Pero, ¿qué está pasando en la Bienal de Mislata?

Bienal de Mislata Miquel Navarro. Premios de arte público
Diversas calles de Mislata (Valencia)
Artistas: LUCE, Pepe Miralles, Verónica Francés Molina, Pablo Bellot, Daniel Tomás Marquina, Anja Krakowski, Edu Comelles, Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Daniel Cantarero Tomás.
Comisaria: Alba Braza
Hasta el 21 de diciembre 2016
Visitas a cargo de los artistas. Consultar fechas aquí

Siete de la tarde, plaza de la Constitución de Mislata. Es festivo – precisamente el día de la Constitución – y no hay demasiado trajín, tan sólo algunos niños jugando a la pelota. En realidad, jugando a encalar la pelota en el balcón de una casa, muchas veces increpados por los transeúntes a los que hacen poco caso, o más bien ninguno. Tienen la seguridad de que no están portándose mal, ni molestando. Al contrario, creen que están colaborando con el arte, formando parte de un happening, siguiendo las normas y reglas de juego marcadas por el chico de la moto blanca, más conocido como LUCE. El balcón de los balones perdidos está repleto de pelotas recuperadas por él de solares y tejados mislateros.

La comisaria Alba Braza y yo pasamos un rato caminando por Mislata, al tiempo que comentamos el sentido de una Bienal así, aquí. Todas las obras quieren involucrar, de un modo u otro, a la ciudadanía, invitándola a reflexionar o simplemente pensar sobre diversos temas en particular, y sobre el arte contemporáneo en general. En esta ocasión, los artistas no tienen la misión de embellecer muros, sino más bien la de dar un toque de atención sobre los temas que más preocupan, algunos bien amargos: la crisis, la especulación urbanística; las normas, lo legal, lo ilegal; la pobreza energética; la memoria histórica, colectiva; los chismes; el sida.

Pepe Miralles lleva mucho tiempo trabajando en torno a este último tema, preguntándose por «el estado del VIH y el sida después de más de treinta años desde que esta infección haya aparecido». En Mislata continuó con su proyecto Espai reservat, delimitando con una cinta de señalización un espacio público reservado a personas seropositivas «para que muestren qué les pasa, qué es lo que sienten, y cómo viven». Alba Braza me comenta que uno de los lugares escogidos a propósito por Pepe Miralles estaba próximo a un colegio, lo que provocó cierta incomodidad entre algunos padres y madres. Miralles, además, recubrió con lacitos rojos una columna del Ayuntamiento, para delatar la actitud zalamera de cada 1 de diciembre, frente a todo lo contrario el resto del año.

«Pensé que lo mejor sería que las personas que viven en Mislata y que transitan por Mislata hablaran de ellas mismas, de sus relaciones, de las cosas que les gustan, las que no, la gente que quieren, la que no», nos cuenta Verónica Francés Molina, artífice de Pauta: Mislata, un muro de autorrepresentación colectiva con vinculaciones whatsapperas. La guasa, entendida como algo festivo y gracioso, caribeño, está presente en el alumbrado al estilo de verbena de pueblo que presenta Pablo Bellot. Se lee “Agotados de esperar el fin”, un grito punk incompatible con el alumbrado navideño de calles aledañas.

La luz también vuelve a estar presente en un par de solares, tristes descampados, hábitat de gatos y especies vegetales en el mejor de los casos. Los terrain vague llamaron la atención de Daniel Tomás Marquina y a Anja Krakowski. El primero, en La veu de les mirades. Llum i narracions col•lectives de la Moreria llenó de farolillos un improvisado jardín urbano entre medianeras promovido y cuidado por el vecindario. La segunda, ejecuta una inteligente asociación entre solar, del sol, y solar, de suelo. La titula: Contingencia, que es la posibilidad de que algo suceda, o no suceda. Es un rótulo metálico instalado dentro de un solar, pero visible desde fuera, con el texto “Solar power”. De día se aprecia la palabra solar, y de noche, gracias a un sistema de iluminación cargado con energía solar, la palabra power. El juego de palabras «hace referencia al potencial que encierran los solares si se hace un uso alternativo de ellos», sentencia Krakowski. Para esta obra, la artista recurrió a estudios demográficos sobre la apariencia urbana de Mislata en lo que atañe a las medianeras vistas, pues había una norma que regulaba los volúmenes de las fincas, pero no las alturas. Como consecuencia, existen hoy gran cantidad de solares privados y, en cambio, poco suelo público del que disponer en un municipio tan denso como este, el más denso de España.

El ajetreo mislatero, denominado paisaje sonoro, está representado visualmente por Edu Comelles en su Espectograma: cincuenta metros de mural que arrojan algo aparentemente abstracto a la calle. Precisamente, uno de los objetivos de esta Bienal es el de mostrar públicamente un conjunto de realidades que aparentemente parecen otra cosa. Alba Braza se refiere a ello como algo mágico, y afirma que parte del éxito -además del correcto trabajo y la responsabilidad de los artistas- proviene de la buena sintonía que se palpa en el ambiente: «Es un trabajo común, de las brigadas, de la concejalía de Urbanismo, con el apoyo del Ayuntamiento y la ayuda y la predisposición de todos. Es mágico».

A partir de un momento del recorrido pasamos a guiarnos por una decena de flechas cerámicas que indican el camino Al refugi!. Mónica y Gema del Rey, artistas gemelas de Art al Quadrat nos ayudan a imaginar la dureza de los bombardeos cuando contemplamos los retratos de los lugareños mordiendo un palo para evitar que les estallasen los oídos. Cada uno de ellos ha contado su testimonio, y así lo recogen ellas, tal cual.

Esta literalidad de las memorias choca frontalmente con las «anécdotas y sucesos poco contrastados» que ha difundido oralmente Fermín Jiménez Landa entre unas pocas personas mislateras -policías municipales, verduleros y verduleras, carniceros y carniceras, peluqueros y peluqueras, y camareros y camareras-, pero con vocación de que los relatos corran como la pólvora entre el vecindario y activen algo tan sano y necesario como es la imaginación. Para ello, el artista cuenta con la inestimable colaboración de los y las correveidile.

Cuando se realizan intervenciones en la calle se asume el riesgo de que puedan suceder imprevistos. «No sólo en Mislata, en muchas otras ciudades también hay gamberros», comenta Alba Braza, que bromea con la recurrente idea de cómo hubiera sido montar esto en El Bronx. Lo cierto es que la intervención de David Cantarero Tomás no estaba completa. Como Anja Krakowski, él también recurrió a un juego de palabras con doble sentido: Bancos de imagen, en relación a los catálogos de almacenamiento masivo de fotos; y también a los bancos –no de peces, ni de dinero– que sirven de asiento, pero desprovistos de su función elemental. Estos aparecen cubiertos por una lona de estampado vegetal, que es la fotografía del seto que hay justo enfrente. Vislumbramos varias lonas, en torno a siete, la más cercana a la luz estaba intacta; de la más alejada, en la oscuridad, no quedaba ni rastro.

Recuerdo que en algún momento del periplo Alba y yo vimos, iluminado, el Cactus ambombado de Miquel Navarro, imagen de la Bienal, con una altura casi humana, lejos de sus miniaturas de ciudades a la manera de maquetas gigantes, o de las propias esculturas enormes en el plano real de la ciudad, como el Parotet, la Pantera Rosa o L´Almassil. La Bienal de Mislata posee también esa escala, antropomórfica, como a ras de suelo, horizontal y humana.

Ismael Teira


Imágenes cortesía Bienal de Arte Público Mislata. Foto de portada: Pablo Bellot

Sergio Terrones presenta: No es tú, es nosotros

El trabajo de Sergio Terrones (Valencia, 1990) desmonta, subvierte y por lo tanto increpa a la sociedad dominante y con ello al poder. No nos deja indiferente frente a lo normativo, frente a la ignorancia y tampoco frente al contexto de crisis que nos rodea. Y es que la crisis fue la detonante para poner forma a sus pensamientos y con ello el surgir de su trabajo.

Sus pilares artísticos los conforman la obra de Robert Longo y Juan Genovés cuyos puntos en común, considera, conforman la imaginería de los desastres a través de características cinematográficas. Los protagonistas de su trabajo surgen del poder real de la línea que viene de la mano, la misma que incardina su obra entre la representación tradicional y entre lo abstracto, ofreciéndonos una lectura diferente de la realidad. Su obra, por tanto se nos muestra como una bofetada ante lo real, donde lo tradicional y lo cotidiano, es desmontado.

Sergio Terrones se apropia de la crisis que nos rodea para considerarla como una transición, como un viaje donde se permite jugar con la ambigüedad del mensaje. Y ahí entra la subversión, no sólo en cuanto a técnica sino también en la forma de transmitir el mensaje, cuya influencia bebe del lenguaje graffitero de la estética del 68, el cual ha utilizado en las calles pero que ahora se propone introducir en la sala de exposiciones. La finalidad es la misma: la transmisión del mensaje que conlleva su trabajo, porque la creatividad, es un arma enormemente poderosa e influyente. La obra de Sergio Terrones es un vehículo de conocimiento de ese mundo, de esa sociedad patriarcal enferma que necesita de una solución inmediata y que el arte ofrece frente al músculo de la virilidad, el capitalismo y la guerra.

Los protagonistas de sus trabajos suelen ser los hombres a los que la sociedad patriarcal encumbra como poderosos capitalistas como en su obra Dominio realizada en 2015.

Ellos son los grandes hombres dedicados a las finanzas, los ejecutivos grises de Wall Street envueltos por un fondo ausente, a la vez que dramático, a través del cual se conforma un bucle sin salida en el que predomina la iconografía de la crisis.

La ausencia del color nos introduce en una serie de rostros, acompañados por gestos que escenifican poses del bondage, cuyas ataduras eróticas, impiden el movimiento de alguien, regocijándose en su sumisión. De este modo Sergio Terrones subvierte la representación seria de los altos ejecutivos para convertirlos en marionetas del mismo sistema al que apoyan y respaldan con su trabajo.

Pero, ¿dónde están las mujeres en su obra? Sabedor del llamado techo de cristal, su mirada reconoce que el protagonismo en su trabajo lo han tenido los hombres, fruto de la sociedad patriarcal que nos rodea. Por eso, cuando la protagonista es una mujer, como sucede en su trabajo Dominio realizado el año 2014, la figura femenina, se desdobla por un rostro en el que surge el dolor, por el sufrimiento en silencio de las violencias patriarcales y de un mundo al que le faltan valores tan necesarios como educar en igualdad. Por ejemplo su trabajo Berdad del año 2013, con b alta y no con uve, así lo considera, porque si en momentos de crisis recortamos en educación, la sociedad del futuro será una sociedad sin estudios, sin saber pensar, donde la palabra verdad no sólo será mal escrita sino también confundida, pues la verdad, no representará la fiabilidad, como tampoco lo representan ya la mayoría de nuestros políticos.

En el año 2012, España fue uno de los países europeos donde más se recortó en educación pública1. Durante 2014, el 21.9% de personas entre 18 y 24 años de edad, según datos del INE-EPA, no habían completado la segunda etapa de enseñanza secundaria y no seguían ningún tipo de formación. Y es que la consecuencia de la crisis la hemos sufrido la población a través de los recortes sociales, priorizando el ajuste fiscal para afrontar el creciente peso de la deuda. En El juego del año 2013 Sergio Terrones escenifica los malabarismos de la gente joven para poder llegar a final de mes, lo cual también significa poder estar dentro de un sistema capitalista que no ha sabido dar cabida a la generación de españoles y de españolas más preparada académicamente.

Algo tan sencillo como puede ser un juego infantil, nos habla de los equilibrios económicos que tenemos que hacer la mal llamada generación perdida para poder subsistir. En “El estado somos nosotros” (L´État c´est moi) del año 2014, una serie compuesta por tres obras, los protagonistas son seres que escenifican el dramatismo con sus gestos y poses pero cuyo fondo deja paso a la reflexión, pues unas líneas amarillas, similares a papeles o recortables infantiles, nos hablan de la manipulación de la sociedad en tiempos de crisis, aplicándonos ciertas dosis de miedo e incertidumbre.

Su obra por tanto escenifica una pluralidad donde vernos reflejados y reflejadas porque víctimas de la crisis, hemos sido todos y todas, no sólo tú.

Irene Ballester Buigues

1 Recortes en educación: España a la cabeza de los países de la UE donde más caen los presupuestos

http://www.huffingtonpost.es/2014/11/13/recortes-educacion-espana-ue_n_6149902.html

Espai d’Art de El Corté Inglés de Nuevo Centro, Valencia
Hasta el 28 de febrero de 2016

 

 

 

 

Las víctimas de la crisis según Sergio Terrones

No eres tú, es un nosotros, de Sergio Terrones
Espai d’Art de El Corté Inglés de Nuevo Centro
Hasta el 28 de febrero de 2016

No eres tú, es un nosotros es el título de la exposición del  artista valenciano Sergio Terrones, que se enmarca dentro del ciclo de apoyo a los jóvenes creadores  ‘Gesto gráfico y conceptual, del trazo íntimo a su expansión en el muro’, en el Espai d´Art de El Corte Inglés Nuevo Centro. Esta exposición es el nuevo proyecto del artista de la “berdad” que quiere criticar con esta grafía los recortes en educación.

A sus 25 años Terrones vive el día a día como una transición, como un viaje donde se permite jugar con la ambigüedad del mensaje. Su arte bebe del lenguaje graffitero de la estética del 68, el cual ha utilizado en las calles pero que ahora se propone introducir en la sala de exposiciones. El artista valenciano escenifica los malabarismos de la gente joven para poder llegar a final de mes, con dificultades pese a su alta capacitación profesional. Además, escenifica una “pluralidad donde vernos reflejados y reflejadas, porque víctimas de la crisis hemos sido todos y todas, no sólo tú”.

El trabajo de Sergio Terrones (Valencia, 1990) desmonta, subvierte y por lo tanto increpa a la sociedad dominante y con ello al poder, afirma la crítica de arte Irene Ballester, coordinadora de la sección Arte y Feminismo. No deja indiferente frente a lo normativo, frente a la ignorancia y tampoco frente al contexto de crisis que nos rodea. Sus pilares artísticos los conforman la obra de Robert Longo y Juan Genovés, cuyos puntos en común, considera Ballester, conforman la imaginería de los desastres a través de características cinematográficas.

Sergio Terrones, a la izquierda, delante de una de sus obras. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Sergio Terrones, a la izquierda, delante de una de sus obras. Imagen cortesía de Espai d’Art.

Los protagonistas de su trabajo surgen del poder real de la línea que viene de la mano, la misma que incardina su obra entre la representación tradicional y entre lo abstracto, ofreciéndonos una lectura diferente de la realidad. Su obra, por tanto se muestra como una bofetada ante lo real, donde lo tradicional y lo cotidiano, es desmontado, concluye Irene Ballester.

La tarea de promoción y divulgación del arte contemporáneo valenciano más joven sigue siendo el objetivo planificado de la Sala Espai d’Art Nuevo Centro (EANC). Rebasado un sexenio de proyectos en los cuales la creatividad ha venido avalada por casi medio centenar de artistas -que en muchas ocasiones han montado la primera exposición individual de su trayectoria profesional-, esta séptima temporada pretende asentar y potenciar dicho itinerario a través de dos factores fundamentales como son la reubicación del Espai d’Art en El Corte Inglés de Nuevo Centro y una programación vinculada al Gesto gráfico en tanto que acción y pensamiento, arraigando así más allá de los márgenes del dibujo.

El ciclo incluye las obras de seis artistas valencianos, que contemplan una investigación interdisciplinar elaborada tanto desde la gestualidad pura, como situada a partir de la definición de sus propios códigos visuales, sus iconografías y sus mensajes. Conforme a todo ello, se presentan las creaciones de Jesús Poveda, Patricia March, Sergio Terrones, Alejandra de la Torre y Enric Fort, que junto a Ana Vernia, galardonada con el XVI Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes, configuran el trayecto expositivo que el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro (EANC) lleva a cabo hasta junio de 2016.

El artista Jesús Poveda inició el ciclo el pasado septiembre con la exposición Mecanismos gráficos: visiones de los nuevos medios, en noviembre expuso Patricia March con la muestra El ruido del silencio y en diciembre la ganadora del XVI Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, Ana Vernia,  expuso su pintura con la exposición La oportunidad de las moscas. Ahora es el turno de Sergio Terrones.

Sergio Terrones junto a una de sus obras. Imagen cortesía de Ademuz Espai d'Art.

Sergio Terrones junto a una de sus obras. Imagen cortesía de Espai d’Art.

El Mago de Oz al rescate de Europa

Buscando al Mago de OZ (Oh, EurOZpa!), de Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Estreno: jueves 17 de diciembre, a las 20.30h
Hasta el 10 de enero de 2016

Sala Russafa y Arden estrenan este jueves 17 de diciembre Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOzpa!), una ácida revisión de la política del viejo continente que toma como punto de partida el clásico de la literatura infantil de L. Frank Baum para crear una sorprendente propuesta para adultos.

“Es la segunda parte de la trilogía que iniciamos con Alicia en Wonderland y, en muchos sentidos, este espectáculo guarda semejanzas con el anterior. Hay música en directo, utilizamos una historia infantil para lanzar una mirada crítica a lo que nos rodea, la puesta en escena es muy dinámica y está llena de color”, admite Chema Cardeña, autor y director de la pieza. “Pero en esta ocasión hemos ido más allá, queríamos ser todavía más ácidos y la parte cómica se ha acentuado, porque pensamos que la mejor manera de que los espectadores se abran durante una representación teatral es la carcajada”, apunta el dramaturgo.

Escena de Buscando al Mago de Oz. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Y entre risas y esperpentos, una atroz crítica al sistema político europeo toma el escenario. “Los informativos tienden a espectacularizar las noticias para hacernos creer que no tienen que ver con nosotros. Pero en esta pieza hemos querido hacer justo lo contrario. Convertimos esa realidad europea en un show caricaturesco para mostrar lo mucho que nos afecta”,  afirma Cardeña.

Así nace una particular versión, con toques grotescos y tremendamente divertida, en la que los populares Dorothy, El Hombre de Hojalata, el Espantapájaros y el León Cobarde representan a cuatro países (Portugal, Italia, Grecia y España) que, asolados por un terrible tifón/crisis, emprenden un viaje en busca del Mago de Oz (Oh, EurOZpa!) para pedirle que les rescate. Sorteando las trampas de la Bruja Mala del Norte y la del Oeste, intentarán volver a casa con la ayuda (a cambio de que cumplan unas cuantas condiciones) del Hada Buena, sospechosamente germana.

Los Monos Voladores en Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Banda de los Monos Voladores en Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

En una puesta en escena algo surrealista, se entremezclan acentos, tópicos nacionales, referencias a los últimos acontecimientos de la política europea y hasta un desternillante mini Festival de Eurovisión. Todo ello aderezado con versiones en directo de grandes clásicos de la música europea como The Who, ABBA, The Beatles o E.L.O, a cargo de la Banda de los Monos Voladores.

Los actores Rosa López, Iria Márquez, Jaime Vicedo, Darío Torrent, Juan Carlos Garés, Eva Lezcano, José Doménech, Juanjo Benavent y el propio Cardeña componen el elenco junto con los músicos José Montoro, Johnny B. Zero y David Campillos, responsable de la dirección musical del montaje.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Los actores cantamos, interpretamos, realizamos pequeñas coreografías e interactuamos con el público porque los espectadores también tienen protagonismo en la función. Es un espectáculo absolutamente estimulante, tanto para los que estamos arriba del escenario como para quienes ocupen el patio de butacas” apunta Cardeña. “Y esperamos que la gente, al salir del teatro, reflexione sobre cómo es el camino de baldosas azules que estamos siguiendo y hacia dónde nos lleva”, concluye el actor, director y dramaturgo.

Buscando al Mago OZ (Oh, EurOZpa!) pone fin a la celebración del XX aniversario de la compañía valenciana Arden. Esta pieza es la segunda parte de una trilogía que completarán la próxima temporada, con una versión libre y para adultos de El Principito. Por el momento, en esta nueva coproducción con Sala Russafa han contado con la colaboración de CulturArts, Terra a la Vista, Xorg y Pollos Planes. Y el espectáculo se mantendrá en cartel del 17 de diciembre al 10 de enero, como plato fuerte de la programación navideña para adultos del centro cultural de Ruzafa, con una función especial de fin de año el 31 de diciembre que incluye cotillón, uvas y fiesta posterior en el teatro.

Escena de Mago de OZ. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

“Nos queda una moral de supervivencia”

Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett
Premio Planeta 2015

Dos hombres y una mujer. Pero no se trata del convencional triángulo de la literatura romántica sino de un combate a cuerpo a cuerpo en el ring de la poscrisis. Ella es Irene, una poderosa empresaria al que su marido acaba de abandonar por una chica más joven. Ellos, Javier e Iván, un par de bailarines de estriptis y prostitutos de perfiles muy diferentes. Un profesor de Literatura en paro y un canalla simpático Y buscavidas. En Hombres desnudos, Premio Planeta de este año, Alicia Giménez Bartlett muestra su mirada más cruda sobre la realidad describiendo la degradación moral de unos personajes atrapados en sus propios miedos y miserias.

Una obra que se puede encuadrar en la literatura de la crisis. “La crisis ha sido la espoleta que ha hecho estallar una situación ya existente”, dice Giménez Bartlett. “Los valores que han contado para todos durante las vacas gordas han sido el éxito y el dinero. Ahora hemos comprobado nuestra fragilidad y todo ha sido llanto y crujir de dientes. Nos queda una moral de supervivencia que dudo que saque lo mejor de nosotros”.

En sus anteriores obras Giménez Bartlett se lució como creadora de tramas de intriga protagonizadas por la inspectora Petra Delicado, una saga de nueve títulos y una serie de televisión. En 2011, obtuvo el Premio Nadal con su novela Donde nadie te encuentre, fabulación sobre de la vida del maquis llamado  La Pastora. Ha escrito también varios ensayos.

Cubierta del libro Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett, Premio Planeta 2015.

Cubierta del libro Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett, Premio Planeta 2015.

En Hombres desnudos revela su capacidad para meterse en la piel de dos personalidades masculinas tan opuestas como son las de Javier e Iván, y lo hace a través de un lenguaje que refleja a la perfección su origen y manera de ser.

“Hace años escribí un libro titulado, Vida sentimental de un camionero”, recuerda. “No es proceso nuevo para mí. Me gusta crear personajes masculinos y no guiarme por patrones, sino intentar meterme realmente en pieles ajenas a mí. A veces pienso que empatizar con los demás ayuda a conseguirlo, sean hombres o no”.

Frente al dúo masculino, los personajes femeninos, Irene y su frívola amiga Genoveva, representan los nuevos roles de la mujer liberada que no duda en recurrir al sexo de pago. “¿Por qué las mujeres debemos acabar siendo los ángeles que cambiarán el mundo?”, se pregunta Giménez Bartlett ante  este cambio de actitud. “Sinceramente, el camino hacia la auténtica igualdad de sexos es un proceso largo y, mientras llega un mundo mejor, yo postulo que estemos en igualdad de condiciones con los hombres. ¿Es bueno contratar chicos de alterne? No, por supuesto; pero es lo que hay. Me niego a aconsejar sacrificios en beneficio del género humano”.

En plena campaña contra la violencia machista, opina que su origen se debe a “la falta de cultura, a la pobreza, a la burricie que ha fomentado una sociedad capitalista al cien por cien. Algunos han sido burros de carga sólo para consumir. Eso no ayuda a reflexionar, a evolucionar, a pensar. Es terrible, la verdad”.

Sobre el tema de la prostitución confiesa no tener las ideas muy claras. “Quizás yo multaría a los clientes como han hecho en Suecia, donde el problema parece haberse minimizado extraordinariamente”.

Alicia Giménez Bartlett. Imagen cortesía de la autora.

Alicia Giménez Bartlett, con el Premio Planeta 2015. Imagen cortesía de la autora.

Nacida en Almansa (Albacete), Giménez Bartlett estudió Filología Española en la Universidad de Valencia y Literatura Española en la de Barcelona, ciudad donde reside. “Hablo catalán, me gusta Catalunya, creo en los beneficios de la autonomía; pero de ahí a declarar la República bananera de Catalunya desde el balcón de la Generalitat hay un abismo”.

El éxito del premio mejor dotado de la literatura nacional ni se le ha subido a la cabeza, ni le ha hecho olvidar a su personaje más popular. Petra Delicado volverá. “Será mi próximo trabajo. La novela negra y los viejos rockeros y escritoras negras nunca mueren”.

Su visión del momento cultural que atraviesa España no es muy halagüeña. “Es horrible, patético, monstruoso. O la política se encamina a propiciar la cultura entre la gente o iremos a peor. Si alguna vez veo cinco minutos la televisión, cualquier cadena, me entran sudores fríos. ¿Eso somos, eso es lo que nos gusta?”.

Bel Carrasco

Enrique Rubio: “La nostalgia está de moda”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Enrique Rubio, propietario de Cuadernos Rubio y autor de ‘Mi mamá me mima’ (Espasa)
Entrevistado por Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo de dirección de MAKMA

Enrique Rubio lo reconoce, primero por lo bajini y luego abiertamente: “Nos la han atribuido, pero la verdad es que no se encuentra en los Cuadernos Rubio”. Se refiere a la famosa frase Mi mamá me mima, ahora convertida en título del libro que viene a rendir homenaje a su padre Ramón Rubio, fundador de la empresa en 1959, y que supone “un viaje a la nostalgia”. Viaje a través de imágenes y frases recordatorias de aquellos primeros cuadernos de caligrafía y matemáticas aparecidos en el franquismo. Eso sí, la frase ya es propiedad de la empresa valenciana: “La hemos registrado”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio recogió el testigo de su padre ya avanzada la década de los 90, tras escuchar a alguien decir: “¿Pero aún existen los Cuadernos Rubio?” Y lo primero que hizo, en un momento de pérdida de identidad de la empresa, fue recuperar la imagen tradicional de los colores verde y amarillo de los cuadernos, y cambiar las frases con el fin de adaptarlas a los nuevos tiempos. De aquellas ‘África está habitada por negros’, ‘Los indios viven en chozas’ o ‘¿Cumples los diez mandamientos?’, se ha pasado a frases comprometidas con la igualdad, el medio ambiente, las energías renovables o la salud.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“En los periodos de bonanza es cuando hay que prepararse para la crisis”

“De la marca no se vive y había que modernizarse”, explica Enrique Rubio. Modernización en los contenidos y en la forma de trabajar en plena era de Internet. De hecho, el 29 de octubre inauguran imprenta en su nueva nave de Quart de Poblet, donde además presentarán ese mismo día su Aula Museo en la que se recrea un aula de los años 60 con productos de la época.

Todo ello después de crecer en facturación y de vender “más que hace siete u ocho años”. ¿La clave? “En los periodos de bonanza económica hay que prepararse para la crisis, porque sabemos que éstas son cíclicas”. Lo que ha permitido a Cuadernos Rubio ser en todo momento una empresa saneada con facilidad a la hora de obtener financiación bancaria en tiempos de vacas flacas. Su salto al mercado alemán hace un par de años así lo demuestra. “Se vende en Alemania, pero cuesta”, reconoce Rubio, aunque subraya que se trata del mismo problema con el que se encontró su padre cuando empezó en España. También está previsto impulsar la publicación en Latinoamérica: “Está previsto que lo hagamos en 2016”.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Ahora los niños escriben mucho menos; su infancia es la del ordenador”

Mi mamá me mima, cuya redacción de textos para la editorial Espasa ha sido obra de Mariola Cubells, va en esa línea de recuperar el pasado con vistas a impulsarse hacia el futuro. “Se está poniendo de moda lo retro; su poder nostálgico”. Enrique Rubio no sabe exactamente por qué, pero lo cierto es que la nostalgia vende. “A la gente le emociona recordar las tardes en que coloreaban alguno de aquellos cuadernos”.

Ejemplar del libro 'Mi mamá me mima', de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Ejemplar del libro ‘Mi mamá me mima’, de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

O los ejercicios de caligrafía. “Ahora los niños escriben mucho menos, porque su infancia es la de los ordenadores, los videojuegos, las multipantallas o los iPads”. Y, sin embargo, “se ha demostrado que la caligrafía tiene un valor pedagógico muy grande, porque estimula partes del cerebro que en la infancia se halla en plena transformación”. De ahí quizás el éxito hoy en día de Cuadernos Rubio. Como se recoge en el libro, “si alguien en aquel momento le hubiera dicho [a su padre] que en 2014, por ejemplo, se iban a vender más de cuatro millones de ejemplares de aquellos cuadernillos artesanales, probablemente se hubiera partido de la risa”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

“En Cataluña existe un nacionalismo muy potente”

En el mercado nacional, Cuadernos Rubio se vende casi por igual en casi todas las comunidades autónomas. “Quizás algo más en Andalucía, por tener más población”, y algo menos en Cataluña, “porque si estás solo en castellano te penaliza, cosa que no ocurre en Valencia, ni tampoco en Galicia o el País Vasco”. Con todo, hace tres años que se ha traducido al catalán y, como destaca Rubio, “se nota en las ventas”. Como se nota, a tenor de su experiencia, que en Cataluña “existe un nacionalismo muy potente”.

La noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Salva Torres

El teatro saca pecho

Temporada teatral
Valencia 2015-2016

La temporada teatral arranca bajo buenos augurios. Tras sobrevivir a crisis sobre crisis, incluida la implacable subida del IVA, las artes escénicas valencianas sacan pecho y músculo. Ráfagas de optimismo ventilan los escenarios y se espera un apoyo decidido de los gestores culturales de izquierdas. ¿Una bajada del IVA? Mejor no hacerse falsas ilusiones. En todo caso, el otoño teatral se presenta intenso y caliente, con un rico filón de proyectos, festivales y estrenos.

Carme Teatre acaba de inaugurar una nueva sala que será foco cultural en el barrio de Tendetes, el Olympia celebra en noviembre su centenario y también ese mes se sabrá si Valencia acogerá un encuentro que reúne un millar de agentes de las artes escénicas independientes.

A mediados de este mes se celebra el Festival Russafa Escènica con un total de 25 montajes seleccionados entre 150, centrados en la familia en sus diversas modalidades. También por esas fechas la Mostra Internacional de Mim de Sueca convoca su 26ª edición bajo el lema ‘Tendencias: Presente, pasado y futuro’.

Citizen.

Citizen, de la compañía Chévere, en Espacio Inestable.

Imperio Zara

Espacio Inestable inició el curso con Citizen de la compañía Chévere, Premio Nacional de Teatro 2014. La obra se inspira en la vida del hombre más rico de España, Amancio Ortega y en la creación de un imperio económico desde la periferia. Trata sobre cómo utilizar lo que nos ofrece la historia en beneficio propio, de cómo se articula lo real en forma de culebrón. A lo largo de los últimos 40 años, Ortega erigió un emporio, Inditex, conocido como Zara, cuyo  origen se sitúa en un pequeño pueblo gallego. Citizen es un pretexto para ironizar y cuestionar los efectos de la globalización en relación con las identidades individuales y colectivas.

Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez, en Sala Ultramar.

Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez, en Teatre Talía.

Por su parte, el Talía recibe hasta el 13 de septiembre Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez Rodríguez, considerado espectáculo revelación de la pasada temporada.  Tras el éxito de público llegó el de la crítica. Silvia Valero y Bruno Tamarit ganaron los Premios de Mejor interpretación y Lara Salvador el Crisálida a la Actriz Revelación. Román Méndez de Hevia y Laura Romero completan el reparto.

Los personajes representan a miembros de una generación nacida en los años ochenta, atrapados en la crisis económica, y sin un horizonte futuro claro en sus vidas. Cinco amigos que llevan tiempo sin verse por circunstancias diversas, acuden a unas fiestas de la Virgen del Carmen en un pueblo marinero y, en torno al reciente suicidio de una amiga, ponen sobre la mesa un examen de sus propias vidas; sueños rotos, frustraciones y problemas.

Maquinant Teatre. Cortesía de Carme Teatre.

Maquinant Teatre. Cortesía de Carme Teatre.

Teatre de l’Altre

Tras 20 años de actividad en la calle Gutenberg, el equipo de Carme Teatre se traslada al barrio de Tendetes (Calle Gregorio Gea, 6). En colaboración con el Comitè Escèniques abre sus puertas con la 1ª Muestra de la Associació de Creadors d’Arts Escèniques Valencians bajo el título Teatre de l’Altre. Una visión de la nueva creación escénica valenciana con la exhibición de los espectáculos de 20 compañías y otras actividades dedicadas al debate y la reflexión.

“Queremos ofrecer un nuevo espacio cultural, un punto de encuentro y diálogo”, dice Raúl Lago que, junto a Aurelio Delgado, encabeza el equipo. “La nueva sala nace con la idea de ser un contenedor de experiencias escénicas, generador de creación de proyectos multidisciplinares abiertos a la investigación, la experimentación y a la fusión de lenguajes escénicos. Además de teatro, albergará espectáculos de danza, circo, performance, música, poesía escénica y  artes plásticas”.

Se abre una línea de programación para público familiar y juvenil y se ofrecerán residencias artísticas destinadas a compañías locales y nacionales, así como charlas, talleres y conferencias sobre artes escénicas y cultura en general. La oferta también se extenderá al horario nocturno con la inclusión de piezas de pequeño formato al estilo cabaret y música en directo. La sala cuenta con dos espacios, uno con 80 localidades y otro polivalente para actividades diversas.

“Por otra parte, continuaremos con nuestra labor de producción y coproducción de montajes escénicos, dirigidos por Aurelio Delgado, tal y como venimos haciendo desde 1993”, añade Lago. La compañía ha recibido el Premio Levante de Teatro y el Premi Narcís otorgado por la Associació de Actors i Actrius professionals valencians, entre otros galardones.

Residencias Ultramar

La Sala Ultramar presenta la I Convocatoria de Autoría en Ultramar, una ayuda que se concede a modo de residencia destinada a apoyar a un autor en la  escritura y desarrollo de un texto teatral. Con el apoyo de la Fundación SGAE,  esta ayuda no consiste sólo en una cantidad económica, sino también en una serie de tutorías, y el montaje y exhibición de la lectura dramatizada del texto.  “Queremos que esta residencia sea, además, una oportunidad de aprender y disfrutar el proceso”, indican los responsables de la sala.

Con este proyecto, la sala Ultramar continúa con su trabajo centrado en potenciar la figura del autor en las artes escénicas. Un trabajo que en los últimos años ha permitido a los espectadores de este pequeño teatro de barrio disfrutar de textos de Rafael Spregelburg, Lluïsa Cunillé, Paco Zarzoso, Begoña Tena, Xavier Puchades, Arturo Sánchez o Patrícia Pardo. Además, Ultramar ha apostado también por dar cabida a nuevas dramaturgias programando estrenos de autores como Víctor Sanchez o Laia Cárdenas.  “Entre estas paredes, se han estrenado textos premiados y textos que han recibido ayudas de diferentes organismos y ahora, gracias al apoyo de la Fundación SGAE, podemos seguir apostando por un trabajo que nos parece más necesario que nunca, el de la autoría.”

Las bases de la convocatoria pueden consultarse en www.salaultramar.com y los proyectos deberán presentarse por correo postal certificado durante todo el mes de septiembre.

Gerardo Esteve.

Gerardo Esteve, por cortesía de Carme Teatre.

Bel Carrasco

VLC…Negra seductora

VLC Negra
III Festival de Género Negro de Valencia
Del 7 al 17 de mayo de 2015

Tres años. Sólo tres años han bastado para que el Festival Valencia Negra eche profundas raíces y desarrolle una frondosa copa que da sombra a todo tipo de crímenes imaginarios generadores de ríos de sangrienta tinta. Nacido en plena crisis y sin apenas apoyo institucional, VLC es ya un referente en el circuito de encuentros de este tipo que jalonan la geografía española. Nada menos que 30 y en Francia se duplica esta cifra. Sin duda hay una insaciable sed de ‘mal’ de ficción, ansia de explorar el lado oscuro de la naturaleza humana, y el resultado es una seductora negra que, con mil caras, seduce a todos por igual.

Del 7 al 17 de mayo, en plena efervescencia primaveral, el festival concentra a 40 autores españoles y extranjeros, un tercio valencianos y organiza un mosaico de actividades complementarias y paralelas. Desde teatro y exposiciones fotográficas a talleres de escritura o infantiles. Una fiesta a la que todos están invitados.

Detalle de la portada del libro 'La ciudad de la memoria', de Santiago Álvarez. Editorial Tapa Negra.

Detalle de la portada del libro ‘La ciudad de la memoria’, de Santiago Álvarez. Editorial Tapa Negra.

“El éxito de la novela negra se explica porque se trata de un género contemporáneo sobre temas contemporáneos”, dice Santiago Álvarez, uno de los organizadores que se ha estrenado este año con ‘La ciudad de la memoria’. “Creo que nuestra mirada ha regresado, tristemente, a nuestra realidad social y personal de cada día. La novela negra nos ayuda a dar testimonio, a denunciar, a ser un escenario donde sacar a la palestra los problemas que más nos importan”.

Un hecho significativo de esta edición es la presencia de autores valencianos, varios de los cuales usan Valencia como escenario de sus tramas. “Hace cinco años se decía que los escritores valencianos de novela negra eran como francotiradores, que desde las azoteas disparaban palabras en la clave del género”, comenta Álvarez. “Esto ha terminado, y precisamente Valencia Negra es un buen instrumento para articular todos estos solistas y conseguir una buena banda”.

Otro objetivo de Valencia Negra es ser aglutinante cultural para los valencianos. “Queremos sacar el género negro de los rincones de los especialistas y plantarlo en la calle, que la gente lea, que escuche conciertos, que visite exposiciones, que se encuentre con nosotros y los artistas para hablar ello. En tiempos de crisis la cultura se convierte en uno de los pocos asideros para cultivar el pensamiento crítico”, concluye Álvarez.

Detalle de la portada del libro 'La mujer que no bajó del avión', de Empar Fernández. Editorial Off Versátil.

Detalle de la portada del libro ‘La mujer que no bajó del avión’, de Empar Fernández. Editorial Off Versátil.

Ellas también ‘matan’

Hace no muchos años Alicia Jiménez Bartlet era la única escritora española que firmaba en negro, como recordó en su reciente visita a la Fira del Llibre. Hoy las damas oscuras ocupan buena parte del damero de juego. Entre ellas destaca Dolores Redondo que estará en VLC el miércoles 13, la que más vende, pero ni mucho menos la única.

“Creo que el género negro permite una especie de cómodo voyeurismo, facilita poder abrir una ventana al lado oscuro que el lector puede cerrar a conveniencia”, dice Empar Fernández, autora de larga trayectoria que visitará VLC el próximo sábado 16. “En ese sentido satisface la curiosidad y te permite pensar que lo malo siempre les pasa a los demás”.

“No me gusta mucho diferenciar la novela escrita por hombres de la escrita por mujeres”, apunta. “Si debo destacar algún aspecto, creo que nosotras trabajamos mejor las emociones y la personalidad de nuestros protagonistas, intentamos dar más profundidad a los personajes y a sus reacciones. En ese sentido aportamos verosimilitud. También tocamos mejor los conflictos de origen doméstico y los secretos familiares”.

En cuanto a la finalidad de estos eventos, considera que sirven a los autores “para intercambiar experiencias de todo tipo y, muy a menudo, para compartir desdichas y lamentarnos por el mal momento que atraviesa el sector editorial. A los lectores, para conocer tendencias y novedades y, en ocasiones, para abordar a sus novelistas preferidos. Contribuyen a mantener vivo el género y a proporcionarle oxígeno”.

Detalla de la portada del libro 'L'any del devorador', de Emili Piera. El Petit Editor.

Detalla de la portada del libro ‘L’any del devorador’, de Emili Piera. El Petit Editor.

‘Arros Negre’

“La fascinación por la novela negra tiene muchos afluentes y causas,  y no es que su atractivo aumente en períodos de crisis, es que es entonces cuando parecen ‘cargarse de razón”, dice Emili Piera, uno de los autores que enriquecen el catálogo de novela negra en valenciano cuyo máximo exponente, Ferran Torrent, también publicó este año ‘Un dinar un dia qualsevol’.

“Hay tantos tipos de novela negra como autores, aunque como siempre digo, la novela es un artificio, un juguete, una paciente y larga máquina digestora”, añade Piera. “Cuanto más poseído esté el autor por la indignación y la voluntad de denuncia, más debe acercarse, me parece, a la crónica. Es lo que yo he hecho con ‘L’any del devorador’, un mural sobre el tiempo político que sufrimos vestido de novela más o menos policíaca. Con elementos de ciencia ficción y una geografía inventada para que no se lea, sólo, en clave valenciana”.

Detalle de la portada del libro 'El retornode l'Hongarés', de Anna Moner.

Detalle de la portada del libro ‘El retorn de l’hongarés’, de Anna Moner.

Otro título reciente en valenciano es ‘El retorn de l’hongarès’ de Anna Moner, que se ha documentado sobre las técnicas forenses del pasado para construir un relato peculiar que se acerca a la novela gótica. Un lugar común del género es que el protagonista salte de un libro a otro convirtiendo las obras sucesivas en un serial. Lo hace Juli Alandes con ‘Miquel O’Malley’ y Xavier Aliaga con ‘Dos metres quadrats de sang jove’ protagonizada por el inspector de origen guineano, Feliu Oyono.

A Rafael Melero no le hace falta documentarse mucho ya que como mosso d’esquadra conoce las técnicas policiales, además de consagrarse con su segunda novela, ‘La penitència de l’alfil’. Juli Alandes ganó el premio Octubre de novela con ‘Trencatenebres’ una investigación policial que tiene como trasfondo la historia del movimiento libertario.

Premio ‘Cosecha Roja’

El argentino Fabio Nahuel Lezcano acaba de ganar el premio de novela negra Cosecha Roja, en su primera edición organizada por la librería valenciana del mismo nombre. Su obra ‘Crímenes apropiados’ desarrolla, mediante el empleo de diversas estrategias narrativas, una apasionante trama en la que un asesino a sueldo y un periodista devenido en detective se verán inmersos en turbios episodios relacionados con el tráfico de bebés, la estafa, el fraude o la desaparición de personas en plena democracia y todo ello inscrito en el marco histórico de la convulsa historia argentina de las últimas décadas.

Detalle del cartel de VLC Negra.

Cartel de Valencia Negra, obra de Gustavo Ten. Cortesía de VLC Negra.

Bel Carrasco

El ébola de Berehulak en el IVAM

Ébola, de Daniel Berehulak
Sala La Muralla del IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 24 de mayo

Photon Festival presenta en la Sala de la Muralla del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), la exposición ‘Ébola’ de Daniel Berehulak, fotoperiodista australiano premiado por su trabajo en Liberia, segundo país del mundo más afectado por esta enfermedad, cuando se cumple el primer aniversario de la declaración oficial de la epidemia en África occidental.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 24 de mayo, expone 50 imágenes tomadas durante los cien días que Daniel Berehulak trabajó cubriendo la crisis por la epidemia del ébola en Liberia, Sierra Leona y Guinea para The New York Times. Este trabajo se exhibe por primera vez en España tras haber pasado por Nueva York.

Las fotografías incluyen retratos en blanco y negro de los trabajadores sanitarios que arriesgaron sus vidas para salvar las de los demás e imágenes en color que explican, de forma exhaustiva, las dificultades cotidianas en medio de una epidemia que se ha cobrado la vida de más de 10.000 personas y sigue activa. Así, con instantáneas del entorno urbano y rural, Berehulak describe de forma gráfica una dura panorámica de la epidemia.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Para los organizadores de la muestra, realiza un trabajo «minucioso», dando «importancia a las personas». El trabajo de Berehulak ha sido recientemente merecedor de importantes premios como el POYi 2015 (Photographer of the year, EE.UU); el premio Photo of the year 2014 con su trabajo ‘Ebola outbreak in Liberia’ en el Istanbul Photo Award (Turquía); el George Polk Award for Health Reporting 2014 (EE.UU) y el máximo galardón en el FIPCOM 2015, Fujairah International Photojournalism International Competition (Emiratos Árabes).

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Según explica el propio Berehulak, durante su estancia allí pudo conocer «de primera mano» los cuidados que se dispensa a las personas afectadas y él mismo pasó por el proceso de protegerse y descontaminarse después de cada sesión de trabajo. Con esta exposición, el Festival inaugura su quinto aniversario y mantiene su apuesta por mostrar «el trabajo de fotoperiodistas que trabajan en profundidad temas de la actualidad internacional». La presentación de ‘Ébola’ da inicio a la edición 2015 que continuará en la semana de actividades Photon en el mes de mayo.

PhotOn Festival está organizado por un equipo de cerca de una decena de profesionales del fotoperiodismo y la comunicación que de manera no remunerada luchan «por el fomento del fotoperiodismo como forma de comunicación y como indispensable herramienta para el cambio social».

Fotografía de Daniel Berehulak. PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en Sala La Muralla del IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Torrent: “La mediocridad entierra a los creadores”

Un dinar un dia qualsevol
Ferran Torrent

Ferran Torrent es sin duda el escritor de la terra que más ha contribuido a poner Valencia en el mapa literario y, además, en dos idiomas: valenciano y castellano. Con una impecable trayectoria de casi treinta años y una veintena de novelas, cuatro de ellas llevadas al cine, se mantiene fiel a sí mismo en su último título, ‘Un dinar un dia qualsevol’ (Una comida un día cualquiera), donde habla sin tapujos ni medias tintas de la corrupción a gran y pequeña escala, de crímenes privados y públicos.

Portada de 'Un dinar un dia qualsevol', de Ferran Torrent.

Portada de ‘Un dinar un dia qualsevol’, de Ferran Torrent.

Con un ritmo intenso de un libro cada dos años, Torrent ha necesitado algo más de tiempo para culminar éste, que inició como un reportaje en profundidad sobre la corrupción en la Comunidad Valenciana. En vista de que “lo que contaba no se podía contar, porque no se podía demostrar”, dice, optó por la ficción en la que, en este caso, cualquier parecido con la realidad es previsible.

Así, entrelaza dos temas, la crisis del Valencia CF y la aparición del cadáver de un adolescente magrebí en un vertedero. Corrupción y basura en una doble metáfora. El veterano periodista Marc Sendra es la cámara que visualiza una realidad dura y compleja, con ayuda de un policía, un cura y un par de delincuentes de poca monta.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela 'Un negre amb un saxo' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela ‘Un negre amb un saxo’ de Ferran Torrent.

“Temas hay muchos y cada uno debe de escribir sobre lo que le gusta con entera libertad”, afirma Torrent. “Yo hablo de Valencia no porque haya aceptado una especie de misión, sino porque es el terreno que mejor conozco. Además, es una ciudad perfecta para hacer literatura”.

En esta ocasión Torrent no sólo visita los barrios marginales, también deja vagar su mirada por la Valencia del glamour. “Hago un recorrido gastronómico y cultural por la Valencia más digna a través de su arquitectura, del Modernismo y de la alta cocina”, comenta. La alusión del dinar del título es un referente al hecho incuestionable de que “los asuntos importantes siempre se tratan en torno a una buena mesa”.

El escritor de Sedaví no quiere entrar en el tema del caloret, que le tiene francamente irritado. “Siempre somos noticia por lo malo y el lamentable episodio del caloret se suma al asunto de la corrupción”. Habría que reivindicar la Valencia “de los creadores, enterrados por la mala política, sepultados por la marca de la mediocridad”, dice.

La mayoría absoluta de la administración pública es la causa de los males de esta Comunidad. Su origen se remonta al multitudinario mitin del PP que congregó a 70.000 personas en Mestalla, siendo presidente Zaplana. “Tengo la sensación de que en ese momento se inició el desastre”.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de 'L'illa de l'holandès' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de ‘L’illa de l’holandès’ de Ferran Torrent.

Cuatro de sus novelas han sido llevadas a la gran pantalla con desigual fortuna, él mismo las juzga con estas palabras: “La primera ‘Un negre amb un saxo’, resultó ser una película regular tirando a mala; luego se adaptó ‘Gràcies per la propina’, que fue buena; le siguió ‘L’illa de l’holandés’, que también me gustó; finalmente ‘La vida en el abismo’, adaptada por Ventura Pons, que pasó a llamarse ‘La vida abismal’, fue horrorosa, no me gustó nada”.

Pese a nutrir gran parte sus historias en las miserias y grandezas del poder, Torrent confiesa que no alienta ninguna ambición política, a diferencia de otros creadores valencianos, que últimamente se han adscrito al PSOE; Carmen Amoraga o Miquel Navarro.

Tampoco cree que se esté remontando la crisis, aunque la gente empieza a acostumbrarse a ella. “La ventaja de vivir en un pueblo es que te permite tomar mejor el pulso de la calle y medir la evolución de la recuperación y la crisis”, comenta. “Observo que se está gastando un poco más, el consumo se anima, pero ello no se debe a la recuperación, sino a que la gente ya se ha acostumbrado a la situación y ha perdido el miedo”, concluye Ferran Torrent.

Ferran Torrent.

Ferran Torrent. Imagen de Fira del Llibre TV.

Bel Carrasco