El IVAM presenta su tienda online con 400 volúmenes

Botiga IVAM
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
Guillem de Castro 118, Valéncia

Desde el 19 de abril de 2019 todas las publicaciones del IVAM están al alcance de un clic en la web de la institución (botiga.ivam.es), una iniciativa que el Instituto Valenciano de Arte Moderno ha querido hacer coincidir con las celebraciones en torno al Día Internacional del Libro.

Se trata de una web de visita obligada para los amantes de las publicaciones de arte, donde se han puesto a la venta más de 400 volúmenes editados a lo largo de los 30 años de vida del IVAM y en ella se pueden encontrar obras descatalogadas y auténticas joyas bibliográficas difíciles de reeditar. Entre las obras expuestas se halla el catálogo de Alfaro publicado en 1991 o la última publicación del IVAM, el catálogo de la exposición ‘Tiempos Convulsos’, que se puede visitar hasta abril de 2020.

Hay publicaciones para todos los bolsillos: desde ofertas por menos de 3 euros, como ‘Ramon Dachs. Escritura geométrica, escritura fractal’ o ‘José Mª Báez’, hasta la obra de Julio González recogida en el catálogo razonado que asciende a 260 euros.

Portada de la web Botiga IVAM.

En la web se puede efectuar la compra, como es habitual, con tarjeta bancaria y se envía a cualquier lugar del mundo con el objeto de que estas ediciones estén al alcance de cualquier particular o institución, independientemente de su localización.

Desde su creación en 1989, el IVAM cuenta con un servicio de publicaciones que, cosa muy poco habitual en los museos, se encarga de todo el proceso de producción de los materiales que generan las exposiciones y las actividades de la institución: desde la creación, el diseño y la producción hasta su comercialización, control de distribución y almacenaje.
Coincidiendo con el lanzamiento de la web de la tienda online, accesible en valenciano, castellano e inglés, el IVAM estará presente en la Fira del Llibre de Valéncia, donde expondrá sus fondos.

En la feria se podrán adquirir también obras muy demandas, tales como ‘A Contratiempo, medio siglo de artistas valencianas 1929-1980’, publicación que recoge textos de José Miguel G. Cortés, Isabel Tejeda y María Jesús Folch, entre otros, editado el año pasado y que reúne obras de artistas como Amparo Segarra, Jacinta Gil, Juana Francés, Ana Peters, Monika Buch, Isabel Oliver, Ángela García Codoñer, Cristina Grau, Victoria Civera, Soledad Sevilla o Cecilia Bartolomé. Otro ejemplo sería el catálogo de Joan Miró, ‘Orden y desorden’, uno de los referentes de las primeras vanguardias del siglo XX.

Catálogos del IVAM. Imagen cortesía del museo.

IVAM, lo pequeño es grande

Sala de exposiciones de la biblioteca. Inauguración
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Jueves 5 de octubre de 2015

El IVAM se amplía. José Miguel Cortés, director del museo valenciano, no se refería al solar ubicado junto a la fachada trasera del edificio. La ampliación era de puertas adentro. Y sabedor de que la noticia podía ser objeto de menor atención, que si se hubiera tratado del agrandamiento hacia el exterior, destacó: “Cuando todo se mide por miles de metros cuadrados y espectáculo, hay pequeños actos que parecen no tener importancia pero que encierran un gran contenido simbólico”. Hablaba de la inauguración de la sala de exposiciones de la biblioteca, “un pequeño rincón oscuro” abierto para mostrar los sobresalientes fondos impresos de su colección.

Algunos de los libros expuestos en la nueva sala de la biblioteca del IVAM.

Algunos de los libros expuestos en la nueva sala de la biblioteca del IVAM.

Tan sobresalientes que Eloísa García, responsable de la biblioteca del IVAM, no dudó en calificar de “gran prestigio a nivel del Estado español” la posesión de esos más de 47.000 volúmenes de su colección. Volúmenes, entre libros, revistas y documentos, que irán viendo la luz en sucesivas exposiciones, a razón de tres por año. Con ‘Arte moderno en la España franquista’ arranca esa nueva línea abierta en la biblioteca del museo. Cortés insistió en la importancia de ese acto aparentemente pequeño: “Nace con el objetivo de impulsar el conocimiento, la investigación y la educación”.

Frente al chaparrón de lluvia que parece llevárselo todo para que después salga el sol como si no hubiera pasado nada (“algo muy valenciano”), José Miguel Cortés apeló a la “gota malaya”, al “sirimiri” que representa esa apuesta por la reflexión y el conocimiento. Conocimiento encerrado en unos libros “frágiles en su contenido, pero que son parte fundamental del museo”, subrayó el director del IVAM. Una primera selección de esos libros, revistas y documentos, en torno al arte moderno durante el franquismo, revela el potencial atesorado en la biblioteca que ahora ve la luz.

Fotografías del Grupo Afal en uno de los libros expuestos en la nueva sala de la biblioteca del IVAM.

Fotografías del Grupo Afal en uno de los libros expuestos en la nueva sala de la biblioteca del IVAM.

Irene Bonilla, conservadora del museo valenciano y comisaria de la exposición, desgranó sus contenidos. Libros, catálogos, revistas y documentos relacionados con la actividad artística de cuantos se esforzaron por esa investigación del arte contemporáneo en los duros años del franquismo. Bonilla recordó el dilema entre quienes optaron por el exilio y quienes se quedaron, a pesar de las adversas condiciones, y fraguaron algunas de las obras expuestas. Entre ellos, Vicente Aguilera Cerni, “cabeza pensante del Grupo Parpalló” (Bonilla), además de otros colectivos surgidos en la Valencia de la década de los 60.

‘Arte moderno en la España franquista’ sirve a su vez de complemento a la exposición ‘Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo’ que acoge el museo hasta el 3 de enero. Entre los documentos mostrados destacan las revistas Dau al Set y Arte Vivo, el cartel de la primera exposición de arte normativo español en 1960, que contó con la participación de Monjalés, Eusebio Sempere, Isidoro Balaguer o Equipo 57, y originales del propio Grupo Parpalló. El bloque ‘Citas colectivas 1951-1960’ reúne muestras impresas de la internacionalización del arte español mediante su participación en las principales bienales, como Venecia, París o Sao Paulo.

La labor arqueológica que supone la muestra de todo ese material impreso sobre el arte durante el franquismo, gracias también a los archivos de Josep Renau, Jacinta Gil y Manolo Gil, revela, según Bonilla, el grado de “aceptación del arte moderno y abstracto por parte del Gobierno” en los años 60 de la dictadura. La sala recién abierta pretende ser, en este sentido, “lugar de reflexión en torno a todos estos materiales”, concluyó Eloísa García.

Imagen de la presentación del nuevo espacio expositivo de la Biblioteca del IVAM. Cortesía del Instituto valenciano.

Imagen de la presentación del nuevo espacio expositivo de la Biblioteca del IVAM. Cortesía del Instituto valenciano.

Salva Torres

Artistas con red

Plataforma artEnred
Asociación que agrupa a 234 artistas valencianos

En el mundo del circo, las grandes estrellas del espectáculo, los trapecistas, eligen actuar con o sin red, según valoren más la seguridad propia o la emoción del público. En el mundo del arte, que a veces también puede parecer un circo, los creadores que no desean romperse la crisma contra la crisis también optan por la Red, con mayúsculas, para generar sinergias, complicidades y emprender proyectos impensables sin el apoyo de esta inmensa telaraña.

Escultura de José Manuel Ramos. Imagen cortesía de artEnred.

Escultura de José Manuel Ramos. Imagen cortesía de artEnred.

Es la plataforma arteEnred, asociación que agrupa a 234 creadores valencianos o residentes en Valencia, dedicados a la pintura, escultura, cerámica y otras disciplinas: grabado, video art, instalaciones, performances y dibujo.  Nació en 2006, en vísperas de la crisis, y ha logrado sobrevivir a ella, pendiente de esa invisible tela de araña que forman Internet y las redes sociales.

“A nivel de coordinación y relación entre artistas, Internet representa un gran avance”·, dice el responsable de la plataforma, el escultor José Manuel Ramos, miembro de los grupos Fosa Cogora y La Fragua.  “En muy poco tiempo se pueden plantear actividades y exposiciones, que antes eran muy costosas o impensables. Visitas a talleres de artistas, participación en eventos y ferias de forma conjunta, exposiciones multitudinarias, etcétera. Por otra parte, las nuevas tecnologías son una gran ayuda en cuanto a la creación artística,  gracias a los programas de Photoshop”, añade. “También a la hora de planificar catálogos y, por supuesto, se pueden considerar en sí mismas  una disciplina artística”.

Obra de Carmen García. Imagen cortesía de artEnred.

Obra de Carmen García. Imagen cortesía de artEnred.

El espíritu fundacional de arteEnred busca aglutinar a sus miembros y crear sinergias. Dar respuesta a la necesidad de una relación más estrecha entre los artistas plásticos. “Se trata de favorecer un intercambio de experiencias y proyectos”, indica Ramos. “El poder ver y mostrar tu obra, sentir el arte a través de los artistas del entorno, estableciendo una relación de complicidad. La ayuda de las nuevas tecnologías  hacían viable nuestro proyecto y la aceptación fue masiva”.

La plataforma nació en julio de 2006, con su primera exposición colectiva, con el título Vísteme. También por esas fechas se celebró la primera cena de artistas, que es una de las señas distintivas del grupo, que aúna lo profesional con las relaciones humanas y amistosas. Hoy día, arteEnred cuenta con una Comisión de Selección que se encarga de valorar los planteamientos artísticos de los candidatos que desean integrarse en la asociación. “No se trata de un criterio elitista, sino de evitar la masificación”, matiza Ramos.  “Intentamos que exista una calidad artística y conceptual en los nuevos asociados. Dado que somos un número importante,  la inscripción en este momento se realiza solamente por apadrinamiento de artistas ya asociados”.

Obra de Fernando Evangelio. Imagen cortesía de artEnred.

Obra de Fernando Evangelio. Imagen cortesía de artEnred.

Grupo heterogéneo

La edad media de los artistas enredados es de 45 a 50 años. Predominan los que ya tienen en su haber de 10 a 15 exposiciones individuales, y que sin tener una dedicación exclusiva realizan al año varias muestras colectivas. Casi la mitad son mujeres, 124, y también hay algunas firmas consagradas. La mayoría no vive en exclusiva del arte, lo que le da mayor libertad de acción y resistencia  en los malos tiempos. Forman un grupo heterogéneo, desde prometedores artistas noveles a profesionales de la enseñanza, muchos de BBAA de Valencia, incluidos amantes del arte y algunos jubilados que se han volcado en la creación artística.

En mayor o menor medida, afectados todos ellos por la crisis y la subida del IVA en el arte. “Las ansias de crear están por encima de momentos puntuales de crisis como los que estamos viviendo, pero tienen una gran influencia”, señala Ramos. “Sobre todo, influye en la preparación de exposiciones individuales, que  no suelen estar financiadas, lo que obliga a plantearse eventos menos costosos como son las exposiciones colectivas. No pretendemos realizar una muestra por acumulación, donde cada artista pone una obra, y punto.  Apostamos por  eventos con una premisa común que todos los artistas deben seguir”.

Una comisión de selección, coordinada por el crítico de arte Rafa Prats Rivelles, valora el cumplimiento de las bases formales y conceptuales de cada muestra: medidas, formato, temática y resultados artísticos. “Realizar eventos multitudinarios hace que el impacto social y mediático sea mayor. Así, el esfuerzo se ve de alguna manera recompensado en cuanto a catálogos, tarjetas, carteles, etcétera. En todo caso nos toca rascarnos el bolsillo, ya que nosotros  costeamos los gastos”.

Obra de Enric Mestre. Imagen cortesía de artEnred.

Obra de Pepa Alonso. Imagen cortesía de artEnred.

Proyectos colectivos

El último proyecto de la plataforma es la exposición ‘El narrador de objetos. In memóriam Arcadi Blasco’, que se presenta en el Museo de Cerámica hasta el 19 de octubre.  Un homenaje al gran ceramista, fallecido el 15 de marzo de 2013, miembro honorario de arteEnred.  Reúne 70 obras de otros tantos artistas que, usando medios de expresión plásticos, materiales y técnicas diversas, ofrecen su particular visión de la obra de Blasco. Una de las premisas que tenían que seguir a la hora de realizar su obra era tener en cuenta la gama de colores empleada por Blasco. Según sus propias palabras,  «una gama de colores matizados en gamas calientes, ocres, rojizos, pardos, negros; lo que me dan las arcillas naturales que utilizo”.

Entre los futuros proyectos de arteEnred, una exposición en Zaragoza, ‘De inspiración árabe’, en torno a la arquitectura de la Alfagería, edificio emblemático. También ‘Tirant d’Arts, Una aproximació plàstica a l’obra de Joanot Martorell’ que se presentará en las Atarazanas y ‘Con nombre propio’, un proyecto de recuperación de obras y artistas que han permanecido en el anonimato sin el reconocimiento que su trabajo merece.

Obra de Tola Clérigues. Imagen cortesía de artEnred.

Obra de Tola Clérigues. Imagen cortesía de artEnred.

Bel Carrasco

El IVAM ejecutado

“Si la deuda no fuera saldada en término, será cumplido el pacto con una libra de tu propio cuerpo”
El mercader de Venecia, William Shakespeare

La historia del IVAM está jalonada, como si de una carrera de relevos se tratara,  por la interrogación continuada de artistas, agentes y críticos ligados a la defensa de la cultura y el arte contemporáneos. Desde distintas posiciones, otros tantos agentes culturales hemos seguido como espectadores los vericuetos, las narraciones y transformaciones que ha sufrido dicha institución.

El concurso internacional para cubrir la dirección del IVAM supone un paréntesis abierto a otros horizontes de posibilidad. Una oportunidad para interrogar la institución cultural como caso de estudio y proceso abierto. Incluso, me atrevo a decir como patrón de otras muchas instituciones valencianas.

Transparencia y auditoria
Hace unos meses, frente a las escaleras del IVAM se concretaron estos dos conceptos clave que resumían la exigencia inequívoca del mundillo cultural para establecer un nuevo comienzo.

Y era cierto. Nadie hasta ahora había investigado la historia del IVAM a través  de sus documentos auditados, tal vez, por ser esta tarea muy técnica, difícil y poco agradecida. En paralelo, la información aportada a los candidatos que han optado a la dirección del IVAM – y suponemos a disposición del jurado- ha sido claramente insuficiente. La sorpresa fue mayúscula, pues la documentación era tan escasa y tan poco reveladora de la situación, que ningún profesional podría presentar un proyecto de futuro acorde a las circunstancias específicas de la institución, sino tan solo un desideratum. Ésta constaba de las cantidades consignadas por capítulos de la Generalitat para los presupuestos de 2011 y 2012, una brevísima descripción de la colección, y un correo electrónico de contacto para solicitar más información.

Esa clamorosa falta de información, junto a otros detalles como la configuración del jurado y las bases del concurso, me animaron a interesarme en la cuestión a pesar de no ser mi especialidad profesional.

Lo primero fue conseguir los presupuestos ejecutados ya que estos contienen un balance contable profesional y específico que puede ofrecer un retrato más certero de la institución que se aborda. Lo siguiente fue completar la serie económica, recuperar los informes de los auditores para, finalmente, contrastar todos esos documentos. Y todo aquello conseguía arrojar mucha luz sobre la institución e innumerables sombras sobre el proceso “público, profesional, independiente y transparente” en cuestión.

El resultado final es un complejo amasijo de información económica que tiene difícil construcción narrativa si no es puntualizada con algunos hechos que pertenecen a la historia de la institución. Sin ellos, sería difícilmente comprensible su evolución hasta la actualidad.

En 1989 se inaugura el Instituto Valenciano de Arte Moderno que contará desde sus inicios con dos sedes: el IVAM-Julio González y el IVAM-Centre del Carme. El gasto en adquisiciones es elevado ya que se está constituyendo la colección del IVAM. El presupuesto anual es de unos 7 millones de euros. La plantilla está constituida por 45 personas. Es la época de Tomás Llorens,  Carmen Alborch y Vicente Todolí que seguirá hasta 1994 con un alto grado de especificación en las inversiones, gastos, definición de los puestos en la plantilla y otros detalles cuyo rastro no volverá a encontrarse en el resto de la historia del IVAM.

A partir de 1994, José Francisco Yvars, toma las riendas de la institución. Apenas un año más tarde se inicia una redefinición de conceptos cuanto menos significativos y que asientan una nueva forma de entender la cultura. Así, la consignación presupuestaria de la Generalitat se transformará en “aportaciones de los socios a perdidas”. Los visitantes dejarán de ser contados a partir de 1996 desapareciendo como dato verificable y auditado. La voz del auditor hace constar una serie de irregularidades sustanciales. A saber, que el Consejo Rector aprueba la valoración de las donaciones sin contar con informes de expertos independientes. Igualmente, aparecen las primeras contrataciones no sujetas a la Ley 13/95 de Contratos de las Administraciones Públicas, en especial en la carencia de publicidad en los medios oficiales.

A lo largo de los siguientes años, aparecen las primeras modificaciones presupuestarias -es decir, como se gasta más de lo que se ingresa la Generalitat debe ampliar el crédito presupuestario inicial-. En 1999, se realizan adquisiciones con procedimiento irregular y documentación incompleta, extemporánea o incoherente.

En 2000, es nombrado director Kosme de Barañano, marcando una agresiva política cultural caracterizada por el déficit, las cuantiosas modificaciones presupuestarias, las adquisiciones de obra y contrataciones irregulares que fueron refrendadas por el Consejo Rector del IVAM. La Agencia Tributaria inició un procedimiento de inspección. Aun así al año siguiente el Consejo Rector a propuesta del director aprueba una modificación de la plantilla, su reclasificación y un incremento general de los gastos de personal en la que los altos cargos son beneficiarios del 82% del total de esta modificación.

Son los años de mayor crítica en torno al IVAM y su gestión encarnada por la plataforma cívica Ex-Amics de l’IVAM. En 2001, el auditor hace constar “disminuciones significativas en la venta de entradas y catálogos”. Igualmente, hace constar por primera vez el concepto de “Tesorería” que acumula 3 millones de euros no sometidos a fiscalización por no existir normativa reguladora.

Aún así el año 2002, el IVAM cesa sus actividades en el Centro del Carmen ante fuertes protestas de la comunidad artística más crítica, mientras a contracorriente y sin sentido el Consejo Rector aprobaba el proyecto de ampliación del IVAM Centre Julio González, encargado al estudio de arquitectos SANAA. Aparecían irregularidades en el concepto Patrocinios, pues cuatro importantes proveedores del IVAM son clasificados como “Amigos del IVAM”. El año 2003, La Agencia Tributaria sigue investigando al IVAM y siguen habiendo problemas de Tesorería acumulando un total de 5’2 millones de euros no fiscalizados.

En 2004, inicia Consuelo Ciscar su etapa como directora del IVAM. Con su llegada se pierde casi totalmente el acceso a los documentos públicos.  Así, los balances contables se presentan sin ningún esfuerzo de mediación ni interés en hacer efectivo el mandato de comunicación pública.  Los informes de auditores públicos son sustituidos gracias a una ley aprobada por el Gobierno Valenciano. En su lugar, serán contratados auditores externos a través de la Conselleria de Hacienda y Administraciones Públicas. Aún así, los periodos de 2005 a 2007, y de 2009 a 2012 no presentan los informes de auditoria.

Se determina un calendario de pagos por parte de la Generalitat para hacer frente a los casi 4 millones de euros correspondientes al proyecto de ejecución realizado por SANAA. Estas transferencias no se realizaron o no aparecen contabilizadas expresamente en los balances de 2005 a 2007. En 2008, el auditor recuerda que esos gastos deben darse de baja del balance o, en caso contrario, ser clasificados como inmovilizado material.

Las irregularidades de épocas anteriores se convierten en hábito. Por ejemplo, aunque no se vuelven a aprobar modificaciones presupuestarias , en su lugar, se acumula una deuda significativa sostenida por los proveedores. Una dinámica a medias legal pero sin duda altamente letal para la responsabilidad pública de una institución y para el aseguramiento de la independencia en la gestión.

De este último periodo tan solo voy a resaltar dos conceptos específicos que dan cuenta de las incoherencias en el tiempo, en las formas, en la comunicación política y en la pública: los visitantes y la deuda.

Visitantes
El año 1995 es el último en que se contabiliza, publica y audita el número de visitantes. Como he comentado más arriba, este indicador de función y gestión social desaparece completamente.

Sin embargo, el IVAM informaba a la revista The Art News Paper de una afluencia total de 1,296.284 de visitantes durante el año 2012.

Cualquier lector sabe ya reconocer un publirreportaje en cuanto lo ve, máxime si el artículo no está firmado y además indica expresamente que “las informaciones han sido proporcionadas por las instituciones y que no han sido cotejadas”. Es curioso que el balance contable de ese mismo año haga constar una recaudación por venta de entradas de tan solo 40.623’33 €.  Si la entrada del IVAM cuesta 2€ saquen sus cuentas y conclusiones aquellos lectores que hasta aquí han llegado.

Deuda
El siguiente aspecto no es menos interesante ya que se trata del presupuesto ejecutado del mismo año. Precisamente, el año en que el Consell aprueba el plan especial de pago a proveedores, el balance contable parece correcto a simple vista.

Sin embargo, recordamos que sigue habiendo una parte no fiscalizada en el IVAM llamada “Tesorería” de la cual no hay noticia pública pero que en el año 2003 era de 5’2 millones de euros.

Por otra parte, aparece en la última hoja del Balance Contable de 2012 “un saldo pendiente de pago a los proveedores que acumulaba un aplazamiento superior al plazo legal de pago establecido en la Ley 15/2010 de 5 de julio y que ascendía a 2.749.139’12 €”.

El análisis del comportamiento económico de la última dirección del IVAM arroja una cifra media anual de 9 millones de euros. Con crisis o sin ella la última dirección ha sido incapaz de replantear y recalibrar los objetivos de esta institución. Así, aunque los presupuestos aprobados por la Generalitat fueran de 6 millones y aunque la contabilidad del IVAM se encargara de “ventilar” la facturación más retrasada, no es difícil presagiar una deuda importante que ha sido omitida expresamente en esta curiosa convocatoria pública.

En sencillos datos, el IVAM, ha reducido en los últimos doce años a casi la mitad su espacio expositivo. Sus presupuestos y plantilla no han reflejado dicha reducción sino que prácticamente han sido doblados.

Además, acumula una deuda de casi 3 millones de euros para el año 2012. No han sido publicados los datos de 2013 aunque siempre suelen estar disponibles a finales de junio. Ha pagado el proyecto de ejecución de una ampliación que debiera ajustarse a los precios actuales y busca dirección…

Miembros del jurado para seleccionar al nuevo director/a del IVAM.

Miembros del jurado para seleccionar al nuevo director/a del IVAM.

Eva Caro

¿Profesionalización o precarización?

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló agradecen a la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y a su cuerpo docente que en los últimos años (2013 y 2014) se haya contado con la Asociación para colaborar puntualmente en proyectos como PAM o SELECTA, en los cuales AVVAC ha podido participar en mesas de debate, designar artistas para participar como jurados u organizar eventos de envergadura nacional como ART DATING I y II.  Estas colaboraciones han posibilitado además el contacto y proximidad entre estudiantes, artistas emergentes y profesionalizados con profesionales de las artes visuales contemporáneas a nivel nacional, lo cual ha consolidado y tejido lazos más fuertes dentro del sector.

En las apariciones públicas de los distintos representantes de la junta directiva de AVVAC que se han producido en el marco de esto eventos, AVVAC ha dejado muy clara su postura sobre la defensa de los derechos de los artistas y la necesidad de la implementación de las bases que construyan los cimientos para la profesionalización del sector.  Estas declaraciones, conferencias y/o charlas informativas ante un público universitario, principalmente alumnos del máster de producción artística, tenían como objetivo explicar de una manera muy didáctica los pilares fundamentales de la profesionalización y la necesidad de aplicarlos para realmente hacer viable y sostenible el ejercicio artístico en todos los niveles del sector (creación, gestión, etc.).

Sin embargo, creemos que aún queda un largo camino por recorrer y quizás estos presupuestos no han sido comprendidos ni asumidos por la Universidad. La profesionalización en lo tocante a exponer en un espacio público se basa en el respeto a la libertad de expresión y los derechos de autor, así como en la formalización de un contrato por escrito y la remuneración por el trabajo realizado.  Estos tres puntos son los pilares básicos que se consideran y se practican en el ámbito profesional en cualquier centro de excelencia del país.  Si una universidad forma profesionales, y organiza una exposición en una institución como el Centro del Carmen, financiada con dinero público, estos puntos deberían de estar claros para cualquier organizador de las exposiciones realizadas por los responsables de los masters en producción artística como PAM o SELECTA. Volvemos a repetir que no tiene ningún sentido que el artista siga siendo ninguneado como profesional. En realidad a los artistas y ex alumnos de estos másteres no se les ha proporcionado una auténtica experiencia de profesionalización (que es lo que supuestamente han pretendido desde el ámbito universitario), sino que más bien han representado experiencias de precarización.

¿Por qué son experiencias de precarización?

En el caso específico de la exposición “PAM PAM!” en el Centro del Carmen, a los artistas participantes ni se les ha hecho un contrato por escrito ni se les ha remunerado por el trabajo realizado (o por los derechos de comunicación pública de las obras de las cuales son autores y propietarios).  Tampoco se les ha preguntado sobre cómo gestiona cada artista sus derechos de autor y si tiene contratada algún tipo de licencia antes de que se haga uso de sus imágenes en medios y soportes.  Tampoco han sido informados sobre el coste total del proyecto expositivo ni se les ha facilitado un desglose del mismo, y tampoco se les ha ofrecido proveerles con una ayuda de producción para sus obras.

Hemos podido conocer a través de la rueda de prensa concedida el jueves 24 de Julio de 2014 que el Consorcio de Museos ha aportado para este proyecto una cifra en torno a 10.000€, sin haber precisado en qué se han invertido y cómo se han repartido.  Sin embrago lo que sí sabemos a ciencia cierta es que la remuneración a los artistas no ha sido contemplada en el presupuesto.

En conclusión podemos decir con rotundidad que de este modo los alumnos de la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia tienen su primera experiencia de “precarización” y “amateurización” en una institución pública, Consorcio de Museos, organizada por otra institución, la Universidad Politécnica de Valencia, y que ambas deberían dar ejemplo de buenas prácticas profesionales.  Sin embargo, y como es de costumbre en la Comunidad Valenciana, sí se editan, como en el caso de “PAM PAM!”, catálogos colectivos con las obras de los artistas, cuya utilidad curricular a nivel profesional es cuanto menos cuestionable, pero que en cambio sí sirven de mucho a las imprentas, diseñadores gráficos y autores de los textos que acompañan a las obras, los cuales todos sí ven remunerado su trabajo de una manera directa o indirecta.

Desde AVVAC queremos expresar que nos sorprende y decepciona que la Facultad de Bellas Artes de Valencia no preste más atención a la práctica de la profesión conforme a unas mínimas normas deontológicas, puesto que están formando profesionales que tienen que tener los mismos derechos que sus homólogos de otras carreras.  No nos sorprende tanto que lo haga Consorcio de Museos puesto que la falta de consideración del artista como profesional es su práctica habitual, funcionando este ente como una estructura que en lugar de potenciar y dinamizar el tejido creativo lo precariza y desarticula.

Una vez más AVVAC lamenta la situación expuesta en este escrito y hace un llamamiento al sentido común y profesional del cuerpo docente universitario para en el futuro aplicar con el máximo respeto y rigor el concepto de profesionalización que los profesionales y Asociaciones representantes de los profesionales de las artes visuales defendemos.

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)

Con el apoyo de la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)

Pan y Circo en Gris

Pan y Circo. Julio Antonio Blasco, Sr. López
La ventana de Gris
C/ Literato Azorín, 14. Valencia

En la Roma Imperial ya se organizaban grandes espectáculos: combates de gladiadores, carreras de cuádrigas, luchas de fieras, representaciones teatrales, náuticas… Este divertimento y la distribución de alimentos de manera gratuita se convirtieron en las dos grandes herramientas de control social. Es lo que se ha llamado tradicionalmente la política del “pan y circo” para el pueblo.

Bajo estas premisas, Julio Antonio Blasco Sr. López presenta en Gris sus ilustraciones y dibujos en torno a esa práctica milenaria de distracción para mayor gloria del poder. Sr. López es licenciado en Bellas Artes, ilustrador, pintor y diseñador con larga trayectoria en el mundo de la imagen, exposiciones, publicaciones, catálogos y libros infantiles.

Ilustración de Julio Antonio Blasco, Sr. López.

Ilustración de Julio Antonio Blasco, Sr. López.

Sofía o el pendolaje, publicado en diciembre de 2008 con texto de Manu Folch y editado por Espirelius, ha obtenido premios como el de la Generalitat Valenciana al libro mejor editado en castellano en 2009. Obtuvo también el Primer Premio de Diseño de los Industriales Gráficos de la Comunidad Valenciana en 2009, una Mención en el certamen de Premios de Diseño Anuaria en 2010, y resultó finalista en la categoría de ilustración en los Premios Visual en 2010.

Besos, con texto de Txabi Arnal y editado por Pintar-Pintar, ha recibido una Selección en los Premios de diseño Anuaria en 2010 y se ha publicado una segunda edición. Loles con texto de Aurelio González Ovies, también editado por Pintar-Pintar, recibió un accésit en los Premios de diseño Anuaria en 2011.

Aparece en publicaciones como Just For You, compendio internacional de creaciones de artistas gráficos de diferentes áreas cuyo autor es Pablo Correa, editado por Index Book. Además de haber recibido premios como el José de Ribera de Grabado de Xátiva o la Mención especial del jurado del Primer Premio Internacional de Álbum Ilustrado EDELVIVES en 2012.

Tiene obra en distintas entidades como la Biblioteca Nacional y ha realizado exposiciones en diversas salas como la Fundación CAI o la Galería La Libreta de los dibujos, ambas en Zaragoza; la Galería Cheim & Read de New York; la Galería Mr Pink y la Galería Arquitécnica Ruzafa ambas en Valencia, entre otras.

 

Pan y circo, de Julio Antonio Blasco, Sr. López, en Gris.

Pan y circo, de Julio Antonio Blasco, Sr. López, en Gris.