Confesiones matrimoniales

Ciclo Cine y Mujer. Grandes Directoras del Cine Español
Organiza: Junta Municipal de Ruzafa.
Colabora: Imprevisual Gestión Cultural
Función de Noche, de Josefina Molina
Imprevisual Galería
C / Dr. Sumsi, 35. Valencia
Jueves 6 de octubre, 2016, a las 19.00h

“Esta tarde Juana me ha dejado en la puerta del teatro. Sin avisar, hoy miércoles 16 de septiembre, Daniel ha venido a verme. Hacía por lo menos un año que no nos veíamos. Pasó al camerino entre función y función. Y mientras yo cenaba, hemos hablado. Hemos hablado mucho. De repente, he sido capaz de decirle lo que tanto tiempo he tardado en confesarme a mí misma. Y me siento vacía”.

Con estas palabras de la actriz protagonista Lola Herrera se inicia Función de Noche, esta rara avis dentro de la cinematografía española dirigida por Josefina Molina en 1981.

Función de noche relata esa confesión. Confesión que Lola Herrera mantuvo en ese camerino del teatro con su ex marido el actor Daniel Dicenta. La cámara de Josefina Molina capta las desgarradoras palabras que Lola Herrera y Daniel Dicenta se confesaron sobre su vida, sus deseos, sus frustraciones y, sobre todo, sobre su fracaso matrimonial. Una confesión catártica, atravesada por palabras de dolor, de miedo, de angustia, de rabia, de impotencia. Sobre todo para esa mujer, Lola Herrera, que al igual que Daniel Dicenta, se interpretan a sí mismos.

Una confesión de una hora y media grabada en directo y sin cortes.  Confesión que en su tramo final Lola Herrera inicia atrapada en un llanto sufriente y termina con un tono de  serenidad y esperanza.

“Esperaba todo del matrimonio. Me sentí tan mal, porque pensaba que era una mierda. Tengo un complejo que me muero, no me acepto. Nos han estafado. Me he estafado. Tengo 46 años y ya no voy a descubrir el amor. (…) Yo quiero un futuro; sola. No creo en el hombre (…) Quiero tener paz. Mi vida ha sido una guerra. Me he comprado una casa en el campo. Quiero irme allí. Quiero tener paz”.

Lola Herrera en un fotograma de 'Función de noche', de Josefina Molina.

Lola Herrera en un fotograma de ‘Función de noche’, de Josefina Molina.

Mirada feminista

Una confesión que Josefina Molina narra desde el hacer cinematográfico del cinéma vérité. Un hacer cinematográfico documental que quiere atrapar con una espontaneidad expresiva y en tiempo real la verdad de la realidad. La directora, a través de la estética documental del cinéma vérité, mostró la verdad de una confesión matrimonial y dio voz, a través del personaje real de Lola Herrera, a una mujer a la que no habían escuchado, ni se había escuchado nunca.

Josefina Molina ha declarado en numerosas entrevistas que la película “sólo tenía una pretensión: hablar de una generación de mujeres. Con la utilidad que pudiese servir a esas mujeres para reflexionar, saber sobre su propia vida y ser testimonio de una época, de una forma de educar a las mujeres y de las vivencias, relaciones entre hombres y mujeres en aquella época de la dictadura”.

Una pretensión muy acorde con el planteamiento de las directoras feministas norteamericanas y alemanas de la década de los setenta. Unas directoras, avaladas por el movimiento feminista, que realizaron documentales de corte social o intimista donde las mujeres protagonistas contaban sus experiencias de la vida, del trabajo, de la política, de la sexualidad con  el intento de concienciar a la audiencia de la opresión y dirigirla hacia una acción política feminista. Función de Noche, el documental de Josefina Molina, transpira conciencia y mirada feminista.

Fotograma de Función de noche, de Josefina Molina.

Fotograma de Función de noche, de Josefina Molina.

Begoña Siles

El deseo femenino a debate en La Llotgeta (II)

Mujer y Cine: En torno al deseo femenino
XIII Jornadas de Hª y Análisis Cinematográfico
Carmen Carceller, psicoanalista
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Martes 10 y Miércoles 11 de diciembre

Pregunta.-Mujer y cine, en torno al deseo femenino. ¿Es diferente al masculino? ¿En qué sentido?

Respuesta.-Si tomamos las fórmulas de la sexuación que Lacan escribe en Encore (72) podemos decir que el deseo masculino es perverso estructuralmente. El varoncito para separarse de la madre y procurarse objetos debe parcializar el cuerpo femenino y ahí tenemos toda la imaginería e industria que gira alrededor del cuerpo de la mujer parcializado (pornografía, moda).

El deseo dividido entre la madre y la prostituta. Esta división se mantiene en los varones por eso la infidelidad masculina tan clásica.

Fotograma de 'Su juego favorito', de Howard Hawks.

Fotograma de ‘Su juego favorito’, de Howard Hawks.

El deseo siempre se dirige a una parte del cuerpo: los senos, las nalgas o sencillamente a «ese brillo en la nariz» que aísla el propio Freud para hablar del fetichismo. Por eso, y hay que insistir en este punto, el fantasma masoquista femenino es un fantasma netamente masculino. Tanto Freud como Lacan exploran estos temas para concluir que se trata del varón. Y muchas mujeres ceden por amor  o dinero a colocarse en el lugar de objeto en el fantasma del hombre.

El deseo es fetichista. Se dirige a la mujer en el lugar del pequeño objeto «a». El macho fetichiza su objeto imponiéndole cierto número de condiciones tipificadas. El deseo masculino requiere el plus de gozar. El deseo femenino, aquí se trata del amor, de este lado no hay serie. Y el amor tiene diferencia con el fetiche, la condición fetichista, puede tener soportes múltiples, mientras que el amor no está del lado de lo múltiple. La niña aspira a obtener el reconocimiento y el amor del padre esa es su salida edípica.

Si oponemos plus de gozar y amor en su definición lacaniana: dar lo que no se tiene, se apoya en la anulación completa del tener y es así como se puede apuntar al ser. Este más allá del tener nos introduce en lo ilimitado, infinito, en la demanda sin fin, el amor loco, el estrago como reverso del amor, en la erotomanía…Lacan en su texto «Ideas directivas para un Congreso… «coloca la perversión del lado masculino y la erotomanía del lado femenino.

Fotograma de 'La pianista', de Michael Haneke.

Fotograma de ‘La pianista’, de Michael Haneke.

Bien, hasta aquí algunas consideraciones y, por supuesto, hay que tener en cuenta que son dos modalidades que a veces corresponden a los dos sexos pero no siempre.

Respecto al cine, dos ejemplos: por una parte, un director emblemático por sus planos de detalle y su forma de filmar me parece podría ser Hitchcock que encarne el modo masculino, y Kechiche,  que es un hombre, con su «Vida de Adele» que encarna un hacer femenino. Son hipótesis. Y me viene a la cabeza Agnes Varda con su finura a la hora de filmar tan femenina.

Pregunta.-El incomprendido deseo femenino por parte de los hombres, que desemboca en muchos casos en la llamada violencia de género, ¿se soluciona con más educación o intervienen otros factores a tener en cuenta? ¿Como cuáles?

Respuesta.- Los malos tratos estan muy ligados a ese no entender «el otro goce» femenino y a resultar insoportable, pero justamente al golpear a la mujer, golpean el odio a su propio goce, a eso desconocido. Igual al racismo se intenta eliminar lo que en el Otro aparece como lo más intimo e ignorado de uno mismo.

También la caída de los ideales y la caida estrepitosa del Nombre del Padre hace que los hombres más indefensos e inseguros maten por miedo, por eso luego se suicidan. Algunos. El feminicidio habla de la fragilidad masculina en muchos casos. Es la prueba  de su debilidad, no hablamos de fuerza bruta.

Fotograma de Jules y Jim, de Fraçois Truffaut.

Fotograma de Jules y Jim, de Fraçois Truffaut.

El deseo femenino a debate en unas jornadas de cine

XIII Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico
Mujer y Cine: En torno al deseo femenino
Aula de Cultura La Llotgeta
Plaza del Mercado, 4. Valencia
Días 10 y 11 de diciembre

La conquista de derechos por parte de la mujer en Occidente ha traído, como una de sus consecuencias, una mayor libertad sexual. La irrupción de un sujeto femenino libre de ataduras ha provocado un temblor en la denominada sociedad patriarcal, conmovida por este cambio. La tradicional promiscuidad masculina está siendo contestada por la mujeres, igualmente proclives ahora a manifestar su deseo sin cortapisas. De manera que la infidelidad, atribuida generalmente a los hombres, también tiene por protagonista a la mujer.

Fotograma de 'Su juego favorito', de Howard Hawks.

Fotograma de ‘Su juego favorito’, de Howard Hawks.

En igualdad de condiciones, hombres y mujeres se ven ahora entablando relaciones que, pudiendo reflejar el grado de compromiso adquirido, descubren una otra cara menos amable de la que pudiera deparar esa conquista de derechos: nos referimos a la denominada violencia de género o, más explícitamente, violencia sexual. De forma que, en el marco de las sociedades más desarrolladas, emerge la inmanejable diferencia sexual.

Jeanne Moreau en 'Jules y Jim', de François Truffaut

Jeanne Moreau en ‘Jules y Jim’, de François Truffaut

¿Inmanejable? El objetivo de las XIII Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico, que los próximos días 10 y 11 se celebrarán en el Aula de Cultura La Llotgeta, bajo el genérico de Cine y Mujer: En torno al deseo femenino, es abordar ese deseo, ahora que supuestamente mujeres y hombres acceden libremente y en igualdad de condiciones al encuentro sexual. Abordarlo teniendo en cuenta la emergencia de esa inesperada violencia sexual y la diferente manera que hombres y mujeres entienden ese encuentro, ya sea en el marco de la más estricta moralidad o en la más abierta sociedad contemporánea.

Fotograma de La pianista, de Michael Haneke.

Fotograma de La pianista, de Michael Haneke.

Para tan problemático abordaje, se proyectarán tres películas bien diferentes: Su juego favorito, de Howard Hawks, Jules y Jim, de François Truffaut, y La pianista, de Michael Haneke. Películas distintas que permitirán analizar las igualmente distintas posiciones masculinas y femeninas en el siempre difícil encuentro sexual. Organizadas por la Asociación Cultural Trama y Fondo y la Obra Social de Caja Mediterráneo, las jornadas cuentan con la colaboración del IVAC-La Filmoteca, CEU-Universidad Cardenal Herrera, MuVIM, Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) y Makma.

La entrada a las jornadas es gratuita, salvo para aquellos interesados en créditos o certificado de asistencia, en cuyo caso se deberán ingresar 30€ en el número de cuenta que aparece en el díptico informativo, que se podrá encontrar en La Llotgeta (Plaza del Mercado, 4). Para una mayor información: salvatm@telefonica.net o en el teléfono 616859409.

Jeanne Moreau en 'Jules y Jim', de François Truffaut

Jeanne Moreau en ‘Jules y Jim’, de François Truffaut