Una ‘Carmen’ inédita desde Londres

Carmen, de Georges Bizet, dirigida por Barrie Kosky
En 18 cines de la Comunidad Valenciana y 150 de toda España
Desde la Royal Opera House de Londres
Martes 6 de marzo de 2018, a las 19.45h

La ópera Carmen, después de que el Palau de Les Arts acogiera hace apenas diez días la singular versión de la compañía Antonio Gades, vuelve a Valencia de la mano de la distribuidora Versión Digital. Del escenario a la gran pantalla de cine, ahora en su formato original e inédito. “Nunca antes se había representado tal y como la concibió Bizet para su estreno en la Opéra Cómique de París en 1875”, avanza Francisco Bueno, profesor de Historia de la Ópera de la Universitat de València.

Lo hará en 18 salas de cine de la Comunitat Valenciana este martes 6 de marzo, a las 19.45 horas, en directo desde la Royal Opera House de Londres, al mismo tiempo que se proyecta en más de 150 salas de toda España. La originalidad de esta Carmen responde a su partitura. “La que se representó en París tenía partes habladas que Bizet cambió tras el fracaso cosechado en su estreno, incorporando recitativos”, explica Bueno. Seis meses después volvió a representarse, esta vez en Viena, con gran éxito. La pena es que para entonces Georges Bizet ya había muerto.

Carmen, de Georges Bizet. Foto de Monika Rittershaus por cortesía de Versión Digital.

Carmen, de Georges Bizet. Foto de Monika Rittershaus por cortesía de Versión Digital.

Hay quienes dicen que su fallecimiento pudo deberse, en parte, al fracaso parisino. Lo cierto es que el compositor francés murió con tan solo 36 años en junio de 1875, a caballo entre el mes de marzo del estreno de Carmen y octubre, que es cuando se repuso en Viena. De manera que jamás pudo escuchar sobre un escenario la versión que no ha dejado de ser aclamada en todas las partes del mundo, siendo a día de hoy la ópera francesa más famosa del repertorio operístico. La distribuidora valenciana Versión Digital la acerca a los cines, como parte del acuerdo suscrito con la Royal Opera House para proyectar en la gran pantalla su temporada de ópera.

La novedosa y ahora rompedora versión dirigida por el australiano Barrie Kosky consiste precisamente en la recuperación de la partitura original. “Hay tres temas que Bizet incorporó para suplir el fracaso que supuso en su estreno las partes habladas: La Habanera, en fa mayor con coro, La Romanza del acto tercero, y La canción del toreador”, apunta Bueno. La Carmen que presenta la Royal Opera House, y que podrán ver en directo los espectadores de cine, es la que aún no había incorporado estos tres temas para darle el dinamismo que Bizet creía conveniente, tras el fiasco parisino que tanto le afectó.

Carmen, de Georges Bizet. Foto de Monika Rittershaus por cortesía de Versión Digital.

Carmen, de Georges Bizet. Foto de Monika Rittershaus por cortesía de Versión Digital.

Las convenciones de la ópera cómica, la opereta, la revista y el vodevil que inspiraron a Bizet son recuperadas por Barrie Kosky para ofrecer la conflictiva relación entre Don José y la pasional Carmen tal y como fue presentada originariamente. El director musical Jakub Hrusa es quien dirige a la orquesta y coro del teatro Royal Opera House, de una ópera que encabeza la mezzo-soprano rusa Anna Goryachova, en el papel principal, junto al tenor italiano Francesco Meli, como Don José.

“El musicólogo alemán Fritz Oeser fue quien descubrió en 1964 la partitura original, restableciendo la idea con la que Bizet estrenó la ópera”, señala Francisco Bueno, quien subraya la paradoja que supone el éxito de una obra de la que no pudo gozar el propio compositor. La mezcla de escenas trágicas y pasajes ligeros, la algarabía de los coros y la intimidad de aquellas otras protagonizadas en solitario por los amantes, así como la simbiosis de música clásica y canción popular, han hecho de Carmen un espectáculo de notable éxito cada vez que se representa, tal y como sucedió con la versión de la compañía de Antonio Gades.

Ahora, justo el mes en el que se cumplen los 143 años de su estreno en París, Versión Digital la proyecta en los cines valencianos y del resto de la geografía nacional en directo desde Londres. Otra ocasión, esta vez en verdad única, de seguir las andanzas de Carmen, una mujer mal entendida en su momento y ahora de plena actualidad.

Carmen, de Georges Bizet. Foto de Monika Rittershaus por cortesía de Versión Digital.

Carmen, de Georges Bizet. Foto de Monika Rittershaus por cortesía de Versión Digital.

Salva Torres

Poesía a la escucha

Voces del Extremo. Poesia i Escolta
Barrios de Zaïdia, Carmen, Cabanyal y Benimaclet. Valencia
Del 28 al 20 de abril de 2017

El último fin de semana de abril tendrá lugar por primera vez en Valencia el encuentro Voces del Extremo. Bajo el epígrafe ‘Poesía y escucha’ pretende crear un encuentro, que no festival, entre movimientos sociales de la ciudad, teniendo lugar los días 28, 29 y 30 de abril en los barrios valencianos de Zaïdia, Carmen, Cabanyal y Benimaclet.

Esta convocatoria nace de la inquietud de un grupo de poetas de la ciudad para hacer un alto en el camino y reflexionar sobre el papel de la poesía y del arte en la sociedad actual. Como señalan en su manifiesto: “Sin poemas en la lengua: hemos llegado a la conclusión, después de tantos recitales de poesía, después de tanta poesía de la conciencia crítica, después de tanto canon y egos siempre inoportunos, que ya no hacen falta más poetas”.

Pancarta en la Avenida del Cid de Valencia. Imagen cortesía de Voces del Extremo.

Pancarta en la Avenida del Cid de Valencia. Imagen cortesía de Voces del Extremo.

Durante el año 2008 apareció colgada de uno de los puentes de la Avenida del Cid en dirección hacia Madrid, una pancarta con un poema de Antonio Orihuela. Esta intervención anónima sirvió para que “fuese el poema más leído de la literatura contemporánea”, bromea el poeta Enrique Falcón en el acto de presentación del Encuentro que se celebró en el contexto de la 17ª Mostra del Llibre Anarquista de Valencia la primera semana de abril de este año.

Dentro de este acto, vecinos y miembros de la Asamblea de Voces del Extremo Valencia pintaron una nueva pancarta con el poema de Antonio Orihuela que acompañará los actos principales de este fin de semana a modo de mantra espiritual o declaración de intenciones.

Los encuentros de poesía de Voces del Extremo nacieron en los años 90 en Moguer (Huelva), con el objetivo de servir como espacio para la conexión de prácticas poéticas con el establishment cultural y artístico del momento. Lo que hoy en día se ha pasado a llamar ‘Poesía de la Conciencia Crítica’, que en la ciudad de Valencia ha estado muy presente siempre, nace de aquellos modestos hermanamientos de poetas en la localidad de Juan Ramón Jiménez.

A lo largo de estos casi veinte años se han celebrado otras ediciones del Encuentro también en Logroño, Madrid, Tenerife entre otros. Pero los poetas de la Asamblea de Valencia quieren dar un giro, según el análisis que llevan realizando desde el mes de octubre, a esos encuentros: un espacio de poetas para poetas.

Haciendo una crítica de la desconexión de la poesía con la realidad actual, cuestionó si la poesía y el arte en general acompañan las luchas sociales y políticas que se están dando en la actualidad en nuestras calles. Es decir, repensar la pregunta de siempre y plantearla desde unas coordenadas culturales, físicas y políticas diferentes.

Desde la Asamblea valenciana de Voces del Extremo se llegó a la conclusión que había llegado el momento de escuchar. Que los poemas y los poetas empiecen a poner en práctica su labor, que consiste, desde su punto de vista, uno de los trabajos más urgentes que ha de imperar en cualquier práctica cultural, poética y/o política actual.

Cartel del encuentro Voces del Extremo. Imagen cortesía de la organización.

Cartel del encuentro Voces del Extremo. Imagen cortesía de la organización.

Es por esto, que desde hace meses se empezó a dar forma a este experimento: la poesía como excusa para la creación de un espacio de encuentro político y personal, un mecanismo para la vinculación. Al mismo tiempo que esa práctica de llevar el arte a la realidad a pie de calle, ofrezca una clave para poder proyectar algún tipo de propuesta cultural políticamente honesta.

El contacto con movimientos sociales y vecinales ha sido la tarea principal desde la organización del encuentro. Estos colectivos y asociaciones ofrecerán, no sólo el espacio donde trabajan, sino su participación activa en torno a los debates y lecturas programados. En la práctica, todo esto se traduce en un Encuentro donde no habrán recitales, propiamente dichos, sino Rutas de la Escucha y Recitales/Asamblea.

Esta edición de Voces del Extremo será itinerante dentro de la ciudad de Valencia. Partiendo desde Ciutat Vella los participantes se acercarán a los diferentes barrios de la ciudad donde los colectivos colaboradores los introducirán en las problemáticas de cada uno de los barrios, cuáles son sus líneas de lucha y cómo se organizan en su día a día.

Serán en los trayectos del tranvía donde tendrán lugar lecturas poéticas improvisadas, y durante las tardes del sábado y domingo se realizarán recitales/asamblea donde los diferentes colectivos y público en general podrán debatir sobre un corpus de poemas predeterminado en formato libro que se distribuirán antes de cada recital entre los asistentes. Y para no dejar a los más pequeños fuera de este experimento se ha creado el Espacio Vocecitas.

No hay autores invitados ni cabezas de cartel, únicamente los poetas que se han sumado a la invitación general de participar como escuchadores. En total hay unos cien poetas de todo el Estado Español confirmados. Los únicos nombres destacados serán los de los poetas valencianos Antonio Martínez i Ferrer (Alzira, 1939) y Marc Granell (València, 1953), que serán homenajeados antes de los recitales/asamblea durante el sábado y domingo.

Con nombre propio también participan el Niño de Elche, que tituló su álbum del 2015 ‘Voces del Extremo’, refiriéndose a los Encuentros de Moguer, que hará llegar un pregón desde Atenas; y el artista visual Isaías Griñolo, que documentará esta edición valenciana para una exposición titulada ‘Notificaciones’ que se realizará en el Centre del Carme a partir de mayo.

 

Willy Ramos, la infancia recuperada

Memoria del color, de Willy Ramos
Salas Ferreres y Goerlich
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 28 de septiembre

Dijo sentirse como aquel que tras un vigoroso impulso hacia delante cae en el mismo sitio de partida. No tanto una repetición, como un singular asentamiento. Y lo explicó utilizando la imagen del niño que, bien asentado, explora las infinitas posibilidades del dibujo. Una vuelta a los orígenes, tras múltiples fugas y recorridos. Willy Ramos (Pueblo Bello, 1954) afirmó que ese giro no era “el de una despedida, sino el de un nacimiento”. Para contemplar ese florecimiento, basta acudir a su exposición ‘Memoria del color’ del Centro del Carmen.

Escultura de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Escultura de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

A caballo entre Valencia y Colombia, las 45 obras exhibidas en las salas Ferreres y Goerlich fusionan el color y el calor que hermana ambos lugares de su experiencia vital. Más de 20 pinturas, 12 dibujos en tinta china y 11 esculturas en madera policromada y hierro dan cuenta del vigor que exhala tamaño bombeo colorista, una vez recuperada la infancia de quien se aventura por paisajes y naturalezas interiores. “Estoy en un momento de perenne duda existencial, pero llena de energía”, explicó Willy Ramos mientras iba dando ricas pinceladas de su obra.

Obra de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Obra de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

Para ser de “frases cortas”, según reconoció el artista, el color, incluso en las piezas realizadas en blanco y negro, debió removerle la memoria a la que alude el título de la exposición. Memoria en la que se fue recreando para explicar, por ejemplo, que el gran descubrimiento del siglo XX fue la pintura de Velázquez, en cuya claridad le gustaría trabajar. “Es claro y rotundo”. Transparencia que le aleja del sufrimiento al que suelen abocarse algunos artistas. A Willy Ramos ese sufrimiento no le gusta, por eso huye de los “cuadros torturados”. Prefiere la obra plena de color y de energía.

Escultura de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Escultura de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

‘Memoria del color’ es una explosión de esas formas rotundas y luminosas; un paseo que evoca espacios valencianos como el Jardín Botánico o El Saler, salpicados todos ellos del colorido “como nutriente de la exposición”, puntualizó Ramos, al que la mirada se le encendía con cada explicación. “Empecé a hacer esculturas como en broma”. Y ahí estaban esos rostros de mujer, en madera o hierro, igualmente “fuertes, vigorosas y enérgicas”, porque las “diosas protectoras” reflejadas en algunas de esas esculturas “tienen que ser fuertes” para que produzcan esa sensación pletórica.

No son las mujeres eróticas acostumbradas en la obra de Willy Ramos, sino evocadoras de la explosividad “tropical y valenciana” de su actual ‘Memoria del color’. Más de un año ha empleado Ramos en la exposición del Centro del Carmen. Un año repleto de paisajes entre figurativos y abstractos, propios de quien reconoce trabajar mediante “ciclos cortos, lunares”, que le llevan a empezar pintando “muy figurativo” para pasarse enseguida “a la abstracción”. Como dijo en cierta ocasión, los artistas latinoamericanos “somos más solares, que lunares, que no lunáticos”.

Escultura de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Escultura de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

Alejado del sufrimiento, porque los caribeños “no somos nada sombríos”, ciertas de sus mujeres esculpidas en hierro destilan, de tan vigorosas, una oscura protección. “Cuando pinto soy más mental y con la escultura hay más fisicidad”. La infancia recuperada por Willy Ramos haciendo ‘Memoria del color’ quizás se deba a esa remembranza mental, salpicada de instantes matéricos. Nada de tristes trópicos, sino de alegre experiencia vital, entre valenciana y colombiana, de un artista al que le gustaría alcanzar la claridad de Velázquez una vez asentado en los orígenes de aquella infancia felizmente recuperada.

Esculturas de Willy Ramos en la exposición 'Memoria del color', en el Centro del Carmen.

Esculturas de Willy Ramos en la exposición ‘Memoria del color’, en el Centro del Carmen.

Salva Torres