Jose Cámara y sus ciudades entreveradas

Viatges prestats, de Jose Cámara
Sala de exposiciones de la Societat Coral El Micalet
C / Guillem de Castro, 73. Valencia
Hasta el 11 de abril

Es una especie de Doctor Frankenstein: coge trozos de imágenes dispares, para construir fotografías cuya vida nace de fragmentos sutilmente ensamblados. Pero un Frankenstein que, lejos de producir un monstruo dejado de la mano del diablo, lo que hace es fabricar una obra repleta de alegres vivencias, ocurridas en diferentes lugares, en tiempos distintos y por personas que, aunque tremendamente allegadas, disfrutaron por separado y a miles de kilómetros de cuanto la existencia viajera les ofrecía. Jose Cámara expone tan virtuosa mezcla de fotografías realizadas a imagen y semejanza del doctor Frankenstein, en la sala de exposiciones de la Societat Coral El Micalet.

Fotografía de Jose Cámara en la exposición 'Viatges prestats', en la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Jose Cámara en la exposición ‘Viatges prestats’, en la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor.

El conjunto lo ha titulado Viatges Prestats, sin duda acertado para explicar esa íntima relación entre las imágenes sacadas del álbum familiar de sus padres y las de su archivo personal. Con la minuciosidad del orfebre que va incrustando piezas armoniosamente, Cámara también construye sus imágenes tomando elementos de acá y de acullá para difuminar las partes a favor de un todo singular, preciso y cuya miscelánea desdibuja los límites fronterizos de los espacios allí representados.

Fotografía de Jose Cámara en la exposición 'Viatges prestats' de la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor

Fotografía de Jose Cámara en la exposición ‘Viatges prestats’ de la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor

El espectador, interrogado por la mezcla de elementos, ciudades y viajes, realiza así su propio trayecto en busca de las costuras que Jose Cámara ha hecho desaparecer fruto de su gran pericia en el hilado de imágenes tan dispares. “Es un viaje compartido”, dice el artista. Compartido porque, como apunta el título de la exposición, Cámara ha tomado prestados los viajes de sus padres, para unirlos a los suyos. Pero compartido igualmente con el espectador, que imagina las conexiones entre ciudades tan diversas como Valencia, Orense, Tenerife, Miami, Las Vegas, Chicago, Estambul, Venecia o Berlín, sin solución de continuidad, ofreciéndole la posibilidad de un nuevo viaje a partir de sus propias sensaciones.

Fotografía de Jose Cámara en la exposición 'Viatges prestats' de la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor

Fotografía de Jose Cámara en la exposición ‘Viatges prestats’ de la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor

Hay muchos trayectos en esos Viatges Prestats de Jose Cámara, pero se pueden reducir a tres. Primero, el recorrido a cierto pasado a través de esas imágenes del álbum familiar, en tanto documento de época. Luego está el viaje, más técnico, por la brillante reproducción de esas fotografías, cuyo perfecto ensamblaje le ha llevado al artista “meses escaneando”. Y, por último, están los propios viajes prestados, cuya combinación de elementos produce esa “invención” de la que habla el propio Cámara. Invención que deriva en esa cualidad artística que terminan destilando muchas de las imágenes, sobre todo las más explícitamente intervenidas, con las huellas del negativo a modo de brochazo plástico.

Fotografía de Jose Cámara en la exposición 'Viatges prestats', en la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Jose Cámara en la exposición ‘Viatges prestats’, en la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor.

Y volvemos al doctor Frankenstein, porque en las fotografías de Jose Cámara hay ese punto de extrañeza que revela todo cuerpo sometido a cierta cirugía. Por muy invisibles que sean las costuras de tan sutil zurcido fotográfico, lo cierto es que conmueve pensar en los misteriosos puentes que unen las vidas de unos padres con su hijo, tan alejados generacionalmente como de pronto compartiendo un mismo viaje fruto del trabajo artístico. Y del mismo modo que Woody Allen, manipulando ciertas imágenes, se puso en la piel de ciertos personajes históricos en su película Zelig, también Jose Cámara, en sus Viatges Prestats, se acerca como jamás hubiera sido posible al itinerario existencial de sus padres. Un viaje sin duda compartido fruto de la invención artística.

Fotografía de Jose Cámara en la exposición 'Viatges prestats' en la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Jose Cámara en la exposición ‘Viatges prestats’ en la Societat Coral El Micalet. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres

Kembo, un león ilustrado y vegetariano

Nuestro encuentro con Kembo. Miguel Calatayud y Carlos Pérez

Colegio Mayor Rector Peset

Plaza Horno de San Nicolás, 5. Valencia

Hasta el 31 de julio

Después de un tiempo dándole vueltas a la idea de trabajar juntos en un libro, Miguel Calatayud y Carlos Pérez se toparon con Kembo. El nombre fue lo primero que tuvieron claro; todo lo demás fue producto de un ensamblaje de ideas que tomó cuerpo uniendo fragmentos que hubiera aprobado el mismísimo Doctor Frankenstein. Partidarios de alejarse del típico cuento clásico, Calatayud y Pérez fueron metiendo en la sala de disección de su libro, todo aquello que formaba parte de su imaginario artístico: ciertas películas de cine (La reina de África, Hatari!), ciertos nombres de la escena musical (Louis Armstrong, Josephine Baker), algunos artistas de circo (Mister Humphrey, Mefisto, Martini), un atrezzo del mejor cartelismo y todo ello enmarcado en el ficticio país africano de Bava Kamo.

Nuestro encuentro con Kembo. Miguel Calatayud y Carlos Pérez. Rector Peset

Nuestro encuentro con Kembo. Miguel Calatayud y Carlos Pérez. Rector Peset

El resultado ha sido un libro ilustrado en el que se narran las peripecias del león Kembo, más vegetariano que carnívoro, pacífico donde los haya y más dado al disfrute de la vida, que a su triste función depredadora. El trabajo en la ilustración de Miguel Calatayud, con esas figuras y contextos cubistas, escenas caleidoscópicas y efervescente línea expresiva, recoge la intención vanguardista que atraviesa el proyecto. El Colegio Mayor Rector Peset exhibe un amplio conjunto de viñetas, con textos impresos en la pared, reveladores del espíritu de Kembo: “Nadine Chouette, una extraordinaria malabarista, pronto advirtió que al joven león le gustaban más las fresas y las zanahorias que los cartílagos y los músculos fibrosos de una maloliente carne”.

Nuestro encuentro con Kembo, de Miguel Calatayud y Carlos Pérez, en el Col.legi Major Rector Peset

Nuestro encuentro con Kembo, de Miguel Calatayud y Carlos Pérez, en el Col.legi Major Rector Peset

En este sentido, Kembo, alejándose de los planteamientos Walt Disney, no deja de ser un león políticamente correcto, contrario al maltrato animal y al que se añade lógicamente su denuncia contra la violencia de género. Ecologismo y feminismo, dos de las grandes ideologías contemporáneas, están sin duda presentes en un texto ilustrado de honda imaginación, trazo vanguardista, pero bien anclado en el presente de esa modernidad líquida descrita por Bauman. Amparado en esa corrección política, Kembo ruge después a sus anchas en el fértil, luminoso, inquietante y espectacular universo de Bava Kamo ideado al alimón por Miguel Calatayud y Carlos Pérez.

Nuestro encuentro con Kembo, de Miguel Calatayud y Carlos Pérez. Rector Peset

Nuestro encuentro con Kembo, de Miguel Calatayud y Carlos Pérez. Rector Peset

Los rugidos de Kembo reverberan las acuarelas, ilustraciones y bocetos de Calatayud, lo mismo que la escritura de Carlos Pérez destila un lirismo irónico al ritmo del vodevil que se representa: “Kembo nunca había herido a nadie, nunca había destruido una choza y nunca se había comido a un niño crudo”. El león que llegó a sustituir al de la Metro cuando éste, de tanto rugir, se quedaba afónico, es un león apócrifo rodeado en el país de Bava Kamo de seres reales, que la ficción devuelve a su estatuto de figuras legendarias y tantas veces soñadas. Juan Peiró remata la faena con un video (Kembo y Duna en la Finca Roja) en el que se recogen las imágenes alusivas al universo descrito por Carlos Pérez.

En el fondo, no es la selva, sino un ilustrativo jardín de las delicias por el que se mueve Kembo y, con él, sus dos socarrones autores. Nuestro encuentro con Kembo, que así se titula la exposición que permanecerá en el Rector Peset hasta finales de julio, es el encuentro del espectador con un mundo que parece salido de la mismísima trompeta de Louis Armstrong: It’s a wonderful world. Pues eso.

Nuestro encuentro con Kembo, de Miguel Calatayud y Carlos Pérez, en Colegio Mayor Rector Peset

Nuestro encuentro con Kembo, de Miguel Calatayud y Carlos Pérez, en Colegio Mayor Rector Peset

 Salva Torres