Poéticas en torno a la ruina en Chirivella Soriano

‘Fragmentos para la eternidad. Poéticas en torno a la ruina’, VV.AA.
Fundación Chirivella Soriano
Valeriola 13, Valencia
Del 6 de octubre de 2017 al 14 de enero de 2018

La Fundación Chirivella Soriano presenta la exposición ‘Fragmentos para la eternidad. Poéticas en torno a la ruina’, que se inaugura el próximo viernes 6 de octubre en la sede de la organización y podrá visitarse hasta el 14 de enero.

La muestra reúne los trabajos de una serie de artistas que reflexionan sobre la ruina y su función histórica, social y crítica. Un hilo conductor que ofrece la mirada amplia, personal y en constante evolución de un grupo de creadores que se aproximan al pasado desde múltiples expresiones, todas válidas para establecer un diálogo sobre sus inquietudes, preocupaciones y experiencias vitales; retazos que tejen un imaginario pleno de matices.

Instantánea de Óscar Carrasco que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Instantánea de Óscar Carrasco que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Lida Abdul, David Bestué, Bleda y Rosa (Premio Nacional de Fotografía 2008), Carmen Calvo (Premio Nacional de Artes Plásticas 2013), Óscar Carrasco, Antonio Fernández Alvira, Patricia Gómez y Mª Jesús González, Mª José Planells y Anna Talens comparten con el espectador su ideal de ruina como recurso artístico. Fragmentos para la eternidad que utilizan el videoarte, la escultura, los recursos plásticos o la fotografía como medios de expresión; que pervierten los materiales para alcanzar nuevas realidades sensibles al cambio y recrean espacios que ya no serán como fueron, pero permiten una perspectiva sobre el paso del tiempo, sobre la memoria.

En la exposición podrá disfrutarse de dos piezas de la valenciana Carmen Calvo, referente del arte plástico nacional, que se exhiben por primera vez y pertenecen a la colección de la Fundación Chirivella Soriano. Por su parte, el trabajo de la artista Lida Abdul forma parte de la colección de Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma; y, el resto de obras, son préstamos de los creadores.

Las conversaciones que mantienen estos artistas entre el pasado y el presente sitúan al espectador, por ejemplo, como testigo de la devastación y la tragedia que supone una guerra como la de Afganistán. También sobre lo que queda de espacios olvidados, abandonados, sin vida; o de descubrir elementos ocultos de los paisajes, de los edificios, de los recuerdos.

Instantánea de Lida Abdul que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Instantánea de Lida Abdul que forma parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Estas ‘Poéticas en torno a la ruina’ son a su vez una posibilidad para el juego, el fraude y la percepción subjetiva del espectador ante las creaciones arquitectónicas que engañan, los objetos perdidos y los materiales desechados que cobran otras vidas ante la fragilidad del presente.

Los trabajos reflexionan sobre la memoria, sobre nuestros pasados y el origen de lo que somos. En un momento social y cultural en el que predomina el instante y lo fugaz, prestar atención a las ruinas es una manera de orientar nuestras vidas.

Igualmente, La Fundación Chirivella Soriano y el Máster Oficial en Producción Artística de la Facultat de Belles Arts de Sant Carles de la UPV presentan ‘Chemtrails’, el proyecto de la artista Cristina Santos (Vila-real, 1990), que ha resultado seleccionado en la VI Convocatoria Sala d’arcs. La obra, elegida entre las presentadas por los alumnos y alumnas del máster, ha sido ideada específicamente para este espacio.

La convocatoria surge a través del convenio entre la Fundación Chirivella Soriano y la Universitat Politècnica de València, en la que un jurado selecciona una de las piezas presentadas para que sea expuesta en la Sala d’arcs. La pieza podrá visitarse también entre el 6 de octubre y el 14 de enero.

Imagen de un las piezas de Anna Talens que forman parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Imagen de un las piezas de Anna Talens que forman parte de la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

Pam! Pam!: La facultad en el museo

PAM! PAM! Exposición colectiva de la UPV
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 11 de septiembre, 2016

Esta es la segunda ocasión en la que jóvenes artistas, todavía estudiantes, de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos se enfrentan al portentoso espacio de la Sala Ferreres en el Centro del Carmen de Valencia. PAM! PAM! es el reconocimiento que reciben los alumnos que fueron seleccionados en PAM 15! (es decir, la edición anterior del Festival PAM!) y que esta sería su tercera edición. El objetivo no es solo ofrecer un espacio para visualizar las obras de los seleccionados, sino enmarcar el trabajo de estos jóvenes en un entorno museístico fuera del ambiente de la facultad y, lo que podría ser más importante, en palabras de José Luis Cueto, decano de la Facultad de Bellas Artes, “con un público real”. Coinciden estas palabras con las declaraciones de María Victoria Vivancos, Vicerrectora en la Universidad Politécnica de Valencia, que remarca la dificultad de llevar a las aulas la realidad del futuro que espera a estos jóvenes artistas. De los más de 70 trabajos presentados en la edición de PAM 15! fueron seleccionados 10 proyectos artísticos cuyo resultado, tras un tiempo de maduración, ha sido expuesto ahora.

A pesar de la exposición PAM! PAM! se viene dando desde 2014 en el Centro del Carmen, como ya sabemos, este año se enmarca en un nuevo período regido por “la limpieza, claridad y transparencia”, palabras que el director del Consorcio de Museos, José Luis Pérez Pont, remarcó continuadamente en la presentación de la muestra. Es razón de esto que en sala puede consultarse una hoja con el presupuesto público del proyecto, una sistemática que se repetirá a partir de ahora en los museos del Consorcio.

En este nuevo marco, en apariencia, de nuevas dinámicas culturales, choca enfrentarse a las preocupaciones y anhelos de estos jóvenes artistas que es precisamente el eje que construye la exposición. A pesar de la libertad temática que ofrece PAM! es curioso como muchos de sus trabajos se han avenido en conceptos de crítica política, de plasmación de la sociedad actual, de identidad, e incluso análisis de la propia institución del arte. Jose Luis Clemente, comisario de esta exposición y director del Festival PAM!, habla de que “en casi todas las ediciones se puede observar una gran mayoría de piezas donde se plasma las preocupaciones del artista, las inquietudes de esta nueva generación“.

Pieza del colectivo PPS en a la entrada de la sala. Fotografía: María Ramis.

Pieza del colectivo PPS en a la entrada de la sala. Fotografía: María Ramis.

También José Luis Clemente nos reseña que “tanto la tipología de la Sala Ferreres como la propia muestra, libre de temática, nos permiten observar pequeñas exposiciones individuales enmarcadas todas en un conjunto”. Siendo así, cada sala la ocupa un artista, haciendo breves intervenciones en la sala central que en su mayoría está ocupada por la instalación del grupo PPS. Este grupo está formado por Eduardo Peral, Andreu Porcar y M.Reme Silvestre y se quieren dar a conocer como marca, por lo que construyen una auténtica identidad corporativa que desprende un nuevo significado al trasladarlo al ámbito artístico. Su instalación recuerda a los stands y la artificialidad que se experimenta en un centro comercial, acompañada con breves pausas de intercambio con referencias a una naturaleza ficticia. El simulacro del consumismo que nos hace anhelar de manera continúa.

Mar Guerrero, por su parte, pensó desde el principio en la primera sala, por lo que su intervención se ha concebido exclusivamente para la misma. El eje de significación lo componen diversas huellas, y el origen de la concepción sobreviene al observar las marcas que dejó una vajilla en el armario de una cocina. La repetición de estas líneas conforman el eje del resto de piezas, pero trasladadas en el espacio según la ocasión: desde el suelo del museo, hasta en un hotel en ruinas donde el cuerpo de una bailarina toma protagonismo. Carmelo Gabaldón trabaja la exploración de la identidad masculina a través de experiencias propias enmarcándolas en la comunicación on-line. La pérdida de la intimidad en una exposición continúa en los medios es una realidad que experimentamos. Todas sus obras, en especial ‘Mirrors’, producen una narración de imágenes, en muchas ocasiones adulteradas, para conseguir una sexualidad aumentada, esa que logre el deseo del otro…

Desde otra perspectiva, pero que también reflexiona sobre la imagen en los medios, las obras de Cristina Santos nos ofrecen una reflexión sobre el uso de la imagen, en esta ocasión la residual, esa que olvidamos rápidamente porque no interesa. Esas imágenes hechas virtuales le permite, al mismo tiempo, cuestionar el tratamiento de la pintura-objeto donde la figura del artista- pintor tiene un papel clave en el proceso. En Jorge Isla podemos observar un lenguaje más formalista compuesto a partir del uso de la luz. En un contexto de superproducción visual como el que vivimos (reflexión de nuevo centrada en las imágenes de la actualidad), Isla quiere fotografiar la luz que permite la realización de dichas imágenes. En una suerte de bucle técnico compone piezas donde tienen lugar representaciones visibles de la luz a través del uso ejemplar de los colores.

Obra de Cristina Santos. Fotografía: María Ramis.

Obra de Cristina Santos. Fotografía: María Ramis.

‘Karma para quemar’ de Vicente Aguado continúa la línea performativa que caracteriza muchas de sus obras. En esta ocasión toma los objetos que sirven para la exposición de obras (vitrinas, cajones o peanas) y las extrae de su lugar habitual: el almacén, creando una mega-estructura en la sala. Conceptualmente podemos encontrar tres piezas, la primera se encuentra en el hueco que ha creado en el almacén, la segunda, en la propia estructura que vemos en sala y por último, el recuerdo de ese hueco que se genera con la entrega de la fotografía al director Pérez Pont y que el artista pidió que colocara en su despacho. Una puesta en escena que pone la atención sobre lo que normalmente no se suele mostrar al público.

Germán Torres y Alejandra Bueno presentan un proyecto en conjunto donde, de manera individual, dialogan sobre la tecnología como contenedor manipulatorio. Por un lado, el videcollage de Bueno narra la continúa exhibición de la vida que procesamos a través de las redes sociales, estudiando la forma de actuar como seres sociales en el plano virtual. Por otro lado, en el discurso de Germán Torres se observar diversas líneas relacionadas con el poder, la sobrecarga de información, el tiempo o la identidad personal. El todo se configura a raíz de una sucesión de imágenes donde a través de consecución de diversos lenguajes se crea una experiencia nueva. La capacidad experiencial continúa en la sala contigua con la instalación de Miriam Gascón, cuya oscura sala permite mostrar un trabajo que sobrepasa el concepto de performance creada con el cuerpo para crear la acción a partir de la huella formada por el objeto. ‘Al polvo el pedestal lo que al paisaje su ventana’ consigue traspasar el medio clásico del lienzo al mismo tiempo que pone en valor el entorno y cotidianeidad.

Momento en que Vicente Aguado hace entrega de la fotografía a José Luis Pérez Pont. Fotografía: María Ramis.

Momento en que Vicente Aguado hace entrega de la fotografía a José Luis Pérez Pont. Fotografía: María Ramis.

La obra de Pau Orts ocupa la inmensa pared y parece engullir al espectador. El amplio conocimiento que la artista posee sobre serigrafía, se fusiona con su profesión de diseñadora gráfica para dar lugar a un proceso creativo que pretende generar un nuevo lenguaje que toma como base la simpleza de la gráfica aunada con la técnica artística. Por último, Iker Lemos y como si un cierre de ciclo se tratara, el artista nos muestra su indagación en la imagen esta vez en esa intrínseca relación con el objeto o con la maquinaria en si misma y en la manera de producir múltiples copias de la misma. La sala actúa como generadora de imágenes a partir de otras imágenes.

Sin duda alguna, y volviendo al marco de realidad profesional que se pretende con este proyecto, queda patente los anhelos y preocupaciones principales con las que vienen pisando fuerte estos jóvenes artistas. Desearles toda la suerte en su andadura que cada vez es más cercana, pues como ya anuncia E.H. Gombrich, “No existe, realmente, el Arte. Tan sólo hay artistas” y estos son el reflejo de la generación actual.

María Ramis