Carlos Pérez, el hombre museo

“Viaje a Corfú” (Homenaje a Carlos Pérez)
Tour virtual en web de CCCC Cultura Contemporània.
https://www.consorcimuseus.gva.es/centro-del-carmen/exposicions/
Programada hasta el 24 de mayo
(antes de la interrupción por covid 19)

Tal vez no podía ser de otra manera y la posibilidad de visitar físicamente la exposición “Viaje a Corfú” se tuviera que interrumpir debido al cierre de museos por el confinamiento del Covid19. De la misma manera que el propio “viaje” que da nombre a la exposición se quedara a las puertas de poder realizarse.

Una de las vitrinas de la exposición «Viaje a Corfú», con los objetos personales y una fotografía de Carlos Pérez. Foto: MAKMA

“Viaje a Corfú”, nombre que se debe al viaje que estaba planeando Carlos Pérez con sus amigos más íntimos, es un sueño no realizado que se percibe como un guiño propio del sentido del humor, tal vez el penúltimo gran guiño, era hacer dicho viaje a la isla griega que por proximidad y paralelismo, tenía como trasfondo el viaje a Ítaca. Al que le gusta la literatura, Ítaca es una de sus patrias, “la que se ve de lejos”, describe Homero, la que Kavafis define con su poema, “Cuando emprendas tu viaje a Ítaca, pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias. No temas a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón” […]

Carlos Pérez tuvo el viaje de vida intenso (1947-2013), museógrafo, pedagogo y autor, fue experto en las vanguardias artísticas del s. XX, y amante del cartel como transmisor así como del concepto libro incluso en su forma como contenedor y continente. Su pasión por el material impreso siempre tuvo como trasfondo una visión especial de lo estético, fuera por grotesco, o bien debido a sus proporciones, o por el sentido del color.

Una de las facetas más desconocidas de Carlos Pérez es la de pintor. Foto: MAKMA

Fue director general de Servicios Sociales (GVA, 1983-86), y en el IVAM ocupó varios puestos en los departamentos de comunicación, o didáctica, o como conservador, o asesor (1989 a 2000), siendo en parte, responsable de los fondos de material impreso, carteles, libros de artista, fotografías y catálogos del citado Museo, desde donde Juan Manuel Bonet se lo llevó al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, (MNCARS) cuando le nombraron director. De allí volvió a Valencia para pasar al MuVIM donde se jubiló. Como amante de las cosas bien hechas, buscaba la perfección y la reflexión, seguramente inspirado por su vocación de logopeda y etapa como pedagogo de niños con problemas auditivos, tiempo en el que diseñó juguetes infantiles inspirado en la lección de Montessori.

Por su espíritu crítico, con toda seguridad, el propio Carlos Pérez no habría concebido la exposición tal cual está dispuesta, (antes del cierre de museos por el covid19 prevista hasta el 24 de mayo de 2020) con una pared repleta de carteles yuxtapuestos que de una forma u otra dan a conocer las exposiciones en las que estuvo detrás (principalmente del IVAM, MCARS y MuVIM), su piano, sus carteles favoritos conforme los tenía dispuestos en su propia casa (extensión del hombre museo que fue), la silla de diseño, un audiovisual que sirve para situarnos ante su perfil, su faceta como pintor, autor, coleccionista, y una vitrina con una foto que evoca con ternura al hombre a un móvil pegado, su último teléfono Nokia, sus gafas, y un par de cuadernos moleskine repletos de notas, cuadernos de bitácora de su travesía por la vida hasta llegar a Ítaca.

Vista de una de las paredes de la exposición en el CCCC Cultura contemporània. Foto: MAKMA

Emotivo acercamiento a un hombre-museo que dejó poso, y al que cuando la República Francesa le condecoró con la medalla de las Artes, se le hoyó decir con su sentido del humor característico: “Esto se lo dan a uno cuando tiene pie y medio ya en el estribo”.

Vicente Chambó