Confesiones matrimoniales

Ciclo Cine y Mujer. Grandes Directoras del Cine Español
Organiza: Junta Municipal de Ruzafa.
Colabora: Imprevisual Gestión Cultural
Función de Noche, de Josefina Molina
Imprevisual Galería
C / Dr. Sumsi, 35. Valencia
Jueves 6 de octubre, 2016, a las 19.00h

“Esta tarde Juana me ha dejado en la puerta del teatro. Sin avisar, hoy miércoles 16 de septiembre, Daniel ha venido a verme. Hacía por lo menos un año que no nos veíamos. Pasó al camerino entre función y función. Y mientras yo cenaba, hemos hablado. Hemos hablado mucho. De repente, he sido capaz de decirle lo que tanto tiempo he tardado en confesarme a mí misma. Y me siento vacía”.

Con estas palabras de la actriz protagonista Lola Herrera se inicia Función de Noche, esta rara avis dentro de la cinematografía española dirigida por Josefina Molina en 1981.

Función de noche relata esa confesión. Confesión que Lola Herrera mantuvo en ese camerino del teatro con su ex marido el actor Daniel Dicenta. La cámara de Josefina Molina capta las desgarradoras palabras que Lola Herrera y Daniel Dicenta se confesaron sobre su vida, sus deseos, sus frustraciones y, sobre todo, sobre su fracaso matrimonial. Una confesión catártica, atravesada por palabras de dolor, de miedo, de angustia, de rabia, de impotencia. Sobre todo para esa mujer, Lola Herrera, que al igual que Daniel Dicenta, se interpretan a sí mismos.

Una confesión de una hora y media grabada en directo y sin cortes.  Confesión que en su tramo final Lola Herrera inicia atrapada en un llanto sufriente y termina con un tono de  serenidad y esperanza.

“Esperaba todo del matrimonio. Me sentí tan mal, porque pensaba que era una mierda. Tengo un complejo que me muero, no me acepto. Nos han estafado. Me he estafado. Tengo 46 años y ya no voy a descubrir el amor. (…) Yo quiero un futuro; sola. No creo en el hombre (…) Quiero tener paz. Mi vida ha sido una guerra. Me he comprado una casa en el campo. Quiero irme allí. Quiero tener paz”.

Lola Herrera en un fotograma de 'Función de noche', de Josefina Molina.

Lola Herrera en un fotograma de ‘Función de noche’, de Josefina Molina.

Mirada feminista

Una confesión que Josefina Molina narra desde el hacer cinematográfico del cinéma vérité. Un hacer cinematográfico documental que quiere atrapar con una espontaneidad expresiva y en tiempo real la verdad de la realidad. La directora, a través de la estética documental del cinéma vérité, mostró la verdad de una confesión matrimonial y dio voz, a través del personaje real de Lola Herrera, a una mujer a la que no habían escuchado, ni se había escuchado nunca.

Josefina Molina ha declarado en numerosas entrevistas que la película “sólo tenía una pretensión: hablar de una generación de mujeres. Con la utilidad que pudiese servir a esas mujeres para reflexionar, saber sobre su propia vida y ser testimonio de una época, de una forma de educar a las mujeres y de las vivencias, relaciones entre hombres y mujeres en aquella época de la dictadura”.

Una pretensión muy acorde con el planteamiento de las directoras feministas norteamericanas y alemanas de la década de los setenta. Unas directoras, avaladas por el movimiento feminista, que realizaron documentales de corte social o intimista donde las mujeres protagonistas contaban sus experiencias de la vida, del trabajo, de la política, de la sexualidad con  el intento de concienciar a la audiencia de la opresión y dirigirla hacia una acción política feminista. Función de Noche, el documental de Josefina Molina, transpira conciencia y mirada feminista.

Fotograma de Función de noche, de Josefina Molina.

Fotograma de Función de noche, de Josefina Molina.

Begoña Siles

Julio Llamazares, la pasión de escribir

Charla de Julio Llamazares
Con motivo de la Festa del Llibre de Muro

Escribir es mi manera de estar solo, mi manera de estar en el mundo. Siempre me recuerdo escribiendo, es más, no sé cómo se vive sin escribir”. Son las palabras de Julio Llamazares en la conferencia que ofreció en Muro en la Festa del Llibre. Llamazares la tituló ‘El oficio de mentir’, una reflexión sobre el género narrativo. 

Llamazares transmite la pasión serena del escritor, el encanto y la magia que puede provocar la lectura de un libro. Infunde ganas de leer, de recuperar el tiempo perdido, añadir más historias a nuestra vida a través de la ficción.

“Una forma de recuperar el tiempo y no perderlo es escribiendo, leyendo, haciendo las cosas que nos hacen pensar más, sentir más, saber más y vivir más. Porque  al fin y al cabo, las novelas son vidas que pudimos vivir pero que no vivimos- explica Julio Llamazares. Cuando lees, estás viviendo la vida de Don Quijote, de Madame Bovary, de Ulises cruzando el Mediterráneo, o de cualquiera de los personajes. Leer te hace vivir mucho más. Para eso sirve la lectura, para ver el mundo con mayor profundidad porque incorporas a tu mirada la mirada de otros escritores o de otros artistas”.

El escritor y periodista leonés ejerce una literatura comprometida, alejada del entretenimiento. ”Ahora abunda mucho lo del best-seller que son novelas para entretener. Yo no escribo para entretener a nadie, yo escribo para conmover, para hacer sentir, para hacer pensar. Yo escribo para remover la conciencia de la gente”.

Julio Llamazares en plena charla. Imagen de Fina Bernat.

Julio Llamazares en plena charla. Imagen de Fina Bernat.

La novela, el arte de mentir.

Cuando un escritor, según Llamazares, empieza una novela ejerce el oficio más viejo del mundo que  no es el de la prostitución, sino el de contar mentiras.

“Escribir puede que no  sea más que una manera de seguir mintiendo después de la infancia sin tener que avergonzarnos ante las demás personas. Qué es sino contar mentiras: narrar historias imaginarias y sucesos y anécdotas inventados por personajes que jamás han existido en la realidad”.

La mentira puede ser una herramienta que nos permite conocer algo más.

“Las mentiras sirven para soportar el miedo, para ahuyentar los fantasmas, para entretener las noches y, sobre todo, para tratar de entender la vida”.

Llamazares opina que una determinada novela, un cuadro, una película, una fotografía, un paisaje, influyen sobre nosotros y ya no somos exactamente los mismos.

“Una novela, como un cuadro o una película no es otra cosa al final que el poso, la sensación que nos queda de ella cuando hemos olvidado sus mentiras. Por ejemplo: ‘El Jarama’ o la película ‘Casablanca’. Lo que de verdad Rafael Sánchez Ferlosio, el autor de ‘El Jarama’, o Michel Curtiz, de ‘Casablanca’, querían contarnos con ellas es esa sensación lejana que nos queda cuando hemos olvidado su argumento. Una sensación lejana desolada en una, nostálgica en la otra, melancólica y épica en ambas que permanece en nuestro recuerdo y que ni siquiera el tiempo podrá borrar de nuestra memoria porque ya ha pasado a formar parte de nosotros”.

La fascinación por la mentira es tan hipnótica que con el paso del tiempo el autor ya no recuerda la parte verídica y la inventada de sus relatos.

“A estas alturas de mi vida y de mi obra literaria, yo no tengo ya duda alguna que ese placer de narrar, de contar, de mentir, el placer de ejercer el oficio más viejo del mundo es el único que me mueve cuando me pongo a escribir un cuento o una novela. En cualquier caso confieso que lo hago, lo mismo ahora que de niño, aunque entonces, claro está, no lo sabía,  para engañar al tiempo, mi único, invencible y verdadero enemigo”.

‘La lluvia amarilla’, su libro más vendido.

Su segundo libro ‘La lluvia amarilla’, es su novela más vendida y traducida en todo el mundo.

Julio Llamazares, tras la portada de Las Rosas de Piedra. Imagen de Fina Bernat.

Julio Llamazares, tras la portada de Las Rosas de Piedra. Imagen de Fina Bernat.

Llamazares explicó que pensaba no iba a tener tanta repercusión.

“En plena época de la Movida escribir una novela sobre la desaparición del mundo rural, sobre la historia del último habitante de un pueblo abandonado, era una provocación. Cuando mandé la novela a la editorial, le dije a Mario Lacruz, director de Seix Barral: ojo, que con esta novela no vamos a vender ni mil ejemplares. Era una novela sobre el mundo rural en extinción y un monólogo de 200 páginas. Y me dijo Mario Lacruz: bueno, ya veremos”.

Llamazares nació en Vegamián, un pueblo de León que fue inundado para el embalse del Porma. Su población es la base de su novela, ‘Distintas formas de mirar el agua’, la novena que escribe y la última hasta el momento.

“Yo nací allí por casualidad, mi padre era el maestro de la escuela. La primera vez que vi mi pueblo lo vi con 28 años, cuando vaciaron el embalse. Estuve en la casa donde nací, llena de algas y truchas muertas. Esto es como si tu ves a tus padres por primera vez cuando sacan los huesos de la tierra. Yo empecé a tomar conciencia a raíz de ver las ruinas de mi pueblo cuando vaciaron el pantano. Hablando con mucha gente noté lo que significa  ese desarraigo de no poder volver jamás”.

“Estaba condenado a contar esa novela y la publiqué el año pasado. Es la novela que más rápido he escrito y lo hice en un año. Y surgió sin pretenderlo. Empezó a brotar como la fuente de la memoria. Habla de la experiencia a través de la mirada de toda una familia de 17, 18 miembros que van a tirar las cenizas del abuelo. Cada capítulo es lo que piensan la viuda, los hijos, los yernos, la nuera, los nietos y cómo la memoria se va difuminando”.

Algunas de sus obras en una imagen de Fina Bernat.

Algunas de sus obras en una imagen de Fina Bernat.

Julio Llamazares habla de la España creciente y la menguante. La segunda es la escondida, de la que no se habla casi nunca, que coincidiría geográficamente con la zona interior del país. Recalca que ‘La lluvia amarilla’ sigue vigente porque en España hay en estos momentos más de 5 mil pueblos abandonados y se calcula que de aquí al 2020 quedarán vacíos otros dos mil o tres mil.

Considera que existe un menosprecio hacia los pueblos.

“Hay una cierta mirada despectiva en España sobre lo rural, sobre los pueblos. Vivimos en una sociedad que curiosamente desprecia todas sus raíces”.

Ahora prepara el segundo volumen de ‘Rosas de piedra’, la segunda entrega del libro de viajes por las catedrales de España. Recientemente ha visitado lo que denomina las catedrales de Levante que son las de Segorbe, Valencia, Orihuela y Murcia.

En un coloquio con los alumnos del Instituto de Muro explicó por qué no quiere recibir premios.

“El único premio para un escritor es que le lean, todo lo demás forma parte de la sociedad del espectáculo y de la corrupción literaria”.

Carles Figuerola

Como dos gotas de agua

Agua de luna, de Compañía Improvisada
Espacio Inestable
C / Aparisi i Guijarro, 7. Valencia
Días 4 y 5 de enero de 2016

Casi la tercera parte de la superficie del planeta Tierra está cubierta de océanos y mares. El agua parece un bien inagotable. Sin embargo, de la cantidad total de agua sólo el 3,5% es  dulce, y la apta para el consumo humano todavía más escasa. En muchos lugares de África y Sudamérica su consumo se encuentra limitado, tanto en lo que se refiere a cantidad  como a redes de distribución. En un próximo futuro, debido al efecto del cambio climático y las consiguientes prolongadas sequías, todavía se acentuará más el déficit acuático.

Es importante concienciar a las nuevas generaciones sobre la necesidad de administrar este precioso elemento esencial para la vida y la supervivencia del hombre. Una de las formas más amenas y eficaces es hacerlo a través del arte, en concreto de la danza.

Agua de Luna, de Compañía Improvisada, en Espacio Inestable. Fotografía de María Tornero por cortesía de la compañía.

Agua de Luna, de Compañía Improvisada, en Espacio Inestable. Fotografía de María Tornero por cortesía de la compañía.

Danza y ecología

El agua fluye libremente, al igual que el movimiento y la música en Agua de Luna, un ballet ecológico que se representa en Espacio Inestable el 4 y 5 de enero. Cuenta la historia de Agua de Luna y Gotagualina, dos gotas de agua que viven en el mar, obligadas a separarse a causa de una fuerte tormenta. Una es arrastrada por el viento y otra engullida por las profundidades marinas. Así se inicia un original espectáculo que combina la  danza, la ecología y la poesía para concienciar al público, a partir de los cinco años de la importancia del agua en la vida de la Tierra.

La danza se pone al servicio del medioambiente en un montaje dirigido e interpretado por los bailarines y coreógrafos Henar Fuentetaja y Miguel Tornero, integrantes de la Compañía Improvisada. “Promover el respeto por el agua, su uso y buen aprovechamiento, y mostrar al público la pluralidad de la danza, desde la danza clásica, la contemporánea, la española o el jazz”, es el objetivo de este montaje, según sus creadores. Subvencionado por CulturArts como proyecto emergente 2015, ha sido seleccionado para el catálogo Red a Escena 2016.

Agua de luna, de Compañía Imrovisada, en Espacio Inestable. Imagen cortesía de la compañía.

Agua de luna, de Compañía Imrovisada, en Espacio Inestable. Imagen cortesía de la compañía.

Viaje acuático

La coreografía describe el viaje de las dos gotas de agua. Su deseo de volver a casa, a la superficie del mar, les hace emprender una travesía en la que descubren diferentes paisajes del agua: grutas subterráneas, manantiales, ríos, lagunas, etcétera. En ellas conocen a seres mágicos que les enseñan a convivir de forma más ecológica con el agua y les ayudan en su camino de regreso a casa.

Los versos de Juan Ramón Jiménez y Luis Cernuda, junto a los de la cubana Dulce María Loynaz, el mejicano Gerardo Beltrán y escritor hindú Rabindranath Tagore, acompañan al espectador durante este paseo por el universo acuático.

Agua de luna persigue un triple objetivo, cultural, medioambiental y social. “Buscamos acercar la danza al público en general para una mejor promoción y difusión de ésta”, dicen los miembros de Compañía Improvisada. “Pero vamos más allá de la mera exhibición del espectáculo con un proyecto pedagógico que pone en relación la danza, la temática del montaje sobre el agua y la ecología, los aspectos literarios presentes en el mismo y la interacción e inserción de la danza en la Comunidad”.

El 4 de enero, antes de la función de las 18 horas se celebrará, a las 11,  el Taller de Danza en Familia Agua de Danza en el que, a través de un enfoque lúdico, se tratará la temática de la obra y sus distintos componentes.

Aguas de luna. Fotografía de María Tornero.

Agua de luna, de Compañía Improvisada, en Espacio Inestable. Fotografía de María Tornero por cortesía de la compañía.

Bel Carrasco

Patricia Iranzo: “Me fascina el rostro humano”

Manhattan Portraits, de Patricia Iranzo
Local Project de Manhattan

Pintora de rostros. Fotógrafa de cuerpos desnudos sumergidos en el agua. Por dos diferentes caminos Patricia Iranzo llega al mismo punto. Un lugar donde se revelan los misterios de la mente más allá de la consciencia, una encrucijada en el que realidad y ficción se encuentran, y las imágenes sugieren lo que el ojo no ve. Sobre la base de sus conocimientos en psicoanálisis, sus retratos intentan captar a las personas en su estado más puro, obligándoles en cierta manera a remontarse a su infancia.

Dentro de un par de meses la artista valenciana abandonará su estudio de la calle Cordellers e iniciará un viaje en el tiempo y espacio que no está muy segura dónde la conducirá, ni cuánto durará. Su destino es Manhattan y su objetivo localizar a los últimos descendientes de los indios lenape, aborígenes que poblaban esos parajes antes de la llegada del hombre blanco.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Manhattan Portraits es el nombre de este proyecto singular que desarrollará con el apoyo de la Local Project, una galería de Long Island sobre diversos soportes audiovisuales: pinturas, fotografías, vídeos a partir de sus entrevistas y contactos con 20 nativos. Un estudio antropológico a través del arte.

Cómo surgió el interés de Iranzo por una etnia tan lejana e ignota podría ser materia de un relato o de un sueño. Todo empezó en 2003, en Nueva York, donde, gracias a unos amigos que le cedieron un loft pasó una temporada pintando rostros, una serie que llamó Portraits of nobody (Retratos de nadie). “Eran rostros  inventados a los que ponía alma y resultaban muy creíbles”, cuenta. “Con ellos pretendía hace una reflexión sobre la realidad y la construcción de la realidad”.

Tres años después tuvo ocasión de exponer estas obras en Payne Gallery, una sala de arte de la Universidad de Pennsylvania y, ante su sorpresa, muchos visitantes identificaron los retratos como de los indios de Manhattan. “A partir de ahí se despertó mi curiosidad hacia ellos y pensé que sería interesante investigar su pasado y raíces a través de los que todavía viven. Ya he conectado con dos y espero que sobre el terreno pueda localizar a más que estén dispuestos a colaborar. Mi idea es intentar elaborar un árbol genealógico que permita atisbar un mundo desaparecido hace siglos”.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Cara a cara con los últimos indios lenape, a Iranzo le espera una singular aventura para la que no tiene fecha de caducidad. “Las cosas auténticas y realmente importantes no tienen esa urgencia a la que estamos habituados”, sentencia.

Iranzo usa el gran formato, dos por dos metros, para plasmar rostros gigantes que cuentan una historia sin palabras y que tienen una vida detrás que el espectador imagina. “Utilizo técnicas mixtas y para mí la prioridad es el color”, comenta. Esa obsesión por las facciones humanas es su marchamo, su marca de fábrica. “Me fascinan las caras porque no hay dos iguales, por la cantidad de información que encierran, sobre todo a través de la mirada. Me inspiran una curiosidad insaciable. A veces paro a alguien por la calle y le pregunto si se dejaría retratar. Es Nueva York todos accedían, pero aquí la gente es más recelosa”.

Fotografía de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Fotografía de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Bajo el agua

El agua. O mejor el cuerpo humano sumergido en ella. Desnudo y prístino. Resistente y vulnerable. Es otro de los temas sobre los que pivota su trabajo, Underwater Series. “Cuando te metes en el agua ves cosas que no ves fuera”, dice. “Adoptas una perspectiva que lo cambia todo y en el medio líquido tienes la posibilidad de rodear al modelo, incluso de hacer fotos boca abajo”.

Iranzo inició su serie Retratos bajo el agua, en 2011, y cada año la amplia y renueva. “Utilizo cajas de luz, un formato más íntimo y también más cómodo sin las exigencias físicas de las grandes piezas difíciles de manipular. Con este trabajo observo que las mujeres son mucho más desenvueltas que los hombres en el medio acuático. Ellos están más rígidos”.

Fotografía de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Fotografía de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Trayectoria

Licenciada en Periodismo y estudiante de Bellas Artes, Iranzo profundiza en la psicología mediante sus conocimientos en psicoanálisis y psicología gestalt. A caballo de Valencia y Nueva York, su trayectoria es bastante inusual. Durante un tiempo trabajó en diversos oficios, incluso fue detective privado unos pocos días, aunque siempre dejaba cinco horas para poder dedicarme a lo que me gusta. Gracias al boca oreja sus obras se han vendido en Nueva York, Alemania y un importante coleccionista norteamericano compra muchos de sus cuadros.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Obra de Patricia Iranzo. Cortesía de la artista.

Bel Carrasco

Meditaciones, un libro para entender el alma

Meditaciones, de Enrique Rosell
Editorial Círculo Rojo

“El ayuno es muy útil como herramienta creativa. Con su práctica se instala un estado de extrema lucidez, sensibilidad, captación de otras realidades, conocimiento de uno mismo y los demás y se abre camino la espontaneidad, la sinceridad y la libertad creativa.”

Oriente y su mística lleva mucho tiempo siendo la cuna de un nuevo estilo de vida, un estilo de vida que nos acerca cada vez más a nosotros mismos. Algo que por supuesto en Occidente no hemos sabido hacer. El ayuno es una práctica que realizan yogis de todo el mundo, pero que también ha calado fuerte en el ideario común, en la parcela más personal de nuestro quehacer diario. Ayunar es un modo de encontrarse con uno mismo, de conocer sus límites, eso que parece que buscamos en maratones interminables o en montañas infernales. Encontrarnos en el laberinto en el que a cada uno le ha tocado vivir es una suerte de lucha interna.

Enrique Rosell ha escrito tres libros, en sus tres obras ha buscado el misticismo, la interiorización de nuestras miserias como seres humanos. En ellos ha destripado sus ideas para aclarar las nuestras. Ahora acaba de autopublicar, con todo el esfuerzo que supone eso, su tercer trabajo en papel. Meditaciones, nace con ganas de enseñar, de ser nuestro maestro, el sensei que nos inicie en algo desconocido para nosotros. Nos hace reflexionar sobre la importancia de los privado, de lo íntimo de ser uno con nuestro cuerpo.

Mi vida experimentó un cambio desde 1993, cuando fui diagnosticado de Esquizofrenia Catatónica. Desde entonces he ido probando métodos, técnicas, o terapias como el vegetarianismo, el yoga, la meditación… El ayuno parecía un paso natural e inicié su práctica con curiosidad y entusiasmo. Proporciona unas sensaciones únicas, cuyos paralelismos sólo puedo comparar con el uso de sustancias psicodélicas, que he consumido. Opera un cambio de conciencia, suave y natural, una ingravidez y una sensación de ligereza y lucidez, un hermanamiento con toda forma de vida, la recuperación de un ritmo más lento y conforme a nuestra naturaleza, autoestima, fuerza de voluntad y la posibilidad de pasar hambre “controlada”, lo que ayuda a comprender un fenómeno tan espantoso como es la falta de algo básico como la comida entre millones de personas en el mundo”, dice el autor sobre lo que le ha impulsado a escribir este ensayo.

Llevo practicando ayunos desde 2010. Con el tiempo, se me ocurrió que podría llevar una especie de diario de todo lo que se me ocurría en esos 2 días que lo practico, todo lo que pensaba o experimentaba, y a la vez compartirlo con unos posibles lectores, interesados en el tema. A la vez pensé que podría constituir una especie de experimento literario y a la vez psicológico, con un cierto toque “científico”, y con esa idea surgió “Meditaciones”.

Enrique hace de lo difícil algo fácil, llevar un diario, no debe ser complicado, pero abrir en canal sus ideas y vomitarlas en un libro, siempre es algo complejo, sobre todo, y como sucede en el libro, lo hace de forma seria y sincera. Quizás la mente se despeje un poco más cuando no esté supeditada al deseo de comer, tal vez la densidad espacial se expanda y se aprecien detalles insospechados. Jamás he hecho ayuno, me veo inútil en ese terror, podría caer en la obviedad de decir que me gusta comer, y quedarme en esa frase que dice en realidad poco. Quizás ayunar me  convertiría en alguien diferente, con unos reflejos cambiado, no sé si a Enrique le ayuda a crecer o a llegar a lugares distintos.

El ayuno es muy útil como herramienta creativa. Con su práctica se instala un estado de extrema lucidez, sensibilidad, captación de otras realidades, conocimiento de uno mismo y los demás y se abre camino la espontaneidad, la sinceridad y la libertad creativa. Ayunar es un acto de introspección, de repliegue sobre uno mismo, de soledad, pero a la vez de conexión con todo lo que nos rodea y cuyas sensaciones más cercanas, como ya he comentado, son las que experimenta el consumidor de sustancias psicodélicas”.

Se puede deducir de las pausadas palabras del sonriente Enrique que la trascendencia de la persona se puede alcanzar con el ayuno, o al menos es un principio, “El misticismo está presente en todos y cada uno de nosotros, consciente o inconsciente. La mística, a pesar de la desvalorización que las iglesias oficiales han producido en el fenómeno religioso, es un componente humano. Significa buscar la trascendencia, experimentar nuestra conexión con nuestro yo más íntimo y a la vez con el universo. Esto era más frecuente o común en sociedades mal llamadas primitivas, porque eran más simples y a la vez más naturales, espontáneas y sin tanto conocimiento científico ni normas o leyes sociales. La mística es una llamada al autoconocimiento, a la búsqueda de respuestas, a “sentir”, más que a “pensar” y es un oasis en un mundo tecnificado, normativizado, programado y previsible. En mi caso, también he buceado en métodos ascéticos y místicos y forma parte, con otros muchos, de lo que entiendo por vida plena. El ayuno es también una forma de mística y siempre me han atraído las personas que utilizan su propia vida como búsqueda de experimentación, a pesar de los riesgos. No entiendo la vida sin mística, pero tampoco sin materialismo, porque ambos mundos son complementarios, como los árboles, que tienen una parte aérea y luminosa y otra subterránea y en tinieblas”.

Enrique parece un sabio en sus palabras, su mundo se abre paso a la vulgaridad para hacernos entender, de un modo placentero y nada impositivo, que hay muchas más cosas que las que nuestros ojos pueden ver. Abrir en libro es como atreverte a abrir el pestillo de una ventana antigua y asomar la cabeza por ella, no temblar al sentir el frío, pues esa sensación es nuestra, es parte de nuestra libertad de ser. En el libro encontraremos su visión de este país nuestro, pero siempre desde el ayuno, “Aparte del universo propio del ayuno, desde su práctica, sus sensaciones, sus luces y sus sombras, (este libro) es la excusa perfecta para observar y comentar la sociedad contemporánea, la realidad española, el sistema de valores imperantes, el actual estado de crisis económica, política, social e ideológica. Y como no, la realidad de un enfermo mental, su universo, sus experiencias, sus recuerdos, sus sueños, su intento de ayudar a quienes acaban de ingresar en este extraño “club”. “Meditaciones” es un libro de reflexión, de filosofía, de crítica, pero también de autoayuda, de humor, de amor, de amistad y de sano cachondeo.

Pero, ¿es una acto de rebeldía un libro con esta temática y con su especial socarronería?, “Escribir algo interesante y antisistema, aunque sea minoritario, es ya un acto de rebeldía. Todo lo que rompe con el estatus quo, con los valores dominantes o contra lo “correcto”, llámese capitalismo, patriarcado, liberalismo o el mundo clasista, ya constituye una rebeldía. No soy un revolucionario, nunca lo he sido, y creo que el arma de transformación es la educación y la cultura, y mis libros intentan hacer reflexionar, adoptar otras pautas, describir el verdadero rostro de nuestra sociedad y promover alternativas. Podría también entenderse que ayunar en una cultura consumista es un acto de paradoja, de absurda oposición, y de delirante locura, pero también de resistencia pacífica”.

Y la autoedición, ¿sería también un acto de rebeldía?, “Para escritores que empiezan es la mejor opción. Una editorial convencional sólo apuesta por inversiones “seguras”, por autores consolidados o productos que puedan dar dinero rápido. Por otro lado, los porcentajes que dejan al autor suelen ser de entre el 20 y el 30 % de las ventas. Publicar un libro con autoedición implica pagar tú los costes de impresión de la obra y distribuirlos por tu cuenta, casi siempre en tiradas limitadas, pero también la posibilidad de ganar algo más, puesto que conoces a los clientes potenciales (muchos de ellos amigos, familiares o conocidos) y vas creando unas expectativas en tu entorno más inmediato. Además autoeditarse es una guerra contra los intermediarios entre el autor y el lector, que se aprovechan y se benefician de tu propio trabajo, casi sin arriesgarse ni haber trabajado en ello”.

Llegados hasta éste punto, uno se para y reflexiona algo, podría levantar ampollas un libro que habla, apartando el lado místico que conlleva encartado, y parece hacer apología del ayuno, cuando asistimos a una devastación social, donde hay gente, entre ellos niños, que no pueden comer en nuestro país. “La única manera consciente y voluntaria de ponerse en situación de conocer lo que es el hambre que padecen millones de personas en el mundo, es practicando el ayuno. Para conocer un problema de verdad, hay que experimentarlo, es el camino más directo. Por tanto llamar demagógico o burgués al ayuno es absurdo, porque no se trata de una pose o de una moda, sino de un proceso de minimalismo, donde uno intenta curarse y a la vez mostrar solidaridad, empatía y cercanía con mucha gente que pasa hambre de modo voluntario y a la vez, paradójicamente, se ahorran alimentos. El ayuno enseña que se puede vivir con poco, que la medicina natural está al alcance incluso de los más humildes y que lo importante no es nadar en la abundancia o cometer excesos alimenticios, sino todo lo contrario. El ayuno no es demagógico o burgués, sino un método popular, barato y sencillo, donde se ahorra dinero, se gana salud y te hermana con el hambre mundial y con las clases que padecen muchas necesidades, y que por tanto un burgués o un rico quizás nunca entiendan, porque su universo es el de la abundancia, el exceso y el despilfarro”.

libro-meditaciones2

Javier Caro

Si después de haber leído la entrevista deseas comprar el libro, puedes hacerlo a través de:
E-mail: enriqe-rosell@hotmail.com
Facebook: Enrique Cerrillo Rosell

La conciencia monetaria de López-Aparicio

Sobre el cómo y el cuanto, de Isidro López-Aparicio
Galería pazYcomedias
Plaza del Colegio del Patriarca, 5. Valencia
Hasta el 27 de junio, 2015

“Me preocupa el valor que se les da a las cosas”. Isidro López-Aparicio se refiere no a su “precio justo”, sino al “obsesivo” por desproporcionado que adquieren esas cosas una vez pasadas por la trituradora del voraz mercado. Y como él, más que dar “un mensaje cerrado”, lo que le motiva es “incentivar la reflexión”, ha decidido extender el proyecto que hasta finales de junio presenta en la Galería pazYcomedias a otros cinco países europeos. De manera que las decenas de monedas de euro, en cuyo canto ha grabado frases interrogativas acerca del poder del dinero, saldrán de Valencia en dirección a Grecia, Alemania, Francia, Italia y Suiza.

Sobre el cómo y el cuánto, de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Cortesía de la galería.

Sobre el cómo y el cuánto, de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Cortesía de la galería.

El ultimátum a Grecia para el pago de su deuda antes del 30 de junio se convierte en el marco idóneo para difundir la idea de López-Aparicio: “Posicionarnos ante el valor real de las cosas”. Ese día, las monedas de euro con preguntas en su canto escritas en griego del tipo ¿eres libre? o ¿cuál es el valor?, circularán de mano en mano por los establecimientos helenos en busca del ciudadano inquieto que las descubra. Lo mismo sucederá, en sus respectivos idiomas, en esos otros países elegidos. A partir de ahí, la reflexión es libre. “No trato de adoctrinar, pero como artista pescador que soy siempre trato de pescar algo”.

Y su pesca tiene mucho que ver con la interrogación de cuanto nos rodea, porque el arte lo concibe así: como un espacio de reflexión donde las preguntas abundan por encima de las respuestas. De hecho, no busca “el impacto inmediato”, a pesar del llamativo proyecto comisariado por José Luis Pérez Pont, sino apelar a esa “conciencia monetaria” a la que alude su propuesta ‘Sobre el cómo y el cuánto’ que exhibe en pazYcomedias, en diálogo con la intervención sonora de Isidoro Valcárcel.

Monedas de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Monedas de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Las 120 monedas grabadas en Valencia, como parte de la estrategia expositiva, ya circulan por ahí, la mitad de las cuales como objeto artístico que se puede comprar en la galería. “Es una burla al sistema”, reconoce Isidro López-Aparicio. Lo es porque al tiempo que esas monedas de euro tienen su precio en el mercado del arte, la gente las adquiere en su circulación diaria sin tener que pagar más de lo que valen. “Se pone en cuestión el arte como mercado especulativo”, precisa Pérez Pont.

“El objeto simbólico el mercado lo convierte en valor”. Y López-Aparicio pone el ejemplo del muro de Berlín, cuya caída propició la venta inmediata de los trozos de ese muro objeto de intensos dramas. También cuestionó el artista granadino los paraísos fiscales con una instalación en Suiza hace 20 años, cuando entonces “había 60, frente a los 100 que hay ahora”. Esa desproporción entre el valor de uso y el valor de cambio está en el núcleo de los trabajos de López-Aparicio.

Instalación de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Instalación de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Su “conciencia monetaria” nos sitúa en el  momento puntual en que la moneda del euro se pone en tela de juicio en Grecia. “Dentro de poco las monedas y los billetes pueden desaparecer por las tarjetas de plástico y el auge de los móviles”. De ahí que vea en su propuesta cierto “carácter arqueológico”. Arqueología desplegada en pazYcomedias a base de máscaras, sillas de la universidad de Valencia fuera de su contexto académico, lápices hechos con billetes de dólar o ese rifle que apunta a la moneda de un franco a modo de diana. Arqueología de objetos desechables cuya utilidad subvierte los márgenes del mercado.

Monedas de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Monedas de Isidro López-Aparicio en pazYcomedias. Imagen cortesía de la galería.

Salva Torres

El Tío Vania de Jerónimo Cornelles

Tío Vania, de Antón Chéjov, en versión y dirección de Jerónimo Cornelles
Intérpretes: Jerónimo Cornelles, María Poquet, Rafa Alarcón, Ernesto Pastor, Isabel Requena, Laura Valero y María Minaya
Preestreno en el TAC de Catarroja
Avda. Excelentisima Diputació, 16. Catarroja (Valencia)
Sábado 30 de mayo de 2015, a las 20.00h
Estreno en el Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Miércoles 3 de junio de 2015, a las 20.30h
Hasta el 7 de junio, 2015

‘Tío Vania’, de Antón Chéjov, es una de las obras cumbres de la literatura dramática del siglo XIX. Chéjov refleja en la obra el apocalipsis interior de un puñado de destinos humanos, la manera peculiar en la que el tiempo se instala en su interior, y cómo el tedioso transcurrir de los días derrumba sus esperanzas.

Imagen del cartel de Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Cortesía de Bramant Teatre.

Imagen del cartel de Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Cortesía de Bramant Teatre.

Bramant Teatre presenta, con esta revisión actual y contemporánea de ‘Tio Vania’, una propuesta donde se verá cómo Vania y su familia, rural y aristocrática venida a menos, se replanteará su vida ante la visita de su cuñado y la nueva mujer de este; un rayo de luz que les hará despertar del letargo en el que se hallan instalados.

Una propuesta tragicómica, llena de luces y sombras, que tomando como tema central el deterioro de la vida, la resignación, y la “inmovilidad” de algunas personas por decisión propia consciente o inconsciente, sirve de espejo a un espectador que puede llegar a reconocerse ante lo que está viendo.

Imagen del video promocional realizado por Escaparate Visual de 'Tío Vania', de Jerónimo Cornelles.

Imagen del video promocional realizado por Escaparate Visual de ‘Tío Vania’, de Jerónimo Cornelles.

Una amarga comedia, que demuestra que hay textos que por muchos años que tengan nunca dejan de ser de vigente actualidad, donde conoceremos a un grupo de personajes que en lugar de ir, o al menos intentarlo, hasta las estrellas, prefieren lamentarse sentados desde el sofá bebiendo vodka de lo lejos que éstas se encuentran y lo difícil que sería levantarse para llegar hasta ellas.

Jerónimo Cornelles actualiza esta amarga comedia clásica de Chéjov, que retrata la decadencia de una familia venida a menos, donde siete personajes, llenos de pasiones cruzadas, serán conscientes ante el “despertar” del tío Vania, que además de soñar otra vida donde ser felices, quizás deberían dejar de actuar como muertos en vida en esta.

Una emotiva y divertida propuesta que sirve de espejo para reflejar nuestras contradicciones ante la eterna búsqueda de la felicidad. Un clásico de todos los tiempos.

Jerónimo Cornelles en una imagen del video promocional realizado por Escaparate Visual de la obra 'Tío Vania'.

Jerónimo Cornelles en una imagen del video promocional realizado por Escaparate Visual de la obra ‘Tío Vania’.

Las Diosas: figuraciones de lo femenino

VII Congreso Internacional de Análisis Textual: Las Diosas
Facultad de Ciencias de la Información
Universidad Complutense de Madrid
25, 26 y 27 de marzo de 2015

La consolidación del Dios de Occidente, monoteísta y patriarcal, vino a desdibujar un largo periodo anterior en el que las divinidades matriarcales ocupaban lugares de privilegio en sus respectivos panteones. Su estudio sigue pendiente, no sólo para ampliar el conocimiento de los universos simbólicos del pasado, sino también para mejor comprender y aquilatar la novedad que hubo de suponer la irrupción del nuevo Dios que vino a arrinconarlas en un panteón profundamente transformado por su nuevo protagonismo.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es ésta, por otra parte, una temática que cobra una especial actualidad una vez que el Dios patriarcal ha caído de la que fuera su posición de dominio. Son muchas las preguntas que desde entonces han quedado abiertas, no sólo para la antropología, sino también para la psicología y el psicoanálisis, para la historia del arte y la de los discursos de los medios de comunicación de masas, para la sociología, la política, los estudios culturales y de género…

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Pandora, de Alexandre Cabanel, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

La caída del Dios patriarcal, ¿constituye el punto final de la historia de los dioses o abre el campo al retorno de otras divinidades más antiguas? ¿En qué medida los discursos indigenistas, ecologistas o nacionalistas poseen resonancias mitológicas de antiguas divinidades maternas? Si el Dios patriarcal fue el pilar simbólico en el que se asentaba el prestigio de la función paterna, ¿hasta qué punto su caída dificulta la presencia y la eficacia de ésta? Y sobre todo: la construcción de la subjetividad en el mundo contemporáneo, ¿se realiza al margen de todo presupuesto mitológico o, por el contrario, actúan en él moldes mitológicos implícitos que escapan a la conciencia de los sujetos?

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Venus Verticordia, de Rossetti, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso Las Diosas de Trama y Fondo.

Y está, por otra parte, el paisaje visual contemporáneo, tal y como se realiza en la web y en la televisión, en la publicidad, en el cine, en la literatura, la pintura y las nuevas escenografías de la música contemporánea. Todo parece indicar que en él, y con independencia de la valoración final que de ello pueda realizarse, cierta aura de divinidad inviste a las más variadas figuraciones de lo femenino.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Detalle del cartel del congreso Las Diosas, obra de Luis Sánchez de Lamadrid. Asociación Cultural Trama y Fondo. Universidad Complutense de Madrid.

Es éste pues un territorio tan amplio como pregnante que resulta idóneo para orientar los trabajos del VII Congreso Internacional de Análisis Textual que, con el tema “Las Diosas”, convoca la Asociación Cultural Trama y Fondo con la colaboración de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid para los días 25, 26 y 27 del mes de marzo de 2015.

Como es costumbre en los congresos de Trama y Fondo, sólo existe un pie forzado para participar en él: que las reflexiones suscitadas encuentren su apoyo y verificación en el ejercicio de análisis de un determinado texto o conjunto de textos de referencia.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video 'The Metamorphosis of the Goddess', de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso 'Las Diosas' de Trama y Fondo.

Palas Atenea, de Gustave Klimt, extraído del video ‘The Metamorphosis of the Goddess’, de Miguel Lázaro Bernuy para el congreso ‘Las Diosas’ de Trama y Fondo.

La mujer salvaje, en Bluebell Coffee

La mujer salvaje, por Araski
Bluebell Coffee co.
C/ Buenos Aires, 3. Valencia
Inauguración: sábado 17 de enero, a las 20.00h

“Todos sentimos el anhelo de lo salvaje. Y este anhelo tiene muy pocos antídotos culturalmente aceptados. Nos han enseñado a avergonzarnos de este deseo. Nos hemos dejado el cabello largo y con él ocultamos nuestros sentimientos. Pero la sombra de la Mujer Salvaje acecha todavía a nuestra espalda de día y de noche. Dondequiera que estemos, la sombra que trota detrás de nosotros tiene sin duda cuatro patas”, señala Clarissa Pikola Estés.

Los arquetipos son prototipos que ordenan la psiquis en imágenes arquetípicas que sólo se pueden reconocer por los efectos que producen. La mujer salvaje es el alma femenina, es el origen de lo femenino. Ella es el Yo instintivo intrínseco en cada mujer. Se trata de una mujer completa, con ganas de vivir plenamente su feminidad con convicción.

El nombre del proyecto lleva intrínseco el origen del mismo. “Mujer” y “Salvaje” son dos palabras que llaman a la puerta de la profunda psique femenina. Significa utilizar unas palabras que dan lugar a la abertura de lo femenino.

Nastassja Kinski en 'El beso de la pantera' (Cat People, 1982), de Paul Schrader.

Nastassja Kinski en ‘El beso de la pantera’ (Cat People, 1982), de Paul Schrader.

“Cualquiera que sea la cultura que haya influido en una mujer, ésta comprende intuitivamente las palabras mujer y salvaje”, subraya Pikola Estés.

La representación de la mujer salvaje se vincula directamente con el retrato de estas mujeres como forma de representación. Para ello se utiliza el desnudo como forma de destapar su Yo instintivo y los elementos de la naturaleza las pone en contacto con el Yo salvaje del que están tan desvinculadas. En definitiva, se trata de mostrar la naturaleza salvaje con una identidad propia e integridad.

Este es un proyecto muy personal que intenta proyectarse a un nivel más colectivo. El objetivo del proyecto es mostrar de una manera artística el arquetipo de ‘La Mujer Salvaje’ que tanto me ha ayudado a mí y que creo que puede ayudar a muchas mujeres. Se centra en el género femenino como base de la creación de una “nueva” manera de hacer y construir las cosas. Una manera muy merecedora de nuestra atención, pero sobre todo, olvidada y desvalorizada durante muchas generaciones.

Simone Simon en 'La mujer pantera', de Jacques Tourneur.

Simone Simon en ‘La mujer pantera’ (1942), de Jacques Tourneur.

“La identidad de las mujeres es el punto clave. Definiendo ésta como el conjunto de características sociales, corporales y subjetivas que las caracterizan de manera real y simbólica de acuerdo con la experiencia de la vida en sociedad. Perspectiva ideológica a partir de la cual, cada mujer tiene conciencia de sí y del mundo, de los límites de su persona y de los límites de su conocimiento, de su sabiduría y de los confines de su universo”, postula Marcela Lagard en ‘Identidad femenina’.

La exposición intenta hacer una mínima representación de este arquetipo, teniendo como nexo de unión el hecho de ser mujeres salvajes, reales, naturales y diferentes, desligadas de cualquier estereotipo impuesto por la sociedad. Teniendo como objetivo principal el dar a conocer este arquetipo como manera profunda de conexión con el instinto de la psique femenina y motivar a las mujeres a sentirlo sin miedo.

“La Mujer Salvaje como arquetipo, a fin de comprenderla, captarla y aprovechar lo que ella nos ofrece, debemos interesarnos más por los pensamientos, los sentimientos y los esfuerzos que fortalecen a las mujeres y debemos tener en cuenta los factores interiores y culturales que las debilitan”, concluye Pikola Estés.

Imagen de la exposición La mujer salvaje, de Araski, en Labelle Coffee.

Imagen de la exposición La mujer salvaje, de Araski, en Bluebelle Coffee.

Araski

En el principio no fue el paisaje

Paisajes de dentro afuera
Fernando López 2007-2014
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Hasta el 16 de enero, 2015

Como cualquier otro internetés de primera hornada, es decir, 1.0, antes fui un simple homínido; y el primer día que caí en ello tropecé contra una realidad que no era la mía, mejor dicho, que no era yo, porque llegar a ser cosas mías, o yo del todo, viene mucho más tarde. Ese día del primer tropiezo, que se ha de repetir hasta consolidarse y confirmarlo, ese día supe que afuera no estaba yo, y ese día fui uno.

El lector pensará que eso no es nada nuevo; no lo es, pero ocurre cada vez que un homínido salta de la cuna para abordar la realidad que le circunda, a cada golpe contra el entorno se descubre uno, y aprende que no es lo otro. Aunque existe un momento de importancia mayor, cuando se comprende como individuo autónomo y bien diferente al resto.

Obras de Fernando López. Imagen cortesía del Aula de Cultura La Llotgeta.

Obras de Fernando López. Imagen cortesía del Aula de Cultura La Llotgeta.

La literatura no se pone de acuerdo sobre cuándo surge la conciencia de lo individual entre nosotros (un nosotros que deberíamos ceñir a los europeos que se expandieron por ahí dando lugar a distintos modos de entender el mundo, pero siempre en nuestro idioma) y, según quien, lo presentan como conciencia alumbrada en el Renacimiento del siglo XII europeo, otros lo trasladan al Renacimiento, que echa los dientes en el XIV, pero no habla con autoridad hasta bien entrado el XV, y resulta llamativo que esa conciencia de individualidad, de un ser yo muy distinto, tanto a la realidad que se nos enfrenta cuanto al resto del mundo, surja y se consolide en el XVI, para después dejarnos ver las cosas del exterior de manera enteramente ordenadas, bajo la forma de paisajes, primero urbanos con la plenitud del Renacimiento, y más tarde naturales, a raíz de su decadencia.

Obras de Fernando López. Imagen cortesía del Aula de Cultura La Llotgeta.

Obras de Fernando López. Imagen cortesía del Aula de Cultura La Llotgeta.

En ese momento el individuo cobra protagonismo en la historia de Europa, mucho antes de la aparición del burgués por la Francia del XVIII, quien aprende a mirar atrás y verse muy distinto, ya no a lo otro, sino de lo anterior, de nuestro pasado, como bien supo mostrar Giovanni Battista Piranesi, nuestro primer contemporáneo.

¿Por qué me doy una vuelta por el tiempo, a mí que no me interesa nada la historia? Para desandar la mía y explicar mi entusiasmo con el paisaje de datos (el datascape de este internetés de primera hornada).

Obras de Fernando López. Imagen cortesía del Aula de Cultura La Llotgeta.

Obras de Fernando López. Imagen cortesía del Aula de Cultura La Llotgeta.

El día que empecé a flipar con el paisaje, y sus representaciones más estáticas, el jardín en todas sus variantes, o dinámicas, paisaje puro más tarde hecho land-art, ese día salí de paseo con Fernando López y comencé conversaciones interminables sobre la naturaleza de la representación y su capacidad para plasmar conceptos; incluso, cuando todavía me permitía tales excesos, llegué a explorar con él las fuentes mismas de la naturaleza en los parajes olvidados de Riópar, en su Albacete natal, bajo la excusa de la exploración de arquitecturas industriales abandonadas, con la carga romántica que tiene asomarte al pasado.

Hoy, cuando los interneteses 1.0 escapamos de la conexión perpetua, volver sobre esos paisajes, que insisten en hallar el mejor acomodo sobre maderas encontradas a las que se pregunta qué imagen podrían recibir; hoy, regresar sobre todo eso, me sigue dejando con idénticos interrogantes y ninguna respuesta, pero me enseña cuándo, por qué, e incluso con quién, comencé a tratar de verme a mí proyectado sobre el orden de formas y colores que es el paisaje y, como contraparte interesada en ahormarme, soy yo como individuo. Porque mirar no es ver; y cuando ves, miras de otro modo.

Detalle de una de las obras de Fernando López. Imagen cortesía de La Llotgeta.

Detalle de una de las obras de Fernando López. Imagen cortesía de La Llotgeta.

Nilo Casares