David Lynch, pequeñas y túrbidas historias

‘David Lynch, Small Stories’
57 Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón (FICX)
Centro de Cultura Antiguo Instituto
Sala2
Jovellanos 21, Gijón
Del 15 de noviembre de 2019 al 26 de enero de 2020

“Cuanto más abstracta es una obra,
más interpretaciones se pueden hacer de ella.
Cada espectador sacará algo distinto,
justamente como ante un cuadro.
Siempre seré fiel a mis ideas abstractas”
(David Lynch)

Y con incólume lealtad parece mecerse el universo creativo de David Lynch, adherido a los mimbres más caliginosos de la aphaireis aristotélica, a partir de la que edificar sus túrbidos universales, como un objeto último de abstracción que rezuma los más edificantes sótanos existenciales, inficionados y corrompidos por su siniestra naturaleza onírica.

Imagen de una de las series que conforman David Lynch, Small Stories’. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Un narcótico cosmos –cartografía de cuadrantes y desnortadas agujas magnéticas– concitado en la exposición itinerante ‘David Lynch, Small Stories’ –organizada por la Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular del Ayuntamiento de Gijón y el FICX, en colaboración con la Maison Européenne de la Photographie de París y la Galería ITEM–, que recala por vez primera en nuestro país de la mano del Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón y con motivo programático del 57 Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón (FICX), tras recorrer diversas capitales europeas desde 2014.

De este modo, a través de 55 fotografías originales –formuladas expositivamente mediante 8 postulados conceptuales–, ‘David Lynch, Small Stories’ exuda “55 historias cortas, disconformes, de soledad, de extrañeza, de seres, insectos y cabezas rompedoras”, tal y como rubrica en su texto crítico el escritor y ensayista cinematográfico Quim Casas –autor del preciso e indispensable título ‘David Lynch’, publicado en la colección ‘Signo e imagen/Cineastas’, de Cátedra, en 2007–, quien ha presentado a los medios, junto a Alejandro Díaz Castaño (director del FICX) y Miguel Barrero (director del FMCE y UP), los fundamentos proposicionales de una muestra que, a lo largo del último lustro, se ha visto ampliada en 15 instantáneas, tras las 40 fotografías que conformaban el primigenio planteamiento de la Casa Europea de la Fotografía de París.

Detalle de la obra ‘Window #3 whit Head’, de David Lync. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Y si Casas se encargaba de referir que “en Lynch todo es orgánico, todo es un mismo cuerpo’, así lo atestigua ‘The Short Films of David Lynch’, extremidad complementaria de la exposición que permite visionar las epatantes, irracionales y extravagantes haciendas cinematográficas del director montanés, a través de cinco cortometrajes –’Six Men Getting Sick’ (1966), ‘The Alphabet’ (1968), ‘The Grandmother’ (1970), ‘The Amputee’ (1974) y ‘Lumière and Company: Premonition Following an Evil Dead’ (1995)– que auxilian a incensar el horizonte de inquietudes creativas de un artista tan heterodoxo como mayúsculo; un individuo que ha cimentando su trayectoria sobre las fecundas ciénagas del dilentantismo, transitando por los dominios del dibujo y la ilustración, las dependencias pictóricas y escultóricas, el vasto predio de la electrónica musical o el diseño, encontrando en la heredad semiótica del audiovisual el territorio en el que su producción artística cobra morfología de acontecimiento.

Porque si en ‘David Lynch, Small Stories’ el espectador transita a través de sobrecogedoras arquitecturas de edificios y ventanas, inquietantes objetos –automóviles, plantas y pistolas– y lóbregos antropomorfismos de cabezas y torsos tumefactos, no debe descuidarse el matiz de que “el cine significaba para él darle volumen, movimiento y sonido” (Quim Casas) al planisferio que conforman sus nocturnos fetichismos y enardecidas predilecciones psicoanalíticas.

No obstante, uno ignora la dimensión atributiva que la obra fotográfica de Lynch obtendría huérfana de apellido y, por ello, sus small stories no deban ni puedan subsistir sin la elefantiásica referencia y sustento de su filmografía, sobre la que gravita –por indubitables razones de cualidad, carácter y aptitud– el curso teleológico de sus premisas.

El cineasta David Lych durante un instante de la proyección de ‘The Short Films of David Lynch’. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

Aritz Moreno y sus ‘Ventajas de viajar en tren’

‘Ventajas de viajar en tren’, Aritz Moreno
Logical Pictures / Morena Films / Señor y Señora, 2019
Noviembre de 2019

‘Ventajas de viajar en tren’, primer largometraje de Aritz Moreno, que cuenta con un elenco más que apetecible –Luis Tosar, Belén Ortiga, Ernesto Alterio, Macarena Garcia, Pilar Castro y Quim Gutiérrez, entre otros–, materializa su estreno en salas tras su buena acogida en el 52 Sitges Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.

Con tal motivo, MAKMA entrevista al director guipuzcoano y a Leire Apellániz –productora, junto a Moreno, de Señor & Señora–, con el fin de desentrañar algunas de las claves y singularidades de su ópera prima.

Aritz, ¿cómo has afrontado el salto del corto al largo?

Muy a gusto, la verdad. Yo pensaba que hacer un largo iba a ser mas difícil que hacer un corto, pero en realidad todo está mejor organizado y, por lo tanto, se hace más fácil trabajar bien. Es más cómodo porque estás más protegido. La peli tiene que estar hecha ya antes de empezar a rodar, y luego ya es solo cuestión de darle al botón de rec.

Leire, ¿de dónde obtienes la financiación para el proyecto?

Pues los dos (Aritz y yo) tenemos la productora Señor y Señora, y yo me he ocupado más de la parte financiera, pero en realidad lo hemos hecho todo colaborando juntos. Al trabajar desde San Sebastián hemos podido acceder a ayudas que no existen en el resto del país.

Una vez armado el proyecto, ya fue fácil convencer a los inversores de las posibilidades financieras que prometíamos. Juan y Merry, de Morena Films, tenían el pulso financiero y el know-how que a nosotros nos faltaba. Son muy majos, y decidimos ir con ellos.

Además, también nos seleccionaron en el Co-Production Market de Berlín. Allí conseguimos un co-productor francés, Logica Pictures. Después, ya también ha entró Movistar. Nos ha costado arrancar, pero luego ha ido todo rodado, y ha fluido solo.

La película se divide en capítulos, ¿Aritz, ha habido alguno más difícil de rodar que otro?

Para mí, el de Pilar (Castro) y Quim (Gutiérrez). Ellos tenían que construir el tono original, y saber mantenerlo. Hay otras partes más gamberras y más lúdicas, pero esa parte en concreto sí que fue complicada. Hay muchos detalles en ella, y merece un segundo visionado, con tranquilidad.

Físicamente, también fue difícil esa parte porque rodamos en invierno, hacia mucho frío y Pilar tenía que estar en el barro. Ella, además, nos ayudó a captar miembros del elenco para montar la peli. Siempre ha sido la más entusiasta desde el principio. Es muy generosa.

¿El elenco ha sido de primeras opciones?

Sí, el 90% han sido primeras opciones. Primero Pilar, luego Quim, Luis, Macarena, casi todos.

¿Cómo te sientes, Aritz, al debutar con un equipo de lujo?

Es un privilegio absoluto. Me lo han hecho todo muy fácil. Son grandes profesionales muy cercanos y con los que se puede trabajar muy bien. Me han ayudado mucho en la puesta en escena. Y con su experiencia han hecho que las complicaciones se hicieran mas fáciles.

Por ejemplo, Luís Tosar hacía tomas de siete minutos del tirón. ¡Ahí entiendes porque son la leche! Son efectivos en pantalla y, además, te hacen la vida fácil. Eso es impagable.

Para mí es imprescindible, antes de rodar, tener unas conversaciones previas con los actores y las actrices para ver si existe la química necesaria para que todo fluya perfectamente, como en este caso.

Artiz Moreno. Fotografía de David Herranz cortesía de Filmax.

La dirección artística es impecable.

Está todo muy trabajado. La foto la ha hecho Javi Aguirre, con el que ya he trabajado desde el principio con mis cortos, y también es el director de fotografía de ‘Handia’, ‘Loreak’, ‘La Trinchera infinita’, etc. Somos muy amigos y nos entendemos muy bien.

Y Mikel ha hecho el arte, y tuvo muy poco tiempo, pocos recursos, pero es altamente resolutivo. Además, es muy humilde y se pone a disposición absoluta para lo que haga falta. Incluso Orejudo, el autor del libro, nos dijo que veía su libro puesto en escena en nuestra película. Tener ese reconocimiento del creador de ese mundo tan personal es todo un logro. Es incluso mágico.

Y ahora, ¿qué proyecto tienes en mente?

Me encantaría hacer una peli de Batman. Por soñar que no quede. Es que lo normal no me atrae. Algo diferente. No sé, algo original, provocador, algo de terror… Además, pasa que esta película ya es tan perfecta, que yo mismo me he puesto el nivel muy alto. Voy a necesitar otros cinco años para poder levantar un proyecto con el que me sienta identificado (risas). Con Leire queremos hacer las pelis que nos gustaría ver a nosotros.

¿Has intervenido en el guion?

Sí, sí, hemos tenido que adaptar el libro a la pantalla, pero el guion ha salido muy bien y hemos conseguido llevar el mensaje original al espectador.

El largometraje está clasificado como un thriller, comedia, drama, amor y terror. Debutas con una película muy ambiciosa. ¿Piensas ir más allá?

No sé donde vamos a ir, porque vivimos al día. Hace cinco años Leire me pasó el libro y hemos tenido suerte de hacer la película, y ahora no tengo otro libro en mente, pero estoy seguro de que voy a hacer algo muy diferente. Lo opuesto, seguramente.

Un instante del rodaje de ‘Ventajas de viajar en tren’, de Artiz Moreno. Fotografía de David Herranz cortesía de Filmax.

Neus Flores

VLC Pitch Forum refrenda a los escritores audiovisuales

VLC Pitch Forum – Campus Talent para escritores audiovisuales
Diversas sedes de València
Hasta el 10 de noviembre de 2019

La primera edición del VLC Pitch Forum, Campus Talent para escritores audiovisuales, concita durante la presente semana, hasta el domingo 10 de noviembre de 2019, a escritores venidos de varios puntos de España, con el objetivo de ser un punto de referencia y encuentro para trabajar sus guiones, tanto de largometrajes como de series de ficción, junto a profesionales de gran talla y mostrar sus trabajos ante plataformas, productoras y cadenas como como Viacom, Movistar+, A3 Media Studios, TVE, MediaPro, Nadie es Perfecto, Avalon, Filmax,entre muchas otras.

Además, reciben tutorías individuales con la productora y coach Marian Sánchez Carniglia –que ha trabajado bajo las órdenes de directores como Ron Howard, Cameron Crowe, Bryan Singer, Los Hermanos Coen y James Cameron, entre otros–; y, en las Secret Writer’s Room, mantienen charlas con creadores españoles de primera fila.

Un instante de la rueda de prensa de presentación de VLC Pitch Forum. Fotografía cortesía de la organización.

“VLC Pitch Forum pone en valor los proyectos y las ideas de los escritores, tan importantes para la industria audiovisual. Es un evento exclusivo en València, no había Campus Talent de estas características ya que, además de los pitchs y de mostrar sus proyectos ante productoras y distribuidoras de renombre, reciben clases magistrales con profesionales de primera fila, fortaleciendo, así, sus proyectos”, ha declarado Gabriel Ochoa, director de VLC Pitch Forum.

Hoy, jueves 7 de noviembre, se celebra, en el marco de VLC Pitch Forum, la V edición de One to One, organizado por EDAV y Fundación SGAE. Por la mañana se celebra la sesión de pitch de los proyectos seleccionados por las dos entidades, mientras que por la tarde tendrán lugar las reuniones de los autores con los productores. En el mismo evento, se celebrará también la VIII Roda de Guions, presentación de los guiones de largometraje de ficción beneficiarios de una ayuda a la escritura en la convocatoria del Institut Valencià de Cultura. Los guionistas participantes en la Roda también tendrán la ocasión de presentar sus trabajos y reunirse con los productores participantes en el VLC Pitch Forum. Teresa Cebrián, coordinadora de EDAV, ha destacado la importancia de enmarcar estos eventos “dentro de un proyecto más grande” ya que esto “ayuda a los escritores valencianos”.

El viernes 8 de noviembre llegará el punto álgido de VLC Pitch Forum: por la mañana se realizarán en la Sala 7 del Edificio Rialto los pitchs de los 5 guiones de largometrajes y 5 de series de ficción, además de los dos seleccionados por la Universidad Carlos III de Madrid y el Campus de Gandía de la Universidad de València. La Mutant acogerá por la tarde la masterclass impartida por Guillermo Arriaga y, por la noche, la entrega de premios. Maite Ibáñez ha afirmado que es “todo un lujo contar en València y en La Mutant con una persona admirable, por sus historias llenas de rabia y profundidad”.

Igualmente, VLC Pitch Forum cuenta con el reputado escritor mexicano Guillermo Arriaga –ganador del premio al mejor guion en el Festival de Cannes en 2005 y guionista de películas como como ‘Amores perros’, ‘21 gramos’, ‘Babel’, ‘Los tres entierros de Melquiades Estrada’ y ‘The Burning Plain’–, quien impartirá una masterclass el viernes 8 en La Mutant.

Así mismo, el sábado 9 de noviembre a las 12:00, en la Biblioteca Municipal Clara Santiró i Font (dentro de La Rambleta), presentará su libro ‘El Salvaje’, que recibió el Premio Mazatlán de Literatura, junto a Eduardo Guillot, responsable de programación de La Mostra de València. También se proyectarán ‘Los tres entierros de Melquiades Estrada’ (2005), con charla-coloquio moderada por Marian Sánchez Carniglia (VLC Pitch Forum) y con la participación del cineasta Pedro Rosado, y ‘Lejos de la tierra quemada’ (2008), con charla-coloquio moderada por Gabi Ochoa (VLC Pitch Forum) y con la participación de Sara Mansanet, directora del Festival La Cabina y Pau Martínez, cineasta. Las proyecciones se realizarán en La Mutant con entrada gratuita el sábado y domingo (respectivamente) a las 18:00.

VLC Pitch Forum es un encuentro organizado por La República del Lápiz, Institut Valencià de Cultura, Fundación SGAE y EDAV, en colaboración con la Regidoria d’Acció Cultural del Ajuntament de València y La Mutant.

MAKMA

Una mirada cinematográfica sobre la Guerra Civil

‘Imágenes para la memoria. Iconografía fascista y Guerra Civil Española (2016-2019)’
La Filmoteca
Plaza del Ayuntamiento 17, València
Miércoles 6 de noviembre de 2019, a las 20:00

El Institut Valencià de Cultura presenta en La Filmoteca un ciclo de documentales de la Italia fascista sobre la Guerra Civil. El ciclo está enmarcado dentro del proyecto ‘Imágenes para la memoria. Iconografía fascista y Guerra Civil Española (2016-2019)’, comisariado por Daniela Aronica y organizado por el CSCI/IM y el Instituto Luce Cinecittà, con la colaboración del Bundesarchiv Filmarchiv y Filmoteca Española.

El ciclo se inicia el miércoles 6 de noviembre de 2019, a las 20:00, con la proyección del documental ‘I legionari italiani in Catalogna’ (1939), realizado por la sección cinematográfica del Corpo Truppe Volontarie. Es el único documental que cubre la campaña en el norte de Barcelona, la última protagonizada por el CTV.

El documental presenta imágenes de sólida factura y con un planteamiento original, quizá porque incluso los dos cámaras civiles que integraban la sección trabajaron codo a codo con los militares. La cámara estuvo ubicada en la línea de fuego, por eso brinda un catálogo más amplio que nunca de la maquinaria empleada en el conflicto. Se trata de uno de los filmes más logrados de los producidos desde la Italia fascista sobre la guerra civil española.

‘I legionari italiani in Catalogna’. Fotografía cortesía de La Filmoteca.

Tras la proyección del documental se realizará una mesa redonda y un coloquio con Daniela Aronica, directora del CSCI y comisaria del ciclo; Juan Miguel Company, catedrático de la Universitat de València, y Agustín Rubio, profesor de la Universitat Jaume I de Castelló y director de la revista Archivos de la Filmoteca. También se presenta el libro ‘La guerra civil española en la propaganda fascista’. La entrada es gratuita

El objetivo del ciclo, que coincide con el 80 aniversario del fin de la Guerra Civil, es impulsar una reflexión colectiva sobre un evento traumático del aún reciente pasado de España, en el que jugó un papel decisivo la ayuda material e ideológica de Hitler y Mussolini.

Por primera vez se exhiben los documentales producidos desde la Italia fascista que se han podido localizar gracias a un rastreo minucioso en los archivos europeos. Se trata, en muchos casos, de inéditos absolutos. Algunos títulos no llegaron siquiera a estrenarse en su día, debido a la precipitación de los acontecimientos internacionales.

Son imágenes sorprendentes que dicen mucho de la estrecha, pero a la vez conflictiva, complicidad entre Franco y Mussolini: los intereses de los dos líderes variaban, de hecho, en función de la situación interna e internacional que condicionaba su línea política en cada momento, con repercusiones inevitables en el cine, que ellos mismos habían convertido en caja de resonancia de sus consignas propagandísticas.

Un cinematográfico instante durante la guerra civil italiana. Fotografía cortesía de La Filmoteca.

MAKMA

«Las mujeres estamos encontrando el sitio»

#MAKMAEntrevistas | Carmen Machi (Premio de Honor del IV Festival de Cinema Antonio Ferrandis de Paterna, València)
Octubre de 2019

“Hoy por hoy, las mujeres estamos encontrando el sitio. En gerundio, porque el recorrido es largo’’

El trabajo actoral que lleva realizando Carmen Machi desde que era pequeña se ha visto reflejado en el galardón de honor que recibió el pasado 19 de octubre de 2019 en la IV edición del Festival de Cinema Antonio Ferrandis. “Una trayectoria llena de momentos de felicidad, de gloria en el mejor de los sentidos, por compartir con ciertos compañeros, por trabajar con ciertos directores, por viajar, por estar en un momento como el de hoy, recibiendo un premio que simboliza a lo que te dedicas, que te recuerda a qué has entregado tu vida porque has querido. Es difícil destacar un momento porque todos son especiales. Y hoy es uno de esos momentos’’, ha declarado la actriz madrileña.

El festival le pidió a la intérprete que eligiese una película importante para ella y, a ser posible, alguna que tuviera algo relativo a la Comunidad Valenciana, y así lo hizo. Eligió ‘La puerta abierta’ (Marina Seresesky, 2016), porque, además de ser una película con escenas en València y Cullera, está llena de momentos felices y tristes, esto es, emociones que le hicieron posicionarla en el pódium de sus películas favoritas y porque, visionándola como espectadora, le parte el alma, la deja demolida. “La película es optimista, pero hay algo asolador en la soledad de un vacío, de un no futuro. Rosa ha decidido plantear su vida como una prostituta y tú como espectador la ves y dices: ¡jolín, qué cosa tan triste! Pero ¡haz algo! ¡Espabila! ¡Muévete!’’.

Carmen Machi. Fotografía: Uiso Crespo (Discipuli.es)

Porque, como la propia actriz comenta, “es muy complicado ponerse en la piel de cada ser humano’’, no se puede generalizar en la prostitución. Ese es el motivo por el que tanto le gustó el enfoque que le dio la directora y guionista de la película, Marina Seresesky, puesto que el público está viendo al ser humano que se pone tacones y falda por la noche y sale a conseguir dinero para comer, porque ser prostituta también es una manera de vivir.

Durante la entrevista para MAKMA tras la proyección, lanzo esta pregunta al aire: «¿Qué es más difícil para el equipo técnico y artístico de las películas, hacer reír o hacer llorar?»

Carmen Machi responde asegurando que ambas son igual de fáciles, o igual de difíciles, pero que lo importante está en el propio trabajo actoral; lo que de verdad importa es que el espectador se crea que lo que está viendo es real, que se introduzca en el mundo de los personajes que lo interpretan, que se emocione, porque por eso paga y ese es su cometido. Un actor, por regla general, no nace siendo cómico. Ni tampoco siendo dramático. Ambos extremos se trabajan con gran exactitud y dedicación, con un gran control sobre el tiempo, el ritmo, la escucha, el timing, el gag, el objetivo en ese momento, la pausa; la clave está en llevar a cabo un trabajo constante y diario que produzca emociones. Para constatar esto, acudamos a la regla que Machi comentó: «Hay una regla en teatro –que yo la creo hasta cierto punto– que es que ‘el actor que llora en teatro, mal actor cuando hace drama’. Tú no tienes que llorar, tiene que llorar el espectador».

Y es que, si nos paramos a pensar, la vida es risa y llanto todo el tiempo. Aunque a veces se haga algo de manera innata, siempre se hace caso a lo de dentro, el corazón manda, el cerebro manda, el ser humano es una bipolaridad continua, e igual pasa con la construcción de un personaje a la hora de actuar.

No obstante, Carmen Machi no necesita basarse en nadie, consigo misma se basta y se sobra, porque, como deja patente, eso te condiciona, te hace que te olvides de ti y de tus defectos, intentando seguir a otros. Mas por supuesto que tiene referentes personales y técnicos, porque, al fin y al cabo, son trabajos en sintonía con personas que se han quedado en su retina de manera permanente, tales como Amparo Baró o el mismísimo Antonio Ferrandis, de los que ha mamado y admirado mucho esa forma de trabajar de “tonterías las justas, vamos al grano y siempre con mucha verdad’’.

Carmen Machi e Irene Valdés en un momento de la conversación. Fotografía: Uiso Crespo (Discipuli.es)

Esto lo apoya, por otro lado, con el argumento de que “querer logar la perfección es una estupidez; el ser imperfecto, el estar en el camino del aprendizaje es lo que te hace evolucionar, y si crees que ya has llegado a la excelencia, ¡menudo aburrimiento! Y esto, ¿quién te lo va a aportar? Pues fácil, gente muy mayor, con la sabiduría de decirte: ¡Equivócate!, y gente muy joven que se equivoca sin quererlo y hace arte’’. Eso para la actriz, esa mezcla heterogénea, le ha hecho enriquecerse tanto a nivel profesional como personal.

Para finalizar la entrevista se le planteó una difícil pregunta: “¿Cómo describirías en dos o cuatro palabras el oficio de ser actriz?’’. A lo que ella respondió: “Pasión, felicidad, amor a algo y ser un gran mentiroso, sin dejar atrás la timidez, porque hay que diferenciar bien la persona que actúa del personaje que se interpreta, hay que ser muy tímido para luego tener el arrojo de ponerte la máscara y ser valiente’’.

La penúltima pregunta y cuya respuesta fue la más escueta (no por nada, sino porque no necesita decirse nada más), fue dedicada a Luis García Berlanga, referente por excelencia del cine valenciano y español. Carmen Machi siempre tiene una sonrisa profunda, pero al nombrar a este increíble director se le iluminó la cara, ya que estamos hablando de palabras mayores. Ella cree –y, posiblemente, esté en lo cierto– que no hay ni habrá absolutamente nadie en el universo que pueda hablar mal a nivel artístico o que no hable con admiración del señor Berlanga, y que eso pocas personas lo han conseguido. «Berlanga y Dios están casi a la misma altura», prosigue, «porque es único, ha conseguido transcender a lo largo de la historia y lo seguirá haciendo en la vida. No hay nadie como él y todo el mundo quiere igualarse, siempre con mucho respeto».

Sabemos que a la actriz, ganadora del premio honorífico del festival de Paterna, le encanta València –sobre todo los restaurantes de Quique Dacosta–, y nos ha chivado que probablemente vuelva a la ciudad de la mano del teatro porque empezará gira el año que viene.

Carmen Machi en la entrevista con MAKMA
Carmen Machi e Irene Valdés durante un instante de la entrevista. Fotografía: Uiso Crespo (Discipuli.es)

Irene Valdés

Palmera de Honor de La Mostra para Liliana Cavani

34 Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Liliana Cavani |Palmera de Honor
Del 24 de octubre al 3 de noviembre de 2019

La cineasta italiana Liliana Cavani recibirá la Palmera de Honor de la 34 edición de Mostra de València-Cinema del Mediterrani, que se celebrará del 24 de octubre al 3 de noviembre de 2019. El festival repasará su filmografía con un ciclo organizado en colaboración con el IVC Filmoteca y el MedFilm Festival de Roma.

La directora recibirá el galardón en reconocimiento por ser «una cineasta valiente y sin complejos, que ha ejercido una notable influencia en varias generaciones de directoras europeas», el 24 de octubre en la gala de inauguración del festival, que tendrá lugar en el Teatro Principal de València. Además, también ofrecerá una masterclass en el marco de la Mostra.

Nacida en Carpi, en la provincia de Módena, estudió Filología Clásica y se graduó en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma. Tras trabajar durante años en televisión, su debut en el largometraje se produce en 1966, con ‘Francesco d’Assisi’, a la que siguen ‘Galileo’ (1968), ‘Los caníbales’ (1972), ‘L’ospite’ (1972), ‘Milarepa’ (1973) y ‘El portero de noche’ (1974), que se convirtió en su filme más polémico, ya que llegó a ser censurado por las autoridades italianas.

Un drama erótico, decadente y sin embargo bello, donde una sobreviviente de un campo de concentración nazi (una espléndida Charlotte Rampling), que descubre a su extorturador y amante (Dirk Bogarde) trabajando como portero en un hotel en Viena y reanuda con él su relación sadomasoquista.

La película fue clasificada X en varios países, entre ellos Reino Unido, Austria y Estados Unidos. En España estuvo prohibida durante más de dos años; cuando finalmente se estrenó en 1976, en su versión íntegra, a su gran calidad se unió un enorme éxito de público.

Posteriormente dirige ‘Más allá del bien y del mal’ (1977), ‘La piel’ (1981), ‘Detrás de la puerta’ (1982), ‘Berlín interior’ (1985), ‘Francesco’ (1985), ‘Dove siete? Io sono qui’ (1993) y ‘El juego de Ripley’ (2002), películas en las que ha trabajado con actores como John Malkovich, Marcello Mastroianni, Charlotte Rampling, Dirk Bogarde, Michel Piccoli, Tom Berenger, Mickey Rourke o Helena Bonham-Carter, entre otros.

Además, ha dirigido diversas películas para televisión, obras de teatro y una veintena de óperas. La más reciente, ‘Alì Babá e i 40 ladroni’, de Luigi Cherubini, en el Teatro de la Scala de Milán, fue estrenada en 2018, el mismo año en que el Festival de Venecia otorgó a Liliana Cavani el Premio Bresson, que de este modo se concedía por primera vez a una mujer.

La cineasta italiana Liliana Cavani. Fotografía de Mario Tursi cortesía de La Mostra de València.

MAKMA

Homenaje fílmico-literario de la Mostra a Toni Canet

34 Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Homenaje al cineasta valenciano Toni Canet
Del 24 de octubre al 3 de noviembre de 2019

La 34 edición de la Mostra se inaugurará, el próximo 24 de octubre en el Teatre Principal de València con la proyección de ‘Calç blanca, negro carbón’ (2017), la última película del «narrador del pueblo». El filme, que cuenta con una participación muy activa de Toni Canet, revive los procesos de la producción tradicional de cal y carbón y muestra los vínculos que unen a los pueblos y zonas rurales que han cultivado estas técnicas durante siglos. La película está rodada entre Formiche Alto (Teruel), donde un colectivo quiere recuperar las últimas carboneras para que al menos quede recuerdo de su existencia, y la población valenciana de Llutxent, donde un grupo de vecinos impulsa la puesta en valor de sus hornos de cal.

Junto al estreno de la película, Mostra de València-Cinema del Mediterrani repasará la filmografía del director con la proyección de las películas ‘Amanece como puedas (1988) y ‘La camisa de la serp (1996), dos comedias juveniles que supusieron el despegue de su carrera, así como ‘Las alas de la vida’ (2006), que obtuvo el Premio al Mejor Documental en la Seminci y es un impresionante testimonio sobre la muerte. Un acercamiento en clave documental a las disquisiciones médicas, metafísicas y familiares de un hombre, Carlos Cristos, que lucha contra una dolencia neurodegenerativa y de la que apenas existen líneas de investigación.

Además, Mostra de València, en colaboración con el Institut Valencià de Cultura y la Fundació Sgae, publicará ‘El fill del calciner’, del periodista y escritor Carlos Aimeur. Un libro que reconstruye la vida y obra de Toni Canet a través de los testimonios de amigos, compañeros y familiares. «Canet era fascinante. Una persona llena de vitalidad, de honestidad y con una capacidad enorme para conseguir mucho con apenas nada», apunta Aimeur.

Cartel de la 34 Mostra de València, protagonizado por el pez-cámara realizado por el diseñador e ilustrador valenciano Diego Mir.

Se trata de un homenaje a «un artesano que supo manejar todos los resortes de su oficio y un artista con una visión propia del mundo», señala Gloria Tello, Concejala de Patrimonio y Recursos Culturales.

Canet, que en noviembre de 2108 fue objeto de reconocimiento póstumo en la primera gala de los Premios del Audiovisual Valenciano, fue un cineasta muy vinculado con la Mostra de València-Cinema del Mediterrani, donde ‘La camisa de la serp’ compitió en Sección Oficial y ‘Las alas de la vida’ ganó el Premio al Mejor Documental.

Toni Canet estudió Arte Dramático. En 1984 crea la productora Doll d’Estels, con la que realiza diversos documentales institucionales y spots publicitarios para televisión. En 1988, escribe dirige y produce su primera película, la comedia ‘Amanece como puedas’, seleccionada para el Festival del Cairo y premio a la mejor película en la VI Muestra de Cine de Cataluña. Canet también dirigió ‘La camisa de la serp’ (1996) y ‘Les ales de la vida’ (2006).

En 2007, participó en la película colectiva ‘Ja en tenim prou’. Toni Canet trabajó para Canal 9 dirigiendo series documentales como ‘Solfa íntima’ (1990), ‘Crònica amarga’ (1991) y ‘Viatjar sense bitllet’ (1998), así como ‘Benifotrem’ (1985), que fue la primera serie de ficción de producción propia realizada por la televisión autonómica.

El cineasta Toni Canet. Fotografía cortesía de la Mostra de València.

MAKMA

Cine egipcio dirigido por mujeres en la Mostra

34 Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Avance de programación
Del 24 de octubre al 3 de noviembre de 2019

La Mostra de València-Cinema del Mediterrani, que celebra su 34 edición del 24 de octubre al 3 de noviembre del 2019, continúa revelando su programación. Una de las múltiples miradas del festival se detendrá en el cine egipcio dirigido por mujeres.

Junto al repaso del nuevo cine hecho en el mediterráneo en su Sección Oficial y la Sección Informativa Mostra de Valencia-Cinema del Mediterrani quiere visibilizar la creación cinematográfica egipcia hecha por mujeres y la diversidad de puntos de vista que la generan, desde lo más comercial a lo político, en su ciclo ‘La revolución de la mujer en el cine egipcio’.

La primavera árabe que emergió en el norte de África fue una oportunidad fundamental para el cambio de la figura de la mujer en la sociedad. Y de aquel movimiento y rompiendo estereotipos y tabúes, el programa de Mostra de València proyectará doce películas de ocho directoras: Kamla Abu Zekry, Sandra Nashaat, Ayten Amin, Mariam Abou Ouf, Hala Khalil, Hala Lotfy, Nadine Khan y Amal Ramsis.

Cartel de la 34 Mostra de València, protagonizado por el pez-cámara realizado por el diseñador e ilustrador valenciano Diego Mir.

Además, se realizará una mesa redonda con siete de las directoras del ciclo con el objetivo de acercar al público las diferentes realidades políticas, de género y culturales en Egipto. “Una mirada al cine hecho por mujeres en el mundo árabe y su labor como exponente de una realidad que nadie más está en posición de representar”, apunta Glòria Tello, concejala de Patrimonio y Recursos Culturales del Ayuntamiento de València.

‘Yom lel-Sittat/A Day for Women’ (2016), de Kamla Abou Zekr, analiza las relaciones de género y toca el tema del creciente fanatismo religioso. En un barrio pobre de El Cairo se inaugura una piscina pública. Los domingos están reservados para mujeres, pero la decisión no agrada a los hombres. La situación da pie a un retrato tragicómico del final de la era Mubarak. Fue Premio del público en el Arab Film Festival.

En ese contexto de revolución política surge también el largometraje ‘Tamantashar Yom/18 Days’ (2011), un trabajo colectivo realizado por diez directores egipcios y formado por varios cortometrajes independientes que ofrecen testimonio de la revuelta que acabó con la dimisión de Hosni Mubarak después de treinta años en el poder. Otra película que pone el foco en la revolución de la plaza de Tahrir es ‘Nawara'(2015), de Hala Khalil.

Dos thrillers dirigidos por Sandra Nashaat nos dan el pulso del cine de acción y más comercial de la industria egipcia dirigido por mujeres. ‘Masgoon Transit/Transit Prisoner’ (2008), trepidante trabajo sobre espías y ‘El-Maslaha’ (2012), exitoso blockbuster sobre narcotraficantes.

La programación cuenta además con cuatro comedias: ‘Kas wa lask/Cut and Paste’ (2006), de Hala Khalil; ‘Bebo Wa Bashir’ (2011), de Mariam Abou Ouf; ‘Harag W’ Marag/Chaos, Disorder’ (2012), de Nadine Khan; y ‘Villa 69’ (2013), de Ayten Amin. Y las películas dramáticas ‘Wahed-Sefr/One-Zero’ (2009), de Kamla Abou Zekri, y ‘Al-khoroug lel-nahar/Coming Forth by Day’ (2012), de Hala Lotfy.

‘Yom lel-Sittat/A Day for Women’ (2016), de Kamla Abou Zekr. Fotografía cortesía de la Mostra de València.

Completa el ciclo un trabajo de no-ficción: el documental ‘You Come from Far Away’ (2018), de Amal Ramsis, sobre la extraordinaria historia de una familia palestina que a lo largo del siglo pasado se dispersó como consecuencia de la guerra civil española, la segunda guerra mundial y la guerra civil libanesa. Mejor documental en el Festival de Cartago.

Activistas en su cotidianidad

Desde mediados de los años noventa el cine egipcio, la industria cinematográfica más importante y la de mayor difusión del mundo árabe, ha experimentado una notable incorporación de mujeres cineastas. Hasta entonces, el número de directoras árabes era aún minoritario, siendo los nombres más conocidos los de las tres pioneras que iniciaron la industria fílmica en Egipto: Aziza Amir, Assia Dagher y Mary Queeny.

Sin embargo, los temas de los trabajos de estas pioneras eran completamente comerciales en base a los criterios de la época y no tocaban los derechos de la mujer. Es a partir de los 70, y especialmente los 80, cuando se empiezan a ver películas en las que aparecen mujeres y tratan tímidamente sobre sus derechos.

Es con la llegada de una nueva generación de directoras egipcias, las que surgieron en la primera década del siglo XXI, que las películas comienzan a centrarse en la vida cotidiana de las mujeres. Y que han funcionado como un catalizador importante del feminismo en Egipto y, por su proyección, en el mundo árabe.

Una generación joven, cosmopolita, que conoce muy bien la situación y las problemáticas del mundo árabe, con una mayor educación cinematográfica, y que unida a la viabilidad tecnológica están dando lugar a singulares y múltiples propuestas.

La directora egipcia Maryam Abou Ouf. Fotografía cortesía de la Mostra de València.

MAKMA

«Tengo miedo. L.»

MAKMA ISSUE #01
Opinión | Begoña Siles (profesora del departamento de Comunicación Audiovisual de la Universidad CEU Cardenal Herrera)
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2018

“Tengo miedo. L.”. Estas son las últimas palabras filmadas y firmadas por el director Luis García Berlanga en el último plano de su última película ‘París-Tombuctú’ (1999). Y, aunque las palabras de un artista deben siempre tomarse con cierta precaución (ya que suele ocurrir que la obra terminada es ajena y, a veces, está reñida con lo que el artista sentía o deseaba expresar cuando comenzó), también deben ser escuchadas y leídas con especial atención y respeto. Sobre todo cuando esas palabras contrastan aparentemente en la forma y en el contenido con el universo creativo del artista.

Y la frase “Tengo miedo. L.” contrasta, por su excesiva concisión, con el barroquismo de la obra cinematográfica del director; o, más exactamente, con su berlanguiano universo diegético definido como coral, cómico, caótico, esperpéntico, miserable, pero entrañable y vitalista.

Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #01.

La citada frase posee, por otro lado, una turbadora exactitud. Y es ahí, en esa turbadora exactitud de las palabras, frente a la exuberancia verbal del cine de Berlanga, donde podemos sentir la angustiosa verdad del cineasta, de su filmografía y, también, la del propio espectador. “Tengo miedo. L.” expresa, “sin vuelo en el verso”, como dijo el poeta José Hierro en su poema ‘Réquiem’, una emocionada metáfora del dolor no solo del cineasta, sino de cualquier ser humano ante los embates de la vida. La obra de Berlanga, desde su primera película, ‘Esa pareja feliz’ (1951) –co-dirigida con Juan Antonio Bardem–, pasando por ‘Plácido’ (1961) y ‘El verdugo’ (1963) –ambas escritas con Rafael Azcona–, hasta la última, ‘Paris-Tombuctú’, muestra a unos personajes atrapados en el inevitable encuentro con las decepciones y el sufrimiento que a todo ser humano le depara la existencia.

Todas las películas de Luis García Berlanga tienen la misma estructura dramática. Una estructura que el propio director –en el discurso pronunciado al ser investido doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Valencia, en 1997– explicó de la siguiente manera: “Se inicia con alguien que tiene un proyecto de futuro, en el que naturalmente está incluido el bienestar deseado y las dotaciones para ello. Y junto a ello, obviamente, la libertad personal como necesidad paradójicamente imperiosa. Pero en ninguna de ellas, desde ‘Esa pareja feliz’ a la última realizada, el protagonista puede alcanzar su meta. La sociedad le tiende sinuosamente las trampas suficientes para que el sueño, individual o colectivo, llegue (sic) a realizarse”.

“Arco berlanguiano” se denomina a este modo de configurar la trama de la historia. Un arco dramático, el berlanguiano, que muestra, con humor y tragedia, con piedad y comprensión, a unos protagonistas convirtiendo sus vidas o, como señala el propio director, “mis películas, en crónicas de un fracaso”.

Las películas de Berlanga dejan un regusto amargo, a pesar de estar aderezadas de un vivaz humor negro. La composición plástica de la mayoría de los últimos planos de sus relatos son una amarga metáfora de la soledad de sus personajes; sus historias los arrastran –sobre todo a los masculinos–, a una patética e insatisfactoria existencia, debido a la espesa red de normas culturales en la que irremediablemente quedan atrapados hasta la asfixia. Los personajes de Luis García Berlanga sienten esas normas como producciones que coartan la libertad del individuo, hasta desear, intensamente, huir de la realidad que habitan. Huir hacia la muerte, como sucede en ‘Tamaño natural’ (1974), o a lugares imaginarios como en ‘Calabuch’ (1956) o ‘París-Tombuctú’.

Portada de MAKMA ISSUE #01, a partir de una de las obras del proyecto ‘Caminos del deseo’, del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira.

Son historias de ficción, pero, como señaló Berlanga, “la realidad es mucho más grave. (…) por eso mi pesimismo y recelo ante la sociedad que me cobija”.

Que la vida, tal y como ha sido impuesta, “es demasiado pesada, depara excesivos sufrimientos, decepciones, empresas imposibles”, ya lo expresó, sin la belleza poética del cine de Berlanga, Sigmund Freud en su obra ‘El malestar en la cultura’. Y, también, que la cultura no permite alcanzar la felicidad, el principal fin y propósito de la vida para los seres humanos. A pesar de que, como Freud argumentó, las producciones e instituciones que suman la cultura están pensadas para distanciar “nuestra vida de la de nuestros antecesores animales” y creadas con dos fines: “Proteger al Hombre contra la Naturaleza y regular las relaciones de los hombres entre sí.” Ahora bien, Sigmund Freud también remarcó los diferentes lenitivos para hacer más soportable la existencia. Y entre los remedios para mitigar la penalidades de la vida, nombró el Arte.

La imaginación artística, tanto desde la posición activa del creador, como desde la pasiva del espectador, del lector…, ofrece cierto placer y consuelo ante las congojas de la vida. No podemos negar que Luis García Berlanga sublimó la existencia a través del arte cinematográfico. Su universo imaginativo, berlanguiano, exorciza las miserias de la vida a través de la comedia, del humor negro y del absurdo.

Y, posiblemente, la desgarradora, perturbadora y lacónica confesión “Tengo miedo. L.” expresa sin pudor el horror vacui de un artista que encontró refugio, ante los azares de la existencia, en la “opción mágica del cine”, como él siempre decía.

Luis García Berlanga en el rodaje de ‘El Verdugo’. Imagen cedida por la familia.

Begoña Siles

‘Chris the Swiss’ conquista el Atlàntida Film Fest

‘Chris the Swiss’, de Anja Kofmel
90′
Suiza, 2018
Premio de la Crítica de la Asociación de la Crítica y la Escritura Cinematográfica de Catalunya (ACCEC)
Atlàntida Film Fest 2019
Filmin

Difusos vestigios familiares y oníricos sótanos del recuerdo; documentos inconexos y datos inextricables; legado sepulcral de acentos eslavos y periodismo de guerra. De este modo, con la memoria distante e ignota del asesinato (durante el primer período de las guerras yugoslavas de finales del siglo veinte) del reportero suizo Christian Würtenberg en el cruento frente invernal de Osijek (Croacia), la directora lugana Anja Kofmel –prima del periodista abatido– se embarca, un cuarto de siglo después, en la compleja e incierta singladura de acudir tras los pasos de Würtenberg durante su inopinada y decidida incursión en la turbulenta Guerra Croata de Independencia como colaborador de la agencia de noticias suiza ATS-SDA, con el fin tanto de edificar un plausible relato etopéyico del corresponsal como de esclarecer cuantas dubitaciones se hubieron alumbrado en torno de su fallecimiento el 6 de enero de 1992 –supuestamente a manos de los chetniks (guerrilleros serbios)–, tras aparecer “muerto cerca de la aldea de Ernestinovo, con un fuerte golpe en la cabeza y señales de haber sido estrangulado” y vistiendo “uniforme de brigadista”, tal y como refería Hermann Tertsch para El País desde Belgrado (27/02/1992).

Provista de cuadernos de campo de Würtenberg, imágenes de archivo, registros audiovisuales y vívidos testimonios de algunos de sus colegas de contienda –el corresponsal valenciano Julio César Alonso, entre ellos–, Kofmel alimenta su filme con la extremidad de melaníticas e ilustrativas animaciones allá donde no llega el documento, asentando un equilibrio entre la sustantividad del suceso y la lírica reconstrucción del supuesto, elementos que le han granjeado el reciente Premio de la Crítica de la Asociación de la Crítica y la Escritura Cinematográfica de Catalunya (ACCEC) en el marco de la novena edición de Atlàntida Film Fest 2019, organizado por Filmin, tras su fecundo paso por el Trieste Film Festival y los Swiss Film Prize (en ambos galardonado con el premio al Mejor Documental), así como su estreno en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes y su proyección en el Festival de Sevilla, entre otros.

‘Chris the Swiss’ se revela, así, en un singularísimo y distinguido documental que, tal y como rubrica el jurado, “combina con acierto memoria personal y colectiva para introducir al espectador en una de las dolorosas heridas de la Europa reciente, el conflicto y la guerra de los Balcanes”.

Sin embargo, más allá de la epidérmica y previsible lista de truculentos episodios y turbios apellidos como Milosevic, Martic, Raznatovic y otros anacarados criminales de guerra, el largometraje procura abrirse paso por una densa y subterránea calima de estremecedores y despiadados personajes terciarios: mercenarios que hubieron alimentado el sucio y hediondo curso de la contienda civil y con los que Christian Würtenberg se integró con la supuesta intención de recabar información de primera mano de la deriva de este grupo paramilitar de extranjeros de extrema derecha, que conformaban el Prvi Internacionalni Vod (PIV) –o Primera Compañía Internacional– y que combatían al ejército serbio con el soporte económico y logístico del Opus Dei y de diversos partidos neofascistas europeos, comandados por el lóbrego y extemporáneo personaje boliviano-húngaro Eduardo Rózsa Flores, alias Chico –periodista, actor, poeta, de ascendencia judía, miembro del Opus Dei y convertido ulteriormente al islamismo, quien fue tiroteado y abatido en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) en 2009, acusado de planificar un atentado contra Evo Morales, presidente del Estado Plurinacional de Bolivia– y el auxilio, como segundo de a bordo, del exmilitar y espía ilicitano Alejandro Hernández Mora, alias Malaria. Personajes cuyos perfiles y deriva biográfica bien parecieran extraídos de una hiperbólica ficción pulp, tan distópica como deficiente.

Y en tanto que no debe ser el ánimo de un servidor ni del presente artículo eviscerar detalles que anuncien desenlace alguno, cabe tan solo, amén de exhortar a su visionado, refrendar las virtudes estilísticas y las razones semánticas esgrimidas por la ACCEC y que la incipiente cineasta suiza ha concentrado en ‘Chris the Swiss’, “un documental que muestra con honestidad su naturaleza subjetiva y lanza varias reflexiones sobre este capítulo de la Historia (sic) de Europa. Lo hace sin obsesionarse con encontrar o imponer una respuesta única a las cuestiones que halla la directora a lo largo de su investigación”.

Fotograma animado de ‘Chris the Swiss’, de Anja Kofmel. Fotografía cortesía e Filmin.

Jose Ramón Alarcón