El Mediterráneo de Xavier Mollà

Correspondència amb Mediterrània, de Xavier Mollà
Becats Alfons Roig 2013: Jesús Herrera y José Luis Cremades
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 8. Valencia
Hasta el 27 de septiembre de 2015

El Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM) acoge la exposición Correspondència amb Mediterrània del fotógrafo Xavier Mollà y Becats Alfons Roig 2013: Jesús Herrera y José Luis Cremades.

Correspondència amb Mediterrània es la primera obra individual que el fotógrafo Xavier Mollà presenta en un museo valenciano. “No es una retrospectiva, no narra la crónica de la actualidad, es una utopía, convencida, para demostrar que en cualquier lugar podemos convivir, porque nos entendemos a pesar de las diferencias religiosas y de los intereses”, afirmó el propio fotógrafo.

Paco Molina (izquierda) y Xavier Mollà, en la exposición 'Correspondència amb Mediterrània'. Imagen cortesía del MuVIM.

Paco Molina (izquierda) y Xavier Mollà, en la exposición ‘Correspondència amb Mediterrània’. Imagen cortesía del MuVIM.

La exposición de Mollà es un trabajo iniciado hace 25 años cuyo resultado final se muestra en el MuVIM, acompañada de un catálogo de gran formato donde colaboran literariamente Ricard Huerta, que a su vez comparte comisariato con Ximo Company, Emilio Garrido y el propio artista de Ontinyent. También hay un documental en torno a la obra del Mediterráneo, donde Garrido y Mollà ofrecen sus impresiones en torno al Mediterráneo. El audiovisual es obra de Josep Escrivà, Carlos Ripollés y Albert Sanz, y la música de Marta Espinós.

Fotografía de Xavier Mollà en la exposición 'Correspondència amb Mediterrània', en el MuVIM.

Fotografía de Xavier Mollà en la exposición ‘Correspondència amb Mediterrània’, en el MuVIM.

La Sala Parpalló exhibe la obra contemporánea de los becados Alfons Roig 2013: Una cosa enorme de José Luis Cremades, y El paisatge al nou Occident de Jesús Herrera. La exhibición de ambas muestras es un homenaje al padre Roig, cuyo legado está depositado en la Biblioteca del MuVIM.

La apertura de ambas propuestas congregó a numerosos representantes del mundo cultural y político valencianos como la vicepresidenta de la Diputación, Maria Josep Amigó, el diputado de Cultura, Xavier Rius, la vicepresidenta de Les Corts, Carmen Martínez, la concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Valencia, María Oliver, Carmen Alborch, Romà de la Calle, los diputados provinciales Josep Vicent Bort, Bartolomé Nofuentes, Modesto Martínez y Beatriz Simón, el escritor Ferran Torrent y el director del MuVIM, Paco Molina.

Fotografía de Xavi Mollà, de la exposición Correspondència amb Mediterránia, en el MuVIM.

Fotografía de Xavi Mollà, de la exposición Correspondència amb Mediterránia, en el MuVIM.

 

Silmäterä: ¡Peligro, mujer protectora!

Silmäterä, de Jan Forsström
Sección oficial de largometrajes
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Madre no hay más que una, pero cuando su figura se engrandece hasta querer abarcarlo todo, siendo más-que-una la totalidad, surgen los problemas. Problemas para el hijo que, de sentirse protegido, pasa a reclamar el aire que le falta por tan asfixiante delirio de seguridad. Silmäterä, del director finlandés Jan Forsström, narra el caso de una de esas madres sobreprotectoras. Marja (Emmi Parviainen) es una madre soltera feliz de tener para sí a su hija Julia (Luna Leinonen Botero). Hasta que llega Kamaran (Mazdak Nassir) reclamando su paternidad, para desatar en ella un irracional estado de sitio en defensa de su queridísima hija.

Emmi Parviainen (izquierda) y Luna Leinonen Botero en un fotograma de 'Silmäterä', de Jan Forsström. Cinema Jove.

Emmi Parviainen (izquierda) y Luna Leinonen Botero en un fotograma de ‘Silmäterä’, de Jan Forsström. Cinema Jove.

Silmäterä se presentó a concurso en Cinema Jove después de que lo hiciera la rumana Roxanne, de Vali Hotea. Merece la pena su visionado una al lado de la otra, porque de la comparación entre ambas películas saltarían chispas en un debate posterior. En ambas hay dos hombres solicitando su justa paternidad, pero el destino de los acontecimientos es muy distinto en una y otra. En Silmäterä, Kamaran es despreciado como padre de esa hija, lo cual provoca sucesivos desatinos en la mente de Marja, mientras en Roxanne, la paternidad reclamada va encontrando apoyos, por dolientes que sean, en pos de una verdad que se le trata de ocultar.

Emmi Parviainen en un fotograma de 'Silmäterä', de Jan Forsström. Cinema Jove.

Emmi Parviainen en un fotograma de ‘Silmäterä’, de Jan Forsström. Cinema Jove.

Silmäterä, he ahí su principal virtud, ahonda en la sobreprotección de esa madre soltera, mostrando los estragos de su obsesión. La muestra sin caer en la tentación, tan posmoderna, de terminar deleitándose con el sin sentido al que convoca el progresivo avance hacia el abismo, de una mujer entrega a la defensa numantina de su hija. Kamaran, que tan sólo pretende el reconocimiento de su paternidad y poder conocer a Julia, será el detonante de la explosividad de Marja, posesiva hasta límites suicidas.

Jan Forsström debuta en el largometraje con Silmäterä, y lo hace con grandeza. No sólo por saber trasladar a la pantalla un material tan ignífugo sin quemarse, sino por hacerlo asumiendo riesgos en la interpretación por parte de dos jóvenes (jovencísima Luna Leionen) actrices. El salto al vacío le sale bien, porque la película sigue los avatares de esa madre y su hija, cuanto más unidas igualmente condenadas a un suicida aislamiento. Soledad que ya viene marcada por el trabajo nocturno de Marja y esa pléyade de trabajadores de diferentes países, a modo de metáfora de la difícil convivencia entre culturas diversas.

Luna Leinonen Botero en un fotograma de 'Silmäterä', de Jan Forsström. Cinema Jove.

Luna Leinonen Botero en un fotograma de ‘Silmäterä’, de Jan Forsström. Cinema Jove.

Forsström no rehúye este conflicto social, pero apunta en otra dirección: “Estoy también interesado en las cuestiones sociales, pero opino que son a menudo un subproducto de la psicología”. Y la psicología de esa madre soltera que tiende a proteger a su hija pistola en mano si hace falta, es lo que reclama toda la atención del director finlandés. Y a ello se entrega, mostrando el paulatino descenso a los infiernos de Marja, cuya irracionalidad se nutre de los fantasmas que van poblando su cabeza, por efecto de una maternidad que niega la función paterna.

Silmäterä, como ya sucediera en Nagima o en Ártico, otras dos películas a concurso, pero ofreciendo una salida bien distinta, habla de la maternidad y las dificultades para sacar adelante un hijo, cuando la existencia está cogida con hilos. Con tan finísima urdimbre emocional, Forsström teje una historia cuyo giro final la engrandece. Sin duda candidata al Premio Luna de Valencia.

Emmi Parviainen en un fotograma de 'Silmäterä', del director finlandés Jan Forsström. Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove

Emmi Parviainen en un fotograma de ‘Silmäterä’, del director finlandés Jan Forsström. Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove

Salva Torres