Las escénicas delicias del Bosco en Sagunt a Escena

‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard
Sagunt a Escena
Teatro Romano de Sagunto
Jueves 9 de agosto de 2018 a las 22:30

Sagunt a Escena continúa su programación con un espectáculo de la mejor danza internacional, ‘El jardín de las delicias’, creación de la coreógrafa canadiense Marie Chouinard para su compañía, realizada en coproducción con la Jheronimus Bosch 500 Foundation de Holanda, con motivo del quinto centenario de la muerte del pintor.

La propuesta está dividida en tres actos: ‘El jardín de las delicias’, ‘Infierno’ y ‘Paraíso’, inspirada en el famoso tríptico del Bosco, la misma división de la obra expuesta en el Museo del Prado. Chouinard no ha querido reproducir las mismas escenas en la coreografía, pero se postulan algunas imágenes que nos recuerdan a las del cuadro.

La coreógrafa afirma que “no ha intentado representar la obra original”, pero los que acudan al espectáculo presenciarán un “reflejo” del cuadro, en tanto que no se ha concebido de un modo independiente del concepto original de Jerónimo Bosco, desarrollándose en simbiosis conceptual con la ínclita obra del pintor oriundo del extinto Dudaco de Brabante. En cuanto a la forma de llevarlo a escena el espectáculo está formada por gestos sencillos de los bailarines que se dejan llevar por la posición de sus cuerpos.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

La reputación internacional de esta compañía, fundada en 1990, tiene sus raíces en la primera creación de Chouinard en 1978, un solo titulado ‘Cristalización’. Este trabajo demostró inmediatamente su originalidad e integridad y fue seguido por medio centenar de trabajos que incluían espectáculos de acción, trabajos vocales, instalaciones y películas, en las que perfeccionó su interés por la investigación formal y los misterios del cuerpo humano en todos sus aspectos.

De 1978 a 1990, Marie Chouinard actuó sola en el escenario, viajando alrededor del mundo, absorbiendo varias culturas, técnicas y filosofías, que transformaría en un lenguaje personal con una resonancia universal. Desde entonces la coreógrafa explora la poética del cuerpo en directas, inteligibles y siempre sorprendentes maneras. Cada pieza es una odisea a través de la historia de la humanidad, mientras evita la cronología o la linealidad de una narrativa.

Con un trabajo despojado de su desnuda esencia se consigue un efecto teatral casi operístico, los elementos del arte vivo son traídos a un primer plano a través de varias técnicas de composición y puesta en escena. Aunque sus obras puedan ser percibidas como provocadoras, son senderos hacia la libertad y la compasión, donde el humor es posible.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Además de directora de su compañía, Marie Chouinard es presidenta fundadora del Premio de la Danza de Montreal, artista de danza asociada del Centro nacional de Artes de Canadá y directora de danza de la Bienal de Venecia.

Desde su fundación en 1990, la Compañía Marie Chouinard ha actuado por todo el mundo y coproduce sus creaciones con socios como la Bienal de Venecia, el Festival de Danza Internacional ImPulsTanz (Viena), el Théâtre de la Ville (París), el Festival TransAmériques (Montreal) y el Centro Nacional de Artes (Ottawa). La compañía tiene un gran repertorio de trabajos y la mayoría sigue representándose a nivel internacional. ‘La Consagración de la Primavera’ ha sido representada durante más de 25 años y se ha convertido en un clásico en la historia de la danza contemporánea.

Los trabajos de la coreógrafa también aparecen en los repertorios de grandes compañías de ballet como el Ballet Nacional de Canadá, São Paulo Companhia dance, Ballets de Monte-Carlo, el Göteborgs Operan y el Gulbenkian Ballet. Además, desde 2015, Marie Chouinard ha creado trabajos para otras compañías, como la Martha Graham Dance Company y los Ballets de Montecarlo.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

 

#Identidad para la nueva temporada del IVC

Avance de programación 2018-2019 de los teatros Principal y Rialto de València

El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha presentado el avance de la programación de artes escénicas para la temporada 2018-2019 en el teatro Principal y en el teatro Rialto de València, bajo el lema #Identidad. Al acto han asistido el director general del IVC, Abel Guarinos, y el director adjunto de Artes Escénicas del IVC, Roberto García.

El director general del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, ha explicado que “con el lema #Identidad queremos dar un paso adelante después del cambio de filosofía que ha significado la temporada 17-18 respecto de las temporadas pasadas. Profundizamos en la apuesta por la coherencia de la programación y por una marca pública de calidad. De este modo, esta temporada 18-19 busca la identidad de los teatros Rialto y Principal de València, es decir, busca singularizar las salas y ponerlas en valor”.

“Además, la producción propia reflexionará sobre las múltiples caras de este concepto de identidad: la identidad de barrio, la identidad digital, la identidad europea, la identidad emocional, la identidad cultural o la identidad de clase”, ha concluido Guarinos.

El Teatro Rialto se convierte esta temporada en un centro que programará producciones propias. Un proyecto que supone un cambio de paradigma trascendental y que tendrá el objetivo de conectarse con la sociedad, gracias al Plan de desarrollo de audiencias ‘Habitamos el teatro’.

El Teatro Principal, por su parte, se ratifica como un centro de exhibición de referencia en artes escénicas por la calidad de sus propuestas y donde se estrenarán también producciones de gran formato. Una nueva programación que lleva el lema “Un TEATRO PRINCIPALmente para ti”.

Como señala el director adjunto de Artes Escénicas, Roberto García, “tenemos como objetivo fundamental esta temporada la captación y la fidelización de públicos para conseguir el acceso de toda la sociedad a nuestra actividad cultural y, especialmente, del público joven que, en estos momentos, se siente alejado de la oferta cultural general”.

Asimismo, desde el IVC se continúa trabajando para fomentar la creación e impulsar las industrias escénicas. La apuesta por la producción propia se duplica en la temporada 2018-2019 y pasamos de 4 a 9 producciones propias de teatro y de 1 a 3 producciones de danza.

Esta temporada también significa la recuperación de los Premios de las Artes Escénicas Valencianas, con los que el IVC quiere reconocer el trabajo y la excelencia de los profesionales valencianos. La gala de entrega será retransmitida por À Punt televisión y, a partir de septiembre, se darán detalles de esta.

Teatro Principal de València

Según Roberto García: “El Teatro Principal tendrá una programación de lujo con algunos de los nombres de referencia de las artes escénicas en el ámbito valenciano, estatal e internacional”.

Un instante de la representación de 'Cronología de las bestias', protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

Un instante de la representación de ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

La temporada empezará con el estreno mundial de ‘Santos, i ara què’, creación de Ximo Solano, un homenaje al genial pianista, compositor, pintor, escultor y ‘performer’ de Vinaròs Carles Santos y a su obra. En octubre se podrá ver ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi, una comedia negra de suspense que reflexiona sobre la mentira.

‘Antígona’, coproducción del IVC con la Compañía Ferroviaria de Elche, estrenada en Sagunt a Escena, se podrá disfrutar durante el mes de noviembre. Una versión libre inspirada en el clásico de Sófocles con las posibilidades que ofrecen los nuevos lenguajes expresivos. El mejor teatro balear llegará a finales de noviembre con dos producciones del Teatro Principal de Mallorca: ‘La nit de Catalina Homar’ y ‘Les darreres paraules’, que giran alrededor del personaje del archiduque Lluís Salvador. Para acabar noviembre asistiremos al estreno de la producción del IVC ‘Sorra blava’, de Alejandro Tortajada y Laura Sanchís, proyecto ganador de la convocatoria abierta “Cinc elevat a cinc”. En diciembre se programará el último espectáculo del actor Alberto San Juan, ‘Mundo obrero’, producida por Teatro del Barrio y Teatro Español, una obra sobre la lucha obrera que alcanza desde finales del siglo XIX hasta los nuestros días. En Navidad se repondrá ‘Tic-Tac’, la producción propia premiada como mejor espectáculo musical en la última edición de los Premios MAX de artes escénicas. Después será el turno de la deliciosa comedia ‘La valentía’, la última obra del prestigioso dramaturgo Alfredo Sanzol.

‘El preu’, un texto de uno de los más grandes dramaturgos del siglo XX, Arthur Miller, se podrá ver en el Principal el mes de febrero. Pere Arquillué y Ramón Madaula interpretan, bajo la dirección de Sílvia Munt, a dos hermanos que se reencuentran en el desván de la casa familiar después de 16 años sin hablarse. Igualmente, el mes de febrero estará dedicado a un ciclo de espectáculos internacionales. Se podrán ver el circo de la compañía francesa The Rata Pack con ‘Speakeasy’, obra que recrea en el escenario los bares clandestinos que surgieron en Estados Unidos durante la ley seca, y el teatro físico de la compañía británica Ghecko, con ‘Missing’.

El musical vuelve en marzo de la mano de la compañía Dagoll Dagom, que hacía 13 años que no pasaba por València, con su último espectáculo,‘Maremar’, una adaptación de ‘Pericles, príncep de Tiro’, de William Shakespeare, con música inspirada en la obra de Lluís Llach.

Recreación escénica de los etílicos sótanos clandestinos durante la ley seca, en ‘Speakeasy’, de The Rata Pack.

Recreación escénica de los etílicos sótanos clandestinos durante la ley seca, en ‘Speakeasy’, de The Rata Pack.

La programación se completa con tres estrenos mundiales que llenarán el teatro Principal hasta el final de la temporada. Se trata de ‘El Muro’, de la compañía valenciana La Teta Calva, creación de Maria Cárdenas y Xavo Giménez con música de Carles Chiner; la nueva producción de danza del IVC, dirigida por la prestigiosa coreógrafa alcoyana Sol Picó, y una coproducción del IVC, la Diputació de València y el Festival Griego de Barcelona, escrita y dirigida por Jordi Casanovas, sobre el cambio de ciclo histórico que se inició el año 92, con el declive de la Ruta del Bakalao, los crímenes de Alcàsser y una nueva manera de hacer política tan personal como irresponsable. Un espectáculo que lleva por título ‘Valenciana (la realitat no és suficient)’.

Teatro Rialto

“El Teatro Rialto estrena su nuevo proyecto «Habitamos el Rialto», que tiene como objetivo crear una comunidad de espectadores y espectadoras vinculada de manera profunda a los procesos de creación y exhibición de las producciones propias. Un plan de desarrollo de audiencias destinado a la captación y la fidelización de nuevos públicos, especialmente los espectadores y espectadoras jóvenes”, ha explicado Roberto García.

El Teatro Rialto trabajará con una red de institutos de Secundaria que colaborarán con este nuevo proyecto. Se trabajará conjuntamente con el alumnado y el profesorado para desarrollar experiencias físicas y emocionales con los montajes que pasarán por la sala.

De esta manera, participarán en las obras asistiendo a los ensayos, llevando los equipos artísticos a los centros, organizando coloquios, elaborando los programas de mano, creando un club de espectadores, convirtiéndose en reporteros de los procesos, trabajando con profesionales para aprender a crear contenidos y a usar las herramientas digitales. Con todo eso aprenderán a entender y a amar a las artes escénicas. En definitiva, conseguir que el alumnado se sienta cocreador y corresponsable, y así construir espectadores activos, críticos y no estandarizados.

Imagen del cartel de la obra '‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, realizado por la artista Po Poy.

Imagen del cartel de la obra ‘‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, realizado por la artista Po Poy.

También se crearán sinergias con otras instituciones como la Universitat de València, el Institut Valencià de la Juventut y las escuelas de arte dramático para implicar a todas estas comunidades en el proyecto del Teatro Rialto. Todo relacionado a una apuesta sin precedentes por la producción propia.

La temporada en el Rialto empezará con la coproducción ‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, un espectáculo que nace de las conversaciones con los vecinos y vecinas del barrio del Cabañal y que reflexionará sobre la identidad de barrio. Noviembre será el mes de la obra ‘Alexandria’, de Guadalupe Sáez y Mertxe Aguilar, un espectáculo sobre la identidad digital que mezcla teatro, música y videomapping, y que nos habla de cómo la huella digital que dejamos en manos de las grandes corporaciones y las redes sociales han cambiado radicalmente nuestra identidad y la manera de relacionarnos.

En diciembre podremos disfrutar de ‘Faust’, de Arturo Sánchez Velasco y Jaume Policarpo, una revisión del clásico de Goethe desde una óptica contemporánea y con una seductora estética que mezcla actores con títeres de tamaño natural y una escenografía cautivadora, que reflexionará sobre la identidad europea.

La danza será la protagonista en enero con ‘Més a prop’, de Noèlia Liñana, un montaje que tiene el objetivo de acercar la danza al público adolescente y joven a través del reconocimiento y la identificación de las emociones. El gran clásico valenciano y universal ‘Tirant lo Blanch’, de Joanot Martorell, sube al escenario los meses de febrero y marzo con una coproducción del IVC con la Compañía Nacional de Teatro Clásico. El espectáculo, llamado ‘Tirant’, escrito y dirigido por Paula Llorens y Eva Zapico, planteará una nueva y sorprendente versión que mezcla la palabra y el teatro físico para hablar de identidad cultural.

‘Tot explota’, creación de Carla Chillida, es la propuesta para los meses de marzo y abril. Un espectáculo comprometido socialmente que nos habla de identidad de clase en los tiempos actuales y de las nuevas y sutiles maneras de explotación de las personas. La última producción del IVC en mayo será ‘Tórtola’, texto de Begoña Tena, nacida en el primer Laboratorio de Dramaturgia ‘Insula Dramataria’ Josep Lluís Sirera, que será dirigida por Rafa Calatayud.

Además, el Rialto continuará como una de las sedes del festival Danza València durante el mes de abril y, ya para cerrar la temporada, se podrán ver las lecturas dramatizadas de textos del segundo Laboratorio de Dramaturgia ‘Insula Dramataria’.

Un instante de la representación de 'Cronología de las bestias', protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

Un instante de la representación de ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

 

 

El Festival Serenates llega a los 5.000

Festival Serenates
Claustro del Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 1. Valencia
Del 24 de junio al 8 de julio de 2018

Un total de 5.000 personas han asistido al Festival Serenates, organizado por la Universitat de València y el Institut Valencià de Cultura en el Claustro del Centre Cultural La Nau y en la plaza del Patriarca. El Festival, que ha llegado a su 31ª edición, ha incluido la celebración del encuentro de músicas y danzas del Mediterráneo ‘Polirítmia’, sumando así 13 noches de conciertos entre el 24 de junio y el 8 de julio.

La media de asistencia a todos los espectáculos del ciclo ha sido de 384 personas, el 80% de la ocupación de las localidades disponibles (un máximo de 482 plazas). El número de artistas que han participado en el Festival ha sido de 290, y ha destacado la apuesta por la juventud (el 72% eran menores de 26 años), así como por la música valenciana al tratarse de grupos valencianos excepto los de los días 30 de junio, que actuó la Orquesta de la Universidad de Alcalá, y 2 de julio, con Milo Ke Mandarini.

Kontakte y Mara Aranda en el Festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

Kontakte y Mara Aranda en el Festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

El Festival Serenates ha sido coproducido por la Universitat de València y el Institut Valencià de Cultura de la Generalitat Valenciana, y ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de València, la Diputación de Valencia, la Fundación Banco Sabadell, el Palau de la Música de València, la EASD (Escola d’Art i Superior de Disseny) y el Palau de les Arts de València, que se ha incorporado en esta edición.

La idea de utilizar el claustro del edificio histórico de la Universitat como marco para ofrecer al público valenciano un festival musical de verano –que dedica, especialmente, su programación a la música compuesta e interpretada principalmente por músicos valencianos– ha tenido desde las primeras ediciones un éxito rotundo.

Una de las novedades de este año ha sido la celebración del ‘Festival Polirítmia. Trobada de músiques i danses de la Mediterrània’, con cinco conciertos en colaboració con la Gran Fira de València, tres de los cuales tuvieron lugar en la plaza del Patriarca el pasado fin de semana con un carácter especialmente popular.

Dentro de la línea habitual del Festival Serenates, este año se ha diseñado una amplia y ecléctica programación que abrió la compañía teatral Komos, acompañada del Coro Eutherpe, una novedosa puesta en escena dentro del contexto de Serenates que, con la obra ‘Novecento’, aunó artes escénicas y musicales. También la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València estrenó una producción propia en un espectáculo donde debutó el Grup de Dansa de la Universitat reinterpretando la tradición a través de músicas y coreografías. El programa continuó con la Orquestra de València, una gala lírica a cargo del alumnado del Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo del Palau de les Arts, Capella de Ministrers, los artífices de la musicomedia Melomans, la Orquesta de la Universidad de Alcalá, el Orfeó Universitari de València con el grupo de percusión PerKu-Va y las danzas de Innovatori de Moviment, Milo Ke Mandarini, Efrén López Quartet, Kontakte + Mara Aranda, Teixint Terres y, para cerrar el Festival, la agrupación de baile y música popular Rascanya.

En el marco de Serenates, se han estrenado muchas obras o se han reencontrado después de siglos de olvido en los diversos archivos musicales valencianos. Además, muchos grupos valencianos han debutado artísticamente en este escenario, puesto que este festival se ha convertido en una buena plataforma para la promoción y la difusión de uno de los mejores y mayores bienes culturales valencianos: la música.

La Orquestra Filarmónica de la Universitat de València y el Grup Dansa en el Festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

La Orquestra Filharmònica de la Universitat de València y el Grup de Dansa en el Festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

Los Fantasmas de “Prácido Domingo”

‘No hay que ser una casa para tener fantasmas’, de la compañía Prácido Domingo
Espacio Inestable
Aparisi i Guijarro 7, Valencia
5 y 6 de Julio de 2018

El pasado 5 de Julio tuvo lugar la interpretación de la danza teatro ‘No hay que ser una casa para tener fantasmas’, realizada por la compañía Prácido Domingo en la sala Espacio Inestable. La sala, en este 2018, ha cumplido su 20 aniversario como compañía teatral y 15 años como sala de exhibición. A modo de celebración realizaron un ciclo de obras de danza para acabar la temporada.

‘No hay que ser una casa para tener fantasmas’ es una obra que nos habla de nuestros fantasmas, de cómo forman parte de nosotros y cómo pasan de un cuerpo a otro sin que nos demos cuenta. Esta obra trata del amor, el dolor, el sufrimiento, la angustia, la calma y todas esas sensaciones que nos causan las experiencias que vivimos en nuestro día a día y que nunca se separan de nosotros. Estos fantasmas toman el control de nuestro cuerpo convirtiéndonos en sus marionetas, simples desechos de carne a su merced, dejándonos dos opciones: seguir bajo su control o luchar contra ellos.

Fotografía de la obra 'No hay que ser una casa para tener fantasma'. Imagen cortesía de Prácido Domingo.

Fotografía de la obra ‘No hay que ser una casa para tener fantasma’. Imagen cortesía de Prácido Domingo.

La obra se asienta en tres pilares fundamentales: la danza butoh, el Aikido y la danza contemporánea. La danza butoh tiene su origen tras finalizar la II Guerra Mundial; se buscaban nuevas formas de expresión con el cuerpo que representaran la situación que se vivía en Japón durante la década posterior a la explosión de las bombas atómicas. El bailarín se convierte en una marioneta y con ella intentan expresar los temas más internos del yo, nuestros fantasmas. La danza butoh es una danza tranquila y muy expresiva que, en esta obra, se ve interrumpida por el Aikido, de movimientos bruscos y secos. El Aikido es un arte marcial que busca la defensa personal y el conocimiento total del individuo tanto corporal como espiritualmente. La danza contemporánea actúa de aglutinante final entre el Aikido y el butoh.

La obra se debate entre esta dualidad. Los actores pasan de la tranquilidad al conflicto y viceversa. El Aikido y la danza butoh forman un todo en el escenario al igual que lo hace el yin y el yang en el taoísmo. Esta dualidad explica nuestro eterno conflicto con nuestros fantasmas. En la obra, el control es total cuando hacen de marionetas, formando figuras imposibles y agarrándose de formas impensables, siendo arrastrados por quien les controla en ese momento. El contraste del Aikido nos lleva a una danza frenética, pero silenciosa, acompañada simplemente por las pisadas de los bailarines y sus jadeos.

La obra tiene lugar en un escenario vacío, con unos pocos focos que iluminan los cuerpos de los bailarines de una forma tenue. Los focos forman luces y sombras por todo el escenario, con las que juegan, creando, así, formas abstractas acompañadas con susurros y risas de los intérpretes, posibilitando un espacio onírico perfecto para recrear nuestra relación con los fantasmas que nos rodean.

Fotografia de la obra 'No hay que ser una casa para tener fantasmas'. Imagen cortesia de Prácido Domingo.

Fotografia de la obra ‘No hay que ser una casa para tener fantasmas’. Imagen cortesia de Prácido Domingo.

Prácido Domingo es una compañía teatral gallega compuesta por Belén de Bouzas, Francisco y Diego Martínez, exalumnos de la ESAD de Galicia. Con esta obra consiguieron el primer premio en el certamen Xuventude Crea, organizado por la Xunta de Galicia.

Espacio Inestable cerró la temporada con ‘La femme qui marche’, de Natalia Fernades, una obra que trabaja con la idea del conocimiento a través del cuerpo y la experiencia física como motor del pensamiento. El 4 de Septiembre de 2018 volverán a abrir sus puertas con el Festival Internacional de Teatro y Danza.

Fotografía de los tres actores de la obra: Belén de Bouzas, Francisco y Diego Martínez. Imagen cortesía de la compañía Prácido Domingo

Fotografía de los tres actores de la obra: Belén de Bouzas, Francisco y Diego Martínez. Imagen cortesía de la compañía Prácido Domingo

José Antonio López

Gustavia o la tragedia convertida en gag

Gustavia, de La Ribot y Mathilde Monnier
La Mutant
C / Joan Verdeguer, 22-24. Valencia
Sábado 2 de junio de 2018, a las 20.30h

La danza regresa a La Mutant y lo hace con un montaje que trae a València a dos referentes europeos de esta disciplina: la española María José Ribot (conocida artísticamente como La Ribot) y la francesa Mathilde Monnier, las cuales unieron sus talentos para crear un espectáculo estrenado en 2008 en el Festival de Montpellier y que desde entonces se ha paseado con gran éxito por medio mundo.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

‘Gustavia’ surge de la atracción de ambas artistas por el burlesco clásico de Chaplin, Keaton o los hermanos Marx, y por las múltiples posibilidades que ofrecía su adaptación al lenguaje corporal. Al mismo tiempo, ofrece una reflexión sobre el feminismo en la época actual y sobre el papel del artista en la sociedad, convirtiendo la tragedia en un gag continuo en el que conviven el teatro de variedades y el teatro del absurdo. Dos mujeres, en definitiva, que interpretan siempre un mismo personaje, y cuyas representaciones abarcan desde animales exóticos a ilusionistas, pasando por vedetes, equilibristas y boxeadores.

La Ribot y Mathilde Monnier poseen una extensa e influyente trayectoria que se despliega a nivel mundial. El papel de La Ribot ha sido fundamental no solo en la renovación de la danza de las últimas tres décadas, sino también en la afirmación de un lugar dentro del arte contemporáneo.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

La enorme trascendencia de estas artistas va más allá de sus obras, y alcanza también aquellos contextos que han creado y/o dirigido a lo largo de sus carreras: La Ribot con la fundación y dirección del departamento de enseñanza e investigación sobre las artes en vivo Art/Action de Ginebra –ciudad donde reside– y Monnier con la dirección, entre otros, del Centro Coreográfico Nacional de Montpellier o el Centro Nacional de Danza en Pantin.

La representación de ‘Gustavia’ en La Mutant supone, además, la primera colaboración entre la Regidoria d´Acció Cultural del Ayuntamiento y el Institut Français de España – Antena de València. De este modo, se establece un convenio para fomentar propuestas artísticas en los teatros municipales del TEM y La Mutant.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

Alien Express gana el Certamen Coreográfico 10 Sentidos

Alien Express / Natasa Zavolovšek
Ganador del Certamen Coreográfico 10 Sentidos
Viernes 11 de mayo de 2018

El Certamen Coreográfico 10 Sentidos se ha asentado como un referente dentro de los certámenes coreográficos en Europa para creadores emergentes del panorama nacional e internacional. El Festival 10 Sentidos, que cuenta con el patrocinio principal de Caixa Popular, en su apuesta por una programación donde conviven artistas consagrados y nuevos talentos, ofrece cada año esta convocatoria coreográfica que recibe alrededor de 300 propuestas de todos los continentes.

Alien Express / Natasa Zavolovšek, llegados de Liubliana (Eslovenia), fueron los ganadores de la edición 2018 con una pieza titulada ‘Our friends Tony’. Con este trabajo el dúo se centra en comunicar o hacer visible algo que no está ahí. Por su parte, Denis Santacana, compañía de Danza de Bilbao, logró el premio simbólico del Público con la pieza ‘Encuentros’, interpretada por Victor Fernández y Denis Santacana. El jurado quiso además realizar una mención especial a Alexandre Fandard, llegado de Francia, y a Louis Thuriot y Borna Babić, de Groninga.

Los diez coreógrafos finalistas mostraron sus obras ante un jurado profesional formado por Àngels Margarit, directora del Mercat de les Flors (Barcelona), Assen Assenov, director de ONE Foundation for Culture and Arts (Bulgaria), Laura Kumin, directora del Certamen Coreográfico de Madrid, Mar Jiménez, coordinadora del Festival Dansa València, Aja Jung, directora de Belgrade Dance Festival (Serbia), Anders Beyer, director de Bergen International Festival (Noruega) y Fons Dejong, programador de Theater aan het Vrijthof, Maastricht (Países Bajos), que decidió la pieza ganadora con un premio dotado con 2.000 euros.

Alien Express. Certamen Coreográfico 10 Sentidos por cortesía del festival.

Alien Express. Certamen Coreográfico 10 Sentidos por cortesía del festival.

“10 Sentidos es un festival de participación”

Desayunos Makma en Cafetería La Nau (Centre Cultural La Nau)
‘Invisibles’. Festival 10 Sentidos
Diversas sedes de Valencia
Del 3 al 20 de mayo de 2018
Con Meritxell Barberá e Inma García, directoras del festival
Entrevista realizada por Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón, del equipo de redacción de Makma

El Festival 10 Sentidos incoa, a partir del viernes 3 de mayo de 2018, el corpus de su séptima edición, cuya venidera agenda programática se formula bajo el lema ‘Invisibles’. Con tal motivo, desde Desayunos Makma conversamos con Mertixell Barberá e Inma García –responsables de su dirección artística y técnica, respectivamente– con el fin de reflexionar acerca del presente concepto vertebrador y, en consecuencia, desgranar los hitos más relevantes su contenido.

Festival 10 Sentidos. Makma

INVISIBLES

“Los nadies: los hijos de nadie,
los dueños de nada”
(‘Los Nadies’, Eduardo Galeano)

Tomando como referencia los versos del periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano, ‘Invisibles’ focaliza la atención sobre el velado y turbio horizonte de la exclusión social, cuyas razones deben encontrarse en inicuas y hostiles divergencias económicas y etnográficas, “por condición sexual o de raza”, por motivos físicos, psicológicos o etopéyicos.

Atendiendo a las premisas con las que se enarbolaron los encuentros anteriores, Mertixell Barberá considera que, en cierto modo, “invisibles es un concepto mucho más amplio. Cada año el lema ha ido hacia un colectivo concreto”; es por ello que “podría resumir los lemas de todas la ediciones hasta ahora e, incluso, los futuribles, porque, al fin y al cabo, siempre tratamos de visibilizar a través de propuestas artísticas una cuestión que afecta al avance de cualquier comunidad”. En ‘Invisibles’ se encuentra “toda esa parte teórica y social, los aspectos y nuestras caras invisibles, incluso en el sentido estético” del término, apunta Inma García.

Tal y como reza en su tríptico programático, “están ahí, pero no los vemos. Las prisas, los horarios rígidos y los convencionalismos nos impiden detenernos y valorar su presencia. No es cómodo verlos y por eso lo evitamos. Y si no se ven no existen. No forman parte de eso que llamamos sistema o no ocupan un lugar suficientemente reconocible en nuestra sociedad”.

ACTIVIDADES

Si las dos ediciones precedentes –’A lo caos’ y ‘PorMayores’–, amén de consumar su especificidad argumental, consolidaron una apuesta morfológica por la multiplicidad de sedes, en 2018 no solo se consuma, sino que se incorporan nuevos espacios –como la Biblioteca Valenciana, en el Monasterio de San Miguel de los Reyes, verbigracia– y el festival retorna, a la par, al germen arquitectónico de sus cuatro primeras celebraciones, el Centre del Carme, sumándose a IVAM, MUVIM, Espai Rambleta, Espacio Inestable, Centre Cultural La Nau, Palau de les Arts, La Filmoteca Valenciana, la Galería Pepita Lumier o la Plaza del Ayuntamiento, entre otros.

Imagen del espectáculo ‘Giulio Cesare, Pezzi Staccati’, de Roemo Castellucci. Fotografía cortesía de Festival 10 Sentidos.

Imagen del espectáculo ‘Giulio Cesare, Pezzi Staccati’, de Roemo Castellucci. Fotografía cortesía de Festival 10 Sentidos.

ROMEO CASTELUCCI

De este modo, serán más de medio centenar las actividades que nutrirán el cronograma del Festival 10 Sentidos, de entre las que destaca, como cabeza de cartel, el artista y dramaturgo italiano Romeo Castellucci, quien retoma y porta al festival uno de sus más ínclitos y convulsos espectáculos, ‘Giulio Cesare, Pezzi Staccati’ –en la Biblioteca de San Miguel de los Reyes (16/17 de mayo)–, inspirado en el texto trágico de William Shakespeare; una pieza de honda y heterodoxa “visibilización de la voz”, acerca de la que Inma García señala que “es tan radical en muchas cosas que es preferible no desvelar nada”.

CONSTANZA MACRAS

Uno de las representaciones más relevantes, ‘Hillbrowfication’ –en Espai Rambleta (19 de mayo)-, porta la rúbrica de la coreógrafa argentina Constanza Macras y su compañía interdisciplinar DorkyPark, quien trabaja y reside en Berlín desde hace varias décadas. Sin duda, un objetivo cumplido para 10 Sentidos, si bien “llevamos años intentando traerla”, señala Barberá.

Constanza, quien habitualmente “trabaja con un colectivo concreto de personas amateur para reflejar algún aspecto social”, procura reflexionar, con ‘Hillbrowfication’, en torno de la violencia y la xenofobia, a través de la puesta en escena de una veintena de niños y jóvenes –de entre los 5 y los 22 años– del Hillbrow Theatre Project de Johannesburgo, un centro cultural gestado “para intentar que los niños pasaran en él el mayor tiempo posible cuando no estuvieran en la escuela, e intentar estar el menor tiempo en la calle”, matiza Mertixell Barberá, quien sintetiza que “hablan de una ciudad invisible que no existe y les gustaría que fuera su ciudad; una ciudad del futuro donde no haya delincuencia, ni violencia, ni droga”; una singular distopía en la que una invasión alienígena procura una metamorfosis del orden social orientado por las habilidades de cada individuo para bailar.

LA SUBTERRÁNEA

A través de la propuesta escénica ‘Ser Visibles’ – en Espacio Inestable (8 de mayo), la formación La SubTerránea comanda un proyecto de trabajo con diversos colectivos invisibles de la ciudad. “Cada año pedimos a un director de escena que trabaje con colectivos que tengan que ver con el lema del festival y que cree una pieza ex profeso en work in progress, para presentearse en el contexto” de 10 Sentidos, indica Barberá.

‘Ser Visibles’ se encontrará vertebrada por ex prostitutas, mujeres que fueron víctimas de violencia de género, adolescentes transexuales e inmigrantas refugiados. “Ahora mismo son diecisiete personas (creo que llegaremos a las veinte), pero el proceso está siendo brutal, porque entre la compañía y nosotrs estamos generando entrevistas con colectivos, con personas de manera independiente”, señala Inma García.

Inma García y Mertixell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, junto con Jose Ramón Alarcón y Salva Torres, durante los #DesayunosMakma en la Cafetería La Nau. Fotografía: Merche Medina.

Inma García y Mertixell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, junto con Jose Ramón Alarcón y Salva Torres, durante los #DesayunosMakma en la Cafetería La Nau. Fotografía: Merche Medina.

SONIA GÓMEZ

La coreógrafa catalana Sonia Gómez, mediante ‘Dancers. Proyecto de Transmisión’ y ‘Bailarina’ – en el Centre del Carme (6 de mayo)–, postula una muestra de su trabajo “en los límites de la performance, no tanto danza ni teatro, con conceptos muy autobiográficos’, recuerda Meritxell.

Si en ‘Bailarina’ se desarrolla “un solo con pautas de movimiento muy básicas, para generar el concepto espacial”, con ‘Dancers’ la performer “contacta con varias bailarinas locales para que se aprendan su solo dos días antes, a modo de transmisión de su trabajo”, recalca Inma. En 10 Sentidos  este proceso de transmisión se vincula con un grupo diletante formado por mujeres de la limpieza.

MARCO CANEVACCI

De entre las diversas proposiciones e intervenciones artísticas debe destacarse ‘Plastique Fantastique’ –en el claustro renacentista del Centre del Carme (a partir del 3 de mayo)–, del reconocido artista del arte efímero Marco Canevacci, quien “instalará una burbuja gigante transparente, jugando con los conceptos de visibilidad/invisibilidad”, perfila Inma García, con el fin de “generar un espacio de arquitectura efímera en el que ocurran cosas”, avanza Barberá, como el concierto inaugural ‘Spectre [LIVE]‘, del artista sonoro Edu Comelles, o el citado proyecto de Sonia Gómez.

DIMITRI DE PERROT

El artista suizo Dimitri de Perrot postulará la instalación sonora con fotografías ‘Dreams & Nightmares’ – en el MuVIM ( a partir del 4 de mayo)–, con la que reflexionar acerca de “lo que queda a nivel sonoro y visual cuando los refugiados pasan por determinados lugares y, posteriormente, abandona”, indica Meritxell Barberá; un oscuro espacio de tránsito por el que conducirse mediante “sonidos, imágenes y sensaciones”.

PLAZA DEL AYUNTAMIENTO

Como ya se ha erigido en habitual, la explanada de la plaza del consistorio acogerá, el sábado 12 de mayo, una dilatada jornada de actividades, a modo de popular y citadina muestra de acción de los principales preceptos del presente año, contando con la participación de Danza Mobile, la compañía de teatro catalana Kamchàtka, el site-specific de Eduardo Guerrero y la “invisibilidad de los artistas callejeros”, o las instalaciones artísticas de Edu Comelles –y su recreación visual y sonora del antiguo diseño de la Plaza del Ayuntamiento proyectada por el arquitecto Javier Goerlich– y Juan Gonzáles, quien en ‘Offine’ visibiliza mediante la fotografía a grupo de personas sin techo y sus respectivas fórmulas de interacción y comunicación, invisibilizadas económica y tecnológicamente.

Inma García y Mertixell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, durante los #DesayunosMakma en la Cafetería La Nau. Fotografía: Merche Medina.

Inma García y Mertixell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, durante los #DesayunosMakma en la Cafetería La Nau. Fotografía: Merche Medina.

CERTAMEN COREOGRÁFICO

Uno de los estribos ineludibles que conforman el cronograma del festival se polariza en torno de su Certamen Coreográfico –en Espai Rambleta (9/10 de mayo)–, para cuya presente edición han recibido casi 300 propuestas nacionales e internacionales. Sin duda, “cada vez nos cuesta más hacer esa selección (de finalistas). Son 10 píldoras de lo que es el mapa internacional de la coreografía más emergente”, si bien “cada vez son más los profesionales que se están llevando y programando piezas que ven aquí”, destaca Barberá.

El Festival 10 Sentidos se completa, además, con la rúbrica de autores y compañías de inquietantes propuestas y discursos contraventores, como Kor’sia, Platform-K & les Ballets C de la B o Stopgap Dance Company, entre otros; la incursión en ‘#Territorio Chirbes. Este hombre tiene en su cabeza un mundo’, espectáculo e instalación escénica a cargo del dramaturgo valenciano Toni Tordera en el Centre del Carme, al igual que la ‘València Invisible’ de Laura Clos y Núria Vila; la cáustica discursiva de Telmo Irureta en el MuVIM; el Ciclo de Cine Invisibles en la Filmoteca Valenciana; la ruta ‘Libros Visibles en las librerías valencianas’; conferencias como ‘La ilustración y la novela gráfica como herramientas de visibilización’, a cargo de Cristina Durán y M. Ángel Giner Bou en Galería Pepita Lumier o las confluencias de ‘Arte y Acció Social’ en el Centre Cultural La Nau, con las que “generar un encuentro con expertos que trabajan en la materia ‘Arte y Solidaridad’ y la conversación expositiva con cinco colectivos, vía convocatoria, que cuentan sus respectivos proyectos artísticos”, manifiestan ambas.

Un vasta y fértil nómina de creadores y materias que auxilian a solidificar su norte reflexivo, en tanto que “el Festival 10 Sentidos siempre va a buscar esa idea de visibilizar la denuncia social, asociado a cómo a través del arte posiblemente no se cambiará el mundo, pero sí propone los debates y la reflexión necesaria para que al final se planteen y se debatan los problemas que sí afectan al avance de una comunidad y a nuestra sociedad”, delibera Meritxell Barberá.

“No sólo es un festival de exhibición, es un festival de participación. Desde lo inicios dijimos que esto tiene que servir para algo, no solo para mostrar cosas, sino para que la gente sea un espectador activo, participativo y se integre en los proyectos”, asevera Inma García.

Sin duda, legítimas ratificaciones para un 10 Sentidos que cuenta, así mismo, con un compromiso renovado por parte de Caixa Popular que asegura su pervivencia durante los próximos tres años. “Estamos convencidas de que el festival tiene mucha vida, porque es diferente, tiene su propia identidad y, además, con el que cada vez nos sentimos más comprometidas”, concluyen.

Más información en Festival10Sentidos.com

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, instantes previos a la conversación en #DesayunosMakma. Fotografía: Merche Medina.

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, instantes previos a la conversación en #DesayunosMakma. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

El Festival 10 Sentidos más radical

Festival 10 Sentidos
Bajo el lema ‘Invisibles’
Mayo de 2018
Diversos espacios en Valencia

El Festival 10 Sentidos ultima los detalles de la programación de su VII edición, que se celebrará en mayo. Bajo el lema ‘Invisibles’ esta cita en València, que cuenta con el apoyo principal de Caixa Popular, pretende fijar su mirada en aquellas personas que son condenadas por nuestra sociedad a ser invisibles. Los creadores europeos más radicales y vanguardistas coincidirán en este encuentro que apuesta por las artes vivas. Todos ellos se unirán al objetivo de colocar en lugares bien visibles situaciones marginales o problemáticas que no logran el suficiente eco en nuestra sociedad.

El Festival abre a la venta de entradas para algunos de los montajes que se podrán ver en mayo en València. Toda la información se puede encontrar en la página web www.festival10sentidos.com. Caixa Popular se implica una vez más en esta edición para formar parte y colaborar mientras se pone en marcha toda la estructura y la programación. La entidad sigue comprometida en dar soporte a esta cita que aúna dos de los pilares fundamentales de su filosofía, la cultura y la solidaridad. Caixa Popular confía en 10 Sentidos y prolonga su colaboración para los próximos tres años.

Romeo Castellucci. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

Romeo Castellucci. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

10 Sentidos cuenta este año con la participación de Romeo Castellucci, dramaturgo, artista plástico y escenógrafo italiano y uno de los referentes del espacio teatral vanguardista en Europa. “Si el teatro no es radical, se convierte en decoración y consuelo; y el teatro no está para consolar a nadie”, ha indicado el creador, que actuará por primera vez en València y lo hará los días 16 y 17 de mayo en el marco incomparable de San Miguel de los Reyes. León de Oro en la Bienal de Venecia este artista, que no deja indiferente a nadie, presentará ‘Giulio Cesare, Pezzi Staccati’, un espectáculo conceptual, en el que Castellucci recupera partes de su histórico ‘Julio César’, que en los años noventa escandalizó y entusiasmó.

Dorky Park, de Constanza. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

Dorky Park, de Constanza Macras. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

También pasará por 10 Sentidos Constanza Macras, coreógrafa argentina afincada en Berlín, que disecciona con sus obras distintas situaciones sociales delicadas. Entre sus temas predilectos están la inmigración y la condición humana en las grandes urbes. Sus coreografías se relacionan con los debates que agitan la sociedad europea. “No me gustan los trabajos puristas. Disfruto más con una escena más sucia, caótica y dinámica”, ha asegurado la artista. Fundadora de la compañía DorkyPark, que integra bailarines, actores y músicos con intérpretes de 4 a 72 años, combina en sus trabajos texto, música en vivo, danza y vídeo. Presenta en Espai Rambleta, el 19 de mayo, ‘Hillbrowfication’, que se desarrolla en un vecindario de Johannesburgo, donde el orden social se basa según las habilidades para el baile de cada persona y donde han de sobrevivir a la xenofobia y violencia de la ciudad. Será la primera vez que su trabajo se represente en València.

Les Ballets C de la B fueron fundados en los años 80 por el coreógrafo belga Alain Platel y llaman la atención por sus piezas enérgicas que asocian la danza con el teatro, el circo o la música. Junto con Platform-K proponen ‘Monkey Mind’, una pieza dirigida por Lisi Estaras en la que trabaja con artistas con distintas capacidades en una reunión que intenta romper todo tipo de tabúes. Se ofrece en Espai Rambleta el 20 de mayo.

Sonia Gómez es performer, coreógrafa y bailarina y llega a 10 Sentidos como una de las figuras más destacadas de la escena contemporánea de nuestro país. Pondrá en marcha ‘Dancers’, un proyecto de transmisión y taller que llevará a cabo con un grupo amateur de mujeres. Además representará su solo ‘Bailarina’, que gira alrededor del deseo de moverse. Se podrán ver el 6 de mayo en el Centre del Carme.

La Subterránea, este año en Festival 10 Sentidos.

La Subterránea, este año en Festival 10 Sentidos.

Por su parte, la compañía valenciana La Subterránea  ha sido invitada por el Festival 10 Sentidos para que lleve a cabo la propuesta ‘Ser visible’, un proyecto comunitario con personas de diferentes colectivos y que se representará el 8 de mayo en Espacio Inestable. El trabajo de esta formación se caracteriza por la búsqueda de lenguajes escénicos y por su compromiso.

El bailaor Eduardo Guerrero es una de las figuras más destacadas del flamenco actual  y va dejando su impronta en los certámenes y escenarios más importantes. Nacido en Cádiz traerá su fuerza y su brío al Festival para presentar ‘A mi forma y a mi aire’ el 11 de mayo en el Audi Center Valencia y ‘El arte en cualquier esquina’ el 12 y 13 de mayo en la plaza del Ayuntamiento y el MuVIM.

La VII edición de 10 Sentidos también contará con Kor’sia, una compañía creada por cuatro jóvenes artistas con  la necesidad de comunicarse y la urgencia de utilizar un lenguaje, el del cuerpo, que la palabra no puede expresar. Representan el 13 de mayo en el Palau de les Arts ‘Cul de Sac’, pieza que explora los límites físicos y mentales que se oponen a los deseos de realización de todo ser humano.

Stopgap Dance vuelve a 10 Sentidos para homenajear a Ginger Rogers y Fred Astaire con ‘Bill&Bobby’, el 20 de mayo en el MuVIM. 10 Sentidos regresa en su VII edición, tras cuatro años, al Centre del Carme, que fue su sede inicial. Además ocupará por primera vez espacios como San Miguel de los Reyes, Espai Rambleta, el MuVIM, el IVAM, Audi Center Valencia, Espacio Inestable, Carme Teatre o los mercados de València. Estos enclaves se unen a otros habituales en el festival como el Palau de les Arts, La Nau, la Filmoteca, la galería Pepita Lumier y la plaza del Ayuntamiento. También se asomará a entornos de la ciudad menos visibles para llamar la atención sobre ellos.

Imagen de uno de los espectáculos de Festival 10 Sentidos, por cortesía del festival.

Imagen de uno de los espectáculos de Festival 10 Sentidos, por cortesía del festival.

“Mis proyectos surgen de lo que hay a mi alrededor”

Pi, de Asun Noales
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Hasta el 8 de febrero de 2018

Unos artistas cuentan historias a base de encadenar palabras, otros lo hacen con sonidos o con imágenes. Los más osados se valen, únicamente del cuerpo humano, de sus movimientos en el tiempo y en el espacio. ¿Cómo conseguir que una idea, un sentimiento, un argumento cobren vida a través de algo tan sutil? La coreógrafa, bailarina y directora de escena Asun Noales (Elche, 1972) responde a esta difícil pregunta sin pestañear. Al frente de su compañía OtraDanza durante la última década, y a lo largo de su brillante trayectoria profesional ha logrado materializar esa magia en un importante número de espectáculos de danza contemporánea en los que cuenta un sinfín de historias.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Noales se inició de la mano del coreógrafo ilicitano Vicente Sáez, autor de ‘Uadi’, y en Barcelona estudió con Guillermina Coll y Angels Margarit. Otros referentes en su carrera son Trisha, Pina y Ohad, aunque hoy día se confiesa fan de Dimitris Papaioannou. Juana, Tatoo, Tierra, Back, Rito, Sacra, etcétera. A su rica nómina de coreografías se ha sumado la de nombre más breve, ‘Pi’, un espectáculo para todas las edades inspirado en el número 3,1416 que pretende descifrar los patrones secretos de la naturaleza (fractales) y transmitir el amor por la armonía que encierra. Hasta el 8 de febrero permanecerá en la Sala Russafa y en primavera volverá a Valencia dentro de la VII edición del Festival Abril en Danza.  A partir de este mes OtraDanza reinicia la gira con sus espectáculos: Pélvico, Sacra, Da Capo, Rito, Clandestino y Eva y Adan. Noales colabora con prestigiosas compañías internacionales y con la nueva Jove Companyia Alacant-Dansa, además de ejercer una actividad docente.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Por qué  bautizó su compañía OtraDanza?

Antes, estuve seis años como codirectora de otro bonito proyecto, Patas Arriba y al iniciar el mio en solitario, tuve la sensación de empezar otra vez de cero, de contar otra vez quién era yo, de hacer tabla rasa. De ahí el nombre. Si ha sobrevivido una década  es gracias a haber invertido en ella mucho trabajo y aventuras de todos los colores que se pueden imaginar, sin perder nunca el contacto con la realidad artística de mi tierra.

¿Qué proceso sigue en la gestación de una coreografía?

Soy muy anárquica a la hora de iniciar un nuevo viaje, como me gusta llamar a mis procesos creativos. Unos parten de una imagen, otros de una idea, otros de elementos que no pude profundizar en anteriores producciones y en los que me apetece adentrarme después. También hay algunos encargos. Cada proyecto surge de manera diferente, pero siempre hay algo común en ellos y es la vida, lo que me rodea, lo que acontece a mi alrededor.

¿Cómo sucedió en el caso de ‘Pi’? 

El caso de Pi fue muy claro. Este es mi tercer espectáculo para público infantil y en los dos anteriores, tanto en Eureka como en Eva y Adan abordo preguntas sobre el ser humano, profundizo en la evolución del hombre. En Pi vuelvo a adentrarme en la relación de la vida con la ciencia, en este caso con las matemáticas. Se inspira en el número mágico e infinito 3,141592 y en su relación con la naturaleza. Además, 2018 ha sido proclamado Año de la Biología Matemática, y Pi se inspira en parte en ella.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿La obra trata de reflejar los fractales? 

Los fractales me parecen fascinantes. La repetición de patrones. Como todos estos elementos matemáticos están en nuestro día a día, desde un girasol, hasta el romanesco que nos comemos o el crecimiento de las ramas de algunos árboles. Los fractales inspiran una de las escenas, donde hay una continuidad constante en el movimiento de tres bailarines, es casi un número circense, los nudos que van tejiendo sus cuerpos dan lugar a formas diversas, sin perder la continuidad ni el ritmo.

¿Hay muchas diferencias entre concebir un ballet para niños y uno para adultos? 

Para mí, no. A nivel coreográfico y de composición musical, la diferencia quizá está en la frescura de la mirada y el interés que ésta pueda tener hacia lo que se les está mostrando.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Parece que la danza está condenada a ser la Cenicienta de las artes escénicas. ¿Alguna propuesta para convertirla en Princesa del baile? 

Dicen que la danza es minoritaria, aunque yo no lo creo. Todo el mundo baila, o casi todo el mundo. Mucha gente practica diferentes tipos de danza como afición. De manera que convertirla en Princesa es cuestión de querer y poner los medios para que lo sea. Si se hablara de ella en televisión más a menudo, si se programara más, si en cada ciudad hubiera un conservatorio de danza, si en cada capital hubiera una compañía, como hay orquestas en muchos lugares. Querer es poder. No creo que la danza deba ser la Cenicienta, pero si no hay interés porque ocupe su lugar, nunca lo ocupará por mucho que unos cuantos nos dejemos la piel porque así sea.

¿Qué consejos daría a los jóvenes que se inician en la danza?

Les diría que se meten en un buen lío porque esta profesión te atrapa, hay que dedicarle muchas horas, mucha vida. Pero si es lo que quieren, que trabajen duro, con rigor y que disfruten, porque disfrutando de lo que uno hace las cosas no cuestan tanto esfuerzo. Y que se formen bien, los referentes son imprescindibles para poder desarrollar tu trabajo. Una buena escuela, unos buenos maestros, una buena experiencia profesional antes de embarcarte a dirigir tu propio proyecto es fundamental.

'Pi', Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco

Danza en el VII Cicle Companyíes Valencianes

VII Cicle Companyies Valencianes
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 26 de enero al 29 de abril de 2018

Sala Russafa presenta la séptima edición de su Cicle Companyies Valencianes, una programación que del 26 de enero al 29 de abril reunirá una muestra del trabajo de formaciones que animan los escenarios autonómicos. “Nuestro compromiso con los profesionales valencianos es patente desde que abrimos el centro cultural. Hemos tenido la suerte de que nuestro escenario haya acogido a todo tipo de formaciones, desde auténticos emblemas de nuestra escena como Bramant, Bambalina, Ananda Dansa o La Dependent, a gente que creemos que tiene un porvenir muy interesante, como La Teta Calva, Barbarie Teatre o Perros Daneses”, afirma Juan Carlos Garés, gerente del centro cultural.

Flores azules. Imagen cortesía de Sala Russafa

Flores azules. Imagen cortesía de Sala Russafa

Este año, la selección trata de ofrecer una muestra de teatro hecho fuera de la capital, con los saguntinos Calígula Teatre como encargados de arrancar con la comedia ‘Amunt l’Sporting’ (26 y 27 de enero). También incluye a una compañía formada recientemente por algunos talantes emergentes, La Dramática, con el estreno absoluto de su pieza ‘Flores Azules’ (9 y 10 de febrero). Y a Conejo Teatro con la pieza ‘La dislexia de los conejos’ (2 y 3 de marzo), Premio SGAE al Mejor Texto en la última edición de Russafa Escénica.

La Familia Política, anteriormente Lupa Teatre, ejemplifica el relevo generacional en la escena y con un estilo propio muy definido estrenarán la versión en castellano de ‘La felicidad está aquí dentro’ (23 y 24 feb).

El último beso. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El último beso. Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

Además, el ciclo cuenta con una compañía invitada, Elbeso, joven formación andaluza que, dentro de un programa de producción del teatro público de Málaga Factoría Echegaray, ha montado la obra escrita y dirigida por el valenciano Jerónimo Cornelles, ‘El último beso’ (24 y 25 de marzo), que se estrenó en Valencia hace unos años. La programación teatral se completa con Última Teatro, surgidos de la última hornada de los talleres de interpretación de Sala Russafa, que retomarán una versión de ‘Trabajos de amor perdidos’ de W. Shakespeare (13-22 abril).

Y la novedad de esta séptima edición es que se ha introducido la danza en el ciclo. “Estamos de acuerdo con las denuncias de bailarines y coreógrafos sobre que no se les incluye en teatros públicos y privados como parte de la oferta regular o de programaciones con temáticas más abiertas, sino sólo en sesiones especiales”, señalan desde la dirección del Centro.

Esta temporada, el Cicle Companyies Valencianes ha reservado su última semana (27-29 abril), coincidiendo con el Día Internacional de la Danza, para tres formaciones de esta disciplina entre las que se incluye Eva Bertomeu o Takiri Art Company. El objetivo de este cambio es que la programación sea un reflejo más realista de los diferentes ámbitos que se integran en las artes escénicas valencianas.

Eva Bertomeu. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Eva Bertomeu. Imagen cortesía de Sala Russafa.