Analectas canibaales: ‘El asombro del colmillo’

El asombro del colmillo
I Aniversario de la revista Canibaal
Le Petit Canibaal
Puerto Rico, 22. Valencia
Hasta el 15 de febrero

Refiere el ensayista colombiano Carlos A. Jáuregui -profesor de literatura latinoamericana y antropología de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, Tennessee, EE.UU.)- en ‘Canibalia. Canibalismo, calibanismo, antropofagia cultural y consumo en América Latina’ (Iberoamericana Editorial Vervuert, 2008) -Premio de Ensayo Casa de las Américas, 2005- que “canibalismo es también una metáfora de choque vanguardista contra el buen gusto y la sensibilidad de sectores conservadores o tradicionales de la burguesía. Ese ánimo provocador informa el uso contemporáneo del tropo del canibalismo en Europa y en otras partes de Latinoamérica”. Ineludiblemente, Jáuregui sobrevuela la irrupción de la figura del artista parisino de origen cubano Francis-Marie Martínez Picabia y dos de sus lucubraciones referentes:  “Manifieste Cannibale Dadá” -incluido en el postrero número de la revista Dadaphone (nº 7, marzo de 1920), editada por el ensayista y vate rumano Tristan Tzara- y los dos números de la revista Cannibale (nº1, 25 de abril; nº2, 25 de mayo, 1920) bajo la dirección del propio Picabia.

Facsímil de la revista "Cannibale", de Francis Picabia, editado por la UCLM y presente en la exposición.

Facsímil de la revista «Cannibale», de Francis Picabia, editado por la UCLM y presente en la exposición.

Se encuentra en estos precedentes histórico-conceptuales el germen que ha vivificado, allende el año 2014, la eclosión de una revista (Canibaal) -honra entronizada a Martínez Picabia y la trasmutación fonética del melillense Fernando Arrabal-, la morfologización de una librería-espacio creativo (Le Petit Canibaal) y un lacre editorial (Ediciones Canibaal) -cuyo sello irrumpe con “Una casa Holandesa” (Jesús García Cívico, 2014)-, bajo la dirección, coordinación y edición, respectivamente, del escritor y editor Ximo Rochera (Castellón, 1968). En compañía del poeta y artista visual Aldo Alcota (Santiago de Chile, 1976) -director de arte-, el editor y poeta visual Sergio Pinto Briones (Santiago de Chile, 1977) -director literario-, el poeta y cuentista Fran Amador Luna (Sevilla, 1973) -director de redacción- y el escritor, ensayista y profesor de Teoría del Derecho y Filosofía Política Jesus García Cívico (Valencia, 1969) -director de contenidos-, la revista Canibaal consolida su trayectoria con la consumación de tres títulos (‘Sexo y Locura’, ‘Humor y Magia’ y ‘Utopía y Libertad’) y la inminente aparición de un cuarto (‘Identidad y Provocación), que aseveran una cárcava intelectual cuya voluntad no debe interpretarse en términos de éptaer la bourgeoisie, sino como la preservación de un nomen conservandum y la brega en pos de la excelencia heterodoxa.

Imagen de los tres primeros números de la revista Canibaal.

Imagen de los tres primeros números de la revista Canibaal.

‘El asombro del colmillo’, bajo el ejercicio curatorial de Aldo Alcota, supone el altetismo conmemorativo de componer una analectas canibaales y oficiar el primer aniversario de la revista, reuniendo obra -tanto venal como de colección particular- y material de documentación de más de medio centenar de artistas que han colaborado -o han sido referidos- en los diferentes números editados.

Ejemplar de 'RIMBAUD, VUELVE A CASA', presente en la exposición.

Ejemplar de ‘RIMBAUD, VUELVE A CASA’, presente en la exposición.

'Faire signe au machiniste', grabado original de Jorge Camacho.

‘Faire signe au machiniste’, grabado original de Jorge Camacho.

Se distingue, por su valor credencial, la cesión de un ejemplar -de entre los escasos existentes en la actualidad- de la revista “RIMBAUD, VUELVE A CASA” por parte del poeta chileno Bruno Montané, quien, en 1978 edita en Barcelona, junto con su egregio compatriota, Roberto Bolaño, como uno de los pináculos del movimiento infrarrrealista; un grabado original del pintor surrealista cubano Jorge Camacho; misivas de congratulación para con Canibaal por parte del artista plástico y escritor parisino Jean-Jacques Lebel -indíquese que su ‘Le enterrement de la Chose’ (Venecia, 1960) se constituye en el primer happening formalizado en el Viejo Continente-, así como del Transcendant Satrape Fernando Arrabal; poemas visuales del mataronense J.M. Calleja y del anticonferenciante Bartolomé Ferrando; collage y fotografía de la Premio Nacional de las Artes Plásticas 2013, Carmen Calvo; obra del acanónico postista Antonio Beneyto, etc.

Imagen de la misiva enviada por Fernando Arrabal a la revista Canibaal.

Imagen de la misiva enviada por Fernando Arrabal a la revista Canibaal.

'Jours de lilence', collage y fotografía de Carmen Calvo.

‘Jours de lilence’, collage y fotografía de Carmen Calvo.

Se rubrica, de este modo, un vastísimo mapa de colaboraciones sostendidas sobre la cal y en los anaqueles de un destacamento (Le Petit Canibaal) ineludible en el cartulario de Ruzafa, memorando, de esta suerte, el devenir de un magacín (Canibaal) asentado ya como exaltador descollante de las agenesias intelectuales.

Completan ‘El asombro del Colmillo’: Marcelo Bordese, Jaime Alfaro Ngwazi, Jean Benoît, Alfonso Renza, Juan Rivero, Ody Saban, Eminliano De Rokha, Miguel García Cano, Aldo Alcota, Reinata Sadimbra, Arístides Rosell, Aigaro, Roberto Yánez, Misael M., Virginia Tentindó, Daniel Madrid, coRTarcabezas, Alejandro Casanova, Chanchán Olibos, Ernesto Shikhani, Joan Ponç, Chema Madoz, Sofía Santaclara, Inka Martí, Ramuntcho Matta, Leila Amat Ortega, Jorge Varela, Carlos Michel Fuentes, Enrique de Santiago, Maite Bäckman, Joan Brossa, Marcos Caparrós, Alberto García-Alix, Miguel Ángel Huerta, Evru, Christophe Richart Carrozza, Tania Lorandi, Sergio Pinto Briones, Clemente Padín, Franklin Fernández, Iñaki Muñoz, Ludwig Zeller, Jesús Uclés, Kalus Peter Dencker, Vinz Feel Free, Margarita Dittborn, Carmen Selva, Víctor Castillo, Julia Lara Martí, Julie Navarro, Yto Aranda, Susana Wald, Verónica Cabanillas, Antonio Pérez, Hélène Crècent, Jorge Rueda, Antonio Gómez, Rodrigo Villagrán, Juan Molero, John Bennett, Yolanda Relinque y Pastor de Moya.

http://www.canibaal.es

Jose Ramón Alarcón

 

Valencia se rinde a David Bowie

‘Lyrics and Visions’, homenaje a David Bowie
Espacio 40 y L’ArTería
C / Puerto, 40 y Conde Altea, 5. Valencia
Hasta finales de octubre

Mick Jagger, otro que tal, dijo de Bowie algo que definía a las mil maravillas su camaleónica personalidad: “Si te ve un modelo nuevo de zapatos, al día siguiente los tiene. Todos creen que es un descubrimiento suyo”. En eso consistía la habilidad del cantante británico al que Valencia rinde tributo con sendas exposiciones y un majestuoso concierto: en ser original, copiando.

Es lo que hacen, a su vez, Roberto Herraiz (de Bob Producciones), José Luis Macías y Salva Ortiz: tomar prestada la música de David Bowie para montar dos originales exposiciones en Espacio 40 y L’ArTería, bajo el título de ‘Lyrics and Visions’, y un concierto en Jerusalem Club (17 de octubre) con 30 intérpretes venidos de acá y acullá para que resuenen, entre otras, Life on Mars, Starman o Ziggy Stardust.

Detalle de la obra de Carlos Michel Fuentes para la exposición 'Lyrics and Visions'. Imagen cortesía de Espacio 40.

Detalle de la obra de Carlos Michel Fuentes para la exposición ‘Lyrics and Visions’. Imagen cortesía de Espacio 40.

Artistas como Antonio Barroso, Rafa de Corral, Ramón Espacio, Carmen García Gordillo, Paloma Hervás, Carmen Ibarra, Ana Karina Lema o Claudio Zirotti, hasta un total de 16, han pintado obras escuchando cada cual temas del amplio repertorio de David Bowie. Los coordinadores del Tributo a Bowie en Valencia les adjudicaron una canción y ellos se dejaron llevar del sonido glam rock con el que se acuñó la música de aquellos años 70 abrumadores y rupturistas.

'Ziggy Stardust', de Ramón Espacio para la exposición 'Lyrics and Visions'. Imagen cortesía de Espacio 40.

‘Ziggy Stardust’, de Ramón Espacio para la exposición ‘Lyrics and Visions’. Imagen cortesía de Espacio 40.

La ruptura procedió del carácter camaleónico que definió al propio Bowie y al ‘Rock and roll suicide’ del que se nutrió. “El ‘rock’ pasa por representar la actualidad, pero usa siempre referencias y emociones de unos cuantos años antes”. Dicho y hecho. David Robert Jones (Londres, 1947) fue cambiando de envoltorio personal y escénico para representar como nadie esa originalidad a partir de sucesivas copias. Ahora que celebra sus 50 años de carrera con un disco que saldrá a la venta el 17 de noviembre, ‘Nothing has changed’ (Nada ha cambiado), Valencia le rinde homenaje al gran camaleón británico.

'Starman' de Cristina Navarro para la exposición 'Lyrics and Visions'. Imagen cortesía de Espacio 40.

‘Starman’ de Cristina Navarro para la exposición ‘Lyrics and Visions’. Imagen cortesía de Espacio 40.

“Imita y lo mejora, por eso es un artista tan grande”, destaca José Luis Macías que, junto a Salva Ortiz, aclara que la salida de ese último disco y las fechas del tributo, todo ello los días 17, de septiembre, en el caso de las exposiciones, y de octubre, en el caso del concierto, “ha sido pura coincidencia”. Y ahí lo dejan, para los amantes de las casualidades astrales. A ellos lo único que les importa es mostrar la grandeza artística de Bowie, ya sea como cantante, actor, productor, artista, modelo e icono ¿bisexual? del perturbador glam rock.

'Space Oddity' de Claudio Zirotti para la exposición 'Lyrics and Visions'. Imagen cortesía de Espacio 40.

‘Space Oddity’ de Claudio Zirotti para la exposición ‘Lyrics and Visions’. Imagen cortesía de Espacio 40.

Para el concierto en la Sala Jerusalén, los organizadores del evento han recurrido a una pléyade de músicos que tienen a Bowie en los altares. Algunos vendrán ex profeso desde Inglaterra; otros se reunirán en Valencia procedentes de otras ciudades españolas o diferentes puntos de la Comunidad Valenciana. Todos dispuestos a dejarse la piel que el propio Bowie mudaba en cada disco o concierto. Steve Hovington, de B-Movie, Carol McCloskey (Double Vision) y John Alexander (Megaphone ou la Mort) encabezan el reparto de un concierto que repasará 30 canciones del autor de Space Oddity con otros tantos artistas reunidos para tan magna ocasión.

'Ashes to ashes' de Carmen García Gordillo para la exposición 'Lyrics and Visions'. Imagen cortesía de Espacio 40.

‘Ashes to ashes’ de Carmen García Gordillo para la exposición ‘Lyrics and Visions’. Imagen cortesía de Espacio 40.

La letra de uno de esos temas rememorados, ‘Heroes’, del que Antonio Barroso se ocupa en su ‘Serie Hardcore’, lo dice casi todo: “Podemos golpearles sólo por un día. Podemos ser héroes sólo por un día”. Los héroes que se hacen cargo del Tributo a Bowie en Valencia extienden los golpes del camaleón británico desde ya mismo hasta prácticamente finales de octubre. La ambigua y alargada sombra de David Bowie da para mucho.

Obra de Doña Bárbara para la exposición 'Lyrics and Visions' que se exhibe en Espacio 40 y l'Arteria. Imagen cortesía de Espacio 40.

Detalle de la bra de Doña Bárbara para la exposición ‘Lyrics and Visions’ que se exhibe en Espacio 40 y L’ArTeria. Imagen cortesía de Espacio 40.

Salva Torres

El cuerpo a cuerpo de Carlos Michel Fuentes

El ring de los canallas, de Carlos Michel Fuentes
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Hasta el 10 de diciembre

El Fuentes cubano contra el Fuentes valenciano. Ése es el combate que Carlos Michel Fuentes libra consigo mismo en la galería Imprevisual. Lo hace mediante una veintena larga de ácidas ilustraciones que ha titulado muy precisamente El ring de los canallas. Entre las cuatro cuerdas de ese ring imaginario, que el artista enmarca entre las cuatro esquinas de su carnavalesca obra, Fuentes va ajustando cuentas al fantasma que lo divide, no ya en dos Fuentes, sino en los múltiples Fuentes que le van saliendo de dentro a medida que el combate avanza a golpes de ingenio, unas veces macabro, otras tierno y siempre demoledor.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposiciñon 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Decíamos carnavalesca obra. También fantasmal. Ambas cosas forman parte de El ring de los canallas que Carlos Michel Fuentes nos propone en Imprevisual. Hay carnaval, porque cierto “mundo al revés” comparece en esas ilustraciones donde tan pronto la cabeza está debajo del brazo, como separada del tronco por obra y gracia, por maldita que ésta sea, del mago en que se convierte el artista una vez desdoblado en quien reparte mandobles y quien igualmente los encaja con malsana deportividad. Y hay visión fantasmal, al estilo Lovecraft o Poe, porque en el fondo de lo que se trata es de que aflore ese otro que nos habita tras el velo de la cultura.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Como en las películas de Méliès, Fuentes hace también en su obra de mago manipulador de cuerpos, a los que practica la autopsia del humor para dibujar con sus fragmentos el mapa de un mundo que le duele y nos duele. Porque si Fuentes combate consigo mismo, también el espectador de su obra se ve envuelto en ese intercambio de golpes como efecto reflejo de su propio desconcierto. He ahí de nuevo el fantasma, fruto de su imposible articulación unitaria, imaginaria, por culpa de una cultura que, ya lo anticipó Freud, genera malestar en tanto divide al sujeto que pugna entre la civilización y su desbordante energía primaria.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Carlos Michel Fuentes se devana los sesos por hallar una salida al laberinto en que se ve metido en una de sus obras. Y lo encuentra a veces acurrucándose en el interior de unos zapatos fetiche. A veces. En la mayoría de las ocasiones, el cuerpo irrumpe sin veladuras imaginarias para mostrarse descarnadamente real, despiezado, descoyuntado, manifestándose herido por la falta de sentido que provoca una vida repleta de “hueleculos” que, en espiral, vuelven grotesca la existencia. Ese humor surrealista, ácido, mordaz, le mantiene finalmente a resguardo de tanta inclemencia, permitiendo a su vez que el espectador halle en ese lenguaje cáustico la cuerda a la que agarrarse después de tanto golpe visual.

El ring de los canallas es, sin duda, canalla porque las reglas de la deportividad hace tiempo que saltaron por los aires. Ya no hay combate entre caballeros, sino el más despiadado cuerpo a cuerpo del sálvese quien pueda. A Carlos Michel Fuentes, como al espectador que se adentra en el duro cuadrilátero de su obra, le salva el humor provocador, la crítica y el carnavalesco festín de unas imágenes que terminan invirtiendo la ley del más fuerte por la del más ingenioso.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición 'El ring de los canallas'. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Ilustración de Carlos Michel Fuentes en la exposición ‘El ring de los canallas’. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Salva Torres