El arte de la ideología

Creación y pueblo
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 6 de mayo de 2018

De verdad es que salgo de uno y me meto en otro; no sé qué va a ser de mí, porque los ataques de risa me dejan el cuerpo dolorido. Y además están sobrevalorados, no son elegantes. Tampoco me gustaría parecer exagerado pero es que la realidad siempre acaba por superar cualquier fantasiosa previsión. Lo último es ya hilarante desde el propio título del artículo. ¿O era una noticia? En fin, que ya no se puede condensar más gracia en un título a pesar de la extrema gravedad y seriedad que pretende su abstracto autor*. Veamos si puedo escribirlo de tirón: “CREACIÓN Y PUEBLO: EL ARTE COMO RESISTENCIA”. Traduzco: El pueblo unido en la creación sólo puede dar de sí un arte (decente), el de la resistencia. Bueno, más o menos. El caso es que es ¡tan marxista! Y no es que tenga nada en contra del lenguaje marxista más allá de su indiscutible anacronismo y de su patética autoconsciencia moral, es simplemente que por todo ello me parece hilarante.

Quizá hiciera falta, antes de continuar, situar el texto en cuestión, el del artículo/noticia, en su contexto. Se trata de un texto/noticia publicado/a en la revista cultural-digital que hace referencia a una exposición que se exhibe en el Centre del Carme, uno de los Museos del Consorci de Museus, una exposición llamada Creación y Pueblo. Así pues, y esto resulta tan relevante como definitorio, se trata de la reseña (?) de una exposición exhibida en un Centro de Arte Institucional sufragado con dinero público y amparado por el Gobierno de turno. El director del Consorci lo explica: “Creación y Pueblo es una exposición producida por el Consorci, de carácter colaborativo que transgrede el ámbito del centro de arte para involucrar a toda la ciudadanía desde diferentes perspectivas”. Aquí no hay nada que traducir, todo es demasiado literal en la transmisión de su ideología. Otra cosa sería entender realmente el significado de los conceptos colaborativo, trangresión y (toda la) ciudadanía. O mejor, otra cosa sería dilucidar la relación de esos conceptos con la verdad de los hechos. O incluso con la efectividad.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Parece mentira, pero a estas alturas de la vida haría falta recordar algo tanto a la comisaria, como al director del Museo, como a los artistas de la muestra: que estamos en la era digital, es decir, en la era de la hiper-información y de la hiper-comunicación. Así, si hay algo que distingue a un ser analógico de un ser digital es que el primero podía intuir algo acerca de su alienación mientras que el segundo sólo puede tener la absoluta certeza de ello. O por decirlo de otra manera: en la era analógica (en la que habitó esa era del Arte que duró poco más de 200 años) el problema capital -desde el punto de vista ideológico- era el de creer o no en la distinción entre Arte elitista y arte popular, mientras que en la era digital esa distinción resultaría patética, pues el arte se ha integrado definitivamente en lo social, se ha, por fin, democratizado. Es decir, el objetivo último del Arte Moderno, el de igualar el Arte con la Vida (recuerden: Arte=Vida) se ha hecho realidad, quizá incluso a su pesar, tal y como intentaremos demostrar.

O por decirlo ahora con un ejemplo: no es lo mismo ser (supuestamente) combativo y activista cuando TODA la información NO estaba al alcance de cualquiera (era analógica), que cuando TODO el mundo ya sabe eso que denuncian y combaten los artistas de forma absolutamente manierista y sofisticada…  y además desde una atalaya inevitablemente elitista, la del Museo Institucional. Así, la ingenuidad de Hans Haacke o la de Joseph Beuys pudo ser relativamente perdonable porque el Arte podía concebirse como una vía de información a la que no TODOS podían acceder, una vía que podía resultar medianamente creíble en la medida en la que fundamentaba su activismo en el rechazo de lo institucional, sin embargo resulta verdaderamente patético que los artistas se crean hoy en día provocadores de algo. Y ya no tanto por decir lo que ya TODO EL MUNDO SABE, que también, sino por hacerlo a rebufo de los mismos requerimientos de la Institución Político/Ideológica que va y resulta es más radical que ellos, los artistas. Qué risa.

Para justificar la exposición su comisaria habla de desequilibrios sistémicos en nuestra sociedad para concluir: “Desde la idea de que todos estamos al servicio de un sistema establecido, los artistas invitan al público a reaccionar” […] “La práctica artística puede ser definida como un ejercicio de libertad que se opone a la complacencia generalizada y a la homogeneización de un mundo cada vez más global. Si el arte transforma la realidad, o trasciende las ideas desde la marginalidad, el arte resiste creando”.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

¿Ven ustedes a lo que me refiero? Lean de nuevo las explicaciones de la comisaria si no les es de mucha molestia. No puede ser más hilarante un discurso que sólo se sostiene desde el voluntarismo buenista y simplón. Supongo que no haría falta señalar la extrema simplicidad que emana de la idea explicatoria genérica; que es ésta: porque todos estamos al servicio de un sistema establecido… los artistas invitan al público a reaccionar. Así, una vez más y como si no hubiera pasado el tiempo (Lehman Brothers, Internet, Big Data, Redes Sociales), estamos de nuevo ante los artistas como seres iluminados, mesiánicos.

Por otra parte ¿por qué aceptar que la práctica artística es un ejercicio de libertad cuando vemos que la intención de los artistas coincide a la perfección, ¡oh casualidad!, con la de los Poderes Fácticos? La Institución Política, es ahora (en la era digital=Corrección Política) la perfecta abanderada de todas las causas justas. Que otra cosa distinta a la auto-promoción de los Poderes Fácticos es lo que hagan después esos Poderes Fácticos en connivencia con el Mercado. Es precisamente la Instittución Política la que a través de sus Concejalías de Cultura y sucedáneos se limpia la deteriorada imagen usando a los artistas, comprándolos, y los artistas los que acuden raudos con el mocho a limpiarla para que ésta tenga una buena imagen. Y lo peor es que lo hacen por un puto plato de lentejas. Y perdón por perder las formas.

Además, ¿por qué presuponerle al público (al que tanto dicen respetar) una -intolerable- complacencia generalizada? ¿Acaso no podría ser abonable la tesis de que al público le proporciona cierto goce la alienación? ¿Y qué decir de la homogeneización, no es eso lo que al fin y al cabo pretende todo discurso buenista: homogeneización, igualdad, recorte de las diferencias? Por otra parte, ¿el arte transformador de la realidad… existiendo Internet? Me muero de risa de nuevo, no lo puedo evitar. En vez de decir que el arte resiste creando, ¿no sería mejor decir que la creación resiste a pesar de ese ejército de paniaguados engreídos que conforma ese mundillo del arte que patéticamente se resiste a reconocer el acabamiento del Arte (que se produjo desde que precisamente el arte se integró en lo social)? Tal y como decía en el postanterior, nunca en la Historia se había visto tanto supuesto activista comprometido chupándole el esfínter al Poder de forma tan perfecta.

*El artículo/noticia se encuentra en MAKMA. Aquí el enlace para quien lo quiera leer: https://www.makma.net/creacion-y-pueblo-el-arte-como-resistencia/

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Alberto Adsuara

Creación y pueblo: el arte como resistencia

Creación y pueblo
Juanli Carrión, Enric Fort Ballester, Núria Güell/Levi Orta, Rubén Ramos Balsa, Sara y André y Nil Yalter
Comisaria: Violeta Janeiro
Centre del Carme
C / Museo, 2. València
Hasta el 6 de mayo de 2018

“La exposición ‘Creación y Pueblo’ no sólo señala algunos desequilibrios sistémicos en nuestra sociedad, sino que cada una de las instalaciones que la componen se activan de manera formal o discursiva en la esfera pública. Desde la idea de que todos estamos al servicio de un sistema establecido, los artistas invitan al público a reaccionar”, así explicó la comisaria e investigadora, Violeta Janeiro, la nueva exposición del Centre del Carme.

‘Creación y pueblo-reacciona’ es el tercer proyecto resultante de la primera convocatoria V.O. de comisariado del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, y se articula a partir de una de las acepciones que se le atribuyen al arte: la resistencia, manifiesta, subvertida y entendida desde un posicionamiento diferente en cada una de las propuestas que se exhiben. Los planteamientos artísticos se activan en el plano discursivo o formal, buscando la implicación del público en la práctica del arte como resistencia.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Del 23 de enero al 6 de mayo los artistas Juanli Carrión, Enric Fort Ballester, Núria Güell/Levi Orta, Rubén Ramos Balsa, Sara y André y Nil Yalter cuestionan el sistema establecido y visibilizan, a través de sus obras, algunos de los síntomas o consecuencias de la sociedad de control. José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus, señaló que ‘Creación y Pueblo’ es una exposición «producida  por el Consorci, de carácter colaborativo que transgrede el ámbito del centro de arte para involucrar a toda la ciudadanía desde diferentes perspectivas”.

La exposición plantea la necesidad de una performatividad radical, no solo en el acto de señalar, sino también de invitar o involucrar a la sociedad en el ejercicio de resistir compartiendo el desafío. En la muestra se hace referencia a problemáticas que se dan en los países occidentales pero con la mirada puesta también hacia oriente o el continente africano. En este sentido se critican, entre otras cuestiones, la sacralización de algunas obras de arte según su autoría, la especulación inmobiliaria, la politización de la situación de los refugiados o la discriminación de la mujer.

Los artistas proponen diferentes formas de participación en su obra, de forma indirecta mediante la pegada de carteles por la ciudad de València, la edición de un periódico o la publicación de un anuncio peculiar en un medio valenciano (de esta forma el público puede acceder a la exposición sin necesidad de visitarla) así como de forma directa mediante la participación en talleres y otras propuestas.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Violeta Janeiro manifestó que «se trata de una exposición que está en construcción, que se va creando y transformando a través de diferentes irrupciones, desplazamientos y estímulos sobre las obras de arte. Así, más que actividades paralelas a la muestra lo que ofrecen los artistas son diferentes aproximaciones a sus obras a lo largo de varios meses”.

“Reiterarnos en la colectividad, y apuntar las diferentes formas de lo común a través del verbo, la mirada, la acción sugerida o dirigida, no es sino, otra forma de oposición a una época que se perfila hiper-individualizada. La práctica artística puede ser definida como un ejercicio de libertad que se opone a la complacencia generalizada y a la homogeneización de un mundo cada vez más global. Si el arte transforma la realidad, o transciende las ideas desde la marginalidad, el arte resiste creando”, explicó Janeiro.

Sara e André, carteles repartidos por la ciudad. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sara e André, carteles repartidos por la ciudad. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sara e André

Sara e André (Lisboa 1980 y 1979), redefinen el concepto de autoría a partir del préstamo y el apropiacionismo. Crean la instalación Logos, que reflexiona sobre los contenidos de la muestra a través de una serie de carteles y una publicación que reúne citas e imágenes de autoría ajena. Este material impreso, funciona como un dispositivo de distribución para un sistema de ideas que se recogen en la sala de exposición y que se propaga por toda la ciudad, generando relaciones con otros públicos que no necesariamente han tenido que visitar la muestra.

Enric Fort Ballester

Enric Fort Ballester (Benifaró de les Valls, 1987), significa la resistencia en su sentido físico, con una performance que requiere la fuerza de quince actores que sujetan tableros de treinta kilogramos de peso cada uno. Son performers ordenados de manera que su trabajo dificulta la entrada a la exposición. hold and breath (sujeta y respira), es el cuerpo funcionando al servicio de una estructura que desencadena una acción y consecuente reacción, para llevarnos al terreno de la biopolítica.

Exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Nil Yalter vs Julia Ramírez Blanco

Nil Yalter (Egipto, 1938) es una artista franco-turca. Representa un arte político en su sentido más literal. Pionera de un arte feminista en los sesenta, sus creaciones se sensibilizan con la condición de mujer emigrante. Su film La femme sans tete or the belly dance de 1974, anticipa un giro hacia un arte social. El encuentro de la artista con la investigadora Julia Ramírez Blanco, dará origen a nuevos significados de su obra leídos, hoy, desde el arte de la revuelta.

Juanli Carrión

Juanli Carrión (Yecla, 1982), hace una escultura progresiva que activa los saberes propios como una manera de conocimiento a la hora de resignificar o mapear el barrio del Carme. Memelismo Carmen plantea a través de las memorias y vivencias personales de los participantes, otras formas de reconocimiento, urdiendo en lo sensible maneras de singularizarnos para crear nuestros propios modos de existencia. A lo largo de la exposición, tendrán lugar varias lecturas de la pieza con los vecinos del barrio del Carme, de manera que la escultura, abstracta, mudará de forma constantemente.

Nuria Güell y Levi Orta, anuncio de compra de terreno en Siria. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Nuria Güell y Levi Orta, anuncio de compra de terreno en Siria. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Nuria Güell / Levi Orta

Nuria Güell (Vidreras, Gerona, 1981) y Levi Orta (La Habana, 1984), atraviesan los dispositivos de poder originando la crítica desde sus propias estructuras. La estética de un mapa inmobiliario es una acción-instalación que se inserta en la especulación de los mercados, que fluctúan camuflados en las buenas intenciones que estimulan los tópicos políticos de moda. Los artistas compran una propiedad en Siria, a una familia refugiada en Europa, aprovechando la situación de conflicto en su país de origen y su necesidad económica. Este proyecto se realiza en colaboración con el Middlesbrough Institute of Modern Art, institución a la cual los artistas donarán la propiedad adquirida. Un anuncio en prensa, prolongará la pieza fuera de las estructuras del Centro Cultural, interpelando al lector ante la posibilidad de compra.

Rubén Ramos Balsa

Rubén Ramos Balsa (Santiago de Compostela, 1978), desmonta convenciones científicas con pedagogías para un niño de cinco años, haciendo uso de enseñanzas alternativas que se explican a través de su instalación. Su obra se activa con talleres que dicta un mimo cuentacuentos que parte de las enseñanzas de un sistema matemático africano y que tienen como resultado una instalación de transmisión oral transcultural ‘África también quiere ir al espacio’.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.