Angel Business en Cinema Jove

Angel Business, de Alberto Adsuara
Sección de Webseries
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Viernes 24 de junio de 2016

El Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove presenta el próximo viernes 24 de junio la web serie Angel Business -la serie- de Alberto Adsuara, profesor de fotografía y narración audiovisual de ESAT. El festival crea por primera vez una sección dedicada a la ficción online.

El mediometraje de Alberto Adsuara es una ficción que se presenta como una novedosa web serie donde un matrimonio adiestra a mujeres jóvenes para llegar donde la Justicia no es capaz de llegar (https://www.facebook.com/angelbusinesslaserie). La serie es un formato ideal para ser divulgado en redes sociales.

La sección de webseries del festival Cinema Jove se desarrollará del 22 al 24 de junio de 2016 y contará con proyecciones, mesas redondas y encuentros con los creadores y el público.

Angel Business es un nuevo concepto de serie. No es una serie al uso porque no contiene un canal de distribución previamente establecido. No es una serie para televisión aunque en ella pudiera tener cabida… y no es, después de todo, una webserie porque no cumple con los requisitos habituales de este género…

Podría tratarse de una serie multicanal, así entendida ya desde su misma creación y configuración. Estructurada en 8 capítulos y sin un claro hilo narrativo lineal, la serie se desarrolla buscando conexiones en los fragmentos de la misma trama.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

El argumento es el siguiente. Un matrimonio adiestra a chicas jóvenes para hacer lo que la justicia no consigue. Eva es propietaria de un salón de belleza, El Salón de Eva, especializado en tratamientos faciales. César, su marido, es dibujante de cómics y un fanático de la lectura, «única forma real de conocimiento», según sus propias palabras. Begoña, hija de César y su primera mujer, está pasando por un momento de incertidumbre y confusión, a pesar de tener un carácter fuerte. Es la que ayuda a sus padres a reclutar mujeres soldados para la causa.

Paula, amiga de Begoña, es una mujer ambigua, entre ingenua y cruel. El matrimonio se ha impuesto una misión a favor de la justicia, «de la justicia por amor», como diría la misma Eva. Hay hombres que deben pagar por su cobardía miserable. Pero no todo es lo que parece. O, cuando menos, no todo es tan sencillo.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

Fotograma de Angel Business, serie de Alberto Adsuara. Cortesía del autor.

Ficha artística: Cristina Fenollar, Elena Climent, Andrea Jara, Candela Vera, Paula Zaragoza, Paula Boix e Isidoro Gasqué

Ficha técnica
Sonidistas: Fernando Caballero, Jorge Peñalva y Miguel Ángel Cuevas
Operador: Samuel Navarro
Ayte dirección: Manuel Ibáñez
Escript: Helena Dobón
Fotografía: Alberto Adsuara
Maquillaje: P. Zaragoza y Vanesa Rivera
Maquillaje FX: Norbert Albert y Cristina García
Edición y montaje: Manuel Ibáñez y Samuel Navarro
Música: Victoria Contreras
Motion graphics y música: Guillem Zaballos.
Guión y dirección: Alberto Adsuara

Östlund: “La cobardía es lo más habitual”

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia
30 Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 19 al 26 junio de 2015

Ejemplo del modelo sueco, Ruben Östlund (Gotemburgo, 1974) acudió a la entrevista con sus dos hijas gemelas. Y mientras ellas, sin alborotar, se entretenían con el móvil antes de poder ir a la playa Malvarrosa, su padre respondía a las preguntas moviendo las manos como queriendo ahuyentar esos primeros planos que tan esporádicamente utiliza en su cine. En Fuerza mayor (2014), Premio del Jurado en el Festival Cannes, lo hace casi por simpatía con el título: “Me sentí obligado, porque la verdad es que no estoy acostumbrado a ellos”.

Fotograma de Force Majeure (Fuerza Mayor), de Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de Force Majeure (Fuerza Mayor), de Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Si los utilizó fue para mejor indagar en la psicología (otra palabra de la que huye) del personaje protagonista: un padre (Johannes Kuhnke) que abandona a su mujer y sus hijos cuando una avalancha de nieve amenaza con sepultarlos. “No tenía muchas esperanzas de que allí  fuera a pasar algo, pero lo cierto es que en el rostro de la actriz (Lisa Loven Kongsli) sí ocurrió”. De pronto, esa mujer descubre la cobardía de su marido como parte de esa fuerza mayor a la que alude el film.

“Yo nunca intento hacer análisis psicológico en mis películas, sino que muestro situaciones”, explica Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Situaciones que, en el caso de su último trabajo, tienen que ver con la cobardía como actitud universal cuando las cosas vienen mal dadas. “La cobardía es el acto más habitual ante una situación catastrófica. Y eso es verificable”. Pone como ejemplos diversos acontecimientos navales, como el Titanic, donde la mayoría de muertos eran mujeres y niños, mientras que muchos hombres se salvaron. Y se pregunta: “¿Qué hace que los hombres actúen de manera tan egoísta?”. Como el asunto da para una tesis doctoral, Östlund lo deja caer y prosigue por otros derroteros.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

“El cine no me interesa en sí mismo, sino que son las temáticas las que centran todo mi interés”. Y como cada proyecto le suele llevar dos o tres años, elige los temas que más le atraen para dedicarle todo ese tiempo. Aunque hay un hilo conductor (palabra que enseguida retomará en otra dirección) en su cine: “Me gusta poner al hombre en situaciones y bajo puntos de vista diferentes”. Por ejemplo: cansado de la más repetida visión del héroe, Östlund prefiere presentar “antihéroes”. O mejor aún: “Indagar en sus motivaciones”.

Motivaciones para las que considera (y aquí reaparece lo del conductor) muy relevante lo que sucede en el interior de un autobús o un tranvía. “El viaje en autobús es un microcosmos de la sociedad, porque tenemos un conductor que gobierna el vehículo y unos pasajeros que aceptan ese gobierno y comparten, hasta cierto límite, una serie de valores”. En su cine, también hasta cierto límite, coloca a los personajes en situaciones que terminan por gobernar sus vidas o, cuando menos, las desestabilizan. Por eso utiliza el término orteguiano “circunstancias” de vida. Circunstancias que atraviesan y articulan cada una de sus películas presentadas en Cinema Jove: The Guitar Mongoloid (2004), Involuntary (2008), Play (2011) o la mencionada Force Majeure.

“No soy un frikie, un apasionado del cine, lo que me apasionan son las imágenes en movimiento, por eso empecé haciendo películas relacionadas con la aventura”. Y siempre un cine que tiene que ver con el espectáculo, entendido desde el análisis “de su dinámica, de su dramaturgia”. Más cercano a su paisano Roy Andersson que a su también destacado paisano Ingmar Bergman, insiste en el cine de situaciones frente al más psicologista del primer plano: “En Suecia existen esos dos bandos, el de Andersson frente al de Bergman”. Como existe esa “relación amor odio” entre los “hermanos mayores suecos y los hermanos menores noruegos”, hasta que el petróleo le dio la vuelta a esa situación. El cine de Ruben Östlund es así: inquietante y en constante movimiento por la tensión de las situaciones y sus circunstancias.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Salva Torres

Violet, el punto de vista de un melancólico

Violet, de Bas Devos
Sección oficial de largometrajes
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Violet es, de las películas a concurso en Cinema Jove, la más inclinada a mostrar lo que le sucede al protagonista desde un  punto de vista formal, supeditando el argumento a la estética que lo contiene. El belga Bas Devos muestra el abatimiento del joven Jesse (Cesar de Sutter), tras contemplar la muerte a navajazos de un amigo, mediante imágenes estáticas, en ocasiones abstractas de tanto forzar el objetivo de la cámara, y en otras mediante planos que proceden de otras cámaras que reproducen el espejismo siniestro que atraviesa el film desde su enigmático comienzo.

Fotograma de la película 'Violet', de Bas Devos. Cinema Jove.

Fotograma de la película ‘Violet’, de Bas Devos. Cinema Jove.

No es un recurso novedoso, pero Devos lo exprime al máximo: la observación de la realidad mediante videocámaras, que llevan al espectador a contemplar cuanto sucede de manera interpuesta, con reflejos y distorsiones, al tiempo que se suceden los planos estáticos de larga duración, tan del gusto de cineastas como Jaime Rosales. El ejercicio de estilo, con haber sido ya explorado por otros directores, cumple aquí su función, ya que muestra el estado de un chaval de 15 años impactado por el asesinato de su amigo en los vacíos pasillos de un centro comercial.

El asesinato a manos de jóvenes pandilleros será mostrado al principio de la película a través de videocámaras, justo en el instante en que el vigilante se ausenta de su cabina de control. La desazón se acentúa doblemente, reflejándolo fríamente una cámara sin nadie que pueda intervenir. De manera que Jesse, al igual que el espectador, asiste pasivo al acto criminal, quedando atónito ante  el siniestro que inundará la pantalla de extraños espejismos y continuas alusiones a ese estatismo de la imagen.

Fotograma de la película 'Violet', de Bas Devos. Cinema Jove.

Fotograma de la película ‘Violet’, de Bas Devos. Cinema Jove.

Lo que sucede a lo largo de la película viene marcado tanto por el triste suceso como por la forma de mostrarlo. Diríase que la muerte y la cámara inerte, proyectando cierto rastro de Arrebato (Iván Zulueta), forman una extraña pareja directamente asociada con el fenómeno de la melancolía. Porque el melancólico, si algo sabe, es de la parálisis que provoca la pérdida de un ser querido. Parálisis que le lleva a contemplar el mundo con otros ojos, descubriendo en los objetos detalles que antes pasaban desapercibidos y ahora, sin embargo, sobresalen como si alguien hubiera puesto una lupa deformante sobre la realidad cotidiana.

Fotograma de 'Violet', de Bas Devos. Cinema Jove.

Fotograma de ‘Violet’, de Bas Devos. Cinema Jove.

Lo amigos de Jesse, grupo de ciclistas acróbatas o BMX (bike moto cross), le pedirán explicaciones acerca de la muerte del amigo, sopesando su grado de cobardía por no haber intervenido, al tiempo que le acompañan en su triste sentimiento. Jesse, incapaz de metabolizar esa pérdida repentina, deambulará con su bici de aquí para allá, sin hallar consuelo en familia ni amigos. La realidad se vuelve así oscura, impenetrable, difusa, de forma que Bas Devos lo que hace es aproximarnos a ese mundo tratando de experimentar plásticamente lo que le sucede interiormente al muchacho.

Violet, en tanto la trama argumental se funde y hasta confunde con el fondo, no tiene pretensiones de avanzar en busca del sentido que haga salir a Jesse de su ensimismamiento. De ahí que la conclusión no sea más que otra vuelta de tuerca a ese instante que ha paralizado la mirada del joven quinceañero, al que Devos sigue con minuciosa atención. El fantasma de la melancolía lo inunda todo, bañando con su bruma existencial la naturaleza sin duda humana, demasiado humana.

Cesar de Sutter en un fotograma de la película 'Violet', de Bas Devos. Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

Cesar de Sutter en un fotograma de la película ‘Violet’, de Bas Devos. Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.

Salva Torres