Presente de cultura valenciana para el Adviento

Tercera edición de la campaña ‘Esta Navidad, regala cultura valenciana’
Sala Russafa y Arden Producciones, con la participación de FULL (Fundació pel Llibre i la Lectura), el colectivo Va de Llibres y las artistas plásticas Lisa Gingles y Raquel Carrero
Plaza del Ayuntamiento de Valencia

Cuando las visitas a las tiendas se multiplican, Sala Russafa ha impulsado la celebración de la tercera edición de su campaña ‘Esta Navidad, regala cultura valenciana”. Una iniciativa en la que, por segundo año consecutivo, ha contado con la colaboración del consistorio de Valencia, que ha cedido un espacio en la Plaza del Ayuntamiento.

Durante la mañana, el teatro, las artes plásticas y la literatura han estado presentes en este enclave como recordatorio de que la cultura hecha y promovida en la ciudad puede ser una opción estas navidades, un obsequio para quien lo recibe pero también para los artistas, contribuyendo a que puedan continuar con su labor creativa, fundamental para las industrias culturales y para el desarrollo social.

Y las primeras en regalar cultura han sido Sala Russafa y Arden, que han obsequiado a quienes se han acercado a la plaza con extractos de su nuevo espectáculo, ‘Viaje a Nuncajamás’. Un adelanto exclusivo, ya que la pieza tendrá su estreno absoluto este jueves 22 en el centro cultural de Ruzafa.

Un instante de la actividad 'Esta Navidad regala cultura valenciana' en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la actividad ‘Esta Navidad regala cultura valenciana’ en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Esta nueva obra completa la trilogía ‘Cuentos Políticos’, comedias para adultos y con música en directo que parten de clásicos de la literatura infantil para darles la vuelta, ofreciendo una ácida mirada a nuestra sociedad. Una serie escrita por Chema Cardeña que incluye a ‘Alicia en Wonderland’ y ‘Buscando al Mago de OZ (Oh, EurOZpa!)’ y que estas navidades se completa con la versión libre y gamberra de la historia creada por J.M. Barrie. El protagonista es un Peter Pan que tuvo que salir del país para poder crecer y desarrollarse profesionalmente. Ahora vuelve del exilio para encontrar un Nuncajamás dividido y paralizado. Tratará de revolucionarlo en una alocada radiografía de la democracia occidental con inesperadas versiones de los personajes clásicos (como una Campanilla activista, una Wendy periodista o un Capitán Garfio, Presidente sin carisma ni dotes, pero firmemente agarrado al cargo).

Iria Márquez, Darío Torrent, Jaime Vicedo, Juan Carlos Garés, Rosa López, Raquel Ortells, José Doménech, Juanjo Benavent y el propio Cardeña llevan a las tablas esta sátira, que podrá verse del 22 de diciembre al 15 de enero, incluyendo una función especial de Nochevieja. Un espectáculo que se desarrolla al ritmo de versiones de Amy Winehouse, Village People y hasta Madonna, que esta mañana han sonado en la Plaza del Ayuntamiento a cargo de los músicos David Campillos, Johnny BZero y José Montoro.

Y para los más pequeños, ha habido animación a cargo de Omar Sánchez y José R. Torres, protagonistas de ‘Lazarillo’, pieza que se incluye en la décima edición de CONTARIA, Festival de Teatro para Niños y Niñas, que desde el 18 de diciembre al 4 de enero programa 8 espectáculos musicales, de teatro y de títeres para espectadores a partir de 4 años.

“El teatro, y la cultura en general, es una fuente de experiencias, de aprendizaje, de disfrute, de enriquecimiento personal. En la sala tenemos bonos regalo y animamos a que la gente piense en ésta y otras opciones relacionadas con el arte, como las que forman parte de esta iniciativa, porque tienen tanto o más valor que una corbata, otro perfume o el enésimo muñequito”, apunta Juan Carlos Garés, director del centro cultural.

Un instante de la actividad 'Esta Navidad regala cultura valenciana' en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la actividad ‘Esta Navidad regala cultura valenciana’ en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

En esta tercera edición de la campaña ‘Esta Navidad, regala cultura valenciana’, Sala Russafa ha invitado a FULL, Fundació pel Llibre i la Lectura. Fundada en 2013 por la Associació d’Editors del País Valencià i el Gremi de Llibrers de València, incluye a seis decenas de editoriales (Anaya, Algar, Edicions del Bullent, Bromera, Edicions 96, Pre-Textos, Tres i  Quatre, Saó, Tandem o Tabarca, entre muchas otras) y a librerías de las tres provincias. Dedicada a la promoción del libro y la lectura, en su stand de la Plaza del Ayuntamiento los visitantes ha podido ver una selección de títulos de literatura infantil y juvenil en valenciano de reciente publicación, con volúmenes ilustrados, rondalles y novelas.

También ha sido invitado el colectivo Va de Llibres, formado por Balandra Edicions, Edicions del Bullent, Edicions 96, Onada Edicions, Perifèric Edicions y Vincle. Las seis editoriales tienen una producción conjunta cercana de los 100 títulos anuales en valenciano, con géneros como el ensayo, la poesía o la narrativa, junto a publicaciones de temáticas especializadas. A la campaña promovida por Sala Russafa han aportado una iniciativa propia, muy vinculada. Se trata de ‘Per nadal, regala llibres valencians’, una selección de 11 títulos que estas fechas están presentes en 65 librerías colaboradoras de la Comunitat y en la que se incluyen propuestas tan variadas como ‘Joan Fuster recitable’, ‘Les muixerangues valencianes’, ‘La retratista d’ànimes’ o ‘La cuina de l’Albufera i les Marjals’.

Y por primera vez, las artes plásticas han estado presentes en esta campaña navideña. Sala Russafa ha contado con Lisa Gingles, artista irlandesa afincada en Valencia, que ha mostrado parte de su obra, expuesta en los últimos años en muestras individuales y colectivas en España, Reino Unido, Suecia, Irlanda e Irlanda del Norte. Gingles utiliza el collage, dibujo y pintura en piezas de pequeño formato, sobrias y con cierto punto siniestro, influidas por la mitología y la iconografía animal.

También ha participado Raquel Carrero, Licenciada en BBAA y profesora de arte para niños y adolescentes. En su obra, el grafito es la técnica principal de un dibujo en el que destaca la línea, complementada con otras técnicas. Un estilo sensible al que las notas de color transmiten alegría a un universo puramente femenino.

Durante la mañana, esta iniciativa ha permitido a estéticas, lecturas y lenguajes distintos tomar el espacio público, abriendo una ventana a la cultura en la Plaza del Ayuntamiento, dejándole aportar un toque humano y creativo al ambiente navideño que tiñe las calles estos días.

Un instante de la actividad 'Esta Navidad regala cultura valenciana' en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la actividad ‘Esta Navidad regala cultura valenciana’ en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

“No sólo hay que pedir o defender, sino aportar ideas”

Entrevistamos a Ángela Montesinos con la excusa de un paseo por El Carmen, para que nos hable de la situación del sector del arte en Valencia y su casi recién estrenada tarea como presidenta de AVCA.

Ángela Montesinos es, desde hace años, una firme defensora del combate vecinal en el Barrio del Carmen frente a los agravios urbanísticos. Confiesa sentir desazón ante el estado lamentable de algunas calles e inmuebles, muchos de ellos declarados BIC. Licenciada en Historia del Arte y sensible a las manifestaciones culturales de ayer y de hoy, Montesinos es además, desde el pasado otoño, la presidenta de AVCA, Associació Valenciana de Crítics d´Art, también con un firme interés por escuchar y apoyar a los artistas de la Comunitat Valenciana, defendiéndolos ante los percances más sangrantes en el ejercicio de su profesión. Se podría decir, por lo tanto, que a Ángela Montesinos le gustan los retos.

Aquí, asociaciones como AVVAC (Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón), AVCA (Associació Valenciana de Crítics d´Art) y laVac (galerías) aglutinan a nutridos grupos de profesionales en los terrenos de la producción, la crítica y el mercado del arte. Esto es positivo, y configura un sólido sustrato para comenzar a trabajar en todo lo demás. Acompaña, por supuesto, el interés de los Gobiernos local y autonómico por reunirse con estos agentes. Montesinos se muestra optimista ante el desaliñado panorama cultural valenciano, y cree que la crítica de arte puede jugar un valioso papel observando y examinando los fenómenos artísticos contemporáneos, los que están sucediendo hoy; o incluso la Historia del Arte, analizando y estudiando con perspectiva las manifestaciones de hace más o menos algún tiempo, para ponerlas en valor. AVCA es la asociación valenciana de profesionales en este ámbito, críticos y críticas representadas desde el mes de octubre por Ángela Montesinos (Valencia, 1979), doctora en Arte y Filosofía, animalista y, por supuesto, “carmenera”.

Ismael Teira: Ángela, ¿Cuál crees que sería la relación modelo entre AVVAC y AVCA, artistas y críticos?, ¿y entre AVCA y laVAC, críticos y galeristas?
Ángela Montesinos: Creo que la relación ideal sería, primero, dotarnos de una comunicación directa, la cual creo que a día de hoy existe y lo hemos podido comprobar estos últimos meses respecto a las convocatorias de reuniones que hemos tenido por parte tanto de Conselleria como del Ayuntamiento de Valencia. Antes de sentarnos nos hemos reunido primero entre nosotros para intercambiar opiniones y pareceres.
Esta comunicación es crucial respecto a las tres asociaciones ya que nos convierte en una gran fuerza en defensa de la cultura y nuestros derechos como profesionales. Es evidente que a posteriori cada asociación tiene sus intereses propios más acordes a sus necesidades profesionales, debemos establecer sinergias con el fin de hacernos respetar profesionalmente y apoyarnos mutuamente.
Por otra parte creo que no solo se trata de pedir o defender, sino de aportar ideas, quehaceres por separado pero también de manera conjunta. Nuestras asociaciones representan un importante valor en los campos del arte y la cultura. Podemos, y debemos, aportar conocimiento y al mismo tiempo con nuestra producción colaboramos en la riqueza económica de la sociedad.

IT: Más difícil aún, ¿entre AVCA y la ciudadanía?
ÁM: Pues sí, a priori parece más difícil. Soy consciente que en ocasiones hay una línea invisible entre el crítico y la ciudadanía, como si viviéramos en dos mundos diferentes. Deberíamos generar una reflexión de cómo, desde nuestra posición, podemos acercarnos a la sociedad, que no se nos vea como alguien tan inmerso en la teoría y en un círculo reducido. De hecho es uno de los objetivos de este nuevo equipo. Estamos intentando organizar seminarios, jornadas para acercar la tarea del crítico de arte a los estudiantes universitarios y al público en general.

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IT: La trayectoria de AVCA es larga, con más de treinta años de actividad; aunque los horizontes de hoy son distintos a los de tres décadas atrás. Recientemente han llegado caras nuevas a la Generalitat y al Ajuntament. Supongo que estarás expectante a ver qué pasa. ¿Qué medidas consideras prioritarias a corto plazo para regenerar la situación del «gremio»?
ÁM: Como bien apuntas tenemos treinta años de actividad y los contextos han ido cambiando tanto dentro de la asociación como en nuestro entorno, con todo ello las necesidades, objetivos y formas de trabajo han ido modificando adaptándose a lo que nos rodea.
Por supuesto estamos expectantes. Las medidas prioritarias, a mi parecer, deberían ser, en primer lugar, la puesta en valor de nuestra profesión a través de diferentes formas como son la necesaria remuneración de nuestro trabajo, el contar con nosotros a la hora de poder asesorar en la buena utilización y creación de un Código de Buenas Prácticas real y práctico de las instituciones. Si las instituciones reconocen la importancia de este sector y saben transmitirlo a la sociedad puede generarse una retroalimentación entre diferentes proyecciones económicas. Si se valora la crítica, la prensa daría más cabida a esta, aumentarían las publicaciones especializadas y medios como la radio y la televisión darían más espacio al arte. La riqueza no solo es economía, sino también conocimiento. No sé si estoy soñando en voz alta…

IT: En vista de los numerosos comunicados firmados por AVCA (muchos de ellos publicados en MAKMA) parece ser que la Asociación está cumpliendo satisfactoriamente con uno de sus fines fundacionales, el de la defensa de la libertad de expresión y de pensamiento, oposición a la censura y firme compromiso con hacer cumplir el tristemente famoso Decálogo o Código de Buenas Prácticas. ¿En qué medida puede o debe ayudar la crítica de arte en la mejora de la situación de los artistas jóvenes, protagonistas en este escenario pero, al mismo tiempo, la parte más damnificada?
ÁM: Es evidente que hemos vivido unos años de lucha y defensa del arte y la cultura y que la asociación ha estado presente en primera línea de batalla a la hora de reivindicar el lugar que merecen los profesionales en el mundo del arte. La crítica de arte puede ayudar a los artistas reivindicando la importancia de éstos, que es evidentemente la parte crucial de la creación artística, sin ellos no existiría. Como asociación siempre intentamos apoyar toda reivindicación que nazca de ellos y nos pidan. Debemos estar a su lado generando una teoría a su alrededor, apoyando mediante textos y estudios sobre la obra para así conseguir influenciar y apoyar la proyección del artista tanto en el mercado del arte como en el mundo cultural en general, generando interés. El crítico de arte debe saber diseccionar una obra de arte con conocimiento, reflexión y cautela, debe ver más allá del mundo dado.

El chequeo a la muerte de Óscar Gual

Los últimos días de Roger Lobus, de Óscar Gual
Aristas Martínez

La muerte del padre es un tema recurrente en todas las artes que se nutre de los complejos sentimientos que identifican y singularizan  la naturaleza humana. A partir de su experiencia personal, la pérdida del progenitor, Óscar Gual ha creado un artefacto literario que desborda los límites del relato convencional para constituir un tratado filosófico, un manifiesto o declaración de intenciones. ‘Los últimos días de Roger Lobus’ (Aristas Martínez), su tercera novela, es un chequeo a la muerte y un certero diagnóstico de los temores que nos inspira. “Todos alojamos una bomba en el interior de nuestro cuerpo”, dice. Claro que no todas son iguales; unas son sofisticados aparatos y otras unos cuantos cartuchos con mechas húmedas.

Roger Lobus, ex alcalde de la imaginaria ciudad de Sierpe, agoniza en un hospital acompañado por su hijo Junior, politoxicómano que intenta redimirse. A su alrededor un doctor que se parece a Christopher Walken, un camarero ruso que no aguanta los rollos ajenos y una atractiva doctora pelirroja. Mientras asiste al último viaje de su padre, un ex gánster salvado por la política, Junior revive los episodios más intensos de su azarosa vida.

Óscar Gual. Imagen cortesía del autor.

Óscar Gual. Imagen cortesía del autor.

Gual (Almazora, 1976) es ingeniero informático por la Universidad Jaime I de Castellón donde trabaja en la actualidad. ‘Los últimos días de Roger Lobus’  mantiene una relación de continuidad con sus anteriores títulos: ‘Cut and roll’ y ‘Fabulosos monos marinos’. En ellos construye un universo personal, en una zona fronteriza entre lo real y lo imaginario, y un lenguaje muy elaborado impregnado de un humor sarcástico con un punto macabro. En suma, una lectura exigente de la que deben abstenerse los que únicamente se acercan a los libros como evasión.

La cubierta del ilustrador Sergio Mora adelanta el contenido del texto. Una imagen en principio inocente que remite a un juego infantil, pero que si se observa con atención produce un inquietante efecto. “Al principio nos enamoramos de otra ilustración suya, pero después no había forma de que quedase bien como cubierta del libro”, comenta Gual. “Buceando en su obra, nos topamos con esto de los hombres-bomba, que encaja muy bien con el libro, por el tema padre hijo, por el paisaje lunar y por la metáfora de la bomba que es recurrente en la novela”.

¿De dónde surge la ciudad de  Sierpe y por qué  has vuelto a ella?

Mi segunda novela, ‘Fabulosos Monos Marinos’, la concebí como una especie de biografía/historia de esta ciudad, desde su formación como centro penitenciario hasta su desaparición con el resto del planeta Tierra. Tiene rasgos de la historia de España del siglo XX, aunque sus personajes son principalmente de origen levantino. Y me siento muy cómodo en Sierpe, porque, aunque es principalmente una ciudad «normal», en ella pueden pasar cosas extraordinarias de vez en cuando, y eso me encanta. Además, me interesa mucho entrelazar mis textos y mis personajes en un todo, y para eso una ciudad ficticia es el mejor marco.

¿Es posible llevarse bien con el padre o hay que matarlo?

Bueno, yo creo que es posible llevarse bien, pero es que llevarse bien con el padre no es lo mismo que llevarse bien con un colega o con tu pareja. Opino que las relaciones padre-hijo (así como las relaciones madre-hija) contienen una violencia (latente o no) que no contienen las relaciones padre-hija o madre-hijo. Hay algo de disputa y de relevo que resulta violento, aunque no necesariamente en el plano físico. Esta violencia no implica que la relación sea mala, sino que es una relación real, sin falsedades.

¿Cómo influye el hecho de que sea científico, informático por más señas, en  su manera de escribir?

En mi caso, el rasgo de mi formación científica que más noto que afecta a mi escritura es la lógica, pues la lógica es la base de la programación. Aunque cualquier lector pudiera pensar que a veces se me va la pinza, puedo asegurar que cuido la lógica y la coherencia interna de los pensamientos, acciones, flujos de conciencia y narradores. Todo esto ocurre porque, por deformación profesional, a veces veo el texto como un código, y si no encaja todo me salta la alarma de error.

Portada del libro.

Portada del libro ‘Los últimos días de Roger Lobus’, de Óscar Gual. Editorial Aristas Martinez.

Muerte, religión, crionización…Las digresiones del relato configuran una especie de Manifiesto personal. ¿Le interesa más lo que dice o cómo lo dice? 

Las digresiones del relato están todas relacionadas con el principal atractor del libro, que es la muerte. Esa es la justificación, pienso que la digresión es una de las herramientas más poderosas de la literatura y, en concreto, a mí me encanta usarla, siempre relacionándolo con el tema principal. El arte radica precisamente en unir forma y contenido. A mí, interesarme, me interesa lo que digo, aunque para decirlo ya aparece la literatura de cada uno, y, bueno, acepto que la mía no es una forma de narrar demasiado habitual.

¿Qué le sedujo del personaje del gánster y alcalde Roger Lobus para ponerlo en el título?

Me interesaba de Lobus su conversión a la inversa, de alguien con un pasado de maleante a un tipo honrado, a través de la política. Al revés de lo que estamos acostumbrados: tipos normales que se corrompen a través de la política.

¿Qué representa este libro en el conjunto de su obra? 

Es mi obra más personal. Lo es porque, en cierto modo, es la primera vez que una obra mía se basa, más o menos, en mis vivencias. Pero también lo es, y esto es lo importante, porque a nivel literario creo que es una obra muy propia, y mucho menos influenciada por cualquier otra cosa. A medida que la carrera de uno avanza, va encontrando su universo propio y su voz, y este libro ha sido un paso adelante en ese sentido.

¿Sin drogas es posible la literatura?

Las drogas son un elemento cultural muy presente en la cultura valenciana, nos guste o no, y esconderlo sería un acto de cursilería. Además me interesan como modo de alterar la conciencia de las personas, de los personajes, y en mi caso, que trabajo bastante con los procesos mentales de mis personajes, me proporciona una versatilidad brutal en este aspecto.

¿Le gustaría ganar el Planeta o será nocillero hasta la muerte? 

Me gustaría ganar el Planeta, bueno, en realidad lo que me gustaría es ganar el dinero que dan con el Planeta para dedicarme a escribir novelas que jamás ganarían el Planeta. No me planteo para quién ni para cuántos escribo. En cuanto me lo plantee debería dejar de escribir.

Oscar Gual en el centro de la imagen.

Oscar Gual, en el centro de la imagen, micrófono en mano. Cortesía del autor.

Bel Carrasco

Ruinas del futuro

Exposición y subasta de trencadís de Santiago Calatrava
Octubre CCC
C/ Sant Ferran, 12. Valencia
Inauguración: 24 de marzo
Subasta: viernes 28 de marzo de 2014, 18.30h.

Ruinas del futuro es una exposición y subasta benéfica, una muestra que analiza la situación cultural valenciana, para la que toma como símbolo el Palau de les Arts, de Santiago Calatrava, y la desastrosa circunstancia de la restauración de su cubierta.

En la exposición se muestran trozos de ese trencadís que sirvió como ornamento del edificio, el que hoy ha quedado, literalmente, por los suelos, una ruina, y que se ha convertido en un quebradero de cabeza para políticos y arquitectos partícipes en su levantamiento. “Se muestran trozos de la cultura que se ha creado en los últimos años en Valencia con dinero público”.

Trencadís de Santiago Calatrava (55 x 38 cm). Imagen cortesía de Octubre CCE.

Trencadís de Santiago Calatrava (55 x 38 cm). Imagen cortesía de Octubre CCC.

Trencadís de Santiago Calatrava (54 x 41 cm). Imagen cortesía de Octubre CCE.

Trencadís de Santiago Calatrava (54 x 41 cm). Imagen cortesía de Octubre CCC.

Este trencadís de Santiago Calatrava se subastará públicamente y los beneficios se donarán al Colegio 103, situado a escasas manzanas de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, que ha sido construido totalmente con barracones prefabricados. Debemos recordar que en los llamados “años de despilfarro” la Comunidad Valencia construyó colegios públicos de manera improvisada, obligando a miles de niños a estudiar en edificios de estas características.

Trencadís de Santiago Calatrava (53 x 42 cm). Imagen cortesía de Octubre CCE.

Trencadís de Santiago Calatrava (53 x 42 cm). Imagen cortesía de Octubre CCC.

De esta manera, Ruinas del futuro es un proyecto de participación ciudadana que tiene como objetivo convertir escombros sin uso en ruinas: “objetos de valor económico y simbólicos, que servirán en el futuro para entender la malograda «cultura valenciana»”.

Trencadís de Santiago Calatrava (53 x 39 cm). Imagen cortesía de Octubre CCE.

Trencadís de Santiago Calatrava (53 x 39 cm). Imagen cortesía de Octubre CCC.