‘Otros censuran, nosotros estrenamos’, lema del AFF18

VIII Atlàntida Film Fest. ‘Otros censuran, nosotros estrenamos’
Festival de cine online de Filmin
Del 25 de junio al 1 de julio de 2018 en diversas sedes de Palma de Mallorca
Del 25 de junio al 25 de julio de 2018 en Filmin

Atlàntida Film Fest, el festival de cine online de Filmin, implementa en los próximos días su octava edición, que se celebrará entre el 25 de junio y el 25 de julio de 2018. Un total de 83 películas, todas ellas sin estreno comercial hasta la fecha en España, integran una ambiciosa selección que, como ha ocurrido en las dos últimas ediciones, gira alrededor de un concepto: Europa. La programación se divide en cinco bloques temáticos: Generación, Muros y fronteras, Memoria histórica, Política y controversia, e Identidad, a los que hay que sumar una retrospectiva de la obra del director barcelonés Kikol Grau.

 Atlàntida Film Fest. Makma

Entre los títulos más destacados hay que citar algunos que ya fueron anunciados cuando se presentó la agenda del Atlàntida Film Fest en Palma. Y es que, como ha ocurrido en los dos últimos años, la capital balear acoge del 25 de junio al 1 de julio la edición física del certamen, que suma a las proyecciones de películas, conciertos, conferencias y otras actividades.

Así, algunas de las propuestas más destacadas de AFF18 eran ya conocidas. Como ‘Holiday’, el controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf aclamado por medios internacionales como Variety o The Hollywood Reporter, y cuyo interés trasciende la conmoción que provoca una de sus escenas más comentadas. ‘On the Road’, el último film de Michael Winterbottom, mezcla el documental y la ficción al inmiscuirse en una gira de la banda Wolf Alice. Fanny Ardant protagoniza ‘Diario de mi mente’, sobre la relación entre una profesora y el alumno que acaba de asesinar a sus padres. ‘Permanent Green Light’ supone el debut en el cine del prestigioso novelista Dennis Cooper y nos presenta a un grupo de jóvenes que planifica su suicidio perfecto.

Imagen del documental de Joan Porcel sobre la vida de Samantha Hudson, el nombre artístico del mallorquín Iván González, quien se dio a conocer con el polémico y viral videoclip "Soy maricón"

Imagen del documental de Joan Porcel sobre la vida de Samantha Hudson, el nombre artístico del mallorquín Iván González, quien se dio a conocer con el polémico y viral videoclip “Soy maricón”

Entrando ya en las novedades, el cine musical estará representado por ‘Julie y la fábrica de zapatos’, que mezcla el cine social con una estética deudora de Jacques Demy. ‘The Wild Boys’ evoca a Guy Maddin y al cine clásico de aventuras y, a su vez, elabora un discurso de género, como poco, asombroso. Teresa Villaverde, nombre fundamental del cine portugués en los últimos años, presenta ‘Colo’, retrato de la crisis de una familia fracturada que ejerce de espejo de otra crisis, económica, social y moral, de escala mucho más amplia. Sandrine Bonnaire protagoniza ‘Atrapa el viento’, la historia de amistad entre una mujer marroquí y la trabajadora francesa que se hospeda en su hogar.

Sobre una tensa relación padre-hijo se construye ‘Daha’, un filme alrededor del tráfico de personas nacido en la crisis de los refugiados. ‘Amateurs’, recién estrenada en el Festival de Tribeca, es la nueva película de Gabriela Pichler, ganadora del Festival de Sevilla en 2012 por ‘Come, duerme, muere’. También ganadora, en este caso del Premio al Mejor Guión en Sevilla, ‘A Violent Life’ mezcla terrorismo nacionalista y mafia en la isla de Córcega. Sharunas Bartas reflexiona sobre la guerra en ‘Frost’, que cuenta con Vanessa Paradis en su reparto. ‘Tower. A Bright Day’ será sin duda una de las grandes sorpresas del Atlàntida Film Fest; una impactante ópera prima con ecos de Lynch y Polanski alrededor de la locura. Comparte giro hacia lo fantástico con ‘Blue My Mind’, la historia de una adolescente que ve su cuerpo mutar.

Bajo el lema ‘Otros censuran, nosotros estrenamos’, la presente edición del AFF no rehuye la polémica. Al poder de controversia de ‘Holiday’ o ‘Permanent Green Light’ hay que sumar el de documentales como ‘Daliborek, el youtuber nazi’, grotesco representante del auge de la extrema derecha en Europa; ‘The Great European Cigarette Mistery’, sobre uno de los casos de lobby más controvertidos de la Unión Europea, que llega al festival tras pasar un año en la nevera mientras sus responsables hacían frente a diversos pleitos y amenazas; ‘El caso Kurt Waldheim’, sobre el nazi que llegó a presidir Austria y a ser secretario de la ONU; ‘El venerable W.’, cierre a la Trilogía del Mal de Barbet Schroeder; ‘El Caso Oleg Sentsov’, retrato del cineasta al que Rusia ha condenado a 20 años de cárcel; ‘Ni jueza, ni sumisa’, que es como un reality americano de humor negrísimo protagonizado por una jueza deslenguada y los delincuentes y criminales a los que debe juzgar; o ‘Samantha Hudson’, estreno mundial en el festival, sobre uno de los personajes más queridos y odiados de Internet en España, autor de ese himno hereje titulado ‘Soy maricón’. La ópera prima de Joan Porcel es una de las 28 producciones españolas presentes en el AFF18.

Títulos programados y premiados en distintos festivales patrios como ‘Yo la busco’, ‘Quiero lo eterno’, ‘Puta y amada’, ‘Lo que dirán’, ‘Europa’ o ‘Casa de nadie’. Además, el videoartista punk Kikol Grau será objeto de una retrospectiva de su obra que incluirá el estreno mundial de ‘Histeria de Cataluña’, suerte de secuela espiritual de ‘Histeria de España’. Un filme coral firmado entre otros por Carlo Padial, Andrés Duque o María Cañas, que mezcla ficciones y metraje de archivo para recorrer el pasado y presente de la Catalunya del Procés. Una película que, sin duda, no dejará a nadie indiferente.

Las 83 películas estarán disponibles online a partir del 25 de junio en la página web del festival (www.atlantidafilmfest.com). Filmin lanzará un abono para ver todas las películas por 15 euros (5 euros para suscriptores).

Imagen del filme ‘Holiday’, controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf. Fotografía cortesía de Filmin.

Imagen del filme ‘Holiday’, controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf. Fotografía cortesía de Filmin.

 

Confesiones de un artista gay

Quique Belloch: Escenas de una vida
Bel Carrasco

Su nombre sonaba mucho en el mundillo cultural valenciano de los años noventa. Enrique Belloch. Quique para los amigos. Un productor de teatro y cine que, a principios de los ochenta rodó en Madrid una película con un jovencísimo Antonio Banderas, ‘Pestañas postizas’, y que tras dar clases de teatro en Arganda del Rey regresó a su ciudad natal, Valencia, donde ofreció un taller de arte dramático muy concurrido en la Universidad Politécnica. Poco después abrió la mítica sala Trapezi, el primer espacio multicultural alternativo, donde se reunía la Asociación de Actores Valencianos y los jóvenes interesados en las artes escénicas. Pese a su éxito y proyección en los medios la sala tuvo que cerrar por falta de ayuda institucional, y Belloch derivó al doblaje al frente de Doble Banda productora también de tele movies. El cierre de Canal 9 le llevó a la ruina pero resurgió de sus cenizas cual Ave Fénix para montar ‘Teresa de Ávila’ de su amigo y admirado José María Rodríguez Méndez y rodar un documental sobre el travesti más famoso de la Transición, La Margot.

Cumplidos los 70 años, decidió que era buen momento para hacer recuento de su vida y confió en su amiga Bel Carrasco para contarla en negro sobre blanco. Es el libro ‘Quique Belloch: Escenas de una vida’ (NPQ Sargantana) en el que escribe también el periodista Rafa Marí y otros de sus numerosos amigos. A lo largo de sus páginas, ilustradas con imágenes de la vida y obras de Belloch, el polifacético creador desnuda su alma para evocar desde su feliz infancia hasta los momentos más duros de pérdidas y debacles. Sin tapujos ni pelos en la lengua. De cabo a rabo.

Potada del libro.

Potada del libro.

¿Este libro es un ajuste de cuentas con los fantasmas de su pasado?

No creo en fantasmas, ángeles y demonios. Tampoco en las mediums y mucho menos en las brujas vírgenes. En la serie ‘Midnight Texas’ se encuentran buenas respuestas.

¿Por qué decidió contar su vida?

Seguramente debido a la edad. Al final de la vida se acaban los recuerdos, y por desgracia uno tiene fecha de caducidad que por lógica en mi caso no debe estar ya muy lejos.

Quique Belloch, de bebé. Imagen cortesía del autor.

Quique Belloch, de bebé. Imagen cortesía del autor.

Ha dicho que se trata de un estriptís, ¿pero llega al desnudo integral o se reserva secretos inconfesables?

Lo del estriptís es una floritura literaria y en cuanto a los secretos inconfesables, son eso, secretos inconfesables, lo que no deja de ser una pura contradicción. Para mis amigos no tengo esa clase de secretos ni ningún otro, lo que no saben se lo imaginan. Al resto del mundo no creo que le interesen mucho.

¿Cómo influyó en su vida el hecho de ser gay?

Lo que ha influido en mi vida es el hecho de ser un hombre. Un hombre atractivo, simpático, inteligente y suficientemente culto. Todo eso me convierte en un gran seductor. Lo siento, pero lo que no soy es modesto.

Carnet de la Facultad de Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Carnet de la Facultad de Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Tenía un futuro asegurado en la empresa de su padre. ¿Por qué lo dejó para dedicarse a las artes escénicas?

Nunca he optado por decisiones acomodaticias. He sido y soy un aventurero en busca de la libertad tanto colectiva como personal. Lo he tenido todo y también lo he perdido todo en muchas ocasiones y siempre he seguido siendo el mismo.

¿Si pudiera empezar de cero, cambiaría muchas cosas de su vida?

Ninguna.

Se le nota cierto resentimiento contra los gestores culturales que, según usted, no supieron apreciar sus proyectos.

Lo de morderse la lengua no es bueno, la lengua es útil, es culta, puede ser muy larga, pero fundamentalmente es necesaria. Por eso no me gusta utilizarla para hablar de nimiedades.

Quique Belloch con sus perros. Imagen cortesía del autor.

Quique Belloch con sus perros. Imagen cortesía del autor.

¿Qué aportó al panorama cultural valenciano y cómo recuerda aquel ambiente?

Aquello era una merienda de negros en la que algunos engordaron demasiado en cualquiera de las opciones políticas. En lo que respecta a mi aportación en este amoroso y detestable mundo de las artes del espectáculo, tendrán que ser otros y en tiempos mejores los que analicen su significado…O no.

¿Le aburre que le pregunten por su relación con Antonio Banderas?

Sí.

¿Por qué confió en Bel Carrasco para que escribiera el libro?

Fue ella la que confió en mí y ante la duda opté por el sí, y le estoy muy agradecido. En el libro que debería haberse llamado ‘Desde la acera de enfrente’ en lugar de ‘Quique Belloch: escenas de una vida’, los lectores encontrarán en él todas las respuestas o…casi todas.

Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Un Vistazo a “Las Leyes de la Termodinámica”.

El pasado 20 de abril se estrenó la película «Las Leyes de la Termodinámica», película de Mateo Gil. Nosotros pudimos asistir a su preestreno en Kinépolis (València) y en el presente artículo trataremos tanto lo que nos pareció como las reflexiones que hemos hecho en torno a ella. Se trata de ese tipo películas que demuestran como su director puede tratar una gran variedad de géneros, en este caso se trata de una comedia romántica enmarcada en el contexto de un falso documental. Para ello, Mateo Gil se ha servido de un reparto poco numeroso, pero eficaz. Hablamos de Vito Sanz, Berta Vázquez, Chino Darín y Vicky Luengo.

El argumento es simple. Se trata la típica formula de «chico conoce chica», pero con unas cuantas variaciones. Los protagonistas no se enamoran al instante, sino que poco a poco se observa como el personaje de Vito Sanz acaba ganándose al de Berta Vázquez mediante su personalidad y la atracción que supone la curiosidad que despierta todo aquello que estudia. Él ya se encontraba en una relación que le iba bien, una chica que le entendía, que le quería y que sabía apreciar todas las cosas que para la gente en general serían meras «frikadas».

Pero como suele ocurrir, la relación se encuentra en un punto en que la monotonía es tal que cualquier mero accidente, y usamos esta palabra en el sentido más científico posible, puede hacer que todo se desmorone. De hecho, eso es lo que ocurre. En un momento de la película, en el que todos los protagonistas entran en juego y en que solo la parte masculina se conocía de antemano ocurre este accidente mediante el cual terminan por conocerse y se inician dos relaciones paralelas. La primera, la de los protagonistas, se basará en el menosprecio del protagonista hacia él mismo respecto a su amada. A causa de estas inseguridades provocadas por verse inferior a ella en todos los aspectos, le trasladará todas sus dudas a ella y ocasionará su ruptura. Por otro lado, los otros dos protagonistas llevarán una relación en la que él no puede evitar querer estar con otras mujeres, pero que al final se percatará de que verdaderamente solo quiere a la pareja que en este encontronazo conoce.

Chino Darín y Vicky Luengo en "Las Leyes de la Termodinámica". Fotografia cedida por Sony pictures.

Chino Darín y Vicky Luengo en “Las Leyes de la Termodinámica”. Fotografía cedida por Sony pictures.

Todo esto, e insistimos, todo, se encuentra explicado mediante las leyes de la termodinámica por el propio protagonista. ¿A qué se debe? Hemos de tener en cuenta que él se encuentra realizando su tesis doctoral y, además, es un apasionado de todo lo que tiene que ver con su disciplina. Así pues, traslada todo cuanto estudia y sabe a todos los ámbitos de la vida. Muestra de manera constante como las personas nos encontramos siempre predeterminadas a hacer todo tipo de acciones, ya sea despejarnos dando un paseo, enamorarnos e incluso llevar a cabo nuestras necesidades biológicas, algo que se puede ver a lo largo de todo el filme.

Manel (Vito Sanz) colaborando en una clase de la universidad como ayudante. Fotografía cedida por Sony Pictures.

Manel (Vito Sanz) colaborando en una clase de la universidad como ayudante. Fotografía cedida por Sony Pictures.

Los datos que se trasladan a la pantalla son totalmente verídicos, y es aquí donde entra en juego el falso documental. A lo largo de la película aparecen una serie de científicos de gran renombre, según el propio director, que nos explican, o más bien aclaran, cuáles son las fuerzas que intervienen en cada parte de la trama, mostrándonos, eso sí, de una manera magistral, en cuanto a lo formal, y muy didáctica, todos los procesos termodinámicos correspondientes. Se recurre a esquemas visuales y planos dentro de la trama en que se expone con flechas, líneas y dibujos todo lo que ocurre en la ficción en relación con la ciencia. En este punto es muy destacable la escena de la discoteca, en la que los principales protagonistas se dan el primer beso a la vez que se explica la atracción gravitatoria.

Aunque el planteamiento y la idea son muy originales, debemos exponer también que acaba por volverse algo tedioso. A lo que nos referimos es a que se trata de conceptos entendibles y muy bien explicados, pero que, al ser expuestos de manera tan rápida y tajante sacan al espectador de la trama constantemente. Lo que queremos decir es que tal vez al realizar toda esta serie de explicaciones de manera tan perfeccionista se corta el hilo de la historia, ya que, debemos esforzarnos en comprenderlas. Claro está que, si estamos familiarizados con el tema, estos tramos de la película pueden volverse muy disfrutables, puesto que se conocen los conceptos. Sin embargo, si se trata de un espectador estándar, que no conoce dichos conceptos, le estaríamos mostrando, a priori, objetos a los que debe dar significado para poder llegar a comprender la relación entre éstos y lo que ocurre en pantalla. Esto ya representa un esfuerzo comprensivo que, en nuestra opinión, separa al espectador de la trama principal. Sin embargo, si conocemos los conceptos, lo único que tenemos que hacer es aplicar las ideas, por lo tanto, el esfuerzo es menor y el disfrute, mayor.

La idea de que las emociones humanas se encuentran determinadas en gran parte no es algo nuevo en nuestros tiempos. Son numerosos los estudios que cada vez más asocian la aparición del amor con procesos químicos que se generan en nuestro organismo. Sin embargo, la película usa la termodinámica, es decir, física, no química. Esto la convierte en una temática de lo más original. El protagonista, como hemos comentado, se encuentra obsesionado con ello, de hecho, puede darse el caso de que nos traslade en cierta manera esa obsesión, puesto que a lo largo de la película se despierta en el espectador un sentimiento de curiosidad que en cierto modo le lleva a querer saber que nueva ley intervendrá en el siguiente punto de la trama argumental.

Llegados a este punto, y como se avanza nada más comenzar la película, la relación entre los dos protagonistas termina. Sin duda, esta es otra de las partes del filme que se explica mediante leyes de la física, pero a estas alturas, eso no nos sorprende. El protagonista entra en una espiral de depresión y obsesión con respecto a su amada, lo que le pasó a él con su expareja le acaba de pasar a él. Busca en todos los rincones posibles teorías, explicaciones que le den respuestas a sus dudas, incluso culpa al personaje de Berta Vázquez. Todo esto termina en una escena rápida y con un texto conciso que no solo da un golpe de realidad al protagonista, sino también al espectador. Hablamos del momento en que Elena (Berta Vázquez) se gira para decirle a Manel (Vito Sanz): «¡Las leyes de la termodinámica no se pueden aplicar al amor!».

Manel (Vito Sanz) pensativo en el lugar de trabajo de su amigo (Chino Darín). Fotografía cedida por Sony Pictures.

Manel (Vito Sanz) pensativo en el lugar de trabajo de su amigo (Chino Darín). Fotografía cedida por Sony Pictures.

Es en este punto en el que se descubre la tesis de la obra. El hecho de que bien es cierto que se puede fantasear con que exista cierta relación entre las leyes físicas y el amor, esto no deja de ser lo que es, fantasía. El amor es mucho más que eso. Creer que todo se encuentra determinado no solo es antinatural, también es retorcido. De hecho, tras esto se muestra como realmente, Manel es quien precipita la relación al fracaso con una serie de flashbaks en los que se pone en manifiesto como esconde su frustración, inseguridad y baja autoestima tras su especialidad, que son las ciencias. De hecho, que lleve a cabo esta actitud es síntoma no solo de sumisión, sino también de su falta de voluntad o de valor para enfrentarse a lo adverso, puesto que, para él, todo está predestinado y es inmutable. De esta manera se libera de su actitud en la relación y, además, le es más fácil culpar a los demás, en este caso, a Elena. Él mismo es quien desde un principio cree que todo acabara porque se ve en un plano inferior en todos los sentidos a su nueva pareja.

Elena (Berta Vázquez). Fotografía cedida por Sony Pictures.

Elena (Berta Vázquez). Fotografía cedida por Sony Pictures.

La película, sin duda, representa una propuesta muy original por lo que plantea. Porque puede llegar a esconder más cosas de las que se puede ver a simple vista. Se nos muestra una trama que permite al espectador reflexionar entorno a ella, puesto que, todos alguna vez hemos comparado el amor con cualquier cosa con el fin de simplificar algo que de por sí es de las emociones más sumamente complejas que pueden experimentar los seres humanos, con un sinfín de factores que lo condicionan, por no hablar del más importante, el libre albedrío. La manera en que se exponen los puntos que hacen referencia a las leyes de la termodinámica son muy interesantes y, a nuestro juicio, en cuanto a su contenido formal, muy agradables, ya que acompañan de manera espléndida las explicaciones, así como, a su vez, enriquecen la experiencia visual en algunas escenas como la de las dos rupturas emocionales mediante planos superpuestos.

Manel (Vito Sanz) y su exnovia en una de las escenas en que se ven los planos superpuestos. Fotografia cedida por Sony Pictures.

Manel (Vito Sanz) y su exnovia en una de las escenas en que se ven los planos superpuestos. Fotografía cedida por Sony Pictures.

Como hemos comentado anteriormente, probablemente, aquello que no nos ha parecido lo mejor es el hecho de que se reiteren tanto las relaciones entre leyes y trama, entre concepto y objeto. Probablemente, sea mucho más disfrutable si se realiza un segundo visionado en el que ya tengamos más o menos claras las ideas planteadas y así relacionarlas mejor, para no tener que prestar tanta atención a éstas y que de esta manera el juego que establecen sea más ostensible para el espectador. Aun así, se trata de una propuesta muy original y que invita a la reflexión y al disfrute de todo aquel que esté dispuesto a pasar un rato reflexionando sobre algo tan enigmático como es el amor.

Momento en que todos los protagonistas: Vito Sanz, Chino Darín, Berta Vázquez y Vicky Luengo sufren el accidente que les hace conocerse. Fotografia cedida por Sony Pictures.

Momento en que todos los protagonistas: Vito Sanz, Chino Darín, Berta Vázquez y Vicky Luengo sufren el accidente que les hace conocerse. Fotografía cedida por Sony Pictures.

Crónica universal de una sorda desventura salvaje

‘Rosas Salvajes’, de Anna Jadowska
Polonia, 2017
90 minutos
Filmin

La plataforma de vídeo bajo demanda Filmin estrena en exclusiva ‘Rosas Salvajes’, de la directora  Anna Jadowska; drama polaco cuya producción hubo recibido el pasado otoño el Stockholm Impact Award en el Stockholm International Film Festival, el Premio del Jurado Ecuménico en el 27 Festival de Cine de Cottbus e, igualmente, participó a concurso en la Competición Internación Rellumes del 55 Festival Internacional de Cine de Xixón.

‘Rosas Salvajes’ –’Wild Roses’ (Dzikie Róze)– es el quinto largometraje de ficción de la realizadora de Olésnica (Polonia), si bien su trayectoria ha transitado, igualmente, por el género documental y la series de televisión. Una de las principales y renombradas singularidades del filme reside en el hecho de que la mayoría del equipo técnico está compuesto por mujeres, cuestión de relevancia no solo para el orbe cinematográfico de esta república centroeuropea.

Rosas Salvajes. Makma

No obstante, durante su presencia en el FICX del pasado noviembre, Anna Jadowka consideró este detalle como una cuestión periférica y no determinante para encauzar o posibilitar un discurso artístico de género: “No me gusta este concepto de cine hecho por mujeres, creo que hay muchos cineastas hombres que tienen formas de trabajar muy parecidas, no pienso que importe tanto el sexo como la persona”, aseveraba a la prensa asturiana en las jornadas previas a la presentación de la película.

Jadowska, quien también rubrica el guión, sitúa el relato sobre el horizonte estival del medio rural polaco, inmerso en el paisaje sonoro y visual de una pequeña comunidad católica contemporánea, análoga a los ritmos y costumbres de entornos labriegos de cualquier país de idiosincrasias y liturgias semejantes a la que podemos encontrar por estos lares.

La narración se implementa a partir de un in media res cuya acción exhorta al espectador a descifrar la deriva conductual de los personajes, comandados por el laconismo y la introspección de Ewa –interpretada por una excelsa Marta Nieradkiewicz–, una recolectora de rosas silvestres que retorna al hogar tras una prolongada estancia hospitalaria acerca de la que no se reportan detalles y que, a la postre, se revelará determinante para la composición definitiva de cuantas dubitaciones y elipsis gobiernan su argumento.

‘Rosas salvajes’ perfila la gestación de un conflicto moral encaminado por las turbias y sordas relaciones maritales, extraconyugales y paternofiliales, en un austero microcosmos tan sosegado y común como lacerante. A la postre, una sencilla y pequeña historia que atesora la virtud de postularse como una crónica universal de ciertas desventuras pasionales, regidas por la soledad y el vacío como estados emocionales consecuentes.

Si con anterioridad y por motivos excepcionales debía repararse en la nómina de su equipo técnico, conviene ahora resalatar, por razones cualitativas, la dirección de fotografía de Malgorzata Szylak y el distinguido y minucioso trabajo del equipo de sonido, encabezado por Sebastian Branski y Agata Chodyra, cuyos miríficos resultados dotan a esta producción de Alter Ego Pictures de los suficientes mimbres para justificar y aupar estilísticamente la cruda y destacada autoría de Anna Jadowska, cineasta sobre la que se debe permanecer atento.

Rosas Salvajes. Makma

Jose Ramón Alarcón

 

‘Donkeyote’ y ‘The Cut’ ganadores de DocsValència

II edición de DocsValència Espai de No Ficció
Premios del Jurado 2018

Los jurados de la II edición de DocsValència Espai De No Ficció ya ha dictaminado los mejores trabajos presentados a las secciones competitivas y a DocsLab, los proyectos presentados a la industria audiovisual. ‘Donkeyote’, el documental dirigido por Chicho Pereira, ha obtenido el galardón Panorama a la mejor película nacional dotado con 3.000 euros. ‘Judas’, de Alejandra Vera, Juan Carlos Carrano, Raúl Capdevila y Raúla Egües, han conseguido la mención especial del jurado.

‘Donkeyote’ es la historia de Manolo y un burro llamado Gorrión, con el que tiene una relación más que especial. Manolo tiene la intención de realizar una ruta por los EE UU en los años 70 y las trabas impuestas le obligan a superarse y a conseguir todo tipo de objetivos para poder realizar la hazaña con su amigo Gorrión. Esto le permite retomar la relación perdida con su familia más cercana.

La entrega de premios de DocsValència se ha celebrado en el Centre del Carme de Valéncia en un acto en que los ganadores han mostrado su satisfacción por el reconocimiento. En todos los casos, las proyecciones de las películas documentales han tenido un gran éxito de público en las siete sedes repartidas por toda la ciudad, desde el día 26 de abril al 6 de mayo de 2018.

David Segarra ha recibido el Premio Fragments 2018 a mejor cortometraje valenciano con ‘Savis de l’horta’. Fotografía cortesía de DocsValència.

David Segarra ha recibido el Premio Fragments 2018 a mejor cortometraje valenciano con ‘Savis de l’horta’. Fotografía cortesía de DocsValència.

Como mejor documental valenciano en la categoría Mirades, que tiene una dotación de 3.500 euros, ha sido elegido ‘The Cut’, la película dirigida por María Andrés y Ernest José Sorrentino sobre la ablación y en la que han participado doctores del hospital Doctor Peset de Valéncia. La mención especial de esta categoría ha sido para ‘Experiment Stuka’, de Rafa Molés y Pepe Andreu, la película sobre los ensayos nazis contra la población castellonense durante la Guerra Civil española.

La categoría Fragments de cortometrajes, ha sido para el valenciano David Segarra, con su película ‘Savis de l’Horta’. El mejor corto nacional ha sido ‘Buenos días España’, de los directores Sara Pisos, Irati Cano, Carlos Reyes y María Barceló.

En la sección DocsLab, en la que se ha reunido la industria del sector para premiar los mejores proyectos, la ganadora en MiradasDocs ha sido ‘Posidonia’, del alicantino Adán Aliaga. ‘Posidonia’ también se ha conseguido imponer en el premio À Punt Media, que además facilitará la compra de los derechos de la película por parte de la televisión pública valenciana.

Los directores del festival Nacho Navarro y Pau Motagut han felicitado a los ganadores y han explicado que DocsValència ya ha superado todas las expectativas y se ha convertido en un festival que tiene vocación de permanencia una vez consolidada la participación y la asistencia de público.

La jurado Laura Pérez con los ganadores María Andrés Pérez y Ernest José Sorrentino, Premio Mirades 2018 a mejor largometraje valenciano por 'The Cut'.  Fotografía cortesía de DocsValència.

La jurado Laura Pérez con los ganadores María Andrés Pérez y Ernest José Sorrentino, Premio Mirades 2018 a mejor largometraje valenciano por ‘The Cut’. Fotografía cortesía de DocsValència.

PREMIOS DEL FESTIVAL

Premio Panorama 2018 a mejor largometraje español
‘Donkeyote’
De Chico Pereira

Mención especial del Jurado
‘Judas’
De Alejandra Vera, Juan Carlos Carrano, Raúl Capdevila y Raúl Egües

Premio Mirades 2018 a mejor largometraje valenciano
‘The Cut’
De María Andrés Pérez y Ernest José Sorrentino

Mención especial del jurado Mirades
‘Experiment Stuka’
De Pepe Andreu y Rafa Molés

Premio Fragments 2018 a mejor cortometraje valenciano
‘Savis de l’horta’
De David Segarra

Premio Fragments 2018 a mejor cortometraje nacional
‘Buenos días España’
De Sara Pisos, Irati Cano Alkain, Carlos Reyes y María Barceló

Premios DocsLab

Premi MiradasDoc
‘Posidonia’
De Adán Aliaga

Premi Tribeca Film Institute
’505 o por qué adoramos los objetos’
De Miguel León Marcos

Premi À Punt Media
‘Posidonia’
De Adán Aliaga

Premi Plataforma VLC
‘Rapsodia sueca’
De Fran Ruvira

Premi Plataforma Espanya
‘Lobster Soup’
De Rafa Molés y Pepe Andreu

Premi DocsMX
‘Robin Bank o manual para expropiar bancos’
De Anna Giralt Gris
y
‘Lobster Soup’
De Rafa Molés y Pepe Andreu

Menció especial de los expertos DocsLab
‘Eguzkilorea’
De Irati Cano Alkain

Premi Agencia Freak
‘Eguzkilorea’
De Irati Cano Alkain

La jurado Eva Vizcarra con Chico Pereira, director de ‘Donkeyote’, Premio Panorama 2018 a mejor largometraje español. Fotografía cortesía de DocsValència.

La jurado Eva Vizcarra con Chico Pereira, director de ‘Donkeyote’, Premio Panorama 2018 a mejor largometraje español. Fotografía cortesía de DocsValència.

 

Saura: “siempre estoy pensando en el futuro”

Entrevista al director de cine, fotógrafo y escritor Carlos Saura, con motivo de la presentación su última novela, ‘Ausencias’, editada por el sello Laborinto
Librería Railowsky
53 Fira del Llibre de València

El eximio director de cine Carlos Saura ha recalado en la ciudad, en compañía del editor Emilio Pascual y del catedrático de la Univesidad de Alcalá de Henares Antonio Fernández Ferrer, para presentar ‘Ausencias’ –cuarta novela del autor, publicada por el sello madrileño Laborinto–, invitado por la Librería Railowsky y en pleno cronograma de la 53 Fira del Llibre de València.

Con tal motivo y tras los encuentros con el público celebrados en La Llotgeta y en la sede de la Librería Railowsky, Makma entrevista en los Jardines de Viveros (entre rúbicras y dedicatorias) al provecto y prolífico autor aragonés con el fin de aventurar una mirada reflexiva sobre algunos aspectos de su cosmogonía metodológica.

Se presenta en Valencia con su cuarta novela, ‘Ausencias’, polarizada en torno de la ausencia fotográfica, de la cámara como germen y elemento vertebrador y, a la par, como enigma.

Sí. Aunque no me gusta desvelar demasiadas cosas de la novela, la asuencia proviene de un libro de Diane Arbus, la fotógrafa americana (por cierto, maravillosa). Me compré un libro sobre su obra en Madrid y tenía una página rasgada, rota, y me pareció como una especie de violación de un libro tan precioso. Lo iba a devolver y entonces pensé: “en vez de devolverlo, voy a pensar qué es lo que había en esta página”. Entonces comencé a escribir la novela.

¿Se advierte usted en la narrativa transitando por un territorio libérrimo, en comparación con otros oficios artísticos?

No. Lo que pasa es que escribir es un proceso solitario, es una maravilla. En el cine escribir un guión es igual, estás solo, pero luego tienes que hacer una película y estás con cuatrocientas personas; es un lío trabajar con un grupo tan grande de gente. En cambio, dibujar, pintar, escribir música (no interpretarla, claro) o escribir una novela son procesos solitarios y todo lo que ocurrre te sucede a ti, no hay nadie que te pueda ayudar; eso me parece muy interesante.

Carlos Saura, durante un instante del acto de presentación de su novela 'Ausencias', en La Llotgeta. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Carlos Saura, durante un instante del acto de presentación de su novela ‘Ausencias’, en La Llotgeta. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Sin duda, un concepto que puede ajustarse a su perfil creador es el dilentantismo, en tanto que usted ejerce y se nutre de múltiples campos, influjos e inquietudes.

Es verdad. Yo digo siempre que soy un aficionado de todo. De la fotografía menos, porque he sido profesional y puedo ser un buen fotógrafo si quiero, aunque no me interesa serlo tampoco. Pero en cuanto a todo lo demás, excepto el cine, son cosas periféricas que me sirven, en el fondo, para cultivarme y estar con la cabeza despierta y para hacer alguna película, aunque no siempre. Creo que escribo ahora mucho mejor que antes, porque, como todo en la vida, si escribes todos los días un poco terminas escribiendo bien, como sucede con la fotografía, la pintura, todo; si practicas terminas haciéndolo mejor. Pero bueno, nunca presumo de ser un gran pintor ni escritor, ni me interesa.

¿Encontrarse en permanente ebullición creativa también es un motivo para no volcar la mirada o no revisitarse?

Sí, a mí no me interesa revisitar mi obra, nada. A veces, no tengo más remedio, porque he hecho más de cuarenta películas y, en ocasiones, me reclaman de un festival o me realizan un homenaje y me da vergüenza levantarme y marcharme; no tengo más remedio que verlo. No me gusta nada ver mis películas, siempre estoy pensando en el presente y en el futuro, en lo que vas a hacer, y no en lo que has hecho ya, porque eso es muy aburrido. Es más, a veces las veo y no me parece que sean mías.

¿Qué le ha parecido el trabajo documental sobre su trayectoria implementado por Félix Viscarret en ‘Saura(s)’?

Me pareció bien. Un trabajo muy agradable. Me convenció, vino a mi casa, me habló del proyecto, fue muy simpático y amistoso y dije: “Venga, vamos a lanzarnos a esta aventura”. Lo malo es que ahora hay varias personas que quieren hacer lo mismo y ya me niego. Ese documental está hecho y ya está.

Sobre usted puede componerse un retrato de infatigable y diversificado autor que se adentra en ciertos territorios recurrentes. ¿Qué papel de relevancia concede a la obsesión como elemento de creación?

Creo que eso es muy importante, siempre que eso no te lleve a ausencias. Debe tenerse mucho cuidado con esos límites. Pero las obsesiones son fundamentales en la vida; y no solo eso, sino la pasión por las cosas. Buñuel decía una cosa que a mí me interesaba mucho: “la pasión lo justifica todo”. Si embargo, yo creo que no, que no justifica un crimen, por ejemplo. Para él hasta un crimen, si es pasional, estaba justificado. Yo creo que eso es una barbaridad, sobre todo ahora.

Carlos Saura, en compañía de Juan Pedro Font de Mora, propietario de la Librería Railowsky, y Merche Medina, miembro de la revista Makma y co-directora de Versos y Trazos Editorial, durante la firma de ejemplares del director y escritor aragonés en la 53 Fira del Llibre de Valéncia. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Carlos Saura, en compañía de Juan Pedro Font de Mora, propietario de la Librería Railowsky, y Merche Medina, miembro de la revista Makma y co-directora de Versos y Trazos Editorial, durante la firma de ejemplares del director y escritor aragonés en la 53 Fira del Llibre de Valéncia. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Una de sus pasiones artísticas de fuste profesional, como mencionaba, se encuentra en la fotografía. Sin embargo, no solo le concede relevancia a la composición de la imagen sino a los entresijos de su mecánica, a las entrañas de la cámara fotográfica. 

Sí, siempre he sido muy manitas, muy habilidoso. Durante una temporada construía muebles para mi casa, por ejemplo. Y, sobre todo, llevo muchos años trabajando con los objetivos y las cámaras, desmontándolas, tratando de arreglarlas, aunque a veces no las arreglo, sino que las destruyo (risas). Encuentro fundamental trabajar con las manos, con los dedos. Es una cosa esencial, no solo escribir y pensar, sino que hay que hacer cosas manuales. Esa es una gran ventaja de los pintores, por ejemplo; por eso ellos suelen vivir muchos años en general, porque trabajan de pie, permanecen activos, etc.

¿Qué les aconsejaría al respecto a los nativos digitales?

A los nativos digitales hay que decirles que trabajen con las dos manos. No solamente con la derecha, sino también con la izquierda. Me parece que es muy importante tener ocupadas siempre las dos manos; no perder la manualidad. Es algo que veo en mis propios hijos, especialmente a través de los teléfonos móviles. Aunque he visto a mi hija escribir con las dos manos y no parece una cosa tan fácil.

Esta transformación técnológica aplicada al cine puede convertir a la figura del director en un potencial y verdadero demiurgo, que no solo es capaz de controlar aquellas cuestiones que afectan a la semántica y al contenido de sus creaciones, sino que también se encuentra facultado para dominar todos los elementos técnicos. Sin embargo, usted siempre se ha caracterizado por procurar una férrea autoridad sobre todas las facetas metodológicas que entran en juego durante el rodaje. 

Yo he intentado siempre controlarlo todo. Sobre todo a partir de ‘La caza’, porque yo hice una película anterior, que se llamaba ‘Llanto por un bandido’, que la montaron en Italia y no llevaron a cabo nada de aquello que quería montar. A partir de ahí decidí controlar absolutamente todo, haciendo películas pequeñas que pudiera controlar (aunque he hecho alguna grande); que no se escape nada, ni la música, ni la fotografía. He trabajado con fotógrafos estupendos, pero si hay algo que no me gusta lo digo directamente. No hay nada que no me guste que esté presente en mis películas.

De todos modos, en el cine tienes que delegar. Si tienes un fotógrafo como Vittorio Storaro, que es una maravilla, ya sabes que llegas a un acuerdo con él. Puede haber alguna cosa que no te guste, pero, vamos, pocas cosas, porque ya estamos muy de acuerdo. Es una tranquilidad tener a una persona que es una maravilla iluminando y que sabe iluminar mucho mejor que tú. Yo puedo hacer técnicamente una película en blanco y negro, pero nunca la podría hacer en color; el color es muy complicado.

¿Cómo ha recibido y aplicado esta metamorfosis digital en el universo cinematográfico?

El cine ha cambiado radicalmente, como la fotografía. Las cámaras digitales son cada vez más perfectas. Rodar con cámaras digitales es una comodidad enorme, porque antes se paraba cada diez minutos, había que cambiar el rollo, nunca veías el material hasta que no se positivaba en el laboratorio y, de repente, te llevabas sorpresas, como un micrófono que se veía por ahí y había que cambiar la toma. Ahora con un par de monitores y demás estás viendo y dominando todo ese campo. En ese sentido, como en la fotografía, se ha dado un salto vertiginoso; estoy completamente a favor de estos cambios. No soy como algunos que piensan que todo era mejor antes (eso es una tontería).

El director de cine y escritor aragonés Carlos Saura posa frente al Mercado Central de Valéncia en los instantes previos a su encuentro con el público en La Llotgeta. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

El director de cine y escritor aragonés Carlos Saura posa frente al Mercado Central de Valéncia en los instantes previos a su encuentro con el público en La Llotgeta. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

 

El cine español disemina su acento por Italia

XI Festival del cine español de Italia
Diversas ciudades italianas
Del 3 de mayo a diciembre de 2018

La 11ª edición del Festival del cine español de Italia, que se celebra entre mayo y diciembre de 2018 en casi una veintena de ciudades (Roma, Venecia, Treviso, Trento, Trieste, Perugia, Campobasso, Senigallia, Turín, Milán, Génova, Boloña, Florencia, Padua, Bérgamo, Cagliari, Reggio Calabria), arranca en Roma el próximo 3 de mayo y se llevará a cabo en todo el territorio italiano a través de un circuito dedicado a la circulación y a la difusión de cine español asentado en el territorio.

Esta edición, cuya imagen oficial es obra de la fotógrafa Isabel Muñoz, ha sido organizado por EXIT media y la Oficina Cultural de la Embajada de España en Italia, y cuenta con el apoyo de Regione Lazio, la Real Academia de España en Roma, el Instituto Cervantes Italia, y Acción Cultural Española (AC/E), gracias a su Programa para la Internacionalización de la Cultura Española (PICE) en la modalidad de Movilidad, por el que este año el festival contará con la presencia de numerosos profesionales del sector como Ángela Molina, Verónica Forqué, David Trueba, Ana Asensio, Pepón Nieto, Adelfa Calvo, Bruna Cusí o Agustí Villaronga, entre otros.

El Festival, dirigido por Federico Sartori e Iris Martín-Peralta, presenta quince títulos en rigurosa versión original subtitulada. En esta ocasión serán Invitadas de Honor dos actrices: Ángela Molina en Roma, cuya estrecha relación con Italia a lo largo de su carrera la ha vinculado con este país y, con los directores de cine italianos Gillo Pontecorvo, Elio Petri, Marco Bellocchio, Tornatore o los hermanos Taviani; y, en Trento, Verónica Forqué, símbolo y referencia del cine europeo gracias a sus inolvidables interpretaciones de la mano de Berlanga, Almodóvar o Fernando Trueba en la oscarizada ‘Belle époque’.

El Festival en Roma se inaugurará con la cinta ‘Perfectos Desconocidos’, de Álex de la Iglesia, remake de la película italiana ‘Perfetti Sconosciuti’, de Paolo Genovese, y estará presentada por el actor Pepón Nieto. La sección principal, La Nueva Ola, que presenta las últimas tendencias del cine español contemporáneo, contará en las diferentes ciudades con títulos como ‘Contratiempo’, de Oriol Paulo; ‘El Autor’, de Manuel Martín-Cuenca (que será presentada en Roma por Adelfa Calvo, ganadora del Goya 2018 como Mejor actriz de reparto; ‘Most Beatiful Island’, opera prima de Ana Asensio, que estará presente también en Roma para el Evento de clausura; ‘Estiu 1993 (Verano 1993)’, de Carla Simón, que contará en Perugia con la presencia de Bruna Cusí, Premio Goya 2018 como Mejor actriz revelación; ‘Incerta Glòria’, de Agustí Villaronga, que presentará la película en Campobasso; y ‘Demonios tus ojos’, de Pedro Aguilera, que acudirá a las etapas del Festival en Venecia y Treviso.

El Festival en Roma, que finaliza el 8 de mayo, rinde además homenaje a David Trueba, flamante ganador del Premio del Jurado en el Festival de Málaga, que visitará la ciudad eterna con ocasión del lanzamiento en Italia de su última novela, ‘Tierra de Campos’.

En la segunda mitad del año, otros profesionales y nuevos títulos se sumarán a las diferentes citas del Festival.

El programa cuenta también con la sección La Nueva Ola Latinomericana, una ventana hacia este continente que presentará cuatro largometrajes: ‘La Educación del Rey’, opera prima di Santiago Esteves (Argentina), ‘Una mujer fantástica’, de Sebastián Lelio (Chile), ‘Poesía sin fin’, de Alejandro Jodorowsky (Chile) y ‘As duas Irenes’, de Fabio Meira (Brasil).

El Festival del cine español de Italia se inaugurará en Roma con la cinta 'Perfectos Desconocidos', de Álex de la Iglesia. Fotografía cortesía del festival.

El Festival del cine español de Italia se inaugurará en Roma con la cinta ‘Perfectos Desconocidos’, de Álex de la Iglesia. Fotografía cortesía del festival.

 

Arranca el 15 Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger

XV Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger (FCAT)
Tarifa
Hasta el 5 de mayo de 2018
Tánger
Hasta el 3 de mayo de 2018

La 15 edición del Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger ha comenzado su viaje de siete días por los cines de África con una gala inaugural en la que ha tenido un gran peso la afrodescendencia española y europea. La cita, a la que ha acudido el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Vázquez, ha estado conducida por la periodista Lucía Mbomío.

La gala de presentación del FCAT 2018 ha comenzado con literatura. Con las palabras de Calderón de la Barca extraídas del monólogo de Segismundo de ‘La vida es sueño’. Actores y actrices afrodescendientes, como los españoles Armando Buika, Astrid Jones, Silvia Albert, Marius Makon y Will Shepard, además del portugués Angelo Torres han recitado estos versos del Siglo de Oro para plantarle cara a los estereotipos racistas en pleno siglo XXI.

“Pues si los demás nacieron, ¿qué privilegios tuvieron qué yo no gocé jamás?”, “¿y teniendo yo más alma, tengo menos libertad?”, han sido algunos de los versos declamados por los actores y actrices.

FCAT. MAKMA

Puede establecerse un paralelismo entre la situación del protagonista del monólogo y la de cineastas y artistas afrodescendientes en España, condenados a la invisibilidad, a un destino que pasa por interpretar principalmente papeles asociados a estereotipos que acaban proyectando una imagen distorsionada de su colectivo.

El consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, ha expresado en su intervención en la gala el reconocimiento y respaldo al Festival de Cine Africano desde la institución que preside. El consejero también ha destacado que el FCAT es  “un puente cultural de extraordinario valor para el intercambio de ideas, de valores y una oportunidad para conocernos más y mejor”. Y ha añadido “que cumple una importante misión, y lo hace demostrando que la Cultura puede unir lo que geográfica o políticamente pueda parecer distante”.

La fiesta de inauguración del FCAT 2018, en la que también ha participado el alcalde de Tarifa, Francisco Ruiz, y Jorge Peralta, jefe del Departamento de Cooperación y Promoción Cultural de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), ha contado con la actuación de la bailora de raíces de Ghana, nacida en Londres y afincada en Sevilla, Yinka Esi.

En el transcurso de esta se han presentado citas del festival como ‘El árbol de las palabras’, la exposición ‘Dakar, una mirada’ o ‘La aldea africana’, además de invitar al público a pasar por las salas de Tarifa y de Tánger durante estos siete días para disfrutar de las más de ochenta películas que ofrecerá el festival.

Asimismo, se ha presentado a los jurados que decidirán los premios de las películas en competición en la sección ‘Hipermetropía’. El jurado oficial de la 15 edición del FCAT estará compuesto por cineastas y programadores, tres mujeres y dos hombres, que elegirán las películas premiadas en esta edición. La directora senegalesa Angèle Diabang, la norteamericana Tala Hadid, además de la cineasta independiente, programadora y escritora establecida en Berlín Dorothee Wenner se unirán al burkinés y director artístico del festival Afrikamera (Berlín), Alex Moussa Sawadogo y al programador, escritor y cineasta español Luis E. Parés. El jurado oficial se encargará de decidir el premio al Mejor Largometraje de Ficción, al Mejor Documental y a la Mejor Actriz de la sección ‘Hipermetropía’, este último premio patrocinado por la fundación Mujeres por África.

Por su parte, el jurado CineCádiz, conformado por actores, actrices y realizadores de la asociación del mismo nombre, decidirá el premio al Mejor Cortometraje de la Sección ‘En breve’, apoyado por el Hotel The Riad Tarifa. Los espectadores del FCAT votarán el Premio del Público al Mejor Largometraje de Ficción de Hipermetropía, que patrocina la Delegación de Turismo del Ayuntamiento de Tarifa. Por último, El Festival CinePalium (Italia) entregará un premio honorífico al Mejor Largometraje de Ficción de ‘Hipermetropía’.

‘No soy una bruja (I’m not a witch)’: una directora para la película de apertura

El crítico Javier Estrada ha sido el encargado de presentar la película de apertura de esta 15 edición del FCAT firmanda por la directora zambiana, ya premiada el FCAT, Rungano Nyoni. Su debut en el largometraje es un cuento trágico cuyo realismo mágico emocionó en el último festival de Cannes al contar la historia de una una niña internada en uno de los campos de brujas que aún existen en algunos países africanos.

Rungano Nyoni nació en 1982 en Zambia y se trasladó al Reino Unido siendo aún una niña. Trabajó como actriz, pero siempre se sintió más atraída por la dirección y empezó a realizar cortometrajes. Uno de ellos, ‘The List’, recibió un premio BAFTA. Premio a mejor cortometraje. Otro cortometraje, ‘Mwansa the Great’ consiguió los premios al Mejor Cortometraje y el RTVA a la creatividad audiovisual en la edición 2011 del FCAT.

Participó en la residencia de la Cinéfondation en Cannes 2013, donde desarrolló su primer largometraje de ficción, No soy una bruja. Se documentó durante un mes en un campo de brujas de Ghana investigando y realizando entrevistas.

Fotograma de la película 'No soy una bruja (I'm not a witch)', de la directora zambiana Rungano Nyoni. Fotografía cortesía de FCAT.

Fotograma de la película ‘No soy una bruja (I’m not a witch)’, de la directora zambiana Rungano Nyoni. Fotografía cortesía de FCAT.

 

La economía se viste de cine en La Nau

‘Una mirada a la economía a través del cine’
Diálogos Cañada Blanch
Con Joaquín Estefanía y Emilio Ontiveros, moderados por Montserrat Domínguez
Centre Cultural La Nau
Paranifo
Universitat 2, València
Jueves 26 de abril de 2018 a las 19:30

La promoción de la cultura a través del diálogo con algunas de las figuras más relevantes del momento es uno de los compromisos de Fundación Cañada Blanch que, en colaboración con el Vicerrectorado de Cultura y Deporte de la Universitat, ha organizado la mesa redonda ‘Una mirada a la economía a través del cine’, que reunirá a los economistas Joaquín Estefanía y Emilio Ontiveros, el próximo jueves 26 de abril, a las 19:30, en el Paraninfo del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València. La mesa estará moderada por la periodista Montserrat Domínguez, directora del HuffPost (El País).

La fundación, presidida por Juan Viña Ribes, trabaja desde sus orígenes por crear puentes entre las artes y la sociedad a través de diálogos, debates, becas o apoyando diferentes iniciativas. En este caso, esta iniciativa pretende acercar los complejos conceptos que abarca la economía a través del cine.

La actividad es de entrada libre hasta completar el aforo. El público podrá participar en la conversación y conocer de primera mano cómo la ficción audiovisual, televisiva y cinematográfica, ha tratado temas como la crisis económica a lo largo de la historia.

Una mirada a la economía a través del cine. Makma

Dos ejemplos muy claros del séptimo arte que explican hechos como la Gran Depresión de Estados Unidos son ‘¡Qué bello es vivir!’ (Frank Capra, 1946) o ‘Las uvas de la ira’ (John Ford, 1940). No obstante, no solo se abordará el pasado, sino también hechos más recientes como ‘Margin Call’ (J.C Chandor, 2011), que narra las horas previas a la caída de un banco de inversión o ‘El lobo de Wall Street’ (Martin Scorsese, 2013). También se abordarán distintos conceptos de la economía a través de ejemplos más cercanos como ‘Los lunes al sol’ (Fernando León de Aranoa, 2002), ‘Techo y comida’ (Juan Miguel Castillo, 2015), ‘Cerca de casa’ (Eduard Cortés, 2016) o ‘Selfie’ (Víctor García León, 2017).

Joaquín Estefanía

Reputado analista económico, antiguo director de El País, medio al que continúa vinculado en la actualidad. También es miembro del patronato de la Fundación Alternativas.

Emilio Ontiveros

Catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Autónoma de Madrid y fundador en 1987 y presidente de Analistas Financieros Internacionales, grupo de empresas que engloba escuelas y consultoras financieras.

Montserrat Domínguez

Directora del Huff Post. Comenzó su carrera en el mundo televisivo, presentando durante varios años el informativo matinal ‘La mirada crítica’ y ‘Ruedo Ibérico’, en Tele 5 y Antena 3, respectivamente. Dirigió y condujo también durante cinco años el programa ‘A vivir que son dos días’, de Cadena Ser.

'El lobo de Wall Street', de Martin Scorsese, será una de las películas analizadas en la mesa redonda ‘Una mirada a la economía a través del cine’.

‘El lobo de Wall Street’, de Martin Scorsese, será una de las películas analizadas en la mesa redonda ‘Una mirada a la economía a través del cine’.

 

Las razones primeras de Roberto Bolaño, en Filmin

‘Roberto Bolaño. La batalla futura’, de Ricardo House
Chile, México, España, 2016
63 minutos
Filmin
Desde el 23 de abril de 2018

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Libro y de Sant Jordi, la plataforma de vídeo bajo demanda Filmin estrena en exclusiva ‘Roberto Bolaño. La batalla futura’, dirigido por el realizador y documentalista chileno Ricardo House, tercer capítulo de una serie documental que radiografía el devenir biográfico del ínclito y malogrado escritor santiaguino, del que se cumplirá, el próximo julio, el decimoquinto aniversario de su fallecimiento.

Roberto Bolaño. Makma

En torno de Bolaño –consabido autor de estocástica cartografía vital–, Ricardo House traza una polifónica senda en la que configuran su retrato una treintena de testigos, entre familiares, estrechas amistades de diversa índole, ubicación y cronología, escritores, editores y profesionales de la cosmogonía literaria con quien, en diferentes periplos de su honda y fugaz existencia, fraguó un vínculo (emocional o circunstancial) de suficiente relevancia como para acudir tras los vestigios, en búsqueda de las razones primeras (biográficas y literarias) que hubieron perfilado al responsable de, entre otras, ‘Estrella distante’ –primera de las publicaciones con Anagrama, en 1996, de la mano de Jorge Herralde, con quien mantendría, a partir de entonces, una umbilical relación profesional acerca de la que el editor catalán se adentra con algunas anécdotas e impresiones durante el documental-.

‘Roberto Bolaño. La batalla futura’ retorna a su infancia, ya enferma de inopinadas lecturas –Guillermo Bravo (vecino y amigo de la ñinez) aventura que “sin querer hacerlo, nos enseñaba a hablar de otra manera”–, y recorre su adolescencia por el desconchado Liceo de Hombres de la ciudad de Los Ángeles, en el centro-sur de Chile, su rauda e imprevista partida a México D.F., el efímero e infortunado retorno a su país en 1973 –golpe de Estado y breve trasiego carcelario–, o la impostura beat de los infrarrealistas mexicanos, movimiento poético (de acciones epatantes) comandado por Bolaño, en compañía de Mario Santiago Papasquiaro, José Vicente Anaya, Bruno Montané o un Ramón Méndez Estrada –quien interviene poética y citadinamente en el documental poco tiempo antes de su muerte– para el que “el infrarrealismo es una actitud” a partir de la que al escritor chileno “le gustó novelar poetas” en su obra literaria.

Si la epidermis biográfica de Bolaño compendia que recala con ulterioridad en Barcelona y, a continuación, en el municipio girondense, costero y definitivo de Blanes -persiguiendo la inesperada estela del Pijoaparte de Juan Marsé en ‘Últimas tardes con Teresa’-, merodea sucesivos y prosaicos oficios de emigrante mientras reporta morfología narrativa a sus febriles inquietudes y se consagra, tras un primer aviso sintomático de su enfermedad, a la escritura hasta alcanzar, por entonces, una notabilísima relevancia, Ricardo House, de la mano del equilibrio asertivo o reflexivo de sus testigos, revela a un individuo que toma el exilio como fuente de riqueza, la errancia como condición elemental y el pasado como territorio del que exhumar los aljófares del relato, anunciando una tensa y turbia relación personal y profesional con su páis natal, cuyos retornos, raíces y conflagraciones literarias solidificaron su posicionamiento y toma de conciencia –“ser escritor chileno es una entelequia, una estafa. El escritor es su lengua”.

A la postre, ‘Roberto Bolaño. La batalla futura’ se formula como un documental de cadencioso recorrido testimonial que auxilia a recorrer algunos recodos pretéritos de la figura del escritor chileno, erigido en un interesante collage audiovisual, acompasado por las ilustraciones de Nicolás Pérez de Arce, la música de Fernando Milagros y Patti Smith (ferviente admiradora del escritor), la significativa grabación radiofónica del programa ‘Si nos dejan’, en Radio Tierra, del escritor y artista plástico chileno Pedro Lemebel y, sobremanera, de la entrevista que mantuvo Bolaño en 1999 con Jaime Celedón en el programa de Chilevisión ‘Celedón, Villegas y Cía’.

Roberto Bolaño. Makma

Jose Ramón Alarcón