La Sala Russafa más portuguesa

Ciclo de Teatro Portugués
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 1 y sábado 2 de diciembre de 2017

España y Portugal, tan cerca y tan lejos, dos países que podrían mantener una relación en la que las sinergias culturales entre ambos dieran pie a un mayor conocimiento de lo que ocurre en la escena vecina, fomentando la colaboración entre espacios y profesionales de ambas naciones. Con ese afán nació en 2015 el Circuito Ibérico de las Artes Escénicas. Y fruto de él llega por primera vez a Valencia, de manos de Sala Russafa y Arden Producciones, el ‘Ciclo de Teatro Portugués’.

“La característica de este circuito es que lo formamos quince centros de creación de España y Portugal, es decir, compañías teatrales con sala propia. Esto facilita la posibilidad de intercambiar obras entre ambos países, porque cada uno ofrece espectáculos, pero también un lugar donde acoger las representaciones de del resto de integrantes del circuito”, explica David Campillos, socio de Sala Russafa y co-responsable de producción la compañía valenciana.

As criadas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

As criadas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Ambas se sumaron a la iniciativa el año pasado, representando en Braga y Oporto el montaje ‘Shakespeare en Berlín’, “con una gran respuesta por parte del público portugués, una audiencia increíble y muy respetuosa, que vio la obra sin sobretítulos, pero aun así llenó aforos de 800 personas un martes y un miércoles por la noche”, apunta Campillos, socio del centro cultural impulsado por Arden.

Ahora ha llegado el momento de actuar como anfitriones y este fin de semana, el teatro de Sala Russafa presenta la primera edición del ‘Ciclo de Teatro Portugués’, una oportunidad única para disfrutar de una de las dramaturgias más potentes y prestigiosas de Europa, la portuguesa.

Dos son las obras que conforman la programación de este ciclo, pionero en la Comunitat Valenciana. Y para facilitar el seguimiento de la trama y las interpretaciones, van a proyectar en el escenario sobretítulos en castellano.La primera es ‘As criadas’, una revisión del clásico de Jean Genet. La segunda, ‘Um punhado de terra’, que recrea uno de los episodios más funestos de la historia de Portugal: el secuestro de personas en África para venderlos posteriormente como esclavos.

Una selección nada casual porque, como avisa David Campillos, “se trata de dos de las compañías más importantes del país vecino que, además, vienen con propuestas muy valientes, tanto a nivel textual como de puesta en escena”.

‘As criadas’ adapta el título inmortal de Jean Genet. Una obra maldita cuando se estrenó, a la que tanto crítica como público le dieron la espalda, pero que pasados los años ha acabado siendo reconocida como uno de los textos teatrales fundamentales del siglo XX. En nuestro país han sido innumerables los montajes que se han hecho, desde ópticas más conservadoras, como el que llevó a Nuria Espert, Julieta Serrano y Marisa Paredes a compartir escenario, a otras más atrevidas, como el firmado recientemente por Pablo Messiez.

La compañía CTB, Teatro Circo de Braga, fundada en 1980 y con sede en el emblemático Theatro Circo, firma esta producción que se estrena en la Comunitat Valenciana el próximo 1 de diciembre. Un espectáculo que cuenta con una escenografía muy arriesgada, que polariza el desarrollo de la acción en el interior de una celda.

La obra cuenta la historia de dos hermanas que mantienen una relación de amor / odio con la Señora para la que trabajan, llegando a planear su asesinato. Una trama argumental que a su director, Rui Madeira, le gusta comparar con una matrioska, por “el texto dentro del texto dentro del texto, como una historia que se repite sin fin, como la adrenalina de esas hermanas que se entrenan en el odio para lograr lo indecible, como el crujir de dientes en un silencio que hiela”.

Um punhado de terra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Um punhado de terra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un día después, el 2 de diciembre, la Sala Russafa acoge el estreno en la Comunitat de ‘Um punhado de terra’, de la compañía Teatro Art’Imagem, con sede en Oporto. Un ejercicio duro y necesario de recuperación de la memoria. Un grito contra el olvido del pasado esclavista. Pedro Eiras firma el texto que relata el rapto de un hombre en su poblado africano para ser vendido como esclavo en Portugal. Antes ha presenciado cómo asesinaban a su mujer, hijos y amigos. Una ficción que no lo es tanto y que pone al país vecino frente a un espejo en el que a ninguna nación le gusta mirarse.

Sobre el escenario, el actor caboverdiano Flávio Hamilton se enfrenta, solo, a un monólogo de casi una hora de duración en un reto interpretativo en el que se vacía física y mentalmente, con un resultado sorprendente. La sobriedad en el reparto se extiende a una escenografía en la que luces y sombras potencian la realidad fangosa que está viviendo el protagonista y que, en su mayor parte, está basada en hechos reales.

As criadas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

As criadas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Sala Russafa alza el telón de su sexta temporada

Sala Russafa
Sexta temporada 2016 / 2017
C / Denia, 55. Valencia

Levantar el telón es más que un gesto mecánico, es un compromiso, una ilusión. “Y una apuesta, porque nunca sabes cómo estarás al bajarlo. No se vive igual en el lado de las butacas que sobre el escenario. Pero, en ambos casos, siempre se gana, aunque no sea más que la experiencia”, afirma Juan Carlos Garés, director de Sala Russafa. Junto a Chema Cardeña, director artístico del centro, y a David Campillos, responsable de producción y de la programación musical, este sábado 1 de octubre tirarán de las tramoyas para poner en marcha la sexta temporada de Sala Russafa.

Esta semana, el Centre Cultural i Docent D’Arts Escèniques comienza su actividad, después del parón del verano y de acoger a Russafa Escènica. Y lo hace con el nuevo ciclo ‘Alcem El Teló’, que se presenta como un condensado de lo que está por venir a lo largo de los próximos nueve meses de programación. “Vamos a tener diferentes disciplinas de las artes escénicas con formaciones valencianas y nacionales, dando cabida a compañías emergentes pero también a las que tienen una consolidada trayectoria”, ha avanzado el director de la sala.

Preetz. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Preetz, de Malatesta Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Respecto a la escena valenciana, la primera en pasar por el escenario de Sala Russafa será la joven Malatesta Teatre, que presenta el 2 de octubre el estreno absoluto de ‘Preetz’, una pieza de teatro gestual en la que, sin palabras, cuentan el giro que sufre la vida de una apacible pareja.

El 6 y 7 de octubre será el turno de Arden y Transfermove, que se alían para el estreno absoluto de la nueva creación de Toni Aparisi (Premio Max al Mejor Bailarín 2016), para la que ha contado con los textos de Chema Cardeña. Se trata de ‘Moby Dick (el mal amor)’, un espectáculo con música en directo, danza e interpretación actoral en la que se establece un paralelismo entre la obsesión del Capitán Ahab por la Gran Ballena Blanca y las relaciones de violencia de género.

Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El 8 de octubre, la sala acogerá al Festival Urbano de Danza Circuito Bucles con la pieza ‘Coordenadas’, de Irene Cortina. El 13 y 14 de octubre completa la lista de formaciones autóctonas Bramant Teatre con su versión de la tragicomedia de Chéjov, ‘Tío Vania’. La representación nacional vendrá el 15 y 16 de octubre de la mano del reputado teórico teatral y director Jorge Eines, con más de 40 espectáculos en España, Argentina, Colombia, Estados Unidos e Israel. Su compañía, la madrileña Tejido Abierto Teatro, estrenará en Valencia una actualizada y provocativa versión del clásico de Ibsen  Peer Gynt, ‘El Gran Monarca’.

“Hemos diseñado esta programación teatral pensando en reunir dos vertientes que nos interesan mucho y que marcan nuestra programación desde que abrimos la sala. Por una parte, la revisión de clásicos universales y, por otra, los nuevos lenguajes escénicos”, ha señalado Cardeña, director artístico del centro.  También estará presente la danza y la música. Precisamente esta última es la encargada de inaugurar la nueva temporada el próximo 1 de octubre.

Este sábado el escenario de Sala Russafa acogerá una celebración promovida por los agitadores culturales TagoMago con motivo del tercer aniversario de la discográfica y promotora independiente Verlag System. Este joven sello impulsa propuestas sonoras que toman los sintetizadores y la vanguardia como premisas para sondear los caminos de la electrónica hacia la psicodelia o la creación de ambientes próximos a la ciencia ficción.

Guiro Meet Russia. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Guiro Meet Russia. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Sus artistas valencianos Guïro Meet Russia y Artificiero encabezan este cartel que completa la banda invitada Yobamochi, de Argamasilla de Alba (Ciudad Real), más cercana al Kraut Rock. “Todas las actuaciones contarán con proyecciones de vídeo” ha apuntado David Campillos, responsable de la programación musical, quien avanza que en los próximos meses se repetirá el exitoso ciclo de cine mudo musicalizado para el que este año contarán con la colaboración de TagoMago.

Tras este arranque y a partir de la segunda quincena de octubre, la programación escénica desarrollará el Ciclo de Compañías Nacionales, que durante seis semanas reunirá a una selección de seis formaciones de distintos puntos de España y con cinco estrenos en Valencia.

La compañía zaragozana La Casa Escénica estrenará en Valencia la comedia ‘Marx en El Soho’ (21-23 de oct.), de Howard Zinn. También podremos ver por primera vez en la ciudad la versión de la compañía murciana La Nuca Teatro de ‘Esperando a Godot’ (28-30 oct). Y desde Barcelona vendrá el estreno de la versión de ‘Anna Karenina’ (3-6 nov) firmada por Versus Teatre. Los andaluces Producciones Imperdibles presentarán ‘Mozart vs Salieri’ (17-20 nov). También desde Sevilla llegará ‘La otra mano de Cervantes’ (11-13 nov), de La Fundición Producciones. La programación se cierra con la vuelta a Valencia de ’40 años de paz’, de los madrileños La Abducción, tras su paso por el Festival Tercera Setmana.

En la programación familiar podremos ver ‘En la boca del lobo’, de la veterana compañía oscense Titiriteros de Binéfar, Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud (2009). Desde Zamora, Baychimo Teatro estrenará en Valencia ‘Todos sus patitos’ (5 y 6 nov). Los zaragozanos Teatro Arbolé presentarán su divertida versión de ‘La Isla del Tesoro’ (19 y 20 nov) y el teatro de sombras tendrá su hueco en la programación con el estreno en Valencia de ‘Años luz’ (26 y 27 nov), de la formación asturiana LuzMicroyPunto

Ya en diciembre, vendrá una décima edición de Contaria, Festival de Teatro para Niños y Niñas. Y respecto a la programación para adultos, Arden presentará la última propuesta de sus Cuentos Políticos, versiones libres y con música en directo de clásicos de la literatura infantil que sirven para hacer un mordaz retrato de nuestra sociedad. Con motivo del estreno del espectáculo que completa esta trilogía, ‘Viaje a Nuncajamás’ (22 dic-15 enero), escrita y dirigida por Chema Cardeña, se repondrán los títulos ‘Alicia en Wonderland’ (1-4 dic) y ‘Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOzpa!) ‘(8-18 dic). Un repaso a la producción más reciente de la compañía valenciana.

Con el arranque de la programación de la sala también se pone en marcha la oferta docente de Sala Russafa. En el área de interpretación, se impartirá un Taller de Teatro para Profesionales impartido por Chema Cardeña, mientras que Iria Márquez dirigirá el Taller de Teatro para Adultos No Profesionales. Los niños tendrán un curso impartido por Amparo Vayà. Y Silvia Valentín impartirá un curso de Danza-Teatro Inclusivo destinado a alumnos con y sin diversidad funcional. Además, Toni Aparisi impartirá clases de Danza Contemporánea para no profesionales y Yoga Dinàmica. Por último, María Cuenca dirigirá un Taller de Canto en las Artes Escénicas.

“Tenemos por delante una temporada en la que queremos dar la oportunidad de ver en Valencia espectáculos de compañías de medio formato y gran calidad que rara vez tienen ocasión de llegar aquí. Y también vamos a poner nuestro granito de arena en el impulso a la escena valenciana con la faceta formativa y con un ciclo de programación específico que llegará en 2017”, ha avanzado Garés en nombre del equipo de la sala, ilusionado con este nuevo ejercicio, el sexto para el centro cultural asentado en Ruzafa.

Moby Dick, de Toni Aparisi.

Moby Dick (El mal amor), de Toni Aparisi. Imagen cortesía de Sala Russafa. 

 

“Valencia lleva décadas fuera del circuito teatral”

Cinco años de la Sala Russafa
Balance del cumpleaños
Julio de 2016

La Sala Russafa de Valencia acaba de cumplir cinco años. Un cumpleaños feliz si tenemos en cuenta la dura travesía realizada, justamente durante el periodo de mayor azote de la crisis económica, pero en ningún caso complaciente. “No podemos ser triunfalistas. La situación ha remontado un poquito, pero después de años de película de miedo”, comenta Juan Carlos Garés, director del Centre Cultural i Docent d’Arts Escèniques que nació en octubre de 2011 de la mano de Arden Producciones, que Garés comparte con Chema Cardeña y David Campillos.

Su voluntad inicial de “desafiar a los malos tiempos”, según reconocieron aquel año de salida, se ha satisfecho con creces. Han luchado contra el cierre “en varias ocasiones”, merced a su “espíritu vocacional” y a lo que han dado en llamar “cultura de resistencia”. Y ahora, con la perspectiva que da el tiempo, se afirman en una sola cosa: su reivindicación de la cultura de base que quieren exportar, por seguir a Celaya, como un arma cargada de futuro.

Alicia, de Thomas Noone Dance. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia, de Thomas Noone Dance. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Hay que incentivar al público y trasvasarlo de unas salas a otras”

Y, en ese futuro, Garés apuesta por la coordinación de programaciones culturales entre las diferentes salas de Valencia. Va incluso más allá, advirtiendo de la necesidad de una política cultural interterritorial. “Cada espacio tiene su propio estilo, pero nosotros creemos que se puede incentivar al público y trasvasarlo de unas salas a otras mediante promociones conjuntas, como carnets con descuentos si acudes a distintos espacios a ver diferentes espectáculos”, explica Garés, quien aboga por una “sentada” entre responsables teatrales: “Creemos que saldría ganando todo el mundo”.

Las producciones valencianas han ido creciendo de forma progresiva en su sala de teatro, cuya ocupación media es de 105 espectadores para un espacio con 178 butacas. Eso refleja, según Garés, que hay muchas funciones que están llenas, “pero otras son minoritarias”. Y aquí es donde pone el acento: “Hay excelentes trabajos de tamaño medio y pequeño, como los nuestros cuando vamos de gira, que no pasan por Valencia porque nadie apuesta por ellos”. Con esa política de coordinación cultural, se podría traer a esas compañías ofreciendo diversos espacios donde actuar, abaratando costes e incrementando las oportunidades de exhibición.

Moby Dick, de Marta Alonso, en Sala Russafa.

Moby Dick, de Marta Alonso, en Sala Russafa.

“Programar trabajos arriesgados obliga a intensificar la promoción, porque si no pasan desapercibidos”

Sala Russafa lo viene haciendo desde el principio, a pesar del riesgo que supone: “No podemos dejar de hacerlo porque creemos en la calidad de esos trabajos, pero lo cierto es que nos obliga a intensificar la promoción y publicidad, porque si no pasa desapercibido”. En este sentido, Garés asume que están cumpliendo la función del teatro público. De ahí que insista en la necesidad de crear una política cultural común, entre salas privadas y públicas, tanto de una misma ciudad como vinculada con otros municipios de Alicante y Castellón, con el fin de reducir costes y facilitar la exhibición de los espectáculos. En su caso, ya tienen programadas otras seis compañías nacionales para el próximo otoño.

Esto es algo que ya han empezado a hacer el Festival Tercera Setmana, cuya primera edición se celebró el pasado mes de junio en Valencia, y Sagunt a Escena: coproducciones y coordinación con otros festivales de teatro. “Hacia principios de los 90, la Feria de Julio cogía espectáculos importantes, de manera que Valencia se convertía en ciudad de paso dentro de esas giras teatrales, pero eso dejó de existir y Tercera Setmana nace en cierto modo para tomar ese relevo, al igual que Sagunt a Escena”. A este respecto, Garés se muestra contundente: “Valencia lleva décadas excluida de los grandes circuitos teatrales”. Y quien dice Valencia dice la Comunidad Valenciana en su conjunto.

Esa inercia de vivir al margen de los grandes festivales tipo Mérida o el Grec de Barcelona penaliza a las grandes producciones del teatro valenciano. Pero si volvemos a las medianas y pequeñas, otro tanto de lo mismo. “Nosotros planteamos crear nuevos públicos para los pequeños grandes trabajos, haciendo paquetes con otros municipios y conexiones interterritoriales”, subraya Garés. Para ello, “los programadores culturales son el puente”, de manera que se puedan hacer “estrenos a dos o tres bandas” que animen a las compañías.

Imagen de los últimos premiados por la Sala Russafa.

Imagen de los últimos premiados por la Sala Russafa.

“Seguimos echando de menos a nuestros dirigentes en las salas de teatro”

Como anima Garés a los dirigentes políticos a consumir cultura. “La mejor promoción de la cultura es que nuestros dirigentes la consuman; que además de a las ruedas de prensa, vengan al teatro”. Y en esto se muestra crítico: “Seguimos echándoles de menos en nuestras salas teatrales”. Al igual que se echa de menos la cultura en los debates electorales y en los programas de los partidos. En el Acord del Botànic, sin ir más lejos, no hay una sola línea dedicada a la cultura. “Sí, lo triste es que sigue estando excluida de sus programas”.

En ese contexto de abulia cultural, Garés reconoce que no queda otra: “Vamos a tener que seguir reivindicando el teatro de base”, porque a su juicio “Shakespeare, por citar un ejemplo, abre la mente de las personas”. Cultura de base por la que el nuevo equipo de gobierno parece haber mostrado un mayor interés: “Ahora sí, al menos de palabra, falta que lo pongan en práctica”. Y puestos a poner en práctica, no estaría de más tampoco la aprobación tantas veces postergada de una ley de mecenazgo y la rebaja del sangrante IVA cultural.

“Todos los teatros hemos sufrido y tenido que absorber los sucesivos machaques financieros”, lamenta Garés. Aunque atisba cierta mejoría: “El síndrome del bolsillo vacío parece haber remitido”. Él, por si acaso, sigue apelando a la “cultura de la resistencia” y al “espíritu vocacional” para seguir dando alas a su apuesta por la coordinación entre salas y entre espacios de otros municipios. Ahí parece estar escondida el “arma carga de futuro” que para Juan Carlos Garés y la Sala Russafa sigue siento el teatro.

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De izquierda a derecha, Juan Carlos Garés, Chema Cardeña y David Campillos, responsables de la Sala Russafa. Fotografía: Juan Terol.

De izquierda a derecha, Juan Carlos Garés, Chema Cardeña y David Campillos, responsables de la Sala Russafa. Fotografía: Juan Terol.

Salva Torres

El Mago de Oz al rescate de Europa

Buscando al Mago de OZ (Oh, EurOZpa!), de Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Estreno: jueves 17 de diciembre, a las 20.30h
Hasta el 10 de enero de 2016

Sala Russafa y Arden estrenan este jueves 17 de diciembre Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOzpa!), una ácida revisión de la política del viejo continente que toma como punto de partida el clásico de la literatura infantil de L. Frank Baum para crear una sorprendente propuesta para adultos.

“Es la segunda parte de la trilogía que iniciamos con Alicia en Wonderland y, en muchos sentidos, este espectáculo guarda semejanzas con el anterior. Hay música en directo, utilizamos una historia infantil para lanzar una mirada crítica a lo que nos rodea, la puesta en escena es muy dinámica y está llena de color”, admite Chema Cardeña, autor y director de la pieza. “Pero en esta ocasión hemos ido más allá, queríamos ser todavía más ácidos y la parte cómica se ha acentuado, porque pensamos que la mejor manera de que los espectadores se abran durante una representación teatral es la carcajada”, apunta el dramaturgo.

Escena de Buscando al Mago de Oz. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Y entre risas y esperpentos, una atroz crítica al sistema político europeo toma el escenario. “Los informativos tienden a espectacularizar las noticias para hacernos creer que no tienen que ver con nosotros. Pero en esta pieza hemos querido hacer justo lo contrario. Convertimos esa realidad europea en un show caricaturesco para mostrar lo mucho que nos afecta”,  afirma Cardeña.

Así nace una particular versión, con toques grotescos y tremendamente divertida, en la que los populares Dorothy, El Hombre de Hojalata, el Espantapájaros y el León Cobarde representan a cuatro países (Portugal, Italia, Grecia y España) que, asolados por un terrible tifón/crisis, emprenden un viaje en busca del Mago de Oz (Oh, EurOZpa!) para pedirle que les rescate. Sorteando las trampas de la Bruja Mala del Norte y la del Oeste, intentarán volver a casa con la ayuda (a cambio de que cumplan unas cuantas condiciones) del Hada Buena, sospechosamente germana.

Los Monos Voladores en Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Banda de los Monos Voladores en Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

En una puesta en escena algo surrealista, se entremezclan acentos, tópicos nacionales, referencias a los últimos acontecimientos de la política europea y hasta un desternillante mini Festival de Eurovisión. Todo ello aderezado con versiones en directo de grandes clásicos de la música europea como The Who, ABBA, The Beatles o E.L.O, a cargo de la Banda de los Monos Voladores.

Los actores Rosa López, Iria Márquez, Jaime Vicedo, Darío Torrent, Juan Carlos Garés, Eva Lezcano, José Doménech, Juanjo Benavent y el propio Cardeña componen el elenco junto con los músicos José Montoro, Johnny B. Zero y David Campillos, responsable de la dirección musical del montaje.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Los actores cantamos, interpretamos, realizamos pequeñas coreografías e interactuamos con el público porque los espectadores también tienen protagonismo en la función. Es un espectáculo absolutamente estimulante, tanto para los que estamos arriba del escenario como para quienes ocupen el patio de butacas” apunta Cardeña. “Y esperamos que la gente, al salir del teatro, reflexione sobre cómo es el camino de baldosas azules que estamos siguiendo y hacia dónde nos lleva”, concluye el actor, director y dramaturgo.

Buscando al Mago OZ (Oh, EurOZpa!) pone fin a la celebración del XX aniversario de la compañía valenciana Arden. Esta pieza es la segunda parte de una trilogía que completarán la próxima temporada, con una versión libre y para adultos de El Principito. Por el momento, en esta nueva coproducción con Sala Russafa han contado con la colaboración de CulturArts, Terra a la Vista, Xorg y Pollos Planes. Y el espectáculo se mantendrá en cartel del 17 de diciembre al 10 de enero, como plato fuerte de la programación navideña para adultos del centro cultural de Ruzafa, con una función especial de fin de año el 31 de diciembre que incluye cotillón, uvas y fiesta posterior en el teatro.

Escena de Mago de OZ. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

Moby Dick en el océano de la Sala Russafa

Moby Dick, de Herman Melville, dirigida por Marta Alonso, con ilustraciones de Manuel Marsol
Estreno en la Comunidad Valenciana
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 24 (17.00h) y domingo 25 (12.30) de octubre de 2015

Sala Russafa comienza la programación familiar de esta temporada trasladándose a la misteriosa isla de Nantucket. Desde allí, el centro cultural invita a espectadores a partir de 5 años a subir a bordo del ballenero Pequod, escenario de la gran aventura escrita a mediados del S.XIX por Herman Melville.

Este fin de semana, la compañía madrileña Vuelta de Tuerca estrena en la Comunitat Valenciana su versión de Moby Dick, un proyecto que nace de la Casa del Lector después de que el dibujante Manuel Marsol fuera galardonado con el III Premio Internacional de Álbum Ilustrado.

A través de sus ilustraciones, los espectadores surcarán el mar de día y de noche, soportando olas, avistando pájaros y animales marinos. Una original escenografía con proyecciones que refuerza la ambientación musical en directo y la interpretación de los actores Karlos Aurrekoetxea, Guillermo Llansó y Nacho Vera, dirigidos por Marta Alonso.

Un montaje de impactante puesta en escena para una aventura que ha marcado a lectores y escritores durante generaciones Sobre el escenario encontramos al capitán Ahab, quien busca sin cesar, en la inmensidad del océano, a una gran ballena blanca de tal fiereza que no hay barco que se acerque a ella sin resultar dañado, ni marinero que pueda darle caza. Bien lo sabe el capitán, al que, de un bocado, dejó sin la pierna que ahora sustituye por una prótesis construida con la mandíbula de un cachalote.

Ahab la tiene más cerca de lo que cree, pero su obsesión le ciega. Por ello, la complicidad y la ayuda del público serán fundamentales para que el Pequod se enfrente de una vez por todas con Moby Dick en el océano de Sala Russafa.

Escena de Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia en Wonderland

En la programación para adultos, Sala Russafa le da la vuelta a un clásico de la literatura infantil. Chema Cardeña es el autor y director de Alicia en Wonderland, una versión para adultos del clásico de Lewis Carroll que cumple 150 años y que, en este nuevo montaje, resulta perfecto para retratar ‘el país de las maravillas’ que nos rodea.

Segunda semana en cartel para el regreso de esta coproducción de Sala Russafa y la compañía valenciana Arden que protagoniza una Alicia crecidita, harta de acumular títulos pero seguir siendo becaria a los 30 años. Iria Márquez interpreta a esta joven que, en su lucha por hacerse un hueco en el mercado laboral, descubrirá que hay un mundo al otro lado del espejo capaz de despertar el temido pensamiento crítico.

El teatro, la música en directo y la danza se reúnen en esta comedia cargada de mensaje, ironía y realismo, que permanecerá en Sala Russafa hasta el 8 de noviembre. El bailarín y coreógrafo Toni Aparisi (al que sustituye Miguel Machado en algunas funciones) da vida al sarcástico gato Chesure de Cheshire; mientras que  Rosa López es una déspota y salerosa Reina de Corazones. José Doménech es el Sombrerero Loco; Darío Torrent, La Liebre y Miryam Garcés interpreta a una elocuente Condesa Muda. Jaime Vicedo es un apresuradísimo Señor Blanco  y el propio Cardeña se mete en la piel de un pasadísimo Señor Azul.

Versiones de grandes temas de Bob Marley, Lou Reed, The Police o Pink Floyd a cargo de la Naipes Band (dirigida por David Campillos y con la colaboración de Johnny B. Zero y José Montoro) ambientan esta disparatada comedia, un alucinante y alucinógeno retrato de nuestra sociedad de alto voltaje político, que invita al público su papel como ciudadano.

Escena de Moby Dick. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Moby Dick, de Marta Alonso. Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

Alicia en Wonderland, función benéfica

Alicia en Wonderland
Función benéfica a favor de Valencia Ciudad Refugio
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 16 de octubre, a las 20.30h

Sala Russafa ha presentado su quinta temporada, que arranca con una función benéfica a favor de la iniciativa ciudadana ‘Valencia Ciudad Refugio’, auspiciada por la Concejalía de Bienestar Social, que tendrá lugar el próximo 16 de octubre en el centro cultural de Ruzafa.

“Siempre hemos tenido sensibilidad social, pero esta quinta temporada queríamos celebrarla dando un poco más de nosotros a los demás”, explicó Juan Carlos Garés, socio de la sala. Por eso, en la antesala de la campaña de las elecciones generales, han decidido arrancar con la versión para adultos Alicia en Wonderland, una sátira política que busca concienciar al público de su importante papel en el sistema.

“Queríamos empezar con una función benéfica y pensamos en preguntar a la Concejalía de Bienestar social a qué colectivo o acción podríamos destinarla. Nunca el contacto con nuestro Consistorio había sido tan fluido, la verdad. En aquel momento acababa de celebrarse la primera reunión de Valencia Ciudad Refugio y fue todo rodado porque la temática de la obra es muy afín”, apuntó Garés. Y es que la protagonista es una Alicia que intenta insertarse en una sociedad que no es capaz de acogerla, en la que el absurdo de la burocracia y el inmovilismo político tienen sedada a la población.

Imagen cortesía de Sala Russafa.

Representantes del Ayuntamiento, Valencia Ciudad Refugio y Sala Russafa en la presentación de la función benéfica de Alicia en Wonderland. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Para María Escalona, representante de ‘Valencia Ciudad Refugio’, la propuesta es muy positiva, “siempre el arte ha estado vinculado al cambio social y al desarrollo humano. La plataforma ciudadana quiere cambios en el modelo de sociedad en el que vivimos, las personas sienten y crean y se expresan a través del arte: lo mismo que en las revoluciones”.

Mientras que Roberto Jaramillo, Concejal de Cooperación al Desarrollo y Migración, y Consol Castillo, Concejala Delegada de Servicios Sociales, destacaron la necesaria colaboración que ha de establecerse con la iniciativa privada porque canaliza una concienciación social que cada vez es mayor. “En los últimos años, las políticas sociales han perdido protagonismo pero la gente cada vez siente que son más necesarias, de ahí que surjan iniciativas ciudadanas o desde instituciones privadas y es muy importante que las atendamos y que las potenciemos”, admitió la concejala.

Escena de Alicia en Wonderland. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Alicia en Wonderland. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El próximo 16 de octubre a las 20:30h, Sala Russafa acogerá la función benéfica de Alicia en Wonderland para la que va a abrirse una fila cero a través del servicio de venta de entradas online del teatro. El propósito es facilitar que colaboren quienes, pese a no poder acudir al teatro ese día, quieran contribuir a la causa. “Y próximamente vendrán otras iniciativas de carácter social, como una colaboración especial que vamos a hacer con Casa de la Caridad o la puesta en marcha de un taller de Artes Escénicas Inclusivas para personas con discapacidad”, avanzó Garés.

Para el equipo directivo de Sala Russafa, un lustro es una cantidad de tiempo que permite hacer un balance sobre el proyecto. “Ha sido como una maratón, desde que nos planteamos abrir el centro hasta que arrancaron las obras, abrimos y llegamos hasta aquí, no hemos parado de correr”, recordó Chema Cardeña, director artístico del teatro y del área docente, quien reconoció que inauguraron en lo peor de la crisis económica y que han tenido que lidiar con una bajada espectacular del consumo cultural en toda España y en especial en Valencia. “Por eso no queremos celebrar ahora este quinto cumpleaños, vamos a esperar a que finalice la temporada para ver cómo ha ido todo y, si el balance es positivo, lo celebraremos entonces y con todas las ganas”, apuntó Cardeña.

Mientras tanto, han diseñado una programación que incluye como primera propuesta (del 15 de octubre al 8 de noviembre) la vuelta de Alicia en Wonderland, la última coproducción del centro con la compañía valenciana Arden que fue todo un éxito la temporada pasada.

Después vendrá el ‘Ciclo Compañías Nacionales”, que traerá del 13 de noviembre al 13 de diciembre a formaciones de mediano formato y gran calidad artística que estrenarán cuatro espectáculos en la Comunidad Valenciana. “Una de nuestras señas de identidad es apostar por profesionales que hasta ahora y a pesar de hacer giras por todo el país, no han tenido acceso a los teatros públicos valencianos porque creemos que es importante que la gente pueda conocer este tipo de propuestas, que no son grandes musicales ni tienen rostros demasiado populares, pero que dan una idea del teatro que se está haciendo en España”.

Escena de T'estimo però no tant. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de T’estimo però no tant. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Con esta filosofía van a programar los nuevos montajes T’estimo però no tant, una comedia con tintes eróticos del Teatre Gaudí de Barcelona con Josep Linuesa; el humor absurdo (pero con mensaje) de Cualquiera que nos viera, una propuesta de la veterana formación vasca Zanguango y La maratón de Nueva York, un montaje de la compañía madrileña Criadero de Morsas en el que los actores se pasan toda la pieza corriendo, literalmente. Completa este primer ciclo de programación una alocada versión de Monólogos de la vagina, firmada por la compañía andaluza Producciones Imperdibles, ya asidua a Sala Russafa.

Además, vuelve el cabaret con el estreno de SomShow 2.0, una nueva versión del éxito de la temporada pasada que regresa con la incorporación de una conocida estrella en la troupe y novedades en el espectáculo. Y ya en Navidades, Arden y Sala Russafa estrenarán una producción escrita y dirigida por Chema Cardeña. Buscando al Mago de Oz (Oh, Europa!) parte de la famosa historia creada por L. Frank Baum, que Victor Fleming llevó al cine transformado en musical, para hacer un repaso lleno de humor y música a la Unión Europea, ese poderoso ente al que llevan todos los caminos de baldosas amarillas.

En primavera volverá el ciclo ‘Nova Escena Valenciana’, dedicado a las más recientes creaciones de compañías locales. Y para cerrar la programación escénica para adultos, en junio se retomará el Festival de Talleres de Teatro Clásico.

Escena de Caperucita Roja. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Caperucita Roja, de Teatro Arbolé. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Los niños también encontrarán esta temporada en la sala una programación regular, con funciones escolares concertadas entre semana y abiertas al público familiar los fines de semana. En el primer trimestre se podrá ver una selección con compañías valencianas y nacionales.

Arden, de Valencia, estrena su nueva pieza para el público familiar, Lazarillo. Y Teatre Practicable (Hop Teatre), de Castellón, presentará la pieza de títeres La fábrica de les joguines defectuoses. Desde Madrid, La Casa del Lector y la compañía Vuelta de Tuerca estrenarán en la CV una versión de Moby Dick. Otros estrenos autonómicos serán ¿Caperucita Roja?, de Teatro Arbolé (Zaragoza), y El Principito, de los murcianos Silfo Teatro. La programación se completa con Pulgarcito, de los vascos Teatro Paraíso. Y en navidades volverá el Festival de Teatro para Niños y Niñas Contaria, con una nueva edición.

Miquel Gil. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Miquel Gil. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Además de teatro, Sala Russafa mantendrá esta temporada una oferta musical: “arrancará en noviembre, con los conciertos de Miquel Gil y Efrén López dentro del MUV Circuito de Música Urbana Valencia. Y está previsto seguir colaborando con iniciativas como Valencia Negra, Russafa Escènica o Russafart”, apuntó David Campillos.

Más artes escénicas y menos IVA

Presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Lunes 4 de mayo de 2015

“No es un problema del gobierno, es un problema nuestro. ¡Allá el gobierno!”. Y José Luis Alonso de Santos, encendido como un rayo por la mecha de las palabras, fue desgranando la importancia, tremenda importancia, de la prácticamente recién nacida Academia de las Artes Escénicas de España, que se presentó el lunes en Valencia de la mano de Sala Russafa. “Tenemos que hacernos respetar y recuperar el prestigio social”. ¿Cómo? Recuperando el buen correr del ciervo frente a la resignada tortuga, por utilizar su propia metáfora.

“Hablamos de la ambición de la excelencia, porque al igual que los médicos tienen que curar bien, nosotros tenemos que hacer buenas obras de arte con las que mover los cimientos del mundo”. Un mundo, continuó el presidente de la Academia, “que nos ha ido quitando las ambiciones y nos ha convertido en tortugas en lugar de ciervos”. Por eso insistió en la importancia de los profesionales del sector de las artes escénicas: “No somos un grupo marginal que nos quejamos de lo mal que está todo; somos una entidad de primerísimo orden que acaba de nacer para dignificar la profesión”.

Logotipo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen cortesía de la Academia.

Logotipo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen cortesía de la Academia.

Para ello, Alonso de Santos incidió en algo que es extensible al resto de colectivos agrupados en torno a una misma práctica cultural: “Tienen que ver que nos creemos el teatro, porque si no, es como el cura que no cree en Dios”. Y aunque el símil produjera entre el medio centenar de profesionales reunidos en la Sala Russafa un runrún de incredulidad, lo cierto es que el ciervo lo necesita para abandonar el lánguido paso de la tortuga.

En el editorial de la revista ‘Artescénicas’, cuyo primer número también se presentó en Valencia, Alonso de Santos explica que no es normal que, “entre la indiferencia y la resignación de los ciervos, las tortugas se vayan apropiando de todos los resortes para impedir ese ‘buen correr’, imprescindible para el positivo desarrollo de la humanidad, tal como la sueñan los ciervos”.  Pero lo peor, sigue diciendo el dramaturgo, es que “hasta los mismos ciervos empiecen a pensar que tal vez lo que ellos hacen no sea tan necesario, ya que la sociedad no lo estimula ni facilita, sino todo lo contrario”.

De ahí su hastío con el gobierno y el maldito IVA del 21%. “El IVA es una maldad, pero la cuestión fundamental estriba en ser nosotros grandes ante ese gobierno pequeño, siendo orgullosos como artistas”. De hecho, habló del nacimiento de la Academia como antídoto contra la peor de las enfermedades del ser humano: la resignación. Contra eso y contra la oscuridad que impone la maraña del bosque. “La sociedad es un bosque que nos está comiendo, porque hasta que algunos crearon un espacio abierto donde actuar, crear ritos y ceremonias, estábamos perdidos, y la Academia viene precisamente a hacer llanura en ese bosque”.

Imagen de los Premios Max de la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Imagen anunciadora de los Premios Max en la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Por eso era tan importante darle sentido a la institución, porque “el gran peligro es que exista para nada”. Encontrar el “para qué”, que uniera a tanto “disidente orgulloso de serlo”, fue capital a la hora de poner en marcha la Academia: “Tenemos la responsabilidad de hacer el mundo menos inmundo; no es idealismo, es dar sentido a lo que no lo tiene”. No fue fácil ponerse de acuerdo con el término de Academia y menos aún con el de España que sigue al de Artes Escénicas: “La palabra España viene precisamente a descentralizar la institución, porque así tienen cabida todos”. De hecho, el presidente animó a los valencianos a que presentes proyectos, actividades y que encabecen propuestas.

“Y aquí estamos”, concluye José Luis Alonso de Santos en el editorial de ‘Artescénicas’, “metidos en esa eterna batalla entre crear o destruir, entre estimular posibilidades más enriquecedoras y creativas del ser humano, o dejar que crezcan solo las malas hierbas del egoísmo, la necedad pueril y el adanismo primitivo, fuera de los mejores canales del arte y la cultura que el esfuerzo de los mejores del pasado nos han legado”. La presentación acabó con la polémica, sin duda germen creativo de la propia Academia, entre teoría y práctica, y entre pathos y logos. Pero esa es ya otra historia…

Más información:
http://academiadelasartesescenicas.es

Profesionales del sector en la presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España en la Sala Russafa de Valencia.

Profesionales del sector en la presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España en la Sala Russafa de Valencia.

Salva Torres

 

Arden, el que a buen árbol se arrima…

20 años de la compañía Arden
Exposición comisariada por Isabel Mañas
Jueves 16 de abril
Gala conmemorativa
Viernes 24 de abril
Sala Russafa
C / Dènia, 55. Valencia

La compañía Arden toma su nombre de un bosque cercano a la ciudad natal de Shakespeare, Stratford-upon-Avon, del que hoy día solo queda un árbol. Desde 1995, cuando la fundaron Juan Carlos Garés y Chema Cardeña, el panorama cultural nacional y valenciano también se ha ido despoblando. Pero, como el árbol del bosque por el que paseó el dramaturgo inglés, esta formación veterana de la escena valenciana resiste y celebra su vigésimo aniversario con una exposición y una pequeña gala.

En dos décadas ha llevado a escena 24 montajes que incluyen grandes éxitos como ‘La puta enamorada’, ‘El idiota en Versalles’, ‘RIII’, ‘8 Reinas’ o la reciente ‘Alicia en Wonderland’, entre otros. Espectáculos en los que ha ofrecido nuevas visiones sobre personajes históricos entre los que se encuentran William Shakespeare, Isabel La Católica, Molière, Velázquez, Casanova, Sócrates o Robespierre y por los que ha recibido más de 70 reconocimientos en certámenes nacionales y autonómicos como los Premios de las Artes Escénicas de la GV, los Premios Abril, los Premios Max Aub, el Premio de la Crítica de Barcelona y los Premis Butaca, así como los Premios Max.

La compañía Arden al completo. Fotografía: Juan Terol. Cortesía de Sala Russafa.

Imagen de los profesionales técnicos, artísticos y administrativos de la compañía valenciana Arden Producciones. Fotografía: Juan Terol. Cortesía de Sala Russafa.

Dos décadas en las que han contado con la colaboración de grandes profesionales de las artes escénicas valencianas, nacionales e internacionales, como Michael McCallion, Carme Portaceli, Vicent Vila, Carles Alfaro o Josep Solbes, entre muchos otros, ya que sólo la lista de actores que ha intervenido en sus montajes incluye a nombres destacados de la escena valenciana como Amparo Vayá, Toni Aparisi, Juan Mandli, Josep Manel Casany, Ruth Lezcano, Rosa López, Jerónimo Cornelles, Pascual Peris, Álvaro Báguena, Enric Juezas, Rafa Alarcón, Iria Márquez y un larguísimo etcétera.

Además, la formación ha impulsado la creación de Sala Russafa, un centro cultural con 2.000 m² destinados a la producción, docencia y exhibición de las artes escénicas. Y, sobre todo, Arden ha sobrevivido al teatro. “Mantener viva una compañía teatral en Valencia durante 20 años es casi un milagro, así que queremos celebrarlo”, reconoce Cardeña. Su aniversario coincide con el de formaciones como Albena, La Hongaresa o El Micalet. “A mediados de los años 90 se desmanteló el Centro Dramático de la Generalitat y los profesionales de las artes escénicas nos dimos cuenta de que teníamos que generar nuestras propias compañías para poder trabajar en Valencia. La suerte es que aquella cantera era increíble y de allí surgió gente que hoy día, a base de mucho esfuerzo, seguimos en pie” apunta el dramaturgo, profesor, actor y director.

La otra cara reconocible de Arden es Juan Carlos Garés, aunque todavía hay quien no los distingue. “Cuando no nos conocíamos, la gente me confundía con Chema, me decía que me había visto en obras en las que salía él, era bastante curioso. Al fin nos encontramos y supe que a él le pasaba lo mismo, hasta me enseñó el borrador del primer acto de una obra inspirada en aquella situación. Era el germen de ‘La Estancia’, que se convirtió en nuestro primer espectáculo y fue uno de los momentos creativos más bonitos de mis 33 años en esta profesión”, recuerda Garés.

Escena de 'La puta enamorada', una de las obras de Arden Producciones.

Escena de ‘La puta enamorada’, una de las obras de Arden Producciones.

A sus 50 años, sigue teniendo las mismas inquietudes que cuando empezó: “Sin carácter emprendedor, es absurdo querer dedicarse a las artes escénicas porque en esta profesión hay que buscarse la vida. Lo bueno es que estamos en contacto con la gente joven, tanto en la Sala como en nuestros montajes, donde intentamos que siempre haya un nuevo talento entre el reparto, y vemos que hay relevo en las nuevas generaciones “, afirma el actor y productor.

La tercera pata de la compañía, quizá menos visible, es el músico David Campillos. “Empecé a trabajar con Arden cuando cumplían diez años y una década más tarde he de reconocer que me han permitido crecer muchísimo profesionalmente”, comenta Campillos, quien se dedica a la producción y gestión tanto del centro cultural como de la compañía, siendo responsable de la programación de conciertos en Sala Russafa y de la ambientación musical de muchas de las piezas de Arden. “Solo pongo la cara cuando salgo al escenario para tocar en algunos montajes, el resto del tiempo estoy en los miles de detalles que necesita una obra para salir a escena cada día. La gente no se imagina cuánto trabajo supone, pero los que nos quedamos en las bambalinas también estamos enganchados al veneno del teatro” reconoce el tercer socio de la compañía valenciana.

Elenco de 'Alicia en Wonderland', obra de Arden Producciones.

Elenco de ‘Alicia en Wonderland’, obra de Arden Producciones.

Exposición y gala conmemorativa

Con la apertura en 2011 de Sala Russafa, Arden ha podido llevar a las tablas propuestas con mayor riesgo artístico y económico, haciendo evolucionar el sello de esta compañía de autor, que va a la raíz del teatro, centrando el peso de las producciones en el texto y la interpretación actoral. “Creo que es inevitable evolucionar si estás 20 años creando espectáculos, pero nuestras obras siguen teniendo un carácter propio y muy reconocible”, afirma Cardeña, dramaturgo y director artístico de la compañía. El suyo es teatro que se inspira en el pasado, retomando personajes históricos, autores y estilos del teatro clásico, combinando realidad y ficción. Las obras de Arden miran atrás para entender el presente y ofrecer un punto de vista con el que enfrentarse al futuro.

“El nuestro lo vemos complicado, sinceramente. Lo llevamos viendo así desde que empezamos, pero ahora la precariedad de las artes escénicas es muchísimo mayor, así que queremos celebrar este aniversario porque no sabemos si vendrán otros después”. Para hacerlo, el 16 de abril inauguran una pequeña muestra comisariada por Isabel Mañas en la que se incluyen carteles originales, recortes de prensa, vestuario, galardones y fotografías que sintetizan la experiencia de las más de 2.000 funciones que ha ofrecido la compañía valenciana desde el 95 en ciudades de toda España y en giras por Latinoamérica.

Además, el 24 de abril realizarán en el centro cultural de Ruzafa una pequeña gala en la que harán repaso a su trayectoria con la colaboración de una veintena de representantes de la escena valenciana entre los que se incluyen Juan Mandli, Mª Ángeles Marchirant, Cristina Pitarch o Amparo Vayá, entre otros.

Además, se ofrecerá un adelanto de la película del realizador Vicente Monsonís que ha llevado al cine uno de sus últimos espectáculos, ‘Matar al Rey’. Ése es uno de los proyectos más inmediatos de Arden para 2016. También está la realización de una nueva pieza que siga la estela marcada por ‘Revolución!’ y ‘Alicia en Wonderland’, combinando música en directo y análisis político. Y la creación de un nuevo espectáculo para niños basado en un popular personaje de la historia española. “Pero nuestro proyecto más importante, el que nos hace más ilusión, es cumplir 21 años en activo. Y 22, 23… todos los que podamos”, confiesa Cardeña, quien se muestra absolutamente convencido de que siempre hay alguna manera de levantar el telón.

De izquierda a derecha, Juan Carlos Garés, Chema Cardeña y David Campillos, socios de la compañía Arden. Foto: Juan Terol.

De izquierda a derecha, Juan Carlos Garés, Chema Cardeña y David Campillos, socios de la compañía valenciana Arden Producciones. Foto: Juan Terol.

 

Alicia post-Podemos

Alicia en Wonderland, de Chema Cardeña, versión del clásico de Lewis Carroll
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Hasta el 11 de enero de 2015

“Una declaración de intenciones, una muestra de que el teatro y la sociedad está por reinventar, de que no hay barreras entre la música, la danza o la interpretación, de que las historias para niños también pueden ser para adultos y de que los clásicos son grandes porque pueden tener nuevas vidas hoy día”. Así define el actor y director Chema Cardeña su obra ‘Alicia en Wonderland’, una irónica y ácida versión libre y para adultos del clásico de Lewis Carroll. Con este montaje que combina la interpretación, danza y música en directo, Sala Russafa salta al año que viene e inicia la celebración de los veinte años de la compañía Arden que culminará la próximo mes de abril. Esta atrevida pieza se puede considerar,  en palabras de su director, “una propuesta post-Podemos, si es posible hablar en pasado del presente, y quién sabe si del futuro”.

Elenco de 'Alicia en Wonderland', de Chema Cardeña. Sala Russafa

Elenco de ‘Alicia en Wonderland’, de Chema Cardeña. Sala Russafa

Alicia ha crecido y es una treintañera con una licenciatura y un par de másters que no logra encontrar un hueco a su medida en el competitivo mundo laboral. En su viaje al otro al país no tan maravilloso de hoy,  la protagonista tropieza con el nepotismo, la burocracia, las estafas, la corrupción de algunos políticos y demás miserias del tiempo que nos ha tocado vivir. El propósito de Cardeña es sacudir al público, estimular su conciencia, tocando temas como la justicia, la sanidad o la educación, siempre desde la óptica del humor.

“Es más fácil llegar a la mente del espectador si le abrimos la boca con una carcajada”, dice Cardeña. “En esta función hay momentos en que nos cuesta mucho aguantar la risa, incluso a los propios actores, pero las situaciones y personajes que interpretamos son un puro retrato de nuestra sociedad. Nos hemos acostumbrado a hechos y situaciones tan delirantes y kafkianas que  cuando las pones sobre las tablas, inevitablemente llega la comedia”. Al igual que la historia original de Lewis Carroll puede leerse como un retrato de los inicios del siglo XX en Inglaterra, una monarquía alejada del pueblo y el feminismo incipiente, ‘Alicia en Wonderland’ muestra con humor e ironía una radiografía de la actualidad española.

Iria Márquez es Alicia, Rosa López la Reina de Corazones, José Doménech el Sombrerero Loco y Darío Torrent La Liebre. Juan Carlos Garés da vida a El Señor Blanco, Cardeña interpreta a El Señor Azul la oruga y Toni Aparisi es el sonriente gato Chausure Le Chasir.

Cartel de 'Alicia en Wonderland', obra de Paula Bonet. Sala Russafa

Cartel de ‘Alicia en Wonderland’, obra de Paula Bonet. Sala Russafa

Música, luces y danza

Tres disciplinas se reúnen sobre las tablas para contar esta historia. El bailarín y coreógrafo Toni Aparisi (Premio Max) es el responsable de la danza y sobre él recae el mayor peso de las coreografías. “Todos los actores tenemos que bailar un poco, igual que intervenimos en la música en ciertos momentos. Algunos incluso cantan solos, como Rosa López o Darío Torrent”, explica Cardeña.

La música es otro de los elementos clave de la puesta en escena. David Campillos dirige a una banda en la que colaboran Johnny B.Zero, José Montoro (The Someone Else’s) y Rebeca Ibáñez (Néstor Mir & The Pinnetes), ofreciendo divertidas versiones de grandes éxitos de artistas como Michael Jackson, Lou Reed, Las Bácara, Bob Marley, Pink Floyd o The Rolling Stones, que interactúan con la trama.

“Los efectos escénicos y la iluminación son muy importantes”, apunta Cardeña. “Queremos que la gente se ría, que se lo pase bien, que llore de risa en vez de impotencia frente a ciertos temas, porque también es una manera de hacer crítica”, concluye.

Escena de 'Alicia en Wonderland', de Chema Cardeña. Sala Russafa

Escena de ‘Alicia en Wonderland’, de Chema Cardeña. Sala Russafa

Bel Carrasco

Alicia en Wonderland, maravillosa pesadilla

Alicia en Wonderland, dirigida por Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Estreno: jueves 18 de diciembre, a las 20.30h
Hasta el 11 de enero, 2015

“Alicia empezaba a cansarse de estar allí sentada con su hermana a orillas del río sin tener nada que hacer”. Así comienza ‘Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll, poco antes de introducirse en la madriguera del conejo que le deparará toda suerte de sorprendentes y surrealistas aventuras. Chema Cardeña lo toma como referencia para dirigir un espectáculo trasladado a la actualidad.

Así, Alicia es una joven que acaba de finalizar sus estudios e intenta integrarse en la sociedad, iniciando así su carrera. Pronto descubrirá que para una chica que quiere abrirse camino en la vida, las cosas no son fáciles en el país maravilloso donde vive.

Cartel de Alicia en Wonderland, espectáculo dirigido por Chema Cardeña. Ilustración de Paula Bonet. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cartel de Alicia en Wonderland, espectáculo dirigido por Chema Cardeña. Ilustración de Paula Bonet. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Tropezará con la burocracia, la política, la religión, la corrupción, las estafas, el nepotismo de quienes gobiernan y la falta de escrúpulos y valores de esa sociedad.

Conocerá a personajes increíbles que a su vez representan los pecados de una sociedad enferma y decadente, casi moribunda, (la envidia, la pereza, la soberbia, la lujuria). Todo ello vivido en una metáfora a través del cuento de Lewis Carrol.

Personajes como el señor blanco o el señor azul, la reina de corazones o el sombrerero loco, que simbolizan los estamentos de un país extraño, cruel y cerrado al futuro y los que tratan de abrirse camino en él. Un país maravilloso, visto por la joven Alicia a través de un espejo.

Son los intérpretes de la función: Iria Márquez, Juan Carlos Garés, Chema Cardeña, Rosa López, José Doménech, Toni Aparisi, Miguel Machado, Darío Torrent, Rebeca Ibáñez, David Campillos, José Montoro y Johnny B. Zero. Todo ellos bajo la dirección de Chema Cardeña.

Detalle del cartel de 'Alicia en Wonderland', obra de Paula Bonet, que dirige Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Detalle del cartel de ‘Alicia en Wonderland’, obra de Paula Bonet, que dirige Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.