Cuatro amigos, 10.000 Km y un sueño

Proyecto USA, de Miguel Herrero
Cinestesia

“Cuanto más viajas más aprecias lo que tienes y valoras más tu pueblo y tu hogar”. Es la principal enseñanza que obtuvo el cineasta alicantino Miguel Herrero tras un viaje épico de 10.000 kilómetros de Nueva York a Los Ángeles, que realizó el pasado agosto con tres amigos de su pueblo, Sax. Su objetivo, realizar una road movie, “existencialista y contemplativa a la vez rodada en menos de un mes, a contrarreloj”, dice Herrero, por lugares míticos  como las cataratas del Niágara, Yellowstone, el Monument Valley, El Valle de la Muerte, el Gran Cañón, Las Vegas o Hollywood.  El filme es también un reality de las  relaciones y reacciones de los viajeros ante los retos de la travesía. Proyecto USA es el título de un documental de hora y cuarto de duración sobre 30 horas grabadas, que refleja los enormes contrastes de un inmenso país.

Mapa del viaje de Proyecto USA, de Miguel Herrero. Cortesía del autor.

Mapa del viaje de Proyecto USA, de Miguel Herrero. Cortesía del autor.

Christian Simón, Sergio Pérez, Diego Martínez y Miguel Herrero se liaron la manta a la cabeza, carretera y manta, para realizar un doble sueño compartido. “Por un lado el viaje en sí y por otro el rodaje de la película”, dice Herrero. “Es una idea que todo el mundo alienta. Coger a tus amigos, un coche y perderte por Estados Unidos.  Es un anhelo. Todavía seguimos siendo amigos aunque en ese mes de viaje y rodaje saltaron chispas. Estar 24 horas juntos todos los días en espacios reducidos y en ocasiones el coche se convertía en una olla a presión”.

Durante las semanas de viaje los aventureros pasaron por situaciones límites y conflictivas.  “En Yosemite estuvimos a punto de contraer un hantavirus, un virus mortal. Pasamos por algún que otro hospital y Sergio sufrió una especie de infección de causa desconocida que le impedía mover un brazo. En el Gran Cañón encontramos una cartera con miles de dólares que devolvimos a su dueño”, relata Herrero.

Imagen de Proyecto USA, de Miguel Herrero. Cortesía del autor.

Imagen de Proyecto USA, de Miguel Herrero. Cortesía del autor.

Las altas temperaturas, sobre todo en el Valle de la Muerte en pleno agosto, más de 50ºC, hicieron que se convirtieran en gelatina varios cables de la cámara. La propia película peligró durante el viaje, pues las altas temperaturas dejaron inutilizado también un disco duro. “Estuve gran parte del viaje con tan sólo una copia de la película. Durante el viaje cuando teníamos internet íbamos realizando un blog (www.proyectousa.com) algunas de las entradas son escenas del propio filme. Buena parte de la producción se fue realizando en plena carretera dentro de un coche”.

Un año después la película empieza a circular. Se va a iniciar la distribución por festivales nacionales  e internacionales. Más adelante ya se realizará un estreno simultáneo en salas, con especial atención a los autocines, DVD y online.

La banda sonora de Proyecto USA incluye música de Pretenders, The Animals, José González,  Arizona Baby, y la canción original The land of red man de Patricia Brotons (La Belle). El narrador es Luis Bajo, doblador en el cine de  los actores Charlie Sheen, Michael Keaton o Mel Gibson.

Miguel Herrero, director de Proyecto USA. Cortesía del autor.

Miguel Herrero, director de Proyecto USA. Cortesía del autor.

Con un ajustado presupuesto de 18.000 euros, la producción es de Cinestesia, productora de cine y editorial independiente creada, en 2015, por el  polifacético sajenio (de Sax) Miguel Herrero. Antes de este documental trabajó en varios proyectos, como la película Operasiones Espesiales de Paco Soto. Es fundador y director del Festival Internacional de Cine de Sax (FICS), que este año celebra su 9ª edición.

Como complemento del documental, en algunas presentaciones, Miguel Herrero lleva a cabo: Proyecto USA: exposición fotográfica. Una muestra que recoge la ruta en 30 panorámicas: Nueva York, las Cataratas del Niágara, Washington DC., Chicago, las Grandes Llanuras, Badlands, Yellowstone, Grand Teton, el Monument Valley, el Gran Cañón, etcétera.

Por otra parte, Herrero acaba de presentar Hiperficción, un ensayo multidisciplinar sobre literatura, cine, videojuegos, artes plásticas y escénicas, al estilo de los libros de Elige tu propia aventura. Cuenta con cinco  itinerarios de lectura y más de 40 contenidos adicionales.  Este ensayo pretende mostrar la evolución del hipertexto y la hiperficción en la literatura, en el cine y en los videojuegos, en relación con otras artes y disciplinas, a partir de los autores y las obras más destacadas.  Se comercializará en septiembre y ya se puede pedir ya través de www.cinestesia.es.

Al mismo tiempo trabaja en un libro y largometraje con el título provisional, Corazón Coraza inspirado en  varios casos reales y actuales de violencia de género. “Especialmente en uno que he conocido personalmente”, señala. “El libro y la película estarán tratados desde un punto de vista psicológico y de ayuda. Las obras serían especiales en cuanto a su estructura y tratamiento. Habría varias formas de lectura y de visionado”, concluye Miguel Herrero.

Imagen de Proyecto USA, de Miguel Herrero. Cortesía del autor.

Imagen de Proyecto USA, de Miguel Herrero. Cortesía del autor.

Bel Carrasco

Tiros en la nuca, conciencias vivas

Maestros de ciudadanía
Homenaje a Manuel Broseta, Ernest Lluch y Francisco Tomás y Valiente
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. València
Hasta el 25 de enero

Los tres fueron asesinados por ETA de forma escalonada: Manuel Broseta en 1992, Francisco Tomás y Valiente en 1996 y Ernest Lluch en 2000. Los tres mediante el simple y cruel tiro en la nuca. Reventaron sus cabezas, pero no sus conciencias, que siguen ahora más vivas que nunca. Así lo ha entendido la Universitat de València, donde estudiaron los tres, que les rinde homenaje mediante una gran exposición para salvaguardar sus memorias, a prueba de balas y de la anestesia del tiempo. Como reza en uno de los murales explicativos, precisamente el dedicado a esa memoria, “han muerto a una persona, pero no sus ideas”, tal y como recogía una pancarta de aquellos días tras uno de esos asesinatos.

Video en el que aparece Francisco Tomás y Valiente, y su hija Carmen, en la exposición 'Mestres de ciutadania', en La Nau de la Universitat de València.

Video en el que aparece Francisco Tomás y Valiente, y su hija Carmen, en la exposición ‘Mestres de ciutadania’, en La Nau de la Universitat de València.

Pero no se piense que la exposición elocuentemente titulada ‘Maestros de ciudadanía’ hurga en la nostalgia. Para nada. Como dejó claro Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, la muestra ni es un ejercicio de nostalgia, “ni de revancha”, sino una proyección del ejemplo que Broseta, Lluch y Tomás y Valiente han dejado a lo largo del tiempo con su enérgico compromiso social: “Pensaban que el futuro estaba por ganar”, agregó Ariño.

Junto a Ariño, además del comisario de la exposición, Marc Baldó,  estaban los hijos de Broseta y Tomás y Valiente, Pablo y Carmen, y el sobrino de Lluch, Enric. Y los tres coincidieron a la hora de destacar ese futuro que sus respectivas memorias abría con sus vidas ejemplares. “Hoy no existe ese espíritu de diálogo, convivencia y negociación, por eso una exposición de este tipo es más importante que nunca” (Pablo Broseta). “Los tres tuvieron una enorme generosidad a la hora de construir un país” (Enric Lluch). “Es el retrato de una generación volcada en la mejora del país” (Carmen Tomás y Valiente).

Obra del Equipo Realidad en la exposición 'Mestres de ciutadania', en La Nau de la Universitat de València.

Obra del Equipo Realidad en la exposición ‘Mestres de ciutadania’, en La Nau de la Universitat de València.

Esta última quiso destacar precisamente ese carácter de futuro que albergaba la memoria de Broseta, Lluch y Tomás y Valiente, recogida mediante recortes de prensa de la época, libros, artículos, fotografías familiares, imágenes de fotoperiodistas, revistas, carteles, pinturas, videos con más de 30 entrevistas y objetos personales, como las gafas de Broseta o la cartera de Ministro de Sanidad de Lluch. “Me gustaría que vinieran los estudiantes, que la exposición tuviera un mensaje de ilusión, al margen del asesinato y del rechazo a la violencia”, señaló Carmen.

Obra del Equipo Crónica junto a uno de los videos de la exposición 'Mestres de ciutadania', en La Nau de la Universitat de València.

Obra del Equipo Crónica junto a uno de los videos de la exposición ‘Mestres de ciutadania’, en La Nau de la Universitat de València.

Marc Baldó subrayó lo que compartían los tres ilustres homenajeados, al margen de sus lógicas diferencias: “Su profunda investigación”, ese afán por “innovar, cambiar las concepciones de vida” que se arrastraban del franquismo y que “se ve en su tarea científica”. Luego fue desgranando en breve pinceladas lo que aportó cada uno. A Broseta lo definió utilizando una serie de palabras: “Negociar, hablar, dialogar, ceder”. De Lluch dijo que fue el ministro de Sanidad “que universaliza la atención médica”. Y de Tomás y Valiente recordó su “obsesión como magistrado en la defensa de la persona”.

Carmen Tomás y Valiente, en el magnífico catálogo que acompaña la exposición, recuerda que cuando se descubrieron los cadáveres de Lasa y Zabala “publicó un artículo en contra de la tortura y dejó claro que, incluso frente a los enemigos, había que mantener el Estado de Derecho y el respeto a los Derechos Fundamentales”.

Viñeta de Máximo incluida en la exposición ' Mestres de ciutadania', en La Nau de la Universitat de València.

Viñeta de Máximo incluida en la exposición ‘Mestres de ciutadania’, en La Nau de la Universitat de València.

‘Maestros de ciudadanía’ contiene un aluvión de documentos gráficos y entrevistas recordando el ilustre legado de Manuel Broseta, Ernest Lluch y Francisco Tomás y Valiente. Legado que, como recordó Baldó, requiere una actualización permanente: “La democracia y la libertad se ha de pelear todos los días”. Sobre todo ahora. “No pensaba, cuando nos planteamos la exposición hace tres años, que la situación iba a deteriorarse tanto”, apuntó el vicerrector de Cultura. Por eso frente a aquellos tiros en la nuca o la corrupción actual, se hace tan necesario mantener vivas las conciencias de Broseta, Lluch y Tomás y Valiente. “El futuro está en nuestras manos si seguimos sus enseñanzas”, concluyó Ariño.

Detalle de una de las fotografías incluida en la exposición 'Mestres de ciutadania' en La Nau de la Universitat de València.

Detalle de una de las fotografías incluida en la exposición ‘Mestres de ciutadania’ en La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres