Buenas prácticas: nombrarlas no significa aplicarlas

SOBRE EL COMITÉ DE EVALUACIÓN DEL CONSORCIO DE MUSEOS

Desde la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana se ha hecho pública la composición de la comisión evaluadora que se encargará de la selección del órgano de dirección del Consorcio de Museos. Desde AVVAC exponemos nuestra disconformidad con la selección de este comité evaluador, puesto que en él se percibe una forma de gestión y organización continuista y anclada en políticas del pasado que no hacen honor a la declaración de intenciones de su Código de buenas prácticas.

A pesar del énfasis que desde la Consellería se ha puesto en la equidad de la distribución de los porcentajes que componen este comité (33,3% sector profesional, 33,3% sociedad civil, y 33,3% administración), desde AVVAC recordamos que una de las reivindicaciones fundamentales que el sector del arte viene haciendo es la desvinculación del poder político de la cultura para garantizar de esta forma su independencia ideológica. Por esto, no entendemos que se plantee un comité evaluador con un 33,3% de miembros políticos ligados a la administración compuesto por Vicent Marzà, Conseller de Cultura; Carmen Amoraga, Directora general de Cultura y Patrimonio; Xavier Rius, diputado provincial de Cultura de la Diputación de Valencia. Desde nuestro punto de vista el sector político debe tener representación en estos comités con voz pero sin voto. La Administración tan solo debería velar por el buen funcionamiento de dicho comité, y asegurar así su profesionalidad y neutralidad.

La toma de decisiones debe quedar reservada exclusivamente a los profesionales o expertos en la materia que deberían ser siempre de reconocido prestigio. Además cabria esperar la designación de profesionales que aportaran nuevas visiones y criterios renovados que propiciarán el cambio demandado en esta nueva etapa. En este sentido nos sorprende la elección de algunos miembros vinculados a anteriores gobiernos y formas pretéritas de administrar la cultura. Es el caso de Manuel Muñoz representando a la Academia de San Carlos y especialmente de Felipe Garín, anterior director de la institución, apartado de su cargo por la propia Consellería y ahora encargado de valorar a su sucesor. Esta designación nos parece esperpéntica, dado que desde los primeros encuentros que las asociaciones profesionales hemos mantenido con los órganos de gobierno, se reclamó su destitución por la opaca y controvertida gestión de los recursos al frente del Consorcio de Museos.

Atendiendo a la diversidad que el proyecto del Consorcio supone, no termina de entenderse el solapamiento de perfiles vinculados fundamentalmente a la historia del arte y a la gestión del patrimonio en relación a la ausencia de miembros dedicados a la gestión de la producción cultural contemporánea. La presencia de una experta en Sorolla (su biznieta) Blanca Pons Sorolla, de una restauradora y experta en patrimonio Victoria Vivancos, Sebastià Miralles de la Universitat Politècnica de València; Susana Lloret, directora de la Fundación Por amor al arte y de dos expertos como Garín y Manuel Muñoz ligados a las políticas culturales del anterior gobierno. Además contrasta con la ausencia de profesionales con experiencia en la gestión de alguna institución foránea y de prestigio similar al Consorcio.

En este sentido otra propuesta de AVVAC que ha sido obviada, es la necesidad de una diversidad geográfica de los miembros de la comisión. Al menos dos tercios deberían ser de fuera de la comunidad, al objeto de procurar la máxima independencia posible en cuanto a vínculos personales o intereses profesionales con los candidatos. En este punto queremos destacar que todos los miembros propuestos por Conselleria pertenecen al ámbito valenciano, por lo que se corre el riesgo de que su decisión esté más ligada a afinidades personales con los participantes que a un criterio profesional, justo y ecuánime.

Por otro lado lamentamos la escasa presencia en el comité de selección de miembros que ejerzan su labor en las provincias de Castellón y Alicante, limitando la presencia en representación de la administración a Rosa María Castells, registro y conservación de MACA. Al segregar a las provincias de Castellón y Alicante de la comisión evaluadora no se ha tenido cuenta el carácter autonómico de la propia institución.

A estos diez nombres propuestos desde la administración, se suman los representantes de AVVAC y AVCA, quedando en inferioridad numérica el voto que representa al sector profesional.

Queremos subrayar que las premisas que han determinado las propuestas que desde AVVAC hemos barajado, han sido la independencia y el rigor profesional. Es por esto por lo que se decidió invitar a Iñaki Martínez Antelo, director del MARCO de Vigo desde el 2005, y primer director de museo de este país designado a través de un concurso público. Se trata de un defensor de las buenas prácticas tal y como lo demuestra su gestión al frente de los distintos centros que ha dirigido: Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela (1996-1998), coordinador de exposiciones en el Auditorio de Galicia (1998-2002) y coordinador de actividades culturales en Casa Asia, Barcelona (2002-2003). En febrero de 2011 fue elegido presidente de la Asociación de Directores de Arte Contemporáneo de España. La gestión de Martínez Antelo se caracteriza ante todo por un marcado perfil actual, y una apuesta constante por el arte emergente.

Creemos que la fórmula planteada desde la administración no es la más adecuada y dificulta la profunda renovación de una institución fallida y obsoleta como el Consorcio de Museos, creada para Consuelo Ciscar. Urge la necesidad de generar desde las administraciones nuevos modos de funcionar en red, trabajar en estrategias que faciliten recursos y dotar de autonomía a los diversos espacios, para que sus contenidos se gestionen desde la libertad e independencia.

Los nuevos planteamientos políticos, no pueden desarrollarse sin profundizar en el carácter público de convocatorias y concursos, un derecho que hasta ahora se había arrebatado a la sociedad. Por ello, desde las asociaciones profesionales, nos afanamos en exigir el rigor necesario en los procesos, imparcialidad y respeto territorial. Desde AVVAC exigimos a los representantes políticos que velen por la profesionalidad de este comité, y lleven a cabo un riguroso proceso de baremación que estudie con la debida profundidad y atención cada una de las propuestas presentadas, para que la decisión que finalmente se tome se traduzca en progreso y enriquecimiento cultural.

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló

El MuVIM, contra el pensamiento único

Presentación de los nuevos directores del MuVIM y Museu d’Etnologia
Rafael Company y Francesc Tamarit
Diputación de Valencia

Xavier Rius, diputado de Cultura, presentó a los nuevos directores del MuVIM y Museu d’Etnologia, Rafael Company y Francesc Tamarit, respectivamente, como “personas de la casa”. Sus predecesores en el cargo, Francisco Molina y Joan Gregori, también lo eran. Al menos así fueron presentados en su momento. ¿La diferencia? Que ahora, según se desprendió de las palabras de Rius, los directores gozarían de total independencia, libres de las injerencias políticas habidas en muchos casos hasta la fecha. Rafael Company, al tomar la palabra, fue más lejos al señalar que el MuVIM impulsará el debate social, pudiendo incluso “resultar una entidad incómoda para los abanderados del pensamiento único”.

Rafael Company, director del MuVIM. Foto: Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Rafael Company, director del MuVIM. Foto: Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Company, que fue quien dirigió el MuVIM en su nacimiento hace ya 14 años, pretende volver a los orígenes de un museo caracterizado por la exposición de obra gráfica, carteles y fotografías precisamente enmarcadas en la Ilustración y la Modernidad de la que hace gala el nombre de la institución museística. De esta forma, Company, que fuera alumno aventajado de Román de la Calle, su sucesor en el cargo en aquellos tempranos días del MuVIM, parece igualmente querer recuperar lo que tantas veces promovió su mentor: que no hubiera exposición, sin reflexión.

Francesc Tamarit, director del Museu d'Etnologia. Foto de Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Francesc Tamarit, director del Museu d’Etnologia. Foto de Raquel Abulaila por cortesía de la Diputación de Valencia.

Francesc Tamarit viene a reemplazar a Joan Gregori, quien a su vez reemplazó hace bien poco a Joan Seguí, al frente del Museu d’Etnologia. En este caso, navegará por aguas menos turbulentas que las del MuVIM, por cuanto Seguí ha gozado durante los ochos años que ha dirigido el museo de un reconocimiento al que se sumó el propio Tamarit. De hecho, desembarca con la idea de seguir interpretando la cultura popular valenciana, al tiempo que se profundiza en el estudio de sus valores vigentes. Puso un ejemplo: el planteamiento de una exposición acerca de si nuestros antepasados eran más ecologistas que los ciudadanos actuales.

Xavier Rius quiso dejar claro que la dirección de ambos museos estaba ahora en manos de “profesionales con experiencia” y, sin duda, “personas de la casa”. Y lo justificó diciendo: “No podemos buscar fuera lo que tenemos dentro”. Sobre todo después de responder a la pregunta de por qué no se han sacado ambas plazas a concurso público, alegando que la Diputación de Valencia no puede hacerlo porque “la tasa de reposición impuesta por el Gobierno central es cero”.

La presentación de Company y Tamarit vino acompañada de cierta declaración de intenciones acerca de la “transversalidad” entre los distintos organismos culturales de la Diputación, de “recuperar la valencianidad”, así como “redescubrir el riquísimo patrimonio artístico de la Diputación de Valencia”. También José Miguel Cortés, director del IVAM, apostó al tomar el cargo en sustitución de Consuelo Císcar por potenciar el valioso patrimonio artístico con el que cuenta el museo valenciano de arte moderno. La necesidad, por aquello de la crisis económica y, sin duda, de la propia convicción en lo que se tiene, transformándose en virtud.

De la exposición permanente ‘La aventura del pensamiento’, auténtica joya del MuVIM impulsada originariamente por quien ahora vuelve a tomar las riendas del museo, dijo Company que se abrirá “a la mayor brevedad posible”. Problemas derivados de la licitación pública destinada a renovar sus contenidos, han obligado a mantenerla cerrada más allá del tiempo previsto.

De izquierda a derecha, Rafael Company, Maria Josep Amigó, Xavier Rius y Francesc Tamarit.

De izquierda a derecha, Rafael Company (MuVIM), Maria Josep Amigó, vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Xavier Rius, diputado de Cultura, y Francesc Tamarit (Etnologia).

Salva Torres

Paz Olmos, otro ‘cadáver’ cultural

Paz Olmos, destituida como directora del Museo San Pío V
Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte
Generalitat Valenciana

A Consuelo Císcar la echaron del IVAM, o se fue, según el color con el que se mire su marcha, antes del cambio de rumbo político. Y, tras él, han seguido sus pasos Inmaculada Gil Lázaro, responsable de Teatres, y ahora Paz Olmos, directora del Museo San Pío V. ‘Cadáveres’ culturales de la época de gobierno del PP, al que cabría sumar los de Mayrén Beneyto, como responsable de la concejalía de Cultura, y la propia Rita Barberá, como alcaldesa de Valencia. Un ramillete de mujeres que, tras formar parte durante años de la escena pública valenciana, desaparece, para tristeza de sus correligionarios y alegría de quienes las sufrieron.

En el caso de Paz Olmos (ver: https://www.makma.net/san-pio-v-el-museo-sin-rumbo/),  resulta harto elocuente atender a las razones dadas por la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte para justificar su destitución. Según informa Europa Press, a la directora del Museo San Pío V se le comunicó que, después de haber evaluado un informe sobre el estado de conservación de las obras de arte y de la gestión global de la pinacoteca, se ha decidido retirar a Paz Olmos de la dirección del Museo de Bellas artes “para empezar una nueva etapa de gestión que garantice la conservación y el buen funcionamiento del que es el museo con el fondo artístico más importante de las valencianas y los valencianos y uno de los patrimonios artísticos más importantes en el ámbito europeo”.

Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia.

Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia.

De manera que, según se informa en el comunicado de Cultura, se prescinde de su gestión como responsable del museo, tras lo cual Paz Olmos cuenta con diez días para hacer las alegaciones pertinentes a esta decisión.

Según indica la Conselleria, pasado el periodo de alegaciones de la que ha sido directora del Museo de Bellas artes, desde la Conselleria de Educación se procederá a designar una persona que lo dirija de forma provisional, durante unos meses, hasta que esté elaborado un manual de buenas prácticas en instituciones culturales que permita presentar candidaturas a las direcciones como las de esta pinacoteca.

El conseller de Cultura, Vicent Marzà, tiene la intención de escuchar a los técnicos del museo que han llevado a cabo tareas de conservación y restauración de las obras de arte, así como del equipo especializado en las distintas áreas de gestión para iniciar un funcionamiento transparente, racional y justo de la pinacoteca, según se apunta en el comunicado.

Medidas

Del mismo modo, desde la Conselleria “se tomarán las medidas de urgencia necesarias para evaluar y solucionar en los términos que se pueda la climatización del museo, que ha generado problemas tanto para los visitantes como para la conservación de las obras. La dirección del museo tenía constancia de esta problemática desde diciembre de 2014, pero se optó para bloquear el contrato de mantenimiento de las instalaciones.

Por otro lado, ha destacado que los principales protocolos de actuación se centrarán en líneas de actuación relacionadas con la conservación y restauración de los fondos; medidas para reactivar el mantenimiento de las instalaciones; medidas para garantizar la vigilancia y la seguridad de las obras; la reactivación de las funciones del patronato del museo; así como la revisión de las necesidades de personal técnico y especializado del museo.

Paz Olmos en una imagen extraída de Youtube durante la presentación de la Sala Sorolla en noviembre de 2011.

Paz Olmos en una imagen extraída de Youtube durante la presentación de la Sala Sorolla en noviembre de 2011.

Ver lo publicado en Makma, cuando fue nombrada directora del San Pío V:
https://www.makma.net/san-pio-v-el-museo-sin-rumbo/
https://www.makma.net/ester-alba-paz-olmos-ocupa-un-cargo-que-no-entiendo/

 

 

La sospechosa plaza 85 de la ex directora de Teatres

Informe de CCOO
Sobre la plaza 85 de Inmaculada Gil Lázaro, ex directora de Teatres de la Generalitat Valenciana

El sindicato CCOO ha elaborado un informe en el que sostiene que la exdirectora general de Teatres de la Generalitat Inmaculada Gil Lázaro “no acredita titulación” para ocupar la plaza número 85 de coordinadora del Centre Coreogràfic en CulturArts y, por lo tanto, “engañó durante 17 años” a la institución.

El documento, al que ha tenido acceso Europa Press, se acompaña de una carta dirigida al director general de CulturArts, José Luis Moreno, en la que se le solicita que requiera a Gil Lázaro que acredite la titulación de diplomatura, licenciatura o de grado equivalente, requisito para ocupar la plaza 85 del catálogo de Teatres, ahora en CulturArts.

Asimismo, le recuerda que “si el contrato estuviera en fraude de ley se debe proceder a la extinción inmediata del mismo”. El informe -que ha elaborado la Sección Sindical de CCOO en CulturArts y firma Roberto Lisart, ahora afiliado al sindicato pero que fue tres veces presidente del Comité de Empresa- explica que en junio de 1981, Gil Lázaro concluyó su formación de danza y que la certificación presentada posteriormente indicaba que se había realizado el depósito del Título Profesional de Danza, “lo que tiene una equivalencia que corresponde con los actuales estudios medios” de esa disciplina.

Centre Coreográfic. Teatres de la Generalitat Valenciana.

Centre Coreográfic. Teatres de la Generalitat Valenciana.

El 10 de marzo del año 2000, la dirección de Teatres de la Generalitat comunica la aprobación del catálogo de puestos incluyendo la plaza número 85 de nueva creación, catalogada como A/B 24-E038 y que constaba como vacante. “Esto significa que las indagaciones de la dirección sobre la certificación de estudios aportada por la trabajadora no debería haber tenido una valoración favorable para Inmaculada Gil Lázaro”, defiende el texto.

“No obstante -prosigue el documento-, el 1 de abril de 2000 un nuevo contrato de interinidad la adscribe a la plaza 85 pese a que sus estudios la acreditan para un título profesional de danza clásica, que no tiene equivalencia como título de licenciada o de grado equivalente. Por este motivo principal, Consuelo Císcar (entonces secretaria autonómica de Cultura), suscribe un contrato de naturaleza especial de alta dirección en 2001, el primero de una cadena para poder salvar el requisito de titulación de Gil Lázaro, que se convertía en personal directivo de la entidad sin todavía ostentar el rango de subdirectora”.

Recientemente, el 1 de julio de 2015 Gil Lázaro ha sido de nuevo adscrita a la plaza 85 de Teatres, subrogada en CulturArts. Para el sindicato, “toda la legislación competente en materia de Ordenación Académica estudiada por esta sección sindical es completamente desfavorable a la posibilidad de una convalidación del expediente de Gil Lázaro que la faculte para ocupar un grupo B (A2).

Su certificación de sexto curso de Danza Clásica equivale al bachillerato artístico al que faculta el actual Grado Medio de Danza y siempre que el solicitante de equivalencia tengan aprobadas las materias comunes de otra modalidad de bachillerato”.

En el citado documento se añade que “en el supuesto de que Gil Lázaro hubiera solicitado una convalidación en el Conservatorio (que no consta en su expediente) y si acaso hubiera sido resuelta favorablemente, estamos ante un supuesto insalvable. La equivalencia buscada y la norma son claramente restrictivas y queda acotada la convalidación para el ejercicio de la docencia, ya que, ni en el caso de CulturArts ni tampoco anteriormente Teatres, son instituciones docentes con una matriz reconocida. El puesto de trabajo que Inmaculada diseñó y mantuvo valiéndose de su privilegiada posición política no tiene un perfil docente”.

En la misma línea, la sección sindical añade: “Si en anteriores informes hemos hecho constar que la plaza debería estar amortizada desde el 1 de enero de 2013 -por la ley de la Generalitat de reestructuración de sus empresas públicas- y se cometió un fraude y una presunta actuación de prevaricación administrativa, en este informe cuestionamos el requisito de titulación para el acceso a la plaza”. “Este callejón sin salida agota la vía argumental (…). La leyenda urbana que circuló por Teatres/CulturArts durante 17 años se hace realidad: Inmaculada no tiene carrera”, concluye Lisart.

Inmaculada Gil Lázaro. Teatres de la Generalitat Valenciana.

Inmaculada Gil Lázaro. Teatres de la Generalitat Valenciana.

 

Raquel Gutiérrez, otro ‘cadáver’ del IVAM

La subdirectora de Colecciones y Exposiciones del IVAM, Raquel Gutiérrez, presentó ayer miércoles 2 de julio su dimisión al director del museo, José Miguel G. Cortés. ¿El motivo? Que quiere volver a su puesto en Acción Exterior tras varios años en el IVAM, justo en el momento en que se ha hecho pública la Intervención de la Generalitat que ha destapado las numerosas irregularidades cometidas durante los años al frente del museo de Consuelo Císcar.

Raquel Gutiérrez, salpicada por el informe dado que ella formó parte del equipo de Císcar con responsabilidad en diversas áreas, será sustituida por Ramón Escrivà y Josep Salvador, a cargo de exposiciones y colección, respectivamente.

Fachada del IVAM.

Fachada del IVAM.

A continuación reproducimos el texto que publicamos en su día, en el que se revela el grado de implicación de Raquel Gutiérrez en los hechos denunciados por Intervención, a raíz de los cuales la propia dirección actual del IVAM ha tramitado las oportunas alegaciones por si hubiera actos constitutivos de delitos penales.

Para que el IVAM fuera lo que fue durante los años que Consuelo Císcar dirigió y, a tenor del informe económico, manejó a su antojo el museo valenciano, ha tenido que haber personas que, junto a ella, han ido dando por buenas sus actuaciones. Algunas, debido a su carácter lábil; otras, por interesada aquiescencia y, seguramente las más, por asunción tácita de lo que se entendía por práctica normal de la gestión pública de la cultura. Algunas han desaparecido del actual equipo encabezado por José Miguel Cortés. Otras, sin embargo, continúan.

El informe, en este sentido, es claro y contundente: “Se han detectado irregularidades en todas las fases de la tramitación de los expedientes de contratación, fraccionamientos indebidos en el objeto del contrato y tramitaciones urgentes sin una justificación suficiente”. Y quienes estaban encargados de aprobar esos gastos también figuran con nombres y apellidos en el informe: “El perfil directivo es el competente para aprobar la propuesta de gasto”.

Perfil directivo que, “según el documento facilitado por el IVAM”, lo integraban “los siguientes trabajadores”. Atentos al dato. Administración y Finanzas: Juan Carlos Lledó Rosa y Raquel Gutiérrez. Gestión Interna: Juan José Bría Gómez y Raquel Gutiérrez. Comunicación y Desarrollo: Marina Moragues, Raquel Gutiérrez y Encarna Jiménez Losantos. Publicaciones: Norberto Martínez Ibáñez y Raquel Gutiérrez. Técnico Artística: Raquel Gutiérrez.

No hace falta ninguna prueba de agudeza visual para constatar la repetición de un nombre: el de Raquel Gutiérrez, entonces involucrada en todas las áreas del equipo directivo del IVAM auditado y, en la actualidad, Subdirectora General de Colecciones y Exposiciones, a pesar de la criba realizada por José Miguel Cortés a la hora de poner tierra de por medio con respecto a Consuelo Císcar. También formó parte de la Comisión de Adquisición de Obras de Arte (C.A.) que desde 2006, según el informe, la integraba la directora gerente (Consuelo Císcar), el director económico-administrativo (Juan Carlos Lledó), la directora del área técnico-artística (Raquel Gutiérrez) y un experto en arte contemporáneo designado por la Dirección (Tomás Llorens).

Y aunque “no queda constancia de que todas las propuestas recibidas por el IVAM sean sometidas a la C.A.”, el informe sí deja claro que dichas propuestas (aún partiendo de Consuelo Císcar) “son informadas favorablemente por los restantes miembros en los términos propuestos”. Por volver a recordarlos, se resumían en lo siguiente: es una “oportunidad extraordinaria para enriquecer los importantes fondos del museo”. De manera que la responsabilidad en los gastos difícilmente justificables que aparecen con todo lujo de detalles en el informe, recae directamente en las personas que integraban esa Comisión.

Durante los años 2009 a 2013 también incurrió el IVAM en un gasto por importe de 63.830,06 euros a favor de Tomás Belaire Parra, en concepto de servicios de traducción de textos en valenciano, habiéndose satisfecho un total de 62.689,28 euros. Cantidad que, como recoge el informe, resulta injustificable dado que dicha prestación de servicios podía haber sido realizada de manera gratuita por el Servicio de Traducción y Asesoramiento del Valenciano (STAV) de la Generalitat.

La destitución de los cuatro subdirectores generales del IVAM, nada más tomar posesión del cargo José Miguel Cortés el 23 de septiembre de 2014, tal y como lo recoge el actual director en sus alegaciones al informe, “por no merecer la confianza tan necesaria para el ejercicio de sus respectivas responsabilidades”, pudiera ser el cierre en falso de la herida por la que se ha ido desangrando económicamente el IVAM durante estos últimos diez años. La mala sombra de Consuelo Císcar, por lo que se ve en la auditoría, abarca a muchos más.

Raquel Gutiérrez, primera por la izquierda, dimite como subdirectora de Colecciones y Exposiciones del IVAM.

Raquel Gutiérrez, primera por la izquierda, dimite como subdirectora de Colecciones y Exposiciones del IVAM.

Salva Torres

Aimeur: “Es imposible que esto vaya a peor”

Destroy. El corazón del hombre es un abismo, de Carlos Aimeur
Editorial Drassana
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
Viernes 26 de junio, 2015, a las 19.30h

Carlos Aimeur en Valencia es una firma asociada a la cultura, materia que impregna sus neuronas después de trabajar como periodista especializado en Las Provincias, El Mundo y otros medios. Actualmente es jefe de CulturPlaza.com. Cinéfilo empedernido, con varios proyectos audiovisuales en su haber, ávido lector y dueño de una prodigiosa memoria, era inevitable que antes o después  revelara su faceta de escritor. Y así lo hizo.

Portada de Bonaventura, de Carlos Aimeur.

Portada de Bonaventura, de Carlos Aimeur.

Sorprendió con Bonaventura, un relato de crímenes ambientado en la Valencia de la Guerra de la Sucesión que mereció el Premio Ciudad de Valencia 2007. Aimeur demostraba una solvencia y madurez impropia de un primer título, aspirando  a crear una atmósfera de intriga histórica similar a la de dos grandes hitos literarios: El nombre de la rosa y El Perfume. Sólo sus íntimos sabían que Bonaventura era en realidad su segunda historia  pues con anterioridad afiló sus garras con otra muy diferente: Destroy. El corazón del hombre es un abismo que hace poco publicó la editorial bilingüe Drassana, y que se presenta el 26 de junio por la tarde en el MuVIM.

Situada en la Valencia de los noventa, evoca la extinta Ruta del Bakalao sin nostalgia a través de una serie de personajes que la viven con intensidad: un camello, una puta yonqui y el encargado de una discoteca. A partir de las declaraciones de una prostituta, una juez novata y dos policías veteranos investigan un crimen ocurrido en Aldaia.

Además de una novela negra Destroy es la crónica de una generación, la que pasó su juventud en los noventa y maduró con la llegada del nuevo siglo para convertirse en “gente sin grandes metas ni pasiones, moderadamente progresistas, tímidamente burgueses, convencionales. Gente para los que vivir, como dice Carlos Marzal, es un puro mecerse insatisfecho que se consuela en su vaivén”.

Portada de 'Destroy. El corazón del hombre es un abismo'. Editorial Drassana.

Portada de ‘Destroy. El corazón del hombre es un abismo’. Editorial Drassana.

Toda primera novela es una especie de taller literario. ¿Qué aprendió usted con Destroy?

Que los personajes y la historia mandan. Hasta que no me sometí a ellos, hasta que no hice lo que ellos debían hacer, no tuve novela. En ocasiones, al hablar con escritores, cuando me decían que los personajes tenían vida propia y todas esas cosas pensaba que me estaban vendiendo humo. Pero no. Es verdad. Ocurre.

¿Cómo  se sumergió en los bajos fondos sin acabar entre rejas? 

Iba con la Policía, unos de confianza que conozco. (Risas) Realmente he tenido problemas con la primera parte de la historia, porque tenía que ponerme en situaciones y comprender actitudes que no me eran ni remotamente próximas. Algunos amigos me han comentado que leído les resulta extraño, como si la hubiera escrito otra persona. Para mí es un elogio porque significa que he conseguido lo más difícil, o al menos a mí me lo parece, que es ponerme en la piel de personas totalmente distintas a mí.

Valencia queda algo desdibujada como telón de fondo. ¿Fue deliberado no dar mucho protagonismo a la ciudad a favor de los personajes?

Fue por no ser redundante. Valencia estaba ahí. Quien la conoce la ve y quien no la conoce se la imagina.

¿Qué circunstancias confluyeron para generar un fenómeno como la Ruta del Bakalao y por qué dejó de existir?

Ha habido gente que lo ha analizado. Creo que es más producto de las circunstancias. Confluyeron un tipo de diversión, una legislación horaria muy laxa y otras circunstancias, como la irrupción de determinadas drogas recreativas, que unidas a las ansias de libertad permitieron esa celebración del exceso. Habría sido divertido si no hubiera sido tan largo, pero lo que era una fiesta se acabó convirtiendo en algunos casos en una pesadilla. En general, la mayoría de la gente que conozco que realizó la Ruta del Bakalao se fue distanciando conforme fueron adquiriendo responsabilidades, personales, laborales, familiares… Era una etapa de su vida.

¿Cuál es su postura respecto a las drogas? 

No tengo una postura única. No puedo poner en el mismo plano drogas nocivas como la cocaína, la heroína o el alcohol, que otras drogas de perfil más bajo como la marihuana o el tabaco. Lo que sí es evidente es que la represión, la Ley Seca, ha fracasado. Eso es un hecho. No sé cuál es la solución, si hay una o varias. Lo que sí que tengo claro es que la actual ‘solución’ no soluciona nada. Y obstinarse en un error es de necios.

¿Como jefe de cultura de Valencia Plaza, qué opina del momento cultural que vive nuestra Comunidad? ¿Espera algo positivo en este aspecto del cambio político?

Cualquier cambio suele ser para bien. En este caso, es imposible que sea peor. Durante la última década la actuación en materia cultural del PP en la Comunidad Valenciana ha acumulado más sombras que luces. Los últimos cuatro años han sido desastrosos. Todo aquello que se advertía desde la prensa o señalaban algunos desde el propio seno de las instituciones, se ha cumplido. Cuando denunciábamos proyectos faraónicos sin sentido como la Bienal de las Artes, se nos criticaba por ser antivalencianos. Cuando denunciabas el comportamiento irregular de personajes, te señalaban a ti. No creo que el PP lo haya hecho todo mal, pero sí que constato que durante los últimos años han permitido toda clase de desmanes y estupideces amparados en que era ‘su gente’. Que personajes como Consuelo Císcar o Paz Olmos hayan dirigido museos como el IVAM o el San Pío V ha sido una broma de mal gusto y ha durado tanto que ha sido denigrante.

El año 2015 trae un aluvión de novedades literarias escritas por valencianos. ¿Estamos ante un fenómeno puntual o son los  frutos de una cantera de novelistas que dejarán huella?

Es una ola, coyuntural, quizás, pero con visos de permanecer. Ahí será fundamental la respuesta del público. Si la audiencia responde y esos autores se pueden profesionalizar, habrá más testarudos.

¿Alguna nueva historia entre manos?

Muchas. Demasiadas. Lo peor es que no tengo tiempo para ellas. Prefiero pasar el poco tiempo disponible con mi hijo. Espero que la posteridad me perdone (Risas) pero prefiero jugar al fútbol con mi hijo, aunque siempre me gana de un gol, qué cosas.

El periodista y escritor Carlos Aimeur. Imagen cortesía del autor.

El periodista y escritor Carlos Aimeur. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

La mala sombra del IVAM es alargada

Informe provisional de control financiero realizado al IVAM
Intervención General de la Generalitat
Ejercicios 2009 al 2014
Con fecha 21 de mayo de 2015

Para que el IVAM fuera lo que fue durante los años que Consuelo Císcar dirigió y, a tenor del informe económico, manejó a su antojo el museo valenciano, ha tenido que haber personas que, junto a ella, han ido dando por buenas sus actuaciones. Algunas, debido a su carácter lábil; otras, por interesada aquiescencia y, seguramente las más, por asunción tácita de lo que se entendía por práctica normal de la gestión pública de la cultura. Algunas han desaparecido del actual equipo encabezado por José Miguel Cortés. Otras, sin embargo, continúan.

El informe, en este sentido, es claro y contundente: “Se han detectado irregularidades en todas las fases de la tramitación de los expedientes de contratación, fraccionamientos indebidos en el objeto del contrato y tramitaciones urgentes sin una justificación suficiente”. Y quienes estaban encargados de aprobar esos gastos también figuran con nombres y apellidos en el informe: “El perfil directivo es el competente para aprobar la propuesta de gasto”.

Perfil directivo que, “según el documento facilitado por el IVAM”, lo integraban “los siguientes trabajadores”. Atentos al dato. Administración y Finanzas: Juan Carlos Lledó Rosa y Raquel Gutiérrez. Gestión Interna: Juan José Bría Gómez y Raquel Gutiérrez. Comunicación y Desarrollo: Marina Moragues, Raquel Gutiérrez y Encarna Jiménez Losantos. Publicaciones: Norberto Martínez Ibáñez y Raquel Gutiérrez. Técnico Artística: Raquel Gutiérrez.

No hace falta ninguna prueba de agudeza visual para constatar la repetición de un nombre: el de Raquel Gutiérrez, entonces involucrada en todas las áreas del equipo directivo del IVAM auditado y, en la actualidad, Subdirectora General de Colecciones y Exposiciones, a pesar de la criba realizada por José Miguel Cortés a la hora de poner tierra de por medio con respecto a Consuelo Císcar. También formó parte de la Comisión de Adquisición de Obras de Arte (C.A.) que desde 2006, según el informe, la integraba la directora gerente (Consuelo Císcar), el director económico-administrativo (Juan Carlos Lledó), la directora del área técnico-artística (Raquel Gutiérrez) y un experto en arte contemporáneo designado por la Dirección (Tomás Llorens).

Y aunque “no queda constancia de que todas las propuestas recibidas por el IVAM sean sometidas a la C.A.”, el informe sí deja claro que dichas propuestas (aún partiendo de Consuelo Císcar) “son informadas favorablemente por los restantes miembros en los términos propuestos”. Por volver a recordarlos, se resumían en lo siguiente: es una “oportunidad extraordinaria para enriquecer los importantes fondos del museo”. De manera que la responsabilidad en los gastos difícilmente justificables que aparecen con todo lujo de detalles en el informe, recae directamente en las personas que integraban esa Comisión.

Imagen del IVAM durante un acto reivindicativo a favor de la transparencia de su gestión. Fotografía: Tania Castro.

Imagen del IVAM durante un acto reivindicativo de la auditoría de su gestión. Fotografía: Tania Castro.

Durante los años 2009 a 2013 también incurrió el IVAM en un gasto por importe de 63.830,06 euros a favor de Tomás Belaire Parra, en concepto de servicios de traducción de textos en valenciano, habiéndose satisfecho un total de 62.689,28 euros. Cantidad que, como recoge el informe, resulta injustificable dado que dicha prestación de servicios podía haber sido realizada de manera gratuita por el Servicio de Traducción y Asesoramiento del Valenciano (STAV) de la Generalitat.

La destitución de los cuatro subdirectores generales del IVAM, nada más tomar posesión del cargo José Miguel Cortés el 23 de septiembre de 2014, tal y como lo recoge el actual director en sus alegaciones al informe, “por no merecer la confianza tan necesaria para el ejercicio de sus respectivas responsabilidades”, pudiera ser el cierre en falso de la herida por la que se ha ido desangrando económicamente el IVAM durante estos últimos diez años. La mala sombra de Consuelo Císcar, por lo que se ve en la auditoría, abarca a muchos más.

Raquel Gutiérrez, Subdirectora General de Publicaciones y Exposiciones (izquierda), con la dirección actual.

Raquel Gutiérrez, Subdirectora General de Publicaciones y Exposiciones (izquierda), con la dirección actual.

Salva Torres

Los comisariados del IVAM se daban a dedo

Informe provisional de control financiero realizado al IVAM
Intervención General de la Generalitat Valenciana
Ejercicios 2009 al 2014
Con fecha 21 de mayo de 2015

Pudiera parecer, una vez que el informe económico de Intervención de la Generalitat ha confirmado los usos y abusos del IVAM durante la dirección de Consuelo Císcar, que la publicación de sus tropelías son una forma de hacer leña del árbol caído. Y así sería si no fuera porque ese árbol, mantenido erguido con la connivencia y el silencio cómplice de muchos, ya fue objeto, pese a todo, de abundante leña por parte de un sector de la crítica en Valencia. De manera que la auditoría, revelada sin duda con toda la oportunidad del mundo, no deja de esclarecer los turbios asuntos que nadie antes se atrevió a filtrar. Allá cada cual con su conciencia.

Consuelo Císcar. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Consuelo Císcar. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Y bien, qué dice el informe, por seguir tirando de esa manta que a muchos sirvió de cobijo bajo el reinado de Consuelo Císcar: pues que la directora del IVAM, “en base a su criterio personal”, era la que decidía la contratación del comisario de cada exposición. Así, se ha comprobado, según recoge el informe, “que en los contratos de comisarios de importe igual o superior a 18.000 euros no se justifica el procedimiento y criterios de adjudicación del contrato y tampoco consta una justificación suficiente de exclusividad”.

Lo mismo ocurre con las publicaciones del IVAM, las cuales eran gestionadas bajo el criterio personal de Consuelo Císcar que, de nuevo, decidía las que se tenían que realizar (temática, tipo de publicación, tirada, etc.), “sin que conste ningún informe de los fines que se pretenden alcanzar con la publicación”. Entre ellas, se cita la revista Cuadernos del IVAM, de la que no consta “ningún control” por parte del Instituto “de la efectiva edición y distribución de las revistas contratadas”. Asimismo, se verifica “una discordancia entre el número de páginas contratadas y el producido en realidad que ha supuesto un sobrecoste para el IVAM estimado en 50.392,52 euros”.

Fachada del IVAM.

Fachada del IVAM durante la fiesta reivindicativa de nuevas prácticas en la dirección del museo valenciano.

Durante los ejercicios de 2009 y 2010, tampoco existió contrato en vigor para la edición de Cuadernos del IVAM y, sin embargo, en un periodo de 14 meses “se realizaron pagos a Norberto Martínez por importe de 39.529,52 euros por la corrección de textos para dicha revista”. Requerido el informe que detallara dichos trabajos de colaboración literaria, no se aportó, según señala la auditoría, “ningún dato adicional que relacione cada una de las facturas emitidas con el concreto trabajo realizado”.

El procedimiento para la compra de obras de arte se rige por la misma falta de transparencia. De hecho, el informe subraya cómo el IVAM “no dispone de un Plan de Adquisiciones…que responda a las necesidades del museo”. La mayoría se realiza “previo ofrecimiento de galeristas, herederos o de los propios artistas, con frecuencia aprovechando las exposiciones temporales en el IVAM”. Además, las propuestas se recibían a través de lo que Intervención denomina suavemente “las más diversas vías”: esto es, cartas, correos electrónicos o verbalmente.

Jornada reivindicativa frente al IVAM. Fotografía: Tania Castro.

Jornada reivindicativa frente al IVAM. Fotografía: Tania Castro.

El Consejo Rector creó en 2002 la Comisión de Adquisición de Obras de Arte (C.A.) precisamente con el fin de estudiar las posibles compras de piezas artísticas. Sin embargo, el informe revela que no existe constancia alguna de que todas las propuestas recibidas por el IVAM fueran sometidas a la citada Comisión. “Todas las propuestas de adquisición y sus precios parten de la Directora Gerente y, a su vez, éstas son informadas favorablemente por los restantes miembros en los términos propuestos”.

¿Qué términos? Al igual que Bartleby, en la novela de Herman Melville, zanjaba las órdenes de trabajo con el famoso “preferiría no hacerlo”, los criterios técnicos para adquirir una obra en el IVAM se reducían al siguiente que se repite en todas las actas, según destaca el informe: es una “oportunidad extraordinaria para enriquecer los importantes fondos del museo”.

José Miguel Cortés, ahora al frente el IVAM, a tenor de lo ocurrido y con vistas a evitar que el grado de corrupción sistematizado durante la dirección de Consuelo Císcar no siga gangrenando el Instituto, ya ha comunicado en las alegaciones al informe, que se presentará al próximo Consejo Rector “el correspondiente plan de adquisiciones” de obras de arte. “Del mismo modo, se ha puesto en marcha el nuevo procedimiento de adquisición donde el primer documento que constará será la oferta de venta registrada de entrada en el IVAM”, concluye el director.

Fachada del IVAM por su 25 cumpleaños.

Fachada del IVAM por su 25 cumpleaños.

Salva Torres

Consuelo Císcar, ¡queda usted auditada!

Informe provisional de control financiero realizado al IVAM
Intervención General de la Generalitat Valenciana
Ejercicios 2009 al 2014
Con fecha 21 de mayo de 2015

Tarde o temprano se iba a saber: era un secreto a voces. Consuelo Císcar, más que dirigir el IVAM durante diez largos años, lo ha digerido masticándolo a dentelladas, a base de despilfarrar el presupuesto público como si de una orgía privada se tratara. Un informe provisional de control financiero realizado al Instituto Valenciano de Arte Moderno por parte de Intervención de la Generalitat así lo demuestra. El cúmulo de irregularidades es tal, ya sea a la hora de adquirir obras por encima de su valor en el mercado, tramitar comisariados a dedo, hinchar gastos de viaje o camuflar otra serie de gastos, que daría para un tratado de psicopatología económica.

Manifestación frente al IVAM. Fotografía: Tania Castro.

Manifestación frente al IVAM. Fotografía: Tania Castro.

Los ejemplos son múltiples y apabullantes. Bastará decir que, en una muestra aleatoria de obras adquiridas, Intervención concluye que en los casos de Xiaochum Miao, Natividad Navalón, Julio Quaresma, Javier Arce y Juan Carlos Nadal, sus obras The Deluge, Tiempo de arroz y sal, Della Bestia Triunphante, Removal Assignments y Haboob, respectivamente, fueron compradas por un precio superior al 1.520% (caso de la obra de Quaresma) al estimado por una valoración externa.

Tierra de arroz y sal, de Natividad Navalón. IVAM.

Tiempo de arroz y sal, de Natividad Navalón. IVAM.

Así, el precio de adquisición de Della Bestia Triunphante por parte del IVAM fue de 32.400€, frente a los 2.000 estimados. Por Removal Assignments se pagó 11.800€, cuando lo normal hubiera sido 2.500, mientras que por Tiempo de arroz y sal el IVAM desembolsó 128.400€, de los 75.000 que dictaminaba el valor de mercado. The Deluge (18.000 por 8.000) y Haboob (14.520 por 10.000) son las diferencias económicas de los otros dos casos, siempre según el informe de Intervención de la Generalitat.

Gerardo Rueda.

La moneda, el tiempo y el laberinto. Homenaje a Borges I, de Gerardo Rueda. IVAM

El IVAM también compró la obra La moneda, el tiempo y el laberinto. Homenaje a Borges II, de Gerardo Rueda, facturada en 10.586€, dentro de un lote que comprendía a su vez la donación de otras 77 obras del autor, sin que hasta la fecha haya sido entregada al instituto valenciano, al igual que sucede con 32 de las donadas. El actual director del IVAM, José Miguel Cortés, en las alegaciones presentadas al informe, manifiesta haber solicitado a la Fundición CAPA, encargada de dicha obra, su entrega “a la mayor brevedad posible”, al igual que reclama a su propietario las 32 restantes.

Haboob, de Juan Carlos Nadal. IVAM.

Haboob, de Juan Carlos Nadal. IVAM.

Los gastos de viaje y alojamiento de Consuelo Císcar durante 2009-2013 ascendieron a 137.717,82€. Gastos entre los cuales el informe detecta tres facturas de alojamiento correspondientes a tres habitaciones distintas de un mismo hotel de Basilea (Suiza) por importe de 3.825,65€ cada una. “Se ha comprobado que una de ellas corresponde al alojamiento de una persona que no tiene relación laboral con el IVAM (Pilar Mundina Gómez)”, mientras que las dos restantes “figuran a nombre de la Directora Gerente, sin que se haya podido verificar si se alojó una tercera persona sin identificar o si la habitación quedó desocupada”.

Removal Assignments, de Javier Arce.

Removal Assignments, de Javier Arce.

Lo mismo sucede con los gastos de alojamiento por valor de 855€ debidos a “una estancia de hotel de dos noches de Boye Llorens en Barcelona sin que conste relación laboral o profesional con el IVAM durante dichas fechas”. O los 12.146,76 correspondientes a gastos de desplazamiento de miembros del Consejo Rector para acudir a las sesiones de dicho órgano. Y es que, como recoge el informe, “el IVAM no dispone de ninguna norma interna que regule [esos] gastos de desplazamiento”.

Del Catálogo Razonado de Julio González, cuya obra estaba previsto se articulara en cinco volúmenes, a día de hoy únicamente publicados los del I al III, el IVAM adquirió 2.750 ejemplares, de los que se han vendido 22, 161 se han entregado de forma gratuita como protocolo y, ¡atención!, 2.567 (93,35% de los adquiridos con un coste de producción de 297.233€), “están almacenados como stock en las dependencias del Instituto”.

Los ejemplos de las irregularidades cometidas es tan amplio y revelador que José Miguel Cortés, en sus alegaciones, firmadas junto al Administrador Joan A. Llinares Gómez, afirma que “suponen un grave quebranto para el erario público y, en particular, para el maltrecho presupuesto del IVAM”. De hecho, Cortés y Llinares añaden que todos estos hechos “podrían constituir además conductas tipificadas en el ordenamiento jurídico penal”, por lo que entienden “necesario dar traslado a la Abogacía de la Generalitat al objeto de que se interpongan cuantas acciones sean necesarias”.

Consuelo Císcar. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Consuelo Císcar. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Salva Torres

El IVAM, ¿En Tránsito hacia dónde?

En Tránsito
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 31 de agosto

Basta deletrear el contenido de la primera exposición del nuevo equipo del IVAM dirigido por José Miguel G. Cortés para extraer suculentas lecturas. La primera de todas se halla en el título: ‘En Tránsito’. Dice el propio director: “Estamos de mudanza, vivimos tiempos de cambio, momentos fluidos que nos alejan de circunstancias, actitudes y comportamientos pasados”. Frente a la solidez y el muro creado alrededor de la controvertida figura de su antecesora en el cargo, Consuelo Císcar, Cortés aboga por lo fluido, cuya corriente le aleje de esas actitudes cerradas de comportamientos pasados.

Detalle de la obra de Qing Li en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Detalle de la obra de Qing Li en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

E insiste: “No creemos en las certezas ni en las convicciones férreas. Apostamos por el movimiento, la mutación y la transformación constante”. Por eso pretende dejar “atrás las convenciones estáticas y las ideas fijas”, así como no temer “ni el cuestionamiento ni la incertidumbre”. ¿Acaso lo temía Consuelo Císcar? Así se desprende de esta declaración de intenciones, de ese querer alejarse de prácticas pasadas. “Iniciamos una etapa diferente en el IVAM”, una etapa que arranca con esa proclamación de hallarse “en tránsito”.

Obra de Bruce Nauman en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Obra de Bruce Nauman en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Y para ese primer recorrido, Cortés ha querido rodearse de “un conjunto de artistas y de obras que, si algo tienen en común, es su deseo de no permanecer impasibles ni quietos”. Artistas como Dara Birnbaum, Carmen Calvo, Nacho Criado, Robert Frank, Hamish Fulton, Juan Genovés, Dionisio González, Luis Gordillo, Richard Hamilton, Gary Hill, Cristina Iglesias, Ángeles Marco, Gordon Matta-Clark, Juan Muñoz, Bruce Nauman, Miquel Navarro, Cindy Sherman o José María Yturralde. Pintura, escultura, fotografía, video. Todos ellos “rompiendo barreras, asumiendo riesgos, desbordando fronteras, planteando preguntas”.

Los 13 monitores en cruz de Gary Hill, en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Los 13 monitores en cruz de Gary Hill, en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

La división del conjunto expositivo en tres apartados, ‘Buceando entre escombros’, ‘Mutaciones’ y ‘Cartografías / Identidades fluidas’ ratifica esa pretensión de tránsito, de continua transformación, de deriva, tal y como apuntábamos en otro momento, relacionando este tiempo de cambio en el IVAM con la filosofía de la deconstrucción. De hecho, el apartado ‘Buceando entre escombros’ se abre con esta cita de Jacques Derrida: “Una deconstrucción, como su propio nombre indica, debe deconstruir desde un principio la propia construcción, su motivo estructural o constructivista, sus planes, sus intuiciones y sus conceptos, su retórica”.

Obra de José María Yturralde en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Obra de José María Yturralde en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Jesús González Requena, en ‘El texto y el abismo’, de reciente publicación, analiza el carácter perverso (en tanto lógica discursiva, sin connotación ofensiva ni terapéutica) de la deconstrucción, que pone en solfa todo sentido cerrado para abrirse a múltiples sentidos. Sin duda, es preferible que las obras de arte se abran indefinidamente, en aquello que Barthes denominó un “hojaldrado de sentidos”. Pero al hacerlo, emerge “la fantasía del texto de la libertad absoluta”. ¿A qué precio?, se pregunta González Requena. “A costa de descomprometerse con todo sentido. Si todo sentido es posible, entonces no hay ningún sentido que me ate. Y eso, claro, resulta una idea muy tentadora”.

Imagen del video de Dara Birnbaum en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Imagen del video de Dara Birnbaum en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Preferir esa fantasía deconstructora del “texto maravilloso que dice mil cosas”, permite “escapar de la cosa que realmente te dice. Ésa que es la que realmente te escuece” y que Requena sitúa en el centro de todo texto, de toda obra de arte. El centro que, precisamente por focalizar el nudo de especial densidad en la experiencia del sujeto, los discursos deconstructivos evitan. Escombros, mutaciones, identidades fluidas: he ahí el eco de esa falta de sentido por exceso de sentidos. Lógico, pues, que la “presencia del cuerpo como espacio en proceso continuo” se vincule metafóricamente “con el paisaje y el territorio”, tal y como se propugna en el apartado ‘Cartografías’. Un cuerpo abocado al cambio permanente y terriblemente confundido.

“El andar condicionaba la mirada, y la mirada condicionaba el andar, hasta tal punto que parecía que sólo los pies eran capaces de mirar” (Robert Smithson, abriendo el apartado ‘Mutaciones’). Pues eso.

Fotografía de Cindy Sherman en la exposición 'En Tránsito' del IVAM.

Fotografía de Cindy Sherman en la exposición ‘En Tránsito’ del IVAM.

Salva Torres