Soñar inquietudes y retos con 10 Sentidos

‘Soñadores’ | IX Festival 10 Sentidos
Diversas sedes de València
Mayo de 2020

Las postrimerías del año que concluye portan consigo los preparativos del Festival 10 Sentidos, encuentro escénico de referencia de la ciudad levantina, cuya novena edición se llevará a cabo, durante el mes de mayo de 2020, bajo el lema ‘Soñadores’, un leitmotiv que focaliza la atención sobre la juventud y, en consecuencia, sobre aquellos que “están llamados a ser los reyes del futuro”, en base a “sus inquietudes, sus problemas, sus retos y sus compromisos”, tal y como indican desde la organización del festival, que, al igual que en ediciones precedentes, tendrá como ejes principales la danza, el teatro, la música, el cine y las artes plásticas; géneros con los que “mantener la filosofía de visibilizar, a través de propuestas artísiticas, diferentes realidades de nuestra sociedad”.

De este modo, el festival de las artes vivas de València, codirigido por Mertixell Barberá e Inma García, “hará protagonista a esa generación nacida a finales del siglo XX y principios de este, en la que nuestra sociedad debería depositar sus esfuerzos y esperanzas, y se aproximará a su lenguaje, a su ideología, a su modo de vivir, a su manera de crear”.

‘Soñadores’ pretende investigar y formular dubitaciones en torno a cuestiones relativas a “qué les define, qué sienten, cómo se relacionan o qué les preocupa”. Por ello, “la programación incorporará a creadores que sueñan, que arriesgan, que se comprometen, y buscará propuestas que ayuden a un público diverso a entender su idiosincrasia”.

Así mismo, 10 Sentidos “contará con otros artistas de distintas edades que plasmarán su propio punto de vista sobre el paso del tiempo y a los que se les propondrá observar e interactuar con un relevo generacional que a veces no obtiene la atención suficiente”.

Imagen de una de las propuestas escéncias del IX Festival 10 Sentidos. Fotografía de Juami Ponce cortesía de la organización.

MAKMA

Un ballet para los Goya

‘Tututú’, de Rosa y Mercedes Perís Medina
14 minutos
España, 2019
Cortometraje animado nominado a los Premios Goya 2020

El ballet llega a los Goya de la mano de ‘Tututú, una animación dirigida y producida por las hermanas Rosa y Mercedes Perís Medina (1984, València). Su primer corto muestra una historia metafórica de sentimientos, emociones, deseos y relaciones humanas, cuya inspiración parte estéticamente del ballet y te envuelve gracias a la música de Juan Ferrer, compositor e investigador de sonidos en clave contemporánea.

Fotograma del cortometraje ‘Tututú’, Rosa y Mercedes Perís Medina.

Estas dos artistas interdisciplinares destacan el papel protagonista que tienen el dibujo, la pintura y la animación en sus obras. La importancia que tiene para ellas la carga estética confluye con el movimiento, ya sea real o fantástico, de sus figuras. Sin embargo, faltaba en el mundo de la narración y, para ello, fue clave la estancia que Rosa realizó en la Abadía de Fontevraud, donde se relacionó con otros profesionales de la animación y aprendió sobre escritura del guion. No obstante, siempre han mantenido la materia sensible como medio para trasmitir ideas y sensaciones. Del mismo modo, la participación en festivales supuso un jarro de agua fría, pues se suele premiar la narración por encima de la capacidad técnica del dibujo, por lo que Rosa se pregunta: “¿Cómo vamos a considerar obras de arte a los cortos si muchas veces se juzga la animación como un medio cinematográfico, si se la juzga más en relación con el cine de acción real que al medio plástico?”.

Fotograma del cortometraje ‘Tututú’, Rosa y Mercedes Perís Medina.

El guion de ‘Tututú’ quedó en espera hasta que decidieron dar el salto hacia la producción, retomándolo y trabajándolo en profundidad. El mundo profesional resultó una verdadera liberación, pero no exenta de miedos sobre el posible buen reconocimiento de su obra por el público. Una vez manos a la obra, comenzaron con el guion grafico o story board, el diseño de los personajes y los fotogramas clave. Para ello, Rosa realizó un importante número de dibujos principales, permitiendo una mayor precisión a la hora de establecer dónde iban los dibujos intermedios que realizaba y coloreaba Mercedes.

Respecto al tema, el ballet surgió del interés por dibujar el movimiento y se relaciona con otra de sus estancias, en este caso, en la Kunsthochschule für MedienKöln de Colonia, y al espectáculo al que pudo asistir. En una tarima de madera, los pasos de los bailarines resonaban fuertemente, dejando caer el peso de sus cuerpos y chocando la visión grácil de sus movimientos. Esta experiencia y el universo estético del ballet inspiró a Rosa para dibujar y, fruto de ello, es este cortometraje, donde el dibujo y el color quedan abocetados, inacabados, en comunión con constante movimiento de los bailarines.

Si bien, no nos encontramos frente a una típica historia de ballet, pues el mundo real y el onírico se alternan, acabando por imponerse el primero debido a su peso y gravedad, expresado a través de las pisadas de los bailarines que retumban en el parqué. Frente a él, la fragilidad y volatilidad de los sueños, en los que la protagonista se transforma en aves o mariposas, pero que también pueden convertirse en mares de dudas en los que un caballo, azul como los de Franz Marc, la salva del monstruo de sus pesadillas. La ausencia de diálogos otorga un lugar privilegiado a la música, realizada a posteriori y que obligó a algunas pequeñas variaciones en el dibujo, suponiendo un verdadero reto, pues debía sugerir en pocos segundos la misma sensación que transmite una obra de ballet en horas.

Cartel de candidatura a los Goya 2020 del cortometraje ‘Tututú’.

A pesar del trabajo independiente de ambas como ilustradoras, su animada colaboración les ha permitido participar, por primera vez, en los Premios Goya de la Academia de Cine. Su obra ha sido seleccionada para la siguiente fase en la categoría de cortometrajes de animación. Los diez seleccionados serán sometidos a votación y los cuatro mejor valorados optarán a Goya. Más allá del resultado, las artistas destacan el gran honor que supone para ellas participar en estos premios con su opera prima, en la cual se han dejado el corazón y la piel.

Andrés Ávila Valverde

Artes Vivas y heterodoxas en Dansa València

XXXII Dansa València
IVC Teatro Principal, Teatro Rialto, Sala Matilde Salvador, Carme Teatre, Espacio Inestable, TEM, Espai Rambleta, La Mutant, CCCC y Plaza del Patriarca
Hasta el 14 de abril de 2019

Una de las novedades de esta edición del festival Dansa València es su apertura a las Artes Vivas, un territorio transversal que huye de las etiquetas y que quiere generar preguntas alrededor de la creación contemporánea más heterodoxa.

Dansa València. MAKMA

La cuarta jornada del festival, la del viernes 12 de abril, la protagonizan tres propuestas que huyen de las etiquetas convencionales: ‘Fucking Stage’, de Santiago Ribelles Zorita; ‘Likes’, de Nùria Guiu; y ‘Crisálida (o la venganza de Leteo)’, de Antes Collado.

‘Fucking Stage’, a las 18:00 en la Sala Matilde Salvador de La Nau, es una propuesta del coreógrafo y director escénico Santiago Ribelles que indaga en los convencionalismos del teatro y la danza, y en la relación entre la pieza artística que se representa y el espectador que la contempla.

La manera de interpretar (o de leer) lo que hay sobre el escenario es la idea general que preside ‘Fucking Stage’, que interactúa con los espectadores a través de diferentes mensajes escritos en una pantalla, recurriendo a lugares comunes en los discursos sobre danza, teatro, arte o política.

Un instante de la propuesta coreográfica ‘Fucking Stage’. Fotografía cortesía de Dansa València.

Un instante de la propuesta coreográfica ‘Fucking Stage’. Fotografía cortesía de Dansa València.

La bailarina barcelonesa Nùria Guiu presenta su nueva performance ‘Likes’ en la Sala Carme Teatre mañana a las 20:00. Una reivindicación del cuerpo a cuerpo frente a la intoxicación de Internet. Una performance con base antropológica y movimientos extraídos de vídeos populares de YouTube, donde, eso sí, el espectador tendrá que sacar sus propias conclusiones.

El último proyecto de la compañía Antes Collado gira en torno a la noción de cuerpo marginal y a la creación de mundos escénicos metafóricos. ‘Crisálida (o la venganza de Leteo)’ busca recuperar la potencia de la naturaleza más perversa y propone la restitución de viejas formas olvidadas que, paradójicamente, son capaces de generar nuevas maneras de vivir.

Nùria Guiu durante un instante de su performance ‘Likes’. Fotografía cortesía de Dansa València.

Nùria Guiu durante un instante de su performance ‘Likes’. Fotografía cortesía de Dansa València.

Renovación y actualidad en Dansa València

XXXII Dansa València
IVC Teatro Principal, Teatro Rialto, Sala Matilde Salvador, Carme Teatre, Espacio Inestable, TEM, Espai Rambleta, La Mutant, CCCC y Plaza del Patriarca
Del 9 al 14 de abril de 2019

El renovado festival del Instituto Valenciano de Cultura, Dansa València, que se celebrará del 9 al 14 de abril en diversos espacios de la ciudad, ha presentado en rueda de prensa la programación de su XXXII edición. La presentación ha contado con la participación de Mar Jiménez, directora del festival; Roberto García, director de IVC Escéniques; Josep Policarpo, director Teatre Escalante-Diputació de València; y Bernard Gaspar, de Acción Cultural del Ayuntamiento de València.

“Presentamos una nueva y pujante edición de Dansa València, después de haber recuperado su formato original hace dos años y que emerge impulsando la actualidad de la danza tanto nacional como valenciana”, apunta Jiménez, directora del festival. Una edición que acogerá el trabajo de 26 compañías (12 valencianas y 14 del Estado español), 29 representaciones, siete espectáculos de calle y ocho estrenos absolutos.

Imagen del espectáculo 'Keep Going', de la compañía de danza La Macana. Fotografía de Gorka Bravo, cortesía de Dansa València.

Imagen del espectáculo ‘Keep Going’, de la compañía de danza La Macana. Fotografía de Gorka Bravo, cortesía de Dansa València.

Desde su inauguración en 1988, el festival se convirtió en un referente de la danza contemporánea del Estado español, donde numerosas compañías y artistas muestran sus proyectos más recientes y visibilizan la actualidad de la danza, tanto española como valenciana.

Durante seis días, del 9 al 14 de abril, Dansa València contará con una programación innovadora abierta a todos los públicos y con el objetivo de convertir València en “punto de encuentro del sector escénico, con el objetivo de compartir nuevas propuestas e imaginar nuevos territorios para la danza”, señala la directora del festival.

Mar Jiménez ha destacado los tres elementos clave que suponen una novedad en el desarrollo del festival. En primer lugar, el protagonismo de la música y el sonido en directo de los montajes, convirtiéndolos en el eje temático que conducirá la gran diversidad de formas de expresión que se podrá encontrar en todas las creaciones de esta edición.

Una segunda novedad es la gran apuesta por los proyectos pedagógicos. Dansa València inicia una colaboración con diferentes Conservatorios Superiores de Danza de todo el país para intercambiar experiencias educativas. Asimismo, Roberto García, director de IVC Escéniques, ha comentado el proyecto didáctico ‘Dansem’, una iniciativa del Institut Valencià de Cultura vinculada a la reactivación del Espai La Granja de Burjassot y dirigida a estudiantes de Educación Secundaria.

Imagen de la obra 'Canvas of bodies', de Taiat Dansa. Fotografía cortesía de Dansa València.

Imagen de la obra ‘Canvas of bodies’, de Taiat Dansa. Fotografía cortesía de Dansa València.

Un centenar de alumnos de los IES Vicent Andrés Estellés y Comarcal de Burjassot, guiados por los coreógrafos Idoya Rossi y Ramón Baeza, mostrarán en la Rambleta una creación coreográfica a partir de los movimientos generados por ellos. La Banda Juvenil de la Unió Musical l’Horta de Sant Marcel·lí se une al proyecto, interpretando la música en directo.

El tercer proyecto pedagógico es el de ‘Coreografías de la miradas tránsitos’, un proyecto de investigación artística que trata de indagar las relaciones entre el cine y la danza, que se podrá ver en el CCCC.

Como tercera novedad, el festival se abre a las artes vivas, un territorio transversal que huye de las etiquetas y que quiere generar preguntas alrededor de la creación contemporánea más heterodoxa.

Con la firme voluntad de crear una red de diálogo para construir, cada vez más en relación, el festival de danza y artes vivas de la ciudad, Dansa València se expande por diferentes espacios de la ciudad, favoreciendo de este modo la ampliación de nuevos públicos en distintos distritos de València. Así pues, el festival contará con los espacios del IVC Teatro Principal y Rialto; la Sala Matilde Salvador, el Carme Teatre, Espacio Inestable y el TEM. Y se incorporan Espai Rambleta, La Mutant y el CCCC. Las actuaciones de calle se realizarán en la Plaza del Patriarca

Al igual que en ediciones anteriores, Dansa València facilitará el encuentro entre profesionales de procedencia local, nacional e internacional.

Animal de sequia, de Sol Picó. Imagen cortesía de Dansa Valencia.

Animal de sequia, de Sol Picó. Imagen cortesía de Dansa Valencia.

La atmósfera irreverente del Convent Carmen

Irreverencia, por el dúo De soprano y arpa
Convent Carmen
Plaza del Portal Nou, 6. Valencia
Sábado 23 de febrero de 2019, a las 20.30h

El dúo De soprano y arpa, integrado por las intérpretes valencianas Úrsula Segarra (arpa) y Quiteria Muñoz (soprano), ofrecerá el próximo sábado 23 de febrero en el Convent Carmen de Valencia un nuevo espectáculo de ‘Irreverencia’.

Bajo la dirección de arte de Marina Cenacchi, ‘Irreverencia’ se sitúa en la Europa y América de principios del siglo XX, preámbulo de una época revolucionaria y discontinua, en la que la música de compositores como Cage, Well, Satie, Britten o Falla, topa con los muros opresores de una sociedad a menudo estancada en los viejos patrones estéticos.

Es entonces cuando la música renace con una nueva intención: la de sobrepasar los límites del establishment creando una nueva atmósfera donde lo inteligible y lo evocador son el reflejo de una sociedad cambiante.

En este contexto se presenta ‘Irreverencia’, una propuesta con muchas sorpresas en la que De soprano y arpa estarán acompañadas de Inés Muñoz (danzarina), Manuel Segarra (violín), Carlos Sanchis (acordeón y serrucho) y Adriana Petit (espacio sonoro).

Desde ‘Irreverencia’ se cree que la moda es una herramienta fundamental de lenguaje, por ello el espectáculo ha generado mucho interés por parte de firmas cuyas bases conceptuales están directamente ligadas al arte.

En este sentido, ‘Irreverancia’ agradece la colaboración de Nona y Otrura y el patrocinio de Bubuflats, grupo iluminación AJP y Martí Romero Impresores. Las entradas para el concierto se pueden adquirir en https://www.eventbrite.es/e/entradas-irreverencia-56615548630#tickets.

Irreverencia, por el Dúo de soprano y arpa. Imagen cortesía de Convent Carmen.

Irreverencia, por el Dúo de soprano y arpa. Imagen cortesía de Convent Carmen.

Cuculand Souvenir, en contra de la superficialidad

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. Valencia
Sábado 19 de enero de 2019, a las 20.30h

El Teatre El Musical de Valencia presenta ‘Cuculand Souvenir’, el último espectáculo de Roberto Olivan que fusiona circo, danza y artes visuales para reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnologías en nuestra vida cotidiana. La pieza llega a València tras un exitoso paso por el Teatre Nacional de Catalunya.

El título del espectáculo es ya una declaración de intenciones de Olivan. Cuculand quiere representar una tierra de locos, mientras que con Souvenir se hace referencia a la superficialidad que se ve en el hecho diario. “Nos fijamos mucho en las cosas que parecen ser o que están por encima cuando a mí lo que me interesa es el contenido, lo que está más profundo. Por eso Souvenir es una pequeña crítica a esta visión superficial de las cosas”, explica Olivan.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Albert Vidal por cortesía del Teatre El Musical.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Albert Vidal por cortesía del Teatre El Musical.

Sobre el escenario, siete artistas mostrarán pequeños fragmentos de nuestras vidas diarias. Historias aisladas e independientes, pero con sentido propio, tal como sucede con las publicaciones diarias que encontramos en los muros de nuestro entorno digital. Historias visuales que conforman un mosaico de imágenes sugeridas que invitan al observador a dejarse llevar y conectar los puntos bajo su propio criterio, huyendo de la dramaturgia lineal convencional. Historias vinculadas a la tecnología en esa especie de tierra de locos, donde irónicamente nuestra genialidad nos convierte a la vez en amos y esclavos del progreso tecnológico.

El espectáculo es una invitación a la reflexión dejando de lado cuestiones éticas, morales o de principios. Y se hace mediante una retrospección sobre los dos lados de una misma moneda, la esperanza como tragedia o como elemento de reconstrucción. “Estamos envueltos de gran cantidad información, de noticias, de comentarios, de gente que pierde su trabajo, que pierde su creencia en los valores y en la dignidad. Todo eso me preocupa. Estamos  llegando a un límite del cual no sé si hay vuelta atrás. Creo que debemos trazar una línea y no dejar pasar ciertas cosas. No me gustaría llegar a un futuro pensando que podíamos haber cambiado alguna cosa y no lo hicimos”, cuenta Olivan.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

Con ‘Cuculand Souvenir’, Olivan apuesta por el carácter arriesgado de un lenguaje potencialmente innovador, donde la espectacularidad del circo y la fluidez de la danza integran aspectos de la esencia conceptual de la tecnología que nos rodea cotidianamente, creando una atmósfera de texturas futuristas con una profunda relación entre el movimiento, la luz y la música.

‘Cuculand Souvenir’ llega al Teatre El Musical tras su exitoso paso el pasado mes de noviembre por el Teatre Nacional de Catalunya. Y lo hace en una única función para todos los públicos el sábado 19 de enero a las 20.30 h. Las entradas están disponibles a un precio de 12 euros en las taquillas del teatro y en la página web www.teatreelmusical.es/entrades

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Asier Goikoetxea por cortesía de Teatre El Musical.

Cuculand Souvenir, de Roberto Olivan. Foto de Asier Goikoetxea por cortesía de Teatre El Musical.

Louise Lecavalier en Festival 10 Sentidos

Festival 10 Sentidos
Louise Lecavalier
Teatro Principal
C/ Las Barcas, 15. Valencia
5 de mayo de 2019

Fuerza, contundencia, nervio. Son tres vocablos que definen a las bestias, figura que sirve de eje central de la octava edición del Festival 10 Sentidos que se celebrará en València durante el mes de mayo con el patrocinio principal de Caixa Popular. Las tres palabras sirven también para describir a la bailarina Louise Lecavalier, reconocida profesional que pone su fuerza, su contundencia y su nervio a disposición de la danza. Y lleva haciéndolo desde los años 80 cuando entró a formar parte de la compañía canadiense La La Human Steps y revolucionó la danza contemporánea.

Lecavalier será la encargada de inaugurar la octava edición del Festival 10 Sentidos el próximo 5 de mayo en el Teatro Principal de València, en la que será su primera actuación en la ciudad, después de haber recorrido espacios de todo el mundo. Caixa Popular es la entidad que hace posible estas actividades y que ha permitido sacar adelante un festival que la ciudad ha demostrado que necesita.

Ligada a la estética rock esta profesional ha llegado a colaborar en conciertos de David Bowie y de Frank Zappa, elevando la danza a la categoría del rock. De ella han dicho que es “la bailarina más brillante y trágica de nuestra época”, que es “una bailarina con piernas de fuego”, que ha influido como pocas en la escena contemporánea.

El Festival 10 Sentidos la invita para que presente ‘So Blue’, pieza creada por su propia compañía, Fou Glorieux, en la que ella misma sube al escenario en compañía de su Frédéric Tavernini. Juntos ponen baile a los sonidos electrónicos de Mercan Dade, una experiencia capaz de hipnotizar a cualquier espectador. Lecavalier explora en la capacidad que tienen nuestros cuerpos para transformarse en bestias, si no dirigimos bien nuestros instintos y reacciones. “Deseaba que el cuerpo dijera todo lo que quiere decir sin censurarlo, dejándolo libre para que él mismo se sorprendiera por lo que revela”, ha dicho la bailarina a propósito de este trabajo.

En ‘So Blue’ Lecavalier y Tavernini lo arriesgan todo en una atmósfera de alto voltaje al servicio de un trabajo radical, crudo e inquietante. “Rápido como el pensamiento, el cuerpo dicta sus leyes y transgrede sus límites”, señalan del espectáculo.

La presentación de esta obra en 10 Sentidos completa una propuesta que también permitirá contemplar trabajos anteriores de la bailarina. El hall del Teatro Principal acogerá una serie de vídeos y fotografías de los tiempos en que colaboró con Édouard Lock, con el que creó un lenguaje totalmente nuevo para la danza. El espectador tendrá la oportunidad de aproximarse a esta profesional para luego contemplar cómo explota en el escenario el lema de esta octava edición. Además, tras la función en el escenario del Teatro Principal de València, el público podrá mantener un diálogo con la artista que ofrecerá un coloquio en el hall del teatro.

El Festival 10 Sentidos, en su VIII edición, pretende reflexionar acerca del concepto de violencia y generar un diálogo para desmantelar el sistema violento e injusto en el que vivimos. Bajo el lema ‘Bestias’ la cita con las artes vivas en València pretende aproximarse a todo tipo de contextos violentos, con el fin de destaparlos y denunciarlos.

Caixa Popular vuelve a implicarse como patrocinador principal en este proyecto y ha renovado su compromiso un año más con el Festival. La entidad sigue comprometida en dar soporte a esta cita que aúna dos de los pilares fundamentales de su filosofía, la cultura y la implicación social y solidaridad.

Louise Lecavalier. Imagen cortesía del Festival 10 Sentidos.

Louise Lecavalier. Imagen cortesía del Festival 10 Sentidos.

Metro cuadrado. La fuerza gravitacional del movimiento

Metro Cuadrado
Grupo de danza 33 Volts
Teatre Carme
Carrer de Gregori Gea, 6. València

El Carme Teatre acoge en sus residencias las distintas investigaciones y actuaciones en torno a la danza y el movimiento. En este marco, entre los días 18 y 21 de octubre pudimos disfrutar de ‘Metro Cuadrado’. Una incisiva pieza que interpela al espectador para desplazarlo de los límites de su zona de confort y confrontarlo con la incomodidad de la realidad misma.

 Iván Colom ataviado con escafandra espacial representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

Iván Colom ataviado con escafandra espacial representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

El grupo de danza 33 Volts consiguió llenar la sala del Carme Teatre de luces y sombras, de cacofonías y sonidos melódicos que llevaban al espectador a una realidad paralela en la cual todo se regía por las delgadas líneas que componen un metro cuadrado. De tela o de fieltro, iluminado o bruno, el cuadrado se convirtió en el regente del espacio y del tiempo de la obra teatral.

Detalle del centro del escenario de la sala Carme Teatre. Fotografía de Alain Dacheux.

Detalle del centro del escenario de la sala Carme Teatre. Fotografía de Alain Dacheux.

Imbuidos por una atmósfera oscura y confusa el espectáculo comenzó desde la calma para pasar a estados de extremo dinamismo en el que los cuatro bailarines conjugaban sus desplazamientos al unísono, generando pulsaciones que fluctuaban entre la bradicardia y la arritmia más absoluta.

Los cuerpos combinados de sugerentes maneras, jugaban con la mente del espectador, quien en las construcciones corpóreas podía vislumbrar las anatomías de un ser monstruoso que avanzaba con ritmo severo hacia el cuadrado, epicentro del cosmos creado por 33 Volts para esta pieza. En torno a esta zona orbitaban los movimientos y desplazamientos de los bailarines, atraídos y a la vez repelidos por la gravedad que ejercía el cuadrilátero.

Iván Colom, Cristina Martí y Edwin Valentín representado Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

Iván Colom, Cristina Martí y Edwin Valentín representado Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

La apoteosis final llegó de la mano de la imagen proyectada que ponía el acento en el marcado carácter ecológico de la obra. ‘El lamento de Dido’ de Henry Purcell, impelía al espectador a transitar por sus emociones, mientras contemplaba los estragos del ser humano sobre La Tierra.

Bailarines del grupo de danza 33 Volts representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

Bailarines del grupo de danza 33 Volts representando Metro cuadrado. Fotografía de Alain Dacheux.

“Metro Cuadrado”, transforma danza y movimiento en el catalizador idóneo para experimentar con las emociones del individuo en su paso por  el espacio. La obra en definitiva, permite el deleite de la belleza ecléctica de un espectáculo en el que las Bellas Artes se funden para conformar una crítica reflexiva del espacio, el yo y el nosotros.

Cristina Martí bailarina de 33 Volts. Fotografía de Manu Ramírez.

Cristina Martí bailarina de 33 Volts. Fotografía de Manu Ramírez.

Andrés Herraiz Llavador

Zenet encabeza el cartel musical de Circuito Bucles

VI Circuito Bucles Danza
Centre del Carme (C / Museo, 2, de Valencia) y otros espacios del barrio del Carmen
Del 20 al 28 de octubre de 2018

La sexta edición del festival CIRCUITO BUCLES DANZA tendrá lugar del 20 al 28 de octubre en el barrio de El Carme, de València. Bajo el lema de ‘Subversivos’, propone una experiencia artística rebelde y agitadora en espacios alternativos, acercando al público las últimas tendencias culturales vinculadas a la danza e incorporando nuevas perspectivas artísticas y estéticas creativas.

Un total de 30 actuaciones de danza, un certamen coreográfico, tres clases magistrales, cuatro talleres familiares ‘’Nanobucles’, un taller de inclusión social, cine danza y cuatro conciertos de música en directo componen una amplia programación que se concretará principalmente en el Centre del Carme, así como en talleres de artistas emblemáticos del barrio del casco antiguo.

Zenet durante una actuación. Imagen cortesía de Circuito Bucles Danza.

Zenet durante una actuación. Imagen cortesía de Circuito Bucles Danza.

Da entrada a conciertos en directo

Circuito Bucles Danza se abre, por primera vez, a ofrecer conciertos de música en directo. Cuatro actuaciones en el Centre del Carme comprenden el programa de este año. El cartel musical lo encabeza el cantante malagueño Zenet. Actuará el 21 de octubre a las 20.15h, interpretando su particular revisión de géneros antiguos actualizada y pasada por su filtro personal, donde se mezclan la copla, el son, el bolero, el chotis, el tango, la chanson. Todo bajo el lenguaje común del jazz. En el universo Zenet hay dos personas claves: la guitarra de José Taboada y sus magníficas composiciones musicales y los grandes versos del poeta Javier Laguna.

Premio de la música al Artista revelación en 2009. Premio de la música al mejor álbum de fusión y Premio al mejor disco de jazz de los Premios de la música independiente con su álbum ‘Si sucede conviene’. Zenet, además, fusiona sobre el escenario sus dotes de actor, bailarín o mimo. Estudió Arte Dramático en Escuela Superior de Málaga completando su formación artística en diversos cursos magistrales con Anne Foreman (RoyalShakespeare Co.), Caroline Carlson, Albert Vidal y Toni Escartín, entre otros. Por esa misma época participa en diversas creaciones colectivas, mezclando el teatro clásico y moderno, la danza, las marionetas y la mímica con Mirapalo teatro, Quique Utrera, Delirius, Isidoro Poo.

Completan el cartel musical: Frukatinka, la banda valenciana que fusiona el pop con ritmos de hip-hop, electrónica y techno, actuará el 20 de octubre, a las 20.30h. El 26 de octubre a las 21.30 será el turno para el Dj valenciano, Sergio Mañez. Por último, la banda set madrileña, Pheromone Blue, formada por 3 músicos de jazz, fusión y rock que remezclan en directo música electrónica e instrumentos en directo, actuará el 27 de octubre a las 22.00 horas.

Zenet. Imagen cortesía de Circuito Bucles Danza.

Zenet. Imagen cortesía de Circuito Bucles Danza.

Metro cuadrado. Danza, espacio y reflexión

Entrevista a Edwin Valentín, director de Metro cuadrado
Grupo de danza 33 Volts
Teatre Carme, Carrer de Gregori Gea, 6, Valencia
Del 18 al 21 de octubre de 2018

¿Somos conscientes del espacio que ocupamos?
La velocidad con la que transitamos los lugares apenas deja tiempo para una toma de conciencia real del espacio que habitamos. En el mundo en que vivimos, se impone más que nunca repensar la forma en la que consumimos tiempo y espacio, conocedores de que ambos son compartidos y en muchas ocasiones efímeros. El arte, y más concretamente la danza, siempre interesada en el movimiento, ha investigado y conformado la manera en que vemos el cuerpo. Ahora, la concepción de este ha cambiado para terminar fundiéndose en un todo. Fagocitados por una rutina opresora que vacía de sentido nuestros trayectos, sumergiéndonos en dinámicas donde se desdibujan los límites de nuestra frontera de contacto.

Sin duda, la danza es el mejor catalizador a través de la cual el ser humano puede expresar sus ansiedades y miedos, experimentar con sus emociones y dirigir su fuerza, tanto hacia lo individual como a lo colectivo. Las residencias del Carme Teatre acogerán en este mes octubre la práctica e investigación en torno al movimiento hecho danza. Gracias al grupo 33 Volts, dirigido por Edwin Valentín, podremos disfrutar de la belleza ecléctica de un espectáculo en el que las Bellas Artes se funden para conformar una crítica reflexiva del espacio, el yo y el nosotros.

Edwin Valentín estudió en la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México, su país de origen, de donde parte la inspiración de sus obras. Licenciado y especializado en Antropología Física, sus proyectos ahondan en los fenómenos sociales y culturales que tienen como punto de referencia el cuerpo y su relación con el entorno. Su formación artística comenzó en un Bachillerato de Artes y Humanidades, ligado al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en el que se especializó en danza.

En 2014 quedó en 4º lugar en la primera edición del concurso “Encuentro Creadores de Danza, Premio Movimiento Original”, de la Ciudad de México, en la cual presentó por primera vez el proyecto Metro cuadrado, que estrena en Valencia el próximo jueves 18 de octubre.

Fotografía de Edwin Valentín, cortesía del director.

Fotografía de Edwin Valentín, cortesía del director.

 ¿De dónde surge Metro cuadrado?

El contexto de la ciudad de México es el de vivir en una ciudad enorme en la cual las dinámicas que tu generas o que la propia ciudad te genera, te ponen en un estado de alerta. Más allá de la situación del país, el hecho de cómo convivir con tanta gente, es lo que me inspiró. Cuando has de ocupar el transporte público para moverte a cualquier lado, entras en relación con un todo, en un estado en el cual ves a las personas y no te queda otra opción que estar cuerpo a cuerpo, en una ciudad en la que todas las horas se han vuelto “hora pico”, en algunas líneas de metro. Por mucho que trates de evitarlo el espacio personal se pierde y termina por generarse una masa. El hecho de cruzarme la ciudad de México, de norte a sur para trabajar me hizo pensar en esas personas que hacen todos esos tránsitos constantemente.

Un día que estuve en un paradero de autobús esperando el trasporte, empecé a agobiarme por el ruido de los puestos ambulantes, el tráfico, la gente, el cansancio etc. y traté de voltear la cabeza hacia arriba para respirar y ver hacia el cielo. Me encontré con una enredadera de cables y me di cuenta de que no había espacio por ningún sitio. De ahí sale Metro cuadrado, de esa sensación en la que te preguntas ¿estamos viviendo esto?, ¿de dónde viene? y ¿para dónde vamos? En ese momento, mi punto de apoyo fue el metro de la ciudad que sirvió para la primera exploración de la obra.

Al momento de mudarme a Valencia, me encuentro con una ciudad en la que se siente totalmente lo contrario, en la cual yo tengo espacio, mi cuerpo lo vive distinto, se llega a relajar de otra manera. Descubro esta ciudad, nueva para mi y la siento totalmente contraria, los mismos traslados se hacen sin tanta gente, y no siento la misma sensación que en México. Entonces fue cuando me planteé ¿cómo estas personas viven  la relación con la sobrepoblación mundial?, ¿cómo se vive la sobrepoblación mundial en una ciudad como Valencia? y ¿qué pasa con este concepto?, ¿se piensa? De ahí, decido retomar Metro cuadrado aprovechando la oportunidad que generan las residencias del Carme Teatre. Estas me permiten generar un proyecto para trabajar las visiones de cómo los habitantes de una ciudad más pequeña sienten la sobrepoblación aunque, tal vez, pueda parecer que no está tan presente ese concepto o imagen. Tenia todavía esa sensación de que se podía indagar más en Metro cuadrado, explorando los distintos ángulos de donde tratar este tema. Desde un principio me interesó tener bailarines de aquí para que ellos me hablaran de sus vivencias y ver cómo sus cuerpos las expresan.

 Háblanos de la obra ¿en que consiste?

La obra parte de la danza contemporánea y podría definirse como tal porque el principal elemento del cual comunicamos es el cuerpo y el movimiento. Nos apoyamos de video, de artes plásticas, etc. La música es esencial ya que el espectáculo es mudo. La piezas sonoras no son del todo melódicas y hay algunas que transmiten sonidos ambientales con el fin de generar una sensación concreta. El sentido del oído está muy presente dentro de la pieza, por lo tanto, hablamos de danza contemporánea apoyada en otras artes.

¿Metro cuadrado tiene un punto experimental?

Si, los bailarines van a ser quienes a través de su cuerpo trasladen una serie de sensaciones al público. Siempre les pido que hablen y que conozcan el concepto que trabajamos en la obra, con el fin de que ellos lo reflexionen e investiguen y me vayan contando a través de sus experiencias y su vida cómo sienten esta relación entre ellos y la reducción de espacio. A partir de esta reflexión previa, comienzan a investigar el movimiento que posteriormente integrarán dentro del discurso. Este proceso a mi me enriquece tanto a nivel personal como profesional, nutriendo también el trabajo y la obra en sí, en la que se pueden ver un conjunto de emociones diversas.

Detalle de los bailarines ensayando Metro cuadrado. Fotografía cortesía de Edwin Valentín

Detalle de los bailarines ensayando Metro cuadrado. Fotografía cortesía de Edwin Valentín

¿Cómo fue el proceso de selección del equipo de Metro cuadrado?

El proceso de selección de bailarines fue un poco largo, porque al principio tuve que buscar personas que quisieran integrarse dentro del proyecto. Buscaba en primer lugar, que más allá de que fueran bailarines tuvieran una buena condición física, porque la propuesta tiene varios momentos de mucha fisicalidad, en la cual el cuerpo se pone muy al límite. El equipo lo conformamos Cristina Martí (Conservatorio Superior de Danza del Institut de Teatre Barcelona), Ivan Colom (Conservatorio Superior de Danza de Valencia), Pablo Caracol (Ilustrador y bailarín), Natalyd Altamirano (Asistente de dirección, actriz y bailarina y yo mismo como antropólogo físico, director, coreógrafo y bailarín.

¿Qué te pareció el espacio del Carme Teatre?

Tenía mucha ilusión de representar en el Carme Teatre. La primera vez que conocí la sala, en su sede actual, me provocó bastante. Es una sala no muy grande en la cual el público está muy cerca de lo que está sucediendo. Cuando entré inmediatamente lo pensé, “aquí yo podría representar Metro cuadrado”. Desde un primer momento, la sala en mi mente se prestaba para realizar esta obra en la que quería que la gente estuviera cercana a lo que hiciéramos en escena. El Carme Teatre es el espacio perfecto.

¿Podríamos afirmar que hay un tono crítico en la obra?

Mi intención es que el público reflexione sobre la sobrepoblación y llegue a pensarlo como algo que no está tan lejano, que se vea como un espejo que refleja una sociedad. En nuestro planteamiento, confluyen muchos elementos que sirven para hablar de este tema y hacer pensar al público que somos distintos elementos. Existe una complejidad mayor, no por estar separados unos de los otros y que aquí en Valencia no se viva esta situación de sobrepoblación, no significa que en otro lado no esté pasando.

El fin último es que el arte comunique alguna emoción, sentimiento o imagen, que mueva al público hacia esta reflexión. Nosotros a partir de las emociones, el movimiento y las imágenes pretendemos que al público se le genere algo en su ser que lo haga reflexionar. Para mi es muy importante este tema y considero que es algo relevante de que hablar. La población mundial va en aumento. No está mal que vaya en aumento, pero hemos de darnos cuenta que no somos los únicos, la humanidad no es lo único que habita en este espacio.

¿Crees que Metro cuadrado se podría lanzar a la calle?

Sí, es una buena manera de acercar la danza al público en general. Yo creo que el arte debe ser más accesible, con apoyo del gobierno y de las instituciones, y tiene que haber un hábito y una educación por consumir arte en la sociedad. Creo que ahora más que nunca la gente necesita ser muy empática, sentir y saber qué es lo que están sintiendo los demás. En estos tiempos todo es tan rápido que la gente necesita tomarse un tiempo para reflexionar eso que está sintiendo, y el arte ayuda en este proceso.

¿Si te dieran la oportunidad de lanzar Metro cuadrado a la calle lo harías?

Sí, sin pensarlo, lo haría.

¿Para cuándo la próxima obra? ¿Alguna idea de futuro en mente?

Tengo varias ideas en mente, pero hay una en especial que me está moviendo mucho desde hace unos meses atrás. Primero habría que terminar Metro cuadrado, seguir representando la obra hasta donde se pueda y una vez asentada, empezar otra investigación. Yo que veo México en la distancia y me genera muchas emociones y pensamientos, hay algo sobre mi país de lo que quiero hablar, quizás no sobre él, pero sí partiendo del mismo. Creo que en el próximo proyecto México estará más explícito que en Metro cuadrado, que ya está más globalizado. Considero que la obra debería estar abierta y continuar. Se puede adaptar a otras circunstancias, espacios y bailarines.

Logotipo del grupo de danza 33 Volts. Imagen cortesía de Edwin Valentín

Logotipo del grupo de danza 33 Volts. Imagen cortesía de Edwin Valentín

Andrés Herraiz Llavador