Escenarios, cine y arte. #QuédateEnCasa con el IVC

Canal ‘#QuédateEnCasa’
Institut Valencià de Cultura (IVC)
2 de abril de 2020

El Institut Valencià de Cultura (IVC) amplía esta semana la oferta del canal ‘#QuédateEnCasa’ con la intención de seguir en contacto con las espectadoras y espectadores y de ofrecer a la ciudadanía diversos contenidos culturales relacionados con las artes escénicas, el cine, la música y las artes plásticas.

Cada quince días el canal ofrecerá una programación de todas las áreas del IVC a lo largo de nuestro territorio. “El canal ‘#QuédateEnCasa’ nació con el objetivo de seguir en contacto con las espectadoras y espectadores, de ofrecer a la ciudadanía diversos contenidos culturales relacionados con el IVC; de seguir dando visibilidad a los profesionales valencianos de los sectores audiovisuales, escénicos, musicales y plásticos, y de colaborar para hacer más ligero el confinamiento en nuestras casas.

Canal ‘#QuédateEnCasa’ de esta semana

En el apartado audiovisual, los usuarios pueden acceder a otra de las películas restauradas por el Arxiu Fílmic de la Filmoteca del Institut Valencià de Cultura; se trata de ‘Fogueres de San Chuan’, testimonio de cómo se vivían las fiestas de San Juan hace cerca de 100 años, plasmado en el documental que hizo Pascual Orts, recuperado y restaurado por la Filmoteca Valenciana.

‘El último abrazo’, de Sergi Pitarch. Fotografía cortesía del IVC.

También hay material audiovisual en ‘#lafestadelcurtacasa2’, con dos ciclos, el primero de estos, para todos los públicos y con el título ‘Cuando todo pase’, es una sesión para tomar conciencia de las carencias del sistema, una llamada de atención sobre las responsabilidades de todos como sociedad, e incluye los cortos ‘Acabe de tindre un somni’, de Javier Navarro, ‘Cuando todo pase’, de Suso Imbernón, ‘Dent de lleó’, de Jorge Bellver, ‘Un lugar’, de Iván Fernández de Córdoba y ‘Uno’, de Javier Marco.

El otro ciclo de cortos, con el título ‘Un poc d’història’, servirá para aprender algo más sobre nuestra historia reciente; tres documentales que nos transportan al pasado y, al mismo, tiempo nos remiten a momentos relacionados con el presente. El primero –‘Fallas del 37. L’art en guerra’, de Oscar Martín– centra su atención en las Fallas de 1937; el segundo –‘El último abrazo’, de Sergi Pitarch– se revela como un emotivo viaje en el tiempo en el que descubrimos a una persona en el contexto de la guerra y la posguerra españolas; y el tercero – ‘The neverending Wall’– es un maravilloso paseo animado por el museo de arte contemporáneo al aire libre más grande del mundo: el Muro de Berlín.

En el apartado de artes escénicas, se mantienen las producciones ‘Alexandria’, escrita por Guadalupe Sáez y Mertxe Aguilar, y dirigida por Juan Pablo Mendiola, y la producción de danza ‘Més a prop’, un espectáculo alrededor de las emociones básicas con dirección y coreografía de Noèlia Liñana.

Y se incorpora la producción del IVC ‘Faust’, estrenada en diciembre de 2018 en el Teatre Rialto. Esta versión del clásico de Goethe, hecha por Arturo Sánchez Velasco y Jaume Policarpo y dirigida por el propio Policarpo, recibió los premios a la mejor escenografía y a la mejor iluminación en los Premis de les Arts Escèniques de la Generalitat de 2019.

La mejor zarzuela de la mano del Cor de la Generalitat

En el apartado de música, la primera propuesta de esta semana es la del Cor de la Generalitat, interpretando ‘La mazurca de las sombrillas’, uno de los números más populares de la zarzuela ‘Luisa Fernanda’, de Federico Moreno Torroba, en una producción con dirección escénica de Emilio Sagi y dirección musical de Jordi Bernàcer.

La otra propuesta musical es la actuación de la Jove Orquestra de la Generalitat, unidad artística dependiente del IVC, dirigida por Manuel Galduf, y con el barítono José Antonio López, que interpreta ‘Hijo de la luz y de la sombra’, obra para barítono y orquesta sinfónica. Esta última obra fue compuesta por Voro Garcia en 2010 por encargo del Institut Valencià de la Música y está dedicada a Miguel Hernández con motivo del centenario de su nacimiento.

‘Una veu, una imatge’, comisariada por María Virginia Jaua en el Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC). Fotografía cortesía del IVC.

Por último, se presenta el CD ‘Manuel Palau. Concerts’, que recoge los dos únicos conciertos que escribió el maestro Palau interpretados por la Jove Orquestra de la Generalitat, bajo la dirección de Manuel Galduf con Rafael Serrallet (guitarra) y Bartomeu Jaume (piano) como solistas. Son el ‘Concierto levantino’ para guitarra, grabado en 2007, y el ‘Concierto dramático’ para piano, grabado en 2008.

En el apartado de artes plásticas se propone una aproximación a la exposición ‘Una veu, una imatge’, que se encuentra en el Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC); una muestra colectiva que incluye 13 artistas españoles, o que residen en su mayoría en España, concebida expresamente para el EACC por la escritora, editora y comisaria María Virginia Jaua.

Con esta exposición, Jaua busca llevar aún más lejos el trabajo que ha estado desarrollando en el ámbito del análisis y la reflexión sobre la construcción de imaginarios contemporáneos, indagando y explorando las diferentes maneras de leer e interpretar las imágenes que nos rodean.

MAKMA

Monos: Una mirada primitiva de la humanidad

Título: Monos
Año: 2019
Dirección: Alejandro Landes
Reparto: Moisés Arias, Julianne Nicholson, Sofía Buenaventura, Julián Giraldo, Karen Quintero, Laura Castrillón, Deibi Rueda, Paul Cubides, Sneider Castro
Fotografía: Jasper Wolf
Música: Mica Levi

El conflicto armado en Colombia ha estado azotando el país durante casi medio siglo. Numerosos cineastas han luchado desde el frente cinematográfico denunciando los horrores de la guerra, llegando a constituir casi un subgénero. Recientemente, Alejandro Landes se ha hecho un hueco en el panorama del cine colombiano con una propuesta y un enfoque innovador respecto al conflicto.

Tras tocar el documental (Cocalero, 2007) y el género biográfico (Porfirio, 2011), en 2019 el joven cineasta colombiano estrenó su tercer largometraje Monos. Su recorrido por varios festivales internacionales (como Sundance, Berlín, San Sebastián, Cartagena) ha resultado un asombroso éxito, llegando a obtener numerosos premios. Además, fue escogida para representar a Colombia en los Óscar.

Escena de los ocho jóvenes y el mensajero de la película Monos

La película nos presenta un grupo de ocho adolescentes guerrilleros, de los cuales no conocemos más que su apodo de guerra, que viven apartados de la sociedad como una manda de monos y luchan por una causa que tampoco conocemos. Entrenados en la dureza y la crueldad de la guerra, son comandados por un pequeño hombrecillo, el mensajero (personaje encarnado por William Salazar, excombatiente de las FARC). Su misión es cuidar y vigilar a una rehén estadounidense, la doctora, y a una vaca que han recibido como regalo, obedeciendo las indicaciones de “La Organización”.

Partiendo de esta situación, el film avanza como una espiral de conflictos, tanto internos entre los propios adolescentes, como externos como la guerra, que sacan a la luz lo más salvaje de lo humano.  Un proceso de deshumanización y embrutecimiento en el que la violencia, sugerida poéticamente, es el motor de la historia.

Escena del personaje Rambo de la película Monos

Una de las cosas más llamativas de la película es la majestuosidad audiovisual con la que es resuelta. La imponente fotografía de Jasper Wolf, que captura la belleza sublime de las montañas y la selva, y la música experimental de Mica Levi hacen de esta una auténtica experiencia sensorial que atrapa al espectador en una atmósfera psicodélica y asfixiante por momentos.

Cabe mencionar que casi todo el elenco son actores amateurs, exceptuando a Moisés Arias y Julianne Nicholson, y para estar enfrentados a situaciones extremas, no lo han hecho nada mal. En cuanto al guion, los diálogos son bastante escasos. No obstante, los personajes se exponen a través de gestos, ruidos y miradas, como los monos. Se produce así un fascinante juego de miradas entre los jóvenes.

Escena del personaje Perro de la película Monos

Pero lo más destacable sin duda de la nueva película de Alejandro Landes es el enfoque con el que aborda el tema, imponiéndose como algo diferente. Aunque la historia narra hechos que podrían ocurrir perfectamente, se encuentra al servicio de la metáfora y el simbolismo. Parece tratarse de un sueño, un realismo al borde de lo fantástico y lo alucinógeno. 

El director usa el conflicto armado para explorar temas universales como la condición humana y las relaciones de poder. Así, crea un micro universo descontextualizado y despolitizado, centrándose en el asunto humano.

Este vacío ideológico ha causado algunas opiniones contrarias. Sim embargo, teniendo en cuenta la trayectoria del cineasta, considero que es todo un acto político. No pretende posicionarse ni emitir ningún juicio, tarea que le deja al espectador, sino sugerir nuevas preguntas y continuar una conversación.

Escena de los ocho jóvenes en la selva de la película Monos

Monos es una auténtica experiencia inmersiva que aborda algunos de los temas que más se ha ocupado la literatura universal. Resulta toda una rareza interesantísima dentro de la cartelera comercial actual y que recomiendo a todo amante del cine.

Pau Tronch

‘Hasta que la boda nos separe’. Pura «dramedia»


‘Hasta que la boda nos separe, de Dani de la Orden
Cines Kinépolis Valencia
Avinguda de Francisco Tomàs I Valiente, s/n, 46980 Paterna, Valencia
6 de febrero de 2020

Los cines Kinépolis Valencia acogieron el 6 de febrero el preestreno de ‘Hasta que la boda nos separe’, la nueva comedia dirigida por Dani de la Orden (‘Barcelona nit d’estiu’, ‘El pregón’, ‘El mejor verano de mi vida’). La proyección estuvo presentada por dos de sus protagonistas: Álex García (‘La novia’, ‘No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas’, ‘Si yo fuera rico’) y Silvia Alonso (‘Es por tu bien’, ‘Durante la tormenta’, ‘Perdiendo el este’).

Silvia Alonso y Álex García en el preestreno de la película ‘Hasta que la boda nos separe’ – Fotografía: Irene Valdés.
  • ¿Cómo se consigue este elenco de actores y esa comedia coral, con tanta gente conocida en la gran pantalla? ¿Cómo surgió esta gran oportunidad? 

Álex García: “Cuatro meses antes, durante el rodaje de ‘Itus’, Dani de la Orden me dejó caer que funcionaría muy bien con Belén Cuesta. Fue pasar esos meses, y ya estaba en la sala de ensayos con ella y con Silvia Alonso, mi pareja de ficción oficial, ya desde hace 10 años’’.

Silvia Alonso: “También funcionó el azar, porque al ser una producción tan enorme, con Atresmedia y otras grandes productoras detrás, era de esperar que ese azar y esa magia diesen como resultado esta gran película. Fue así porque debía ser así, y ahora no me lo imagino de otra manera’’.

  • Antes habíais colaborado en varias series, pero no en cine, ¿cómo ha sido volver a trabajar juntos en la gran pantalla? 

AG: “Pues una experiencia fantástica, porque además estábamos en mi tierra, en Tenerife, yo en el rodaje me lo pasé genial. Había justicia poética, y a nivel personal estamos hablando de que me tocó trabajar con una actriz que conoce a mis padres, a mi perro. Silvia aparte de ser una gran compañera, es ese tipo de amiga que puede venirse a mi casa a dormir, con la que puedes tener conversaciones personales a diario, por eso los miedos los compartíamos, pero las risas más aún’’.

SA: “A mí cuando me llegó el guion no tenía nada claro. Sí que es verdad que conocía a mucha gente, muchos de ellos cercanos a mí. Además, es una maravilla porque cuando el alma es bonita, cuando lo disfrutas al máximo, cuando te lo pasas bien y conoces a los actores y se trabaja con ese “todos a una”, la comedia va sola.  Si la energía está ahí, es realmente una maravilla’’.

La actriz comenta que Álex y ella volverán a ser pareja en su próxima película. “Lo mejor es que nosotros ya tenemos una base, nos conocemos, sabemos lo que nos pasa, nos miramos y ya sabemos lo que piensa el otro. Pero, sin duda, lo que más me gusta de esta película es que sea de temática cómica’’, ya que, como dejó patente en una foto que publicó en redes sociales hace varios meses, quería interpretar una comedia, ya que ambos habían trabajado en dramas durante un largo tiempo, concretamente en ‘Tierra de lobos’ y ‘Tiempos de guerra’. 

Álex manifiesta que “Respecto al salto a la gran pantalla, hoy en día hay series que se ruedan mejor que la mejor película que has rodado, y películas que se ruedan peor que la peor serie que has hecho’’, por ello ambas plataformas se han unificado dando lugar a grandes producciones, ya se trate de series o de películas, ya que ambas tienen equipos espectaculares para su elaboración.

  • ¿Os sentís más cómodos en algún género en concreto? ¿En qué género creéis que funcionáis mejor?

SA: “Todo parte de una base, de que en ambos géneros se trabaja de una manera muy parecida. El ritmo, las circunstancias y el código cambia, pero lo que tiene que ocurrir es que en las comedias aparezca mucho drama, y que en los dramas haya algo que te haga reír’’. La actriz expone que el punto de partida es el mismo, pero que es muy importante la recepción del público, “Ya que es el espectador quien dice: ¡ay! ¡Este actor siempre hace películas de comedia, películas dramáticas…! Pero al final yo creo que todos tenemos el impulso y el deseo de hacer ambos géneros, además yo disfruto mucho haciéndolos, y me encanta que me den la oportunidad de cambiar’’.

AG: “A mí me encanta estrenar comedias porque la gente sale con la cara que le brilla, y eso es una sensación maravillosa. Si la película es buena, si funciona el papel que has interpretado, notas una energía mucho más brillante y especial, levantas el ánimo de la gente, y quiero pensar que con esta peli pasará. También creo que el drama funciona bien, porque la gente sale tocada. Eso sí, aunque reflexionen y le den vueltas a lo que han visto, lo reciben de una forma más oscura que una comedia. 

En conclusión, podría decir que mi película ideal sería una “dramedia’’, en la que abordemos un verdadero conflicto social, pero con sentido del humor. Un ejemplo de esto sería lo que se quería conseguir Dani de la Orden en ‘Litus’, que es un drama con varios puntos de comedia, pero con conflictos mucho más desarrollados. La forma de trabajar es la misma siempre, teniendo en cuenta que lo que importa es cumplir no solo lo que quiere contar el director, sino también cómo lo quiere contar, y yo intento llevarlo al máximo siempre’’.

Silvia Alonso y Álex García en el preestreno de la película ‘Hasta que la boda nos separe’ – Fotografía: Irene Valdés.
  • ¿Os veremos en televisión próximamente? 

SA: “La verdad es que Álex lo pasó fatal y se quedó seco por la dieta y los hábitos que tuvo que llevar durante el rodaje de ‘Antidisturbios’, la serie que se estrenará próximamente, dirigida por Rodrigo Sorogoyen. Ya he patrocinado tu serie, ahora te toca a ti’’.

AG: “Pues ella va a estrenar una película con María León y Victoria Abril, y será una de las primeras incursiones que haga Silvia en el drama. Aunque esta película es un poco dramedia, como he dicho antes, creo que ver a estas actrices juntas debe ser simplemente un regalo’’.

  • ¿Alguna de las escenas que grabasteis fue arriesgada?

AG: “Pues mira grabamos varios días en un apartamento que sale en la película, totalmente real e increíble; yo no sabía que Tenerife tuviera tanto poderío económico, la verdad. Las vistas desde ese mirador eran espectaculares y la piscina, en la que, por supuesto me bañé, era brutal. Ahí grabamos una escena en la que me tenía que caer varias veces, pero bien’’.

“Como escenas de riesgo me quedo con la del barco. Sinceramente, fue un verdadero cuadro. Porque claro, ¿cómo manejas y metes a todo el equipo técnico en un barco tan pequeño? Pues Dani de la Orden tuvo solución: puso al equipo de producción a mover el barco con unas palancas enormes, como si de un barco pirata se tratase, mientras otros tiraban agua con una manguera. Muchos compañeros se marearon y estuvieron a punto de vomitar. Consiguieron un barco realmente asqueroso, enano, con telas y olor a pescado muerto, y para mí es una de las peores escenas que he rodado nunca. Yo que estaba en mi puerto, en mi isla, estaba en una situación surrealista, y mis compatriotas decían: ¡ay, marinero de agua dulce! Pero ¿qué pasa, que te mareas? ¿es que llevas mucho tiempo en la península, o qué? Solo te digo que estuvimos grabando esa escena tres días’’.

SA: “¡Madre mía! Esa escena…Hubo momentos en los que se tuvo que ir medio equipo técnico. A la ayudante de dirección la perdimos, se tuvo que quedar en reposo ocho horas de lo mala que estaba. Y claro, tú como actriz debes permanecer recta, sin moverte, para hacer la escena, pero claro…en ese barco era prácticamente imposible no moverse’’.

AG: “En el caso de otro director seguramente se habría cortado, pero no, Dani no. Dani es como que tiene una especie de coraza de titanio reforzado y si ve a un actor muriéndose, le dice: “¿podrás rodar mañana, Álex? Tú puedes, ¿no? Va, tú puedes con esto.’’ Te pone en tu propio tejado la pelota. Y así estuvimos toda la película: planteándonos situaciones imposibles y diciéndole que sí porque le queremos y porque queríamos hacer una película así de gamberra, pero la verdad es que tienes que tener un poco de inconsciencia para hacerla’’.

  • ¿Cuál sería el mensaje que querríais transmitir con esta película? Y en el amor, ¿uno debería guiarse por el corazón, o por la cabeza?

SA: “El mensaje sería: ¿eres capaz de ir al cine el 14 de febrero con tu pareja y hablar de una manera tranquila de los personajes? Esta película es una contraoferta al amor romántico’’.

AG: “Yo creo que el mensaje de la película sería: las historias de amor que nos han narrado de pequeños son una falacia, y lo que nos han contado del amor romántico de las películas Disney con princesas y dragones, no existe. Y si crees en ello, estás destinado al fracaso’’, pues esto es una comedia, pero al final lo dice Belén Cuesta: “La vida al final te da más tortazos que lo que has vivido… Esta peli puede abrir más los ojos que cualquier otra comedia romántica, porque puede hacerte encontrar el amor de verdad, con lo que ello conlleve’’.

Silvia Alonso y Álex García en el preestreno de la película ‘Hasta que la boda nos separe’ – Fotografía: Irene Valdés.
  • ¿Sois de bodas sencillas, o complicadas, como en la película? 

SA: “Yo es que yo no soy de bodas, directamente. Pero hemos estado en una muy potente, y es que yo creo que, si te casas, te casas a muerte, das todo y ya está. Con todo.

AG: “Esa boda en la que estuvimos fue una auténtica barbaridad. Una boda en la que habían alquilado un castillo para celebrarla allí. Bueno, pues os voy a contar una anécdota. En el castillo reservaron una habitación especial para los novios. Mi pareja se iba a las 7:00h de la mañana y tenía que mantenerme despierto. Yo duré demasiado. Los coches que nos llevaban y nos recogían, fueron saliendo, despedí a mi pareja y, al día siguiente había una chuletada. Bueno pues yo de repente me levanto…bueno, no, yo no. Me despertó uno del servicio en la suite nupcial de los novios, y yo sin saber dónde ni por qué estaba allí durmiendo. La boda era de un director de cine que nunca me ha contrarado, yo creo que no me lo perdonó y por eso nunca me llama. Pero vamos, que si te casas, lo haces a lo grande y tiras la casa por la ventana para que surjan anécdotas’’.

SA: “La boda fue maravillosa, nadie pudo comer. El novio tenía un altavoz enganchado a un cable, y en el segundo plato ya estaba mandándonos bailar a todos. La situación en la que te encontrabas era que mientras comías, bailabas, bebías. Bueno, yo solo te digo que a las 19:00h de la tarde yo ya estaba pedo y subida a una silla dándolo todo’’.

Silvia Alonso y Álex García en el preestreno de la película ‘Hasta que la boda nos separe’ – Fotografía: Irene Valdés.
  • Dani de la Orden tuvo muy buen ojo a la hora de la elección de los actores, se ve mucha química en pantalla, y eso se consigue con el éxito del director pero también con vuestro trabajo, ¿pensáis que es así?

AG: “Para nosotros fue simplemente una suerte, porque si te toca un compañero egoísta o que va a lo suyo, eso que te pierdes en ese rodaje; pero si te toca un compañero disfrutón, generoso, que es lo que teníamos nosotros, compañeros geniales, es una gozada. Te voy a confesar que fuimos casi cada noche al karaoke de Tenerife, y Adrián Lastra cantó ópera, o sea que te puedes imaginar la química y feeling que teníamos entre todos nosotros…’’

SA: “La verdad es que no fue un rodaje nada fácil, ni físicamente, ni por las condiciones. En esa casa maravillosa que se ve en pantalla hubo mucha gente que se accidentó, era todo súper surrealista, y a nivel de producción era como que teníamos todas las papeletas para perder los nervios en todo momento, pero a pesar de todo eso, y gracias a que nos llevásemos tan bien y fuésemos “todos a una’’, yo estaba meada de la risa en ese barco mochambroso del que hemos hablado antes, e incluso queríamos repetir las escenas una y otra vez. Y eso es lo que surge como resultado cuando hay buen feeling’’.

Irene Valdés.

Arranca Humans Fest

Humans Fest
Varias sedes
Valencia 2020

El Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos; Humans Fest, bajo el manto de la Fundación por la Justicia, celebra su XI edición, y en esta ocasión, asume como lema central la “Corrupción”, una temática que según su actual director; Samuel Sebastián “es importante porque en el cine valenciano no se ha debatido lo suficiente sobre este tema y, por tanto, debíamos comenzar este debate”. Por eso mismo, se ha decidido otorgar el Premio por el cambio Social, que ha comenzado a otorgarse este mismo año, a la AVM3J (Asociación de Víctimas del Metro del 3 de Julio) para reconocer su incansable lucha por desvelar la verdad del accidente del metro valenciano. También se hará entrega del “Premi Pau y Justicia” a Pepe Viyuela, quien, mediante su trabajo comprometido en las causas sociales, ha sabido aportar una visión más amable a realidades sociales sumamente duras.

El Festival, que celebra la nueva edición entre el 18 de febrero y el 1 de marzo pero se extiende en eventos todo el año, acogerá las distintas proyecciones y actividades en cuatro espacios: La Filmoteca, la SGAE, Octubre y la Universidad Politécnica de Valencia. Por otro lado, el programa incluye algunas exposiciones que se celebrarán en el Centro del Carmen Cultura Contemporánea y La Primera.

Dentro de las novedades que se abren paso este año destaca la incorporación de la temática de ficción a la Sección Oficial de Largometrajes, en la que se proyectarán películas presentadas previamente a otros festivales mundiales tan conocidos como Venecia, San Sebastián o Karlovy Vary. Algunos de ellos serán “Woman” de Yann Arthus-Bertrand y Anastasia Mikova, “La cordillera de los sueños” de Patricio Guzmán o “System crasher” de Nora Fingscheidt. Además, por primera vez se presentará una sección competitiva valenciana, Humans VLC. Dentro de esta sección encontraremos producciones con un largo recorrido como “Makún” o estrenos como el de “Una vida, un bolso”.

Por otro lado, con lo que respecta a la Sección Oficial de Cortometrajes, contará con la proyección de cortos como “Maras” nominado a los Goya o “Exiliada”, donde se denuncian los abusos de Daniel Ortega, actual presidente de Nicaragua. Además se estrenará el documental sobre las protestas en Chile “#Chiledespierta” o el corto valenciano “Casa” de Alberto Evangelio.

fotografía de la rueda de prensa del Human Fest.

El festival, junto con la colaboración de la Universitat Politécnica y el festival “Prime the Animation! New talent film festival”, apoyará a los más jóvenes a través del proyecto Future(s) desde el que se realizarán una serie de proyecciones, principalmente de cortos de animación, que ponen de manifiesto el talento valenciano. Se debe mencionar también el Human Films Zero, un sector que comienza este año y que se preocupa por las producciones de mínimo coste para el medio ambiente. No menos importante es el programa “Mujeres del mundo” donde se proyectarán películas realizadas por mujeres de distintos orígenes con el objetivo de reivindicar la escasa presencia femenina en el mundo del cine. Además, se impulsará la campaña “Filmen elles, guanyem tots” donde se promocionan las obras fílmicas producidas por mujeres, especialmente valencianas.

En lo que respecta a las dos exposiciones previstas, el 30 de enero comenzará “Huellas en el alma” de Ana Yturralde, donde la artista realiza una retrospectiva de su propio trabajo centrándose en aquellos grupos de personas que son ignorados y excluidos. Mientras que el 19 de febrero se inaugurará “Mujeres de Cluj” de Loyola Pérez de Villegas Muñiz en La Primera, que trata la migración en Rumanía.

El compromiso del Festival con los derechos humanos parece no limitarse a unos días concretos, sino que se extiende en el calendario anual, abarcando con sus eventos propuestas en abril (como un ciclo de cine en la Filmoteca), septiembre (con una exposición en la Casa del Reloj) y octubre (con la presentación del programa Mujeres del mundo), pues, como afirma el ya mencionado Samuel Sebastián “lo que nos importa es que haya una denuncia entorno a la vulneración de los derechos humanos”.

Samuel Sebastián, actual director del Human Fest, junto al cartel de este año del Festival.

Sofía Torró Álvarez

MyFrenchFilmFestival y su cine inédito en Filmin

MyFrenchFilmFestival 2020
Unifrance
Filmin
Del 16 de enero al 16 de febrero de 2020

La plataforma de VOD Filmin será un año más sede en España de MyFrenchFilmFestival, el certamen online organizado por Unifrance que promociona en todo el mundo el cine francófono, en especial aquel que ha tenido poca visibilidad lejos de las fronteras de sus respectivos países.

La décima edición de uno de los festivales online más importantes del mundo se celebrará del 16 de enero al 16 de febrero de 2020, y ofrecerá en Filmin 11 largometrajes y 15 cortometrajes, muchos de ellos estrenados y premiados en festivales de todo el mundo, pero que todavía no habían pasado por los cines españoles.

Entre los títulos más destacados de su programación se encuentran ‘Los confines del mundo’, de Guillaume Nicloux –una historia de venganza ambientada en la guerra de Indochina en 1945– con Gaspard Ulliel y Gérard Depardieu en el reparto; ‘La caravana’, de Méryl Fortunat-Rossi y Valéry Rosier –documental belga sobre los aficionados que acuden a animar a los ciclistas en las etapas del Tour de Francia; ‘El escape’, de Emmanuel Hamon –thriller político sobre una operación de exfiltración de una mujer francesa arrepentida de haberse unido al ISIS en Siria; ‘Perdrix’, de Erwan Le Duc – presentada en la Quincena de los Realizadores del Festival de Cannes, cuenta con Fanny Ardant en su reparto; y ‘Jessica Forever’, de Jonathan Vinel y Caroline Poggi – distopía futurista y reflexión sobre la violencia–, que será una de las películas más comentadas de un MFFF2020 que no se olvida del público infantil, al que dedica una sección con 5 cortos de animación.

Selección completa de la programación en Filmin

Gaspard Ulliel y Gérard Depardieu en una escena de ‘Los confines del mundo’, de Guillaume Nicloux. Fotografía cortesía de Filmin.

MAKMA

Soñar inquietudes y retos con 10 Sentidos

‘Soñadores’ | IX Festival 10 Sentidos
Diversas sedes de València
Mayo de 2020

Las postrimerías del año que concluye portan consigo los preparativos del Festival 10 Sentidos, encuentro escénico de referencia de la ciudad levantina, cuya novena edición se llevará a cabo, durante el mes de mayo de 2020, bajo el lema ‘Soñadores’, un leitmotiv que focaliza la atención sobre la juventud y, en consecuencia, sobre aquellos que “están llamados a ser los reyes del futuro”, en base a “sus inquietudes, sus problemas, sus retos y sus compromisos”, tal y como indican desde la organización del festival, que, al igual que en ediciones precedentes, tendrá como ejes principales la danza, el teatro, la música, el cine y las artes plásticas; géneros con los que “mantener la filosofía de visibilizar, a través de propuestas artísiticas, diferentes realidades de nuestra sociedad”.

De este modo, el festival de las artes vivas de València, codirigido por Mertixell Barberá e Inma García, “hará protagonista a esa generación nacida a finales del siglo XX y principios de este, en la que nuestra sociedad debería depositar sus esfuerzos y esperanzas, y se aproximará a su lenguaje, a su ideología, a su modo de vivir, a su manera de crear”.

‘Soñadores’ pretende investigar y formular dubitaciones en torno a cuestiones relativas a “qué les define, qué sienten, cómo se relacionan o qué les preocupa”. Por ello, “la programación incorporará a creadores que sueñan, que arriesgan, que se comprometen, y buscará propuestas que ayuden a un público diverso a entender su idiosincrasia”.

Así mismo, 10 Sentidos “contará con otros artistas de distintas edades que plasmarán su propio punto de vista sobre el paso del tiempo y a los que se les propondrá observar e interactuar con un relevo generacional que a veces no obtiene la atención suficiente”.

Imagen de una de las propuestas escéncias del IX Festival 10 Sentidos. Fotografía de Juami Ponce cortesía de la organización.

MAKMA

‘Fin de siglo’, la belleza lúbrica del amor

‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro
Argentina, Estados Unidos, 2019
Con Juan Barberini, Ramón Pujol y Mia Maestro
Estreno en España: viernes 13 de diciembre de 2019

Como si se tratara de una visión profética, la opera prima de Lucio Castro (Buenos Aires, 1975), ‘Fin de Siglo’, trae consigo un buen augurio para el director argentino, que encamina su trayectoria fílmica con una pieza estremecedoramente bella y sugestiva. Seleccionado por el Departamento de Cine del MoMA de Nueva York para formar parte del ciclo ‘The Contenders 2019’, su fortuna crítica podría llevar al filme a triunfar, hasta convertirse en un clásico de culto. La película ha tenido una muy buena acogida tanto por parte de la critica española como internacional, y se estrenará en los cines de nuestro país el próximo 13 de diciembre de 2019.

Fotograma de ‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro. Fotografía cortesía de Filmin.

En las antípodas de las ficciones de consumo rápido a las que hemos terminado por acostumbrarnos, los ochenta y cuatro minutos de la cinta nos conducen a una historia de amor casual, en la que confluyen lenguajes que transitan entre el ayer y el hoy. Sin caer en la fantasía estereotipada e hiperexplotada por el cine más comercial –donde abundan personajes construidos para satisfacer al público heteronormativo–, la obra expone relatos crudos y personajes reales en los que por fin poder vernos reflejados. Huyendo de las consabidas narrativas de adolescentes que descubren su sexualidad de manera temprana, los  protagonistas de ‘Fin de Siglo’ comienzan a peinar canas y construyen discursos maduros basados en vivencias adultas, donde prima la experiencia. La sexualidad explícita de algunas de las escenas quizás sorprenda al espectador menos avezado que, sin duda, podrá aprender y disfrutar de la belleza lúbrica del filme y sus diálogos. 

Fotograma de ‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro. Fotografía cortesía de Filmin.

A través de planos fijos, a modo de ventana indiscreta, Lucio Castro consigue satisfacer nuestro deseo escópico de mirar sin ser vistos y nos permite acceder al mundo de Ocho, sus pensamientos, dudas y deseos. Los planos subjetivos nos permiten empatizar con el personaje, conocerlo de una manera casi inconsciente a través de esos momentos en los que el silencio se adueña del tiempo y la soledad es grata compañera. Rutinas que remedan a las propias y que consiguen que el espectador naufrague en la realidad del protagonista. 

Fotograma de ‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro. Fotografía cortesía de Filmin.

La gama de colores poco satinados y fríos, con predominancia de matices añiles, contrasta con las tonalidades cálidas que explotan la anatomía de ambos actores. Haciendo uso de imágenes recurrentes en nuestro imaginario colectivo –como la del hombre emergiendo del mar junto con un brillante caleidoscopio de planos y encuadres–, Lucio Castro consigue conjugar la sexualidad de Ocho con el entorno en el que habita. Lugares laberínticos en los que la vegetación y el hormigón armonizan en una particular visión de la ciudad de Barcelona. Espacios como el Museu del Perfum, el Museu Nacional d’Art de Catalunya o el Parque del Laberint d’Horta acompañan a Javi y a Ocho mientras fantasean con proyectos y futuros en los que el cambio de centuria supone un antes y un después en sus vidas.  

El filme, de manera límpida, expone las complejidades del mundo relacional en coexistencia con la sencillez con la que hoy en día planteamos nuestros encuentros sexuales, gestionados por aplicaciones que han terminado por asesinar al ya ajado coqueteo. Normas y reglas que se desvanecen en lo etéreo cuando uno vive enamorado del hoy.

La vida sin tiempo, el tiempo sin vida, dicotomías presentes en el filme y por las que nos dejamos llevar, abandonándonos al presente más absoluto, donde la perdurabilidad del futuro y sus cadenas son un súcubo que se escapa por la ventana cada mañana de sábado. Amaneceres en camas extrañas que, en ocasiones, nos hacen sentir como en casa. Miradas que con los primeros albores del sol atraviesan el alma y hacen de lo fugaz un instante eterno, en el cual dudamos si aún soñamos o jamás estuvimos tan despiertos.

¿Qué queda de nosotros cuando cerramos la puerta tras un encuentro? ¿Qué se lleva el otro al irse? Souvenirs emocionales que nos persiguen como pesadillas en sueños recurrentes, acentuando la soledad patente o la deseada, haciendo figura nuestros miedos y deseos. ‘Fin de siglo’ no deja indiferente; conectando pasado, presente y futuro, construye una narrativa compleja en la que proliferan las visiones especulares de aquello que pudo ser y nunca fue. Relatos que nos incomodan y desorientan, interpelándonos directamente a reconocer las posibilidades de nuestro presente. 

Fotograma de ‘Fin de Siglo’, de Lucio Castro. Fotografía cortesía de Filmin.

Andrés Herraiz Llavador

El legado en los huesos de Fernando González Molina

‘Legado en los huesos’ , Fernando González Molina
Atresmedia Cine, Nostromo Pictures, 2019
Con Marta Etura, Imanol Arias, Leonargo Sbaraglia y Susi Sánchez
Estreno en España: jueves 5 de diciembre de 2019

Si palpita en la trilogía del Baztán, de la escritora guipuzcoana Dolores Redondo, material suficiente para aproximar la lectura a los predios cinematográficos, el oficio narrativo, de hechuras audiovisuales, de Fernando González Molina parecía apuesta indubitable con la que emular el resultado comercial que la autora hubo obtenido de la ubicua mano de Ediciones Destino durante el último lustro.

Guarismos corroborados por la primera de las adaptaciones de la trama policial polarizada en torno de la detective Amaia Salazar, en tanto que ‘El guardián invisible’ rindió correctamente en taquilla –más allá de aquellas controvertidas declaraciones de la secundaria Miren Gaztañaga–, refrendando, de este modo, el heterogéneo y, a la par, práctico devenir profesional del cineasta pamplonés, avezado tanto en lides televisivas –’Los hombres de Paco’ y ‘El Barco’, verbigracia– como en la gran pantalla mercantil –’Fuga de cerebros’ (I y II), ‘Tres metros sobre el cielo’ y, fundamentalmente, ‘Palmeras en la nieve’, adecuación de la homónica novela histórica de Luz Gabás–.

No cabían, por tanto, razones contrarias a mantener el envite implementado por González Molina, gozando, además, del nihil obstat literario de Redondo y un asaz pulmón económico para manufacturar un producto final tan digno y rentable como lábil.

Es por ello que el próximo 5 de diciembre de 2019 se asoma a las pantallas ‘Legado en los huesos’ –y que gracias a la labor de la empresa valenciana Mercacine y los ABC Park, se ha podido visionar, junto a su director, en pase de prensa (cuestión que siempre se agradece por estos, en ocasiones, secundarios lares)–, segunda parte de esta unidad argumental edificada junto a la cabecera del río Bidasoa, en la que Marta Etura retoma las angustias atávicas de su personaje, lacerado por los uliginosos paisajes de la túrbida mitología de Elizondo, que diluye su cimientos gótico tardíos a base de truculentas cuitas maternales, litúrgicos suicidios y ofrendas antropófagas al cíclope Tartalo. Un extravagante argumento que se hubo antojado plausible para lectores poco exigentes y espectadores con epidérmicas necesidades.

‘Legado en los huesos’ cumple, así, su misión de distraído thriller, uniformado con una notable producción y un plantel de apellidos seductores, como, amén de la propia Etura, Arias (Imanol), Sbaraglia (Leonardo), Mínguez (Elvira), Casablanc (Pedro), Librado (Carlos), y la siempre inquietante Susi Sánchez, entre otros insignes de la pequeña pantalla. Sin embargo, el filme adolece de las mismas flaquezas que su predecesor, obstinado en complicar la prosodia de sus actores a base de diálogos arquetípicos que imposiblitan la necesaria naturalidad del verbo y compelen a la impostura, restando credibilidad semántica a la acción e impidiendo diluir la tediosa sensación de encontrarse ante personajes planos y predecibles.

Y deba ser durante la primavera de 2020 cuando Fernando González Molina retorne a las salas con ‘Ofrenda a la tormenta’, reportando epílogo al suspense criminal de Dolores Redondo, confiando en que el pecunio y los aforos sean suficientes para solidificar la supervivencia cinematográfica de un cineasta al que, a buen seguro, le llegará su obra.

Jose Ramón Alarcón

«O que Arde»: un bello canto a la Galicia rural.

Dirección: Oliver Laxe
Reparto: Amador Arias, Benedicta Sánchez
Título en V.O: O que arde
País: España
Año: 2019
Género: Drama
Guion: Santiago Fillol, Oliver Laxe
Fotografía: Mauro Herce.

Nos introduce en la historia el sonido de los eucaliptos bambaleándose en el aire un instante antes de caer, arrancados por enormes máquinas que avanzan en la oscuridad del bosque. No hay música de fondo, ningún adorno, ninguna sucesión constante de imágenes que emboten los sentidos; tan solo un profundo y embriagador silencio, interrumpido solamente por los golpes de los monumentales árboles que se desploman ante la fuerza de la máquina letal.

“O que Arde” es una película de 2019 dirigida por Oliver Laxe y escrita conjuntamente entre el mismo Laxe y el guionista argentino Santiago Fillol. Los actores principales, Amador Arias y Benedicta Sánchez, nunca antes se habían puesto delante de las cámaras; fueron escogidos por Laxe entre más de 300 candidatos, todos provenientes de los alrededores de las montañas lucenses. La selección de actores sin experiencia se debe a la intención por parte del director de capturar la verdad, una verdad que solo podrían reflejar las gentes del lugar. Y es que Laxe parece perseguir siempre esa mismo intención en todos sus films; la de crear una obra de una profunda sinceridad.

La película obtuvo el premio del jurado de Cannes, en la sección Un Certain Regard. Pero no es la primera vez que Laxe acude a este festival y sale de allí premiado. Ya ocurrió en 2010 con su película “Todos vós sodes capitáns» (Todos vosotros sois capitanes) con la que obtuvo el premio FIPRESCI. Y volvió a acudir en 2016 con “Mimosas”, una película rodada en Marruecos por la que le concedieron el premio de la crítica.

“O que Arde” se rodó en Os Ancares, tierra natal de la familia de Laxe. Viendo la película no dudé por un instante: estos son los bosques en los que nacen las meigas, sobre los que narra Wenceslao Fernández Flórez en su obra “El bosque animado”. En toda la película se percibe la existencia de un vínculo indestructible, profundo, entre el ser humano y la naturaleza. La naturaleza puede ser un hogar, un cobijo, un lugar en el que resguardarse, pero también un ente destructor y violento. Esa dualidad vital se recoge aquí con maestría, en lo que parece ser un bello canto a la vida y a su complejidad.

Benedicta Sánchez resguardándose de la lluvia. Escena de «O que Arde».

La narración comienza cuando liberan a Amador de la cárcel después de cumplir condena por haber provocado un incendio. Puede entonces regresar a casa con su madre, Benedicta, y vivir de nuevo conforme al sosegado ritmo de la naturaleza. Allí cuida de sus tres vacas y de Luna, su perra. Pero un tiempo después de su llegada un incendio arrasa la zona, provocando terribles destrozos. Hay así varios temas significativos que resuenan en la película: la vuelta al hogar, la mirada del otro, la vergüenza pública, la relación entre madre e hijo, la complejidad humana y nuestra incapacidad para abarcarla y comprenderla en profundidad.

Sin duda, el trabajo de Mauro Herce con la fotografía es muy destacable. Las imágenes se recrean en la belleza de la impresionante naturaleza gallega en todas sus formas; la niebla que baja a las colinas y difumina las formas de los bosques, la lluvia que mantiene el verdor y regenera la tierra, pero también la innegable belleza del fuego destructor, del paraje quemado y destruido, de lo que vive y muere en este ciclo eterno que es la vida.

Benedicto Sánchez recorriendo el bosque quemado. Escena de «O que Arde».

La transformación que no cesa, el tiempo imparable y cíclico, son dos conceptos esenciales en el film. Amador sale de la cárcel en invierno, la luz es sombría, llueve, el personaje aún esta recogido, ensimismado. A medida que pasan los meses llega la primavera, todo comienza a renacer, florece la vida que antes estaba oculta, la luz se vuelve dorada y brillante, y así, poco a poco, también parece desplegarse un poco más el alma de Amador. Pero pronto vuelve el otoño, y este da paso al invierno; de nuevo la oscuridad y la sombra, y con él, el fuego.

De modo que podríamos decir que existen tres tiempos en la película. Una primera parte de oscuridad, de penumbra. La parte central, de mayor serenidad y ligereza. Y una parte final en la que de nuevo reinan las tinieblas. Esta sombra final se manifiesta curiosamente en un elemento de luz, el fuego, pero que a su paso es destructivo y ennegrecedor.

Uno de los bomberos tratando de detener el fuego. Escena de «O que Arde».

Resulta significativo lo poco que se intenta indagar en por qué los personajes actúan como actúan. No hay un análisis psicológico de sus motivos internos, no se intenta saber qué los impulsa, ni si quiera sabemos si Amador incendia finalmente el bosque. Son personajes a los que de algún modo no podemos acceder, tan solo contemplar como se comportan, algo que al fin y al cabo, es más verídico que ninguna otra cosa. Eso no nos impide empatizar con Amador, lamentar su suerte, y tratar de imaginar si es culpable o no. Es más, enfatiza el deseo de saber del espectador, el deseo de comprenderle.
En cuanto a la técnica, observamos muchos planos fijos que se recrean en una imagen concreta, de tal modo que el espectador puede profundizar en esas visiones y comprenderlas de otro modo. También son frecuentes los travellings de cámara para mostrarnos la belleza de la naturaleza y de su destrucción: el fuego, su textura, su potencia, sus chispas, cómo se eleva y cómo luce en la noche. A los personajes muchas veces los observamos de espaldas, escondidos detrás de objetos o de su propio cuerpo.

Benedicto Sánchez y Amador Arias. Escena de «O que Arde».

Una de las cosas más destacable del trabajo de Laxe es la sabiduría con la que utiliza la pausa, ¡qué silencio tan necesario y envolvente! Aumenta la fuerza de las palabras, permite respirar, y está cargado de significado. Si algo captura al espectador es la simplicidad con la que se narra lo complejo, la naturalidad de las relaciones humanas. Es simplemente bella.

O que arde parece representar la melodía del son gallego, parece aspirar a recoger y preservar la esencia misma de su gente y su montaña, en las que se respira sencillez, sensibilidad, belleza, y al mismo tiempo una rudeza y brutalidad animalesca. Es un mundo que desaparece, una realidad que se esfuma y arde bajo el dominio de la modernidad.

Escena del incendio de «O que Arde».

Sofía Torró Álvarez

David Lynch, pequeñas y túrbidas historias

‘David Lynch, Small Stories’
57 Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón (FICX)
Centro de Cultura Antiguo Instituto
Sala2
Jovellanos 21, Gijón
Del 15 de noviembre de 2019 al 26 de enero de 2020

“Cuanto más abstracta es una obra,
más interpretaciones se pueden hacer de ella.
Cada espectador sacará algo distinto,
justamente como ante un cuadro.
Siempre seré fiel a mis ideas abstractas”
(David Lynch)

Y con incólume lealtad parece mecerse el universo creativo de David Lynch, adherido a los mimbres más caliginosos de la aphaireis aristotélica, a partir de la que edificar sus túrbidos universales, como un objeto último de abstracción que rezuma los más edificantes sótanos existenciales, inficionados y corrompidos por su siniestra naturaleza onírica.

Imagen de una de las series que conforman David Lynch, Small Stories’. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Un narcótico cosmos –cartografía de cuadrantes y desnortadas agujas magnéticas– concitado en la exposición itinerante ‘David Lynch, Small Stories’ –organizada por la Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular del Ayuntamiento de Gijón y el FICX, en colaboración con la Maison Européenne de la Photographie de París y la Galería ITEM–, que recala por vez primera en nuestro país de la mano del Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón y con motivo programático del 57 Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón (FICX), tras recorrer diversas capitales europeas desde 2014.

De este modo, a través de 55 fotografías originales –formuladas expositivamente mediante 8 postulados conceptuales–, ‘David Lynch, Small Stories’ exuda “55 historias cortas, disconformes, de soledad, de extrañeza, de seres, insectos y cabezas rompedoras”, tal y como rubrica en su texto crítico el escritor y ensayista cinematográfico Quim Casas –autor del preciso e indispensable título ‘David Lynch’, publicado en la colección ‘Signo e imagen/Cineastas’, de Cátedra, en 2007–, quien ha presentado a los medios, junto a Alejandro Díaz Castaño (director del FICX) y Miguel Barrero (director del FMCE y UP), los fundamentos proposicionales de una muestra que, a lo largo del último lustro, se ha visto ampliada en 15 instantáneas, tras las 40 fotografías que conformaban el primigenio planteamiento de la Casa Europea de la Fotografía de París.

Detalle de la obra ‘Window #3 whit Head’, de David Lync. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Y si Casas se encargaba de referir que “en Lynch todo es orgánico, todo es un mismo cuerpo’, así lo atestigua ‘The Short Films of David Lynch’, extremidad complementaria de la exposición que permite visionar las epatantes, irracionales y extravagantes haciendas cinematográficas del director montanés, a través de cinco cortometrajes –’Six Men Getting Sick’ (1966), ‘The Alphabet’ (1968), ‘The Grandmother’ (1970), ‘The Amputee’ (1974) y ‘Lumière and Company: Premonition Following an Evil Dead’ (1995)– que auxilian a incensar el horizonte de inquietudes creativas de un artista tan heterodoxo como mayúsculo; un individuo que ha cimentando su trayectoria sobre las fecundas ciénagas del dilentantismo, transitando por los dominios del dibujo y la ilustración, las dependencias pictóricas y escultóricas, el vasto predio de la electrónica musical o el diseño, encontrando en la heredad semiótica del audiovisual el territorio en el que su producción artística cobra morfología de acontecimiento.

Porque si en ‘David Lynch, Small Stories’ el espectador transita a través de sobrecogedoras arquitecturas de edificios y ventanas, inquietantes objetos –automóviles, plantas y pistolas– y lóbregos antropomorfismos de cabezas y torsos tumefactos, no debe descuidarse el matiz de que “el cine significaba para él darle volumen, movimiento y sonido” (Quim Casas) al planisferio que conforman sus nocturnos fetichismos y enardecidas predilecciones psicoanalíticas.

No obstante, uno ignora la dimensión atributiva que la obra fotográfica de Lynch obtendría huérfana de apellido y, por ello, sus small stories no deban ni puedan subsistir sin la elefantiásica referencia y sustento de su filmografía, sobre la que gravita –por indubitables razones de cualidad, carácter y aptitud– el curso teleológico de sus premisas.

El cineasta David Lych durante un instante de la proyección de ‘The Short Films of David Lynch’. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón