El ecosistema familiar de Vázquez Chambó

La vida de dos, de Óscar Vázquez Chambó
Sala d’Exposicions Municipal d’Algemesí (Casino Liberal)
Carrer de la Muntanya, 24. Algemesí (Valencia)
Inauguración: miércoles 24 de octubre, a las 20.00h
Hasta el 3 de diciembre de 2018

La Sala d’Exposicions Municipal d’Algemesí, ubicada en el mítico Casino Liberal, presenta la exposición ‘La vida de dos’ del artista visual Óscar Vázquez Chambó. La inauguración correrá a cargo de la alcaldesa de la ciudad, Marta Trenzano, y el concejal de Cultura, Pere Blanco. Fotógrafo, diseñador gráfico y creador audiovisual, Vázquez se ha ido forjando un espacio genuino en la esfera del arte contemporáneo en festivales como Imaginaria o Photoespaña, tras ganar el XVI Concurso Encuentros de Arte Contemporáneo en 2016.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Óscar Vázquez ha elegido su ciudad natal para presentar su proyecto ‘La vida de dos’ que lleva a la escena del arte el universo cotidiano de sus padres situándonos en atmósferas simbólicas distintas a partir de juegos de color. Como señala el comisario y profesor de la Universitat de València, Àlex Villar, «La vida de dos no es un homenaje a los padres, es un ejercicio valiente de indagación psicológica en el ecosistema familiar, para reconocer la independencia y respeto a las costumbres y rituales de sus progenitores. Precisamente la integridad del lenguaje del autor, la estética implacable sirve de distanciamiento emocional para poder hablar de temas incómodos, solapados y ocultos en las relaciones personales”.

El hogar es el paisaje íntimo y metafísico donde acontecen las acciones de las fotografías puras o intervenidas plásticamente, en las que el color (rojo, azul, verde, amarillo) ejerce de hilo conductor entre el pasado y el presente de una historia contada en imágenes construidas a partir de la herencia pictórica de los artistas. En ellas podemos ver la huella del costumbrismo transcendente de Edward Hopper o el pop personal de David Hockney.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

La muestra se completa con una videocreación o cortometraje donde el artista se constata como constructor de las imágenes y auténtico espectador de las mismas, pues la obra es un ejercicio personal de aceptación de la vida y decrepitud de sus padres. En ella realiza un tributo a la sinceridad brutal de Bergman y a la solemnidad de Kaurismäki.

Como indica el concejal de cultura Pere Blanco, “Algemesí insiste en fomentar el estudio monográfico de artistas contemporáneos de La Ribera, como hemos hecho con Esteve Adam, Boix, Armengol y estamos preparando las muestras de los artistas de Algemesí Juan Carlos Forner y Jordi Machí, que estarán en la programación de 2019”. La muestra podrá ser visitada hasta el próximo 3 de diciembre y cuenta con el patrocinio de Bogedas Coviñas.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

La mirada inédita de Ximo Rosell

Ximo Rosell. Una mirada inédita
Sala de Exposiciones de Algemesí – Casino Liberal
Carrer de la Muntanya, 24. Algemesí (València)
Hasta el 18 de diciembre de 2016

La Sala de Exposiciones de Algemesí – Casino Lliberal acoge la muestra ‘Ximo Rosell. Una mirada inédita’. La exposición está formada por 50 obras que revisan la producción fotográfica, casi desconocida para muchos, de este artista que ha dedicado su vida al diseño gráfico. Una especial mirada, una visión fragmentada y un sentido mágico de la imagen, caracterizan la fotografía de Ximo Rosell (Algemesí, 1951) que ha ido desvelando paulatinamente en diversas exposiciones colectivas como miembro de la asociación Fotoaficionats d’Algemesí.

Fotografía de Ximo Rosell. Imagen cortesía de Casino Liberal de Algemesí.

Fotografía de Ximo Rosell. Imagen cortesía de Casino Liberal de Algemesí.

 

Ahora sorprende en esta monográfica con un especial sentido formal y poético de su fotografía, que usurpa el lado inquietante de las cosas, variantes ocultas de la arquitectura, fascinantes encuentros entre el hombre, la naturaleza y la luz, incidiendo en la vertiente inédita de la belleza.

Ximo Rosell ha sido una persona clave en la historia de la sala de exposiciones de Algemesí, a través de su colaboración como diseñador gráfico de los catálogos y folletos de las exposiciones, con un formato discreto y coleccionable desde 1999. Ahora, apartado de las exigencias del trabajo, centra su potencial artístico en la fotografía, aglutinando en ella toda su cultura visual, su tendencia a la estilización formal y su predilección por la abstracción, la geometría y las texturas que se desvelan tanto en blanco y negro como en color.

Fotografía de Ximo Rosell. Imagen cortesía de Casino Liberal de Algemesí.

Fotografía de Ximo Rosell. Imagen cortesía de Casino Liberal de Algemesí.

La exposición ha sido comisariada por Alex Villar, quien explica: “Muchos conocíamos la obra de Rosell a través de las exposiciones colectivas de Fotoaficionats, pero su obra tiene una entidad propia basada en la efectividad de las formas y en el sentido constitutivo y expresivo del blanco y negro y un lado humano que se manifiesta en cada una de sus piezas”. La muestra permanecerá en la sala hasta el 18 de diciembre.

Fotografía de Ximo Rosell. Imagen cortesía de Casino Liberal de Algemesí.

Fotografía de Ximo Rosell. Imagen cortesía de Casino Liberal de Algemesí.

ESTEVE ADAM. EL COLOR DEL TIEMPO.

El color del tiempo. Esteve Adam.
Casino Liberal. Algemesí. (Valencia)
Prorrogada hasta el  3 de abril

La naturaleza está en la esencia misma de la condición de pintor de Esteve Adam. De su contemplación directa aprendió la geometría perfecta e irregular creada por la tensión de los elementos, la riqueza orográfica de sus colores que explotan como sonidos secos del campo en amarillos y verdes matizados por la tenacidad de una atmósfera cambiante. Es un paisaje físico que se aferra a la tierra, al agua y al aire rasgado por un horizonte que delimita mediante líneas y manchas unas composiciones rigurosas, a veces cartesianas, donde la compensación del color y los gestos son medidos y conscientes.

El color del tiempo. Esteve Adam.

El color del tiempo. Esteve Adam.

La pintura al aire libre dotó a los artistas de vigor y espontaneidad, de impresiones plasmadas a base de toques de color  y trazos inmediatos que inyectan de modernidad a la escuela valenciana a través del pensat i fet de Pinazo.  Ese es el punto de partida de la configuración del paisaje en la obra de Esteve Adam, al que debemos sumar la tradición de paisajes pensados que toman la herencia de Cézanne, Picasso o Juan Gris, la cartografía plástica de Díaz Caneja y la visión nueva del mediterráneo de Francisco Lozano. E incluso sentimos la profundidad metafísica de Hoper o Morandi. Un compendio de referencias o coincidencias que nos ayudan a entender la aportación de Esteve Adam que conjuga este género en el discurso del arte contemporáneo a través de lo que hemos llamado “Paisaje elaborado” al que llega incorporando, a la observación de la naturaleza, los recursos constructivos de la abstracción de los ochenta, explorados en sus premiados “Bodegones”

El color del tiempo. Esteve    Adam.

El color del tiempo. Esteve Adam.

Con esta exposición, compuesta de pequeñas tablas, apuntes y dibujos tomados en las salidas pictóricas, Esteve Adam fusiona la tendencia inmediata, física y sonora de la pintura plenairista con la estructura meditada del paisaje. El cultivo del arroz en los marjales es el tema central de estas tablas en las que registra rigurosamente los cambios de color, luz y en distintos momentos del año y a distintas horas del día. Retoma el afán de los impresionistas al que le incorpora una mayor dosis de experimentación científica, en justo equilibrio con los valores poéticos y musicales de las variaciones. Esteve Adam se decanta más por desgranar matices sobre una esencialidad de color que predomina  en función del proceso de cultivo del arroz, aliándose con los cambios de luz y la atmósfera a lo largo de las estaciones. El verde de la floración del verano, jugoso y rutilante, da paso en septiembre a la explosión de amarillo de la espiga ”ventrellada”. Tras la siega de setiembre, el azul inunda las parcelas en un invierno que se prolonga hasta la “aixugà” de febrero que imprime de tierras y ocres el paisaje.

El color del tiempo. Esteve Adam.

El color del tiempo. Esteve Adam.

Hasta el próximo 3 de abril podemos ver en Algemesí ese ciclo que  repite metódico su variación a través del tiempo, en el cual se sumerge el pintor para incorporar el momento y su color en la noción del “Paisaje elaborado”.

Alejandro Villar

Fotografía de portada, Oscar Vázquez Chambó.