“Es muy complicado, mucho, reabrir RTVV”

La encrucijada de RTVV, por Rosa Vidal
Palacio de Colomina
C / l’Almodí, 1. Valencia
Conferencia pronunciada el miércoles 3 de diciembre, 2014

Se cumple poco más de un año de la triste defunción de RTVV. Algunos dicen que el cuerpo del ente público venía presentando, debido a sucesivos atracones presupuestarios, cierta obesidad mórbida. Una plantilla sobredimensionada que había que adelgazar por la vía rápida, a golpe de ERE, como así fue. Quienes se dedicaron a engordar Radio Televisión Valenciana, ya sea contratando con desparpajo o nutriéndose a costa del erario público, decidieron lavarse las manos y cortar por lo sano, más bien insano, de ese cuerpo pesimamente gestionado.

Rosa Vidal, ex directora de RTVV, en un momento de su conferencia en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU-Cardenal Herrera.

Rosa Vidal, ex directora general de RTVV, en un momento de su conferencia en el Palacio de Colomina, entre Vicente Navarro de Luján, a su derecha, y Juanjo Bas (izquierda). En el otro extremo, Elías Durán. Imagen cortesía de la Universidad CEU-Cardenal Herrera.

Rosa Vidal, jurista y abogada del Estado, llegó con la misión de establecer un plan de adelgazamiento que permitiera mover aquel cuerpo tan obeso. RTVV se había adelantado practicando un ERE que después se consideró nulo. De manera que el plan de adelgazamiento quedó sin efecto y la Generalitat entendió que el colesterol, propiciado por su malísima alimentación, ya poco importaba que fuera bueno o malo, puesto que tocaba cebar, ahora con dinamita, al enfermo. Sin vuelta atrás. ¿O no?

Fotografía de Miguel Lorenzo, actualmente expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Fotografía de Miguel Lorenzo, actualmente expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Rosa Vidal, ex directora general de RTVV, intervino en el Palacio de Colomina de la Universidad CEU Cardenal Herrera para mostrar “la encrucijada de Radio Televisión Valenciana”, tal era el título de su conferencia, un año después del fallecimiento del ente público, sin duda por causas nada naturales. Y lo que dijo, en presencia de numerosos ex trabajadores y ex consejeros de RTVV, es que la reapertura de la radiotelevisión pública valenciana era “muy complicado”, incluso “mucho, mucho”. Y ofreció sus razones, más bien inquietudes legales, en caso de que tal cosa se planteara, a modo de aviso a navegantes (PSPV, Compromís y EU han lanzado promesas en este sentido).

«Si se toma la decisión de abrir una nueva televisión pública sin haber completado el proceso de liquidación y sin sentencia del Constitucional sobre el ERE derivado del cierre y sobre el recurso presentado contra la propia ley de supresión, se abre una incertidumbre jurídica y podría incurrirse en fraude de ley». Y la sentencia del máximo tribunal, según Vidal, no llegará hasta dentro de dos años. Esto para el caso de querer poner en marcha una nueva RTVV. Si lo que se pretende es reabrirla, el escenario sería este otro.

Fotografía de El Flaco, expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Fotografía de El Flaco, expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

«Pasaría por derogar la ley de supresión y retirar tanto el recurso de inconstitucionalidad como la demanda de conflicto colectivo, además de intentar la retirada de la mayoría de las 1.700 demandas presentadas por los trabajadores, negociando con ellos a título particular. Y luego habría que tramitar y aprobar una nueva ley en las Cortes Valencianas», explicó Vidal. Lo dicho: tanto abrir una nueva como reabrir la extinta RTVV es muy, muy complicado. Palabra de quien ha sido directora general del ente público y ahora trabaja como letrada en el bufete Broseta Abogados.

Sobre la decisión de la Generalitat de quitarse de encima y por las bravas el peso que había adquirido RTVV por culpa de los sucesivos engordes, Rosa Vidal apuntó que cabían otras alternativas. La nulidad del ERE no tenía por qué llevar asociado el cierre, que es lo que “el dueño del ente, en este caso la Generalitat, decidió”. También manifestó su extrañeza por lo apuntado en el preámbulo de la ley de supresión del servicio, “donde se cita una sentencia (la del ERE del TSJ) en la que no se habla de cierre”. En cuanto al proceso de liquidación en vigor, Vidal señaló que no sólo se refería al ámbito laboral y financiero, sino que abarcaba igualmente los contratos a terceros, “que hay que cumplir”, y la liquidación tecnológica, al ser RTVV la titular de la red.

Fotografía de Biel Aliño, actualmente expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Fotografía de Biel Aliño, actualmente expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Salva Torres

Archivos de la Filmoteca, en peligro

Revista Archivos de la Filmoteca
Culturarts IVAC
Generalitat Valenciana

Llueve sobre mojado. Primero fue el tránsito del papel al digital, por culpa de la crisis económica. Y ahora, puesto que el chaparrón de la crisis no deja de producir goteras, le ha tocado el turno al proyecto digital mismo, en forma de más recorte presupuestario. El caso es que Archivos de la Filmoteca, la revista fundada por Ricardo Muñoz Suay en 1989, se encuentra con el agua al cuello después de que el equipo directivo encabezado por Francisco Javier Gómez Tarín dimitiera. Lo ha hecho por “razones éticas”, ya que considera que el despido de Arturo Lozano, secretario de redacción de la publicación, ha sido “inmoral”.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Y llueve sobre mojado porque, al igual que Gómez Tarín, también el anterior director de Archivos de la Filmoteca, Vicente Sánchez Biosca, dimitió de su cargo por cuestiones éticas tras 20 años al frente de la revista. “No es resultado de la crisis económica, sino de lo que nos gustaría denominar una crisis moral e intelectual de las instituciones públicas”, según apuntó Sánchez Biosca en un editorial a modo de epitafio. Arturo Lozano, al que su despido le pilló por sorpresa, abunda ahora en esa misma dirección: “Más allá de las cuestiones económicas, lo que yo percibo es cierta insensibilidad”. Nancy Berthier, catedrática de la Sorbona que ha formado parte del comité de redacción de la revista, alude a esa misma insensibilidad en una carta remitida a Manuel Tomás, director general de CulturArts, y da por “concluida definitivamente” su colaboración. “Siento muchísimo lo que considero ya el final infeliz de una aventura que propulsó en su momento Valencia en la vanguardia editorial”, agrega.

“Hemos estado haciendo la revista a precio de fanzine de los años 80”, afirma Lozano. De ahí que no entienda el recorte que supone su despido, dentro de una publicación que ha multiplicado por diez el número de usuarios, alcanzando los 2.000 tras su reconversión digital, lo que a su vez supuso ya un recorte del 70% del coste de la revista. “Se sigue recortando sin tener en cuenta que lo fundamental son los contenidos”, añade Arturo Lozano, a la espera del juicio que dicte la procedencia o no de su despido.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Archivos de la Filmoteca, con semejante panorama, cumple este año un cuarto de siglo. De momento, ahí están los 72 números publicados y muchos de ellos digitalizados, gracias al “trabajazo de lo lindo” (Lozano dixit) realizado por Gómez Tarín y Agustín Rubio, jefe de redacción de la revista. El número 73 estaba previsto para el mes de abril, algo que en buena lógica no sucederá. Aún así, Nuria Cidoncha, subdirectora general de CulturArts IVAC, confirma el mantenimiento futuro de la revista: “La continuidad es nuestra voluntad”. Una continuidad que pasa por hacerse con un nuevo equipo directivo y nuevos comités de redacción y científico capaces de sacar adelante una publicación que goza de buena imagen, pero muy enflaquecida económicamente. “No tenemos definida la forma de esa continuidad”, reconoce Cidoncha.

Una de las ideas que CulturArts baraja es sacar a concurso público la revista. Gómez Tarín lo considera un “disparate”. Quien se haga cargo de la revista deberá asumir el proceso actual, así como el marco presupuestario en el que se ha movido el anterior equipo directivo. De lo contrario, se demostraría que no había razones objetivas para el despido de Arturo Lozano. Aunque, como apunta Gómez Tarín, nunca se sabe, teniendo en cuenta el “mar de inmoralidades” en que se mueve CulturArts. Nuria Cidoncha cree que en todo este asunto “no hay implicaciones políticas”, porque tanto a Sánchez Biosca como al propio Gómez Tarín se les ha dejado trabajar “con entera libertad”. Por eso insiste en que la continuidad de Archivos de la Filmoteca pasa por la “gestión eficaz” que impone la situación de crisis que padecemos.

A la espera de acontecimientos futuros, lo único cierto es que el servidor continuará activo, así como la base de datos con los números de la revista digitalizados y a disposición de los usuarios registrados. Aunque sólo sea por el enorme esfuerzo que ha supuesto la digitalización de sus contenidos, Gómez Tarín tiene claro su deseo de que Archivos de la Filmoteca siga con vida. Eso, y que su dimisión obedece, “aunque intenten desviar la atención”, al hecho “inmoral” del despido de Arturo Lozano. “Que haya pasado lo mismo con los dos últimos equipos directivos da que pensar”, subraya Lozano. Llueve sobre mojado.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Detalle de una de las portadas de Archivos de la Filmoteca.

Salva Torres