Las fotografías necrófilas de Mario Pardo

Polvo serán, más polvo enamorado, de Mario Pardo
Palacio de los Condes de Gabia
Plaza de los Girones, 1. Granada
Hasta el 9 de noviembre

La exposición de Mario Pardo, que lleva por título ‘Polvo serán, mas polvo enamorado’ reúne una selección de fotografías tomadas en algunos de los cementerios europeos monumentales más importantes. “Se concentra en el tema de la relación inextricable entre Eros y Tánatos, vínculo presente en toda la historia de la cultura occidental. Como ya demostró Freud, la vida humana es una lucha constante entre el principio del placer (Eros) y el de la muerte (Tánatos): estos impulsos están enlazados de una forma tan intricada que resultan imposibles de diferenciar”, según explica en el catálogo de la exposición Vita Fortunati, de la Universidad de Bolonia.

Fotografía de Mario Pardo en la exposición 'Polvo serán, mas polvo enamorado'. Imagen cortesía del Palacio de los Condes de Gabia de la Diputación de Granada.

Fotografía de Mario Pardo en la exposición ‘Polvo serán, mas polvo enamorado’. Imagen cortesía del Palacio de los Condes de Gabia de la Diputación de Granada.

El título de la exposición, continúa diciendo Fortunati,  está “tomado del verso final de un soneto de Francisco de Quevedo”, y “nos revela que el deseo hacia la persona amada, al tiempo que esconde un instinto de muerte, también supera y trasciende la misma muerte. El alma dejará el cuerpo en la tierra, pero su memoria permanecerá intacta; aunque se hará ceniza, esta quedará llena de sentimiento; se tornará en polvo, pero polvo todavía enamorado”.

Roberto Grandi se refiere en el mismo catálogo a que “en el fondo de cada buena fotografía se encuentra algo escatológico: algo alude a la visión y a la elección del tiempo, y al hecho de existir una relación sin salida con el fin del tiempo”. De ahí que tras observar las fotografías de Mario Pardo, Grandi afirme haberlas “des-imaginado, he intentado captar algunos conceptos esenciales de este encuentro que ha ocurrido entre los pasos de Mario, el instante fotográfico, la escultura, el espacio funerario y, con sordina, algo relacionado con el morir”.

Fotografía de Mario Pardo en la exposición 'Polvo serán, mas polvo enamorado'. Imagen cortesía del Palacio de los Condes de Gabia de la Diputación de Granada.

Fotografía de Mario Pardo en la exposición ‘Polvo serán, mas polvo enamorado’. Imagen cortesía del Palacio de los Condes de Gabia de la Diputación de Granada.

Fortunati señala que esa “tensión entre vida y muerte, luz y sombra, tan presente en el Seiscientos barroco, se encuentra asimismo en el siglo sucesivo donde parece perfilarse una doble actitud: por un lado está el intento, promovido por los philosophes y de las élites occidentales en general, de considerar por un lado la muerte como un hecho natural y quitarle el sentido de terror y miedo que le había atribuido la religión; por el otro la muerte seguía siendo percibida como el escándalo decisivo de cualquier aventura humana”.

“No es casualidad que Pardo haya elegido unas esculturas que ponen de relieve el eros, la sensualidad y la belleza del cuerpo porque ellas son una representación simbólica de su caducidad y de lo efímero. Sobre las tumbas se yerguen hermosísimas figuras femeninas de largas cabelleras, vestiduras y paños que perfilan sus formas sinuosas. Del mismo modo las elegantes figuras de los ángeles andróginos de anchas alas ponen de manifiesto una sensualidad erótica penetrante, que se halla también en las figuras que representan el sufrimiento y dolor de Cristo”, destaca Fortunati en el catálogo de la exposición.

Detalle de una de las fotografías de Mario Pardo en la exposición 'Polvo serán, mas polvo enamorado'. Imagen cortesía del Palacio de los Condes de Gabia. Diputación de Granada.

Detalle de una de las fotografías de Mario Pardo en la exposición ‘Polvo serán, mas polvo enamorado’. Imagen cortesía del Palacio de los Condes de Gabia. Diputación de Granada.

Y añade: “La misma bipolaridad entre una fascinación hacia la representación analítica de la muerte y el horror por la descomposición del cuerpo está presente asimismo en nuestra cultura contemporánea. La estética de la muerte, su expresión y puesta en escena han producido un imaginario macabro, necrófilo en sus formas extremas, que disimula la voluntad de remover el tabú y el horror de tener que morir. La muerte como espectáculo atractivo y cargado de erotismo es una clave de la posmodernidad, así lo ilustran películas tales como ‘Crash’ (1996) basada en la novela de James G. Ballard y novelas como ‘A Matter of Life and Sex’ (1991) de Oscar Moore”.

Fotografía de Mario Pardo para la exposición 'Polvo serán, mas polvo enamorado'. Imagen cortesía del Palacio de los Condes de Gabia de la Diputación de Granada.

Fotografía de Mario Pardo para la exposición ‘Polvo serán, mas polvo enamorado’. Imagen cortesía del Palacio de los Condes de Gabia de la Diputación de Granada.

 

Ver visiones: la educación

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Carmen Calvo (Galería Benlliure) / Art al Quadrat (Coll Blanc Espai d’Art)
CIS: La educación

Vista de sala con obras de Carmen Calvo y Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas, Galería Benlliure y Coll Blanc Espai d'Art.

Vista de sala con obras de Carmen Calvo y Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas, Galería Benlliure y Coll Blanc Espai d’Art.

Entre las preocupaciones que se citan recurrentemente en los sondeos sociológicos llevados a cabo por el CIS está la educación, cuestión que también forma parte de la base de los planteamientos de la obra de Carmen Calvo (Valencia, 1950) y de Art al Quadrat (Gema y Mónica del Rey Jordá, Valencia, 1982).

Sendas entienden la educación como una parte fundamental en la transmisión de la cultura, no obvian que asimismo es la encargada de enseñar cuál es el orden establecido, cuáles son los pará­metros de dominación o cuáles son las estructuras llamadas objetivas, así como muestran que el radio de acción en el que se imparte la educación no sólo se ciñe a la escuela, sino se extiende a la familia y a la religión.

Carmen Calvo. De pies breves, respirando corto..., 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 142 x 193 x 12 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo. De pies breves, respirando corto…, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 142 x 193 x 12 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

En De pies breves, respirando corto, 2008, y Sí, los demás no existen, 2008, Carmen Calvo parte de la combinación de objetos descontextualizados para generar una nueva lectura, que pese a lo poética que resulta, muestra con ironía ciertos aspectos de nuestra cultura.

La artista suele trabajar con elementos encontrados, o adquiridos en rastros, su obra en general es todo un gesto fetichista de recuperación de objetos, una atenta selección y una posterior reubicación de los mismos. Aquí, sea el tapiz, las flores, o la estola sacerdotal dejan de ser elementos funcionales o cotidianos y pasan a ser símbolos que representan la cultura occidental. Son símbolos cuya combina­ción da lugar a nueva lectura en la que se subrayan problemas sociales cuyo origen se encuentra en la base de nuestra educación, en las ideas que conforman un modo de entender el mundo.

Carmen Calvo. Si, los demás no existen, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 138 x 203 x 15 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo. Si, los demás no existen, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 138 x 203 x 15 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo, respondiendo a la pregunta elaborada por el CIS, explica que el principal problema que existe en España es una falta de profesionalidad basada en la deficiente formación cultural de diversos sectores, entre ellos el oficial. Cualquier sector, sea el de las artes plásticas, del cine, la literatura… debería estar al margen del ámbito político, en cuanto a su dirección, reservándose ésta únicamente para profesionales de la materia.

Art al Quadrat. A 2.143 km. de distància, 2012.Técnica mixta. Nueve vitrinas con marcos digitales, objetos y sobres. Dimensiones variables. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d'Art.

Art al Quadrat. A 2.143 km. de distància, 2012.Técnica mixta. Nueve vitrinas con marcos digitales, objetos y sobres. Dimensiones variables. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d’Art.

Art al Quadrat apuntan que este tipo de encuestas acumulan una serie de respuestas ya clasifica­das que representan el problema principal que identifican: separar cada una de las preocupaciones. Así, desvincular el desempleo de la corrupción y ambas a su vez de la economía, hace pensar que funcionen de un modo independiente entre ellas, separando la política de la vida. Sin embargo, explican, la política afecta a todos los aspectos de la vida cotidiana, y es precisamente por ello que manifiestan en su obra artística la preocupación de no desvincularlos. Apuestan por llevar a cabo un proyecto de vida en el que se incluyan en una misma respuesta las preocupaciones contenidas en las encuestas del CIS.

Hay que destacar que la obra de Art al Quadrat está fuertemente marcada por el hecho natural que Gema y Mónica son hermanas gemelas, hermanas que no sólo comparten su carga genética, sino que se aúnan en un proyecto de vida inseparable de su obra.

2143 km. Viaje de ida y vuelta, 2012, es un relato en formato videocarta de la primera separación física entre las dos gemelas; una conversación intercambiada durante los cuatro meses de estancia de Mònica en Viena y de Gema en su lugar de origen, Sagunto.

Vista de sala con obras de  Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d'Art.

Vista de sala con obras de Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d’Art.

Usando un lenguaje sencillo y una narración lineal, muestran a través de la ausencia y la añoranza la estrecha vinculación que hay entre ellas, así como la que ambas sienten con el territorio en el que han crecido, incluyendo con cierta nostalgia imágenes del entorno en el cual se han educado. Se detienen en pequeños detalles, sin importancia aparente, como son los cambios que suceden en el barrio, las obras que se inician en el momento en el que Mónica parte, imágenes del merca­do, de la comida, de las fiestas del pueblo, de la familia y de los quehaceres de Gema en Sagunto. Breves relatos que encuentran respuesta tras quince días, después de recorrer los 2143 km que dista Sagunto de Viena hasta que el envío llega de nuevo al buzón. Ahora la videocarta de Mónica está basada en elementos similares pero propios de la cultura austriaca: de nuevo el mercado, la comida, su nueva familia, su nuevo barrio y sus progresos en la investigación por la cual sucede esta separación. Es todo un intercambio de cotidianidad relatado en un único trabajo donde se unen las experiencias personales con el modo de entender inseparablemente la política de la vida. Un planteamiento que, tal y como ellas exponen, les ha llevado a enfrentarse a cuestiones como si es posible, en la coyuntura económica actual, llevar a cabo éste proyecto de vida con las premisas expuestas; o si es posible plantear una alternativa paralela a la corriente establecida.

Alba Braza