La seda y la mujer a través de los tiempos

Levedad. La seda y la mujer de todos los tiempos, de María Gómez
Hotel Las Arenas
C / Eugenia Viñes, 22-24. Valencia
Inauguración: viernes 8 de julio de 2016, a las 20.30h

Esculturas en yeso endurecido, talladas hasta llegar a formas sutiles y  evanescentes, inspiradas en las formas flotantes y movimientos de la seda. Ellas, estas mujeres de seda flotando libres, «son como la crisálida en su esplendor cuando se abre a la vida entre el filamento de seda que ella misma creó, trasmutando hacia la Ninfa que saldrá desnuda a la naturaleza. Será ese fino hilo utilizado en su metamorfosis, el que la cubra después como mujer», explica María Gómez.

‘La Seda y la Mujer de todos los tiempos’ es el subtítulo que acompaña al más genérico de ‘Levedad’, con el que María Gómez presenta en el Hotel Las Arenas la serie de obras en torno a la esencia de los sentidos como un código genético que la acompaña piel con piel desde los tiempos más remotos y seguirá siéndolo mientras exista la Humanidad.

Levedad, de María Gómez. Imagen cortesía de la autora.

Levedad, de María Gómez. Imagen cortesía de la autora.

La seda ha tenido una estrecha relación con lo femenino, en una simbiosis  que la mujer reconoce: la belleza y la sutilidad de esos hilos conjugan y se transmutan con la elegancia natural, sensualidad, levedad y libertad, conectando con la “esencia” de los sentidos, el interior y elevación del espíritu, e incluso, la suntuosidad.

Las esculturas tuvieron su inicio hace varios años, surgido en la observación de la belleza y encantamiento de paisajes pirenaicos, donde la inmensidad y la atmósfera sobrecogieron a María Gómez. «Pudo ser el mismo silencio y la afonía de la brisa, la que me hizo imaginar paños de seda flotando sobre el blanco de la nieve y todos los verdes infinitos. Pensé, entonces, cómo llegaba ese preciado tejido a esos lugares tan duros y difíciles de alcanzar dadas sus barreras naturales», explica la artista.

«A partir de ahí descubrí el duro camino que hacían los hombres hasta lograr el ‘tesoro de la seda’, que  llevaban consigo hasta los más recónditos rincones de su tierra, entregándolo como una ofrenda, para belleza y deleite de los sentidos. Hay una historia en todo este camino que me cautivó, en el que hombres y mujeres de todas las culturas han sido seducidos por la mágica atracción de la seda», concluye.

La técnica, continúa señalando Gómez, «es muy dura de trabajar (yeso endurecido con colas animales como antaño) y talladas a bese de cincel y lijas (la idea de dominar la materia hasta que parezca ligera como una nube. Sin moldes ni modelos».

Levedad, de María Muñoz.

Levedad, de María Gómez. Fotografía de Alfredo G. Carbonell.

Moingeon: Construcción de la solución

Sinergia, de Xavier Moingeon
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 21. Valencia
Inauguración: 9 de enero
Hasta el 31 de enero de 2015

Si tratamos de comprender la idea impulsora que una y otra vez nos conduce a nuevas exaltaciones, encontramos el mismo anhelo de creación inspirada que se atestigua en los primitivos y se conoce en los grandes períodos culturales. La experiencia primaria que precede a todo saber se desarrolla sin un plan, forzosamente, como todos los acontecimientos primordiales. La reevaluación del primitivismo desde una perspectiva contemporánea nos instala otra vez en la tensión en continua lucha y negociación en el arte.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

No hay una visión de lo primitivo sino una pluralidad. Dimensión que nos permite dar cuenta de la pluralidad de visiones posibles donde el autor vincula la memoria del pasado con el presente. Los diferentes criterios constituyen una postura integradora que permite valorar una posición artística actual ante lo primitivo. Y en el proceso negociador de esa tensión entre los polos de la máxima proximidad a la naturaleza – naturalismo – y la máxima lejanía de la naturaleza – abstracción – el artista traslada ya el acento al proceso configurativo, renunciando al detalle en beneficio del efecto unitario, elige, abstrae. Es justo la tensión polar entre contenido expresivo y forma lo que el virtuosismo resuelve en favor de la forma, culminando cada vez en el componente acentuado, reduciendo cada vez esa imagen a sus factores determinantes.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

El escultor Antonio Sánchez deja huella con su patrimonio genético de un equilibrio complejo entre lo innato y lo adquirido. Valorando la materia prima que la naturaleza le regala, ha sabido aportar con su gesto a base de cincel y martillo una lucha propia donde el individuo una vez realizado en el ejercicio de su expresión se petrifica dejando constancia eterna de su proceso. El resultado es un universo cálido con un sentir primario nutriéndose en ese nido. La temperatura constante e ideal. Gran flexibilidad. Marcada elasticidad. Compás y ritmo en un mundo de seguridad y vitalidad donde parece invitarnos a una regresión placentera y placentaria.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Y en ese registro los trazos del pintor Xabier Moingeon, que, con independencia de los medios expresivos frente a la realidad exterior y con primacía de la intuición sobre la razón, fija los circuitos donde establece las redes de cooperación que conducen al proceso negociador, integrando las leyes de la perspectiva con su pulsión interior. En su proceso de gestión ha sabido canalizar bien la liberación respecto de las compulsiones de la apariencia externa, ocupándose sólo de las propiedades puras traducidas en códigos universales para entrar en una “unio mystica” con el mundo.

Dentro de estos presupuestos los dos autores han sabido luchar en un proceso en el que ganan todos integrando lo mejor de cada uno en su proceso vital de necesidad de expresión, construyendo la solución para saciar el ansia de placer como un impulso primordial en la vida, como un medio para satisfacer las demandas de los impulsos de la vida. El placer no como idea, sino como experiencia organizada químicamente en el cerebro, fruto de la lucha en la consecución de una tregua entre nuestras pretensiones y nuestra propia naturaleza.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Constance Celta