La Galería Estampa inaugura la Biblioteca Americana

La Biblioteca Americana
Galeria Estampa
C/Justiniano, 6. Madrid.
Del 12 de Julio hasta el 20 de Julio de 2018.

El Jueves 12 de Julio a las 8 de la tarde tendrá lugar la inauguración de la exposición ´La Biblioteca Americana´ en la Galería Estampa, Madrid. La exposición está compuesta por una serie de poemarios escritos por autores de iberoamérica. La exposición se mantendrá en la galería hasta el 20 de Julio.

‘La Biblioteca Americana’ es una colección literaria donde se unen íntimamente la poesía y la ilustración. Junto a los distintos autores iberoamericanos se les han unido ilustradores españoles que han dado forma y color a sus versos marcando el objetivo de unir la poesía americana con la ilustración española.

Detalle de la exposición 'La Biblioteca Americana'. Imagen cortesía de la Galería Estampa.

Detalle de la exposición ‘La Biblioteca Americana’. Imagen cortesía de la Galería Estampa.

La poesía es un arte que posee gran expresión, el sentido que ella guarda puede reinterpretarse en otras artes, tomando distintas formas que nos hagan sentir, ese es uno de los objetivos que quiere mostrar la exposición. Cada ilustrador ha sido elegido de forma deliberada para entender la obra de cada poeta adaptándose a los versos para crear así una obra final perfecta. La muestra de ello es el largo proceso que ha llevado este proyecto desde que lo iniciaran en 2009.

Los poemarios están compuestos por un total de 9 ilustraciones acompañadas por poemas enteros o por los versos de la obra que pasan por todas las ilustraciones, aspecto que le da una estética muy agradable a la vista y que e da uniformidad a la colección. Cada obra tiene como portada la bandera de su país. Como colofón en cada libro se encuentra una obra original.

Detalle de la exposición 'La Biblioteca Americana'. Cortesía de la Galería Estampa.

Detalle de la exposición ‘La Biblioteca Americana’. Imagen cortesía de la Galería Estampa.

Dentro de la exposición encontramos a un representante de cada país de iberoamérica junto a un ilustrador español, a continuación encontrarán la lista de obras:

– ‘Celebraciones’ (Bolivia) Eduardo Mitre y Luis Mayo

– ‘Baladas de la memoria’ (Chile) Pedro Lastra y Fernando Álamo

– ‘Gatos’ (Colombia) Darío Jaramillo y Ramiro F. Saus

– ‘Ballenas’ (México) Vicente Quirarte y González de la Calle

– ‘Nueve sonetos’ (Brasil) Ledo Ivo y Luis Feito

– ‘Los sueños de mi padre’ (Cuba) Orlando González y Elena Blasco

– ‘Emergencia’ (Argentina) Mariano Peyrou y Carlos Forns

– ‘La plegaria infinita’ (El Salvador) Jorge Galán y Sara Huete

– ‘El rostro que no se ve’ (Venezuela) Rafael Cadenas y Eduardo Arroyo

– ‘Area de comienzo’ (Uruguay) Ida Vitale y Jaime Aledo

– ‘Botella al ma’r (Puerto Rico) José Luis Vega y Óscar Lagunas

– ‘Sueños de floripondio’ (Guatemala) Humberto Ak’abal y Fernando X. González

– ‘Brevario’ (Honduras) León Leiva y Luis Canelo

– ‘Una flor amarilla’ (Perú) Micaela Chirif y Karina Beltrán

– ‘La Marilyn Monroe de Santo Domingo’ (República Dominicana) Frank Báez y Nono
Bandera

– ‘Ariadna’ (Paraguay) Jacobo Rauskin y Nuria Rodriguez

– ‘Jacarandas’ (Ecuador) Iván Carvajal y Alejandra Freymann
Aún faltan por publicar las obras de Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

Imagen de la portada del texto. Cortesía de la Galería Estampa.

Imagen de la portada del texto. Cortesía de la Galería Estampa.

José Antonio López

Chiharu Shiota: tejido telúrico

State of being. Kimono dress, 2012
Obra invitada de Chiharu Shiota
Patrocinio de la Fundación Banco Santander y colaboración de la Galería Nieves Fernández de Madrid
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 13 de octubre, 2014

Con manos de parca, como esas diosas del destino que tejen el hilo de la vida desde el nacimiento hasta la muerte, Chiharu Shiota (Osaka, 1972), trenza con hilos de lana negra finos encajes de tela envolviendo, velando, haciendo inaccesibles, objetos personales (en algunos casos rotos o quemados) como zapatos, máquinas de coser, camas, maletas, escaleras o vestidos, trazando con ellos la huella de experiencias tan vitales como viajar, caminar, soñar o vestir.

Detalle de 'State of being. Kimono dress', de Chiaru Shiota, pieza invitada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Fotografía: Pilar Torres.

Detalle de ‘State of being. Kimono dress’, de Chiharu Shiota, pieza invitada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Fotografía: Pilar Torres.

En el caso de la nueva obra invitada que el Museo de Bellas Artes de Bilbao muestra estos días hasta octubre, se trata de un kimono floreado rojo que la artista japonesa envuelve en una hipnótica maraña de lana que encoge y raya la luz en un espacio claustrofóbico y onírico. La titula “State of being, kimono dress” (Condición de existencia, vestido kimono) (metal, kimono e hilo negro. 260 x 180 x 80 cm), una pieza de 2012 que la pinacoteca bilbaína presenta como contraste contemporáneo a su interesante exposición de arte japonés.

No se puede saber dónde empieza ni dónde termina la seda de araña que teje. Antes del primer nudo, lo desconocido, como también lo desconocido después de ese hilo final. Y sin embargo, en medio de esos dos puntos de misterio, de inexistencia o existencia inmaterial atrapada en la trama del tiempo, algo existe…

'State of being. Kimono dress', de Chiaru Shiota, pieza invitada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

‘State of being. Kimono dress’, de Chiharu Shiota, pieza invitada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

La misma ecuación que alguien pensó hace más de dos mil años: si antes de nacer no era, y si después de muerto no seré, ¿qué soy ahora?

Lo que hay ahí es un kimono rojo que gente desconocida vistió una vez. La propia artista dice: “Utilizo vestidos porque para mí son la segunda piel humana. En este caso empleo un kimono tradicional japonés que encontré en Osaka. Es de seda y pertenece a la clase hōmongi (un traje de visitas, popular como traje semiformal desde hace siglos, que se viste en bodas, nacimientos o ceremonias del té). Los kimonos de las bodas sólo pueden utilizarse una vez, pero los hōmongi pueden emplearse en más ocasiones y siempre en celebraciones alegres. Lo cual significa que este kimono ha experimentado muchos momentos felices. Sus dueños lo utilizaron para eso y ahora comparte con nosotros algunas de esas hermosas vivencias. Realicé esta pieza pensando e imaginando estos recuerdos, que quedaron dentro abrazados entre las trazas de la lana y la seda”.

Detalle de la obra 'State of being. Kimono dress', de Chiaru Chiato, pieza invitada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Detalle de la obra ‘State of being. Kimono dress’, de Chiharu Chiato, pieza invitada en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Lo que se muestra es pues un vestido que es al mismo tiempo el espectro que aparece cuando el cuerpo se duerme o muere, hecho de jirones de memoria, retales de experiencias, deseos quizá todavía intactos, sueños que se materializan aún y se resisten a borrarse. Un espectro hecho de memoria y también de amnesia, detenido o suspendido en esa trama de espacio-tiempo de una vida real que el espectador siente con cierto suspense agobiante como una pérdida, con melancolía y fascinación.

Obra de Chiaru Shiota, en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Fotografía: Pilar Torres.

Obra de Chiharu Shiota, en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Fotografía: Pilar Torres.

Iñaki Torres

Rubenimichi o la azarosa mirabilia anímica

Sobrenatural, de Rubenimichi
Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Hasta el 17 de abril

Descubrimos un mundo plagado de fantasías, magia, reliquias, rituales y celebraciones sumergidas en lo más profundo de la naturaleza. Imágenes propias de un cuento o de un conjuro medieval en el que a través de la pintura encontramos establecida una especie de jerarquía de lo original a lo derivado, de lo natural a lo artificial. Hablamos de Sobrenatural, proyecto del colectivo Rubenimichi, que a modo de aquellos fascinantes breviarios del siglo XII nos introducen por un mundo recóndito, asumiendo una función puramente poética, que parece recuperar historias antiguas, de catálogos imaginarios, y que solo son posible disfrutar como flactus vocis, defendiéndolos en toda su prospección.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Manos, calaveras extraídas de las raíces de la naturaleza, animales con cuerpo de ave y cabeza de mamífero, arbustos, troncos, medusas o verduras que surgen de la tierra observándonos con inquietantes ojos, conforman el personal bestiario de Michi, Rubén y Luisjo, a medio camino entre el Low Brow (Pop Surrealista) y las coloristas ilustraciones de un manuscrito o códice antiguo. Un bestiario, cuyas referencias son también una aproximación al lenguaje simbólico de los animales en la literatura, al arte pagano de occidente, la pintura flamenca y el Pop art.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel

 

Podríamos pensar que las pinturas de Sobrenatural nos están narrando una historia a través de diferentes personajes camuflados en la espesura del bosque, un hilo conductor compuesto por el enamorado, la enamorada, la madre, el herido,  la herida y finalmente el árbol de la ciencia, transmisor del bien y el mal. Sin embargo, ésta es una labor que deberá realizar finalmente el espectador, que habrá de construir su propia historia a través de la imaginación. Eso sí, una historia mágica que ahonda en la relación entre el mundo extrasensorial, y una serie de imágenes desconcertantes, en ocasiones grotescas en las que no son raros los personajes inquietantes, e incluso siniestros.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel

En conjunto, encontramos la intención de los artistas de tomar aquello que ha sido representativo en toda la cultura católica a través de la naturaleza; Adan y Eva, el Paraíso, el árbol prohibido (…) distorsionarlo y mostrarnos la otra cara que no veíamos en ello: símbolos masónicos, dos grotescos personajes heridos tras comer la manzana de paraíso, reliquias, máscaras venecianas como metáfora del hedonismo, llamas, troncos o la madre naturaleza que esconden cierta critica de fondo a nuestra historia social y religiosa.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Hay una suerte de mirabilia anímica, cuyo componente azaroso se representa  a través de la imagen de los dados a lo largo de toda la serie “bestiario”.  El azar irreverente en la naturaleza a través de lo grotesco y lo deforme, sin envolturas. En este sentido, Rubenimichi adaptan no únicamente el simbolismo, concepto básico del Low Brow, sino la irreverencia hacia lo que nos cuenta la historia valiéndose de la libertad del proceso artístico, sin hegemonías ni academicismos inherentes al establishment del Arte Contemporáneo.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Un conjunto de miradas hacia todo lo bello y lo mágico, lo maravilloso y seductor de la Historia del Arte, sin limitaciones o códigos, burlándose de manera morbosa y hasta macabra de cualquier mandato impuesto.  Porque ellos saben que en lo maravilloso, lo sobrenatural, y en lo extraordinario se encuentra la belleza, y como ya  señalará en “Historia de la Fealdad”, Umberto Eco: «La fealdad es siempre un error de sintaxis y por eso es infinita, porque las maneras de construir una frase de forma correcta son escasas, pero las de hacerlo mal son infinitas. Sólo lo extremadamente feo es interesante”. Un precepto básico que la naturaleza se encarga de hacernos recordar, y decididamente Rubenimichi apuestan por la armonía de lo asimétrico, por lo que nos desconcierta o mueve emocionalmente, apuestan por la fantasía.  Considerándola en cada ocasión, y hasta el punto que tenían razón las brujas que en el primer acto de Macbeth gritan: «Lo bello es feo y lo feo es bello».

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Rubenimichi. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Rosa Ulpiano