¿Qué quieren? Miradas de mujeres

En torno a la visibilidad de las mujeres en el Arte

No cesa la queja. Es más, se incrementa día a día. En todo. Nada de lo que pueda hacerse para disiparla es ni será suficiente; la queja es, en esta era posmoderna, ¡qué le vamos a hacer!, una de las actitudes más rentables. ¿Por qué no quejarse, entonces? Ah, y otra cosa; la queja será más rentable en proporcionalidad directa al rencor y el odio que en ella vayan intrínsecos. Son cosas del activismo y de la corrección. En el Arte, también.

No cesa de oírse esa queja. “Queremos más visibilidad”. Así, quieren más visibilidad. ¿Quiénes? Ellas, por supuesto, las mujeres. ¿Más visibilidad? No exactamente; lo que dicen querer es la misma visibilidad que los hombres. Para ellas, no puede haber (existir) un hombre artista si no hay (existe) una mujer artista… de forma !simultánea y ubicua! Sí, ésta sería la cuestión. Lo que quieren las mujeres (y tomo el todo por la parte en la medida en que las que callan otorgan, habida cuenta de los beneficios que obtienen de la queja, tengan o no tengan clara la exigencia) es una igualdad numérica, estadística, cuantitativa. Paridad, igualdad. Si alguien quiere comisariar una exposición sobre, pongamos fotografía nocturna, lo que le exigirán los abanderados de la corrección política es que ese alguien NO seleccione a los 12 fotógrafos -sean mujeres o hombres- que le parezcan más interesantes -adecuados, apropiados-, sino que en su elección haya 6 fotógrafas y 6 fotógrafos (6 mujeres y 6 hombres: 6 personas con vagina y 6 personas con pene).

Pero, ¿a quién se quejan esas mujeres tan activistas?, ¿a la sociedad machista, ese corpus amorfo de individuos al que se le echa siempre la culpa de todo? ¿o al mundo del Arte, ese conjunto de personas que configuran el mismo mundo del Arte que “al parecer” es discriminatorio con las mujeres? Porque esa es la queja: las reivindicadoras no se quejan de que haya menos mujeres artistas sino de que la selección habitual -para su exhibición- no sea natural, sino malignamente partidista. Para ellas, sí hay una selección natural y es tan natural que tiene que ser equitativa… por cojones (perdón). Así, natural, o sea, equitativa, igualitaria. Natural (?).

Obra de Ana Gesto exhibida en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Ana Gesto mostrada en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’ en La Nau de la Universitat de València.

Mutatis Mutandi

Podríamos comenzar por diferenciar entre presencia y poder.  ¿Y qué quieren las mujeres: presencia o poder? ¿Qué quieren cuando dicen querer igualdad? ¿Más presencia en las decisiones del poder? ¿Más presencia en los eventos expositivos?

Y podríamos también, para situarnos realmente, remontarnos a los años ochenta, los años de apertura, cambio y desarrollo de la España ulterior a los 40 años de anquilosamiento cultural. ¿Y quién detentaba el poder del Arte durante esa década y la posterior? Pues se lo digo yo: las mujeres. ¿A quién había que conocer si uno quería medrar en el fantástico y sensible mundo del Arte durante los ochenta y los noventa una vez fallecida Juana Mordó? Pues se lo digo yo: a Juana de Aizpuru, a María Corral, a Cármen Jiménez, a Helga de Alvear, a Soledad Lorenzo… a Elba Benítez, a Elvira González, Oliva Arauna, las Moriarty, Oliva María, Rosa Martínez, Estrella de Diego, Evelyn Botella, Rosa Olivares… y poco más allá Pilar Parra, Marta Cervera, Elena Ochoa, Ana María Guasch… Ellas lo controlaban TODO, ellas configuraron el panorama que representaba el arte español y foráneo en nuestro territorio. Y diseñaron la estrategia de expansión. Ellas impusieron su criterio, algo contra lo que no hay nada que objetar, digo yo. ¿O sí? Es verdad que hubo algunos hombres… (Juan Antonio Ramírez, Calvo Serraller, Pepe Cobo…) pero sólo para que la cosa no pareciera demasiado discriminatoria. Así pues, las mujeres con presencia casi absoluta en el mundo del Arte, al menos respecto al poder real.

¿Y los artistas, qué pasa con los artistas, se seguirán preguntando las activistas más comprometidas con su sexo? Pues muy sencillo: los artistas que había eran los que colocaban ellas, los que ellas sugerían, los que ellas ¿imponían?; ellas, las que detentaban el poder: Juana de Aizpuru, Soledad Lorenzo, María Corral, Oliva Arauna, Cármen Jiménez, Rosa Martínez, Elba Benítez, Oliva María, Rosa Olivares, Elvira González, Elena Ochoa…

¿Y ahora, qué pasa? Pues que ahora tenemos, sin ir más lejos, ese festival del Arte tan igualitario y tan poco partidista que se llama Miradas de mujeres. Que, cómo no, es aprovechado para elevar la queja y el lamento en la opinión publicada a su máxima exponencia (impactos mediáticos): “exigimos más visibilidad”, “queremos la igualdad”. Cada año lo mismo: “exigimos más visibilidad”. Un festival que se amplía cada año y que cada vez cuenta con más participantes, que lógicamente nunca serán suficientes. ¿Sólo un festival, sólo él, el de Miradas de mujeres? Noooo, hay un sinfín de eventos que en nombre de la mujer discriminada se reparten durante todo el año por todo el territorio español, la mayor de las veces promocionados y patrocinados por administraciones públicas, institutos de la mujer, y demás entidades subvencionadas.

Sin ir más lejos en Valencia se inauguró la semana pasada una exposición “de” mujeres, una exposición que se ha denominado, supongo que nada inocentemente, ‘Las dueñas del arte’. Se trata de la selección de artistas llevada a cabo por 14 galeristas mujeres de la Comunidad Valenciana. Pero para saber el verdadero alcance y significado de la cifra (14) conviene saber antes que en la Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana hay 19 galerías de Arte. Así pues, el mundo del Arte, al menos aquí en Valencia, se encuentra en manos de mujeres. Y no tanto a nivel privado, sino también a nivel político-cultural, para bien o para mal, como saben todos los valencianos. Y no debemos olvidar que, por el motivo que sea, es la clase política -del signo que sea- la primera en promover, tanto de forma directa como indirecta, eventos culturales que tengan por protagonistas a las mujeres. Que lo hacen.

Obra de Diana Coca expuesta en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Diana Coca mostrada en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia en La Nau de la Universitat de València.

¿Entonces?

Para contestar a esta enigmática última pregunta podemos acudir a la entrevista que MAKMA les hiciera a tres mujeres activistas directamente comprometidas con el Arte y con la Mujer. En dicha entrevista no se pudo dejar más clara la queja que tiene como objeto la discriminación de las mujeres en el mundo del Arte. Resulta tan paradigmática que recomiendo su búsqueda y lectura. Da mucho de sí.

Dice la directora del Festival en la Comunidad Valenciana Irene Ballester: “Nuestra finalidad es llevar el arte hecho por mujeres a los grandes museos y galerías, pero también a las concejalías de Cultura e Igualdad de cualquier pueblo”. Queda claro entonces que sus objetivos, ya logrados (15 comunidades, más de 1.000 artistas, 308 espacios expositivos), han conseguido elevar la presencia de mujeres artistas en espacios tanto privados como públicos; no de mujeres artistas extraordinarias, ni de las mejores mujeres artistas, sino de mujeres artistas (“arte hecho por mujeres”). Y como decimos, no sólo a espacios privados, sino a espacios sufragados con dinero público.

Por eso quizá no se entienda esa pertinaz manía del mundo del Arte hacia los estamentos políticos. De hecho en esta misma entrevista aflora lo que acaba siempre por aflorar cuando el mundo del Arte exige independencia en sus sensibles decisiones: su desprecio por ese intrusismo que supone toda acción gubernamental en las cosas de la Cultura. Y por eso dice Lucía Peiró a poco que se descuida, “la política y el arte deberían ir por separado”. Y es que, en efecto, se trata de algo que es absolutamente habitual en aquellos que, curiosamente, viven de las prebendas del papá Estado. Aceptan con naturalidad todo tipo de subvenciones y ayudas (de las Concejalías, las Casas de Cultura y Administraciones en general), pero después las quieren mandar a freír espárragos cuando se trata o de hacer lo que les dé la gana o de ganar dinero.

Pero aquí de lo que se trata es de saber si existe realmente discriminación maléfica y organizada o si se trata de algo mucho más sencillo. Es decir, la cuestión es: si aceptáramos, tal y como dicen algunas estadísticas que nos ofrecen las asociaciones más activistas, que las mujeres tienen menos presencia que el hombre en el mundo del arte, ¿será debido a una discriminación maléfica instigada por una sociedad machista o se debe a las leyes de mercado? Veamos lo que dice una de las entrevistadas, concretamente la galerista Teresa Lagarre, es decir, la que representa el mercado (el del dinero y no el de las ideologías): “Yo tengo muchos artistas de la Comunidad Valenciana, el 70% son de aquí, y aunque tal vez sean más hombres que mujeres los que exponen en mi galería, lo cierto es que yo siempre me he inclinado por el arte de las mujeres porque me siento identificada con sus propuestas”.

Pues bien, por fin queda claro el por qué teniendo más poder en la gestión -ese poder que se atribuye en exclusiva al maléfico hombre autoritario- después parecen no obtener la misma visibilidad. Una mujer galerista y su programa: se identifica con las propuestas de las mujeres (sic)… pero tal vez (sic) sean más hombres que mujeres los que exponen en su galería. Pero después se suma a la –rentable- queja.

Post Scriptum. Llego de Madrid con varias carteleras de actualidad cultural en mi cartera… y no hay sitio para la duda: Ellas crean. En efecto, en todas las carteleras, e incluso en algunas de las portadas de esas carteleras, aparece ese titular, Ellas crean. Titular que se corresponde con la XI Edición del Festival Ellas Crean, festival que, y ahora cito de la cartelera Madrid en vivo, “aporta un punto de visibilidad para las mujeres creadoras”. También se dice “Este año el Ayuntamiento de Madrid presenta un cartel alucinante, sugestivo y pleno de propuestas que harán las delicias de los asistentes” (y Ayuntamiento de Madrid va en negrita). Este festival, inmediatamente posterior a Miradas de mujeres (que se realizaba en 15 comunidades entre otras ésta) contaba con 46 intervenciones (música, danza, debates, exposiciones, presentaciones…) y con la colaboración de 18 museos.

Cristina Lucas.

Imagen del video de Cristina Lucas mostrado en la exposición ‘Mujeres: territorios artísticos de resistencia’ en La Nau de la Universitat de València.

Alberto Adsuara

Teatro en familia por Navidad

Teatro para los más pequeños
Programación de Navidad 2014

Los niños son los grandes protagonistas de las fiestas navideñas y la cartelera de espectáculos ofrece un sinfín de posibilidades dedicadas a ellos acompañados de sus padres. Pistas de circo y de patinaje sobre hielo, películas de dibujos animados, la Feria de Atracciones, actividades especiales en Bioparc y un largo etcétera. Iniciar a los niños en la magia del teatro es el mejor plan para pasar una agradable velada festiva. Los clásicos personajes de la literatura infantil como Pinocho o Peter Pan invaden los escenarios, junto a comedias musicales para toda la familia y ciclos teatrales dedicados a la infancia como Contaria y Nadal a L’Escalante.

Obra teatral programada en El Escalante. Cortesía del Centre Teatral de la Diputación.

Obra teatral programada en El Escalante. Cortesía del Centre Teatral de la Diputación.

Pinocho

Del 29 de diciembre al 11 de enero, en el Teatro Olympia, un clásico de la literatura fantástica infantil. Pinocho, un musical para soñar cuenta las aventuras de un travieso títere de madera empeñado en convertirse en un niño de verdad. Su curiosidad por conocer el mundo que lo rodea lo lleva al teatro de marionetas de Stromboli, a la feria, al fondo del mar e incluso al estómago de una ballena glotona. Un sinfín de peripecias en las que Pinocho cuenta con la ayuda de sus amigos Grillo y Hada, aunque tendrá que esquivar las trampas de los malvados Zorro y Gata

Tras el éxito de Aladín, Trencadís Produccions presenta esta nueva visión del niño de madera. “Con Pinocho la diversión está asegurada”, dice José Tomás Chàfer, director del musical. “Esa visión del mundo que nos ofrece un títere que acaba de cobrar vida, es un valor impagable para reírnos de nosotros mismos”.

Peter Pan

Otro clásico inmortal, el chico de las calzas verdes estará en el Teatro Flumen desde el 20 de diciembre a 4 de enero.  En ‘Peter Pan. La batalla final’ el héroe volador ha crecido, se ha olvidado de su pasado, de volar, de reír y de jugar. Ahora es un famoso hombre de negocios, Peter Baning. Pero el malvado Capitán Garfio secuestra a su hija Maggie y Peter regresa a Nuca Jamás para rescatarla. Campanilla y los Niños Perdidos hacen recordar a Peter su auténtica personalidad y le ponen en forma para enfrentarse a Garfio y a los piratas y recuperar a su hija Maggie.

Cartel de la obra Peter Pan.

Cartel de la obra Peter Pan, de la compañía La Milotxa.

Los tres cerditos

Es la pieza que presenta el Teatro de Marionetas La Estrella en la Sala Petxina, con Cuchufleta y Coscorrito. Tres hermanos cerditos en edad de dejar el hogar familia deciden buscar su propia suerte. Cada uno tiene distinto carácter y esto se refleja en la forma en que deciden construir su casa que les protege del acecho del temible lobo feroz.

En la Sala Cabanyal Los Músicos de Bremen. Es la historia de  un perro cantante, una gata bailarina, un burro poeta y un gallo cantante, que acabarán formando la famosa banda. Un grupo de animales diferentes que lucharán por seguir siéndolo.

El árbol de Navidad

Un musical  familiar que habla de la necesidad de celebrar la Navidad a pesar de la lucha que supone la vida, sobre todo en los tiempos de crisis que estamos viviendo. Del 22 de diciembre al 4 de enero en el Teatro Talía. Los niños a partir de seis  años entenderán perfectamente la historia y disfrutarán con las canciones  muy conocidas popularizadas por cantantes como Frank Sinatra o Barbra Streisand, y de las coreografías creadas por Paco Bodi. Intérpretes: Óscar Rico, Silvia Rico, Luis Amando, Rebeca A. Dato y Laura Rico.

Festival Contaria

En la Sala Russafa el Festival de Teatro Contaria celebra este año su octava edición con seis propuestas procedentes de tres comunidades autónomas. La programación arranca el viernes 26 de diciembre con la versión de  los madrileños Cre.Art Project y Amanece Teatro de una de las obras más conocidas de Cervantes, El Coloquio de los perros. Los canes Cipión y Berganza adquieren durante unas noches la capacidad de habla,  tiempo que aprovechan para contarse las experiencias vividas con sus diferentes amos y recordar  divertidas aventuras de las que serán partícipes los espectadores.

Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=-hs7hWcRsb0

La siguiente pieza es Qué bonito es Panamá! de la compañía  valenciana Títeres de Cuento basada en  la fábula del escritor alemán Janosch. Sus protagonistas son un oso y un tigre que viven felices en su casa junto al río. Una tierna y cálida historia sobre la infancia dirigida a espectadores a partir de los tres años.

Obra Los tres cerditos.

Obra Los tres cerditos.

En el equinoccio del Festival El Molinillo Mágico, adaptación de la compañía gaditana La Gotera de Lazotea de un cuento popular que responde a la pregunta de por qué el mar es salado. Los personajes de esta breve pero intensa historia, son títeres de varillas que surcan los mares sobre un pequeño escenario, que tan rápido se transforma en mar o cueva como en continente.

Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=46so2JRu4BM

En enero llega La Milotxa Teatre con un pequeño y revoltoso personaje, El Grinch de la Navidad, un ladrón muy astuto. Para evitar que se salga con la suya, será necesaria la participación de todos los espectadores en esta divertida pieza, que invita a los pequeños a cantar y bailar en sus butacas, y a participar de lo que ocurre en el escenario.

La última obra es un montaje de la compañía valenciana La Milotxa Teatre, que propone al público familiar viajar hasta el País de Nunca Jamás con su versión de Peter Pan. Combinando el uso de títeres de mano, la interpretación y la música, los personajes necesitan la ayuda de los espectadores para vencer al temido Capitán Garfio.

Obra programada para el Festival Contaria.

Obra programada para el Festival Contaria.

Nadal al Escalante

Del 26 de diciembre al 4 de enero, excepto el 31 de diciembre y el 1 de enero, el Centre Teatral de la Diputación acoge siete espectáculos teatrales, además de pases de magia, diversos talleres relacionados con las artes escénicas y un curso de danza.

Cada día se ofrecen tres representaciones gratuitas del Retaule de Nadal (12, 16 y 19:30 horas), una pieza escrita y dirigida por Vicent Vila que recupera los tradicionales retaules que se representaban con marionetas en Valencia, en los inicios del siglo pasado. Hasta 25 títeres artesanales contarán el nacimiento de Jesús intercalando pasajes bíblicos con cómicas alusiones a la actualidad, como las tarjetas black, la saga de los Pujol o El Pequeño Nicolás.

La XXVI edición de Nadal a l’Escalante comienza con la versión que la compañía Rayuela Teatro realiza del clásico de Jules Verne 20.000 leguas de viaje submarino. Menos aventurera, pero igual de emocionante es la segunda pieza de la programación, El Cascanueces, una sensible obra de los aragoneses Teatro del Temple (ganadora del Premio MAX), que combina interpretación actoral, danza y manipulación de marionetas.

Mi  barrio es una original, colorista y divertida obra de la compañía del teatro madrileño La Cuarta Pared. La programación del Festival continúa con una de sus piezas más destacadas, Alegría, palabra de Gloria Fuertes, Premio MAX Mejor Espectáculo Infantil en 2013, de los castellano-manchegos Teatro de Malta.

A principios del 2015, la compañía alicantina Jácara Teatre representa Violeta i Pantagruel una pieza que transmite a los pequeños el amor por los libros. La última propuesta  será Un lugar en tu corazón, de los asturianos Teatro del Cuervo que incluye acrobacias con pompas de jabón y una estética que recuerda a las películas de Tim Burton.

Para cerrar Nadal a l’Escalante, el 4 de enero se celebra la tradicional gala benéfica, que en esta ocasión destinará todo lo recaudado en la venta de entradas a la AFAV (Asociación Familiares Alzheimer Valencia) y  con la actuación del Mago Darío.

Imagen de una de las obras del festival Contaria.

Imagen de una de las obras del festival Contaria.

Bel Carrasco