Mujeres «crajeadas»

‘Accipite et manducate ex hoc omnes: Hoc set enim corpus meum, quod pro vobis tradetur’ de Crajes (Carla Rendón y Jessica Ruiz)
Plastic Murs
C/ Denia, 45. Valencia
Inauguración: 16 de septiembre de 2016 a las 20.00 h

Mirada inocente, vulva sangrante, cadera andrógina, pecho incipiente; múltiples expresiones del cuerpo femenino deseante castigado una y otra vez por la doble moral opresora y violenta. Es lo que se palpa en el ambiente generado por Crajes, colectivo que aborda los conceptos de deseo, dolor y placer contextualizados a partir de la iconografía concreta de las artistas que lo integran: Carla Rendón y Jessica Ruiz.

Fantasía, imaginación y creatividad a raudales han hecho que sus obras, con distintas técnicas y formatos, predominando en esta ocasión el papel, aborden los principales tabúes de nuestra sociedad en torno al cuerpo. Encontramos en ellas imágenes recurrentes que remiten a la enfermedad, la herida, la sangre o el cuerpo corrupto pero siempre sensual a la par que mórbido, atravesando los límites de lo políticamente correcto para denunciar el cinismo y la hipocresía à la manière del Divino Marqués.

Carnario III de Crajes. Imagen cortesía Plastic Murs.

Carnario III de Crajes. Imagen cortesía Plastic Murs.

La ambigüedad y provocación al contemplar un rostro femenino lagrimoso esbozando una mueca que hace dudar de si goza o se revuelve para liberarse lleva a una reflexión sobre el atractivo del cuerpo yacente, como el célebre minotauro de Picasso que aparentemente fuerza a una joven cuyo cuerpo parece sin embargo estremecerse de placer. Se respira un ambiente de necrofilia en esas escenas cargadas de simbolismo y es que el cadáver que asoma en las obras de Crajes no está siendo ultrajado, mantiene una erección que se confunde entre ciertas sombras y un errático barroquismo que acumula personajes diminutos, huesos y objetos, superpuestos en el escenario pasional. Respecto a las mujeres,nínfulas rodeadas de insectos y masturbadas por gatitos, unas gozan de una especie de delirio sadomasoquista mientras que otras están siendo claramente abusadas, apuñaladas, atadas, vejadas, soportando un daño que tiñe sus pálidos torsos de sangre y sumerge sus almas en tinieblas.

Se trata de una toma de conciencia sobre las raíces de la doble moral con base educacional judeo-cristiana, motivo por el cual escogen un título en latín aludiendo a los orígenes de la Eucaristía: Tomad y comed, este es mi cuerpo, que será entregado por vosotros. En él se señala la traición inminente de Judas en contraposición a las buenas intenciones del bíblico Jesús que entrega su carne y su sangre en un acto de fe. La reminiscencia religiosa de la que nuestra sociedad actual no consigue desprenderse a menudo culpa a la víctima, en especial si es mujer, por haber mostrado su cuerpo tentador o bien anula su identidad si queda viuda, cubriéndola con el velo negro y esperando, en ambos casos, que jamás se recupere, que sienta el yugo del heteropatriarcado, se doblegue y no replique pero… Inevitablemente lo hace evidenciando los infortunios de la virtud.

Marisol Salanova*

* Texto cortesía de Plastic Murs

Mist se va por los cerros de la melancolía

The loop of love, de Mist
Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Viernes 22 de julio, 2016, a las 21.00h

Las Naves cierra el Festival de la Cançó del Grau el viernes 22 de julio (21 horas), con el concierto de Mist, el alter ego inglés de Rick Treffers. El compositor, letrista, cantante, guitarrista y productor presentará su último trabajo, ‘The loop of love’, cuyo título es un guiño al tema ‘The look of love’ de Burt Bacharach, del que se confiesa un admirador.

La historia del polifacético músico holandés afincado en Valencia comienza a mediados de los noventa con Girlfriend Misery y desde entonces ha publicado diez álbumes de canciones propias. En su lengua materna (el neerlandés) como Rick Treffers, en castellano bajo el pseudónimo El turista optimista y en inglés con Mist.

Mist. Imagen cortesía de Las Naves.

Mist. Imagen cortesía de Las Naves.

Su último trabajo es ‘The loop of love’, un canto al amor, a la esperanza, a los sueños y a la nostalgia, a ese perenne optimismo romántico, al deseo y a la melancolía. Precisamente, de ella dice el propio músico que «puede ser reconfortante y aliviadora si uno sabe reconciliarse y enfrentarse con las nubes negras o tormentas que lleva dentro». “La madurez -añade- te hace relativizar las cosas, pero la melancolía no se va, porque para mí la melancolía no es algo negativo o difícil”.

En el concierto en Las Naves este viernes, Mist desgranará un trabajo discográfico que contiene temas que se recrean en melodías más clásicas como las The Beatles o The Beach Boys; en la elegancia de The Divine Comedy o Nick Drake; y en la atemporalidad de Love o The Smiths. Temas que han surgido, añade Treffers, “un poco como el amor. Primero te enamoras, pero para que salga algo llevadero y sostenible, pues hay que currárselo. Escribir una canción es un 5% de pura inspiración y un 95 % de transpiración, en el sentido del trabajo».

Con él, Las Naves clausura un Festival de la Cançó del Grau que ha llenado las noches de julio de buena música y buen cine.

Mist. Imagen cortesía de Las Naves.

Mist. Imagen cortesía de Las Naves.

Bojan Radojcic y su trilogía del sacrificio

Trilogy About the Boy Who… de Bojan Radojcic
Galería Paz y Comedias
Pl. Colegio del Patriarca, 5. Valencia
Hasta el 24 de junio, 2016

No nos extraña referenciar obras con formato de trilogía en cine o en literatura pero sigue sorprendiendo hacerlo al hablar del lenguaje gráfico-pictórico. Siendo así destaca que la galería Paz y Comedias presente la primera exposición del serbio Bojan Radojcic, aludiendo a dicha configuración. La exposición, que recibe el nombre de ‘Trilogy About The Boy Who…’ , muestra tres piezas de este artista en gran formato que dialogan entre si teniendo como eje centralizador la figura de un niño. Pero es un niño anónimo, al que nunca se le ve el rostro. Esta pista ya nos indica que la muestra deja gran parte de la reflexión al propio espectador, invitándole a completar lo que observa y sobre todo, a reflexionar.

Nacido en Yugoslavia y actualmente residente en Belgrado, en la trayectoria artística de Bojan Radojcic se observa una clara base contextual que remite a la situación histórico-política donde creció. Las continúas anexiones, separatismos y guerras parecen el pan de cada día para los pequeños países del este de Europa, un hecho que, obviamente, no deja indiferente al artista. Pero eso no es todo, sino que llega más allá construyendo una serie de pensamientos que meditan sobre asuntos globales que le preocupan. Es probable que debido a ello el anonimato de los niños transmita precisamente un sentido contradictorio donde la inocencia anónimo de los chicos representados se transfiera en colectividad.

Radojcic construye sus dibujos literalmente, pues a modo de proceso instalativo, dibuja sobre hojas de libro y luego compone grandes murales donde figura y fondo son protagonistas. Utiliza el lápiz carbón para dotar a esas hojas de libro de otro sentido narrativo remarcando aquel por el que fueron creadas; es decir, que existe una secuencia narrativa en el papel por las letras impresas, pero también, por la superposición del grafito. Queda de lado ese sentido primigenio y retorna convertido en objeto encontrado.

The Boy Who Drowned in His Tears. Imagen cortesía de la galería.

The Boy Who Drowned in His Tears. Imagen cortesía de la galería.

En ‘The Boy Who Got Drowned in His Tears (el niño que se ahogó en sus lágrimas)’, el chico se encuentra en una especie ciénaga cuyos pies están hundidos y no se le ve la cara. No sabemos si esas lágrimas son las que han producido la zona pantanosa alrededor o si simplemente se el niño ha elegido llorar ahí por ser un paraje tan desolador. Este dibujo está basado en el relato corto de Mark Ravenhill ‘Fausto ha muerto’, cuya adaptación a la obra de teatro comienza con el sacrificio que un niño hace, fingiendo dormir todas las noches y obligándose a llorar en silencio, para no despertar a su madre.

El segundo niño, ‘The Boy Who Exploded From Happiness (el niño que explotó de felicidad)’ podría rememorar a un suceso trágico, de autoinmolación quizá, pero contrariamente crea una atmósfera casi relajante, imposible tras una trágico suceso, pero irónicamente sosegada. Relata este segundo trabajo de Radojcic la obligación del aislamiento social, para conseguir esa felicidad autosuficiente y sacrificada, de nuevo.

Detalle de The Boy Who Exploded from Happines. Imagen cortesía de la galería.

Detalle de The Boy Who Exploded from Happines. Imagen cortesía de la galería.

Por último, ‘The Boy Who Burned with Desire (el niño que ardió de deseo)’ se centra en el autosacrificio por el hecho de llamar la atención, en una actualidad donde todo se expone con objeto de hacerse escuchar, una conmoción resignada puede ser la mejor manera de lograrlo. Un breve homenaje a aquellos seres que normalmente debido a situaciones injustas, creencias o denuncias, han puesto su vida en peligro, por el bien del conjunto, de la colectividad.

Estas piezas principales están acompañadas de otros dibujos sin título que, a modo de vestigios, parecen advertirnos sobre el futuro de esos niños. Y también sobre un posible pasado. El tiempo se ha detenido y la acción queda inconclusa. Como en el film de Andrei Tarkovsky, curiosamente llamado ‘Sacrifio’, hay un niño no que pronuncia ni una sola palabra en la película, salvo en el final donde dice: “Al principio era el Verbo. ¿Por qué, papá?” se pregunta. Hasta entonces, el niño había permanecido en silencio. Un silencio que Radojcic parece no querer romper y a través del que no podemos dejar de mirar esos niños sin rostro.

Sin título. Imagen cortesía de la galería.

Sin título. Imagen cortesía de la galería.

María Ramis

Los chicos auto sacrificados de Bojan Radojcic

Trilogy About The Boy Who…, de Bojan Radojcic
Galería pazYcomedias
Plaza del Colegio del Patriarca, 5. Valencia
Inauguración: jueves 28 de abril, a las 20.00h
Hasta el 24 de junio de 2016

El artista serbio Bojan Radojcic presenta en Galería pazYcomedias su primera exposición en España. Bajo el título ‘Trilogy About The Boy Who…’, la muestra comprende una serie de dibujos realizados con lápiz carbón, entre los que destacan la trilogía que da nombre a la exposición, tres dibujos de gran formato, o mejor dicho, tres instalaciones compuestas por un gran número de dibujos realizados sobre páginas extraídas de libros formando tres enormes imágenes, cada una con nombre propio: The Boy Who Got Drowned in His Tears, The Boy Who Exploded from Happiness y The Boy Who Burned with Desire.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Cada una de las obras analiza el “auto-sacrificio desde distintas perspectivas y puntos de vista, con el fin de poder tratar diferentes cuestiones. No obstante, a la hora de tratar el tema, las obras están conexionadas entre sí por el ejercicio de abnegación que los tres chicos realizan, exponiendo así algunos de los más significativos asuntos globales.

The Boy Who Got Drowned in His Tears (El niño que se ahogó en sus lágrimas), manifiesta el “auto-sacrificio que un individuo realiza de forma deliberada con el fin de proteger su entorno más inmediato. Este dibujo está inspirado en un relato corto titulado ‘Fausto ha muerto’ de Mark Ravenhill, donde un niño decepcionado con el mundo en que vivía decidió “llorar dentro de sí», para que su madre no pudiese notar su tristeza y preocupación.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

The Boy Who Exploded from Happiness (El niño que explotó de felicidad), segundo dibujo de la trilogía, analiza las consecuencias de la renuncia y postergación de las normas sociales e injusticias. El resultado es un individuo obligado a vivir en su propio mundo hermético, generando su propia felicidad personal (autosuficiente por tanto), e involuntariamente sacrificándose por una «explosión» de felicidad desbordante.

The Boy Who Burned with Desire (El niño que ardió de deseo) es el último dibujo de la trilogía, y habla de cómo una persona decide llevar a cabo un acto radical de sacrificio para llamar la atención rápida y eficazmente. En los momentos en que es difícil ser observados, y más todavía ser escuchados, el último recurso tal vez sea el de una acción impactante que pueda causar sensación y llamar la atención, al menos por un instante, de la sociedad y los medios de comunicación.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

Obra de Bojan Radojcic. Imagen cortesía de Galería pazYcomedias.

El deseo femenino y sus controversias

Mustang, de Deniz Gamze Ergüven
Teatre Serrano
Passeig de les Germanies, 29. Gandia (Valencia)
Martes 12 de abril, 2016, a las 17.30 y 20.00h. 3€

Mustang, la película de la directora de origen turco Deniz Gamze, es una obra llena de humor y ternura, que indaga en el secreto de la feminidad, el deseo y la muerte. Una película sobre esa belleza indisociable del dolor que es uno de los misterios más hondos de la existencia humana.

Mustang habla de esa eterna disociación entre la realidad y el deseo que no ha dejado de torturar a los seres humanos, y que es sin duda el descubrimiento más doloroso a que se tienen que enfrentar los adolescentes en su tránsito hacia la edad adulta. Desde luego un descubrimiento doloroso, ya que la realidad se sustenta en unos pilares culturales que la elevan de los deseos individuales.

Fotograma de Mustang, de Denis Gamze.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

Freud, en su ensayo ‘El malestar en la cultura’, se hacía una modesta pregunta: ¿cuál es uno de los deseos a los que aspira el ser humano, como fin y propósito de la vida? Y con la clarividencia que le caracterizaba  respondía: llegar a ser felices. Una felicidad que, para el autor, sólo se alcanza experimentando intensas sensaciones placenteras, ausentes de dolor y displacer. Experiencias placenteras que la cultura parece más restringir que estimular, al alejarnos de nuestras pasiones más instintivas. Por ello, la cultura, afirma Freud, produce un malestar en el sujeto, a pesar de que la suma de instituciones y producciones que la conforman sirvan para proteger al ser humano de la naturaleza y regular las relaciones humanas.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

El malestar

En Mustang, la vida infantil, lúdica, risueña e inocente de cinco guapas hermanas, cuyas edades rondan entre los 12 y 16 años, desaparece en apenas unos meses bajo el yugo de la tradición cultural y religiosa. Nos cuenta su historia la hermana pequeña, que se resiste a aceptar el destino de esa tradición que les coarta la libertad para alcanzar la anhelada felicidad. Cinco hermanas enfrentadas a una tradición cultural religiosa que intenta domar la fervorosa sexualidad que fluye de sus juveniles cuerpos.

Fotograma de Mustang.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

Begoña Siles

He ahí, en Isabel Bilbao, lo que ‘Somos’

Somos. Siete fotógrafos desentrañando al ser
Mike Steel, Mili Sánchez, Monia Marceta, Amine Oulmakki, Raúl Baldera, Jo García Garrido y Joss Uñac
Galería de arte Isabel Bilbao
Avenida de Ausiàs March, 9-12. Jávea (Alicante)
Inauguración: jueves 24 de marzo, a las 19.00h
Hasta el 20 de abril de 2016

Reunir a varios fotógrafos en una exposición como ‘Somos’ en la galería de arte Isabel Bilbao de Jávea (Alicante) es al mismo tiempo excitante y complejo. A través del visor, el fotógrafo combina una idea artística, la que crea antes de disparar la fotografía escogiendo el enclave, la escena, el motivo, el mensaje, el personaje…

Fotografía de Mili Sánchez. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Mili Sánchez. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Todo ello con una circunstancia real, aquello que de hecho está ahí delante y no aparece hasta el momento de encuadrar y capturar, ya sea el movimiento, lo inesperado, la expresión en ese instante o lo que asoma por detrás del motivo…

Fotografía de Raúl Baldera. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Raúl Baldera. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Una fotografía de autor revela lo que somos y duplica lo que la cámara atrapa: la existencia por ambos lados. Que es lo que hacen los siete artistas que participan en la muestra precisamente titulada ‘Somos. Siete fotógrafos desentrañando al ser’: Mike Steel, Mili Sánchez, Monia Marceta, Amine Oulmakki, Raúl Baldera, Jo García Garrido y Joss Uñac.

Fotografía de Jo García Garrido. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Jo García Garrido. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

La acción de fotografiar, en este caso a un semejante que es consciente del «yo», por un lado apresa su esencia, lo que revela su rostro, su gesto, su porte y su entorno junto a la situación y puesta en escena del artista; por el lado opuesto, la cámara captura al fotógrafo, su deseo, su inspiración, su visión y su alma. La cámara es, finalmente, una nasa de pesca con dos entradas.

Fotografía de Monia Marceta. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Monia Marceta. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Mike Steel. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Mike Steel. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Joss Uñac. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Joss Uñac. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Amine Oulmakki. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Fotografía de Amine Oulmakki. Imagen cortesía de Isabel Bilbao.

Lin Cortés, toda una sensación en Loco Club

Gipsy Evolution. Lin Cortés
Loco Club
C / Erudito Orellana, 12. Valencia
Viernes 5 de febrero de 2016, a las 22.30h

Lin Cortés (Córdoba, 1976), uno de los artistas más relevantes del nuevo flamenco, presenta su debut en solitario. Maestro de la fusión de estilos, Lin mezcla con exquisito talento sonidos brasileños, flamencos, rock, pop y funk. Con una de las gargantas más cálidas del panorama nacional, huye de las etiquetas para ofrecernos su música, natural, sincera y sin pretensiones. Lleno de emociones puras y buena energía, se presenta con un directo apoteósico que embelesa al público, evoca infinidad de sensaciones y nos descubre distintos matices de él mismo y de su arte.

Su disco Gipsy Evolution es la expresión de su anhelo por que tenga lugar una evolución y un cambio, es un grito, un deseo. Sus conciertos están repletos de energía, fuerza, sensibilidad y de una constante improvisación, que se apoya en una banda de primera categoría con la que existe una compenetración transparente y admirable. Lin y su banda dejan que la emoción fluya, la transmiten y consiguen así el clima perfecto para una experiencia completa y memorable.

Lin Cortés. Sala Loco Club.

Lin Cortés. Sala Loco Club.

Lin Cortés ha colaborado con autores de la talla de Vicente Amigo, Enrique Morente, Raimundo Amador, Kiko Veneno, Rosario, Niña Pastori o Antonio Carmona, entre otras estrellas internacionales como Howe Gelb o Buddy Miles, el batería de Jimi Hendrix.

Comenzó su carrera como músico y cantante tan pronto como echó a andar. Es hijo y nieto de artistas y sobrino del cantaor ‘El Pele’. En el reto de volar por libre le acompañan una experimentada banda de lujo compuesta por: Toni Romero (teclados), David Bao (batería), José Marín (guitarra eléctrica) y Josué Ronkío (bajo).

En su primer disco colaboran artistas como Estrella Morente, Vicente Amigo, Raimundo Amador, El Pele, Alba Molina, La Negra, Lya o María Toledo. Es un disco que huye de las etiquetas y cuyo primer single, ‘La primavera’, ha resultado ser todo un fenómeno en las redes sociales. Lo utiliza como excusa perfecta para lanzar al mundo un mensaje lleno de esperanza: “el amor existe y sólo hay que olerlo para saber que lo tienes muy, muy cerca”.

Han dicho…

“Con Lin Cortés, lo hecho por Ray Heredia, Sorderita o Pepe Luis Carmona no ha caído en saco roto”. -Rojas Arquelladas, Mondo Sonoro-

“¿Imaginan que Prince es un gitano de Córdoba y que aún no lo conocen ni en Londres ni en Nueva York?”. -Gentleman-

“El disco más impresionante de este año es Gipsy Evolution. Por fin están ocurriendo cosas en el terrero del flamenco o en el del pop. Canciones como ‘Ángel Negro’ son directamente lo que uno merece escuchar”. -José Manuel Gómez, “Gufi”, Future Beats, Radio Gladys Palmera-

“Uno de los artistas más prometedores del nuevo flamenco”. -La Opinión de Málaga –

«Gipsy Evolution está dando que hablar desde el minuto 1. Si tienen ocasión de asistir a uno de sus conciertos, háganlo, no se arrepentirán”. -Bruno Sokolowicz, Scannerfm–

Lin Cortés.

Lin Cortés. Sala Loco Club.

 

El recolector Eduardo Hurtado

Recolectar, de Eduardo Hurtado
Galería Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 15 de enero, a las 20.00h
Hasta el 26 de febrero de 2016

La exposición ‘Recolectar’ de Eduardo Hurtado podrá verse en la Galería Espai Tactel de Valencia hasta el día 26 de febrero. “El propio Eduardo Hurtado (Valladolid, 1986) presenta un proyecto de sobreexposición. Una puesta en escena autofocal e introspectiva, que tiene que ver con la mirada ajena y la propia, con la posición frente al otro, con el reflejo, los afectos y las zonas de intensidad”, según explica Juan Canela.

Recolectar, de Eduardo Hurtado. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Recolectar, de Eduardo Hurtado. Imagen cortesía de Espai Tactel.

La primera parte del proyecto, ‘Recolectar’, es un ejercicio expositivo, formal, metodológico y procesual, de desarrollo específico en el espacio de la Galería Espai Tactel. En esta primera parte, Hurtado trasladará el taller al espacio expositivo, generando una serie de materiales, registros y piezas específicas.

En la segunda parte, ‘Cazar’, Hurtado reinterpretará todos los restos de su trabajo y los interrogará a partir de un elemento relator del «deseo» y «la falta» (una acción fotográfica en colaboración con la artista mejicana Elssie Ansareo) en la sala de exposiciones de la Torre de Ariz, en Basauri.

'Recolectar', de Eduardo Hurtado. Imagen cortesía de Espai Tactel.

‘Recolectar’, de Eduardo Hurtado. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Finalmente, ‘Vibrar’, como nota gráfico/performativa, cerrará el proyecto en LaTaller (Bilbao). El proyecto se articula en torno a las dos exposiciones, un seminario/conferencia, un taller, una serie de conversaciones privadas (y nunca desveladas) que tensionan el proceso, dos acciones performativas cimentadas en la lectura y un reader acumulativo de textos (tanto relativos al proyecto como relacionados con la trayectoria de Hurtado).

'Recolectar', de Eduardo Hurtado. Imagen cortesía de Espai Tactel.

‘Recolectar’, de Eduardo Hurtado. Imagen cortesía de Espai Tactel.

 

El turismo inquietante de Sergio Belinchón

Grüsse Aus Spanien, de Sergio Belinchón
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Hasta el 23 de diciembre de 2015

“¿No habíamos pasado antes por esta calle? Creo que sí; creo que la cambian de lugar cada tantos años pero regresa siempre… con sus aceras desmoronándose, sus filas de gente recién salidas de un paisaje que desaparece cuando lo abandonan”. (Mark Strand)

Sergio Belinchón ha contribuido a la construcción de un atlas de urbanismo que se nutre de un limbo arquitectónico. Una forma de representar el paisaje con la que ha conseguido captar una suerte de vista metafísica que reproduce una realidad perturbadora revelada como surreal, en la que, bajo una mirada crítica, las construcciones (u otras entidades espaciales) son fotografiadas sin presencia humana, o frente a unos personajes con los que establecen una relación inquietante. Grüsse Aus Spanien es una muestra de fotografía y video, que podemos leer como el análisis del idilio entre el turista y los espacios con los que este participa en el diseño de una iconografía que perpetúa los clichés de nuestro país.

Fotografía de Sergio Belinchón. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Fotografía de Sergio Belinchón. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Las imágenes de lo típicamente español, una miscelánea de tropos que el turista selecciona previamente a su llegada al destino, es producto de la diferenciación y exageración de los estereotipos culturales que llevaron a cabo los pintores del siglo XIX. Un catálogo en muchos casos inalterado y heredado por un turismo que no recuerda a quienes huían de la urbe moderna por culpa de la ansiedad y la saturación que esta les provocaba.

Belinchón elabora una versión del espacio urbano de desorientación encubierta en el que se produce una interpenetración entre el lugar y el no lugar, y por el que deambulan turistas pertenecientes a dos entidades temporales diferentes (los comienzos del siglo XXI y los años setenta del siglo pasado), que en la sala expositiva se vuelven simultáneos.

En las fotografías seleccionadas, con las que el artista indaga en aspectos como el turismo/exotismo español o la ambigüedad arquitectónico-natural de los fenómenos inmobiliarios (esos monumentos a la hiperrealidad), el visitante se regocija en las características de la nueva urbe (cuento, sueño, deseo y simulacro), perdido, ajeno a una lectura menos simplificadora de nuestro país, así como a la cámara que le captura.

Fotografía de Sergio Belinchón. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Fotografía de Sergio Belinchón. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El material fotográfico se acompaña de unas piezas de found footage elaboradas a partir de los rollos de película Super 8 encontrados por Belinchón en rastros y filmados por turistas alemanes durante su estancia vacacional en España. Esta segunda parte continúa la tradición de la búsqueda del objeto encontrado, próxima a la actitud de Breton cuando se topa en un mercado (lugar propicio para hallar lo “maravilloso cotidiano”) con la cuchara-zapato que describe en El amor loco, o al proceder de John Armleder respecto a la búsqueda como paso previo al ensamblaje.

En el caso de Belinchón, tampoco se trata de un encuentro con una finalidad preservacionista, sino de una apropiación organizada durante varios años, guiada por una voluntad manipuladora para ofrecer otra oportunidad a unas imágenes-souvenir, algo que sitúa el segundo montaje fílmico, siguiendo a Didi-Huberman, en “el resultado de nuestros desplazamientos más íntimos, de nuestras derivas pulsionales o conceptuales, visuales o corporales, sentimentales o políticas o de nuestras biografías”.

Fotografía de Sergio Belinchón. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Fotografía de Sergio Belinchón. Imagen cortesía de Espai Tactel.

A la vez que esta batería de escenarios-recuerdo (en las que resuena Edward Ruscha o Stan Douglas) funciona como otra posible versión de la estética del post-turismo, se produce un potente e inmediato diálogo entre las formas artísticas presentes en esta muestra. Los paisajes urbanos del capitalismo contemporáneo de las fotografías (en concreto el caos inmobiliario de las costas españolas, el “responsable” de nuestro Aprendiendo de Las Vegas), se completan con los personajes del material fílmico encontrado, es decir, el resultado del ejercicio mental con el que podemos intentar identificar a los “actores” de estas películas con los turistas del material fotográfico, como si creyéramos reconocerlos.

Los “souvenirs” de Sergio Belinchón devienen en nostalgia de ida y vuelta, en un documento del turismo en España y de la desorientación que no se extingue al llegar al destino (la que vive en la sonrisa del turista alemán que se fotografía junto a la escultura del caudillo), y en una metáfora del fenómeno urbano. Un intercambio de instantáneas y de material encontrado que funciona, utilizando las palabras del sociólogo Giandomenico Amendola, como “un juego de superficies reflectantes o de actores que se envían unos a otros sus propias imágenes sin retener prácticamente nada”.

Sergio Belinchón. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Fotografía de Sergio Belinchón. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Francisco Ramallo

Bodas de sangre flamencas en Flumen

Bodas de sangre, de Federico García Lorca, bajo la dirección de José Sáiz
Saga Producciones
Teatro Flumen
C / Gregorio Gea, 15. Valencia
Estreno: jueves 15 de octubre, a las 21.00h
Hasta el 29 de noviembre de 2015

La terrible historia que en su día escribiera Lorca, tras quedar impresionado al leer la noticia en un periódico, del cruento suceso acaecido en El Cortijo del Fraile de Nijar (Almería), el 22 de Julio de 1928, representada en el Teatro Flumen de Valencia.

Bodas de Sangre, dirigida por José Saiz, reproduce los versos de Lorca al compás del flamenco más puro, donde el amor y la traición, la tradición y el instinto, el honor y la muerte se conjugan en una noche sin luna. Con esta obra Lorca consigue hacer uno de sus mejores trabajos con la tragedia como base, ya que todos los protagonistas mueren o viven sin motivo, guardando sus penas en su interior. En Bodas de Sangre se viven sentimientos tan fuertes como el amor, el deseo y los celos, capaces de cegar la razón y hacer añicos la cordura.

Bodas de sangre, de Federico García Lorca, bajo la dirección de José Saiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Bodas de sangre, de Federico García Lorca, bajo la dirección de José Saiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Es la mañana de una boda. Leonardo es el primero en llegar a la casa de la novia y habla con ella, recordándole el pasado. Leonardo ha amado a la hermosa novia y ha sido correspondido; pero rechazado por el padre debido a la dudosa moralidad de su familia, se ha casado con otra mujer, prima de ella; sin embargo, en ambos ha quedado latente la primera pasión y él sigue asediándola con su deseo. La novia, llena de orgullo y despecho, ha aceptado un matrimonio que le significa liberación, pero no siente amor por el que será su esposo.

El recuerdo del pasado se hace tan apremiante entre ambos que, celebrada la ceremonia nupcial, la recién casada huye con su antiguo pretendiente. El novio persigue a la pareja fugitiva. Cae la noche. La luna, desde arriba, contempla la huida y la persecución. Se producen el encuentro y el duelo entre los dos hombres, en el que ambos mueren. La novia sobrevivió de milagro a las manos de mujer que la intentaron estrangular.

Es también una historia de viejas rencillas familiares, la familia del joven novio había sido víctima de la pérdida del padre y el hijo mayor en manos de la familia del joven Leonardo, lo cual engendra en la madre un rencor-odio hacia todo lo relacionado con dicha familia, y un temor-odio hacia cualquier arma que atente contra la vida del hombre.

La novia, que siente que ya no tiene motivo por el que vivir, visita a la madre, no para pedirle perdón sino para que le quite la vida a ella también. La madre, por su parte, no es capaz ni de tocarla, aunque le gustaría hacerlo hasta acabar con ella, no tiene fuerzas para hacer nada, ya que acaba de perder a lo único que le quedaba; su hijo.

Con esta obra, Lorca consigue hacer uno de sus mejores trabajos a base de la tragedia, ya que todos los protagonistas mueren o viven sin motivo, guardando sus penas en su interior. El amor, el deseo, los terribles celos que nacen de las mismas entrañas y abrasan el corazón, cegando la razón que hace añicos la quebradiza cordura. Este es el auténtico catalizador que libera la furia aletargada en el interior de las pasionales personas.

Imagen promocional de Bodas de sangre, de Federico García Lorca, dirigida por José Saiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Imagen promocional de Bodas de sangre, de Federico García Lorca, dirigida por José Saiz. Imagen cortesía de Teatro Flumen.