universales de la conciencia del ser humano. “El miedo, el desasosiego provocado por la incertidumbre o la sensación de fragilidad han sido cuestiones ampliamente abordadas en tiempos pasados y, a propósito de circunstancias, no sé si equiparables a la que hoy vivimos, pero sí con similitudes”.

Pau Tronch

Les Amours y la modernidad líquida

Les Amours. Premio Nacional de Dibujo DKV-MAKMA (V edición)
Pilar Consuegra Romero
MuVIM
Hasta el 28 de febrero de 2020

Nacido en 2015 con el fin de impulsar el talento de creadores españoles contemporáneos, el Premio Nacional de Dibujo organizado por DKV seguros y MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea, -cuyas tres últimas ediciones ha acogido el MuVIM- muestra el proyecto ganador de una convocatoria pública y abierta, con la que busca aportar una experiencia expositiva didáctica, enriquecedora y capaz de generar debate, y aunque los artistas galardonados en los años anteriores, poco o nada tienen en común en técnica ni estilo, la organización tiene en su ADN hacer fácil la comprensión de los proyectos seleccionados.

Detalle de «Les amours», (bolígrafo, y t/m s/p) de Pilar Consuegra Romero. Foto: Francisco Cardador.

Pilar Consuegra Romero, indaga en el concepto de amor romántico, y para ello, se adentra en el clásico literario Les Liaisons dangereuses (1782) de Pierre Choderlos de Laclos, título considerado como obra maestra de la literatura francesa del s. XVIII, a pesar de haber caído en el olvido a lo largo de todo el s. XIX, redescubierto a principios del s. XX y llevado a la gran pantalla bajo el título “Las amistades peligrosas” primero por Roger Vadim (1959, con Jeanne Moreau, Gerard Philipe y Boris Vian), y treinta años después por Stephen Frears, (1988, con Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer y Keanu Reeves) para hacer la última versión conocida Milos Forman bajo el título, “Valmont” (1989, con Colin Firth, Annette Bening y Meg Tilly).

Panel que enfrenta al cubo del MuVIM en «Les Amours», de Pilar Consuegra Romero. Foto: cortesía del MuVIM.

Cada uno de los tres films muestra revisiones diferentes sobre una misma obra literaria, miradas, eso sí, que abordan el referido concepto de amor romántico y de cortejo que se camufla entre los enredos y buenos modales durante la acción de seducir, y que Consuegra Romero pone oportunamente sobre la mesa para abrir el debate de las contradicciones sociales respecto a la afectividad y los arquetipos de relación sin normas, por las que no recibe el mismo trato social un personaje masculino (en la obra el Vizconde de Valmont) que un personaje femenino (Marquesa de Merteuil).

V edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA. Les Amours de Pilar Consuegra Romero
Detalle de Les Amours, de Pilar Consuegra Romero. (bolígrafo y t/m s/p). Foto: Francisco Cardador.

Pero el proyecto no se detiene aquí, y las reflexiones se adentran en el paralelismo existente entre la etapa de la decadente Francia prerrevolucionaria del s. XVIII que describe Chordelos de Laclos, época de amores múltiples, confusos, o libertinos, y el periodo actual, en el que también prima la máscara y el disfraz  trasladado a las redes sociales para expresarse en dos conceptos muy de moda, como el “poliamor” o “el anarquismo relacional”.

Dos momentos de transformación indentitaria que tienen en común lo instantáneo, y donde cada vez  parece importar menos la magia del cruce de una mirada, el sentido del olfato en la cercanía física, o la solidez que aporta el hecho de cultivar una relación con paciencia, esmero y sin limitaciones, preceptos que parecen de otro tiempo.

Imagen nocturna del panel frontal de la exposición hacia el exterior. Les Amours, de Pilar Consuegra Romero. Foto: cortesía del MuVIM.

Así, con deseo de inmediatez, lo virtual y lo virtuoso se funden y confunden como el sonido de sus propias fonéticas, y en este punto, se antoja una oportunidad poder  ir mano a mano con una exposición de dibujo que incita a hurgar en la trama de las amistades peligrosas o el amor romántico del Rococó para mirarnos en nosotros mismos, de fuera hacia adentro.

“Con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar”

                                                                                     Zigmunt Bauman

En cuanto a la formalidad estética, Consuegra Romero revisa a François Boucher (1703-1770) de estilo galante propio del Rococó, singular también por sus escenas mitológicas, Jean-Honoré Fragonard, (1732-1806) distinguido por la exuberancia o el hedonismo, y en concreto Jean-Antoine Watteau, (1684-1721) que aporta las maneras tanto del primer rococó como del último barroco francés con escenas de cortejo amoroso y diversiones. Ya en el s. XX, la suerte de la yuxtaposición y distancia de planos conduce a Marc Chagall (1887-1985) cuando coincide con sus gamas de azules.

Detalle de Les Amours, de PIlar Consuegra (bolígrafo y t/m s/p). Foto: Francisco Cardador.

Técnicamente hablando, los dibujos de Consuegra Romero son trazos realizados con bolígrafo (bic) y/o rotulador sobre papel, creaciones y recreaciones en clave figurativa que para enfrascarse en la realidad de cada proyecto va trazando compulsivamente, y en los que generalmente se manifiesta muy crítica con los muros que construyen las sociedades de Occidente. 

 “Un dibujo es simplemente una línea que va a dar un paseo.”

 Paul Klee

Vicente Chambó, 02 de diciembre de 2019

En la imagen de portada Pilar Consuegra e Inés de Paula durante el montaje del Cubo exterior del MuVIM (16 de diciembre de 2019) Foto: Vicente Chambó.

Seis artistas comparten residencia en el C3A

C3A Centro de creación contemporánea de Andalucía
C/ Carmen Olmedo Checa s/n
Córdoba
Hasta el 2 de febrero de 2020

Seis artistas, seis proyectos, un espacio común. La secuencia de apellidos que recoge el título de la exposición da cuenta de su idea central: atender a la singularidad de los proyectos realizados por los artistas que han estado en residencia en el C3A.

Una de las piezas de gran formato de Cristina Ramírez. Imagen cortesía C3A

Una residencia es un laboratorio donde ensayar nuevos procesos y un lugar de encuentro donde establecer nuevas alianzas. Estar en residencia supone tomar distancia con respecto a la propia obra y abrir un tiempo de reflexión y experimentación. En última instancia, los proyectos presentados hacen patente su empeño común por hacer del arte un espacio de pensamiento propio.

Una de las piezas de gran formato de Marta Beltrán. Imagen cortesía C3A

Los dibujos de Marta Beltrán llevan a cabo una lectura sintomática de las imágenes de la mujer en la cultura moderna. Beltrán se apropia de imágenes del cine y la literatura con el fin de hacer emerger el inconsciente que atraviesa los rostros, los gestos y los escenarios. Crisis, el proyecto elaborado por Paco Chanivet, aborda la idea central del género del horror, el miedo a la existencia de un mundo totalmente desconocido, mediante la transformación del espacio expositivo.

Pieza de Paco Chanivet. Imagen cortesía C3A

Los trabajos de Paloma de la Cruz continúan su exploración de la identidad a partir de las culturas materiales de la higiene corporal y la ropa íntima. Paños de abluciones consiste en una serie de esculturas cerámicas decoradas con motivos de lencería.

Instalación de Paloma de la Cruz. Imagen cortesía C3A

El proyecto reciente de Enrique del Castillo investiga las características tímbricas del sonido óptico, es decir, el sonido que se produce cuando una célula fotosensible lee las opacidades de una película fílmica en movimiento y, mediante un altavoz, las traduce a sonidos.

Instalación de Enrique del Castillo. Imagen cortesía C3A

Antonio R. Montesinos presenta una obra que privilegia la idea del cuidado no sólo entre seres de diferente naturaleza, sino entre seres naturales y elementos artificiales.

Instalación de Antonio R. Montesinos. Imagen cortesía C3A

Los paisajes oceánicos que Cristina Ramírez exploran la incapacidad para articular una respuesta frente al horror.

A la derecha, uno de los océanos de Cristina Ramírez. Imagen cortesía C3A

Ramírez aborda esta imposibilidad a través tanto de la histórica hostilidad que el ser humano siente frente al océano como de la violencia que los elementos abstractos ejercen sobre el ámbito de la representación.

Por su parte, Antonio R. Montesinos ejercerá de comisario en «Between debris and things» colectiva que el Centre del Carme Cultura Contemporánea de València inaugurará el 14 de febrero de 2020, y que ha sido uno de los proyectos seleccionados para el programa de comisariado V.O. del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

En cuanto a Paco Chanivet, es uno de los últimos fichajes de Espai Tactel y se estrena en la galería con una exposición colectiva que se inaugura el 24 de enero del presente 2020 en Valencia.

Y por otro lado, las dos artistas que aportan dibujo a la muestra, Cristina Ramírez fue la ganadora de la II edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA, mientras que Marta Beltrán lo fue de la III edición.

Javier Sánchez Martínez